jupy: Oficialmente los malos tiempos de René se han acabado.

DobleRose: Es lo que trae que sus miedos se estén terminando.

nydiac10: A ustedes por leer :D

Jade HSos: Totalmente, solo es cuestión de investigar.

alejandra1987: Hay muchas cosas que no a a poder recuperar pero si puede empezar a vivir con tranquilidad. Alice es Alice.

NaNYs SANZ: Lazos fuertes y muchas victorias.

Mapi13: A ustedes por leer :D

Franciscab25: Fue lindo ver como su vida se reencamina nuevamente.

Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

saraipineda44: Siii, ya están manteniendo una vida mucho más normal (tan normal como se pueda con sus habilidades)

Car Cullen Stewart Pattinson: Ciertamente cerramos muchas cosas en el cap anterior, la relación avanza y sus habilidades se complementan.

Wenday 14: A ustedes por leer :D


Capítulo 27

El día que llegamos de florida Emmett fue por nosotros al aeropuerto llevándonos a casa. Luego de despedirnos de mi hermano Bella se dirigió a nuestra habitación completamente agotada, me acurruqué a su lado en la cama y me dejé llevar por el sueño.

A la mañana siguiente desperté y ella ya no estaba en la cama, me di una ducha rápida antes de bajar a la cocina en su búsqueda. Estaba preparando nuestro desayuno, últimamente adoraba preparar budines para nosotros.

— Buenos días dulzura —saludé

— Hola —sonrió ampliamente. Besé sus labios recargándome a su lado.

— ¿Descansaste lo suficiente? —pregunté. La ayudé a volcar la mezcla del budín en el molde.

— Si, estaba agotada —admitió— Fueron días largos en la tienda —

— Lo sé, pero todo fue un éxito —asentí

— Lo fue —aceptó. La miré echar las chispas de chocolates en la mezcla.

Parpadeé sintiendo la bruma de su mente atrapándome, sus ojos se deslizaron hacia mi divertidos. Cerré los ojos dejándome llevar por ella y entré en su silencio, avancé lentamente dejando a su mente acomodarse a mí invasión.

Los dedos de Bella se entrelazaron a los míos con fuerza y la atraje a mi pecho.

— Si duele detenme —pedí. Asintió. Gimió cuando atravesé la última barrera.

— Maldición Edward, al fin —murmuró

Apreté mis brazos a su alrededor manteniéndome sereno y concentrado.

— ¿Estás bien? —insistí

— Si-i —suspiró recargándose en mi pecho— ¿No escuchas? —

— No escucho palabras —negué— Son sensaciones, momentos, imágenes borrosas —

Distinguí el recuerdo de nosotros en la cafetería hablando antes de que se fuera a casa de Charlie para navidad.

— ¿Qué ves? —insistió

— Veo la tarde de la cafetería —murmuré

— De acuerdo —asintió. Gimió apretándose contra mí— ¿No me oyes? —

— No, no hay sonido —negué— Bella, no lo fuerces, va a doler —

— Bien —aceptó

— ¿Me llamaste? —pregunté suavemente— Tu mente me llamaba —

— Si, lo hice —asintió

— ¿Por qué? —insistí

— Porque quería saber si podíamos fuera del sexo —explicó

— Podemos —respondí

— Se siente mejor en el sexo —aseguró

Sus labios se alzaron besando los míos, gemí sintiendo lo que ella me estaba mostrando.

Me giré subiéndola sobre la encimera, sus piernas me rodearon y tiró de mi playera, obedecí quitándola, mi mente estaba perdido en la suya y pronto el resto de la ropa estuvo fuera.

Me adentré en su interior soltando un gruñido, escondí el rostro en su cuello aferrándome a su cuerpo, mis movimientos eran rápidos y descoordinados. Mi mente se encontraba completamente entrelazada con la suya sin saber cuál sensación era mía y cual era suya.

— Maldición Edward —lloriqueó

Embestí con fuerza su interior necesitando entrar más en su interior y en su mente, gritó cuando su cuerpo se contrajo a mi alrededor y aferré su cuerpo contra el mío corriéndome en ella.

— Bella, santo cielo —murmuré

Apreté mis ojos con fuerza perdido en mi propio orgasmo y en el suyo, su cuerpo se contrajo a mi alrededor y sentí mis piernas ceder. Me aferré a la encimera y Bella me sujetó atrayéndome a ella.

— ¿Estás bien? —preguntó

— Si, espera, dame un momento —pedí abandonando lentamente su mente

Alcé mi rostro buscando sus labios y me enderecé al sentir mis piernas estables, sujeté sus muslos alzándola y nos llevé hasta una de las sillas de la cocina con ella sobre mí negándome a abandonar su interior.

— ¿Estás bien? —preguntó nuevamente

— Estoy bien —prometí— ¿Tu? —

— Solo con un ligero dolor de cabeza —explicó

Deslicé mis dedos por sus mejillas.

— Esto es como ir al gimnasio —expliqué— No puedes exigirle a tu cuerpo todo en la primer clase, necesita ser gradual, de lo contrario vas a lastimarte —

— Claro, lo sé —asintió. Recargó su frente en la mía— Prometo portarme bien, ¿Lo haces de nuevo? —

— ¿Segura? —pregunté

Ella no respondió, su mente comenzó a llamarme. Asentí cerrando los ojos y deslizándome en su mente.

— ¿Lo olvidaste? —preguntó suavemente mostrándome en su mente que aún estaba en su interior

— No, pórtate bien —pedí apretando mis dedos en su cintura

Asintió acurrucándose contra mí, estaba nuevamente pedido en su mente.

Sus caderas se movieron suavemente, apreté mis dedos en su piel.

— Lo necesito —murmuró

— Vas a hacerte daño —señalé comenzando a abandonar su mente

"¡No!" Bella. Me estremecí sintiendo su grito en mi mente y obedecí.

— No salgas —pidió

— Lo escuché, en tu mente —señalé

— ¿Me escuchas ahora? —

— Ya no, solo veo imágenes y sensaciones —expliqué

Sus caderas se movieron de nuevo haciéndome gruñir, esta vez sí retiré mi mente de la suya a pesar de sus protestas.

— ¿Por qué? —preguntó alzándose

— Porque debemos ser cuidadosos dulzura —murmuré besando sus labios. Bajé mis labios por su cuello— Y porque no tengo suficiente de tu mente, voy a hacerte daño —

Sujeté su cintura moviendo su cuerpo, echo la cabeza hacia atrás arqueándose y mis labios se envolvieron alrededor de uno de sus pezones. Me puse de pie caminando hacia una de las paredes de la cocina, recargué allí su espalda comenzando a moverme con más ímpetu, Bella me aprisionó y gruñí contra su piel dejándome llevar por el placer

Edward's P.O.V

El día que Charlie aterrizó en nueva York nos dirigimos al aeropuerto y esperamos pacientes a que saliera por la puerta de desembarque, entré en el silencio de la mente de Bella aislándome del bullicio del aeropuerto.

Charlie salió por las puertas junto a su maleta y se acercó a nosotros, Bella abrazó a su padre y antes que él palmeara mi hombro.

— Nos alegra mucho de que hayas venido papá —prometió Bella abrazándose a su brazo— Ya queremos que veas la casa, es muy bonita —

— Por eso vengo cariño, no hay otra razón —negó viéndome— ¿Vamos? —

— Claro, vamos —asentí

Me alejé del silencio de la mente de Bella y noté la mente tres niños detrás de mi completamente excitados, me envolví nuevamente en su mente con una mueca.

— ¿Todo bien? —preguntó Charlie

— Claro, por supuesto —asentí tomando su maleta

Bella entrelazó nuestros dedos y nos condujo fuera del aeropuerto rumbo al volvo, conduje rumbo a la casa y una vez allí Bella le hizo un gran tour a Charlie mostrándole la casa.

— Es una casa realmente bonita chicos —aseguró Charlie

— Lo es, ¿Cierto? —preguntó Bella con una amplia sonrisa

Charlie asintió mirando a su alrededor, intenté ignorar la sensación de que algo estaba mal en Charlie pero no pude hacerlo por demasiado tiempo. Durante el día me alejé del silencio de Bella escuchando a Charlie, su mente era un completo revuelo que comenzaba a causarme un fuerte dolor de cabeza. Pensaba en juegos viejos, en reportes viejos de la comisaría y veía cada detalle de nuestra nueva casa como si descubrir la tonalidad exacta de la pared de la cocina fuera una cuestión de estado, incluso perdía el hilo de la conversación por momentos.

Luego de la cena recogimos la mesa llevando los platos sucios a la cocina.

— ¿Postre papá? —preguntó Bella regresando al comedor

— Paso cariño, estoy agotado —negó poniéndose de pie— Nos vemos por la mañana —

— Hasta mañana papá —asintió Bella

— Descansa Charlie —respondí

Charlie salió del comedor y Bella me llevó a la cocina por un trozo de tarta de chocolate para cada uno antes de llevarnos a la sala.

— ¿Has notado algo extraño con tu padre? —pregunté cortando un trozo de tarta

— ¿Extraño como qué? —preguntó

— No lo sé, su mente está revuelta —señalé— Intenté escucharlo durante el día pero no soporté mucho, es peor que un niño —

— ¿Crees que algo le preocupe? —preguntó

— Quizá no se anime a preguntar por René —aventuré— Si no hubiera leído su mente diría que intenta ocultar algo de mí —

— Eso es imposible Edward, para eso él debería de saber que lees mentes en primer lugar —negó

— ¿Si tú lo descubriste porque él no? —insistí

— Porque yo pasaba contigo mucho más tiempo —explicó— Relájate, la última vez que estuvimos con papá fue difícil y habló de temas que te duelen, debe ser eso, él también debe estar incomodo —

— Si, puede que tengas razón —suspiré

— Mantente en mi silencio, no te preocupes —pidió deslizando sus dedos por mi cabello

— En realidad quiero escucharlo, solo así me voy a quedar tranquilo —confesé

— De acuerdo, pero poco, no ocurre nada —prometió

Asentí besando sus labios y tomé otro trozo de tarta.

Charlie's P.O.V

Entré a la habitación completamente agotado, mantener mi mente constantemente activa era extremadamente agotador. Había hecho diversas pruebas durante el día y Edward no había hecho ningún gesto extraño, eso tiraba por el suelo todas mis teorías pero si él había descubierto que yo sabía que su secreto no iba a reaccionar y confirmarlo.

Mañana iba a hacer una última prueba, había pensado cuidadosamente lo que iba a pensar, no quería lastimar al chico pero necesitaba respuestas.

Edward's P.O.V

Al otro día desperté completamente despejado, había tenido nuevamente muchas horas en silencio debido a que la habitación de Charlie estaba lejos de la nuestra.

Bella no estaba en la habitación por lo que me puse de pie dirigiéndome a la ducha, una vez limpio y vestido salí rumbo a la cocina.

— Hola amor —saludé acercándome a ella y besando sus labios

— Hola, mira —pidió sacando un budín de banana con nuez

— Vaya, se ve muy bien —aseguré— ¿Te despertaste con ganas de cocinar? —pregunté tomando las capsulas de café y capuchino

— Con antojo más bien —rio. Sonreí poniendo la capsula de café en la máquina.

Noté los pensamientos de Charlie tensándome, se acercaba a la cocina y nuevamente su mente estaba revuelta. Bella se movió besando mis labios.

— ¿Es tu modo de pedirme que lo silencie? —pregunté rosando nuestros labios

— Si, me tienes aquí, no lo escuches —pidió

Besé sus labios entrando en el silencio de su mente, me alejé sonriendo y seguí con nuestras bebidas.

— Buenos días chicos —saludó Charlie entrando a la cocina

— Buenos días papá —asintió Bella

— Buenos días Charlie, ¿Café? —pregunté

— Claro, gracias —asintió

Preparé dos cafés y un capuchino antes de ir a la mesa donde Charlie y Bella conversaban. Dejé las bebidas frente a cada uno y me acomodé en mi lugar dando un trago a mi café. Charlie alzó la mirada hacia mí como si intentara hablar conmigo, sacudí la cabeza quitándome la idea y bajé la mirada tomando un trozo de budín dándole una mordida.

Charlie no sabía que yo leía mentes, no había modo en que lo supiera, ignoré su mirada unos cuantos minutos más hasta que finalmente me resigné abandonando el silencio de Bella.

"Es una casa muy bonita, no sé porque Bella está inconforme aquí" Charlie

¿Bella está inconforme con la casa? No tenía idea de eso. Me removí incomodo, ahora podía revisar la mente de Bella pero no podía hacerlo sin que ella lo notara para saber si lo que Charlie pensaba era real o no.

"Se los ve felices, se la ve enamorada, ¿Por qué ella dice ya no amarlo más? Pero si quiere regresar a Forks conmigo la voy a recibir, Edward debe haber hecho algo muy, muy malo para que ella ya no quiera estar aquí" Charlie

No alcé la mirada y tomé la cuchara de mi café notando como temblara, revolví mi café lentamente.

Mis ojos picaban, necesitaba salir de aquí ya mismo.

— ¿Qué dices del budín amor? ¿Te gusta? —preguntó Bella

— Si, bueno —murmuré

— ¿Seguro? —insistió. Asentí.

Alcé la mirada hacia Charlie, no me gustó lo que vi en sus pensamientos, me veía terrible, en mi rostro había una mueca adolorida.

— Creo que necesito un momento —respondí aclarándome la garganta

— Bella nunca me dijo eso, Edward —habló Charlie "Es mentira, es una conversación inventada"

Me tensé y mantuve mi mirada en él, analizando sus pensamientos, ¿Me había puesto a prueba? ¿Cómo diablos lo había descubierto?

— ¿De qué hablan? —preguntó Bella deslizando su mirada de mí a su padre— ¿Qué ocurre? —

— ¿Vas admitirlo? —preguntó Charlie cruzándose de brazos. Miró a Bella— Acabo de pensar en ti diciéndome que ya no quieres estar aquí y que quieres regresar a Forks porque ya no amas a Edward —

— Papá, eso es estúpido —negó Bella rápidamente— Sabes que no es cierto —aseguró Bella dirigiéndose hacia mi

"Asique ella ya lo sabe también, ahora entiendo porque te defiende tanto y pide que no pregunte"

No respondí, el pánico comenzaba a expandirse por mi cuerpo. Mi mente era rápida y aun así no lograba analizar todo con la rapidez que quería. Busqué conversaciones en su mente, datos que él hubiera dado pero no había hablado con nadie, había llegado a sus propias conclusiones y me había sometido a una prueba.

Mi estómago se retorció sintiéndome analizado y a prueba de nuevo, mi habilidad había fallado, me había refugiado en el silencio de Bella ignorando las alarmas en Charlie. ¿No era Charlie una persona en la que yo confiaba? Si, lo era, sus pensamientos no eran agresivos pero era una gran falla de seguridad en nuestro sistema.

"Admítelo, me escuchas" Charlie

— Maldita sea, ¡Ya hablen! —exclamó Bella

— ¿Qué podría importar lo que yo piense Bella? —preguntó Charlie— Si no fuera porque Edward supo lo que pensaba —

Bella se tensó a mi lado, inmóvil. Mi móvil comenzó a sonar dentro de mis jeans.

— ¿Cómo lo supo? —pregunté. Me mostró las veces en que yo me había adelantado a sus pensamientos— Ya veo —

— ¿Edward? —preguntó Bella. Su voz tembló.

Tomé su mano entrelazando nuestros dedos.

— ¿Alguien más sabe? —insistí. El móvil de Bella comenzó a sonar sobre la encimera— Fíjate si es Alice, por favor —le pedí a Bella

Asintió yendo por el móvil.

— Nadie sabe nada Edward, solo eran mis teorías hasta ahora —explicó Charlie

— Es Alice —señaló Bella sentándose a mi lado de nuevo

Tomé mi móvil, tenía dos llamadas perdida de mi hermana. Rápidamente envié un mensaje para ella.

[Tengo todo bajo control, no le digas a Emmett] Alice

[Estamos en camino, Emmett viene conmigo] Alice

— Emmett y Alice vienen para acá —comenté

— No van a irse —gruñó Charlie— Sea lo que sea que son no vas a llevarte a mi hija —

— Papá, maldición, te pedí que no preguntaras, que no hicieras nada —le recordó Bella

— No hice nada, nadie sabe, pero necesitaba respuestas Bella —comentó antes de mirarme— Tú y tus hermanos están a salvo Edward, no quiero hacerles daño, solo entender —

— Papá —habló Bella

— No Bella, no voy a entregarlos a nadie —prometió— Edward puede verlo en mi mente, solo quiero saber —

El golpe en la puerta me estremeció por completo.

— Yo voy, son mis hermanos —hablé poniéndome de pie

— Edward —habló Bella. Me incliné sobre ella besando sus labios.

— Sigo aquí —prometí antes de apartarme. Me dirigí hacia la entrada abriendo la puerta.

— Nos vamos —rugió Emmett entrando junto a Alice

— No —negué

— ¡Maldición! ¡He dicho que nos vamos! —repitió

— Es tarde para eso Emmett —respondí

— Es definitivamente tarde —aseguró Alice— Lo siento, solo me asusté y lo llamé —

— Lo sé, no te culpes —negué— No podemos dejar lo que tenemos aquí ni huir con ellos —

— Charlie no va a entregarnos, ya lo vi —señaló Alice

— El futuro es relativo, él puede decirlo en cualquier momento —respondió Emmett— Estamos en peligro, demasiadas personas saben de nosotros —

— Hemos cubierto todo Emmett, no hay forma de que nos encuentren —prometí

— ¿Y si Charlie revisa cosas? ¿Usa palabras que pueden alertar? —insistió. Presioné mis labios con fuerza, ya lo había hecho. — Maldición Edward, ve por tus cosas y las de Bella —

Me pasé las manos por mi cabello y mi rostro completamente frustrado.

— Cállate Emmett, ¡no puedo pensar! —gruñí

— No hay nada que pensar, muévete —insistió Emmett

— Emmett, ya no sirve irnos —insistió Alice

Bella llegó a nosotros en ese momento.

— Ya me encargué de todo, le dije a Charlie que es verdad que lees mentes y que soy como ustedes —confesó— No puede decir nada a menos que quiera que me vaya con ustedes, él no va a ponerme en peligro a mi —

Golpeé la pared con furia intentando pensar con claridad.

— Silencien sus malditas mentes —gruñí

— Edward…—habló Emmett

— Nadie se va a mover de ningún lado —negó Charlie entrando a la sala

Emmett avanzó colocándose frente a nosotros de forma protectora.

— Olvida todo Charlie y va a ser mejor —pidió Emmett de forma calma

— ¿Olvidar? ¿Qué tu hermano lee mentes? Ni siquiera sé que hacen tú, Alice, ni mi propia hija —insistió

— Solo así vamos a estar a salvo —señaló Emmett

— ¿O qué? ¿Irse? —preguntó Charlie

— Si es el modo en que vamos a protegernos sí —respondió Emmett

"Lo sabía, ibas a llevártela" me acusó Charlie

— No voy a llevármela, desde que sé esto he hecho absolutamente todo por protegerla —señalé girándome hacia Charlie — Todo, no quería esto, no tenía idea de esto Charlie y el que tú lo sepas es peligroso —

— ¿Peligroso? ¿Hay más como tú que lee mentes? —preguntó

— No lo sabemos —negué

— ¡Entonces díganme de una maldita vez lo que ocurre para que pueda ayudarlos! —gritó

— Nos hemos arreglado muy bien solos —gruñó Emmett

— Ya no están solos —respondió Charlie— Los que considero mis hijos están con ustedes, ¿Dónde están Rose y Jasper? —

— Eso no voy a responderlo —negó Emmett

— ¿Qué? ¿Vas a esconderlos de mí? —insistió Charlie

— Ya, suficiente —hablé avanzando hacia Charlie. Emmett me detuvo evitando que me acercara.

— Emmett, no soy el enemigo —gruñó Charlie

— Llegas y dices saber que mi hermano lee mentes —señaló Emmett— Eres quien descubre quienes somos, ¿Realmente quieres que confíe? —

— Mi hija está con ustedes —asintió Charlie— ¿Crees que dañaría a mi hija? —

— Eso no significa nada para mí —negó Emmett

Charlie me miró.

"¿Lo que me dijiste es verdad? Soy un buen padre, ¿Cierto? ¿Crees que dañaría a mi propia hija?"

— Te lo dije Charlie, no todos los padres son buenos con sus hijos —comenté

— Emm, Charlie no es Stephan —murmuró Alice— Podemos confiar en él —

Bella se movió acercándose a Charlie. Emmett intentó detenerla pero lo sostuve a tiempo, incluso aunque esta vez fuera yo quien quería alejarla de Charlie.

— Sé que no me harías daño a mí, papá —negó Bella

— ¿De qué deben protegerse? —preguntó Charlie— Puedo ayudarlos —

— No de la forma en que un policía puede, papá —negó Bella— Hay gente allí afuera experimentando con personas, la gente que secuestró mamá me buscaba a mí probablemente —

Todo el color huyó del rostro de Charlie, retrocedió unos pasos y Bella lo sujetó a tiempo, me acerqué rápidamente ayudándola y lo acerqué al sofá sentándolo allí.

— Voy por agua —avisó Alice

— ¿Tu…? ¿Por eso ella…?—preguntó Charlie

— Si papá, está gente es peligrosa —avisó Bella— Todos estamos a salvo ahora, pero mientras menos gente lo sepa mejor —

Alice regresó a la sala pasándole a Charlie el vaso de agua.

— Toma agua Charlie —pedí

Capté las mentes de Rose y Jasper acercándose a la puerta de la casa, Emmett les había pedido no venir pero lo habían desobedecido. Se escuchó la cerradura y la mente de Emmett se alertó de forma inmediata.

— Son Jasper y Rose —hablé tranquilizándolo. Entraron a la casa apresurándose hasta la sala.

— Les pedí que no vinieran —gruñó Emmett al verlos

— Te di 10 minutos, más que suficiente —respondió Rose

Jasper se acomodó al lado de mi hermana listo para lo que ocurriera.

— ¿Ustedes también? —preguntó Charlie que comenzaba a recuperar color

— Pregunta si tienen habilidades —expliqué frente a la confusión de Rose y Jasper

— No, nosotros no —negó Jasper

— Necesito que me expliquen —pidió Charlie— Déjenme ayudarlos, si alguien los busca, puedo estar atento a nombres o lo que sea que necesiten —

— Emmett —habló Bella viendo a mi hermano

Emmett miraba a Charlie y él a mi hermano, Charlie sabía que la aprobación que necesitaba era la de Emmett.

Rose caminó hasta Emmett y tomó su mano entrelazando sus dedos.

—Confío en él —prometió Rose

Emmett cerró los ojos.

"Edward" Emmett

— Confío en él también —acepté

— Bien —suspiró Emmett— Bella, eres libre de contar lo que quieras —

Nadie más habló, solo Bella le contó a Charlie nuestra historia.

— ¿Van a irse? —insistió Charlie

— No —negué

— No por el momento —aclaró Emmett— No te confundas, si fuera por mí nos hubiéramos ido hace meses pero ya no estoy a cargo, nadie quiere irse —

Sacudí la cabeza siendo asaltado por muchos pensamientos, todos culpándose por su propia conducta y descuido luego de haber sido tan cuidadosos, los pensamientos de Emmett y Alice dolían, comenzaba a ser muy molesto.

Bella me miró intencionalmente y su mente me llamó pero me negué, no era momento de silenciarme aún.

— Creo que hemos tenido suficiente —habló Bella— Charlie sabe la verdad y no va a decirlo a nadie, ¿Cierto? Ni siquiera a Sue —

— A nadie —juró— Su secreto está a salvo —

Emmett me miró, ignorando el dolor de cabeza me centré en Charlie y el abrió completamente su mente para mi dejando atrás el desastre que venía escuchando en él.

— Sus pensamientos son completamente honestos —prometí

— Cualquier duda que tengas ven a nosotros, no a internet —pidió Emmett viendo a Charlie

Charlie asintió. Bella se puso de pie.

— Bien, solucionado esto es hora de despejar mentes —habló

Emmett me miró y me encogí de hombros, no era su culpa que me sintiera mal.

— Sería bueno ir a cambiarnos, estamos aún es mi pijama —comentó Rose señalando su atuendo

— Bien, nos cambiamos y regresamos —asintió Emmett de forma reticente

Alice y Jasper dejaron la casa, mientras que Emmett fue obligado a salir por Rose. Charlie echó la cabeza hacia atrás cerrando los ojos comenzando a procesar y analizar todo lo que había ocurrido.

Bella tomó mi mano llevándonos a la cocina, la tomé de la cintura sentándola sobre la encimera y me acurruqué entre sus piernas escondiendo el rostro en su cuello, sus brazos me rodearon entrelazando sus dedos en mi cabello.

Solté un suspiro tembloroso apretando mis brazos a su alrededor.

— Ya todo está bien —prometió en tono suave

— Es mi culpa —murmuré

— No lo es —negó

— Sabes que sí, me relajo y empiezo a hacer estupideces como adelantarme a los demás —gruñí— Hice lo mismo contigo —

— No me molesta que te relajes frente a nosotros —aseguró— Papá no va a decirle a nadie —

— Me puso a prueba Bella —señalé— Su mente revuelta estos días era su forma de esconderse de mí, hoy pensar en ti buscando mi reacción fue…—

Mi estómago se revolvió, me aparté buscando agua de la heladera y me serví en un vaso bebiendo todo el contenido.

— Te hizo sentir como Stephan —comentó

— Si —asentí— Sé que no fue su intención, pero no tienes idea de cómo me sentí —

— Lo siento —murmuró estirándose hasta tomar mi mano. Me llevó nuevamente entre sus piernas acurrucándome en ella— Lo siento, voy a hablar con él, lo siento —

— No lo hagas…—pedí— Solo estoy confundido, no quiero el silencio, quiero escucharlo pero estoy tan acostumbrado a tu mente silenciosa que ya no quiero hacerlo y…—

— Estás asustado, no confundido —negó apretando nuestro abrazo— Te pusieron a prueba amor, un padre te puso a prueba —

Asentí contra su piel.

— Lo siento, no quiero sentirme así —me disculpé

Tomó mi rostro alzándolo y besó mis labios con suavidad.

— Todo está bien precioso, yo me encargo de esto —prometió

— No le digas nada Bella, soy yo —negué

— Shh, solo voy a arreglar esto —señaló— Quédate aquí, ¿De acuerdo? —

— No, quédate conmigo —pedí— No quiero estar solo —

— Mi amor —murmuró con la voz temblorosa

Aceptó nuestro abrazo de nuevo aferrándose a mí con todo su cuerpo, la alcé de la encimera y salí de la cocina, pasé por la sala que nos conducía a las escaleras del piso superior.

A Charlie no le agradó la forma en que la llevaba, pero no me importó. Hoy la necesitaba solo a ella.

Entramos a la habitación y nos llevé a la cama, me acurruqué sobre su cuerpo y dejé que sus mimos y besos relajaran mi cuerpo y que su silencio calmara mi mente.

Bella's P.O.V

Luego de que Edward se durmiera besé su mejilla y me removí saliendo del cuarto. Tomé una profunda respiración, necesitaba hablar con papá.

Entré a la cocina, preparé dos cafés y ambos nos sentamos iniciando la conversación, dejé que papá se sacara todas sus dudas y también aproveché el momento para regañarlo por la forma en que había expuesto a Edward. Luego de un segundo café Edward entró a la cocina.

Papá caminó hasta estar frente a Edward y puso sus manos sobre sus hombros.

— Escucha Edward, lamento haberte hecho sentir mal —se disculpó— No intento justificarme pero no tenía otra forma de poder comprobar mis teorías —

— Lo entiendo —asintió— Solo que no esperaba eso Charlie, no me había dado cuenta de la cantidad de dudas que había en ti —negó— Ya entiendo, fue eso —

— Si, tu pesadilla y lo del secuestro de René fue demasiado —admitió— Pero saben que pueden confiar en mi —

— Lo sé —aseguró

Papá apretó los hombros de Edward dando un apretón, me acerqué a ellos y Edward tomó mi mano entrelazando nuestros dedos.

— ¿Dormiste? —pregunté suavemente. Asintió besando mis labios.

— Debería llamar a mis hermanos, que Emmett no esté aquí significa que Rose lo está deteniendo a base de amenazas —sonrió suavemente

— Me gusta ver el carácter de Rose con Emmett —admitió Charlie

— También a mí —aseguró Edward— Regreso enseguida —señaló antes de salir de la cocina

— ¿Va a estar bien? —preguntó papá. El rostro de Charlie estaba muy angustiado.

— Si, descuida, él es fuerte —prometí

— Voy a ir un rato al cuarto —avisó saliendo de la cocina

Caminé hacia la sala encontrando a Edward recostado con los ojos cerrados en el sofá, deslicé mis dedos por su cabello y sonrió. Pasé mis piernas por sobre su cuerpo a cada lado y me acurruqué sobre su cuerpo.

— Amor, está Charlie en la casa —murmuró deslizando sus dedos por mi espalda

— Subió a su habitación —comenté— ¿Tus hermanos? —

— Vienen más tarde por una parrillada, Rose sentó a Emmett sin dejarlo moverse —explicó— Considera que soy lo suficientemente mayor para poder resolver esto ahora que todo lo importante estaba hecho —

Besé su pecho.

— Te amo, ¿Lo sabes? —

— Lo sé dulzura —murmuró— No debía disculparse, sé que no fue intencional —

— Pero estuvo mal, te lastimó —

— Lo hizo —asintió— Ahora me da un poco de gracia, ¿Sabes? Tu intentaste lo mismo, intestaste pensar cosas para que te escuchara, también tenías tus teorías —

— No me lo recuerdes —pedí escondiendo el rostro en su pecho. Soltó una risa besando mi cabello.

— Lo tuyo era aterrador pero tan reconfortante —murmuró— Pero la combinación de él descubriéndome al tiempo que pensaba en ti dejándome…—

— Eso fue muy bajo su parte—aseguré alzando el rostro

— Él sabe que si hay un tema que me va a hacer reaccionar eres tú, dulzura —

— Fue malvado, buscó lastimar —señalé

— Buscó la reacción, en cuanto la tuvo aclaró la situación —

— Aun así, no debiste haber reaccionado —negué besando sus labios— Sabes que es imposible que eso ocurra, mi amor —

— No había motivo para que eso sea mentira —hablé— Quiero decir, al yo no saber que él estaba enterado de todo…—

— Salvo que yo jamás lo hubiera dicho —prometí rosando sus labios— Nunca, nunca, nunca —

— Repito, no había razón para que eso estuviera en su mente si no fuera real —

— No vuelvas a creerle a nadie que diga algo así, Edward —pedí— A nadie, te amo, esto es para siempre mi amor —

Su lengua rosó mis labios atrapándome en su beso, deslizó sus manos por mí espalda acercándome a él.

— Bebé, Charlie está arriba —murmuró cuando mis labios bajaron por su cuello

Solté una risa acurrucándome contra su cuello y suspiré resignándome a mantener mis mimos inocentes.

Edward's P.O.V

Cuando mis hermanos llegaron Charlie estaba en el jardín con nosotros ayudándonos a armar la parrillada, el ambiente no estaba demasiado tenso y sabía que eso era trabajo de Rose. Emmett se acercó a mí y a Charlie, se aclaró la garganta tomando la bolsa de leña.

Trabajamos en silencio un tiempo hasta que los pensamientos de Emmett y Charlie comenzaron a agotarme. Charlie se sentía culpable y Emmett quería iniciar una conversación casual sin saber cómo.

— Si alguno de los dos no habla van a terminar enloqueciendo —avisé— Y a mí también —

— Bueno, si —habló Emmett— ¿Sueles hacer parrilla seguido Charlie? —

— ¿Eso es lo único que piensas decir? —pregunté alzando una ceja

— ¡Hablé! ¿No es lo que querías? —preguntó mi hermano

— En Forks llueve bastante Emmett, por lo que la parrillada no suele ser la mejor opción —negó Charlie

Rodé los ojos limpiando mis manos y entré a la casa caminando hacia la cocina.

Alice estaba sobre la encimera mientras Bella y Jasper preparaban las ensaladas y Rose lavaba las verduras para la parrilla.

— Emmett y Charlie están hablando sobre la frecuencia que Charlie utiliza la parrilla en Forks —avisé acomodándome junto a Bella

— Al menos lo intenta —rio Rose

— ¿Qué tanto lo amenazaste? —preguntó Alice divertida

— Si no trata bien a Charlie va a quedarse sin sexo —explicó— Es Charlie, y tú puedes leer su mente Edward, es suficiente comprobación de que no hay riesgo —

— Viendo lo duro que fue con Carlisle y Esme…—señaló

— Carlisle fue parte de nuestra creación —recordó Alice— Ciertamente se justificaba mucho más —

— En eso estoy de acuerdo —aseguré

— No importa, Charlie les hizo daño, puede ser todo lo duro que quiera con él —comentó Bella

— No es del todo justo Bella, ciertamente no le dejamos muchas otras opciones a Charlie —negó Alice

— Bueno, alguno de nosotros tiene que mantenerse fuerte contra Charlie —señaló Bella— Y Emmett es perfecto para eso —

— Oye —hablé pasando mi brazo por sus hombros— Ya pasó, todo está bien, ¿De acuerdo? —

Me acomodé a espaldas de Bella acariciando su estómago y mimando su cuello, sabía que ella también se sentía culpable por la forma en que Charlie había actuado conmigo.

Cerré los ojos comenzando a avanzar en su mente, tembló en mis brazos pero no me detuvo. Noté como su cuerpo dejó de moverse y escuché el ruido del cuchillo al ser dejado a un lado. Se apretó contra mi cuerpo, atravesé la última barrera de su mente y sus dedos se enterraron fuertemente en la piel de mi brazo, un sonido de molestia abandonó sus labios. Besé el costado de su cuello deslizándome fuera nuevamente, alzó su rostro hacia mí y besó mis labios.

— De acuerdo, todo está bien —aceptó. Asentí sonriendo y Jasper rápidamente cambió el rumbo de la conversación llevándonos a terrenos más agradables.

El resto del día fue transcurriendo con mayor normalidad, Emmett y Charlie incluso compartieron algunas palabras sobre las distintas habilidades que nos rodeaban. Rose dejó de respirar cuando eso ocurrió y Emmett la miró orgulloso de su propio avance cuando logró responderle a Charlie sin gruñir.

Por la noche me metí en la cama esperando a que Bella terminara de ducharse, regresó a la habitación envuelta en una toalla. Se secó el cabello antes de colocarse una blusa larga y meterse bajo las mantas junto a mí.

— No ha estado tan mal el día —aseguré deslizando mis dedos por su cabello

— Teniendo en cuenta el inicio no, terminó bien —aceptó

— Emmett quería quedarse a dormir para vigilar a Charlie —admití

— ¿Si? No supe nada —negó

— Rose lo detuvo a tiempo —expliqué

— Papá lo hubiera entendido —

— Y Rose lo hubiera dejado sin sexo —reí

— Respecto a lo que ocurrió en la cocina…—aventuró

— Estar en tu mente de verdad es tentador, lamento haberte hecho doler —

— No dolió, me gusta tenerte allí y bueno… —dudó con el rubor subiendo por sus mejillas— Espero acostumbrarme a la sensación porque realmente la disfruto, no lo hagas cuando hay más personas a nuestro alrededor, por favor, solo quiero que entres en mí en ese momento —

Solté una risa inclinándome sobre ella para besarla, la giré colocándome sobre su cuerpo y suave y lentamente invadí su mente antes de hacerlo con su cuerpo.

Las primeras semanas luego de la visita de Charlie, Emmett se mantuvo alerta incluso a pesar de las protestas que recibía de nuestra parte. En este preciso momento Emmett y Rose estaban en Forks sin que Charlie lo supiera, mientras que Jasper, Alice, Bella y yo estábamos en casa de Jasper. Como habíamos supuesto aquí pasábamos muchas noches cuando extrañábamos la compañía de los demás.

Bebí de mi cerveza escuchando a Jasper hablar sobre su curso de verano, era todo un cerebrito.

Mi móvil vibró y lo tomé de mis jeans leyendo el mensaje grupal que Rose había enviado.

[Cambié los pasajes de vuelta, me llevo a Emm de vacaciones por el próximo mes] Rose

— Wow —murmuré leyendo el mensaje en mi móvil

— ¿También te llegó? —preguntó Jasper a mi lado

— Maldición, si —reí— Mi hermano no podría haber elegido mejor —

— ¡Al fin avisó! —exclamó Alice saliendo al jardín

— ¿Tu sabías? —pregunté

— Por supuesto, solo yo sabía —asintió Alice

Bella se sentó en mis piernas y robó un trago de mi cerveza.

— Ni yo sabía y se supone que soy su mejor amiga —señaló Bella

— Yo lo iba a descubrir eventualmente —comentó Alice sentándose junto a Jasper— Y prefirió que alguno de nosotros lo supiera, yo era la opción más lógica —

— ¿Viste la reacción de Emmett? —pregunté a Alice

— Dejé de mirar cuando Emmett comenzó a convencer a Rose de ir al baño del aeropuerto, juntos —admitió con una mueca

Solté una risa y Jasper hizo una mueca de asco.

— Mejor eso que el avión, Emmett es demasiado grande —rio Bella

— Definitivamente mi hermano no pudo elegir mejor —prometí


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Debo avisarles que muy probablemente solo nos quede un capitulo más en esta historia, nos toca ver como es el futuro de los chicos y nos despedimos :'D

Espero que hayan pasado una muy feliz navidad y empiecen muy bien el año!