21- Athirappilly
Ya era de mañana, el sonido de los grillos y los pájaros brindaban un concierto de murmullos a la ribera del río. Lentamente, unos elefantes comenzaban a aparecer para bañarse en mandada en el río.
Animales tan grandes e impresionantes que se movían con gracia, y con sus trompas tomaban agua para derramarlas encima.
Raidne despertó luego de que sintió que la rociaban con agua… descubriendo que el responsable era uno de los más pequeños de la manada.
Maya se encontraba aseándose y comenzó a reír.
—De bañarte otros 3, te diría que te bendice Kamalatmika
La cabeza de la jóven parecía que pegara martillazos desde el interior… La jóven jamás había consumido alcohol y los efectos de la resaca estaban cobrando factura, sus ojos tardaron en acostumbrarse a la luz.
Mientras Raidne era molestada por el pequeño paquidermo, Maya volvía a la ribera.
—Detrás de esas cascadas te espera tu primer desafío.
Efectivamente, a unos metros, se encontraba la gran cascada de Athirappilly, con unos 120 metros de altura.
—Entonces, ya tomó su decisión?
—Como dije antes, éste viaje determinará, dependiendo el camino, si eres digna de portar la scale de la Nereida… La que una vez porté... Pero para ello, hay que buscar sus fragmentos.
—Pero… ¿no se supone que debe entrenarse primero para ello? ¿Dijo Fragmentos?
—Las scales, a diferencia de las cloth, pueden ser designados a sus usuarios por designio divino. No todos los guerreros del ejército de Poseidón se instruyen en el arte de la guerra, a veces es el propio dios de los mares quienes elige a sus guardianes.
Las clothes de Athena, suelen tener la particularidad de que es la propia armadura quien elige a su portador. La scale de la nereida apsara… al menos su versión actual no es una armadura convencional… para su re-construcción no sólo fueron utilizados minerales vedados, la misma fue reparada con partes de una antigua cloth que se consideraba "muerta".
—¿Acaso las clothes se pueden morir?
—Así es, cualquier tipo de protección sagrada, además de quebrarse puede incluso "morir"...
—Entonces… su antigua armadura es mitad scale, mitad cloth muerta
—Ninguna armadura es fácil de reparar, sin embargo el precio que se pagó por reparar la scale de la nereida fue demasiado alto… su mera existencia podría poner en riesgo el equilibrio entre el mar y la tierra. Por ello decidí renunciar a ella, separarla y ocultar sus partes. Tan sólo me quedé con éste chakra —Maya tomó el disco con la mano—.
—Es un arma interesante
—Puede ser, pero lo más importante es que gracias a él, podría encontrar a los demás fragmentos; en caso de ser necesario… Y algo me dice que el tiempo de paz de ésta tierra y el mar puede que esté llegando a su fin.
—¿Como?
—Resguardar una armadura por la cual fueron perseguidos aquellos artesanos que la repararon, no tiene ningún sentido.
Raidne notó que en la voz de Maya había un tono melancólico, como si conociera a aquellas personas de las que hablaba. Hizo un ba
—Para la creación o reparación de una armadura se necesita un conocimiento especial. Antiguamente, las artes de la alquimia y la transmutación con la que se llevaba a cabo, eran cuidadosamente resguardadas por el sabio de una tribu. Un maestro especial que seleccionaba meticulosamente a sus aprendices. Con el tiempo, comenzaron a ser perseguidos por dichos conocimientos, lo cual cambió la costumbre. Se volvió una ley para los sobrevivientes conocer dicho arte como así también, llevarlo a tumba. Lamentablemente ya casi no queda ninguno con vida… con suerte un puñado que se refugiaron en el tíbet. Y los que quedaron con vida sólo conocen cómo reparar las clothes de Athena…
—Entonces…¿cómo fue que restauraron una scale?
—Cometiendo un sacrilegio que pagarían con sus vidas.
En aquel instante, el disco de la mano de Maya, comenzó a emitir un brillo muy intenso.
—En fin, a tu desafío, estamos cerca.
El ruido de las cascadas comenzaba a ser el protagonista. A medida que se acercaban, la vertiente del río Chalakudy, comenzaba a confluir con otra pequeña rama. El impactante espectáculo de las cascadas era capaz de quitar el aliento a quien llegaba río arriba.
Como si fuera apenas un manto de tela, Maya atravesó la caudalosa cortina de agua, dando a entender que Raidne debería seguirla, hasta llegar finalmente al interior de la misma, en donde se formaba una pequeña cueva.
Allí dentro, se encontraron con una estatua de una deidad femenina de piel dorada y cuatro brazos, la cual era representada siendo bañada por dos elefantes.
Mientras dos de la manos de la figura, sostenían un loto (una por cada lado de su cabeza) la mano derecha restante poseía la palma extendida con los dedos apuntando hacia arriba, mientras que la segunda mano izquierda, si bien también mantenía la misma posición, sus dedos apuntaban hacia abajo.
—¡Te dije que Kamalátmika te estaba bendiciendo!
—¿Es ella?
—Así es, es la décima Mahavidya .
—…
—Oh… ahora recuerdo quién era tu maestro, me confundí con otro pupilo… que quizá te hubiera dado una educación más apropiada para la ocasión.
Verás, las Mahavidyas son consideradas Las grandes sabias, son aspectos de otra diosa: Parvati.
Presta atención al gesto de la mano extendida hacia arriba, se conoce como abhaya-mudra, representa tranquilidad, ausencia de miedo, al mismo tiempo concede protección. Mientras que el que apunta hacia abajo corresponde al varada-mudra, y simboliza generosidad.
Y su postura de loto, simboliza la pureza.
—Ok…
—Una mano es la que te protege del miedo, la otra te concede un deseo. Deberás elegir… qué quieres que te brinde la diosa.
