Este capítulo tiene un motivo diferente, esta semana que pasó no fue nada fácil para mí. Si alguien más está pasando por un mal momento tómense el tiempo de utilizar este capítulo para relajarse. Busquen un café, un té, busquen algún snacks que les guste y tómense el tiempo de disfrutar el capítulo para ustedes.

Eso es la escritura para mí, mi propio tiempo, mi mente se concentra en la historia y todo lo demás pasa a un segundo plano. Esto es mío, mi mundo, construyan un mundo donde relajarse en cada capítulo que lean mío o de otra autora. La vida es linda aunque a veces no lo podamos ver.

Y si alguna vez sienten que se asfixian con todo lo que se pide de ustedes háblenme por acá o al face y descarguen lo que les pasa. No estamos solos.

Abracen, rían, escuchen música, lean. Disfruten. Y sobre todo no se rindan.

jupy: Así es, lucharon mucho por la paz que está llegando. Esperemos que esté todo bien.

Jade HSos: Asi essss, estamos cerrando muchos temas.

liduvina: Los padres están muy, muy muertos. Bella aún no decide si quiere o no saber si hay algo en ella.

NaNYs SANZ: Es como decis, Esme y Carlisle fueron lo unico amable en su infancia, los tres debieron volverse adultos siendo solo unos niños. Exacto, el abuso de padres a hijos es algo que ocurre.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

alejandra1987: No sabemos si los demás intentos hubo más de una persona sumando sus conocimientos, si los genes que fueron utilizados estaban dañados o una multiplicidad de factores que pueden haber afectado su desarrollo.

Car Cullen Stewart Pattinson: Si, muy emocionante, vamos cerrando etapas. Opino como vos pero sabe de primera mano por Edward y sus hermanos que el saber puede ser peligroso. De a poco van a ir acostumbrándose a los adultos cuidándolos. Presionarse y mantenerse alerta no es bueno a largo plazo, relajarse y tomarse su tiempo fue bueno.

Rini Chiba: Probablemente Alice lo supiera, pero y si si es como ellos ¿Como se lo dice a Edward y los demás que fue a escondidas? Se sentirían realmente traicionados. Tampoco sabemos si Carlisle accedería a hacerlo a escondidas, eso podría hacer que los chicos tuvieran dudas sobre sus intenciones. Para lo de Rene falta un poco, toooodo lo que está pasando en estos momentos va armando la historia de Rene. (Hay cartas de Rene, ¿Te acordas? Bella se las trajo ;) )

Mapi13: A ustedes por leer :D

ClaryFlynn98: Lo sé, parece de nunca terminar. Pero mucho estuvo oculto por mucho tiempo.

saraipineda44: Va a venir otra tormenta pero va a ser diferente, los chicos están a salvo.

EmilyChase: Realmente merecen todo el amor que Carlisle y Esme quieran darles.


Advertencia: Capítulos con temática sensible (suicidio, homicidio, soborno y violación).


Capítulo 18

Edward's P.O.V

Cuando llegué a casa Bella me recibió con una sonrisa, tomé su mano y me dejé llevar a la habitación.

— ¿Ocurre algo? —pregunté cuando cerró la puerta

— No —respondió llevándome a la cama. Me hizo sentar allí y se sentó junto a mi — Estuve pesando en algo, tu no puedes ir a terapia —

— No, no puedo —negué

— Bueno… ¿Quieres usarme de terapeuta? —preguntó

— No estoy entendiendo —negué

— No puedo ayudarte con los conocimientos que tiene un terapeuta pero si darte el espacio para que hables todo lo que necesites hablar —explicó— Incluso podríamos inventar una historia creíble sobre unos padres abusivos e ir con esa historia a un terapeuta que te ayude con el intento de suicidio y todo lo que ocurrió luego —

— Bella, oye —sonreí tomando sus manos y entrelazando nuestros dedos— No tienes que estar preocupada por eso, no quise matarme porque no quiera vivir, fue para huir —expliqué— No tengo motivos para intentar matarme, ni tengo razones para odiar mi vida, tengo a mis hermanos, te tengo a ti, tengo amigos y ahora recuperé a personas que consideré valiosas en mi niñez —

— Pero desde que fuimos allí has tenido pesadillas, malos días, estás triste —señaló— Y aunque no me molestó sabes que debes hablar con alguien sobre asociar el sexo y lo que ocurrió con tus padres y…—

— Shh bebé, shh —pedí sujetando sus mejillas con mis manos — Mírame Bella, estoy bien, estoy a salvo, todos lo estamos —señalé— Por primera vez en mi vida puedo decir que lo tengo todo para ser feliz y Bella, voy a disfrutarme mi vida —aseguré— Si, puede que aún haya pesadillas pero solo tenme un poco más de paciencia a que Carlisle nos confirme que no hay nada malo en nosotros y prometo, realmente prometo, ser un buen novio —

— Edward…—negó— No eres un mal novio, solo estoy preocupada por ti —admitió apoyando sus manos sobre las mías— Has pasado por mucho, por tanto, ¿Realmente crees que no necesitas un terapeuta? —

— Lo necesité en el pasado, probablemente si, pero ahora solo quiero concentrarme en todas aquellas cosas que la vida decidió darme para ser feliz —expliqué besando sus labios— Pero si quieres hagamos un acuerdo, si alguna vez realmente siento que no puedo con todo voy a decírtelo y vamos a encontrar el modo en que pueda ir a un terapeuta —asentí— Ahora no me siento en ese momento, ahora está llegando el momento en mi vida que puedo ser realmente feliz y pleno y no planeo dejar que nada arruine eso —

— ¿Me prometes que vas a decirme si alguna vez algo está mal en ti? —preguntó de forma ansiosa

— Lo juro Bella —asentí recargando mi frente en la suya— No temas mi amor, todo está bien, te prometo que todo está bien —

— Lamento ser insistente con esto, probablemente quieras no hablarlo más —señaló. Sonreí besando sus labios.

— Que tu insistas en asegurarte que estoy bien me agrada amor —prometí

— De acuerdo, ¿Cómo estuvieron los estudios? —preguntó bajando nuestras manos y entrelazándolas

— No fueron agradables, no porque dolieran, pero vernos allí los tres fue un poco inquietante —admití— Carlisle me mantuvo tranquilo y apuesto que les hizo algún comentario a mis hermanos también pero me sentía alerta, indefenso —

— Lamento eso —murmuró

— Era de esperarse —señalé jugando con sus dedos— Las voces eran moleta pero a su vez las monitoreaba por precaución, también te quería allí para silenciarlas pero no hubiera estado cómodo haciendo eso —

— Me hubiera gustado acompañarte —señaló

— Era mas seguro ir solos —negué

— Lo sé —asintió — Cuéntame algo más agradable ¿Cómo estuvo la salida con Esme y Carlisle? —

— Notar su interés en notros, nuestros estudios, nuestra vida…—sonreí bajando la mirada a nuestras manos unidas— Fue agradable —

— Apuesto que si —asintió

— Si, estoy un poco incómodo a veces con su atención y también con la de Charlie —admití

— Creí que los pensamientos de papá estaban tranquilos —señaló

— Los están —aseguré— Pero los ama y está manteniendo un espacio en su mente para mi y mis hermanos, claro que es por ustedes pero…—dudé— Que haya personas a mi alrededor, personas adultas, en la que confiar es algo emocionante y abrumador —

— Estamos aquí para ustedes mi amor —murmuró suavemente— Ya no están solos —prometió recargándose en mi pecho

— Lo sé —asentí rodeando su cuerpo con mis brazos— Y eso me hace feliz Bella, feliz de que mi familia sea más grande —

— Te amo precioso —murmuró dejando un beso en mi cuello

— Y yo, mucho —respondí besando su cabello

— Y quiero mucho también a tus hermanos —prometió

— Lo sé —asentí

Por la siguiente semana no supimos nada de Carlisle ni de Esme aunque nos visaron que habían decidido no viajar hasta que estuvieran los resultados de los estudios. Bella habló con su padre y a pesar de la reticencia de Charlie por saber de nuestros abuelos nos aseguró de que no había abuelos con vida confirmándonos también la ausencia de tíos.

Como venía ocurriendo Rose, Jasper y Bella fueron absorbidos por nuestro nerviosismo y la seguridad de Emmett manteniéndonos a los 6 en la casa. Cerca del mediodía nos juntamos en la sala esperando por Carlisle y Esme.

— Ya deberían estar aquí —gruñó Emmett

— Tranquilo Emm, ya llegan —señaló Alice poniéndose de pie rumbo a la puerta. Jasper la siguió

Unos pocos minutos después escuchamos un auto detenerse y la puerta de casa ser abierta junto a las voces de Carlisle y Esme saludando a Alice y Jasper.

— Buenos días niños —saludó Carlisle entrando a la sala junto a los demás. Dejó tres cajas de pizzas sobre la mesa frente a nosotros — Es una tradición —explicó

— Ya estamos todos aquí —asintió Emmett — Ahora dinos, ¿Cómo estamos? —

— Siéntense —pidió Alice acomodándose junto Jasper en el mismo sofá donde estaban Emmett y Rose. Esme y Carlisle tomaron en el sofá contiguo.

— No hay nada que indique que alguno de ustedes tenga algún tipo de deficiencia o problema —negó Carlisle. Solté un suspiro aliviado — Todo está bien, sanos y normales —

— Que noticia excelente —suspiró Emmett con alivio

— ¿Y respecto a nuestras habilidades? —preguntó Alice

— Con lo que trajimos de Illinois pude recordar mucho de lo que ocurrió antes de que nacieran —explicó Carlisle— Todo está exactamente como debería estar, sus cromosomas están alterados del modo en que sabíamos pero eso era totalmente esperable en ustedes —

— ¿Podemos estar tranquilos? —insistió Emmett

— Pueden estar tranquilos —aseguró Carlisle— Son tres chicos completamente sanos —

— Bien —asintió Emmett— Eso está muy bien —

— Entonces… ¿Termino? —preguntó Alice— ¿Somos… libres? —

— Lo son cariño —sonrió Esme

— No hay nada que indique que alguien o algo pueda seguirlos y sus estudios son completamente normales —asintió Carlisle— Son libres —

— Libres —murmuró Alice con tono incrédulo

— Hable con mi padre —señaló Bella— No hay abuelos vivos ni tíos —

— Eso cierra el ultimo punto pendiente —comento Carlisle— No hay forma de saber quienes son ustedes y si alguien hubiera estado vigilando la casa de Illinois ya nos hubiéramos enterado —

— Bien —murmuré echando la cabeza hacia atrás en el sofá. Bella se acurrucó a mi lado y apreté su mano en la mía — Bien —repetí cerrando los ojos. Los labios de Bella se presionaron en mi mandíbula.

— Se que esto va a ser difícil de procesar —habló Rose— Han estado huyendo por toda su vida pero están a salvo, podemos estar seguros de que están a salvo —

— Es que es tan…—dudó Emmett

— Un sueño —completó Alice— Decir que somos libres, que podemos hablar con las personas sin pensar en si alguien nos conoce, si alguien envió por nosotros es algo que nunca creímos tener —

— Pero lo tienen —señaló Jasper— No tienen que procesar todo hoy —

— Hoy más que nunca pueden hacer una pausa niños —prometió Esme— Pueden estar tranquilos, relajarse y poco a poco asumir lo que fue ocurriendo en este tiempo —

Me erguí en el sofá abriendo lo ojos.

— Gracias —hablé— A todos, los que están aquí son los mismos que entraron a esa casa con nosotros —señalé— Ninguno nos dejó solos desde que aparecieron en nuestras vidas y puedo hablar por mí y por mis hermanos al decirles: Gracias, no hubiéramos hecho esto sin ustedes —

— Gracias —asintió Emmett

— Gracias —repitió Alice

— Si no dejan de dar las gracias vamos a ponernos todos a llorar —protestó Bella secando su mejilla. Sonreí inclinándome sobre ella y besando sus labios.

— No quiero las gracias —negó Jasper— Me voy a llevar a Alice como agradecimiento —

— Jazzy —rio Alice besando a su novio

— Yo me pido a Emmett —comentó Rose divertida. Emmett rodeó a Rose en un apretado abrazo.

Carlisle se puso de pie.

— Les quiero pedir perdón a lo tres y a sus parejas también por ponerlos en esta situación —se disculpó— Nada de esto hubiera ocurrido sin mí —

— En lo que a mí respecta él nos hubiera hecho nacer igual —comenté— Quizá tu seas la diferencia entre vivir bien ahora y morir bajo su techo —

— El embarazo anterior a Suplicia no llegó a término —señaló— Yo hice que funcionaran los siguientes —

— Él no se hubiera dado por vencido —negó Emmett— Hubiera encontrado el modo tarde o temprano para hacernos nacer, tu estás aquí e hiciste todo lo que fue posible desde que supiste lo que estaba ocurriendo —

— No fue suficiente —negó Carlisle

— Lo fue —asintió Alice— Incluso cuando estábamos bajo su techo nos mostraron que había algo malo en nuestros padres —

— Carlisle, ese hombre era un monstruo —señaló Emmett poniéndose de pie— Has hecho todo lo que has podido, no te sientas cómplice —

— No eres cómplice — negó Alice— Lo serías si hubieras encontrado su bitácora y no hubiera hecho nada —

— No hay rencores Carlisle, estamos en esta situación porque tú y Esme nos encontraron — aseguré— Emmett, Alice y yo tuvimos la valentía de irnos de allí pero no miento al decir que desde entonces hemos estado escondidos y temerosos de que nos encontraran, jamás hubiéramos ido voluntariamente a esa casa y limpiar nuestro rastro —

— Ni siquiera nos animábamos a averiguar sobre ellos —negó Alice poniéndose de pie y caminando hasta Esme. Se sentó a su lado tomando su mano— Y los quiero en mi vida —

— También yo —asentí

— ¿Emmett? —preguntó Esme suavemente

— Hace mucho dejé de decidir por mis hermanos —respondió encogiéndose de hombro— Y tampoco me molestaría tenerlos en mi vida —

Esme rio rodeando los hombros de Alice.

— ¿Pizza? —preguntó Esme

— Pizza —sonrió Emmett ampliamente palmeando el hombro de Carlisle

El ambiente rápidamente se aligeró, la risa comenzó a fluir y pronto nos vimos envueltos en risas, anécdota y afectos.

— Estamos intentando mudarnos a Nueva York —comentó Carlisle— ¿Qué opinan? —

— Que debes dejarme ayudarlos a decorar su nueva casa —sonrió Alice bebiendo de su gaseosa

— No me ofrezco a conducir desde New Heaven pero si a descargar los camiones de mudanza —señaló Emmett. Reí recordando nuestro último viaje

— Gracias por el ofrecimiento Emmett, los vamos a mantener informados —asintió Carlisle

Carlisle y Esme se quedaron hasta la noche, ordenamos para cenar y nos mantuvimos juntos. Luego de que Esme y Carlisle se fueran los seis nos fuimos a nuestros cuartos completamente agotados.

— ¿Una ducha? —preguntó Bella frotando mis hombros

— Una ducha —asentí besando sus labios y conduciéndonos al baño

Abrí el agua de la ducha mientras Bella comenzaba a desvestirse, tomé su mano adentrándola en la bañera y me quité la ropa ingresando junto a ella. Besó mis labios colocándonos ambos bajo el chorro de agua y nos relajamos disfrutando del silencio y la calma. Una vez limpios y más relajados nos acurrucamos bajo las mantas.

— Creo que necesitamos un tiempo a solas pronto… ¿Qué dices? —pregunté

— Eso me agradaría —respondió— Pero ¿Podemos solo quedarnos así acurrucados? —

— Hecho —asentí besando su frente— Te amo, descansa —

— Te amo, dulces sueños —

Parpadeé confundido cuando el movimiento contra mi pecho me despertó, Bella se removía inquieta. Su espalda estaba presionada contra mi pecho y mis brazos la mantenían apretada contra mi cuerpo.

— ¿Ocurre algo amor? — pregunté de forma somnolienta besando su hombro

— Lamento haberte despertado —respondió

— ¿No puedes dormir? —pregunté— ¿Qué ocurre? —insistí apretando mi brazo en su cintura

— Pensaba en los que Carlisle dijo —señaló

— ¿Qué de todo? — pregunté

— En si yo soy como ustedes —respondió. Me apreté contra ella besando nuevamente su piel.

— ¿Quieres saber? —ofrecí

— Nunca he notado nada en mi pero quizá pueda darles respuestas —asintió— Carlisle no sabe de dónde Stephan sacó el material para ustedes, ¿Y si en mi está la respuesta? —

Pasé una mano por mi rostro alejando la somnolencia.

— Amor, sé que allí afuera hay personas que nacen con habilidades como las nuestras, lo que se usó en nosotros tiene algún tipo de origen —aseguré— ¿Crees que quien dio ese material lo hizo en buenos términos? —

— ¿Y si lo hizo? —preguntó girándose —¿Y si hay alguien como Stephan sacándose material a si mismo para otros? ¿Y si podemos detenerlo? —

— Bella, hemos estado toda nuestra vida intentando alejarnos de esto, ¿Por qué quieres entrar? —pregunté— No lo hagas por nosotros, no nos interesa Bella —

— No quiero poner nuestras preocupaciones sobre ustedes —negó bajando la mirada. Tomé su mentón alzando su rostro.

— Si quieres respuestas hazlo por ti, no por nosotros —pedí— ¿Quieres saber si hay algo diferente en ti? —

— No lo sé —suspiró

— Si tú quieres descubrir si hay algo en ti voy a estar contigo en el proceso y lo sabes —prometí

— Acabas de alejarte de esto —negó

— Y tu entraste por mi cuando supiste lo que era —señalé— No me pida que no entre por ti —

— ¿Algo cambiaría para ti si fuera como ustedes? —

— Mi amor, nada va a hacer que cambie lo que eres para mí —negué besando sus labios— Si quieres que sea honesto, prefiero que si eres como nosotros nadie lo sepa, ni siquiera tú —admití— Pero si quieres saber yo te apoyo, siempre —

— De acuerdo —asintió acurrucándose en mi pecho— Aún no lo sé —

— Házmelo saber cuándo lo hagas —pedí besando su cabello

Desperté con mi pecho adherido a la espalda de Bella, escondí el rostro en su hombro disfrutando de la sensación de no sentir que mi primer pensamiento de la mañana era si alguien sabía quiénes éramos.

Deslicé mi mano por debajo de su blusa y froté la piel de su estomago de forma perezosa, era de los mejores despertares de mi vida. Cerré los ojos fantaseando con la casa que quería comprar para nosotros, de volver estos despertares algo habitual y sin preocupaciones.

Me acurruqué más contra el cuerpo de Bella negándome a dejar de sentirla y olerla, esta chica de piel dulce hacía todo mucho mejor.

— Buenos días —murmuró desliando su mano hasta la mía y entrelazando nuestros dedos

— Buenos días dulzura —respondí dejando un beso en su cuello

— ¿Dormiste bien? —preguntó

— Mucho mejor que en muchas noches —asentí

— Me alegro por eso —prometió— Lamento haberte despertado anoche —

— Olvídalo, no te preocupes por eso —pedí rosando mis labios en su piel— ¿Decidiste algo al respecto? —

— No por el momento —negó girándose en mis brazos y dejando un beso en mis labios— En este momento tenemos algunas cosas que celebrar, no quiero pensar en eso —

— De acuerdo, cuando estés lista voy a ser el primero en acompañarte —prometí

— Lo sé —sonrió— ¿Tu? ¿Cómo te sientes? —

— Libre —reí— Algunas mañanas me despertaba pensando en si alguien iba a darnos problemas el día de hoy —admití moviendo mis dedos por su espalda— En las mañanas que me despierto a tu lado los pensamientos son más fáciles de ignorar pero hoy fue liberador —

— Me alegro de que sea así —aseguró girándose hacia mi— Y que mi presencia también te ayude —

— Siempre me ayuda —prometí inclinándome sobre ella y besando sus labios— Entonces… ¿Quieres celebrar? —

— Acurrucados —pidió acurrucándose en mi pecho— ¿Es eso mucho pedir? —

— No, es lo que quiero —asentí apretando nuestro abrazo— ¿Quieres quedarte aquí o ir a otro lado? —

— La verdad es que quisiera estar solos…—murmuro alzando la mirada— ¿Eso está bien para ti? —

— Lo está —sonreí besando su mejilla— Ya escuchaste a Alice, también quiere un poco de distancia de nosotros —señalé— La última vez nos dejaron la casa para nosotros, ¿Quieres que busquemos algo cerca? Solo no me pidas que me suba a un avión —

— No quiero subirme a un avión —negó— El último tiempo no nos hemos detenido —

— Lo sé, me siento igual —asentí— Desde que Esme y Carlisle aparecieron hemos estado sometidos a mucho estrés, las distintas pausas que hicimos no fueron suficiente —

— Lo sé —murmuró— Unos días solos sin estar a la expectativa de la próxima noticia sería agradable —

— Lo sería —asentí

— Podemos buscar algún hotel cerca, solo dedicarnos a ver películas —comenté

— Se oye maravilloso —prometió

— ¿Y llevarte a cenar? —pregunté

— Eso supone gente, arreglarse…—rio alzando el rostro

— Si, pero me agrada llevarte a cenar y tener citas —respondí

— De acuerdo, si quieres una cita tengamos una cita —

— ¿Cine y cena? —pregunté

— De acuerdo —rio— Cine y cena —

— Y luego un cuarto de hotel solo para nosotros —murmuré bajando mis labios a su oreja— Donde hacerte el amor lento y dulce —

— Edward —gimió acercándose a mi cuerpo

— Te amo —hablé acariciando la piel de su espalda

— Te amo —suspiró besándome. Empujó mi cuerpo girándome y colocándose sobre mí, sus besos bajaron por mi cuello y tiró de mi playera quitándomela — Quiero ir arriba, me toca —

— Sexy —respondí apretando sus muslos. Tiré de sus pequeños shorts de pijama y se movió quitándoselos junto a su ropa interior— ¿Impaciente? —pregunté quitando su blusa

— Necesitamos celebrar —señaló bajando mis boxers

Reí alzándome y atrapando sus labios en un beso, nos llevé a ambos a la cama nuevamente con ella sobre mí.

— ¿Quieres celebrar con un orgasmo mi amor? —pregunté deslizando mi mano por su estómago hasta su intimidad

— Sería la mejor forma —admitió

Adentré dos dedos en su interior suavemente y gimió escondiendo el rostro en mi cuello

— Tenerte sobre mi excitada y húmeda es lo mejor de la vida Bella —murmuré besando su hombro

Moví mis dedos frotando su clítoris con mi pulgar, su mano se movió entre notros envolviéndome y gruñí empujando mis dedos, su mano imitó mi propio ritmo.

— Edward —gimió

— Maldición Bella, bésame —rogué

Sus labios se alzaron buscando lo míos, gimió contra mi boca y me estremecí. Su interior comenzó a estrecharse alrededor de mis dedos y soltó mis labios aferrándose de mi pecho. Gritó. Apreté su cuerpo contra mi retirando mi mano, movió su cadera frotándose suave y húmedo contra mí.

— Maldición, te amo —lloriqueó

— Te amo —gruñí acomodándome en su entrada— Dime que puedo entrar —

Sus labios besaron mi cuello empujando contra mí y permitiéndome deslizar con facilidad. Comenzó a moverse con suavidad sobre mí, la sujeté de los muslos ayudando con los movimientos. Se alzó apoyándose en mi pecho y su mirada me atrapó.

— Dios, tu ojos —gimió enterrando su uñas en mi piel. Gruñí apretando sus muslos con fuerza.

— Maldición, estoy cerca —protesté— Dime que necesitas —

— Yo… no lo sé —negó aumentando la velocidad de sus movimientos. Apoyé las plantas de mis pies en la cama embistiendo contra ella — Oh, si —

— Bien, te tengo —sonreí complacido

Me uní a ella en cada embiste, sentí sus muslos temblar bajo mis mano y cerró lo ojos mordiendo su labio inferior con fuerza. Me alcé a su boca en su beso atrapando su labio inferior entre mis dientes. La aferré contra mi pecho dejándonos caer en la cama sin dejar de embestir contra ella. Lloriqueó contra mi boca estrechándose a mí alrededor, su humedad me cubrió y gruñí descargándome en su interior.

Un suspiro tembloroso abandonó sus labios cuando mis dientes la soltaron, nuestros cuerpos se relajaron y apreté nuestro abrazo.

— Me tienes —susurró

— Te tengo, siempre —murmuré besando su cabello

Su rostro descanso en mi cuello, su respiración se normalizó creando un suave remolino contra mi piel. Cerré los ojos girándonos sin desconectar nuestros cuerpos. Bella se movió unos minutos después quitándome de su interior y recargándose en la almohada junto a mí, abrí los ojos viéndola observarme.

— ¿Qué ocurre? —pregunté suavemente

— Nada, te miro, me gusta mirarte —admitió— Eres hermoso y estos ojos preciosos y felices me enamoran —

— Toda tu me enamoras —prometí besando sus labios— Hacer el amor contigo me enamora —

— También me enamora eso —rio besando mi mentón

— Mmm… ¿Sabes que quisiera ahora…?—

— No lo sé, no leo mentes mi amor —negó divertida

— Tampoco leo la tuya, dulzura —prometí riendo— Pienso en agua caliente —

— ¿Una ducha? —preguntó

— No, un yacusi —respondí

— ¿De donde esperas que lo saquemos? —preguntó alzando una ceja

— De un hotel, quiero un hotel con yacusi donde hacerte el amor y relajarnos en el agua caliente luego —expliqué

— No se oye mal —negó

— Y luego ir a una gran cama, volver a hacer el amor y cenar entre besos, sin ropa ni preocuparnos porque fuera de la habitación estalle una guerra —

— Nuestro propio mundo —asintió

— Mi propio cielo —respondí besando sus labios

— También el mío —prometió deslizando su mano por mi espalda — Te amo —

— Y yo dulzura, no tiene ideas cuanto —aseguré apretando nuestro abrazo

— Si la tengo —suspiró. Sonreí besando su cabello.

Un par de horas después logramos movernos a la ducha.

— ¿Conoces algún hotel al que quisieras ir? —pregunté pasando la esponja con jabón por sus hombros

— No —murmuró dejando caer la cabeza hacia adelante. Lavé toda su espalda con suavidad y empujé suavemente colocándola bajo el chorro de agua y aclarar su espalda. Besé sus hombros— De acuerdo, podemos buscar por internet —

— Mi turno —pidió tomando la esponja y girándose hacia mí— Date vuelta —pidió. Asentí girándome y dejándola lavar mi espalda. Murmuré apreciativamente — ¿Cuánto duraría esto? —

— ¿La salida? —pregunté de forma perezosa

— Si — asintió— Necesito saber cuánto empacar —

— Lo que quieras que dure —respondí— No lleves demasiado, algunos pijamas y un vestido para mi cena —

— ¿Vamos a salir realmente? —preguntó— Porque suena demasiado bien solo quedarse en la habitación —

— No lleves vestido entonces —negué echando la cabeza hacia delante. Sus manos me guiaron bajo el agua— Podemos ir de compras si decidimos salir —

Se abrazó a mi espalda dejando que el agua nos cubra a ambos.

— ¿Quieres desconectar? —preguntó. A penas logré escucharlo por sobre el ruido del agua cayendo.

— Mas que nada —prometí tomando sus manos en mi cintura

— De acuerdo, elige el hotel que te guste y llevamos algo de ropa —asintió— Si necesitamos vamos a comprar —

— Me encanta —aseguré girándome y besando sus labios

— Está decidido —sonrió

Durante el almuerzo tardío les avisamos a los demás que íbamos a irnos por unos días, Jasper y Alice siguiendo nuestra idea de pasar tiempo en pareja decidieron irse al departamento dejándole la casa a Emmett y a Rose.

Luego de buscar y reservar el hotel que nos había gustado empacamos rápidamente y nos dirigimos a la cochera. Guardé nuestras maletas en el baúl del auto y nos dirigimos a nuestros lugares. Arranqué el auto sacándonos de la cochera y conduciendo al hotel que habíamos seleccionado.

Luego de registrarnos en el hotel caminamos hasta el ascensor y subimos hasta nuestro piso, caminamos llegando a la habitación y entrando con la tarjeta magnética.

La habitación era amplia, una gran cama blanca, paredes claras, un armario de tamaño promedio y televisión con una generosa cantidad de pulgadas, decoración minimalista pero elegante. No nos habíamos concentrado demasiado en el aspecto de la habitación, si en las prestaciones como el baño amplio y con yacusi y las diversas actividades que se podían realizar dentro del hotel.

— Este lugar es precioso Edward —murmuró Bella caminando a la cama. Dejé nuestras maletas a un lado siguiéndola.

— Y hay toda una variedad de cosas para hacer en el hotel si gustas —comenté tomándola de la cintura y dejándonos caer sobre la cama

— ¿Actividades? —preguntó

— Si, masajes, faciales, cosas para relajarnos —expliqué

— No me agrada que una mujer tenga tus manos sobre ti —negó

— No te preocupes —reí besando sus labios— Tampoco quiero a un hombre con sus manos sobre ti, hay hombres y mujeres disponibles si se nos antoja —

— No se me antoja —negó

— De acuerdo, tenemos el yacusi y servicio a la habitación —respondí

— Traje un bikini —comentó

— Amor, el yacusi es para estar desnudos —señalé— Es solo para nosotros —

— ¿No quieres verme en bikini? —preguntó divertida

— Si, en la playa o una pileta con personas —asentí— No donde solo yo puedo verte —

— De acuerdo —rio

— Mmm… estos día voy a amarlo —prometí escondiendo el rostro en su cuello

— Y yo —asintió besando mi cabello

Esa primer noche y el día siguiente fueron increíblemente relajantes, el preocuparnos solo por la cantidad de besos era justo lo que necesitábamos.

— Entonces… ¿Vas a dejar que nos den un relajante masaje? —pregunté cuando nos recostamos para dormir

— Mmm… insistes con eso —respondió escondiendo el rostro en la almohada

— Si, insisto —asentí— También deberías aprovechar para ir a spa, se supone que eran días para relajarnos —

— Estoy relajada —señaló girando el rostro para verme

— Necesito que estés fuera de la habitación por unas horas —confesé

— ¿Por qué? — preguntó curiosa

— Porque como me has convencido de no llevarte a cenar quiero preparar algo para nosotros —

— Podemos vestirnos si quieres y comer vestidos de forma más apropiada —

— Bella, ya te lo expliqué —señalé deslizando mi dedos por su espalda— A menos que haya gente a nuestro alrededor no te quiero vestida —

Soltó una risa moviéndose para dejar un beso en mis labios

— ¿Cuándo me quieres fuera de la habitación? —preguntó

— ¿Pasado mañana? —ofrecí— Mañana podemos tener masajes y relajarnos juntos —

— De acuerdo —rio— Tú ganas, masajes mañana y voy a dejar que me consientan el día siguiente en el spa para que puedas preparar algo para nosotros —

— Es divertido como tengo que rogarte para que te dejes consentir —señalé divertido

— Porque no necesito nada de eso —negó pasando un brazo por mi cintura y acurrucándose contra mí— Tengo lo que necesito aquí, no necesito nada más que esta cama —

— Te prometo que va a valer la pena —prometí besando su mejilla

— Siempre vale la pena contigo —aseguró

Sonreí apretando nuestro abrazo y me estiré por el teléfono de la habitación para programar una sesión de masajes para mañana.

Pasadas las 5 de la mañana desperté son besos en mi nuca, la mano de Bella se paseaba por mi pecho, atrapé su mano alzándola hasta mis labios y besándola.

— ¿Por qué estás despierta? —pregunté adormilado

— Tuve un sueño —murmuró. Me giré envolviéndola en mis brazos

— ¿Una pesadilla? — pregunté

— No, un buen sueño —negó

— ¿Sobre? —insistí

— Sobre ti —respondió inclinándose y besando mi cuello— Y sobre mí —

— Mmm… ¿Qué tipo de sueño? —pregunté cerrando los ojos y disfrutando sus labios en mi piel

— Del tipo de sueño que me hace despertar húmeda —admitió. Gemí apretando su cuerpo.

— Me agradan ese tipo de sueños —aseguré— ¿Qué hacía mi yo en tu sueño? —indagué. Sentí el calor de sus mejillas en mi cuello pero no respondió— Dímelo, puedo hacerlo para ti —

— No voy a decírtelo, quizá ocurra quizá no pero es muy vergonzoso decirlo —señaló

Nos giré lentamente colocándome sobre su cuerpo.

— Dímelo —pedí recargando mi frente en la suya— Si lo soñaste y te gustó quiero dártelo —

— Es vergonzoso —repitió

— No debes tener vergüenza conmigo —negué besando sus labios— Por favor, quiero hacerlo —

Se mordió el labio inferior indecisa, presioné mi cuerpo contra ella y cerró los ojos.

— Tú… me lamías —confesó

— Eso no es vergonzoso —negué bajando mis labios por su cuello — Y es algo que quiero hacer —prometí subiendo su blusa y retirándola de su cuerpo.

Bajé mis labios a sus senos atrapando su pezón entre mis labios, sus dedos se entrelazaron en mi cabello jalando en cada succión, cambié de seno dándole la misma atención y besé de forma descendiente su piel hasta llegar a su ropa interior. La deslicé por sus piernas retirándolas de su cuerpo.

Aparté las sabanas que aún nos rodeaban y me acomodé entre sus piernas.

— ¿Era así tu sueño? — pregunté lamiendo su dulce piel

— Si-i —suspiró. Adentré mi lengua entre sus pliegues rodeando su clítoris — ¡Edward! —

Adentré dos dedos en su interior de forma lenta, su cuerpo se contrajo frente a mi intromisión y succioné. Se arqueó jalando mi cabello, gruñí contra ella moviéndome más rápido. Gritó cubriendo mis dedos se su humedad y fui ralentizando mis movimientos.

Su cuerpo calló contra la cama y alejé mis dedos de ella subiendo mis besos por su estómago, sus piernas me rodearon de forma temblorosa.

— ¿Superé el sueño? —pregunté besando sus labios

— Lo hiciste —murmuró viéndome

Me acomodé en su entrada jugando con ella, gimió cerrando los ojos.

— Eres preciosa —susurré presionando suavemente. Su cuerpo aún se encontraba estrecho debido a nuestro juego previo pero sumamente resbaladizo — Santo cielo, amo tanto hacerte el amor —

— Maldición —gimió. Escondí el rostro en su cuello moviéndome suavemente, sus piernas se apretaron a mi alrededor — Maldición, no seas suave —

Gruñí contra la piel de su cuello y besé allí aumentando la velocidad de mis movimientos, su cuerpo se arqueó contra mi pecho y bajé mis labios atrapando uno de sus pezones.

— Tan malditamente dulce —murmuré contra su piel

Su cuerpo se estrechó a mi alrededor volviéndose insoportablemente caliente, gritó enterrando sus uñas en mis hombros y gruñí descargándome en su interior

— Definiti-vamente… mejor que mi sue-ño —murmuró entre respiraciones. Solté una risa agitada contra su piel y besé entre sus senos.

— Me alegro por eso —asentí alzando mi rostro y besando sus labios con pereza— Despiertamente siempre que quieras —

Soltó una risa divertida asintiendo, me bajé de su cuerpo acurrucándome a su lado.

— Te amo —habló

— Te amo mi amor —sonreí besando sus labios. Cerró los ojos con una sonrisa satisfecha y nos dejamos llevar por el sueño nuevamente.

Fui despertado por el teléfono de la habitación. Me moví atendiendo la llamada

— ¿Hola? — pregunté

— Buenos días señor Cullen —saludó— Es una llamada del servicio a la habitación para consultarle si gusta el desayuno antes de que el servicio de masajes llegue a su habitación —

— Mmm… sí, claro, envíelo —pedí

— Por supuesto, ¿Qué gusta? —preguntó. Suspiré frotándome los ojos.

— Deme unos minutos y enseguida me comunico para hacer nuestro pedido —murmuré antes de colgar la llamada

Gruñí acurrucándome contra el cuerpo de Bella.

— ¿Quién era? — preguntó adormilada

— Servicio a la habitación —respondí— En menos de dos horas tenemos los masajes que ordenamos, ¿Quieres desayunar? —pregunté sentándome de forma perezosa

— Claro, eso estaría bien —asintió desemperezándose— Los pedimos demasiado temprano —

— No amor, son las 12 —reí. Se giró sorprendida viendo el reloj— Al parecer tu sueño nos hizo despertar tarde —señalé divertido besando su hombro desnudo

— Te gustó mi sueño —aseguró

— Lo ame —reí

— Buenos días —respondió girándose y besando mis labios— Necesito una ducha antes de que lleguen —

— De acuerdo, dime que quieres desayunar y mientras puedes aprovechar a ducharte —señalé

— Yogurt con frutas, ¿Y un batido? — preguntó

— Por supuesto, lo que gustes —asentí

Dejó un beso en mis labios y se puso de pie caminando desnuda por la habitación, mis ojos la siguieron atentos en todos sus movimientos. Se movía con soltura por la habitación completamente ajena a mi atención sobre ella. Tomó su ropa entrando al cuarto de baño.

Me recargué en el respaldar de la cama con mi mirada en la puerta del baño, mi mente no lograba procesar lo increíble que se había vuelto mi vida. La tenía a Bella, mis hermanos estaban seguros y finalmente podía fantasear con una vida normal y feliz a su lado.

La amaba por completo, nuestra relación había pasado por mucho y ella había permanecido inquebrantable de mi lado desde el primer momento.

Bella se duchó rápidamente y luego entré yo, cuando salí el desayuno ya estaba sobre la cama. Desayunamos tranquilamente, Bella se dirigió al baño y llevé el carrito con los restos de nuestro desayuno fuera de la habitación.

Mientras Bella seguía en el baño aproveché para quitarme la ropa y ponerme la bata del hotel como nos habían pedido. Pocos minutos después golpearon la puerta del cuarto, me dirigí allí abriéndola.

— Buena tardes señor Cullen —saludaron dos empleados vestidos con el uniforme del spa— ¿Listos para sus masajes? —

— Listos —asentí dejando entrar al hombre y a la mujer

— ¿Está bien aquí? —preguntó el hombre bajando las camillas y sus elementos de trabajo

— Claro, donde gusten —asentí caminando hacia el baño— Amor, ya están aquí —hablé golpeando. Bella abrió la puerta con tu bata puesta.

— Buena tardes —saludó acercándose a nuestro masajistas

— Buena tardes —saludaron— Cuando lo deseen —

— Bien, lista —asintió Bella caminando hacia la mujer. Yo la imité dirigiéndome al hombre.

Ambas camillas estaban una junto a la otra pero sin tocarse, nos recostamos sobre nuestros estómagos

— Retírense la bata hasta donde se sientan cómodos —pidió la mujer. Obedecimos dejando nuestras espaldas desnudas y los dejamos hacer su trabajo.

No quité mis ojo de los de Bella más de lo estrictamente necesario, me sumergí profundamente en la nube negra que era su mente reconociéndola y déjenme abstraer de la realidad.

Al otro día Bella despertó agotada, suave y relajada por nuestras actividades el día anterior. El día entero nos lo pasamos en la cama, viendo películas y relajándonos.

Esa noche habíamos pedido una simple pizza, demasiado sin tener demasiada intención de pensar que cenar. Tomé la bandeja donde no habían dejado la pizza y la aparté dejándola sobre el suelo

— Suficiente Bella, me has tentado lo suficiente —gruñí tomándola de la cintura y girándonos en la cama con ella debajo de mi cuerpo. Soltó una carcajada y mordí su cuello.

Al otro día desperté con Bella sobre mi pecho, besé su hombro desplazándola al colchón.

— Mmm… ¿Por qué me mueves? —preguntó adormilada

— Shh, duerme, necesito ocuparme de unas cosas —expliqué. Asintió acurrucándose nuevamente en la cama.

Me vestí silenciosamente y tomando mi cartera y una de las tarjetas magnéticas salí de la habitación dirigiéndome al centro comercial que había cerca del hotel.

Adentrándome al gran edificio noté las voces entrar en mi cabeza, hacía demasiado tiempo que no estaba en un lugar tan concurrido sin Bella. Sacudí la cabeza ignorando las voces y me dirigí a mi primera parada, compré un sencillo pantalón negro y una camisa blanca sin fijarme demasiado.

La segunda parada fue un negocio de ropa interior, compré un conjunto negro para Bella y un bóxer para mí de exactamente el mismo color.

La tercera parada fue por un vestido, también negro, estaba adorando verla de negro. El vestido era sumamente corto con un pequeño corte sobre el muslo, sexy y ajustado. Probablemente fuera un modelo que me enloquecería verla usar frente a otros hombres escuchando sus pensamientos pero esto era solo para mi vista.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Imágenes disponibles en el grupo

Lamento la tardanza de este capítulo, si están en el grupo de face saben que aún le faltaba algo de trabajo a este capítulo y por eso decidí que la semana pasado no hubiera actualización.

Ahora hay que relajarnos, los chicos están a salvo y sanos. No se olviden de las dudas que ahora tiene Bella en su mente ;)

¿Opiniones?