Fallen Dark Angel 07: A ustedes por leer :D

Jade HSos: Si, pensé mucho en si Charlie debía saberlo o no pero no iba mucho con él el quedarse con dudas.

NaNYs SANZ: Ciertamente es estres lo de Bella, nada de bebés. Edward se sintió muy mal pero Charlie no tenía muchas más opciones.

jupy: Charlie no sería Charlie si se queda con la duda.

Rini chiba: Hasta el cap 27 no sabían que Edward puede escuchar a Bella, eso lo aclaramos en este cap. Charlie sabe basicamente todo, supongo que en otras conversaciones aclararon dudas pero si, sabe todo. Edward y Bella tienen su propio modo de comunicación ciertamente.

Wenday 14: A ustedes por leer :D

Car Cullen Stewart Pattinson: Esta fue la historia donde más me atrasé con las actus porque había muchos detalles que mirarrrr, perdón por eso :( No vamos a saber que pasa en el viaje porque hay un salto en el tiempo pero nos podemos dar una idea jajaja. Edward y Bella tienen su propio medio de comunicación y con respecto a Charlie el quería saber la historia completa para protegerlos.

liduvina: Ciertamente los peligros ya pasaron y con ello se sienten más seguros.

Mapi13: A ustedes por leer :D

alejandra1987: Si, Charlie no estuvo bien pero no se lo puede culpar por preocuparse por su familia. Muchas personas lo saben actualmente pero son personas de la total confianza de los chicos y eso es un alivio, ser cuidadosos es algo con lo que van a tener que aprender a vivir sin dejar de vivir sus vidas. No te olvides que son chicos que se mantuvieron muy aislados y nunca "practicaron" el aparentar.

Franciscab25: Si, por suerte Charlie reaccionó "bien", al menos su intención siempre fue protegerlos.

DobleRose: Ciertamente tienen una conección muy particular.

saraipineda44: Charlie no se iba a quedar con la duda, eso es definitivo jajaja

nydiac10: Gracias!

EmilyChase: Igualmente!


Capítulo 28

— Tres años después —

Luego de estacionar el volvo en el parqueadero de la universidad bajé caminando hacia el gran salón donde se llevaba a cabo la entrega de diplomas de la promoción de Bella. Alice ya me había visado de que todos estaban allí en sus lugares, incluso Charlie, Sue, Carlisle y Esme. Por otra parte René nos esperaba en el departamento, Bella no sabía nada de su llegada.

Mi novia era la única que aún quedaba de nuestro grupo por recibirse, Alice y yo nos habíamos recibido el semestre pasado. Mis practicas medicas dentro del hospital habían sido arduas y cansadas pero lo había logrado e incluso había sido seleccionado para trabajar allí mismo, las voces habían hecho todo el proceso mucho más arduo pero me sentía sumamente satisfecho por todo lo que había logrado.

Entré al establecimiento y busqué la voz mental de Emmett pero la multitud era demasiada.

— Hermano, ¡Por aquí! —gritó Emmett

Asentí ubicándolo entre la gente y caminé hacia mi familia, saludé a todos antes de sentarme entre Charlie y Esme.

— Hola Charlie, bueno verte de nuevo —aseguré apretando su hombro

— Lo mismo digo hijo —aseguró— ¿Sabes algo de René? —

— Está en casa hace dos horas, Emmett la llevó hasta allí —comenté. Charlie asintió pero noté la preocupación en sus pensamientos por su ex mujer — Se encuentra nerviosa pero todo va bien —aseguré— y ansiosa por sorprender a Bella luego de la entrega de diplomas —

— Eso imagino —asintió

— Bella estaba algo triste anoche cuando habló con René —señalé— No se lo hizo saber pero si la quería hoy con ella —

— Al menos la tiene en la celebración —habló Charlie

— ¿Y tú? —pregunté

— Tuve tiempo de procesar la información y hablé con René algunas veces por teléfono —admitió— Asique espero estar bien hoy, lo importante es Bella y su día —

— Lo sé, René piensa lo mismo y es lo importante —aseguré

"¿Y Sue? ¿Está molesta conmigo porque esté nervioso por ver a mi ex mujer?" Charlie

Reí inclinándome para que solo él me escuchara.

— Sue es una gran mujer, no tienes por qué preocuparte —prometí— Ahora, el anillo que llevas guardado hace meses para ella comienza a preocuparse de que nunca sea utilizado —

— No te pases de listo muchacho —gruñí Charlie

Sonreí acomodándome en mi lugar, era un gran día.

La ceremonia de graduación comenzó, los egresados comenzaron a ser llamados uno a uno y cerré los ojos buscando la mente de Bella. Mi conexión con Bella era lo suficientemente fuerte para lograr encontrarla dentro del gran tumulto de gente pero al parecer estaba lo suficientemente lejos de mí para no poder hacerlo.

Abrí los ojos nuevamente escaneando mis alrededores y centré mi mente en los pensamientos de mi familia.

Cuando el apellido Swan fue llamado al escenario el orgullo explotó en mi pecho del mismo modo en que los aplausos estallaron en nuestro grupo, nos pusimos de pie gritando y aplaudiendo mientras mi preciosa novia recibía su diploma y medalla.

Nos acomodamos nuevamente en nuestros asientos mientras Bella bajaba del escenario, la seguí con la mirada hasta que se perdió entre los graduados. Mi comenzó a revotar de forma ansiosa, Esme apoyó su mano en mi rodilla.

— Relájate, ya vas a poder abrazarla cariño —pidió

— No me interesan los demás —expliqué

— Ella es S, ya falta poco para que seamos liberados —prometió— Peor fue cuando tú te recibiste, ella esperó desde la C —comentó divertida

Reí viendo sus recuerdos, Bella estaba a punto de saltar de la silla y lo hubiera hecho si Charlie no la detenía. Todos habían estado ese día para mí haciéndome sentir cuidado y querido.

Alice y Jasper estaban comprometidos hace 4 meses mientras que Rose y Emmett habían llegado un domingo avisando que se habían casado la noche anterior, en las vegas. Rose realmente había cambiado a mi hermano, jamás hubiera esperado tal impulsividad de Emmett.

Yo por mi parte tenía mi anillo listo para Bella en la mesa de noche de nuestra habitación, tenía todo planeado para esta noche, incluso aunque el modo en que había elegido para nosotros me haya dado uno de los sustos más grandes de mi vida. Pero era algo nuestro y no encontraba mejor modo de hacerlo.

— — — Flashback — — —

Nos encontrábamos en la cama, mi excitación era muy evidente y estaba muy perdido en la mente de Bella, uno de mis brazos se mantenía apretado a su alrededor, ella gemía dejándose amar. Adentré una de mis manos en sus jeans e hice caricias circulares sobre si clítoris.

— Córrete para mi bebé —gruñí

— Edward —lloriqueó

Gritó escondiendo el rostro en mi cuello y gimió aferrándose a mi camisa, sonreí besando su cabello pero no abandoné su mente. Comenzó a temblar y su cuerpo de relajó cayendo contra mi cuerpo sin poder sostenerse a sí misma.

— ¿Bella? —pregunté bajando mis ojos a ella— ¿Bella? —insistí

Retiré mi mano de ella girándola sobre la cama, algo estaba mal.

— Por favor, reacciona —murmuré de forma temblorosa

Me levanté de la cama sin apartar mi vista de ella y busqué mi móvil en mi chaqueta antes de llamar a Carlisle

— Hola, Edward —saludó Carlisle

— Carlisle, tienes que venir ya —hablé apresuradamente— Bella no reacciona —

— Ya mismo voy, ¿Están en casa? —

— Si, date prisa, ella… yo estaba en su mente, no sé qué pude haber hecho —sollocé

— Todo va a estar bien, Edward, lo prometo, mantén la calma —pidió antes de colgar la llamada

Me mantuve junto a Bella completamente aterrorizado de haber lastimado su mente, era seguro que eso había ocurrido, no había otra opción. Cuando el timbre de la casa sonó corrí escaleras abajo abriendo la puerta para Esme y Carlisle, rápidamente subimos a la habitación. Carlisle abrió su maletín comenzando a revisar a Bella, me senté sobre la cama secando mis mejillas sin quitar mi mirada de ella.

— Dime que va a estar bien —pedí

— ¿Qué ocurrió? —preguntó tomando el estetoscopio. Abrió la camisa de Bella palpándola y escuchando.

— Puedo entrar a su mente, estábamos en eso cuando ella simplemente se desmayó —

— Está inconsciente pero todos sus signos están bien —aseguró— Necesito llevarla al hospital y hacer estudios —

— De-e acuerdo —asentí

Me puse de pie buscando mis documentos y los de Bella además algo de ropa para ambos en lo que Carlisle hablaba con la ambulancia.

Cinco horas después estaba sentado en el frio suelo del hospital frente a la habitación de Bella, Emmett y Alice estaban a mi lado aferrándose a mis manos.

— La vida decidió que 2 años de felicidad y su compañía es todo lo que merezco —murmuré— Debí saber que algo así iba a ocurrir, el primer tiempo ella tenía dolor de cabeza cuando entraba en su mente —

— Sabes cómo es, el primer tiempo siempre es difícil —recordó Alice

— Pero fue mi culpa, no debí empujar tanto sus límites —negué

— No había modo de saberlo, Edward —negó Emmett— Ya oíste a Carlisle, ella está bien, simplemente se exigió mucho y ahora debe descansar —

Por otras diez horas estuvimos en el hospital, Bella estuvo inconsciente por todo ese tiempo hasta finalmente despertar, su primer instinto fue que su mente me buscara, me estremecí y me aparté hasta la otra punta de la habitación. Se sentó en la cama confundida, mis ojos estaban en ella pero mi mente estaba en el cuarto de alado concentrada en la estúpida revista que leía la enfermera.

— Bella, hola —saludó Rose — ¿Cómo te sientes? —

— ¿Qué ocurrió? —preguntó

— Fue mi culpa —murmuré— No debí haber entrado tanto, no debí haber empujado tanto —

— ¿De qué hablas? —insistió— Solo recuerdo que tú y yo…—

— Fue demasiado, no vuelvas a dejar que entre —pedí cerrando los ojos con fuerza

Golpearon la puerta de la habitación y Carlisle entró con una sonrisa.

— Hola cariño, ¿Cómo te sientes? —preguntó viendo a Bella

— Perfectamente bien —respondió— Pero necesito algunas respuestas —

— Te esforzaste demasiado —explicó Carlisle acercándose a ella— Voy a revisarte —

— Claro —asintió Bella. Carlisle revisó sus ojos, palpó su espalda y escuchó su respiración— ¿En qué me esforcé demasiado? —

— Edward nos comentó lo que comenzaron a hacer —comentó Carlisle— Están experimentando con sus habilidades y pasaron el límite que soportas en este momento —

— Eso ocurre a veces —señaló Alice— Necesitas descansar, recuperarte y cuidar cual es el límite de tu habilidad para que el cuerpo no colapse, cuando es demasiado simplemente se apaga —

— ¿Edward? —insistió Bella

— Alice lo explicó bien —acepté— Quedaste inconsciente cuando entré y te forcé, lo lamento, debí haberme dado cuenta de que estabas en tu límite —

— Bueno, probablemente también yo —admitió completamente ruborizada

— Sabes de tus habilidades hace muy poco Bella —negué

— ¿Cuándo puedo irme a casa? —preguntó Bella

— En cuanto quieras —prometió Carlisle— Todo es completamente normal en tus estudios, pero debes ser más cuidadosa en tus practicas —

— De acuerdo, gracias —asintió

— Voy a ir a arreglar los papeles, anoté que tuviste una descompensación —explicó Carlisle— Solo por precaución —

— Por supuesto, Gracias —

Carlisle había conseguido un puesto en el hospital general de Nueva York y era aquí donde siempre recurríamos cuando había algún inconveniente con nosotros, de ese modo Carlisle siempre podía arreglar nuestras historias clínicas para que nadie hiciera ningún tipo de anotación particular.

— ¿Me llevas a casa? —preguntó Bella

Asentí caminando hacia ella.

— Los esperamos afuera —avisó Rose

Todos salieron de la habitación y tomé la ropa de Bella ayudándola a cambiarse.

— Me siento muy descansada —admitió Bella estirándose

— Dormiste por unas quince horas —comenté

— Vaya, mucho —aseguró asombrada— ¿Dormiste algo? —

— No estaba de humor —respondí

— En ese caso vamos a salir, agradecerles a los chicos y luego de despedirnos a casa —señaló— Nos vamos a meter en la cama, tú vas a dormir y luego vamos a hablar lo que ocurrió —

— — — Fin del Flashback — — —

Tres meses me tomó volver a hacer el amor con ella del miedo que sentía por dañarla y otros tres meses volver a escuchar su mente, incluso fuera del sexo. Hoy sabíamos exactamente cuál era su límite y que tanto podíamos disfrutar de nuestra conexión.

40 largos minutos después finalmente la ceremonia terminó y pudimos ir con Bella, acepté que su padre recibiera el primer abrazo pero el segundo era mío.

Sujeté a Bella de la cintura y la alcé besando sus labios.

— Felicitaciones mi vida —murmuré contra sus labios— Estoy tan orgulloso de ti, te amo —

— Te amo —rio besando mis labios reiteradamente

Alice y Rose finalmente reclamaron a Bella y la bajé besando sus labios por última vez antes de dejar que los demás la feliciten.

"¿Y tú? ¿Cuándo vas a hacerlo?" preguntó Charlie recordando nuestra conversación sobre el matrimonio

— Hoy —respondí sin quitar mi vista de Bella

La sorpresa en la mente de Charlie fue grande, disfruté de su aceptación.

— Si la lastimas eres hombre muerto —prometió

— Si la lastimo volvería al infierno del que ella me sacó —respondí

Charlie apretó mi hombro y luego de que Bella fuera abrazada por todos la reclamé por un nuevo abrazo.

— Ahora tú y yo nos vamos a ir unos minutos —avisé besando sus labios

— ¿Si? ¿Dónde? —

— Tengo algo para ti —respondí alejándome de ella— Nos vemos más tarde —

— No demasiado tarde, Edward —advirtió Alice

— Te escuché —aseguré entrelazando mis dedos con los de Bella

La llevé fuera del salón caminando hacia el volvo, una vez allí se quitó su toga doblándola en el asiento trasero junto a su diploma. Besé sus labios impidiendo que se quitara el birrete y abrí la puerta del auto para ella, sonrió acomodándose en su lugar y me monté de mi lado conduciendo hacia la cafetería fuera de la ciudad, aún éramos clientes frecuentes del lugar.

La sonrisa de Bella se amplió al reconocer el establecimiento, bajé del auto trotando hasta su lado y la ayudé a salir.

— Ni creas que no sé lo que haces —

— ¿Si? ¿Qué hago? —pregunté divertido

— Hacer tiempo para lo que sea que tu loca hermana haya preparado —señaló

— Lamento informarte que Alice tuvo ayuda —respondí besando sus labios— Y por eso vas a ser una buena chica y disfrutar de una bebida caliente mientras ellos hacen el resto —

Su mente me llamó pero no entré.

— Oye —protestó

— Deja eso para la noche bebé —pedí

— ¿Para la noche? ¿Hay planes para la noche? —insistió rosando mis labios con los suyos

— Luego vas a saber —respondí— Ven, entremos —

Bella suspiró resignada pero su sonrisa se amplió aún más cuando tiré de su mano hacia la cafetería. Estuvimos allí adentro por una hora completa disfrutando de dos capuchinos y una porción de tarta con mucha crema que comimos entre los dos.

— Cuando quieras podemos irnos —avisé guardando mi móvil. Alice había avisado que ya todo estaba listo.

— ¿Ya prepararon lo que sea que están tramando? —preguntó divertida

— Todo listo —sonreí

Bella se puso de pie caminando hacia mí y besó mis labios con dulzura antes de morder el inferior.

— Gracias por hoy —murmuró

— Es lo menos que mereces —señalé— No todos los días se gradúa uno —

— Cierto —aceptó— Pero adoro compartirlo contigo —

— Y yo contigo, lo sabes —aseguré besando sus labios

Rio alejándose de mí y tirando de mi mano, luego de pagar la cuenta salimos rumbo al auto y conduje rumbo a la ciudad. Estacioné frente a nuestra casa y bajé reuniéndome con Bella.

— Necesito que te pongas esto —avisé tomando el pañuelo negro de mi bolsillo

— Edward —protestó

— Es parte de la sorpresa —expliqué. Asintió en medio de un gruñido y cerró los ojos.

Pasé el pañuelo atándolo con suavidad detrás de su cabeza y besé sus labios, sonrió. Tomé su mano conduciéndola hacia la casa, la giré dejando su espalda contra mi pecho.

— No dejes que caiga —pidió

— Nunca —prometí besando bajo su oreja

Su cuerpo tembló y sostuve firmemente su cintura abriendo la puerta, empujé suavemente guiándola hasta nuestro jardín donde ya todos nos esperaban con René justo al medio. Retiré la venda de los ojos de Bella y noté como su cuerpo pasaba del asombro al llanto antes de liberarse de mi abrazo para ir tras René.

Sonreí acercándome a los demás.

— Mi niña, estoy tan, tan orgullosa y feliz por ti —prometió René abrazando a Bella con fuerza

— Pero… ¿Qué haces aquí? ¿Cómo…?—preguntó Bella

— No iba a perderme este momento en la vida de mi hija —negó René— Es lo único que debes saber —

La mirada de Bella recorrió a cada uno de nosotros antes de finalmente regresar a su madre y volver a abrazarla.

La tarde transcurrió con mucha comida, risas y felicitaciones. Toda la familia estaba reunida y completa y me empapé por completo de la alegría que Bella y los demás.

Hacia el final de fiesta Charlie y René caminaron por el amplio jardín, no me entrometí en su conversación sabiendo que tenían mucho que hablar. Sue era una gran mujer por permitirle a Charlie reconciliarse con su pasado, tanto por Bella como por él mismo. Charlie ya no amaba a René pero ciertamente la apreciaba y Sue sabía y aceptaba eso.

— ¿Crees que esté bien? —preguntó Emmett a mi lado

— ¿Quién, Charlie, René o Sue? —indagué divertido

— Todos, supongo —admitió con una mueca

— Lo están, no tienes que preocuparte —prometí

Entrada la noche finalmente todos se fueron, René incluso decidió dormir en casa de Alice siendo la más grande y espaciosa. Estaba sumamente ansioso.

Luego de una relajante ducha juntos me metí bajo las mantas junto a Bella y besé sus labios.

— Gírate —pedí

— ¿Tienes planes? —preguntó divertida obedeciendo

— Algunos —respondí tomando el anillo del cajón de mi mesa de noche— Cierra los ojos —pedí presionando mi pecho contra su espalda— Y abre tu mente para mí —

Su cuerpo tembló obedeciendo, me adentré suavemente.

— ¿Y ahora? — insistió impaciente

— Quiero que me muestres lo que crees que es esto —pedí adentrando una mano bajo su blusa

Presioné la piedra de su anillo entre sus senos.

— Está frio —murmuró

— Shh, solo con la mente amor —pedí— Voy a ir pasándolo por tu piel y quiero que en tu mente vayas teorizando sobre lo que es, dibújalo para mí —

Asintió obedeciendo y poco a poco su mente fue ideando lo que era hasta finalmente llegar a la forma correcta, un anillo. Su mente se cerró expulsándome de ella de forma brusca.

— Ouch amor, ¿Estás bien? —pregunté— Eso dolió —

— Lo siento, sí, estoy bien —murmuró

— ¿Y bien? No pude ver si supiste lo que era —mentí presionando la totalidad del anillo en su suave piel

— No… no lo sé —negó

— Entonces abre esa dulce mente para mí y déjame seguir viendo tus teorías —

— No —respondió. Dudé un momento.

— Si aún no quieres… está bien —prometí

Su mente se abrió lentamente mostrándome la imagen de un anillo.

— ¿Es…?—

— ¿Quieres casarte conmigo amor de mi vida? —pregunté suavemente contra su oreja

Su mano se adentró bajo su blusa tocando el anillo entre mis dedos.

— ¿Toda una vida juntos? —insistió

— Una vida es poco, pero empecemos con eso —respondí

Se giró en mis brazos y sus labios besaron los míos.

— Quiero casarme contigo —murmuró

Un par de lágrimas cayeron por sus mejillas y las sequé con dulzura, tomé su mano temblorosa y deslicé el anillo por su dedo.

— Te amo —susurré

— Te amo —sollozó besando mis labios

Deslicé mis dedos por su espalda acurrucándola contra mí.

— Hazme un favor —pedí suavemente— Quítatelo y mira el gravado —

Bella obedeció quitándose el anillo.

— Ruido y silencio, destino —murmuró

— Eso eres tú para mí —admití. Alzó su rostro— Eres ruido, eres silencio y mi destino, eres lo que necesito cuando lo necesito —

— Es completamente hermoso —prometió besando mis labios

— Ahora, esto debe regresar a su lugar —pedí tomando el anillo y volviendo a deslizarlo por su dedo

Soltó una risa acurrucándose contra mí, sus dedos se aferraron a mi camisa y solté un suspiro satisfecho abrazándola contra mí.

— — — 5 años después — — —

Estacioné el auto en la cochera, tomé mi maletín y bajé del volvo entrando a la casa, la sala olía deliciosa.

— ¿Amor? — pregunté

— ¡En la cocina! —gritó Bella. Dejé el maletín y la chaqueta en el perchero al lado de la puerta y avancé a la cocina — Hola lindo —sonrió Bella secando sus manos

— Hola —sonreí besando sus labios con dulzura y rodeando su cintura con mis brazos

— ¿Cómo estuvo su primer día doctor? — preguntó con una amplia sonrisa

— Cansado, pero muy productivo —asentí— Definitivamente hice bien en poner mi consulta privada —

— ¿Y las voces? —preguntó rosando sus dedos en mi sien

— Soportables y útiles — prometí— Vino un hombre que ya había pasado por 3 doctores antes de llegar conmigo, no lograban entender lo que le ocurría pero fue tan…—dudé— Sencillo entender lo que estaba mal, la forma en que su dolor se manifestaba era clara pero él no lo estaba explicando del modo correcto — negué— Y los estudios que le habían hecho previamente no estaban mostrando lo que él explicaba, pero verlo en su mente fue tan esclarecedor —

— Eso se oye bien — asintió con una sonrisa. Rosó sus dedos por mis mejillas.

— ¿Qué? —pregunté apretando nuestro abrazo

— Te ves tan feliz y dichoso — señaló— Tan orgulloso de poder escuchar a tus pacientes, aun cuando estabas en el hospital tan cercano a esos niños y sus vertiginosas mentes te veías feliz pero ahora lo doy todo por ver ese orgullo y la satisfacción brillar en tus ojos cada noche —

— Bueno…— reí avergonzado— Es más fácil concentrarse ahora que en mi consulta hay tan pocas personas —

— ¿Lo ves? Poner tu propio consultorio fue un gran acierto —

— Lo fue — asentí besando sus labios— Lamento haber sido tan terco con eso, pero de verdad esperaba poder trabajar en medio de un hospital lleno de gente —

— Lo sé y aun puedes pero es evidente que te estresas menos en un ambiente con pocas personas pero igual de eficiente — aseguró— Que no te moleste necesitar un ajuste —

— Lo sé —acepté— ¿Necesitas ayuda con la cena? —

— Nop, ya está —señaló— Ve por una ducha, tienes 20 minutos —

— Entendido —prometí besando sus labios

Tomando de camino mi maletín subí rápidamente a nuestro cuarto y adentrándome al baño tomé una rápida ducha antes de bajar nuevamente vestido con unos jeans y una playera verde.

Entré a la cocina cuando Bella servía nuestra cena.

— Esto huele maravilloso mi amor —prometí viendo el pollo en nuestros platos junto a una guarnición de verduras

— Imaginé que ibas a disfrutar y necesitar algo caliente y rico para finalizar el día —señaló

— Siempre —prometí sirviendo vino en ambas copas— ¿Brindamos? —

— Por supuesto, ¿Por qué? —preguntó

— Por esta noche, por estar juntos —pedí

— Me agrada —asintió chocando su copa con la mía

Bebimos de nuestro vino y me aventó un beso por sobre la mesa, sonreí devolviéndoselo.

— ¿Hablaste con Rose de casualidad amor? —pregunté cortando un trozo de pollo

— ¿Sobre Emmett pensando en ponerle un rastreador las 24 horas? —preguntó alzando una ceja

— Juro que no lo pensé para ti —prometí alzando mis manos en signo de paz

— Por supuesto, porque yo no planeo embarazarme —negó

— Rose sabía desde el momento en que comenzaron con la búsqueda del bebé que Emmett iba a volverse terriblemente sobreprotector —le recordé comiendo un trozo de pollo

— Si Ed, ¿Pero un rastreador? ¿En serio? —preguntó

— Viniendo de Emmett, si, es enserio —aseguré

— Rose va a dejarlo Edward, es mejor que detengas la locura —señaló Bella— ¡Emmett compró la maldita empresa que rechazó tomar a Rose para un puesto! —

— Bella, amor, no necesito decirte lo que Rose es para mi hermano —le recordé tomando un esparrago

— Lo sé —suspiró— Pero aun así…—

— Amor, si tú tuvieras un bebé nuestro en tu interior sería tu sombra —prometí

— Un motivo más para no embarazarme —rio

— Y por eso es que el rastreador de Rose no es tan exagerado —negué. Bella alzó una ceja en mi dirección bebiendo de su vino— No voy a hacerlo contigo Bella, tienes tu propio escudo —

— Rose me llamó llorando histérica —suspiró comiendo un bocado de zanahoria— Entre las hormonas y Emmett no cree llegar viva al final del embarazo —

— Emmett lo va a arreglar —prometí— Va a terminar obedeciendo a Rose, como siempre —

— Eso espero, nos esperan seis largos meses por adelante todavía —suspiró

— Lo sé —asentí

— ¿Y tú? ¿Cómo te sientes con un sobrino? —preguntó suavemente

— No voy a decir que no me aterra Bella —negué— Y aunque estoy seguro de que vamos a ser la sombra del bebé por algunos años… creo que puede funcionar, lo bueno es que mi sobrino no tiene muchas posibilidades de tener habilidades que puedan ser notorias —expliqué— Rose no las tiene y las de Emmett pasan desapercibidas —

— Carlisle nos explicó que las habilidades del padre no son las del hijo —señaló Bella— Solo hereda el gen —

— Si es que lo hereda —comenté— Tiene 50% de posibilidades de no heredarlo y sería lo mejor que podría pasarle al bebé —

— Probablemente con él si se pueda saber si lo tiene, no se ocultaría como ocurre conmigo —señaló

— Si, eso es cierto —asentí— Emmett me pidió que sea el pediatra del bebé, no quiere llevarlo con nadie más —

— Supuse eso cuando llegó aquí a las 10 de la noche exigiéndote que revises los estudios de Rose —recordó

— Si, quiere asegurarse de que nadie se alerte sobre ese bebé, Carlisle y yo nos vamos a encargar de todo —comenté— No puedo culparlo —

— Tampoco puedo culpar a Rose por querer un bebé biológico —respondió

— Tampoco yo mi amor —prometí entrelazando nuestros dedos por sobre la mesa— Sabes que si es un tema que quieres hablar podemos hacerlo, si has cambiado de opinión —

— No, no he cambiado de opinión —negó— ¿Tu? —

— No, preocuparme por el bebé de Emm es suficiente —admití

— Es suficiente —asintió

Bella's P.O.V

Desperté viendo el techo de nuestra habitación, mi respiración era acelerada y podía notar el sudor en mi cuerpo. Me puse de pie intentando ser silenciosa y me dirigí al baño, abrí la ducha y me desvestí antes de meterme bajo el chorro de agua fría.

El bebé de Rose y Emmett cumplía tres años hoy y aún no había mostrado ningún indicio de habilidades en él, para este entonces Emmett y Alice ya habían manifestado sus habilidades, Edward fue el único que no lo hizo hasta los cinco. Eso nos tenía a todos muy ansiosos y finalmente Emmett había accedido a que Carlisle le hiciera análisis de sangre, hoy íbamos a poder saber sobre los resultados.

Desde que le habían sacado sangre al pequeñín todos estábamos inquietos y ansiosos, Edward no encontraba nada en él, siempre estaba atento a su mente de niño. Podría decirse que incluso el pequeño Liam había hecho que su tío aprendiera a convivir con niños y sus vertiginosas mentes.

Luego de la ducha regresé a la habitación, sequé mi cuerpo y colocándome una playera de Edward como pijama me metí bajo las mantas dándole la espalda a Edward. Su brazo se pasó por mi cintura apretándome contra su pecho.

— Liam va a estar bien mi amor —prometió besando mi cabello— Incluso aunque tenga habilidades lo va estar, nadie va a lastimarlo —

— Lo sé —asentí entrelazando sus dedos con los míos— Pero no quiero que las tenga —

— Tampoco yo —negó— Descansa dulzura, Liam tiene muchas energías y adora agotar a sus tíos —

Solté una risa asintiendo y cerré los ojos intentando volver a dormirme.

Pasadas las 10 de la mañana la alarma sonó, Edward apretó nuestro abrazo y besó mi hombro antes de apartase, apagó la alarma desperezándose antes de dirigirse al baño. Me giré en la cama viendo al techo, hoy era un momento decisivo y todos lo sabíamos.

Ni Edward ni yo tuvimos hambre esa mañana, los nervios nos tenían con el estómago revuelto por lo que sin esperar mucho más nos dirigimos a casa de Rose y Emmett. Fuimos recibidos por Liam en brazos de su madre y al vernos rio estirando sus bracitos en nuestra dirección gritando nuestros nombres.

— Hola bebé de los tíos —saludó Bella tomándolo en brazos. Yo cerré la puerta

— ¡Tía Bella! —chilló Liam

— Si amor, tía Bella —asintió— Feliz cumpleaños precioso —

— Feliz cumpleaños revoltoso —hablé haciendo cosquillas en su pancita. Liam chilló una risa— ¿Cómo estás Rose? —pregunté saludando— ¿Cómo está todo? —

— Carlisle aún no llega, estamos nerviosos —admitió acomodando el cabello de Liam— ¿Ustedes? —

— Igual —admitió Bella

Nos dirigimos a la sala con Liam contándonos todas sus travesuras en su propio idioma, Bella reía divertida y Rose rodó los ojos escuchando el parlanchín de su hijo.

Carlisle tardó toda una hora en llegar, esperamos tan pacientemente como pudimos mientras jugábamos con Liam en la sala, Emmett fue a recibirlos y Rose tomó a Liam acurrucándolo en su pecho mientras el pequeñín jugaba con un autito.

Carlisle tomó asiento en la sala junto a nosotros, Emmett le había pedido que no abriera los estudios en otro lado.

Los dedos de Edward apretaban los míos con fuerza viendo a Carlisle leer la hoja con los resultados.

— El gen no está presente el Liam —señaló Carlisle soltando un amplio suspiro

Me dejé caer contra el respaldo del sofá cerrando los ojos, Liam estaba completamente a salvo igual que nosotros.

Emmett gritó y escuché el chillido de Liam, sonreí abriendo los ojos. Emmett había alzado a su pequeño hijo y lo estaba llenando de besos en todo el rostro, Liam se retorcía feliz. Rosé secó sus lágrimas acurrucándose contra Emmett.

Sabía muy bien lo culpable que Rose se había sentido luego de que Liam naciera y Emmett decidiera crear todo un gran operativo de seguridad a su alrededor, no había sido consciente de lo que Emmett había hecho por ella al aceptar un hijo biológico hasta que comenzó a ver la paranoia en la que mi cuñado estaba cayendo llevándonos a todos con él. Por esa razón Liam iba a ser el primer y único hijo de Emmett y Rose.

Jasper y Alice por otro lado habían empezado con el proceso de adopción, Alice esperaba poder darle a algún niño la posibilidad de tener la familia que ella siempre había deseado. Edward y yo seguíamos sin estar interesados en los niños.

— Ahora que el abuelo Carlisle nos dio el mejor de los regalos, ¿Qué dices de ver los otros, Campeón? —preguntó Emmett emocionado

— ¡El mío primero! —pidió Alice sentándose en el suelo junto a la gran montaña de juguetes — ¡Ven mi amor! ¡Ven a abrir el regalo! —

Liam rio feliz bajándose de Emmett y caminó hasta Alice junto a un gran paquete rojo, comenzó a romper en papel entre fuertes risas y palabras de Alice.

Edward pasó un brazo por mis hombros atrayéndome a su pecho, besó mi frente soltando un suspiro y noté como entraba en mi silencio.

— Liam está muy emocionado, ¿Cierto? —pregunté

— Mucho —admitió— Incluso aunque me haya acostumbrado a su energía es demasiado —

— ¿Estás más tranquilo? —pregunté

— No quería que tuviera habilidades —aseguró— Y no digas que la tía está triste por eso, también estabas preocupada —

— También me alegra de que ese maldito gen no esté en él —prometí viendo como Alice le pasaba otro regalo a Liam— Él no merece cargar con eso toda su vida —

— No, no lo merece —respondió

Pronto Edward y Emmett se sumaron al pequeño grupo de Liam y Alice en el suelo, era un sueño ver a los tres hermanos compartir con el niño como si ellos mismos tuvieran la edad de Liam. Cada día disfrutaban de la alegría del pequeño y todos nos asegurábamos de que fuera un niño muy feliz y amado. Liam no tenía amiguitos, la sobreprotección de Emmett había limitado mucho las sociales que Liam podía hacer pero estaba segura de que a partir de estos nuevos resultados Rose iba a lograr calmar a Emmett lo suficiente y Liam iba a vivir la vida normal que sus padres querían para él.

Rose se dirigió a la cocina secando sus lágrimas, me puse de pie caminando tras ella.

— Rose —hablé suavemente

— Bella, quería tanto que el fuera negativo —sollozó

Rodeé su cuerpo con mis brazos dejándola llorar.

— Lo sé amiga, lo sé —asentí

— Emmett tuvo pesadillas toda la semana —admitió— No sabía cómo iba a mirar a mi esposo a los ojos si nuestro bebé era positivo —

— Ya no pienses en eso Rose, no hay habilidades en él —le recordé— Él no tiene nada que temer, Emmett va a poder relajarse —

— Es lo que más quiero —murmuró— Que disfrute a su hijo sin miedo —

— Tranquila amiga, Liam está a salvo —prometí

— Rose —habló Emmett a mis espaldas

— Habla con él —pedí suavemente besando la mejilla de Rose

Emmett dirigió una mirada rápida en mi dirección y apreté su brazo en apoyo antes de salir de la cocina rumbo a la sala. Solo Edward estaba allí.

— ¿Todo bien? —preguntó

— Sí, creo que necesitan hablar y tener un momento —expliqué— ¿Dónde están? —

— Afuera, Emmett le regaló una pelota nueva y no podía esperar para probarla —comentó acercándose a mi

Besé sus labios entrelazando nuestros dedos y nos conduje fuera de la casa. Pronto los cuatro tíos rodeábamos al pequeño Liam pateando la pelota en su dirección entretenidos por sus dulces carcajadas.

Emmett y Rose salieron al jardín treinta minutos después uniéndose a la diversión, habían hablado, pero era evidente que más cosas habían pasado en esa cocina. Agradecía que la comida estuviera a salvo dentro de la heladera.

Luego de un agotador día de juegos regresamos a casa, nos dirigimos a la ducha quitando todo el sudor de nuestro cuerpo antes de meternos bajo las mantas. Los brazos de Edward me rodearon acurrucándome sobre su pecho.

— Emm va a hacerse la vasectomía —murmuró suavemente. Alcé la mirada hacia él— Pensaba… en hacérmela también, si estás de acuerdo —

— Lo estoy —asentí— Sigo sin querer tener un bebé y en caso de que lo quisiera... — dudé— Bueno, Liam tenía solo el 50% de chance de tenerlo, nuestro bebé no tendría esa suerte —

— Lo sé —suspiró apartando el cabello de mi rostro— Y contigo como su mamá…—

— Por eso, no quiero arriesgarme — negué— Entiendo a Rose y su deseo de ser mamá de forma biológica pero también vi la forma en que ella se culpó por ser egoísta y pedir un bebé cuando a Emmett eso la aterraba —

— El alivio en ellos fue impresionante hoy —

— Lo fue — asentí— Si alguna vez quiero un bebé voy a adoptar, no quiero uno biológico —

— ¿Entonces estás se acuerdo con la vasectomía? —insistió— Aun así estoy dispuesto a hablar lo de la adopción si quieres en un tiempo —

— Dije que sería el único modo en que tendría un hijo —señalé— No que quisiera tenerlo, estoy perfectamente de acuerdo con la vasectomía —

— Además, lo bueno de ser tíos es que podemos malcriar y luego son sus padres quien escuchan los llantos —rio

— Y luego tenemos a los niños de Jasper y Alice —recordé— Más niños para malcriar —

— Vamos a ser los tíos favoritos, recuerda mis palabras —señaló divertido

Edward's P.O.V

Deslicé mis dedos por su cabello disfrutando la calma luego de este día tan estresante.

— ¿Sabes? Ocho años parecen mucho pero no lo siento así —negó

— Yo lo siento como si fuera mi vida entera —admití— Antes de estos años no hay mucho que recordar, solo el apoyo y amor de mis hermanos —

— Hemos hechos muy lindas memorias —aseguró— Y sé que no hubiera podido descubrir y conocer mi habilidad sin ti Edward —negó— Fuiste parte fundamental —

— Los hubieran no existen —aseguré— Las cosas se dieron de este modo por alguna razón —

— Y lo sé —prometió— No cambiaría los resultados por ningún motivo, pero son cosas que pienso de vez en cuando, agradezco como las cosas ocurrieron —

— En eso estoy totalmente de acuerdo —comenté— Agradezco todo lo que pasó, agradezco que mi familia se haya ampliado tanto, incluso tengo un sobrino y pronto voy a tener más —

— Tienes unos padres amorosos —señaló

— Los tengo —suspiré— Carlisle y Esme fueron los únicos adultos que cuidaron de nosotros de algún modo, sabía que Alice iba a llamarlos papá y mamá en algún momento —

— También yo —aceptó— Pero se tardó —

— No quería que Emmett y yo nos molestáramos con ella —respondí encogiéndome de hombros

Bella besó mis labios con dulzura.

— También tienes a Charlie —comentó

— Si, pero ese padre en particular me mataría si te lastimo —reí

— Creo que te prefiere a ti —señaló

— Claro que no amor, simplemente se acopló muy bien a mi habilidad —señaló— Tu eres su hija —

— Tu eres su favorito —repitió— ¿Recuerdas que vino para tu cumpleaños y no para el mío? —

— ¿Recuerdas el temporal que hubo para tu cumpleaños? —pregunté divertido— Pequeña celosa —

— Bueno, el hecho de que papá no viniera hizo que alguien me compensara muy, muy bien por tener que pasar mi cumpleaños solos en casa —

— Oh, sí, recuerdo ese cumpleaños —murmuré con una amplia sonrisa

— ¿Cuándo es el próximo temporal? —preguntó deslizando las manos por debajo de mi playera

— No lo necesitamos —negué besando sus labios— Podemos irnos cuando lo desees, desaparecer del mundo unos días —

Su mente me llamó y entré suavemente en ella. Pude ver montañas, una cascada y una cueva oculta por la cascada.

— ¿Lo has estado planeando? —pregunté divertido

— Solo un poco —comentó de forma distraída— Necesitábamos saber que Liam estaba a salvo, ahora que lo está…—

— Dame una semana para encargarme de acomodar a mis pacientes y nos vamos —prometí— ¿Tu? ¿Puedes arreglarlo con tu trabajo? —

— Puedo —rio besando mis labios

— Bien, está dicho —aseguré saliendo de su mente

— ¿Por qué sales? —preguntó

— Porque una vez que estemos de vacaciones no voy a salir de tu mente, ahora necesitas dejarlo descansar —expliqué

Gimió escondiendo el rostro en mi cuello, reí besando su cabello.

— Es sexy que te pongas así solo con la expectativa —murmuré

— ¿Solo yo? —preguntó

Su cuerpo se apretó contra mi dureza y reí.

— Por supuesto que también yo —respondí. Recargué mi mejilla en su cabello— ¿Sabes? Muchas veces pensaba en lo feliz que iba a ser cuando lograra ciertos momentos en mi vida, hoy estoy realmente feliz de decir que ese momento que siempre esperé a partir del cual iba a ser realmente feliz haya ocurrido hace ya muchos años —

Sus labios besaron la piel de mi cuello.

— Y solo mejora, lo prometo —

Asentí sabiendo que era verdad, sabiendo que mi vida y la vida de todas las personas que amaba eran plenas. Absolutamente plenas.

En la vida todos somos personas increíbles y únicas, cada uno de nosotros tenemos características particulares.

Mi nombre es Edward, tengo ojos verdes, mido 1,80, tengo una maravillosa familia y leo mentes.

Por cierto, si quieren que no lea sus pensamientos avísenle a mi esposa.


Seamos amables con las personas, no sabemos que tipo de batallas están luchando.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

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Primero que nada un GRAN PERDÓN por haber actualizado tan distanciado los últimos capitulos pero no estába teniendo una buena inspiración y realmente quería subirles algo con lo que yo tambien quedara satisfecha y no solo subirles para cumplir. La vida adulta consume, como muchas veces dije antes.

Segundo, MUUUUCHAS GRACIAS a las que siguen acá, a las que han leido los 28 caps y le dieron una oportunidad, espero me dejen sus reviews sobre este cap o la historia en general.

Tercero, si supieran la cantidad de historias que tengo iniciadas en mi compu a este momento... CREO, CREO tener decidido cual va a ser la próxima en subirse pero quiero esperar a tenerla entera para no atrasarme con las actus tanto como con esta y como siempre pueden enterarse de cualquier novedad en el grupo.

No me queda mucho más que despedirme y darles las gracias nuevamente.