Cuando el general Voronin ordenó el comienzo de la operación "Por la Zona", estaba seguro de que todo iría según lo planeado... aunque el plan era solamente ir hasta Chernobyl y buscar el tan preciado Monolito.

Pável mentiría si dijera que está siendo optimista ahora.

Hay muchas formas en que obviamente el plan iba a fracasar, pero como simplemente formaba parte de los "soldados" que destruirían el Monolito no debía quejarse.

Él estaba en las manos de los demás Stalkers ahora.

Pável volteó la cabeza hacia su lado derecho y observó un bandido con traje "Sunrise" que se hurgaba la nariz mientras susurraba algo sobre buscar artefactos después del asalto a Chernobyl.

Ahora Pável estaba más nervioso que nunca.

Los Stalkers de separaron en dos grupos de aproximadamente cien cada uno y fueron por diferentes caminos. Pável estaba entre los que irían por el camino más "seguro" el cual era Radar.

Los Stalkers empezaron a conversar mientras el gran grupo de stalkers se dividía en pequeños grupos de cinco quienes charlaban entre sí.

Pável era un Loner, así que eso también aplicaba a cómo era él. A menos que él estuviera con Boris tendría a alguien con quien conversar. ¿Qué estaría haciendo el viejo saco de papas ahora? Se preguntó él.

Pável caminó cautelosamente entre los Stalkers de diferentes facciones mientras observaba a cada lado del camino por si se encontrasen con una emboscada. Boris le enseñó que debería estar preparado siempre para lo inesperado, no importa si los Monolith no tuvieran tropas suficientes como para mandar otro ataque, pero los mutantes todavía seguían siendo un problema con el qué lidiar.

Dejaron los Almacenes del ejército sin problemas y continuaron su camino hacia Radar. Al llegar allí, varios de los Stalkers cambiaron su actitud despreocupada y alegre a una más cautelosa y desconfiada. Pável pudo escuchar los murmullos de algunos Stalkers que estaban a su lado diciendo que no confiaban en que las antenas del Cauterizador cerebral de verdad estuvieran apagadas. Sinceramente, Pável tampoco estaba confiando en ello.

Pasaron los minutos y llegaron al primer puesto de guardia. Cinco soldados Duty, todos con los rostros cubiertos por máscaras o cascos, vigilaban el lugar y saludaron a los Stalkers. Algo parecía raro y era que al parecer todos respondían de manera monótona a los saludos, casi como si en realidad no fueran personas, la mayoría de los Stalkers lo ignoraron y continuaron su camino, pero Pável se quedó observando a uno de los Dutier de más cerca, el hombre siguió allí, casi como mirando al vacío.

Un Beep sonó de la parte de atrás del Dutier, aquél revisó en su bolsillo trasero y observó en su PDA, luego llamó a los otros con una señal de mano que Pável no reconoció pero parecía sospechosa. Pável se dio cuenta que los otros que vigilaban el puesto también revisaron sus PDA y asintieron al Dutier.

Pável volvió a mirar al Dutier que tenía delante y este volvió a guardar su PDA en su bolsillo trasero y observó a Pável con una mirada penetrante. El Dutier tomó el arma que colgaba de su espalda, una OTS-14, y golpeó a Pável con la culata del arma para luego apuntarle con la misma al rostro. Todos los demás Stalkers estaban igual de confundidos al observar como los Dutier los apuntaban con sus armas.

Ahora que Pável estaba tirado en el suelo, observó claramente el traje del Dutier. Tiene hoyos de balas en él... ¿Pero qué-? Un sonido parecido al de un trueno provino en dirección del Cauterizador cerebral. Pável sintió un fuerte dolor de cabeza, casi como si alguien intentase perforársela con un taladro.

Él apenas pudo registrar lo que pasó. La mayoría de los Stalkers habían caído al suelo, inconscientes o muertos, y varios otros estaban en la misma posición que él, tirados en el suelo o arrodillados sosteniéndose sus cabezas fuertemente.

Otro estruendoso sonido resonó en las inmediaciones de Radar y esta vez Pável pudo ver el causante de su dolor antes de desmayarse.

El Cauterizador cerebral estaba encendido... ¿Pe-? ¿Co-? Pável no pudo formular bien sus preguntas, después de todo, su cerebro ya estaba casi frito.

El mismo estruendoso sonido volvió a repetirse y la mente de Pável quedó en un estado de letargo.


Alrededor de media hora atrás, la lluvia seguía desde ayer, Vassyan no sabía por qué sucedía aquello. La zona siempre fue un lugar demasiado extraño para la comprensión del simple hombre, pero, para él, todo esto se le hacía normal, como si ya supiera que la zona es así y que la conocía por toda la vida.

Claro, después de todo, él era un Monolithian.

Vassyan caminó por las inmediaciones del actual desactivado Cauterizador cerebral. Él no sabía por qué la Consciencia - C quería este artilugio de vuelta a la vida, pero, como ellos argumentaron que le harían un bien al Monolito si lo hicieran, sería estupendo servir al Monolito y a sus hermanos.

Vassyan pasó caminando entre un grupo de Dutiers que charlaban entre sí. Él solo los miró e ignoró hasta que uno de ellos le habló.

—¡Oye Petya! Sé que no sabemos mucho sobre ti así que quisiera saber si te unirás en nuestra bebida esta tarde para hablar sobre nosotros. —Ese era Mark, o más como Marksman... Vassyan se preguntaba por qué tomaría esa palabra como apodo.

—Lo siento Mark, voy a revisar que está pasando con los... hermanos... allá abajo —respondió Vassyan.

—¡Oh vamos! No seas así. Casi nunca hemos hablado como los buenos Stalkers que somos ¡Se supone que debo conocer mejor a mis hermanos en armas si planeo defender al mundo de la zona como el Dutier que soy! —respondió Marksman.

—Lo siento, pero ya tomé una desición.

—Entiendo —respondió Mark mientras se rascaba la nuca, algo decepcionado—. Estaré en la fogata si cambias de parecer. —Vassyan asintió con la cabeza y se marchó de allí. Él no quería saber nada de los que querían dañar al Monolito, no le gustaba matar para defenderlo, pero... si tenía que hacerlo, Vassyan daría hasta su propia vida para salvar el Monolito.

Él llegó al cruce que dividía el camino en dos, uno llevaría a Pripyat, el hogar de la mayoría de sus hermanos y el otro llevaría a las afueras de Radar, por donde vendrían los Stalkers.

Vassyan se acercó al puesto de vigilancia que habia allí y luego a uno de los Dutier. Él preguntó—: Necesito saber qué está pasando.

El Dutier arqueó una ceja y preguntó—: ¿Eh? Bajaste como hace quince minutos preguntando lo mismo ¿Estás nervioso por algo?

—No, es solo que cosas horribles pueden pasar en cualquier momento —respondió Vassyan con el tono monótono que llevaban todos los miembros del Monolith.

—Entiendo —respondió el Dutier, suspirando—. ¿Y ahora qué vas a hacer Petya? —El ya mencionado divisó algo por el rabillo del ojo y respondió—: Servir como distracción.

—¿A qué-? —El sonido de un disparo silenciado, así como el de otros más, llegaron a los oídos de Vassyan. Su máscara de gas se llenó de sangre debido a que la cabeza del Dutier que estuvo delante de él hace unos momentos explotó en una masa sangrienta al recibir aquel disparo. Vassyan se limpió la máscara, observó a los causantes de esto y preguntó—: ¿El plan al fin está en marcha?

Un Monolithian con un traje X-18, así como el que solía usar cuando no estaba en cubierto, se presentó ante él. Aquél blandía una AK-12 con silenciador en sus manos.

—¡Alabado sea el Monolito! Me alegra que estés bien, Vassyan —respondió el Monolithian que, al tener ese tono siempre aburrido en su voz, no demostraba totalmente la felicidad de ver a su hermano de religión con vida.

—Estoy bien, Vadim —respondió él, mientras se rascaba el mentón—. ¿Debo proseguir según lo planeado?

—En efecto, hermano. Debes activar el Cauterizador cerebral en cuanto recibas el mensaje de Charon, Quién actualmente está esperando que la Conciencia - C entre en contacto con él.

—Entendido —respondió Vassyan, mientras revisaba el estado de su arma, una AN-94.

Vadim tomó la mochila que llevaba en la espalda y se la entregó a Vassyan—. Que el Monolito te proteja —respondió Vadim, despidiendo a su hermano y desvistiendo al Dutier para tomar prestadas sus ropas.

Con eso, el Monolithian se marchó. Él era la pieza más importante del plan.


Una vez de vuelta en las afueras del Cauterizador cerebral, Vassyan regresó a donde se suponía que tenía que "vigilar". El puesto de Vassyan era justo en la entrada al complejo subterráneo.

Vassyan fue directamente a cumplir con su misión. A él no le gustaba mentir acerca de su identidad, pero si el Monolito necesitaba que él hiciera eso por su seguridad, él lo haría.

Vassyan se acercó al Dutier que estaba en la puerta, quien se encontraba en la entrada del complejo subterráneo.

—¡Oye Petya! ¿Qué haces aquí? ¿Ya es tu turno? —preguntó él, a lo que Vassyan metió su mano en la mochila y armó el explosivo plástico que tenía dentro, mientras que sacaba un interruptor y lo escondía dentro de su chaqueta. Luego, Vassyan le entregó la mochila al Dutier—. ¿Eh? ¿Qué es esto?

Vassyan se alejó del Dutier mientras este seguía tratando de llamarlo. Luego de unos segundos, él ya se había alejado lo suficiente de la entrada como para que la explosión no lo lastime, así que metió la mano en su chaqueta y activó el interruptor, haciendo explotar por completo la entrada del complejo. El Stalker nunca sabrá por qué uno de los soldados más fieles de Duty los traicionó de esa manera.

La estruendosa explosión sacudió las instalaciones subterráneas del Cauterizador cerebral, lo cual estaba previsto que pasaría.

Vassyan caminó tranquilamente entre los Dutier que corrían hacia la entrada del complejo para averiguar qué fue lo que pasó. Él trató de evitarlos lo máximo posible ya que verlo caminar tan tranquilamente en medio del caos lo haría muy sospechoso.

Evitó al quinto grupo que pasó corriendo por los pasillos en medio del caos interno y Vassyan salió de su escondite, preguntándose qué haría luego de terminar con su misión ya que prácticamente estaría encerrado con todos estos Dutier en el complejo subterráneo.

Al doblar la esquina, Vassyan no pudo evitar chocar con un Dutier que iba corriendo por los pasillos. El PDA del Monolithian se había caído de su bolsillo y el Dutier delante de él se disculpó—: ¡Oh! Lo siento Petya, no te vi ahí —dijo él, para luego recoger el PDA de Vassyan y tratar de entregárselo.

—Sí, no pude evitar chocar contigo —respondió él, mientras estiraba la mano para recibir su PDA.

—¿Vassyan? —mencionó el Dutier de repente—. No sabía que tenías otro nombre... ¿Petya? —Al verse descubierto, Vassyan había desenfundado su pistola Fort-12 y apuntó directamente al Dutier delante de él—. Lo siento.

Vassyan disparó y el cuerpo del Dutier cayó al suelo, inmóvil.

Aparentemente, los demás Dutier se habían dado cuenta del disparo, si la gran cantidad de botas resonando por los pasillos era algo de lo que hablar.

Vassyan no perdió más tiempo y empezó a correr, sabiendo que probablemente es lo más estúpido que haya hecho; pero, los nervios pudieron más que su fuerza de voluntad y él lideró su propio camino hasta la sala en la cual se encontraba el interruptor para activar el Cauterizador cerebral.

Apenas dio dos pasos y el suelo ante el tembló, los soportes de metal que sostenían el camino hacia el Cauterizador cedieron y el Monolithian cayó al suelo, golpeándose la cabeza con bastante fuerza.


Vassyan se frotó la cabeza. El golpe que recibió fue lo suficientemente fuerte como para dejarlo inconsciente por un buen rato—... ¿Dónde diablos estoy? —se preguntó él.

Lentamente se levantó del suelo y observó sus alrededores. Vassyan desabrochó su máscara antigás y respiró hondo. El polvo radioactivo que cubría todo el lugar entró por sus fosas nasales y él tosió dolorosamente, sintiendo que aquel polvo dañino comenzaba a producirle un ardor en su garganta—. Eso fue una mala idea... —se lamentó él.

Por unos segundos, Vassyan sintió como si se fuera a desmayar y otros pensamientos llenaron su cabeza.

Monolito, debo proteger al Monolito activando el Cauterizador cere- Vassyan no pudo pensar más en eso porque rápidamente interrumpió sus pensamientos al darse una bofetada a si mismo.

¿Qué demonios estaba pasando? ¿Por qué hablaba del Monolito...? ¿Qué es lo que era?

Tantos pensamientos llenaron la cabeza de Vassyan mientras estaba debatiendo entre su parte consciente y los recuerdos implantados que tenía que funcionaban como un lavado de cerebro.

Ahora él lo supo claramente. Él estaba allí porque tenía que hacer algo en esa habitación, y si algo sobre lo que le hablaron sus pensamientos era cierto, entonces debía activar un... Cauterizador cerebral.

Vassyan buscó una salida de la gran sala en la que se encontraba, los pasos distantes que escuchaba le indicaba que algo había allá arriba y estaba desesperado.

Él observó otra vez la habitación en la que se encontraba y sus ojos se posaron fijamente en una escalera que conducía a la salida y a una especie de tablero de control.

Vassyan subió las escaleras e, ignorando la salida, se acercó al tablero de control por el cual se sintió atraído. Algo sobre eso le llamó la atención.

... Debo activar el Cauterizador cerebral...

—Debo... activar... el... Cauterizador... —Vassyan se masajeó las sienes al sentir un fuerte dolor de cabeza. Más recuerdos implantados fluyeron en sus pensamientos, enviándole un escalofrío que recorrió toda su médula.

La palanca que estaba accionada hacia abajo era el aparente objetivo de Vassyan.

Hazlo... si lo haces, estarás un paso más cerca de mí...

Vassyan se preguntó de quién era la voz que resonaba en su mente.

Hazlo... estás más cerca a la gloria del Monolito...

El invasor siguió instando a Vassyan a accionar la palanca. A cada segundo que pasaba, él se sentía más atraído por este... Monolito.

Hazlo... ahora estás más cerca...

Vassyan puso un mano sobre la palanca.

Иди ко мне...

Vassyan bajó la palanca y se desmayó en el suelo, de esta manera, condenando a los Stalkers a servir al Monolito.


En una habitación oscura en algún lugar, una gran cantidad de cuerpos de Stalkers en estado catatónico se encontraban convulsionado ante las pantallas que tenían delante de ellos y que destellaban una gran cantidad de imágenes en corto tiempo. A esto se le conocía como el "Lavado cerebral" al que todas las tropas del Monolith fueron sujetas para convertirse en lo que son ahora, un puñado de fanáticos religiosos que sólo piensan que el Monolito es por lo que viven.

Al final del largo pasillo que servía como cuarto de lavado cerebral, se encontraban unas puertas dobles muy oxidadas por el pasar del tiempo. Aquellas puertas se abrieron de golpe al recibir a tres personas, una de ellas inconsciente.

Los Monolithians apilaron el cuerpo de Pável junto a otro grupo de Stalkers que miraban fijamente la pantalla con las bocas abiertas y los ojos hundidos.

El brazo de Pável revela algo impresionante, y eso es que Pável ahora era un agente S.T.A.L.K.E.R.

Las pantallas siguen bombardeando con imágenes las mentes de los antiguos "buenos" hombres que alguna vez lucharon, o vivieron, por algo.

La esperanza ya se había perdido hace mucho tiempo.


Иди ко мне (idi ko mne): ven a mí.

Que tengas un buen día o una buena noche.