Las nubes cubrían parcialmente el cielo de la tarde en la Zona. Los cuervos revoloteaban libremente sobre una pila de cadáveres olvidados junto a una carretera en el área alrededor de Júpiter. Un grupo de soldados vestidos de un uniforme con un patrón de camuflaje urbano caminaba entre los cadáveres.
Los Monolithians habían liberado gran parte de la zona de los rezagados que ahora se ocultaban y trataban desesperadamente de sobrevivir de la Zona ahora más hostil. Entre estos soldados Monolith había un agente especial S.T.A.L.K.E.R.
Pável observó el tatuaje que tenía en el antebrazo izquierdo. Era extraño, por decirlo de alguna manera, que aquel tatuaje fueran esas siglas. De cualquier modo, a Pável no le importó mucho aparentemente, a pesar de que sus demás hermanos le decían que eso lo hacía muy especial para el Monolito, algo sobre "Un elegido".
Pável observó las llamas que cubrían el cielo a lo lejos, el incendio había sido iniciado en la estación Yanov para que los Stalkers no puedan volver a usarlo como punto de reunión en el futuro. Él, junto a su escuadrón, habían erradicado totalmente la resistencia de los Stalkers en Júpiter, ahora sólo quedaban las bases de rezagados que se encontraban cerca de las afueras.
El PDA de uno de sus hermanos sonó y el Monolithian no tuvo más remedio que revisar cuál era el problema—. Hermanos, debemos volver a la base. Necesitan al hermano Pável allí —dijo el Monolithian, mientras observaba a Pável.
Pável está dispuesto a seguir cualquier orden que le den sus superiores para defender el Monolito... él solo esperaba que no lo enviaran de vuelta a recoger unos documentos del laboratorio subterráneo de las afueras de Pripyat. Todavía le daban escalofríos los chupasangres a pesar de que fueran neutrales con él y sus hermanos.
Entonces, con las órdenes dadas, los Monolithians se dirigieron hacia la base principal del Monolith en el Palacio de la Cultura.
Cuando ellos llegaron, notaron la gran afluencia de Monolithians quienes iban de un lugar a otro cumpliendo los deberes que tenían que hacer, ya sea de vigilancia, ayuda con el almacenamiento de recursos o ir de caza.
Pável se acercó a Charon, el actual líder del Monolith, el cual se encargaba de dirigir a las tropas fieles hacia la batalla y generalmente se sentaba en la base para guiar a los Monolithians con las tareas diarias.
Pável se acercó a él, luego de haberse despedido de su equipo, y le preguntó—: Señor ¿Me llamó usted? —A lo que Charon respondió—: Sí, Pável, se requiere urgentemente de tu ayuda.
—Entiendo... ¿Qué es lo que necesita el Monolito que yo deba hacer?
—El Monolito está preocupado por los Stalker rezagados que se esconden en los ahora tres principales refugios de nuestro enemigo.
—Ya veo, entonces, ¿el Monolito desea que erradique a la fuerza rebelde para así tener paz en la Zona? —respondió Pável, más como un hecho que como una pregunta.
—En efecto, Pável. Necesitamos que sólo tú completes esta misión —dijo Charon, mientras desabrochaba uno de los bolsillos de su chaleco y le entregaba algo a Pável—. Esto te ayudará con tu deber.
—¿Un PDA? —respondió Pável, tomando el objeto electrónico—. Ya tengo uno, señor ¿Podría explicarme cómo este PDA podría ayudarme con mi misión?
—El simple hecho de que este PDA pueda registrar los otros PDA de prácticamente todos los Stalker en tiempo real lo convierte en el arma perfecta del sigilo, por lo que, para tus habilidades, es la mejor herramienta que puedas tener en tus manos.
Pável observó con asombro el PDA que le fue entregado y le agradeció a Charon por darle la ayuda necesaria para cumplir su deber.
—Tienes una semana, Pável, necesitamos que elimines a esos rezagados lo antes posible. Todos confiamos en ti y no podemos permitirnos más bajas después del incidente con los soldados rusos —Él hizo una pausa, y agregó—: Eres un S.T.A.L.K.E.R después de todo.
—Entendido, señor. No defraudaré al Monolito. —Y con un saludo, Pável salió del Palacio de la Cultura para cumplir con su misión.
En el amanecer de un nuevo día, un grupo de bandidos gopnik se encontraban sentados alrededor de una fogata dentro de uno de los tres refugios seguros que los Stalkers habían hecho para los rezagados después del gran desastre contra los soldados del Monolith. Los Stalkers habían disuelto sus facciones y, desmoralizados, se refugiaron con sus conocidos, al menos los que aún estaban con vida.
—Los cigarrillos serían mejores con Piotr por aquí —dijo uno de los tres gopniks alrededor de la fogata—. Sí, hubiera sido mejor para nosotros tres si él no se hubiera apuntado en eso de "Por la Zona" —respondió otro de ellos.
—Hubiera sido mejor si nos hubiéramos ido al refugio de Darkscape en vez de esta pocilga de Agroprom —habló el tercero de ellos.
El silencio cayó sobre los tres gopniks, el crepitar de la fogata era tranquilizador y, a la vez, emitía un sentimiento de angustia entre todos ellos.
Habían pasado dos semanas y media desde el incidente con el Monolith y las cosas solo habían ido empeorando. La comida empezaba a escasear debido a que los mutantes, por alguna razón, solo se encontraban hacia el centro de la Zona. Los constantes asedios del Monolith sólo empeoraban la sensación de seguridad que empezaban a construir los Stalker en sus refugios y las frecuentes Emisiones hacían imposible el salir del mismo para realizar cualquier actividad sin ser atacado por los Monolithians o cualquier mutante.
Es como si alguien le hubiera cambiado la dificultad a la vida y haya elegido "maestro" en su lugar.
De repente, estos tres gopniks notaron el silencio que llenaba el lugar. No es como si hubieran muchos Stalkers en la Base militar de Agroprom, es solo que, usualmente no solía estar tan callado.
Como si fuera una broma del destino, un Stalker vestido con la ropa usual del bandido común se había acercado a ellos y se sentó en su fogata. La ropa del Stalker estaba completamente ensangrentada, como si hubiera pasado por toda una pelea... o simplemente la pelea haya sido unidireccional todo el tiempo.
El Stalker metió una mano en su bolsillo y sacó una Bayoneta de rifle completamente ensangrentada, usó parte de su chaqueta para limpiar la hoja y la volvió a poner en su bolsillo.
Los gopniks estaban tan absortos en las acciones del Stalker misterioso que no se dieron cuenta que el Stalker ya tenía una granada en las manos sin seguro y los estaba apuntando con una pistola Mákarov.
—... Nada personal —dijo Pável, mientras dejaba rodar la granada a los pies de los tres gopniks. Todos se quedaron observando el objeto y, para cuando volvieron a mirar a Pável, notaron que este ya se había alejado una distancia considerable del lugar en donde estaban ellos—. Grandio- —La explosión resonó por todo el complejo de la base militar y sus alrededores.
En tan sólo cuatro días, he completado la primera fase de mi misión. Pensó Pável, mientras se alejaba hacia su siguiente objetivo, el refugio en Darkscape.
Pável observó el gran valle en el que se encontraba, Darkscape era, indudablemente, hermoso. Lo único malo de este lugar era la gran cantidad Stalkers que se habían reunido.
Estos Stalkers, en su mayoría rezagados de bandidos, mercenarios y renegados de otras facciones antes del gran fracaso, se habían escondido en este lugar debido al simple hecho de ser un buen punto defendible, ya que solo habían dos entradas al valle, una desde Cordon y otra desde Dark Valley.
Los Stalkers habían montado, en su mayoría, carpas hechas de tela verde las cuales habían encontrado dentro de la gasolinera del mismo valle. También, este refugio era el más cómodo de todos debido a que, no hace mucho tiempo, un helicóptero militar ruso se había estrellado por las montañas con una gran cantidad de MRE y agua embotellada para abastecer a los Stalkers por meses hasta que se les acaben los recursos. El único problema de un refugio tan excelente era el hecho de que estos Stalkers eran intolerantes contra todos los demás, poniendo por delante la seguridad de su propio refugio y, de esta manera, aislándose de los demás.
El lugar tenía su propia seguridad, recientemente se había enviado a un equipo de mercenarios rezagados a la antigua base de los bandidos en Dark Valley para averiguar si quedaban algunos recursos utilizable allí, se suponía que el escuadrón debería estar llegando para esta tarde... se suponía que debía hacerlo.
Ya estaba oscureciendo y la luna empezaba a mostrarse para indicar que ya había llegado la noche. Los Stalker, preocupados de haber perdido a ese grupo de mercenarios, trataron de entablar comunicaciones con ellos desde los PDA pero sin recibir una respuesta, incluso preguntaron a los otros refugios pero estos se negaron a ayudarlos debido a la actitud siempre distante de los Stalker de Darkscape con los demás.
La Luna estaba casi en su punto más alto hasta que, de repente, una figura se empieza a asomar a la distancia, corriendo. Los Stalker estaban listos para atacar hasta que, sorprendente mente, un Stalker con un traje de mercenario con diseño similar al traje protector PSZ-7 del ejército completamente ensangrentado se desplomó delante de ellos. Pável había esperado toda la tarde para que oscureciera y empezar con su plan.
Los Stalker se habían acercado al aparente herido y habían preguntado con preocupación.
—Блядь! ¿Estas bien amigo?
—¡Idiota! En vez de preguntarle ¡Asegurate de que esté bien!
Ambos guardias notaron el PDA que claramente decía "AYÚDENME". Uno de los Stalker tomó el PDA y lo revisó más detenidamente. El nombre del dueño del PDA era Igoyorsk.
—Oye Igoyorsk... —se detuvo inmediatamente al ver la pistola PB que "Igoyorsk" sostenía en sus manos, apuntando directamente a su rostro—. Que demo-
Ambos Stalker fueron asesinados rápidamente por Pável, quien usó su PB sin dudarlo. Pável rápidamente se ocultó de las luces del refugio de diez carpas detrás de la gasolinera y, dejando su mochila en el suelo, Pável sacó un detonador y lo sostuvo en sus manos.
Pável intentó acercarse sigilosamente al refugio, más parecido a un campamento, pero falló lamentablemente debido a que uno de los guardias que hacía patrulla lo vio moverse en la oscuridad. Rápidamente intentó silenciarlo con su pistola pero el Stalker gritó más rápido de lo que le tomó silenciarlo—. ¡Chicos! ¡Tenemos un intru-! —El cadáver del bandido cayó al suelo con un ruido sordo. Los sonidos de pasos se empezaron a escuchar de manera apresurada.
Pável no tuvo tiempo, así que decidió destruir el refugio después y dejó la mochila con los explosivos a un lado, fuera de la futura pelea. Él le robó una escopeta recortada al bandido y logró ocultarse a tiempo antes de que otros cuatro Stalkers llegaran a su posición.
Pável apuntó con tranquilidad y disparó. El impacto de los perdigones lograron atrapar el pecho de un mercenario y el brazo de un bandido. El mercenario que había sido impactado por los perdigones murió al instante debido que que el disparo de la escopeta a bocajarro le rompió varias de sus costillas y una de ellas se le incrustó en el corazón. Pável no perdió tiempo y volvió a disparar.
El impacto del otro cartucho de escopeta se dispersó por todo el cuerpo del bandido al que había herido en el brazo, dejándolo muy herido debido a su poca protección.
Pável dejó caer la escopeta de doble cañón recortada y volvió a tomar su PB. Él salió de su cobertura y corrió unos pocos metros para encontrarse con su objetivo. El renegado cayó al suelo debido al gran peso de Pável, quien se había lanzado sobre él, provocando que su rifle OTS-14 cayera al suelo lejos del mercenario, y aprovechó su incapacidad para disparar al otro Stalker, tres tiros certeros salieron del cañón de su pistola, asesinando al hombre. Pável no perdió tiempo y ejecutó al renegado que aún estaba debajo de él con un disparo debajo del mentón.
Pável guardó su pistola y tomó la Groza del renegado para proceder a asaltar el campamento.
El Monolithian se encontró con dos Stalkers delante de él y, antes de que pudieran hacer algo, Pável disparó una ráfaga de balas desde la cadera, hiriendo a uno y asesinando al otro.
Pável corrió entre ellos y rápidamente remató al que había herido, no queriendo tener problemas después por un cabo suelto.
Pável buscó entre las diferentes carpas, pero, como si nunca hubieran estado allí, los Stalkers habían desaparecido por completo.
Un trueno resonó a la distancia y Pável observó cómo el cielo, ahora completamente nublado, se esclarecía de una forma casi mágica tomando un color rojizo y anaranjado, como si el atardecer estuviera pasando por un infierno.
Pável observó con frialdad el cielo rojizo y lo que esto significaba, una Emisión estaba ocurriendo.
A pesar de que Pável tuviera el sentimiento de autoconservacion que lo llamaba a ocultarse de la Emisión, él sabía que esto sólo le haría el trabajo más fácil de lo que debería. La Emisión obligaría a los Stalkers a que buscaran una cobertura adecuada para no morir y, para suerte de él, Pável era inmune a las emisiones gracias a la protección que le daba el Monolito.
Entonces, si los Stalkers no se iban a esconder en su refugio ni tampoco en la gasolinera de Darkscape, sólo quedaba un lugar al donde irían y ese era el almacén abandonado dentro del bosque.
Rápidamente, Pável volvió a donde había dejado su mochila, cambiando de planes.
Puede que estos recursos le sean útiles a mis hermanos. Pensó Pável, descartando el plan original que traía consigo. Después de todo, estos Stalkers ya no los necesitarán.
Pável ocultó la mochila entre los arbustos, dejándolo como un escondrijo para el futuro en el que necesite esos explosivos.
Dejando el refugio, Pável caminó tranquilamente por los árboles, atravesando arbustos y sintiendo temblar el suelo debajo de él debido a la Emisión. Él observó las luces intermitentes que provenían del pequeño almacén sin puertas en el que se escondían los Stalkers, probablemente la Emisión estaba haciendo que sus linternas no funcionasen.
Pável sacó una granada de uno de sus bolsillo y desabrochó el seguro. El Monolithian levantó la granada sobre su cabeza y, con la suficiente fuerza, lanzó el explosivo directamente a la entrada del almacén.
Los gritos junto con el sonido de la explosión se escucharon en el almacén, probablemente la granada logró matar a alguien.
Moviéndose por los arbustos para ocultar su posición, Pável logró acercarse y observar a los Stalkers que se habían refugiado allí. El suelo tembló y el cielo empezó a destellar aún más pero a Pável no le importó, empuñó la Groza en sus manos y apuntó hacia los Stalkers, preparándose para disparar.
Pável vació el cargador del arma antes de tirarla al suelo delante de él. Según los gritos de dolor que había escuchado, era muy probable que haya matado a cierta cantidad de Stalkers dentro del almacén. A pesar de que la Emisión proporcionaba cierta luz, el lugar aún era tan oscuro que uno podría tropezar con cualquier cosa.
Con el alboroto ya causado entre los Stalkers ahora frenéticamente asustados, Pável trató de mezclarse con la ligera oscuridad que había, sin éxito, pues un mercenario logró observarlo solo de pura casualidad—. Блядь! ¡Allí está el intruso! Убей его! —Otra granada voló por los aires y cayó justo a los pies del mercenario, aquel solo pudo maldecir su suerte mientras intentaba escapar del explosivo. El mercenario solo lo intentó, ya que la granada RGD-5 explotó en sus pies, mandándolo por los aires. Pável corrió y tomó cobertura detrás de una pared del almacén luego de haber tomado el rifle que tenía un parecido impresionante con el M4, pero de alguna manera... diferente.
Pável asomó la cabeza para observar si aún habían Stalkers dentro, él contó alrededor de otros once Stalkers dentro. Pável buscó otra granada en su bolsillo pero lo encontró vacío.
—¡Maldición! Debí haber contado mis granadas. —Pável maldijo y volvió a asomarse para segurarse de que los mercenarios no estuvieran cambiando de posiciones y, para su mala suerte, lo estaban haciendo. Los mercenarios estaban más alerta que nunca debido a las explosiones y al asalto a la base.
Los cada vez más frecuentes truenos iluminaban el cielo y, por consiguiente, dejando visible a Pável.
Antes de que cualquier percance pueda suceder, Pável apuntó a la cabeza del primer Stalker que vio y disparó. La cabeza del mismo dio un giro hacia atrás antes de que todo su cuerpo cayese al suelo, el sonido del disparo alertó a los mercenarios los cuales ya habían volteado en dirección de este.
Pável, con precisión certera y practicada, logró disparar una bala en la cabeza de otros siete Stalkers. Sus movimientos fueron tan rápidos que podría decirse que él en realidad era una máquina en vez de un humano... Ciertamente, dos años en la zona tienden a crear hábitos y a pulir las habilidades innatas de uno.
Pável rodó en el suelo y está vez tomó una cobertura dentro del almacén. Logró colocarse detrás de una pared algo deteriorada y trató de asomar la cabeza solo para que una ráfaga de balas amenazara con asesinarlo. Él rápidamente se ocultó detrás del muro.
—Tenemos al bastado delante de nosotros. ¡Ustedes dos avancen y nosotros los cubriremos! —gritó uno de los Stalkers, tomando el mando sobre la situación. Pável escuchó el ligero sonido de botas chocando con la grava del suelo. Ellos trataban de ir sigilosamente a pesar de que el otro Stalker les haya gritado las órdenes.
Tomando la iniciativa, Pável asomó su arma sobre su cobertura y disparó a ciegas—. ¡Cuidado! —gritó otra vez el aparente líder.
Pável apartó su arma cuando dejó de disparar y, segundos después, escuchó algo pesado cayendo al suelo, aparentemente el cadáver de uno de los ahora tres Stalkers.
El aparente líder empezó a disparar hacia la cobertura de Pável, evitando que este se asomase para darle libre acceso a los otros dos Stalkers para que se acercasen a su cobertura por el flanco.
No está sucediendo...
Cuando el arma del mercenario que actuaba de líder se quedó sin munición, Pável supo que era el momento para actuar. El Monolithian sostuvo su rifle a la altura de la cadera y se dejó caer al suelo sobre su brazo derecho, sorprendiendo a los Stalkers.
Pável disparó su arma y asesinó a los dos Stalkers que tenía delante y, desafortunadamente, hiriendo al último. Este dejó caer su arma y se escondió detrás de un muro, sosteniendo su nueva herida en el brazo—. ¡Vete al diablo maldito infeliz! —gritó el mercenario y salió corriendo por la otra salida del almacén, sólo para encontrarse con el cielo rojizo y una cantidad abrumadora de voces entrando a su cabeza y pidiéndole que haga atrocidades. El Stalker cayó de rodillas y sostuvo su cabeza con fuerza, pidiendo que el dolor se detuviera y lamentándose haber salido al exterior en medio de una Emisión. El hombre sufrió tanto daño psíquico que su cerebro quedó frito, pronto convirtiéndose en un zombie.
Pável se acercó al ahora cadáver y observó como los truenos lentamente iban decayendo en número. El Monolithian saqueó el cuerpo y rebuscó dentro del chaleco del mercenario. Pável obtuvo dos granadas RGD-5 más y una barra de chocolate sin abrir.
El S.T.A.L.K.E.R guardó las dos granadas en su propio bolsillo del chaleco y rebuscó en los demás cadáveres por cosas que pueda utilizar. Así, él obtuvo dos cargadores más de su nuevo rifle y una granada F-1.
—Lo siento, pero ya no lo necesitarás. —Luego de disculparse, Pável se dirigió al último refugio que ahora quedaba en la Zona. Él sentía algo especial al recordar ese lugar, ciertamente lo recordaba; pero, también lo olvidaba. Como sea... debo servir al Monolito.
Ahora, Pável se encaminó hacia Cordon, con la sola idea de matar.
Un cielo rugió nuevamente, pero esta vez declarando el final de la Emisión y el comienzo de una lluvia.
Estupendo... Pensó Pável, para luego volver al almacén y hacer una fogata. Es posible que los mutantes y las Emisiones no lo maten, pero el frío y el hambre siempre hacen su trabajo con el cuerpo humano.
Pável observó con sus binoculares el último refugio para Stalkers en la Zona. Las luces de las fogatas y las linternas eran visibles desde el puesto de control militar bajo el puente destrozado.
Habían pasado algunas horas hasta que la lluvia se detuvo y Pável por fin pudo continuar con su camino. Había sido un contratiempo algo molesto.
Dejó sus binoculares encima del cadáver del militar que se encontraba a su lado y procedió a con su deber.
Bajó cautelosamente del puente destrozado y se acercó lentamente hacia Rookie village.
La oscuridad de la noche cubría por completo a Pável. Él estaba agradecido de eso, sería otro dolor de cabeza pelear con otra gran cantidad de Stalkers.
Un grupo de perros ciegos pasaron corriendo al lado de Pável, uno de ellos miró al Monolithian y se acercó a él. Pável acarició la cabeza del perro antes de que este saliera corriendo junto a su jauría.
El Monolithian observó como los perros corrían por el campo. Bueno, al menos todos ellos menos uno. Uno de los perros mutantes, un pseudoperro, corrió a través de una anomalía Remolino y se quedó atrapado dentro de ella. Un momento después y el pseudoperro explotó en una masa de carne y huesos destrozados.
Pável observó con algo de disgusto lo que le pasó al mutante. Es mejor no ser distraído en la zona. Lo único de lo que no puede protegerme el Monolito es de las anomalías, el hambre, frío y de mí mismo.
Un conjunto de balas cortaron la distancia para llegar a Pável, una de ellas logró encontrar su objetivo dentro del brazo derecho de Pável. Él cayó al suelo, algo aturdido, preguntándose que pasó.
Ouch... y las balas.
El Monolithian se levantó inmediatamente, luego de recoger su rifle de asalto, y trató de buscar una cobertura adecuada. Era obvio que la anomalía puede que haya despertado el interés de los Stalker y, por consiguiente, lo hayan descubierto.
Logrando ocultarse debajo de un puente cerca de su posición, Pável trataba de idear un plan que lo ayude a lidiar con su situación actual.
Primero que nada, era incómodo pelear con una bala en el brazo. Я ранен...
Pável logró salir por el otro lado y se ocultó en unos arbustos, esperando pacientemente a que sus atacantes sientan curiosidad y vengan a por él.
—¿Lo viste?
—¡Qué demonios Yashka! ¿A qué rayos le disparaste?
El ahora nombrado Yashka siseó al otro Stalker, antes de continuar—: Puede que siga aquí, así que haz silencio.
Ahora el silencio reinaba sobre el lugar. Pável logró apuntar con su único brazo bueno al apoyar su rifle en su brazo derecho. Alineando la mirilla de hierro, Pável logró obtener un tiro limpio.
Las balas de 5.56 x 45 mm dieron en el objetivo, asesinando al Stalker llamado Yashka. El otro Loner que había acompañado a Yashka murió segundos después, preguntándose qué demonios había pasado.
Pável salió de los arbustos y se acercó a los ahora cadáveres para revisar sus pertenencias. Puede que los disparos hayan llamado la atención de los demás Stalkers así que Pável necesitaba un silenciador.
El Monolithian rebuscó entre los cadáveres pero no encontró cosas de mucha utilidad. Dos barras luminosas junto a unas cuantas tuercas fue lo que encontró, él preferiría haber encontrado otra barra de chocolate. Chocolate... Pensó Pável, mientras se levantaba y examinaba sus alrededores.
Pável revisó su PDA y notó que habían unos tres puntos rojos viniendo hacia su posición.
Rápidamente, Pável volvió a esconderse y esta vez, él preparó una granada de bienvenida.
Los tres puntos rojos ya se encontraban a escasos metros de él hacia el oeste. Se asomó detrás de los arbustos y observó a tres Stalkers con lo que podría decirse equipamiento pesado. A Pável no le importó.
El Monolithian lanzó la granada hacia sus pies y, en cuestión de segundos, los tres Stalkers volaron por los aires debido a la explosión de la granada. Uno de ellos, quien llevaba un exoesqueleto como armadura y siendo el único superviviente, se levantó rápidamente para buscar a su agresor, a pesar del notorio daño que había recibido. Esas armaduras en sí eran la mejor protección que uno podría obtener en la zona... pero pueden ser un montón inservible de chatarra dependiendo de la situación.
El Stalker apuntó su arma hacia todos lados, la cual tenía una linterna acoplada en la misma, para defenderse ante otro posible ataque, pero no logró observar nada. Pável aprovecho esto y salió de su escondite para disparar.
El movimiento repentino de los arbustos a un lado del Stalker lo sorprendió y, girando en la dirección del ruido, logró ver con claridad a su agresor.
El Monolithian, apoyando su rifle sobre su brazo derecho, disparo una ráfaga de balas que desestabilizó al Stalker, provocando que cayese al suelo de espaldas. Pável no perdió tiempo y disparó otra ráfaga, asegurándose de haberlo matado definitivamente dándole un último disparo en la cabeza. La bala atravesó la lente de su máscara antigas, entrando directamente por su ojo, asesinandolo rápidamente.
Pável tomó nota de las ahora muy deterioradas armas que habían en el suelo. Había un Mosin Nagant partió en dos junto a una PPSh-41 con el stock destrozado. También había una pistola G-18 con un fragmento de granada incrustado en el mango y también en la mano de un Stalker; por último, había una escopeta TOZ-34 extrañamente en casi perfectas condiciones junto el arma que empuñaba el Stalker con el exoesqueleto, un rifle Bullpup Steyr AUG con silenciador.
Estupendo... Pensó Pável, mientras retiraba el silenciador del rifle sabiendo que este compartía el mismo tipo de munición que el rifle con parecido a M4 que llevaba consigo.
Luego de acoplar el silenciador en su rifle, Pável logró alejarse un poco del lugar y retiró una pequeña cajita anaranjada, un "botiquin" de primeros auxilios AI-2, el cual, dentro llevaba una pequeña cantidad de jeringillas.
Luego de inyectarse una pequeña dosis de analgésico para aliviar el dolor, Pável se volvió a levantar y, solo con una ligera incomodidad en el brazo derecho, volvió a sostener su arma con sus dos manos y procedió con su misión.
Pável se acercó sigilosamente a Rookie village, las risas de los Stalkers se escuchaban desde su posición. Él logró colarse dentro de una de las casas y subió al ático de la misma, de esta manera, teniendo una mejor visión del refugio en sí.
Pável logró contar alrededor de diez Stalkers en el exterior y aparentemente seis más esparcidos dentro de las casas. El Monolithian observó a cierta persona la cual llevaba una gabardina deteriorada de color marrón la cual se le hacía muy familiar a Pável.
Él alejó esos pensamientos de familiaridad de su mente, y se concentró en averiguar una forma de asesinar a todos con relativa facilidad.
El Monolithian cambió de posición y se acercó hacia su lado derecho. Una grieta le permitía observar la fogata que los Stalkers habían hecho para calentarse. Habían alrededor de unos cuatro Stalkers sentados allí.
Pável sacó la Granada F-1 que había recogido de uno de los cadáveres y, quitándole el seguro, el Monolithian contó hasta tres y soltó la granada en las cabezas de los Stalkers, cubriéndose de la explosión.
La granada explotó en el aire y los fragmentos del explosivo se incrustaron en la piel de los Stalkers, aquellos tenían equipo de novatos, como chaquetas o simples trajes Sunrise.
Varios de los Stalkers quedaron en el suelo, aullando de dolor, o simplemente murieron por la explosión. Pável luego se encargaría de los heridos.
Tomando una posición defensiva, Pável levantó su rifle a la altura del hombro y se preparó para disparar en cuanto tuviera la oportunidad. Alrededor de tres Stalkers corrieron por el estrecho camino de tierra hacia donde estaba él. Al observar que los Stalkers habían sido atacados estuvo a punto de gritar—: ¡Maldita sea! ¡Chicos, hay intru-! —Pero una bala logró hacerlo callar en la última sílaba. Los Stalkers que lo seguían miraron estupefacto el nuevo agujero que tenía la cabeza de su compañero y sufrieron el mismo destino.
Otras tres balas salieron del arma de Pável y asesinaron a los Stalkers. Probablemente haya llamado mucho la atención el grito ahogado del Stalkers, pero supuso que ya no sería un gran problema tratar con ocho rezagados más.
Pável descargó el arma que tenía y dejó caer el cargador casi vacío. El Monolithian tomó uno de los que había saqueado y lo cargó en su arma, amartillándola en el proceso.
Me aseguraré de saber el nombre de esta arma, más pronto que tarde, es muy buena... Pensó Pável, estando muy cómodo con el arma en sus manos.
Luego de cinco segundos, todos los Stalkers del campamento, aparentemente, habían salido a ver que pasó y descubrieron los cadáveres de sus colegas.
Pável no perdió tiempo, y empezó a despachar a los Stalkers uno a uno cada vez que se asomaban, él realizó esto con paciencia impresionante. En tan solo unos segundos, Pável había asesinado a los seis Stalkers que se atrevieron siquiera a preguntarse qué fue lo que pasó.
Una granada pasó por su lado, cayendo en el suelo junto a él. ¿Cómo rayos se las arreglaron para...? Pável no tuvo tiempo para terminar su pregunta, pues tuvo que escapar de la explosión y como no podía salir del ático porque sería acribillado, Pável pateó fuertemente el techo erosionado del ático varias veces hasta que por fin se rompió. El Monolithian cayó al suelo de manera dolorosa, pero al menos pudo salvarse de la explosión que habrió un agujero en el techo.
Pável se arrastró lentamente por la casa antigua, buscando un lugar para esconderse. Él escuchó como las suelas de las botas de los Stalkers resonaban por el lugar. El Monolithian logró arrastrarse hacia una parte de la casa que llevaba a un sótano debajo de la misma, sin dudarlo, Pável se ocultó allí.
Bajando las escaleras con mucha dificultad, Pável logró esconderse de los Stalkers, quienes aún lo estaban buscando.
Pável tomó la mochila de su espalda y buscó dentro de ella, encontró allí un pequeño kit de tratamiento de heridas de bala. Sin tener idea de qué hacer al nunca haber usado uno, Pável nunca pensó que dentro del kit habría tantas cosas que hasta le pareció complicado qué hacer.
Sin tener ni la menor idea de lo que se supone iba a hacer con su herida, se aseguró primero de que la bala no haya atravesado su hombro y, para su suerte, no había sido así. Pável también se había movido demasiado desde que recibió la herida y, sorprendentemente, estaba bien por ahora, pero no estaría así para siempre.
El Monolithian tomó una gasa sobre su herida sangrante y procedió a aplicar presión sobre la herida. Los constantes gritos de los Stalkers indicaban que aún lo estaban buscando.
Luego de unos momentos, Pável retiró la gasa para comprobar si aún estaba sangrando y, para su mala suerte, aún lo hacía. Él decidió repetir el procedimiento dos veces, cambiando de gasa las dos veces que repitió el acto de aplicar presión y tirar la gasa con sangre. Al ver que sus esfuerzos eran en vano, decidió mandar al diablo al kit y simplemente tomó otra gasa y la colocó sobre la herida, para luego tomar un trozo de tela del suéter que llevaba debajo de la chaqueta de mercenario que tenía puesto, y procedió a hacer un torniquete sobre su herida, tal vez, con suerte, deteniendo el sangrado de la misma.
Pável destapó una pequeño pote de pastillas para el dolor y se tomó dos sin dudarlo, sintiendo que el efecto del analgésico empezaba a desaparecer. Tal vez muera más tarde, pero si el "tratamiento" que le había hecho a su herida funcionaba, entonces él podría seguir sirviéndole al Monolito.
Ahora con sus energías igual a las de antes, Pável levantó su rifle en ambas manos, sintiendo una ligera molestia en el brazo derecho por la bala incrustada allí, tal vez sus hermanos sepan que hacer con heridas de bala.
Salió de la casa y observó todos los cadáveres que habían sido esparcidos por toda el área. Supongo que es otro día en la zona...
Un Loner salió de su cobertura para asesinar a Pável en el acto, pero él fue más rápido.
Con puntería impresionante, Pável logró disparar una ráfaga de tres balas que atravesaron la madera tras la cual se escondía el Stalkers, probablemente asesinándolo.
Un ruido de pasos se escuchó detrás de él y Pável rápidamente se apartó del camino. Un cuchillo casi había encontrado su cuello si Pável no hubiera reaccionado a tiempo.
Delante de él, un Stalker con exoesqueleto blandía un cuchillo en su mano derecha y, con la mano izquierda, le hizo una seña a Pável que probablemente haya sido una provocación.
Sin embargo, Pável no pareció entender esto y levantó su rifle a la altura del hombro para disparar al Stalker frente a él y apretó el gatillo.
Si el clic que se escuchó no indicaba que su arma estaba vacía, entonces se había atascado. Dejando de mirar al Stalker frente a él y levantando su rifle a la altura de su rostro, Pável pudo notar como un casquillo de bala se quedó atorado en la recámara del arma, impidiendo que el siguiente entre para repartir más muerte.
Estupendo...
El Loner se abalanzó sobre Pável, tratando de apuñalarlo, pero él logró evitar la estocada al colocar el arma de fuego en el camino del cuchillo, provocando que esta cayera de las manos del Monolithian por la fuerza que empleó el Stalker en su ataque.
Jodido exotraje...
Sacando su propio cuchillo de combate, Pável trató de apuñalar al tipo con traje exquisito delante de él, solo para que él Loner tomara su mano y lo jalara hacia un lado, cambiando la dirección de su puñalada y provocando que Pável caiga al suelo.
El Monolithian no se rindió, pues se levantó de nuevo y blandió su cuchillo solo en su mano izquierda, teniendo una idea de cómo lidiar con el Loner delante de él.
Con un movimiento rápido que el Stalker no pudo ver, Pável sacó una granada de su chaleco y la sostuvo en su mano derecha.
Ahora listo, Pável hizo el mismo gesto que le enseñó un viejo amigo, según lo que podía recordar su memoria, en caso que quiera enfadar a alguien lo suficiente como para que tengas deseos violentos... También dependía de que tipo de persona era o su paciencia pero eso no venía al caso ahora.
Ahora Pável debía sobrevivir a esta pelea, y él sería alabado por su preciado Monolito... como su protector.
Pável levantó la mano y le enseñó el dedo medio al Stalker delante de él, lo que obviamente provocó la ira de este y corrió directamente hacia Pável, con intenciones asesinas. El Monolithian no perdió el tiempo.
Agachándose bajó el ataque, Pável logró terminar detrás del hombre y le propició una patada en la espalda, provocando la caída de este. Él tomó su cabeza y comenzó a golpearla contra el suelo, agrietando la visera del casco del hombre.
Pável golpeó tantas veces la cabeza del hombre en el suelo que la visera del casco se había roto y mostraba la gran cantidad de sangre que fluía en el suelo.
Supongo no estaban hechos para proteger al usuario del mismo casco...
Habiendo terminado con él, Pável desabrochó el seguro de la granada y, con algo de esfuerzo, levantó al hombre y colocó el explosivo debajo de él.
Pável se alejó del pronto cadáver y recogió su rifle de asalto que estaba tirado en el suelo.
Mientras Pável trataba de desencasquillar el arma, el sonido de una explosión amortiguada resonó por todo el lugar. Volteando a ver al Stalker que había dejado en el suelo, ahora observó como una gran cantidad de sangre fue esparcida por el suelo. Probablemente la explosión tan cercana a su abdomen fue lo que destrozó su armadura y, por consiguiente, su cuerpo.
Maldita sea... Me aseguraré de no hacer eso para la próxima pelea de cuchillos...
Cansándose de intentarlo, Pável dejó caer el arma al suelo y se acercó al cadáver del Loner con Exoesquetelto. El hombre tenía una funda para pistola, la cual llevaba una adentro, que estúpidamente no usó. Desabrochando la funda, Pável obtuvo la pistola del hombre, la cual era una Fort-17.
Guardando la pistola en su propia funda, Pável se apoyó contra una pared y deshizo el torniquete que llevaba en el brazo. Para su suerte, la herida había dejado de sangrar a pesar del esfuerzo físico anterior, ¡eso parecía improbable! Pero había sucedido. Luego de eso, el Monolithian sacó un paquete de vendas de su mochila y procedió a envolver su herida con cuidado. Ya le preguntaría a alguno de sus hermanos por ayuda, pero ahora quedaba asegurar los suministros e informar el éxito de su misión.
El sonido de los arbustos a su lado llamaron la atención de Pável, quien inmediatamente desenfundó su pistola y se puso en guardia. Por un momento, Pável pensó que lo estaban observando y revisó sus alrededores, sin ningún resultado.
Se escuchó otro sonido, esta vez de una lata cayendo al suelo, y el Monolithian se acercó lentamente de donde provino el sonido hacia una casa ligeramente derrumbado. Él observó a un Stalker con ropas vagamente familiares para Pável. El hombre estaba comiendo de una lata de aparente sopa de tomate, observó a Pável con la mayor indiferencia posible y dijo—: Oh, así que vinieron... —El hombre dejó la lata a un lado, se rascó la barba y volvió a hablar—: Sabía que vendrían, no nos dejarían vivos aquí sabiendo que pueden acabar con nosotros fácilmente.
Pável sólo permaneció en silencio ante las palabras del Stalker y siguió apuntando a su cabeza con la pistola que llevaba en la mano.
—Sí... apresúrate y mátame, ya estoy cansado de todo esto...
Pável solo pudo observar al hombre delante de él, el cual parecía que estuviese teniendo un problema emocional.
—¿Qué estas esperando? Mátame, no puedo cargar con la muerte de otro compañero sobre mis espaldas... —El Stalker llevó sus manos enguantadas a su rostro, en señal de frustrada tristeza—. Debí haberlo acompañado y muerto con él... ciertamente debí hacerlo... Pobre chico...
Pável no sabía de qué estaba hablando este hombre, pero al mostrar tanta tristeza, Pável sólo pudo disculparse, ofrecerle misericordia y continuar con su misión—. Lo siento por ti —se disculpó Pável, antes de levantar la pistola a la altura de los ojos del Stalker, el cual se mostró sorprendido al escuchar la voz de su antiguo compañero hablarle de esa manera. El hombre sólo pudo cerrar los ojos y soltar unas lágrimas de dolor, antes de caer al suelo detrás de él, con un agujero de bala entre los ojos.
Pável bajó el arma y, en un momento de extraña lucidez, derramó dos lágrimas... Al menos eso fue lo que pudo hacer por Boris, ya que los recuerdos implantados retomaron su mente tan pronto como había regresado.
El sonido de un coche encendiéndose llamó la atención de Pável, quien salió de la casa y observó como un UAZ-469 salía del lugar a toda velocidad, Pável vio a lo lejos como el todoterreno atravesaba la verja de metal que habían colocado los militares cuando se fueron de la Zona.
Inmediatamente después, Pável supo el error que había cometido.
El Monolithian corrió hacia el búnker del cual hablaron sus hermanos, el búnker de un tal Sidorovich quien proporcionaba armas a los Stalkers en Cordon.
Bajó las escaleras y llegó a donde se suponía que estaba la tienda del viejo gordo, la mayoría de las cosas aún estaban ahí. Armas, atuendos, suministros y artículos varios yacían allí, probablemente, Pável había detenido el escape del hombre con sus cosas.
Al menos los hermanos tendrán más equipo qué utilizar.
Pável se agachó y colocó su mochila en el suelo para buscar algo. Segundos después, Pável obtuvo su PDA y mandó un mensaje de su "éxito" a Charon. Él estaría algo molesto con él.
Bueno, Pável acabó con lo que quedaba de las facciones de Stalkers en la zona. Sinceramente, yo mismo jugué S.T.A.L.K.E.R Anomaly en dificultad "difícil" con la facción Monolith y, una vez que decidí que quería ver a todo el mundo arder, eliminé a casi toda la población de Stalkers en la zona... Ellos reaparecen sí, pero los líderes, los personajes importantes y algunos comerciantes, no. Ciertamente fue difícil, pero lo hice... No estoy orgulloso de ello.
El significado y pronunciación de las palabras en ruso aquí debajo:
Блядь (Blyat): Joder
Убей его! (Ubey yego!): Mátenlo!
