¡Buenas!

Les traigo nueva actualización :D

alejandra1987: A Bella le inquieta saber porque después de todo es parte de su identidad. Y como vamos a ver en este capitulo no se puede escapar de lo que somos.

Jade HSos: Aún no es tiempo de estar tranquilos pero sí mucho más relajados. Solo queda un poquito más de tensión.

RINI CHIBA: Los chicos se ganan sus descansos, ¿Te acordas de la idea que hablamos por face? Empieza este cap ;)

liduvina: ¡Gracias! Me alegro de que te guste :D

Car Cullen Stewart Pattinson: Todas queremos ir a un hotel y que nos mimen JAJAJAJA Sería bastante hipócrita de Edward no apoyarla ahora, todos son una gran familia :)

mapi: A ustedes por leer :D

NaNYs SANZ: Definitivamente necesitamos estas pausas con tiempo de pareja y relajación.

Wenday 14: Me alegro de que te gustara :D

rjnavajas: ¡A ustedes por leer! :)

EmilyChase: Bella no va a poder quedarse con la duda y tampoco la van a dejar, no podemos escapar de lo que somos.

saraipineda44: No están del todo libres aún, pero lo peor ya pasó.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D


Advertencia: Capítulos con temática sensible (suicidio, homicidio, soborno y violación).


Capítulo 19

Edward's P.O.V

Regresé al hotel y dejé las compras en el spa subiendo a la habitación solo lo que había comprado para mí, en nuestro piso entré a la habitación escuchando el agua de la ducha. Guardé mi ropa en el armario y me recosté en la cama esperando por Bella.

— Hola —saludó saliendo del baño cubierta solo por una toalla

— Hola preciosa —sonreí. Caminó hacia mí inclinándose y besando mis labios

— ¿Terminaste tus asuntos? —preguntó

— Si, ya terminé —asentí acomodando su cabello húmedo— ¿Vas al spa? —

— Primero tengo que desayunar, ¿Desayunaste? —preguntó

— No, lo olvidé por completo —negué

— ¿Cuáles habrán sido tus asuntos? — preguntó curiosa apartándose de mí y tomando el teléfono para pedir nuestro desayuno

— Prometo que vas a saberlo pronto —aseguré. Asintió antes de ordenar nuestro desayuno.

— ¿Qué vas a hacer tu mientras? —preguntó colgando la llamada

— Aún no lo sé, quizá bajar también —respondí— Hay un gimnasio y puede que pase por el spa también por otro masaje —

— Nada de mujeres —pidió

— Descuida, nada de mujeres —reí. Me senté sobre la cama y la atraje a mi colocándola entre mis piernas— Sabes que eres la única que me importa Bella, pero aun así no va a haber mujeres —

— Lo sé —asintió besando mi frente — No es que desconfíe de ti, pero no me agrada —

— Estoy bien con eso —prometí apoyando mi mejilla sobre su pecho. Sus dedos se deslizaron por mi cabello y cerré los ojos relajándome en sus mimos.

El desayuno llegó y comimos viendo una película, cuando terminó Bella se vistió y besó mis labios despidiéndose antes de salir de la habitación.

Deambulé un poco por la habitación mientras hablaba con recepción pidiendo algunas cosas para esta noche antes de salir a recorrer el hotel, estuve una hora en el gimnasio y luego de una ducha tomé un masaje. Me dirigí al bufet del hotel por un almuerzo tardío, Bella iba a almorzar en el spa.

Pasadas las 6 de la tarde regresé al cuarto, todo estaba listo como lo había pedido. La habitación estaba suavemente iluminada y junto a la cama había un montón de almohadones como había pedido. Los acomodé sobre la cama creando un espacio para nosotros donde poder cenar. Buscaba que fuera una cena relajada pero romántica.

Hubiera deseado que la habitación fuera más grande y poder acomodarnos en el suelo pero como mi plan original había sido ir a cenar fuera no me había preocupado por el espacio disponible.

Luego de acomodar la cama me dirigí al baño, el yacusi estaba preciosamente decorado, había champaña fría esperando por nosotros y un dulce aroma a rosas se percibía en el aire producto de los pétalos y las rosas esparcidas en el lugar.

Tocaron la puerta por lo cual me dirigí allí recibiendo todo lo necesario para nuestra cena, había pedido que fuera enviada minutos antes de que Bella terminara con su día de spa.

Entré el carrito a la habitación y lo conduje a la cama, tomé la bandeja que había en la parte inferior del carrito afirmándola sobre la cama y serví nuestra comida.

Tomé el control de la televisión buscando la serie favorita de Bella, la dejé en el primer capítulo lista para reproducirse. Me dirigí al armario y busqué la ropa que había comprado vistiéndome rápidamente con el bóxer, el pantalón negro y la camisa blanca además de los calcetines y zapatos. Doblé los puños de mi camisa de forma despreocupada hasta mis codos, realmente quería que fuera una cita completamente descontracturada.

Escuché la puerta destrabarse y troté hasta allí sujetando la puerta y abriéndola para Bella.

— Hola —saludó de forma tímida

— Wow, hola —murmuré tomando su mano y entrándola a la habitación

— ¿Qué es… todo esto? —preguntó

— Una cita sin salir de la habitación, lo que querías —sonreí. La hice girar sosteniéndola de la mano— Y debo decir que lo amo, hubiera enloquecido con los pensamientos de los hombres contigo viéndote así —

— Bueno… no es un estilo que hubiera elegido —aseguró

— Lo sé —asentí atrayéndola a mi pecho— Por eso lo elegí, no hay nadie aquí y no tienes que incomodarte, es solo para mí —

— ¿Solo para ti? — preguntó divertida pasando sus brazos por detrás de mí cuello— Eso suena a muy egocéntrico —

— Puedo serlo de vez en cuando —respondí besando sus labios— Estás hermosa y realmente sexy —

— Tú estás sexy —murmuró besándome nuevamente. Se apartó unos pasos viéndome — Te ves muy, muy bien —

Di una vuelta para ella dejándola verme a detalle.

— Supuse que no debía usar jeans si tu ibas a verte así —negué— Podemos tener la cena vestidos que propusiste pero no tan vestidos como lo haríamos en público —

— Y mi ropa interior…—sonrió apuntándose con el dedo

— Otro regalo para mí —asentí. Soltó una carcajada y me acerqué nuevamente a ella— No te quiero lejos esta noche —murmuré recargando mi frente en la suya

— Entonces guíame mi amor —pidió. Sonreí besando sus labios y tomando su mano. Nos conduje a la cama.

— No es el lugar más estable para cenar —me disculpé— Pero es lo mejor que pude hacer, no planeaba cenar aquí —

— Está perfecto para mí —prometió acomodándose con cuidado en la cama entre los almohadones que había acomodado para nosotros. Me senté a su lado también destapando nuestros platos — Se ve muy bien —

— Y ahora esto —señalé tomando el control de la televisión e iniciando el primero capítulo de la serie

— Una cita perfecta —rio besando mi mejilla

— Eso espero —asentí tomando mi copa y acercándola a ella. Tomó su copa brindando y sonrió dando un trago a su bebida, bebí también de mi copa.

Probé mi primer bocado mirando la serie, Bella se cargó en mi costado haciendo lo mismo.

Una cita perfecta.

Luego de cenar tomé la bandeja dejándola sobre el carrito de la comida y acurruqué a Bella en mi pecho hasta que el final del capítulo llegó. Se estiró tomando el control de la televisión y pausó la serie apagándola.

— ¿Ya no quieres ver? — pregunté

— No, tengo mejores planes —prometió alzándose hasta mis labios

Se movió acomodando una rodilla a cada lado de mi cadera, la sujeté de los muslos desnudos. Su corto vestido se había subido un poco. Adentré mis dedos subiéndolo un poco más y alcancé a tocar el suave material de su ropa interior.

Bajó sus labios por mi cuello comenzando a desabotonar mi camisa, deslizó sus besos por mi piel hasta llegar a al botón de mi pantalón donde lo soltó y bajó mi cremallera.

— ¿Estamos a juego? — preguntó acariciándome por sobre el bóxer negro

— Si-i —murmuré alzándome sobre mis codos para verla. Sonrió bajando lo suficiente mi ropa interior y tomándome en su mano. Eché la cabeza hacia atrás de puro placer.

Gemí sintiendo su lengua en mi sentible piel y alcé el rostro viéndola, sus labios envolvieron mi punta estremeciéndome. Sus preciosos ojos se alzaron a mi rostro provocando un apretón en mi estómago. Su boca me tomó más profundamente y me dejé caer sobre la cama con un gruñido llevándome por el placer, apreté sus hombros intentando apartarla cuando el placer fue demasiado.

— Déjalo ir mi amor —pidió contra mi piel

Gemí sintiéndome latir, mordí mi labio inferior aferrándome a las sabanas, su lengua tocó un buen punto en mí y mi cuerpo se tensó liberando mi orgasmo. Mis músculos se relajaron y sus labios besaron mis muslos subiendo por mi piel hasta posarse nuevamente sobre mí.

— No planeé eso —prometí acariciando perezosamente su cabello

— Yo tampoco —sonrió besando mis labios — Pero espero lo hayas disfrutado —

— Mucho, gracias —respondí besando sus labios

Nos giré en la cama y me aparté quitándome la camisa. Dirigí mi mano a su espalda bajando el zíper de su vestido y retirándolo de su cuerpo. Quité su ropa interior y me bajé de la cama desvistiéndome por completo antes de tomarla en brazos

— ¿Dónde me llevas? — preguntó

— Yacusi —respondí. Soltó una risa acurrucándose contra mí.

Entré al baño y cerré la puerta llevándonos al yacusi, dejé a Bella segura sobre sus pies dentro del agua antes de entrar.

Me acomodé contra uno de los laterales y tomé su mano acomodándola sobre mí. Besó mis labios y deslicé mi mano hacia su intimidad. Adentré dos dedos suavemente frotando su clítoris con mi pulgar, gimió contra mis labios estremeciéndome. Ya estaba completamente listo para ella nuevamente.

Gimió apretando mis dedos y gritó zafándose de mis labios, quité la mano de ella rodeándola con mis brazos y frotando su espalda con dulzura.

Se alzó besando mis labios y acomodándome en su entrada antes de descender de forma lenta.

— Bella —gruñí contra su cuello

Se aferró al borde del yacusi comenzando a moverse sobre mí, bajé mis labios atrapando sus pezones en mi boca y succionando con dedicación.

— Edward —gimió. Aferré mis manos a su cintura y la ayudé con los movimientos, el agua comenzó a salpicar fuera del yacusi— El-El agua…—

— Al diablo con el agua —respiré sin detener nuestros movimientos

Soltó una risa aferrándose a mis hombros, besó mi cuello. Su cuerpo se estrechó ligeramente haciendo el rose más intenso, deslicé mi mano entre nuestros cuerpos hasta su intimidad y froté. Gimió acurrucándose contra mi cuello, su cuerpo me atrapó con fuerza y gritó en su orgasmo. La seguí poco después.

— No te dije lo bonito que estaba este lugar —respiró unos cuantos minutos después alzando el rostro

— Cumplió su cometido, agua caliente para relajarnos luego de hacer el amor —respondí— No necesito más que eso y me agrada que hayas tenido otras cosas más interesantes que ocupara tu mente —

— Te amo, estos días estar siendo tan relajantes —suspiró acurrucándose en mi pecho

— Te amo, podemos quedarnos varios días más —prometí acomodándonos mejor contra el yacusi

— De acuerdo —suspiró

Luego de poco más de media hora y un poco adormilados logramos salir del yacusi y dirigirnos a la cama, la champaña quedó completamente olvidada pero fue muy bien disfrutada la noche siguiente.

Estuvimos en el hotel por otros cinco días antes de tener el valor de dejar nuestro relajante cuarto, compramos la cena, nos dirigimos a la casa y todo el grupo cenó en el comedor. Terminando de cenar Bella bostezó cubriéndose la boca con su mano.

— ¿Quieres que nos vayamos a dormir? —pregunté

— Ajá, me gustaría —asintió

— Nosotros trajimos la cena —hablé poniéndome de pie— Les toca limpiar —

— ¿No les alcanzó una semana encerrados en un hotel? —preguntó Rose divertida. Extendí una mano hacia Bella.

— Silencio tu —habló Bella tomando mi mano — Buenas noches —se despidió por ambos llevándonos hacia las escaleras

Una vez en la habitación nos pusimos nuestros pijamas y nos acurrucamos bajo las mantas, Bella dejó un beso en mi cuello.

— Rose y Jasper van a ir al departamento mañana —comentó contra mi piel

— ¿Tú vas a ir? —pregunté

— Debería, aún es mi departamento también —respondió

— Deberíamos de empezar a buscar un lugar para nosotros… ¿Quieres? —pregunté— Las cosas por aquí están mucho más tranquilas —

— Me agradaría —asintió— Debo revisar el contrato de renta del departamento, si recuerdo bien nos queda unos tres meses allí —

— Entonces… en 3 meses debes decidir si renovar o mudarte —señalé

— Si, inevitablemente el cambio va a llegar —aseguró

— ¿Conmigo? —pregunté rosando mis labios por su mejilla— Múdate conmigo, oficialmente, en tres meses —

— De acuerdo —rio— Me agrada tener una fecha —

— También a mí —murmuré— Necesitamos buscar lugares —

— Puede ser nuestro proyecto de vacaciones —comentó divertida

— Lo amo —respondí

— También yo —asentí— Debo hablar con Charlie, él envía dinero para mi todos los meses y debería buscar un trabajo, de ese modo puedo ayudar más en la economía de nuestra nueva casa —

— Bella, tengo dinero para no trabajar por el resto de mi vida —negué— Quiero mudarme contigo para verte más tiempo, no para que un trabajo te aleje de mi —

— Eventualmente un trabajo va a alejarme de ti unas horas Edward —señaló divertida— Y tú también vas a trabajar, ¿Cierto? —

— Si, cierto, me gusta la medicina —asentí— Quiero ejercer pero no planeo meterme en un negocio de comida rápida atestado de gente por unos cuantos dólares cuando mi cuenta del banco está llena —

— Lo has dicho, tu cuenta —aceptó

— Nuestra Bella, puedes tomar de allí todo lo que quieras y necesites —prometí

— Eso no me hace sentir cómoda Edward, estoy abusando de ti y tus hermanos —negó

— Has tomado mis problemas como tuyos, has venido conmigo a Illinois sabiendo que podía haber sido un gran peligro —expliqué— Todo lo que había sobre mi espalda lo tomaste conmigo y me ayudaste a llevarlo, ahora te pido que también tomes lo bueno que tengo para ofrecer —

— Tienes otras cosas para ofrecer —aseguró rosando mi mejilla con sus dedos— Besos, dulzura, sonrisas y mucha felicidad —

— Bella —negué apretando mi mano en su espalda y acercándola más a mi — Soy un todo, con voces en mi cabeza, con padres horribles, infancia del infierno, hermanos increíbles y dinero —señalé— Soy un todo, no puedes tomarme a partes —

— Y te tomo con todo pero —la silencié

— No, no lo estás haciendo —negué— Soy un todo, puedo encargarnos de ambos por el resto de la vida si quisieras, pero acepta al menos que me encargue de ambos hasta terminar los estudios —pedí— Al menos de la casa, si quieres seguir usando el dinero de Charlie para tus propias necesidades no me opongo pero deja que me encargue de una casa con todo lo que necesitemos en ella —

— Es importante para ti… ¿Cierto? —preguntó suavemente

— Lo es —asentí— Llegamos a Nueva York asustados pero el dinero que teníamos fue lo que nos mantuvo cerca y unidos, no hubo que salir a trabajar para comer y nos permitió obtener nuestro espacio y nuestra paz en medio del desastre que eran nuestras vidas —expliqué— Ahora quiero seguir así, quiero hacer que el dinero me permita llegar cada tarde después de clases y acurrucarme junto a ti en una casa silenciosa sin voces a mi alrededor y lo único que quiero escuchar es tu respiración, quiero eso —

— De acuerdo —murmuró deslizando su mano por mi espalda— De acuerdo, podemos tener eso, al menos hasta que ambos estemos recibidos podemos tener eso —

— Bien —asentí apretando nuestro abrazo— Gracias —

— A ti, solo debo aceptar todo lo bonito de la vida —rio escondiendo el rostro en mi cuello— Una bonita casa, un novio amoroso y paz —

— Suena perfecto Bella —asentí besando su cabello— Y lo quiero, para nosotros —

— Y lo tienes —prometió

A la mañana siguiente Bella se despertó temprano y luego de dejarse mimar por unos cuantos minutos se puso de pie dirigiéndose al baño, cerré los ojos dejándome llevar por el cansancio y la comodidad.

Desperté sintiendo los labios de Bella en mi mejilla.

— ¿Te vas? —pregunté abriendo los ojos

— Si, los chicos ya están listos —respondió— Vamos a pasar por el desayuno y llegar al departamento —

— De acuerdo, ¿Me avisas si necesitan ayuda? —pregunté cerrando los ojos nuevamente

— Te aviso, descansa —asintió besando mis labios. La escuché caminar por la habitación hasta cerrar la puerta y pronto me quedé dormido nuevamente.

Adormilado estiré mi mano buscando el calor de Bella en la cama pero las sabanas estaban frías abrí los ojos y me desperecé sentándome sobre la cama, caminé hasta el baño, me ocupé de mis asuntos antes de bajar a desayunar.

— No recuerdo la última vez que éramos solo nosotros —rio Alice comiendo de sus huevos

— Tampoco lo recuerdo —admití. Alcé la mirada hacia Emmett cuando vi el anuncio de una casa que él y Rose en su mente — ¿Emmett? —

— Mmm, lo siento —habló— Iba a decírselos —

— ¿Decirnos qué? —preguntó Alice

— Rose y yo estamos mirando casas —explicó— Ahora que Carlisle nos aseguró que nadie sabe de nosotros y que estamos sanos… —

— Bien, en ese caso busquen un testaferro cada uno —pidió Alice

— ¿Qué? ¿Para qué? — pregunté confundido

— Vamos a jugar a la lotería —sonrió— Es mi regalo de despedida, vamos a sacar un premio para cada uno —

— Alice, eso no hace falta —negó Emmett

— Hace falta, estoy viva gracias a ustedes, si vamos a dejar de vivir juntos no voy a permitir que el dinero sea una preocupación —aseguró. Alzó su mano deteniendo mis palabras — Lo sé, se que vamos a dividir todo el dinero que actualmente tenemos pero yo voy a poder seguir haciéndolo durante toda mi vida, ustedes no, y sé que decirles que pueden venir a mi tantas veces como deseen no va a funcionar asique simplemente obedezcan hermanos — pidió con una amplia sonrisa— Tienen novias a quienes mimar y que merecen la casa, boda, viajes y todo lo que quieran —

— ¿Han…pensado en hijos? —preguntó Emmett suavemente viendo su desayuno

— ¿Hijos? —pregunté asombrado

— Hijos —asintió Emmett— Sé que Rose los quiere en algún momento —

— Nunca pensé en hijos —admití— No con lo que nosotros pasamos —

— Les pasaríamos nuestras habilidades —comentó Alice— O al menos… las modificaciones que nos han hecho huir toda la vida —

— Lo sé —gruñó Emmett

— ¿Es algo fundamental para Rose? — pregunté

— Es algo que es importante para ella —asintió— Soltó un par de comentarios pero no indagué en eso porque sería algo muy difícil para mí de hablar pero quiero darle cualquier cosa que desee —aseguró viéndome— Incluso si quiere hijos —

— Lo mejor es que hables con Carlisle, Emmett —pidió Alice

— Lo hice, anoche lo llamé —admitió

— ¿Y? — insistí

— Del mismo modo en que va a tener posibilidades de tener los ojos grises las va a tener de heredar mi fuerza —comentó— No estoy seguro de querer que eso ocurra —

— Rose es la primera que debería saber esto — señaló Alice

— Lo sé —asintió Emmett

— Supongo que debería hablarlo con Jasper también — murmuró Alice

Hice una mueca, probablemente también debería hablarlo con Bella.

A pesar de mis protestas Bella y los chicos se mantuvieron por tres días y tres noches en el departamento.

— Si quieres ir ve —habló Alice mientras lavábamos los platos

— No Allie, está bien si quiere su espacio —expliqué— Pusimos fecha para mudarnos, está bien que quiera estar allí —

— Entonces cambia el mal humor hermanito —pidió besando mi mejilla antes de dejar la cocina

Alice's P.O.V

Anoche intenté que Edward fuera al departamento con los chicos para tener la excusa de ir también echándole la culpa a mi hermano, como el no cedió hoy simplemente aparecí aquí. Rose, Bella y Jasper habían hecho la estúpida apuesta de quien de ellos iba dejar el departamento primero para ir en nuestra búsqueda. Por fortuna llegué rompiendo su estúpida apuesta y Rose y Bella no tardaron en abandonar el departamento dejándonos a Jasper y a mi solos.

Me cepillé los dientes viéndome al espejo, no podía creer que estaba a punto de tocar el tema de los bebés con Jasper. Escupí la pasta y me enjuagué la boca antes de ir a su cuarto.

Entré a la habitación y me desnudé poniéndome mi pijama que consistía en un pantalón corto y una blusa de tiras, ambos de seda, color salmón.

— Oye, ¿Vas a decirme que te tiene nerviosa? —preguntó Jasper sentándose sobre la cama

— No sabía que te habías dado cuenta —respondí

— Pedimos sushi en tu lugar favorito y no comenzaste a bailar —explicó— Ven —pidió extendiendo una mano hacia mí. Me acerqué a él tomándola y sentándome frente suyo — ¿Qué ocurre? Puedes decirme lo que quieras —

— Emmett… bueno, él habló sobre bebés con Rose —murmuré bajando la vista— Y yo… quería saber si eso es algo que te gustaría tener, ¿Esperas ser papá en algún momento? — pregunté — Porque no sé si quiero ser mamá, y bueno, existe la posibilidad de que un bebé mío tenga habilidades entonces ¿Qué sí tiene que huir su vida entera como yo? —

— Tu ya no tienes que huir —prometió— Pero los niños… bueno, no son mi prioridad — negó tomando mi rostro y alzándolo — Tu eres mi prioridad Alice, no te pondría en la decisión de si quieres o no niños, si alguna vez los quieres… dímelo y lo conversamos, pero si en este momento tu miedo es que yo los quiera y tu no…—sonrió sacudiendo la cabeza— No quiero nada que tu no quieras, los niños no son algo que me haría replantearme nuestra relación — aseguró— Y si algún día quieres ser mamá pero te asustan tus genes podemos adoptar —

— ¡Jazzy! —exclamé saltando sobre él y besando sus labios. Rio echándose hacia atrás en la cama y rápidamente nos giró dejándome bajo su cuerpo — Te amo, gracias —

— Te amo preciosa, no me des las gracias —pidió— Lo que sí es algo fundamental para mi es el modo en que los niños son creados —prometió deslizando sus manos por debajo de mi blusa.

Solté una risa, amaba tener el departamento solo para nosotros.

Edward's P.O.V

Mis hermanos estaban relajados, habían hablado con sus parejas sobre los bebés y ambos habían sido comprensivos a Jasper no le preocupaba demasiado y Rose estaba dispuesta a adoptar si llegado el momento Emmett no se animaba a concebir sus propios hijos por la posibilidad de heredarle sus habilidades.

Yo era un caso diferente, aún no lo había hablado con Bella. Hace ya mucho tiempo ella había traído el tema solo para ver que planeaba a futuro pero no había sido más que un ejemplo. No sabía que era lo que ella pensaba respecto de los bebés.

— ¿Qué es lo que te ha tenido tan silencioso durante la cena? — preguntó Bella cuando nos acurrucamos bajo las mantas

— No mucho —mentí

— ¿Estás nervioso por la visita de mañana? — preguntó deslizando sus dedos por mi cabello

— No, estoy bien con eso —aseguré— Es… otra cosa —admití bajando la vista

— Puedes decirme lo que quieras, lo sabes —prometió

— Lo sé —asentí— Es solo que mis hermanos, sobre todo Emmett, estuvo hablando de bebés —confesé— Y tu una vez lo trajiste a nuestra conversación y no estoy seguro de cuáles son tus planes en ese aspecto —

— ¿Yo lo traje a la conversación? — preguntó confundida

— Si, cuando te dije como fui creado y tú te asustaste por la posibilidad de que debiera irme sin ti —expliqué— Me preguntaste que ocurriría si tenemos un bebé y necesito irme, te dije que no era algo seguro para ti por mi genética —recordé— ¿Tu… esperas bebés? —

— Oh, sí, recuerdo esa conversación — asintió— No son algo con lo que sueñe, realmente no estuvo nunca en mi mente ser mamá —negó— Quiero decir, me gustan los niños pero Rose si hablaba de sus bebés y posibles nombres pero yo…—dudó encogiéndose de hombros— No me importaría no tenerlos —

— Entonces… si nunca hay bebés ¿Te molestaría? —pregunté— Porque no quisiera exponerte a un embarazo que puede dañarte o a un bebé que deba huir del modo en que lo hice —

— Primero que nada un bebé nuestro no va a tener que huir —prometió acariciando mi mejilla— Porque va a tener un padre y una madre que lo van a proteger de absolutamente todo, no unos padres que van a abusar de la habilidad con la que nazca —

— Lo sé, pero incluso aunque nadie lo sepa no le deseo a nadie nacer leyendo mentes —negué— Es confuso y abrumador, me asusta que un niño mío deba ir a lo años a una escuela escuchando voces, confundido, asustado —expliqué— Hubiera enloquecido si hubiera tenido que ir a esa edad con más niños —

— No creo que deba ser algo que deba preocuparte —negó Bella— Si por alguna razón llega vamos a protegerlo pero realmente dudo que alguna vez quiera buscarlo de forma intencional —aseguró— Sé que no se compara a lo que ocurrió contigo pero hasta los 14 mi madre era una madre normal y amorosa y un instante después no supe más de ella y probablemente siempre esté temerosa de querer abandonar a mi hijo y no quiero vivir de ese modo —

— Si dices que nosotros no abusaríamos de un hijo nuestro entonces debes creer que tampoco abandonarías a un hijo nuestro, Bella —prometí apretando nuestro abrazo— Ambos somos personas diferentes a nuestros padres —

— Lo sé —asintió— Pero no estoy segura de querer cargar con las marcas que puedo llegar a hacerle a un hijo, incluso aunque no sea intencional —

— Entonces supongo que estamos bien —asentí— Si alguna vez llegara a ocurrir vamos a protegerlo pero no vamos a buscarlo de forma intencional —

— No, buscarlo de forma intencional no está en mis planes —negó

— De acuerdo, eso me parece bien —aseguré

— ¿Eso te tenía nervioso? —insistió

— Si, porque si los quisieras te los daría —prometí— Solo que sería tan sobreprotector como mi hermano lo es conmigo y Alice y no es una forma agradable de criarse —

— No te preocupes por eso —negó

— De acuerdo —asentí besando su frente

Al día siguiente y como Rose prometió sus amigos Ángela y Ben aceptaron venir por la noche, Jasper invitó a Charlotte y Peter. El día fue dedicado a ordenar la casa, comprar lo necesario e incluso hubo alcohol, mis hermanos y yo nunca habíamos tomado demasiado pero hoy parecía ser una buena noche para disfrutar de las cervezas y los amigos.

Me senté en los sofás de exteriores en el jardín y miré la escena frente a mí. El patio había sido decorado por pequeñas luces blancas, el aroma a comida y cerveza se mantenía en el aire. En el centro del patio Alice reía con Ángela, Ben y Bella, podía ver la felicidad de Jasper a su lado, silencioso, viendo a mi hermana feliz. Rose y Emmett estaban junto a Peter y Charlotte en la mesa compartiendo algunas bebidas.

Eché la cabeza hacia atrás relajándome entre las voces de los demás, había preferido mantenerme lejos de las mentes luego de confirmar que nuestros invitados eran persona agradables. Las viejas costumbres iban a mantenerse por un tiempo.

Miré a Bella mirar a su alrededor, noté la tensión en sus hombros e intentó forzar una sonrisa hacia Ben que hablaba con ella. La vi disculparse y entrar a la casa. Emmett también captó su movimiento.

— ¿Qué tanto nos ocultan tú y Bella? —preguntó Emmett llegando a mi lado y sentándose junto a mi

— Nada Emmett —respondí— Solo está indecisa sobre lo que Carlisle señaló de ella —

— ¿Quiere hacerse los estudios? —preguntó

— Aun no lo decide —respondí— Está curiosa al respecto —

— Desde que la conocimos ella llamó nuestra atención por poder evitarte de forma natural —señaló Emmett

— Lo sé —asentí— Pero tener la confirmación de que ella pueda ser como nosotros…—sacudí la cabeza molesto

— Hermano, no están solos —prometió— Sabes que estoy, Alice también y sé que Rose y Jasper no la van a dejar sola ahora —

— No quiero saber si es igual a nosotros —murmuré— Soy feliz viviendo en la ignorancia de si ella es importante para alguien allí afuera o no —

— El saber es poder Edward —señaló Emmett— Saber nos adelanta a las acciones de los demás, si ella es como nosotros saberlo es estar listos para protegerla —

— Lo sé —suspiré— Pero quiero que sea normal, que sea extraordinaria para mí pero que sea una más para ellos —pedí— Ser diferentes en este mundo es peligroso Emmett, pero ser diferente de forma natural… —

— Lo sé, ella puede ser la fuente de nuevos niños —

— Van a tener que matarme primero —prometí

"Edward…"negó Emmett

— ¿No hubieras dado tu vida por evitarnos a mí y a Alice el sufrimiento? —pregunté

— Si, lo hubiera hecho —asintió— Y entiendo lo que dices, daría mi vida antes de que dejar que toquen a Rose pero —

— No hay peros Emmett —negué— No voy a dejar que la toquen —prometí poniéndome de pie y entrando a la casa.

La busqué en la sala, estaba allí con los ojos cerrados en el sofá, caminé hasta Bella y me senté a su lado.

— Lamento tenerte preocupado —murmuró

— Yo te he tenido preocupada por mucho tiempo, puedo encargarme por un rato —respondí pasando uno de mis brazos por sus hombros. Se acurrucó en mi pecho — Necesitas saber —

— Si, lo necesito —suspiró. Asentí besando su cabello.

— Deberíamos hablar con Carlisle cuando vuelva —

— Lo siento —murmuró suavemente

— Shh, oye —hablé tomando su rostro del mentón y alzando su rostro— Lo entiendo Bella —

— Pero sé que te duele que quiera saber —

— Emmett acaba de prometerme que está con nosotros —señalé— Y sé que los demás también —

— ¿Lo ves? —preguntó. Su voz se quebró— Emmett ya está en modo oso por mi culpa —sollozó— Lo siento —

— Ven aquí dulzura —pedí acurrucándola contra mi— Emmett tiene a su modo oso siempre alerta —prometí apretando mis brazos a su alrededor— Defendemos a quienes amamos, eres de nuestra familia —

— ¿Tú estás entrando en modo león? —preguntó secando sus lagrimas

— ¿Modo león? —pregunté divertido

— Si, Emmett es un oso y tú un león —comentó— Lo fuiste cuando Emmett me acusó y cuando Carlisle sugirió hacerme estudios —

— Quizá tenga un modo león después de todo —admití ligeramente avergonzado— Es como un chip, está allí y no voy a dudar en despedazar a quien quiera acercarse a ti —prometí— Tu puedes llamarlo como desees —

— Gracias —murmuró suavemente

— Estoy aquí, para ti —aseguré besando su cabello— ¿Y ahora qué dices de salir al jardín y convivir con tus amigos? —pregunté— Son agradables —

— ¿Leíste sus mentes? —preguntó

— Solo un poco, Alice y Ángela están congeniando estupendamente —respondí

— De acuerdo, vayamos —asintió. Me puse se pie llevándola conmigo — Gracias por ser justo lo que necesito —murmuró sujetando mis mejillas con sus manos

— Destinados, ¿Recuerdas? —pregunté besando sus labios— Tu me salvaste a mi primero y prometo que voy a salvarte si lo necesites —aseguré— Tu no vas a conocer el infierno que yo conocí —

— Lo sé —asintió— Un paso a la vez, ¿De acuerdo? —

— Un paso a la vez —asentí besando sus labios antes de conducirla fuera de la casa

Un par de semanas después Carlisle y Esme nos invitaron a conocer la casa que habían comprado aquí en Nueva York, al igual que la nuestra se encontraba a las afueras de la ciudad. Algo se estremeció en mi interior al entender que había sido elegida de ese modo por mi causa.

La puerta de nuestra habitación fue golpeada con entusiasmo, Bella se acurrucó más contra mi y parpadeé confuso. La puerta de la habitación se abrió con Emmett asomándose del otro lado

— ¡No aceptamos que entraras! —lo regañé cubriendo la espalda desnuda de Bella

— No me interesa verlos desnudos, eso me haría vomitar —prometió— Muévete, de prisa, Carlisle y Esme van a llegar pronto —avisó saliendo del cuarto

— ¿Pero qué diablos…?—pregunté viendo la hora. Eran las 8 de la mañana.

— Para ser el que menos emocionado está de que llegan aparenta muy bien —murmuró Bella

— Es un ridículo —gruñí. Besé su frente apartándome de ella y estirándome.

— ¿Te duchas primero? —preguntó Bella acurrucándose nuevamente en las mantas

— Claro, duerme un poco más —asentí besando su cabello

Tomé ropa limpia y me adentré al baño por una ducha rápida, al salir Bella se desperezó ocupando su lugar en el baño. Luego de que ambos estuviéramos listos y vestidos bajamos a la cocina encontrando capuchinos, chocolates calientes y cafés junto a muffins y una tarta de chocolate. Emmett y Rose ya estaban desayunando.

— Al fin despiertan dormilones —habló Emmett cursándose de brazos. Rodé los ojos y nos fuimos acomodando en nuestros lugares.

— Lo siento, no pude detenerlo —se disculpó Rose bebiendo de su capuchino

— Deberíamos decirle a Esme y Carlisle tu emoción por su llegada —habló Jasper abriendo su café y poniéndole azúcar

— Además no van a estar aquí hasta el mediodía, también estoy emocionada pero no van a llegar más rápido porque nos levantes antes —negó Alice

— Una hora me tomó que bajaran, me gusta que seamos puntuales —aseguró Emmett— Si dejo que se despierten por su cuenta íbamos a llegar tarde —

— Veo el futuro Emmett —le recordó Alice — No íbamos a llegar tarde —

— Solo soy precavido —repitió

Rodé nuevamente los ojos y mordí una porción de tarta, mínimamente se había esmerado en nuestro desayuno.

Luego de deambular en casa por una hora completa debido a la ansiedad de Emmett finalmente nos montamos en el volvo y en el jeep camino a la dirección que Esme y Carlisle nos habían dado.

Dos camiones de mudanza llegaron junto al mercedes de Carlisle y Esme. Alice fue la primera en abrazarlos.

— Bienvenidos a Nueva York —sonrió ampliamente

— Muchas gracias, cariño —asintió Esme apretando su abrazo

— Y gracias por ayudarnos con la mudanza chicos —agradeció Carlisle palmeando la espalda de Emmett

— Usar mi fuerza para algo normal es agradable —respondió encogiéndose de hombros

Rose sacudió la cabeza divertida y la miré con una sonrisa. Para Emmett aún era difícil aceptar que estaba feliz con Esme y Carlisle en la ciudad pero había sido él quien nos había sacado de la cama temprano en la mañana para venir a ayudarlos.

Emmett y Jasper se dirigieron hacia uno de los camiones mientras que el resto nos dirigíamos al otro comenzando a bajar las cosas.

Para las 4 de la tarde finalmente todo estaba en su lugar y Alice no dejaba de hablar sobre las sugerencias de decoración para la casa.

— Alice, cariño —habló Carlisle secándose el sudor de la frente— Te declaro nuestra decoradora oficial, tú solo dinos cuando necesites nuestra tarjeta —

Alice gritó feliz abrazando a Carlisle, reí pasando un brazo por los hombros de Bella.

— ¿Cenan aquí? — preguntó Esme

— Si, pero déjanos ir por una ducha —pidió Emmett

— Justo una ducha se escucha fenomenal —asintió Rose. Mi hermano miró a Rose con una amplia sonrisa— Sola Emm, estoy agotada —

— Yo tengo la energía de ambos —rio tomándola de los muslos y haciéndola rodear su cuerpo. Rose chilló asustada — ¡Nos vemos luego! —habló saliendo de la casa con Rose aún sobre él

— ¿Ese es mi hermano? —preguntó Alice asombrada

— No tengo idea —admití

— Muy probablemente si Emmett se relaja veamos más de él en ese estado alegre —señaló Jasper

— Eso sería agradable —aseguró Alice— Y también necesito una ducha —

— Nos vemos más tarde —saludó Jasper despidiéndose de Esme y Carlisle

— Hasta más tarde —asintió Bella entrelazando nuestros dedos y sacándonos de la casa

— Hasta más tarde ¡Y gracias de nuevo niños! —exclamó Esme. Sonreí en su dirección antes de cerrar la puerta.

Alice y Jasper se montaron en el volvo junto a nosotros y conduje hacia casa, también necesitaba una ducha.

Escuchamos ciertos ruidos provenientes de la pieza de mi hermano al subir al piso superior de la casa.

— No quiero saber —habló Alice apresurando a Jasper a entrar a su cuarto

Bella y yo nos dirigimos al nuestro y nos bañamos juntos sin ningún tipo de propósito sexual, ambos nos sentíamos sudados y pegajosos.

Una vez limpios y vestidos bajamos a la cochera, los 6 estábamos hambrientos. Bella y yo nos subimos al volvo y arranqué el motor conduciendo hacia casa de Carlisle y Esme.

— ¿Está bien para ti si le pregunto hoy a Carlisle sobre mí? —preguntó Bella

— Lo está amor, claro que lo está —asentí llevando mi mano a su muslo— Estamos contigo —prometí dando un apretón

Bella's P.O.V

Al otro día desperté sola, me desperecé sentándome sobre la cama, aún todo mi cuerpo dolía por haber ayudado con la mudanza el día de ayer. Tomé una chaqueta de Edward de sobre su escritorio colocándomela y noté en el suelo la caja que había traído de Forks conmigo, aún no la había abierto.

La tomé llevándola a la cama y abrí la caja revisando las muchas cartas de mi madre me había enviado. Una en particular llamó mi atención, había sido enviada cuando yo tenía quince pero ella no se había conectado conmigo antes de los dieciséis.

"Hola Cariño, lamento haberme ido del modo que lo hice pero algo ocurrió cuando estuve en Canadá y necesitaba alejarme de todo para protegerte a ti y a tu padre.

No sé bien que es lo que ocurrió en aquel momento, no me quedé el tiempo suficiente para saber qué había sucedido. Un hombre llegó diciendo que conocía a tu abuelo, mi padre, me dijo que eran amigos de mucho tiempo y que había estado buscándome porque mi padre era un hombre especial, que había en su sangre algo que podía ayudar a muchos. Me obligaron a hacerme unos estudios si quería salir del país y regresar a los Estados Unidos, los hice y se rió diciendo que yo no era como mi padre, que era como mi madre, una humana común y normal.

Me preguntó si tenía hijos, le dije que no, pero no tengo forma de saber si ese hombre supo que le mentía a o no, no estoy en Canadá, me quedé en los Estados Unidos, al sur, estoy en Florida.

Tú y tu padre no quisieron venir conmigo, yo buscaba protegerlos, pero cuando me vi en la necesidad de explicarles lo que había ocurrido no lo pude hacer, no iban a creerme, lo único que sabía era que debía salir de allí. Sé que mi relato no está siendo claro, eso es porque al día de hoy sigue siendo confuso para mí.

Si alguna vez alguien se acerca a ti diciéndote que eres especial, que tu abuelo era especial corre, no dejes que te atrapen. Hay algo en nuestra sangre cariño, en la mía no fue detectable o quizá lo que sea que ocurre en nosotros se terminó en tu abuelo, sea lo que sea nunca creas en ellos"

Mi garganta se sentía repentinamente seca, mis manos temblaron dejando caer la carta. Me moví hasta mi móvil y busqué el número de Edward.

— Hola preciosa —saludó

— ¿Dónde estás? — pregunté

— En la cafetería de la esquina, ¿Estás bien? —

— Nec-Necestio hablar contigo —murmuré. Mi voz se quebró.

— No me asustes, ¿Estás bien? —insistió

— Lo estoy solo…—dudé tomando una profunda respiración — Regresa pronto —

— Si amor, estoy en la esquina, dame tres minutos y estoy contigo —pidió— Podemos hablar por teléfono en lo que llego ¿Quieres? Los demás están en la casa, ¿Puedes moverte? Llama a ellos amor, estoy en camino —

— No les digas nada, sube tu —pedí

— Bella, estás asustándome —

— Solo ven, estoy bien —aseguré. Al menos físicamente lo estaba.

— Estoy saliendo de la cafetería, enseguida estoy contigo —prometió

— Te espero —murmuré. Corté la llamada y solté un sollozo dejándome caer en la cama.

La puerta de la habitación se abrió pocos minutos después.

— Amor, estoy aquí, dime que tienes —pidió recostándose a mi lado y envolviéndome en sus brazos— Por favor, dime que tienes —

Sollocé alejándome de él, sequé mis mejillas tomando la carta de mi madre y se la pasé.

— Mira eso —pedí. Sequé mis mejillas nuevamente intentando serenarme. Edward tomó la carta de mi madre leyéndola.

— ¿Es de tu mamá? —preguntó suavemente

— Es la letra de mi mamá —asentí— La envió cuando yo tenía quince —expliqué. Dejó la carta nuevamente en la cama envolviendo sus brazos a mi alrededor— ¿Qué diablos significa eso? —

— Escucha, Bella, escúchame —pidió tomando mi rostro con fuerza y alzando mi mirada— Prométeme que nadie, nadie va a saber esto que acabas de leer —

— Necesito saber qué es esto Edward —respondí secando mis mejillas — Necesito saberlo, ¿Qué le hicieron a mi madre? —

— Confía en mí, por favor, confía, vamos a buscar las respuestas pero necesitamos ser inteligentes —murmuré apoyando mi frente en la suya

Edward's P.O.V

Mi mente avanzaba a toda velocidad, hubiera dado todo porque esto no ocurriera.

— Bella, no puedo leer tu mente —murmuré angustiado— Y tu madre huyó de alguien, ¿Crees que sea una casualidad? Bella, tienes algo, o tu familia materna lo tiene, por favor, deja que cuide de ti y no le digas esto a nadie —

— De-e acuerdo —asintió. Atraje su cuerpo a mi pecho abrazándola con fuerza.

— Nadie va a tocarte, nadie va a usarte a ti —prometí frotando mis manos en su espalda— Van a tener que matarme para llegar a ti Bella, nadie va a tocarte —repetí. Asintió contra mi pecho rodeando mi cintura con sus brazos.

— Tus hermanos tienen que saberlo —murmuró

— Lo sé, lo sé —asentí— Solo dame unos minutos más así, solo unos minutos —


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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¿Listas para conocer a René?

Edward está teniendo un mini ataque de pánico y es muy entendible, no quiere que Bella sea como él. ¿Recuerdan la forma en que Emmett era al inicio? ¿Calculador y protector? Ahora van a amarlo.

¿Opiniones?