Nuevo capitulo :D

liduvina: Me alegro!

alejandra1987: Exacto, planeaba dejar a Charlie completamente ignorante de todo pero no me gustó, nuestro Charlie no se va a quedar quieto. Sería mucho más seguro dejarlo sin saber nada pero no es un buen cierre para Charlie.

jupy: Nadie puede culpar a Charlie.

Mapi13: A ustedes por leer :D

NaNYs SANZ: Si, René le dio la opción de irse pero sin ninguna explicación. Supongo que en algún momento se cruzaran debido a Bella y tendrán su conversación.

saraipineda44: Claramente Charlie tenía muchos motivos para comportarse del modo en que lo hizo, no fue justo para Bella pero quien puede culparlo.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

EmilyChase: Edward acepta la posición de Charlie cada vez más fácil :)

Car Cullen Stewart Pattinson: Porque Bella tuvo una buena explicación de parte de René y Charlie solo tuvo que conformarse con parte de esa explicación. Bella no le dijo mucho, solo que René estaba de vuelta.

Jade HSos: Los chicos no quieren decirle nada más, lo cual no evita que Charlie averigüe por su lado.

Franciscab25: A ustedes por leer :D


Capítulo 25

Edward's P.O.V

El lunes por la noche regresamos a Nueva York, Bella quería quedarse con Charlie más tiempo pero las clases nos esperaban, los exámenes estaban próximos y pronto nos vimos completamente inmersos en la rutina y el estudio.

Charlie's P.O.V

La noche en que Bella y Edward regresaron a Nueva York fue mala, dormí sumamente poco, mi mente no dejaba de analizar la conducta de Edward, las palabras de Bella. Ambos sentían miedo al hablar, ambos pedían que no investigara con temor y sabía analizar a las personas, el temor de Bella no era originado por Edward, era lo único que mantenía a ese chico vivo. Bella quería proteger a Edward y sus hermanos sin importar el costo.

Ya lo había dicho una vez, prefería irse que hacerle daño a Edward, incluso aunque me lo hubiera negado ella iba a irse con Edward. Es cierto, los Cullens no son peligrosos pero hay algo que hace ruido en sus conductas, en la forma en que Edward se tensa y la forma en que siempre sabe que decir en el momento correcto.

Él me había mirado de forma directa cuando pensé en ellos como los niños Masen, incluso antes que yo lo dijera, y ahora me había asegurado que no era grave cuando consideré un embarazo. También me había sacado la culpa por la conversación antes de su pesadilla, no iba a tocar el asunto con él, Bella ya me lo había prohibido y fue él quien lo habló primero.

El lunes por la noche ordené pizza y tomando una cerveza de la heladera me senté frente a la laptop, odiaba estas cosas pero no podía negar el tiempo de investigación que ahorraba.

Revisé todo, a los niños Masen y a los Cullens. El expediente Masen no tenía precedentes, nada sobre ellos previo a su desaparición y nada sobre ellos luego de eso.

Los Cullens tenían toda su vida en el archivo, niños de orfanato, Emmett su tutor legal y todo su dinero provenía de una anciana con la que habían vivido un tiempo. Emmett incluso había incursionado el último tiempo en las acciones empresariales, las casas nuevas de los chicos, todo estaba perfectamente limpio.

Pero aún no me convencía, sabía que había más pero de una forma extraña, ellos eran muy protectores, la forma en que Edward siempre se adelantaba y que Emmett miraba primero que nada a su hermano.

Sacudí la cabeza, era imposible, completamente imposible.

"Me han dicho que soy bueno para leer a las personas" me había dicho la noche del viernes, al otro día él había sabido que yo pensaba sobre la culpa de su pesadilla.

¿Podía ser casualidad? Por supuesto, pero no podía evitar que mi mente policial sacara concusiones por muy disparatadas que sonaran en este momento. ¿Un lector de mentes?

Aun así probablemente viajara a Nueva York pronto, podía usar la excusa de conocer la casa de Bella y Edward además de descubrir que tan buen lector de personas era Edward.

Edward's P.O.V

Entré a la casa pasadas las 11 de la noche y encontré a Bella profundamente dormida en la sala con un libro sobre ella, dejé la mi mochila a un lado, aparté su libro y pasé mis brazos por debajo de su cuerpo alzándola, caminé rumbo a las escaleras y nos llevé a la habitación dejándola sobre la cama.

— Hola —habló adormilada

— Hola amor —respondí besando su mejilla— Lo siento, me entretuve de más con mi proyecto en la biblioteca —

— ¿Pudiste terminarlo? —preguntó soltando sus jeans

— Si, ¿Cenaste? —pregunté desabrochando mi camisa

— Si, ¿Tu? —

— No, se me hizo tarde para ir a la cafetería —respondí

— Dejé macarrones en el horno para ti —señaló— Pero no me pidas que vaya contigo —pidió metiéndose bajo las mantas

— Descansa —reí besando su frente— Ceno rápido y subo a acurrucarme contigo —

Me quité mis jeans y poniéndome solo el pantalón de pijama salí de la habitación, bajé por las escaleras hasta la cocina y tomé una porción de macarrones. Me dirigí a la sala dejando el plato en la mesita y tomé mi laptop de la mochila. Cené revisando los últimos ajustes de mi proyecto de medicina comparativa.

Las siguientes dos semanas fueron estresantes rindiendo exámenes y preparando los siguientes, la casa estaba hecha un desastre. Mi periodo de exámenes terminó antes que el de Bella y solo me quedaba entregar mi último proyecto.

Llegué a casa y luego de una larga siesta acomodé y limpié la casa, habíamos mantenido la limpieza decente pero ciertamente era hora de una limpieza a fondo, me di una ducha esperando el aviso de Bella de que fuera por ella.

[Estoy saliendo, quiero dormir] Bella

Tomando las llaves del volvo y una barra de chocolate troté ligeramente hasta el auto, me monté en el auto conduciendo rumbo a la universidad de Bella.

Estacioné frente al edificio esperando por ella, tres minutos después sonreí viéndola arrastrar sus pies hasta el auto.

— Hola —saludó entrando al volvo

Aventó su mochila al asiento trasero y soltó un suspiro, me incliné besando su mejilla y deslizando el chocolate frente a sus ojos.

— Hola hermosa, ¿Qué tal tu examen? —pregunté

— Te amo —rio besando mis labios y tomando el chocolate— El examen agotador, odioso y estresante —

— Ya terminó —prometí frotando su muslo

Arranqué el auto integrándonos al tráfico rumbo a casa, abrió el paquete de chocolate dando una gran mordida.

— Solo quiero dormir —aseguró— ¿Entregaste tu proyecto? —

— Si, espero pronto recibir el mail con la calificación —asentí

— Genial, solo necesito saber la de hoy —explicó

— ¿La del miércoles ya la sabes? —pregunté

— Si, eximida —asintió

— Esa es mi chica —sonreí

— Casa está horrorosa, no me pidas que ordene hoy —rogó cerrando los ojos— Prometo que mañana nos ponemos —

— Ya lo hice —comenté

— ¿Estás de broma? —preguntó abriendo los ojos asombrada

— Nop —sonreí ampliamente— Llegué, tomé una siesta y ordené absolutamente todo, incluso tomé una ducha —

— Te amo, sabía que por algo era —rio

— Ahora vamos a llegar directo al sofá, pedir comida y puedes dormir cuanto quieras —

— Sabes que vamos a tener a tus hermanos estos días —señaló cerrando los ojos nuevamente

— Le voy a hablar a Alice para que sea el domingo, mañana no planeo salir de la cama —prometí— Vamos a despertar tarde, desayunar delicioso y mirar series todo el día —

— Con azúcar —pidió

— Puedes tener azúcar —aseguré

Llegamos a casa y Bella fue directo a la ducha, ordené comida china y tomé un par de bandejas para comer en nuestra habitación, Bella no iba a aguantar demasiado antes de dormirse. La comida china llegó y al subí a nuestro cuarto junto a las bebidas.

— ¿Comemos aquí? — preguntó Bella entrando a la habitación envuelta en una toalla

— Me pareció mejor, vas a caer luego de comer —asentí acomodando la comida en las bandejas

— Probablemente solo me mantiene despierta el hambre —señaló dejando caer la toalla

Aparté mi vista de su precioso y húmedo cuerpo, yo ya estaba descansado y la extrañaba pero ella necesitaba dormir.

— ¿Qué quieres ver? — pregunté iniciando Netflix

— Había una serie nueva que comenzaba ahora, ¿Cierto? —

— Si, ya debe estar —respondí navegando en el menú— Si, ya hay tres capítulos cargados —

— Genial, esa —asintió caminando hacia la cama, estaba usando una blusa larga. Se metió bajo las mantas sentándose en la cama. Me puse de pie desvistiéndome quedando solo en boxers y la imité cubriendo mis piernas con las mantas — ¿Por qué apartaste la mirada antes? —

— No creí que lo notaras —admití abriendo los empaques de la comida. Bella me pasó mis palillos — Estás cansada y te extraño amor, no puedo evitarlo —

— Mañana —prometió besando mi hombro desnudo

— Por supuesto, por eso aparté la mirada —señalé— También estoy cansado, solo que hoy dormí —

— ¿Cuánto pasó? Como cuatro semanas —señaló

— Cuatro estresantes semanas —señalé

— Demasiado —gruñó

Reí tomando mis palillos.

— Mañana vamos a descansar mucho —prometí iniciando el capítulo de nuestra serie

No necesité de Alice para saber que Bella iba a dormirse, luego de acabar con 7 arrolladitos, su porción de pollo y una sopa calló completamente dormida.

Cambié la serie por una que a Bella no le gustaba pero a mi si y terminé mi comida de forma silenciosa. Tomé mi móvil enviándole un mensaje a Alice.

[Sé que vas a querer juntarnos este fin de semana, el domingo si, mañana no. Estamos agotados] Edward

[Descuida, Emmett acaba de decidir que no va a dejar a Rose salir de la casa en todo el día de mañana, nos vemos el domingo] Alice

Dejé mi móvil de lado y continué viendo mi serie.

Luego de comer retiré los restos bajándolos a la cocina y subí nuevamente a nuestra habitación, apagué la TV y me acurruqué junto a Bella quedándonos profundamente dormidos.

Al día siguiente me removí en la cama y sonreí sintiendo los labios de Bella besar mis hombros.

— Buenos días —murmuró

— Buenos días preciosa —hablé adormilado apretando mis brazos a su alrededor

— ¿Qué quieres desayunar? —preguntó

— No lo sé, dime tú —respondí

— Me toca mimarte, tú me mimaste ayer —señaló

— ¿No podemos mimarnos juntos? —pregunté bajando mis labios a los suyos

— Ajá, podemos —aseguró— Pero quiero ahora mimarte yo —

— ¿Y cómo planeas hacerlo? — pregunté

— Besos y un rico desayuno —señaló bajando sus besos por mi pecho

— Mmm…—murmuré cerrando los ojos— ¿Puedo tener los besos ahora? —

— Puedes —rio

Se movió deslizándose sobre mi cuerpo, pasó sus rodillas a cada lado de mi cuerpo y se acurrucó sobre mí, deslicé mis manos por sus muslos y sus labios subieron por mi cuello.

— Mmm, quédate así —pedí haciendo círculos en su piel— Quédate así todo el día, conmigo, dándome besos —

Rio alzándose sobre sus manos, su cabello calló al costado de su rostro.

— ¿Quieres muchos besos Edward? —preguntó deslizando sus labios por mejilla — Puedo darte besos —

Sus besos avanzaron por mi cuello, mis hombros y mi pecho, se apartó descendiendo por mi torso y mordisqueó juguetonamente sobre el borde de mis boxers. Gemí entrelazando mis dedos en su cabello, besó mi erección aún cubierta. Sus dedos tiraron de la tela bajándolos levemente y sus labios besaron la nueva piel descubierta.

— Be-Bella —gemí

— Me encantas —murmuró deslizando sus labios por mi erección

— No juegues conmigo —rogué

Rosó su lengua en mi piel estremeciéndome por completo, jalé su cabello. Soltó una risa tirando más de mi boxers y deslizándolo por mis piernas, sus labios rodearon mi glande y gemí deslizando mis dedos por sus hombros. Gruñí siendo completamente rodeado por su boca.

— Bella, te quiero a ti —rogué. Negó contra mí, me aferré con fuerza a sus hombros y sus movimientos aumentaron de velocidad — Mi amor, por favor, ya —

— Córrete —pidió soltándome de su boca

— Bella, te quiero a ti —repetí

— Luego —prometió volviendo a tomarme

Solté sus hombros aferrándome a las sabanas, mi cuerpo tembló y cerré los ojos.

— Me-Me voy a correr —advertí en medio de un gruñido

Sus manos de aferraron a mis muslos y mi cuerpo se contrajo, gemí arqueándome y mi orgasmo fue completamente liberado. Me dejé caer en la cama intentando recuperar mi respiración, Bella subió sus labios por mi piel hasta besar mi mentón.

Bajé mis labios atrapando los suyos, apreté su cuerpo contra mi pecho.

— ¿Relajante? —preguntó divertida

— No, increíble —prometí acariciando sus muslos— Ahora déjame a mí —

— No, espera —pidió alzándose

Sujetó mis muñecas colocándolas por sobre mi cabeza.

— ¿Tienes algún pensamiento en particular? —pregunté curioso

— No mucho, solo se me antoja estar arriba —sonrió

Alcé una ceja viéndola.

— Amor, si quieres algo solo dímelo —pedí

Miró mis manos sujetas por la suyas y bajó sus labios a los míos, besarla estando sujeto fue extraño pero me agradó.

— No sé lo que quiero —admitió— Pero tú siempre te sientes tan protector conmigo, me agrada ser quien te haga disfrutar —

— Siempre me haces disfrutar, hermosa —prometí— Pero si quieres guiar no me opongo —

— De acuerdo —asintió soltando mis muñecas

No me moví, la dejé hacer lo que quisiera conmigo. Se movió quitándose la blusa, sus ojos estaban brillantes. No llevaba sostén y mis manos picaban por tocar su piel pero si ella quería ser quien nos guiara estaba bien por mí.

Se movió de mi cuerpo y se quitó su ropa interior antes de volver a colocarse sobre mi.

— Mi amor, estás enloqueciéndome —admití

— ¿Si? —preguntó indecisa

— Si, muchísimo —prometí— Déjame tocarte —

— ¿Eso quieres? —preguntó rosándose contra mi

— Maldición, si —gemí sintiendo su humedad — Déjame tocarte —

Sonrió tomando mis manos y llevándolas a sus senos, froté sus pezones con mis pulgares.

— Edward —gimió echando el rostro hacia atrás

— Estás enloqueciéndome —repetí. Soltó una risa y embestí contra ella, gimió apretando mis manos bajo las suyas — Bésame, por favor —

Bajó su rostro hasta el mío, besó mis labios deslizando su lengua entre mis labios. Embestí contra ella y gimió.

— No hagas eso —negó rosando nuestros labios

— ¿Por qué? —pregunté

— Porque quiero hacerlo yo —murmuró alzándose

Se acomodó ubicándome en su entrada y alejó mis manos de su cuerpo volviendo a atraparlas sobre mi cabeza.

— Por favor —rogué. Atrapó su labio inferior entre sus dientes y descendió suavemente rodeándome con su cuerpo— Bebé, estás muy húmeda —gemí

— Lo sé —habló de forma temblorosa

— Déjame ayudarte, puedo ayudarte —pedí flexionando mis dedos deseoso de tocarla

— No, déjame —repitió

Sus movimientos se aceleraron, sus dedos de entrelazaron con mis míos y embestí contra ella, gimió y volví a moverme encontrando sus movimientos.

— Te amo —gruñí

— Te amo, se siente genial —aseguró

— Bésame, te necesito, bésame —pedí

Bajó el rostro besando mis labios, mordí su labio inferior y lo atrapé succionándolo.

— Edward —lloriqueó

— Por favor, necesito moverme —rogué— Prometo que vas a quedarte arriba —

— De acuerdo —asintió soltando mis manos

Me moví rápidamente aferrando mis manos a su cintura y moviéndome con más velocidad bajo ella. Lloriqueó contra mis labios y bajé mis besos por su cuello succionando, lamiendo y mordiendo a su piel.

— Te deseo tanto, me tienes perdido —gruñí

— Mas, necesito más —gimió

Nuestros movimientos se volvieron rápidos e impresionantemente coordinados.

— Maldición, acaríciate —rogué— Estoy cerca, por favor —

Escondió el rostro en mi cuello y una de sus manos se deslizó entre nuestros cuerpos, su interior palpitó a mí alrededor y mi cuerpo se tensó por completo. Me aferré con fuerza embistiendo.

— Edward —gimió contra mi cuello— Estoy tan…—

— Déjame sentirte, por favor —rogué— No quiero sin ti, por favor —

Su cuerpo se apretó a mi alrededor, gruñí sintiéndola y todo lo que estaba a mi alrededor desapareció. Cerré los ojos dejándome llevar solo por las sensaciones, el grito de Bella alteró mis sentidos, todo mi cuerpo se estremeció quedando completamente atrapado en ella. Grité aferrándome a su cuerpo y descargándome por completo.

Su respiración era acelerada, su cuerpo temblaba. Nos giré de forma rápida, un grito salió se sus labios, atrapé su boca entre la mía moviéndome suavemente en su interior.

— Mmm… amor —suspiró

— Alucinante, me enloqueciste —prometí rodeando su cuerpo con el mío. Soltó una risa pasando sus brazos por mi espalda.

— Pero te pusiste arriba —señaló

Nos giré dejándonos sobre nuestros costados saliendo suavemente de su cuerpo.

— Lo siento, ya no lo soportaba —admití deslizando mis dedos por su mejilla— Me enloqueciste Bella, tan sexy y sin dejarme tocarte —

— Me gustó —admitió

— También a mí —aseguré— Pero no me enloquezcas tanto —

Sus labios besaron los míos.

— Te veías hermoso, sexy y frustrado —reí

— ¿Te gusta verme frustrado? —pregunté divertido

— Solo un poco —aceptó volviendo a besarme

La besé de forma suave, deslicé mis manos por su espalda relajándonos.

— Voy a amar este día —prometí bajando mis labios por su cuello— Hacer el amor, que seas traviesa y me enloquezcas —

Soltó una risa.

— No esperaba que te gustara tanto —admitió

— ¿Lo pensabas hace tiempo? —pregunté

— A veces cuando me despierto primera lo pienso —confesó— Me daba curiosidad animarme, guiarnos —

— Lo amé, fue desesperante pero terriblemente sexy —prometí

— Quizá lo vuelva a hacer —asintió

— Hazlo, solo adviérteme antes —pedí— Voy a intentar impacientarme menos —

Bella estaba satisfecha, relajada y profundamente dormida por lo que había conseguido esta mañana, no esperaba que ella tomara esa actitud conmigo pero ciertamente no iba a protestar por su idea.

Nuestro desayuno había sido extremadamente dulce, budín de bananas y chispas de chocolate junto a una gran taza de chocolate caliente para Bella, yo había tomado café, necesitaba equilibrar la dulzura de nuestro desayuno.

Miré el rostro relajado de Bella, yo no podía dormir. Al regresar de Forks nos habíamos introducido por completo en nuestras responsabilidades y Bella había hablado solo lo necesario con Charlie, pronto íbamos a visitar a René y sentía que Bella no había tenido el tiempo de asimilar los cambios.

Ella era especial, siempre lo había sido para mí, pero ahora lo era para todos de una forma muy diferente. René había huido de la misma organización que probablemente le haya dado a mi padre los recursos para crearnos y Charlie estaba en un extraño limbo, sabía que algo ocurría pero de algún modo accedía a no actuar por pedido de Bella.

Agradecía que Charlie fuera completamente moldeable por Bella, siempre y cuando ella estuviera a salvo. No le faltaban motivos para dudar de mí, pero allí estaba, ofreciéndose siempre que Bella lo requería y ahora haciendo extensiva su ayuda a nuestro extraño grupo.

Besé la frene de Bella y la dejé sobre la cama, me puse los boxers, un pantalón y mi playera antes de tomar mi móvil y salí de la habitación. Bajé por las escaleras rumbo a la sala y me acomodé sobre el sofá marcando el número de Carlisle.

— ¿Hola? ¿Edward? —preguntó

— Hola Carlisle, ¿Estás ocupado? —

— No, bueno, un poco pero puedo escucharte —aseguró

— Descuida, puedo llamar luego —señalé

— No, no, puedo pausar esto —prometió— Aún estoy acostumbrándome al nuevo sistema de esta universidad, ¿Quién diría que sería tan distinta a mi anterior universidad? —

— Eres inteligente Carlisle, un nuevo sistema no va a detenerte —reí

— Por supuesto que no —negó— Pero dime, ¿Qué ocurre? —

— Yo… estoy algo confundido, ¿Sabes? —pregunté— Y preocupado —

— ¿Qué te tiene así? —insistió

— Que todo esté marchando bien, creo —comenté haciendo una mueca

— No te sigo —admitió

— Bella es como yo pero mucho más especial —señalé— Habla nuevamente con su madre, Charlie acepta que ella esté en su vida, me acepta a mí, incluso me ofrece su conversación y ayuda si lo necesito —expliqué— Vivo con el amor de mi vida, ¿Por qué no me siento tranquilo? —

— ¿Cuándo fue la última vez que pudiste enumerar tantas cosas buenas en tu vida, Edward? —preguntó

— Hubo dos momentos en que pude enumerar cosas buenas —señalé recargándome en el sofá— Cuando huimos de casa y logramos establecernos, la segunda vez fue luego de ir a Illinois y ahora esta, ciertamente esta vez es cuando más tengo para enumerar, incluyéndolos a ti y a Esme —

— ¿Y aun así te asombra sentirte abrumado? —preguntó— Por cierto, me hace muy feliz que nos consideres entre tus cosas buenas a enumerar —

— ¿Y Bella? —pregunté— Si yo estoy abrumado, ¿Qué hay con ella? —insistí— Va a despertar dentro de poco, vamos a hablar de sus padres, de las visitas que le hicimos, ¿Y si empieza a abrumarse como yo? —

— Hay demasiados pensamientos en tu mente, y no, no hablo de los pensamientos de las demás personas —señaló

— Lo sé —reí— Son solo míos —

— Exacto, Edward —asintió— Todo está bien, todo va a estar bien, cálmate —

— Estoy calmado —aseguré

— No, no lo estás —negó— Entiendo que estés así, pero dime, ¿Es por ti? ¿O por Bella? —

— Por ella —admití— No quiero que esté preocupada o estresada, eso me altera a mí, me hace dudar de lo que puedo hacer por ella —

— Lo que puedes hacer por ella es lo mismo que ella hizo por ti, hijo —señaló Carlisle— Acompañarla, escucharla —

Su tono de voz había adquirido un tono paterno tranquilizador.

— Eso creo —murmuré

— Ella está bien —prometió— Si tu pudiste enfrentar tu historia, ella puede con la suya —

— Sé que mi historia es más cruel, pero no por eso la de ella es más fácil —negué

— No me mal intérpretes, cada una de nuestras historias son difíciles —aseguró— No se trata de comparar una con otra y ver cual duele más, sino de que ustedes, como personas, pueden enfrentarlas y salir victoriosos —

— Entiendo —asentí

— No temas Edward, la felicidad debes disfrutarla, no sufrirla —pidió

— La disfruto, Carlisle —prometí

— Si te esfuerzas por mantenerla y protegerla no la disfrutas —explicó— Los momentos tristes van a volver, lo cual no significa que se relacione con sus historias, puede ser cualquier otro motivo la razón pero si es importante que los momentos felices no los cuestiones —

— Solo dejarlo avanzar —acepté

— Así es, dejarlos avanzar —repitió— Se su compañía si lo necesita, acompáñala a ver a sus padres pero no vayas temeroso de que haya un mal momento —

— De acuerdo, gracias —agradecí— Por cierto, nuestros exámenes terminaron asique espera alguna invitación de parte de Alice pronto —

— Noté a mi esposa particularmente emocionada esta mañana al teléfono —comentó— Algo me dice que ya está hablando con Alice —

— Eso es totalmente Alice —reí rodando los ojos

— Ve a descansar Edward, se lo han ganado totalmente —prometió

— Claro, hasta luego Carlisle —me despedí cortando la comunicación

Me quedé en el sofá luego de mi conversación con Carlisle, Bella despertó poco después y se unió conmigo en el sofá. Estaba usando solo una de mis playeras.

— Buenos días —murmuró acurrucándose sobre mi

— Buenas tardes diría yo —reí rodeándola con mis brazos

— ¿Qué haces aquí solo? —preguntó

— No mucho, solo estaba aquí —señalé— ¿Dormiste bien? —

— Ajá, relajada —rio. Sonreí besando su cuello — Me desperté porque papá llamo, preguntó cómo nos fue con los exámenes y me preguntó por mamá —

— ¿Y? ¿Todo bien? —

— Todo bien —aseguró— Es como si la tormenta de estas semanas hubieran desaparecido, hablo con Charlie, habló con René y te tengo a ti —

— ¿Estás bien con eso? —pregunté

— Estoy extrañamente en paz —aceptó alzando el rostro— Como si por primera vez en mi vida todo estuviera en el lugar que debe estar, muchas veces me sentí fuera de sintonía del mundo —

— Eso suena a como yo me sentí siempre —admití

— Pero es distinto —negó— Tu sabías que había algo diferente en ti, yo no sabía nada, mi vida era común y sin embargo… ahora tiene sentido —

— Carlisle dijo que tu habilidad pudo haberte protegido cuando no lo sabías —recordé— Tiene sentido que pudieras haber notado otros detalles que por sí solo no tenían significado para ti pero que ahora lo tiene —

— Podría ser el caso —asintió— Después de todo es lo que somos, ¿Cierto? —

— Es lo que somos —repetí— Y lo mejor de todo es que tenemos una larga y preciosa vida para seguir descubriéndonos —

— Una larga y linda vida —asintió— ¿Supiste algo de tus hermanos? —

— Si, le dije a Alice que nos reuníamos mañana —avisé— Estuvo de acuerdo, Emmett también pidió tiempo para él y Rose —

— Bien, ¿Estás bien con eso? —insistió

— Si, por supuesto, no quiero tener que vestirme o dejar que te vistas —reí besando sus labios

— Y ahora me pregunto si toda tu atención hacia mí es solo por los exámenes —

— ¿Algún otro motivo? —pregunté

— Eso pienso, no estabas muy feliz cuando la carta de mamá apareció —explicó

— ¿Preguntas si estoy siendo un poco más sobre protector que lo usual? —

— Podría decirse —asintió— Cuando las cosas ocurren actuamos y al terminar regresamos a nuestras vidas ¿Estás bien? —

— Me siento bien —aseguré— Creo que estoy intentando hacerte sentir acompañada, que sepas que estoy aquí como hubiera querido que estuvieran a mi lado —

— ¿Te sentiste solo en Illinois? —preguntó

— Si, sabes que si —respondí— Tenía a mis hermanos pero aun así…—

— Lo siento, debí haberlo hecho mejor —murmuró bajando la vista

— Bella, no leo tu mente —señalé sujetando su rostro y alzándolo— Tú haces todo bien conmigo —

— Te sientes solo, lo sentiste en Illinois —comentó

— No me refería a la última que fuimos allí amor —negué— Me refiero a cuando llegamos por primera vez aquí, este momento puede compararse a ese para ti —

— No tiene punto de comparación Edward —respondió— Yo estoy protegida, lo estuve siempre, tú eras solo un niño amor —

— Aun así…—

— No, Edward, estoy bien —prometió cubriendo mis mejillas con sus manos— No hay punto de comparación entre ese precioso y asustado niño y yo amor, tu eres el único que merecía más protección, no debes preocuparte por mí, sé que este tiempo estuve nerviosa y alterada pero no se acerca a lo que tu pasaste —aseguró— No debes compensar conmigo —

— No porque lo tuyo haya sido distinto implica que fuera más fácil —comenté

— Si, Edward, lo mío fue más fácil —asintió— Entiendo lo que haces, entiendo que quieras mimarme pero amor, lo mío fue fácil, te tuve a ti, tuve a tus hermanos, ¿Y tú? —insistió— Solo unas palabras de Charlie hizo que tengas pesadillas, solo pensar en Illinois destruyó tu descanso, ¿Realmente crees que soy yo la que necesita mimos y protección? —

— Quiero mimarte Bella, quiero protegerte —expliqué— No importa si fue más fácil, estuviste bajo presión, estuviste alerta y lo más importante de todo no quiero que conozcas lo que yo conocí y para eso necesitas mimos y cuidados —

— Shh ven amor —pidió pasando sus brazos por mis hombros y acurrucándome contra su pecho— Protegerme a mí no protege a esos niños asustados, estoy bien, no tengo miedo, me siento muy segura contigo —

— ¿Tampoco sola? —pregunté suavemente

— No, cubriste cada uno de los aspectos para mí —prometió— Y esos niños que llegaron a Nueva York tampoco están solos, ya no —

Me alcé besando sus labios, deslizó sus dedos por mi cabello relajándome.

— Te amo —murmuré

— Te amo —respondió— Estamos a salvo, puedes bajar la guardia, ¿De acuerdo? —

— De acuerdo —asentí tomando una profunda respiración

Bella sonrió tirando de mis hombros y acurrucándome en su pecho, pasé mis brazos por su cintura apretándome contra ella y me dejé mecer y consolar, quizá tuviera razón, quizá fuera a mí mismo a quien intentaba proteger al querer evitar que ella lo viviera.

— ¿Qué quieres comer? —preguntó luego de un largo silencio— Me está dando hambre —

— ¿No podemos solo pedir? —preguntó

— Con los exámenes venimos pidiendo mucho, Edward —señaló

— ¿Y que con eso? Si cocinamos tengo que soltarte —expliqué apretando mis brazos a su alrededor

— Si pedimos también —aseguró

— Pero menos, no más de diez minutos —comenté

Sus labios besaron mi frente y sonreí.

— ¿Me llevas a la cocina? —preguntó— Puedes abrazarme todo el tiempo, vamos a hacer algo sencillo, pasta, crema y camarones —

— Amor —protesté

— Mañana vamos a comer pedido, estoy segura —señaló

— No tengo idea de que comamos con mis hermanos —negué

— Exacto, cuando eso pasa Alice y Emmett llegan cargados de comida —

— Cierto —asentí— Bien, tu ganas —

La sujeté con fuerza poniéndome de pie y se aferró a mí.

— Diablos, avísame —pidió

— Sabes que no te dejaría caer —comenté caminando rumbo a la cocina

La dejé sobre la encimera y besé sus labios deslizando mis manos por debajo de su blusa, sus piernas se aferraron a mi cuerpo. Bajé mis labios por su mentón y su cuello.

— Oye, de verdad tengo hambre —comentó soltando un suspiro

— ¿Mucho? —pregunté

— Ajá —murmuró

Deslicé mis manos por sus muslos, rosé con mis dedos sus bragas y sus dedos se aferraron a mis costados.

— ¿Aún quieres comer? —pregunté divertido

— Eres un tramposo —protestó empujando mi pecho

Solté una risa besando su mejilla y me dirigí al frízer por las pastas y los camarones, Bella se bajó de la encimera tomando los camarones de mis manos y comenzamos a cocinar juntos. Durante la preparación del almuerzo logré robarle unos cuantos besos a pesar de su falso enojo hacia mí. Cuando la comida estuvo lista la llevamos a la sala y comimos viendo una película.

— No me voy a quejar solo porque estaba delicioso —admití

— Completamente delicioso —asintió

Se movió dejando nuestros platos vacíos sobre la mesa frente a nosotros y la miré acomodarse sobre mí recargando su espalda en mi pecho.

— ¿Quieres terminar así la película? —pregunté recargándome sobre el sofá

— Si, ¿Puedo? —preguntó

— Todo lo que quieras —prometí besando su mejilla

Cuando la película finalizó Bella se giró sobre mi escondiendo el rosto en mi cuello, sus labios besaron mi piel y me moví sobre el sofá recostándonos sobre nuestros costados. Apreté nuestro abrazo y suspiramos al mismo tiempo, soltó una risa y sonreí besando su cabello.

— Que agradable es no tener nada que hacer, nada que estudiar —señaló

— Necesitábamos descansar —acepté— Tener un día para nosotros —

— Y gracias por darnos un día sin Alice —comentó divertida— La amo, pero es un torbellino —

— Lo sé, también la amo —aseguré— Pero hoy quería estar así, solo así —prometí— Sobre todo contigo vistiendo solo mi playera —

Rio besando mi cuello.

— ¿Te da ideas? —preguntó

— Me da ideas —asentí deslizando mi mano por debajo del dobladillo de la remera

Subí mis manos por su muslo frotando y masajeando.

— Mmm… eso es lindo —murmuró

— ¿Si? ¿Y esto? —pregunté dirigiendo mis caricias al frente de su ropa interior

— También —prometió estremeciéndose

Hice suaves y perezosas caricias sobre ella notando su cuerpo tensarse y relajarse, deslicé mis dedos por debajo de la tela y gimió apretando sus dedos en mis brazos.

— ¿Puedo? —pregunté acariciando de forma superficial

— Si-í—asintió

Busqué sus labios al tiempo que encontraba su clítoris con mis dedos, tembló y suspiró contra mis labios. Gemí por mi propia excitación.

— Me encantas, no tienes idea cuanto —prometí

Alzó su pierna pasándola por arriba de mi cuerpo dándome más acceso, deslicé dos dedos en su interior e hice presión con mi pulgar sobre su clítoris. Soltó un lloriqueo contra mi piel aferrándose con fuerza a mí, su cuerpo se tensó a mi alrededor volviéndose extremadamente húmeda y gritó dejándose llevar.

— Maldición, te amo —confesó. Solté una risa besando su mejilla nuevamente.

— ¿Por algo en particular? —pregunté divertido

— Por muchas cosas —prometió alzando el rostro

Busqué sus labios quitando mis dedos de su cuerpo, tiró de mi playera pasando sus manos por mi pecho y mi espalda.

— Juro que necesito quitarte la playera —gruñí

Se apartó de mi soltando una risa y se puso de pie. Me senté en el sofá atento a ella.

Dándome una bonita sonrisa levantó su playera quedando solo en unas braguitas blancas que no tardaron en caer por sus piernas.

— ¿Así mejor? —preguntó

— Mucho, mucho mejor —asentí— Ven aquí —

Ampliando su sonrisa se acercó a mí y tiró de mi pantalón llevándolo junto a mis boxers por mis piernas, pasó su rodilla a cada lado de mi cadera y besó mis labios. Gruñí cuando me tomó en su mano jugando sobre mí, se acomodó y descendió gimiendo contra mis labios.

— Eres precioso —murmuró recargando su frente en la mía

Sujetándola de las caderas la ayudé con nuestros movimientos, se veía increíble sobre mí.

— Maldición, no me faltes nunca, Bella —pedí bajando mis labios por su cuello

— Nunca amor, lo juro —gimió

Mordí su piel aumentando el ritmo de nuestros movimientos, gimió echando la cabeza hacia atrás y su cuerpo me aprisionó, pocos segundos después salté junto a ella. Se dejó caer sobre mi pecho de forma pesada y apreté nuestro abrazo. Era un muy buen día.

Al otro día mis hermanos llegaron pasadas las 11 de la mañana y justo como comentó Bella Emmett y Alice llegaron con una dotación de tacos y pollo. Alice y Emmett se dirigieron directamente hacia el jardín mientras mis cuñados veían a Bella divertida.

— Yo me encargo de que no hagan un desastre allí afuera —comenté besando la mejilla de Bella antes de seguir a mis hermanos

— ¡Vamos en un minuto! —avisó Jasper

Salí al jardín encontrando a Alice y Emmett discutir sobre la posición de la comida en la mesa.

— Ustedes sí que tienen un problema para decidir que quieren comer —murmuré acomodando cada recipiente por ellos.

— Oye, no me gusta así —protestó Emmett

— Silencio Emmett, la casa estaba muy silenciosa antes de que llegaran —señalé

— Bueno, la mía no estaba silenciosa —rio Emmett

Le di a Emmett un golpe en la nuca.

— La mía tampoco, imbécil —negué

— Mucha testosterona, no me interesa quien gritaba antes de que llegáramos —aseguró Alice— Esa fue la razón para mudarnos, ¿Recuerdan? —

— La razón fue que tú y Jasper se desvistieran en la cocina —señalé

— Detalles —aseguró Alice— ¡Ni se te ocurra Emmett! —

— No se me había ocurrido, Alice —negó Emmett

— Lo vi, se te había ocurrido —asintió

— Y te escuché —avisé. Emmett me miró con una amplia sonrisa. "No había gritos en esta casa cuando llegamos…"

— Cierra la boca, Emmett —gruñí

— No hablé hermanito —sonrió

— Maldición, eres un ruidoso, amo el silencio de Bella —comenté

— Bebé —rio Alice

— Lo dice quien no se podía decidir qué comer —hablé señalando la comida sobre la mesa

— No hermanito, Emmett quiere tacos y yo pollo —negó Alice

— Si sabes que hay tacos de pollo, ¿Cierto? —pregunté

— No se me antoja en tacos —negó Alice

Rose, Jasper y Bella salieron en ese momento al jardín con una dotación de frituras y bebidas. Rápidamente entré en el silencio de Bella.

— Silencio de nuevo —comenté respirando de forma tranquila

Emmett golpeó mi nuca y Alice mi brazo.

— ¿Así nos extrañas? —preguntó Alice molesta

— Los extraño, pero no a sus mentes —prometí

— Ya niños, siéntense de una vez —pidió Rose

Bella me miró divertida y me encogí de hombros arrastrándola junto a mí a la mesa.

Comimos mucho, de forma ruidosa y entre muchas risas. Extrañaba tener a mis hermanos conmigo y ciertamente Bella, Rose y Jasper aportaban mucho en nuestras vidas.

Éramos una familia feliz.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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Tengo cosas importantes que decidir a partir de este cap y REALMENTE quisiera leerlas y ver como están viendo la historia.

Por otro lado algunas deben saber que vengo teniendo días algo complicados y sus comentarios me animan muchísimo para escribir!

¿Charlie va a investigar un poco? ¡Sí! Nuestro jefe no puede estar tranquilo. En el próximo capítulo aparece René nuevamente, ¿Listas para ver los avances de su nueva vida?