Les traigo nuevo cap! :D
Car Cullen Stewart Pattinson: No problem si llega días después de la actuu! Charlie no nos va a desepcionar, eso te lo aseguro. Ahora que todo lo dificil y los miedos pasaron ciertamente Edward y Bella se están disfrutando mucho más. La paz va a moverse un poquito pero todo bien.
nydiac10: Siiii, ciertamente lo peor ya pasó!
alejandra1987: En este cap vemos la vida que René está armando con el apoyo de Bella y los demás, los chicos ya necesitaban estar un poco separados pero nunca olvidar su unido grupo de hermanos. Charlie no nos va a decepcionar y los chicos tampocooo, va a haber un poco de tensión pero me está gustando como va ese asunto. A los chicos también los pone nerviosos que Charlie investigue.
Fallen Dark Angel 07: Gracias a ustedes por leer :D
Jade HSos: Emmett va a enloquecer jajaja pero no podíamos esperar menos de Charlie.
Franciscab25: Siii, lo está. Sabe que los chicos no son peligrosos pero algo no termina de convencerlo con todo lo que pasa.
Mapi13: A ustedes por leer :D
saraipineda44: Siii, es preocupante, esperemos que los chicos lo detengan a tiempo sino va a haber problemas.
Wenday 14: Gracias a ustedes por leer :D
EmilyChase: Charlie estaba juntando información ;)
NaNYs SANZ: (Creo que este review es del cap 25 y FF lo cargó mal en el cap 24) Ciertamente todo está mucho más relajado ya, los asuntos que quedan ya son más bien internos del grupo como Charlie metiendose donde no debe. Si lo de Charlie se va a poner algo intenso. ¡Gracias!
jupy: Charlie necesita respuestas y no lo podemos culpar.
Capítulo 26
Edward's P.O.V
Pronto casa se convirtió en un lugar pacifico nuevamente, con el semestre finalizado y las responsabilidades fuera de nosotros iniciando las vacaciones. Mis hermanos nos arrastraban a algunas actividades pero fuera de eso solo fue relajarnos por completo.
Bella continuó convenciendo a René de crear su propio negocio, Alice tuvo mucha participación en ese convencimiento enviándole a René multiplicidad de ofertas y decoraciones posibles para su tienda. Finalmente René aceptó.
Bella estaba feliz, completamente dichosa de que su madre estuviera emocionada por la nueva tienda y los boletos de avión ya estaban listos para que ella y yo fuéramos a Florida para la inauguración. Bella hizo extensiva la invitación a mis hermanos pero decidieron que este era un momento de Bella y René. Yo iba a ir, Bella quería que fuera y por ningún motivo me iba a perder este momento entre Bella y René.
Luego de que las casas de Phil estuvieran a nombre de René ella logró vender la que estaba sobre la carretera que llevaba al pueblo quedándose la otra a final del sendero como su vivienda propia.
El día de nuestro vuelo rumbo a Florida Emmett nos llevó al aeropuerto enviando sus mejores deseos para René. Bella vibraba emocionada en el asiento del avión, reí inclinándome sobre ella y besando su mejilla.
— Relájate dulzura, antes de que deba hacerlo yo mismo —pedí
Los ojos de Bella cayeron sobre mi rostro y sus labios besaron los míos.
— ¿Es una promesa o una amenaza? —preguntó suavemente
— Puede ser todo lo que tú quieras —murmuré
Los dedos de Bella se aferraron a mi chaqueta, nuestra relación había forjado nuevos lazos, teniendo la casa por completo para nosotros nos había desinhibido por completo.
— Compórtate, vamos a pasar los próximos días con mamá —recordó
— ¿Significa que ya no puedo tenerte cuando quiera, en cualquier momento? —pregunté
— No puedes —negó
Deslicé mis labios por su cuello y lamí su piel disfrutando su estremecimiento, la amaba y la deseaba con locura.
El avión tomó altura y pudimos desabrochar nuestros cinturones, Bella se acurrucó entre mis brazos y escondí el rostro en su cabello. Estaba muy profundo en su mente, perdido en su silencio.
Sus dedos se deslizaron por mi brazo generando un agradable cosquilleo en mi piel, estaba profundamente en ella, en muchos sentidos. Sonreí, bueno, había un sentido en el que no estaba profundo en ella pero lo había estado esta mañana.
— ¿Piensas en algo en particular…?— preguntó deslizando sus dedos por mi estómago hasta alcanzar la piel bajo mi playera
— En nada — negué reacomodándome en mi lugar. Comenzaba a excitarme.
— ¿Seguro? — preguntó deslizando sus dedos hacia mis jeans
Detuve su mano alzándola a mi pecho.
— No hagas eso —pedí
— Entonces dime en que piensas —respondió alzando el rostro
— Que puedo estar profundo en ti en varios aspectos —murmuré
— ¿Estás en mi mente ahora? —preguntó
— Estoy muy, muy profundo en ti —asentí
Sus labios se separaron y me incliné atrapando su labio inferior entre los míos succionando.
— Estás jugando sucio —protestó
— ¿Por qué crees que quise estas cabinas a pesar de tus protestas? —
— No vamos a tener sexo aquí —negó
— Claro que no —respondí— Pero sí creo en poder hacer lo suficiente para que al llegar solo quieras estar sobre mí —
— Maldición Edward, llegamos a casa de mi madre —murmuró
— Lo sé dulzura, no lo olvido —aseguré. Sus labios besaron los míos tirando de mi labio inferior entre sus dientes.
— Mudarnos fue la idea más inteligente —comentó. Solté una risa.
— ¿Lo dices por algo en particular? —pregunté divertido
— ¿Hay alguna superficie en casa que aún no hayamos utilizado? —
— Que puedo decir…—sonreí deslizando mis dedos por su cuello— Estoy en el mejor momento de mi vida Bella, vivo con el amor de mi vida y tengo una casa preciosa que ella hace un paraíso para mí —
— Un paraíso…—
— Lo es, eso es cuando me miras como si fuera lo único valioso en este mundo —admití
— Lo eres, en muchos sentidos —prometió— Y amo verte feliz y cómodo contigo mismo —
— Todo este cambio de vivir juntos y demás me ha alterado un poco —acepté
— ¿Un poco? —preguntó alzando una ceja
— Nunca te has quejado, amor —negué
— No lo hago —aseguró. Sacudí la cabeza divertido.
— Pero venimos a que pases tiempo con tu madre y apoyarla, ¿De acuerdo? —pregunté
— ¿Intentas decirme que vas a mantenerte calmado este tiempo? —aventuró
— Intento decir que primero necesito ver la distancia entre nuestro cuarto y el de tu madre —respondí
Bella soltó una risa escondiendo el rostro en mi cuello, al menos sus dedos no volvieron a bajar al sur de mi cuerpo.
Luego de aterrizar alquilamos un auto y conduje hasta el pueblo de René, entramos por el sendero que nos conducía a su casa, Bella miró a la nueva familia que se había mudado a la antigua casa de Phil.
— ¿Crees que a mamá se le haga difícil ver la casa de Phil siendo usada por otra familia? —preguntó Bella
— Debió haberle resultado difícil el primero tiempo —asentí— Pero se la escucha animada, recuperar algo de su normalidad está asentándole muy bien —
— Eso es verdad, se la escucha muy animada cuando llama —aceptó
Apreté su muslo deteniendo el motor del auto frente a la casa, la puerta se abrió y una alegre René se acercó al auto. Bella bajó atrapando a su madre en un apretado abrazo, sonreí acercándome a ellas.
— Te extrañé tanto, cariño —murmuró René
— También yo a ti, ¿Cómo has estado mamá? —preguntó Bella
— Muy bien y muy ocupada —comentó René— También es bueno verte Edward —
— Es bueno verte René —aseguré
— Vamos, vamos por sus maletas, deben estar cansados —señaló
Asentí caminando junto a ellas al maletero, Bella tomó su mochila y yo bajé dos maletas siguiéndolas rumbo a la casa. René abrió la puerta para nosotros e ingresamos a la sala. Dejamos nuestras cosas allí mirando las remodelaciones de la casa.
— Wow mamá, se ve hermosa — aseguró Bella recorriendo la sala
— Gracias cariño, usé algo del dinero de la venta de la otra casa para mejorar esta —explicó— Y Alice fue un encanto enviando algunas sugerencias para mí y me ahorró mucho dinero tanto en la casa como en la despensa —
— Me alegro por eso mamá, ¿Le diste las gracias? — preguntó Bella
— Por supuesto hija — aseguró René rodando los ojos— Compró muchas cosas desde su cuenta de Amazon e Ikea usando su usuario V.I.P, no tenía idea que esas plataformas tuvieran tan buenas ofertas, voy a crearme un usuario pronto —
— Alice compra mucho, no dudo que tenga buenos descuentos —señaló
Bella me miro alzando una ceja, le sonreí. No había descuentos ni cuentas V.I.P.
— Si, incluso compró una gran y cómoda cama para ustedes —asintió René— Vayan a verla, es la segunda puerta luego de la escalera —
— Enseguida bajamos René —avisé tomando nuestras maletas
— Claro, dense prisa, el almuerzo va a estar pronto —pidió
Asentimos subiendo por las escaleras, Bella abrió la puerta de la habitación para nosotros y dejé nuestras maletas sobre el sofá a los pies de la cama.
— No hay cuentas VIP — señaló Bella
— No, Alice le mintió —admití
— Si ella se entera…— negó molesta
— No va a enterarse — prometí acercándome a ella— Alice solo consintió a tu mamá —
— Yo lo sé y no me siento cómoda —
— Bella, por lo que sé mi hermana pudo haber jugado a la lotería y dejado el premio solo para tu madre —comenté— ¿Por qué no ayudar a tu madre? También sufrió, merece su beneficio —
— ¿No es suficiente con todo lo que tú pagas por mí en casa? —insistió— Que además hacen pagos por mi madre —
— No, no es suficiente — negué atrayéndola a mí por la cintura— Es solo dinero —
— ¿Solo dinero? — preguntó alzando una ceja
— Si, solo dinero —asentí inclinándome sobre ella. Deslicé mis besos por su cuello.
— No me distraigas de ese modo —gimió
— ¿Por qué no? —pregunté
Aferré mi agarre en su cuerpo, entrelazó sus dedos en mi cabello y mordí sintiendo su estremecimiento.
— Ed-Edward —murmuró
Dos toques en la puerta nos hicieron saltar en nuestro lugar.
— Lo olvidé —protesté. Bella soltó una risa.
— ¡Ya bajamos mamá! —exclamó Bella en tono alto
— ¡Dense prisa que se enfría! —avisó
— Hay que bajar —habló Bella divertida
— Lo sé — suspiré
Atrapé los labios de Bella entre los míos antes de soltarla con una amplia sonrisa, Bella soltó una risita y se alejó de mi cuerpo saliendo del cuarto. Sacudí la cabeza divertido antes de salir rumbo a las escaleras.
Convivimos con René por el resto del día yendo a la despensa y ayudándola con los últimos detalles, mañana era la inauguración oficial, realmente era un bonito establecimiento. Aun se mantenían en venta algunos de los productos de la huerta de René pero había ampliado mucho su inventario y se había esmerado en volverlo un lugar acogedor y agradable.
Por la noche subimos a la habitación agotados del viaje y por el trabajo en la despensa de René, la primera en ducharse fue Bella y luego yo. Me metí bajo las mantas abrazando su cuerpo contra el mío.
— Necesito un modo de agradecerte lo que hicieron por mi mamá —comentó
— No necesitas eso —negué— No quiero nada, solo con verte feliz con ella es suficiente —
— ¿Y qué hay de Alice? —preguntó alzando el rostro
— Solo dile lo feliz que tu mamá estaba hoy —pedí— Eso es lo que Alice quiere, que ella sea feliz —
— Eso es fácil, está radiante —aseguró— Tan, tan distinta a la primera vez que la vimos —
— La paga de Alice es esa —expliqué— Si dices que yo te sobreprotejo a ti por la protección que no tuve para mi créeme que Alice hace lo mismo con tu mamá —
— Pero ella no —comenzó a protestar pero la silencié
— Ella si Bella, tú estabas segura, tu mamá no —negué— Tu mamá si necesita que cuidemos de ella y la ayudemos en este momento, no me tiene a mí ni a nadie más —
— No parece justo —murmuró— Yo tenía cuidados de sobra, ella y tú no —
— La vida no es justa dulzura —señalé besando sus labios— Pero muchas veces el dinero ayuda a compensar esos años, tómalo como justicia poética, una vez nos liberamos los recursos son ilimitados —
— Puedo aceptar eso…—suspiró. Me incliné sobre ella besando detrás de su oreja.
— Mi justicia poética eres tú, no me importa el dinero —susurré suavemente
— Los ayudó a unir —señaló
— Por supuesto, pero ya no es mi justicia poética —repetí
— Entonces todo eso de que el dinero es beneficio por sus habilidades…— comentó apartándose para verme— Es mentira, solo es para que lo acepte sin protestar —
— Tener una casa para estar solos y hacerte el amor en cualquier lado es justicia poética —
— Deja de decir justicia poética, arruiné tu argumento, admítelo —pidió
Solté una risa besando sus labios, nos giré colocándome entre sus piernas y me aparté levemente.
— El dinero facilitó mucho todo, nos permitió escapar y la libertad que ansiábamos —acepté— Pero lo que tú me das es lo que me hace feliz —prometí— El dinero le está dando a tu mamá la opción de hacer algo que le agrade con su vida, pero recuperarte a ti es a lo único que ella realmente no renunciaría —
— Entonces… aceptar el dinero no está mal, siempre y cuando sea para mantener la casa donde puedo besarte y dormir contigo cada noche…—comentó deslizando sus dedos por mi cabello
— Los recursos son ilimitados, ya lo dije —asentí besando sus labios
Deslizó sus manos por mi espalda frotando dulcemente.
— ¿Crees que nos escuche? —preguntó
— ¿No estás agotada? —insistí
— No lo suficiente —negó bajando sus labios por mi cuello
— Nos va a escuchar —suspiré cerrando los ojos
— Seamos silenciosos —pidió
Adentró sus manos por debajo de mi playera arañando ligeramente mi piel, me estremecí por completo. Bajé mis labios hasta los suyos besando y mordisqueando, sus piernas me rodearon apretándome contra ella. Gemí contra sus labios moviéndome suavemente, tembló y rio subiendo mi playera hasta quitarla.
— Hay que ser silenciosos —insistí subiendo su blusa hasta quitársela
— Vamos a serlo —prometió
Me aparté quitándonos las mantas y tomé sus bragas rosas aventándolas al suelo. La miré con una amplia sonrisa y sus mejillas se ruborizaron.
— Eres lo más hermoso que he visto Bella —prometí deslizando mis manos por su estómago hasta sus pechos descubiertos
Cerró los ojos y froté mis pulgares en sus pezones, bajé mis labios hasta ella tomando uno de ellos y succionando. Sus dedos se entrelazaron en mi cabello jalando, bajé mi mano libre hasta su intimidad acariciando y frotando, lloriqueó suavemente tirando de mis boxers hasta quitármelos.
— Bésame antes de entrar —rogó
Me alcé atrapando sus labios y silenciando su lloriqueo al deslizarme dentro de ella. Gruñí suavemente succionando su labio inferior saliendo y entrando a de su cuerpo, sus uñas se enterraron con fuerza en mi espalda baja y se arqueó apretando su cuerpo a mi alrededor. Su gemido se volvió sonoro y rápidamente cubrí su boca con una de mis manos antes de morder su hombro silenciando mis propios sonidos.
Su cuerpo se fue relajado poco a poco, notaba su caliente respiración en mis dedos y aparté mi mano permitiéndole respirar con normalidad. Me alcé aún sin abandonar su cuerpo, sus ojos se abrieron perezosos y satisfechos.
— Eres el amor de mi vida, ¿Lo sabes? —pregunté
— Lo sé —sonrió— Tu eres el amor de mi vida también —
— Quizá debí haberlo dicho antes —comenté
— Créeme, decir que nuestras habilidades están unidas es muy cercano a eso —rio deslizando sus dedos por mi cabello
— Estamos muy unidos, mucho más que por nuestras habilidades —prometí meciéndome suavemente aún en su interior
— Eso también lo sé —suspiró cerrando los ojos
Me moví suavemente, solo disfrutando de nosotros y nuestro hermoso desastre. Soltó una risa cuando notó que comenzaba a recuperarme.
— ¿Debo disculparme? —pregunté
— No, me agrada —prometió— Ven —pidió tirando de mi nuca
Me incliné besándola, sus dedos se enterraron en mi piel nuevamente.
— ¿De nuevo? —pregunté
— Ajá, de nuevo, ¿Quieres? —
— Siempre —murmuré lamiendo su labio inferior
A la mañana siguiente desperté sintiendo los besos de Bella en mi pecho. Murmuré apreciativamente deslizando mis dedos por su espalda desnuda.
— Buenos días precioso —susurró
— Buenos días, ¿Dormiste bien? —
— Ajá, feliz y relajada —asintió subiendo sus labios a los míos. Solté una risa.
— Me alegro bebé, amo hacerte sentir feliz y relajada —
— Y quisiera más de eso, pero una ducha va a ser mejor —prometió— Mamá no va a tardar en venir por nosotros —
— Ve primero, acompañarte no es buena idea —negué
— Cuando estemos en casa, lo prometo —asintió
— Por supuesto, ahora ve —pedí— Tu mamá necesita que bajemos pronto —
Se movió bajándose de la cama y vistiéndose rápidamente tomó ropa limpia antes de dirigirse fuera de la habitación.
Me estiré apartando las mantas y me senté sobre la cama. Reí viendo la habitación, bueno, la habíamos desordenado un poco. Me vestí y ordené el cuarto esperando mi turno en la ducha, cuando Bella regresó besé sus labios antes de tomar ropa limpia y dirigirme al baño fuera de la habitación.
Una vez limpio bajé a la cocina encontrando a Bella y a René preparando el desayuno.
— Aquí tienen —señaló René pasándonos un plato a cada uno
— ¿Tu no comes mamá? —preguntó Bella
— No, probablemente no logre mantenerlo en mi estómago —admitió
— No estés nerviosa, todo va a estar bien —prometió Bella. Ambos tomamos asiento en la mesa de la cocina— Deberías comer algo —
— Definitivamente no eso —negó señalando nuestros platos
Tomó una manzana y se sentó a nuestro lado masticando despacio.
Bella me miró interrogándome con la mirada, le guiñé un ojo. Todo estaba bien, solo eran nervios.
Luego de nuestro desayuno partimos rumbo al pueblo, estacioné frente a la despensa de René e ingresamos al establecimiento. René tomó una profunda respiración antes de colocar el cartel anunciando que la tienda abría oficialmente sus puertas.
Me mantuve atento a los pensamientos a mi alrededor, todos coincidían en que era una bonita despensa y apreciaban mucho a René, estaban felices por ella y porque había superado la muerte de Phil. Al menos atribuían a eso la actitud reservada de René y no iba a ser yo quien los sacara de su error.
Pasadas las 8 de la noche René puso el cartel de cerrado, y se recargó en la puerta completamente agotada.
— Santo cielo, ha sido un día agotador —admitió René
— Pero ha sido excelente mamá, todo un éxito —aseguró Bella
— ¿Qué dices Edward? ¿Qué había en sus mentes? —preguntó René de forma ansiosa
— Mamá, eso no es amable — negó Bella
— ¿Qué? Solo quiero saber sus opiniones reales —explicó René
— No por tus clientes, por Edward mamá —señaló Bella
— Ellas amaron la despensa René —prometí pasando mis brazos por sobre los hombros de Bella y recargándola en mi pecho— Realmente ninguno de ellos mintió sobre sus felicitaciones, están muy felices de tenerte aquí en el pueblo con tu nuevo negocio —
— ¿No mientes? —insistió
— No miento —prometí— Es más, estaba pensando en invitarlas a comer si puedes aguantar un poco más, a modo de festejo —
— Eso no es necesario, Edward —negó René
— Lo es, es un gran paso el que has dado hoy —asentí— Y mereces celebrarlo —
— Edward tiene razón mamá —aseguró Bella— Es algo grande, hay que celebrar —
— Si podemos pasar por casa para que me duche…—aventuró René
— A todos nos vendría bien una ducha —prometió Bella
— De acuerdo, está dicho —señalé— Vayamos por una ducha y luego a celebrar —
René asintió complacida y luego de ordenar y apagar las luces del lugar nos dirigimos al coche, conduje hasta la casa donde cada uno tomó su tiempo en la ducha.
Ya vestido con unos jeans y una camisa junto a un suéter bajé a la sala donde René estaba en el sofá bebiendo un café. Me senté frente a ella.
— ¿Quieres? —preguntó
— No, estoy bien —aseguré— Bella baja en un momento —
— Claro, descuida —asintió
Se recargó en el sofá relajándose, miré su rostro viendo sus pensamientos. Estaba feliz y orgullosa por el día de hoy y me pregunté si mi rostro se veía así de pacífico y satisfecho cuando nos liberamos de mis padres.
Bella bajó un momento después y los tres nos dirigimos rumbo al coche, nos montamos y conduje hasta el pueblo contiguo a unos 20 minutos del pueblo de René.
— Llegamos —avisé estacionando a media cuadra del restauran
René bajó del auto pero Bella me retuvo en mi lugar, la miré alzando una ceja de forma interrogante. Se inclinó sobre mi besando mis labios.
— Gracias —susurró
— ¿Gracias por qué? —pregunté curioso
— Por hacer un gran evento del primer día de mamá con su tienda —señaló
— Lo es Bella —prometí
Asintió entendiendo el significado de mis palabras y besó mis labios antes de bajar del auto, bajé también uniéndome a ellas y caminamos rumbo al restaurant. Una vez dentro nos acomodamos en nuestra mesa y René rápidamente inició la conversación preguntando por nuestra vida en Nueva York haciendo una pausa únicamente cuando nos tomaron nuestra orden y luego cuando la mesera dejó la comida frente a nuestros lugares.
— Quiero proponerles un brindis —pidió alzando su copa— Por la tienda, pero por sobre todo porque estén hoy aquí conmigo, me da mucha felicidad que estén aquí, jamás creí poder volver a compartir algo así con mi hija de nuevo —
Bella secó su mejilla alzando la copa y me uní también al brindis.
— No nos lo hubiéramos perdido por nada mamá —prometió Bella
— Y gracias a ti y a tus hermanos también Edward —agradeció René— Son responsables de mucho aquí —
— Solo equilibramos las cosas René —señalé— Algunos las rompen, nosotros intentamos arreglarlas —
— Lo han hecho a un nivel que no puedes comprender —negó emocionada
— Créeme René, puedo hacerlo —prometí apretando los dedos de Bella en los míos
— Ya, dejen de hacer que llore —protestó Bella
René y yo reímos dando por finalizado el brindis, chocamos nuestras copas y bebimos de nuestras bebidas antes de comenzar a comer.
Bella's P.O.V
Pasamos con mamá 15 días completos acompañándola en la tienda, estaba completamente dichosa de haberse animado a esta nueva etapa y ella y Edward se habían vuelto cercanos, nadie mejor que él la entendía en el miedo que mi madre tenía y siempre estaba atento a sus pensamientos ayudándola en cada momento de pánico.
Por otro lado Edward estaba eufórico, no había rastros del chico asustadizo que conocí, salvo por las noches. En las noches el precioso chico se deslizaba en mis brazos buscando mi cuerpo, habíamos sido silenciosos cada vez pero poderosos.
Me removí en la cama abriendo los ojos y maldije viendo la hora, era muy tarde. Edward dormía plácidamente a mi lado con su brazo envuelto en mi cintura.
— Oye, voy a la despensa —hablé besando su mejilla
— ¿Qué hora es? —preguntó adormilado
— Las 10 —respondí apartándome de su agarre
— Espera, espera —pidió tomando mi cintura y atrayéndome a la cama nuevamente
— Mamá ya se debe haber ido —protesté
— Oye, espera, está bien —habló adormilado— René me dijo que no fuéramos hoy, yo desactivé la alarma —
— ¿Qué? ¿Por qué? —pregunté
— Porque te vio agotada estos días y yo tampoco he hecho mucho por dejarte descansar por las noches —comentó— Ayer me dijo que nos daba el día de hoy para nosotros —
— ¿Y aceptaste? —pregunté
— Lo hice, relájate, fue después de revisar sus pensamientos —la tranquilicé— Está bien, se siente bien y de cualquier forma vamos a ir por la tarde antes de que cierre —
— Quiero estar con ella —murmuré
Sus ojos me analizaron antes de asentir, se sentó sobre la cama comenzando a tomar su ropa.
Lo miré tomar sus pantalones frotándose los ojos aún dormido y su amplia espalda, ¿Qué tanto daño haría dejar a mamá sola hoy? Tambien extrañaba estar a solas con Edward.
Me moví sobre la cama pasando mis brazos por su cuello recargándome en su espalda, besé su cuello.
— Amor, así no vas a lograr que salga del cuarto —negó
— Lo siento, no pretendía rechazar un día para nosotros —aseguré
— Lo sé, solo estás preocupada —respondió
— Si, pero quiero un día para nosotros también —asentí— Tu también has estado completamente dedicado a mamá y sus miedos —
— Es lo menos que puedo hacer —señaló— Pero está bien, vayamos —
— Espera, ven —pedí tirando de su mano y recostándonos nuevamente— Podemos dormir un poco más —
— No, lo siento —negó— Solo fui egoísta aceptando un día en que fueras solo para mí, lo entiendo, no es este el momento —
— Desde que llegamos hemos enfocado toda nuestra energía en mamá —acepté— Está bien tener hoy para nosotros —
— ¿Segura? —insistió
— Segura, también te extraño —murmuré. Se
— La idea es quedarnos a descansar —negó
— No quieres descansar, tampoco yo —aseguré
Besó mis labios acurrucándose contra mí, deslicé mis dedos por su cabello.
— Quiero lo que sea que tú quieras hoy —comentó
— Se egoísta —murmuré contra su oído. Sus dedos se apretaron en mi cintura.
— Ya lo soy, no dejo que descanses bien por las noches —señaló
— Eres tu quien hace todo de día y de noche —comenté
— Me gusta —asintió
— De noche sé que si…— comenté divertida
— De día también, Bella —respondió
— Estás feliz estos días, ¿Cierto? —
— Si, feliz de que René esté bien —asintió— Y muy feliz de que me dejes ser parte de esto y verte a ti tan feliz —
Sostuve su nuca tirando de él y besando sus labios, me moví haciendo que se colocara sobre mí.
— Jamás creí que fuera a enfrentar algo tan grande con lo que no pudiera sola —admití— Pero te tengo, no podría sin ti —
— Podrías dulzura, podrías con todo lo que te propusieras —prometió. Besé sus labios deslizando mi mano por su espalda desnuda— ¿No quieres descansar? —
— Luego podemos dormir —murmuré bajando mis labios por su cuello. Gimió y disfruté escucharlo sin pensar en quien nos escuchaba.
— No seas silenciosa hoy —rogó deslizando sus manos por debajo de mi playera retirándola de mi cuerpo
— No —suspiré
Sus labios bajaron por mis mejillas y mi cuello atrapando mi pezón entre sus labios, me arqueé y sus dedos sujetaron con fuerza mi cintura. Mordió mi piel y gemí enterrando mis uñas en su espalda. Su lengua bajó por mi piel deslizando mi ropa interior por mis piernas acomodándose entre ellas, me arqueé sintiendo su lengua deslizarse por mi humedad, me aferré a la sabana cerrando los ojos y dejando que el placer se dispersara por mi cuerpo. Sus dedos invadieron mi interior moviéndose suavemente y grité sintiendo mi cuerpo contraerse.
Edward rio alzándose sobre mí y besando mis labios.
— Extrañaba tus sonidos —murmuró mordiendo mi labio inferior
— A-amor —hablé deslizando mis dedos a su cabello
— Dime, ¿Qué quieres? —preguntó suavemente
Sus ojos se volvieron hipnóticos atrapándome en ellos, una sensación extraña se deslazó en mi mente, me estremecí sabiendo que era Edward.
— ¿Estás en mi cabeza? —pregunté suavemente
— Si, muy, muy profundamente en su mente —gruñó
— Lo-o puedo sentir —murmuré
— ¿Te hago daño? —preguntó
— No, se siente bien —aseguré— No dejes de mirarme —
— Nunca —prometió entrando lentamente en mi cuerpo
Todo mi cuerpo se contrajo, vibraba sintiéndome invadida en cuerpo y mente por Edward. Mis dedos se enterraron en su piel. Escuché el lloriqueo que salió de mis labios sin sentirlo propio, todo lo que veía y sentía era a Edward en mi interior y en mi mene. Apoderándose de todo lo que yo era.
Besó mis labios sediento y me aferré a su cuerpo con fuerza, me contraje arqueándome y su cuerpo se deslizó profundamente en mi interior gritando contra mi piel, respiró contra mi cuello de forma agitada.
Su alzó viéndome y sus ojos lograron que mi cuerpo se contrajera en un espasmo placentero.
— Quédate —pedí deslizando mis dedos por su mejilla— Te siento en mi mente —
— ¿Es la primera vez? —preguntó
— Si, al menos la primera vez que lo siento de este modo —acepté
Sus labios bajaron a los míos, su cuerpo no se movió y sin embargo mi cuerpo se contrajo. Sonrió rosando mis labios.
— Eso me agrada —murmuró
— ¿Qué-e haces? —pregunté sintiendo la intromisión en mi mente avanzar
— Dime si algo duele —pidió suavemente. Temblé, cerré los ojos dejándolo invadirme — Déjame escucharte Bella —
— ¿Cómo…?—pregunté
Su cuerpo se movió, mi cuerpo se contrajo nuevamente.
— Déjame oírte —repitió
Sus labios besaron mi cuello y aumentó el movimiento de su cuerpo en mi interior del mismo modo en que estaba alterando mi mente.
— Ed-Edward —gemí
— Maldición si, te escucho —gruñó
Me arqueé gritando, todo dolía de la forma más placentera que existía. Todo se borró, todo brilló.
Me dejé caer en la cama completamente agotada, la presencia de Edward se deslizó de mi mente estremeciendo mi cuerpo hasta desaparecer.
— ¿Me sientes? —preguntó suavemente
— Ya no —murmuré abriendo los ojos
Se alzó viendo mi rostro.
— ¿Algo duele? —insistió
— No —negué
— ¿Algo dolió mientras estaba en tu mente? —
— No, ¿Me oíste? —pregunté
— Lo hice —sonrió besando mis labios— Santo cielo amor, es la mente más maravillosa que he escuchado —
— ¿Cómo es posible? —pregunté
— Entré profundo, muy muy profundo —murmuró
— Edward —gemí apartando mi vista
Besó mi mejilla y lo sentí deslizarse nuevamente fuera de mi mente.
— ¿Mejor? —preguntó
— Si —suspiré relajando mi cuerpo
Se giró colocándonos sobre nuestros costados y abandonó mi interior.
— Hemos pasado otra barrera, probablemente —comentó
Suspiré acurrucándome contra su pecho, me sentía agotada.
— Explícame —murmuré cerrando los ojos
— ¿Seguro estás bien amor? —insistió
— Solo agotada —asentí
— Lo siento, eso fue mi culpa —se disculpó— Te hice forzar la mente, lo siento —
— ¿Solo tú? —preguntó— ¿Alguien más podría? —
— Lo sentiste, te pedí que me dejaras entrar —me recordó— Y lo hiciste, conozco lo suficiente las mentes para saber que eso no se le permite a todos, si alguien lo intenta lo sabrías —
— De algún modo supe que eras tú —acepté
— De acuerdo, no dejes que nadie más entre —pidió
— Está bien —respondí adormilada
— Duerme mi amor —pidió besando mi cabello— Prometo que vamos a descubrir más luego, si quieres —
Asentí sintiendo sus manos deslizarse por mi espalda dulcemente.
Edward's P.O.V
La euforia aún recorría mi cuerpo, la había escuchado, había escuchado sus pensamientos perdidos en el placer aunque una gran y espesa bruma hacía que no fueran claros. Había sido una gran corriente de placer extra ingresando a mi sistema y había notado el momento exacto en que su barrera caía lo suficiente lo cual me hacía ver lo muy protegida que Bella estaba frente a los demás. Nadie que ella no quisiera en su mente podía estar allí.
La había agotado, sabía el porqué, su mente había hecho el esfuerzo físico por dejarme entrar. Debía hablar con ella cuando despertara, estaba ansioso por estar en su mente nuevamente pero si eso la incomodaba no iba a hacerlo. Sentirse invadida y expuesta no era mi intención, pero había notado que podía entrar a una profundidad mayor este último tiempo y simplemente no había podido detener mi curiosidad. Aunque ahora la culpa se extendía por mi cuerpo.
De ahora en más debía ser cuidadoso en que tanto entraba en su mente, mantenerme en la periferia hacía que silenciara a los pensamientos pero no la alterara de este modo.
Unas horas después se removió en mis brazos y besé su cabello.
— ¿Dormí mucho? —preguntó adormilada
— Unas tres horas —asentí
— Mmhum…—murmuró escondiendo el rostro en mi pecho
— ¿Cómo te sientes? —pregunté. Alzó el rostro hacia mí.
— Bésame —pidió. Me incliné cubriendo sus labios con los míos— ¿Sigues en mi mente? —
— No, no quiero que te incomodes —negué— Lo siento, no debí haberte forzado —
— No lo hiciste —aseguró
— Estás agotada, hice eso sin hablarlo contigo antes —señalé— Debí haberlo hablado contigo, lo siento —
— Pero se sintió bien —admitió— Fue como…—
— ¿Cómo? —insistí
— No puedo explicarlo, pero fue sentirte de otro modo —dudó con una mueca— No quiero que suene extraño pero… como si le hicieras el amor a mi mente —
— Lo amé —murmuré rosando mi nariz con la suya— Pero detenme, ¿De acuerdo? Va a volverse adictivo —
— Puedes hacerlo siempre que quieras —prometió
Cerré los ojos respirando hondo.
— Va a agotarte Bella, al menos el primer tiempo —señalé abriendo los ojos
— ¿Será solo durante el sexo…?—preguntó
— No lo sé, podemos averiguarlo si quieres —ofrecí— Pero no te sientas presionada, es tu habilidad y solo tú decides como y cuando probarla —
— Sorpréndeme —murmuró— No quiero saberlo, quiero que lo hagas tú —
— Bella, amor, ya —rogué— Por favor, no me des carta libre para esto —
Besó mis labios con dulzura.
— Confío en ti —aseguró
— Lo sé pero Bella, no tienes idea lo que me provocó —negué— Se lo que significa esto, se lo que es que bajes tu protección de este modo para mí y soy capaz de anidarme allí. Necesitamos ir de a poco, no quiero causarte dolor —
— No duele —repitió— Y se siente muy, muy bien —
— ¿Qué tanto? —insistí
Se sentó en la cama desperezándose y se encogió de hombros, me obligué a no invadir su mente.
— Necesito una ducha —comentó— ¿Vienes? —
— De acuerdo —asentí— Pero esta vez, si pido que me dejes entrar no me dejes —
— ¿Puedo hacer que te quedes afuera? —preguntó
— Sé que sí, noté el momento exacto en que me aceptaste —respondí besando sus labios— Dulzura, sabes lo que implica entrenar una habilidad y sabes lo mucho que me asusta ser quien maneje tu avance —
— De acuerdo, te quedas fuera —asintió— ¿Eso significa que vas a oír a todos? —
— No, puedo silenciar los pensamientos igual —
— De acuerdo, ven, vamos a la ducha —
Bella sintió un poco de dolor de cabeza el resto del día por lo cual no invadí su mente nuevamente por el tiempo restante que estuvimos en Florida.
Cuando llegó el momento de la despedida Bella se sintió nuevamente lastimada por la separación pero notaba como esta vez era mucho más fácil, René estaba feliz y orgullosa por lo que estaba logrando y sabía que Bella también lo estaba.
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)
www . facebook . c o m groups / 350954842735251
¡René comenzó una nueva vida! Feliz y dichosa de poder hacerlo con el apoyo de Bella y los chicos.
¿Que les parece la idea de que Edward la escuche cuando Bella quiera? Ciertamente es muy parecido al libro original, me gustó la idea.
¿Listas para saber que anda curioseando Charlie?
