Luego de un desvío rápido de la carretera hacia el bosque todo porque su contador Geiger había empezado a registrar niveles de radiación peligrosamente altos más adelante, Pável había estado caminando por varios días, tal vez más de una semana o dos. Sus raciones escaseaban, así que tener de más le haría sentirse seguro sobre su supervivencia.

Por eso, el Monolithian se encontraba cazando animales por los alrededores de su campamento. Si bien él no tenía armas para ello más que un simple cuchillo Bowie para despellejar a sus presas, él compensaba esto con sus conocimientos de cacería que aprendió al hacer trampas para cazar ratas en la Zona y la propia dosis de educación que le daba Boris de vez en cuando.

Maldita sea...

Reprimiendo los recuerdos dolorosos de otra década, él se encontraba revisando las trampas que había puesto la noche anterior. Aquellas trampas consistían en un juego de palos y cuerdas los cuales estaban perfectamente colocados para que, con tan solo poner un cebo al lado del palo que activaba la trampa, él podría mantener atrapado su desayuno allí hasta que pueda comprobarlo hoy por la mañana.

Pável caminó entre los árboles, tratando de localizar dónde dejó su trampa al haber puesto algunas pistas que lo llevarían por donde él quería ir.

Unas vueltas más tarde y Pável se encontró con la primera trampa que puso. En total eran cuatro, pero no había que apresurarse, él tenía todo el día para ello siempre y cuando se encargara de avanzar su camino hasta que encuentre, según él, algún tipo de civilización.

Primero debo sobrevivir, maldita sea... luego veré que hago para salvar al mundo.

Resulta que la Consciencia - C esperaba mucho de Pável, después de todo, él era un S.T.A.L.K.E.R, pero el Monolithian aún dudaba que llegaría vivo hasta el día en que pueda ver a la humanidad conviviendo "tranquilamente" con la Zona.

No todos los días te obligan a cargar con gigabytes de información en tu PDA que serían vitales para salvar al mundo en un futuro cercano...

Lo cual es exactamente lo que la Consciencia - C le había mandado a hacer a Pável, obviamente.

Su capa revoloteaba con el viento ligeramente mientras él caminaba por el bosque frío. Nuestro Stalker, luego de improvisar un soporte para colocar sus ropas húmedas al lado de la fogata después de dejar la Zona, había logrado secar su nueva capa y esta era más cálida de lo que él pudiera haber imaginado. La prenda de tela podía abotonarse hasta unos centímetros más abajo de su mentón, haciendo que la misma pueda mantenerse pegada a su cuerpo, proporcionando camuflaje para entornos urbanos.

Pável gruñó... Pero esto es un maldito bosque.

Realmente valió la pena llevarse esa capa consigo.

Al llegar a donde él supuso dejó la trampa, la encontró vacía y destrozada, notando como unas marcas de garras y rastros de sangre se esparcían por toda el área circundante, para finalmente dirigirse todas en una sola dirección.

... a las profundidades del bosque.

Pável decidió ignorar el hecho y tratarlo como si algún otro depredador haya encontrado primero su desayuno, así que continuó su búsqueda por las otras trampas, solo que... había un problema.

Todas parecían estar en las mismas condiciones.

Fue en la cuarta y última que él logró captar un gruñido gutural proveniente de la densa capa de árboles a la que ahora él estaba viendo.

Puedes llevarte mi presa todas las veces que quieras... pero no evitarás que me coma un puto conejo hoy día.

Sin importarle mucho su instinto de autoconservación, Pável decidió adentrarse al bosque para cazar a la criatura que estuvo robándose su almuerzo.

Sí, ya habían pasado unas horas desde que empezó a buscar.

Las marcas de garras solo continuaron manifestándose en las cortezas de árboles, claramente indicando que la criatura era una territorial y que no quería ser molestada...

... o puede que solo esté jodiendo con Pável.

De todas formas, a él le importó una mierda.

Quitando el rifle gauss de su espalda, el Monolithian sostuvo el arma en sus manos mientras avanzaba cautelosamente por aquel bosque frío y oscuro.

Sí, el bosque era oscuro a pesar de que el sol estaba en su punto más alto en el día. Las copas de los árboles impedían que la luz pasase libremente por el lugar, dándole un aspecto algo inquietante.

Pável siguió los rastros sangrientos hacia un claro en el bosque. La sangre, tripas y huesos estaban esparcidos por doquier. En el centro del claro había una sola criatura, un perro ciego con las patas rotas y marcas de quemaduras graves en todo su cuerpo...

Maldita sea el pequeño había pasado por un infierno literal.

El sádico insensible que le había hecho esto al animal probablemente seguía por el lugar, si el ocasional susurro del viento y el movimiento de los arbustos le indicaba algo.

Los ligeros y lamentables gemidos que emitía el mutante indicaban lo mal que lo estaba pasando—. ¿Qué haces aquí, pequeño?

Un rugido se escuchó por todo el lugar.

Suena como un chupasangre...

La cosa con la que se enfrentaba Pável sabía que él estaba en su guarida, probablemente esperando el momento perfecto para atacar.

—Pequeña mierda... ¿por qué no sales para que tengamos una charla no amistosa e unidireccional, eh?

Detrás de él, pasos notoriamente pesados sonaban tan intimidantes que le tomó casi toda su fuerza de voluntad no correr asustado hacia el bosque.

Curiosamente, su contador Geiger empezó a pitar como loco justo en ese momento.

Pável no giró para ver a la criatura aún, sino que optó por tranquilizar sus nervios primero.

Inhala... exhala... inhala... exhala...

El Stalker podía soportar que una criatura de una estatura probablemente más considerable que él estuviera detrás suyo, esperando para el primer descuido del Monolithian para cortarle la cabeza ahí mismo.

Pável se preguntó mentalmente... ¿por qué no me ha atacado ya? Mientras que su sudor del tamaño de balas calibre .357 bajaba por su frente.

Lo que no podía soportar nuestro experimentado S.T.A.L.K.E.R era que la criatura respirase pesadamente sobre su cuello, mientras que su baba caía de su boca y empezaba a manchar su ropa.

¡A la mierda!

Con un movimiento practicado, Pável se lanzó al suelo delante de él, rodando fuera del camino de la bestia que quería despedazarlo. Esto pasó lo suficientemente rápido como para que el Stalker lograse esquivar efectivamente la garra de aproximadamente 37 centímetros que se extendió para atrapar su cabeza.

Levantándose del suelo rápidamente y apuntando su cañón gauss desde la altura de la cadera, Pável pudo ver mejor a su agresor... aunque fue solo por un segundo.

La bestia delante de él rugía como un chupasangre... solo que no se veía exactamente como uno de su especie.

Pável describe al mutante como al más feo que ha visto hasta ahora, superando inclusive al Pseudogigante. Aquel chupasangre atrofiado no tenía tentáculos en comparación con los verdaderos chupasangres, sino que su boca había sido literalmente ROTA. No tenía mandíbula y los tentáculos parecían haber sido arrancados. Sus garras eran tan grandes que Pável podría jurar que su armadura no lo salvaría si llegaran a tocarlo; por último, su piel sufría de llagas las cuales supuraban un liquido verde que Pável juraba no era normal en ellos.

¿Qué es esta mierda...?

Sin siquiera tener otro segundo más de apreciación, la bestia se lanzó hacia adelante, buscando el cuello del Stalker y por poco alcanzándolo. Si no fuera porque el tiempo de reacción de Pável era 0.11 segundos más rápido que el ser humano promedio, probablemente habría muerto allí mismo.

¿Como lo había descubierto? El doc de turno de hace varios años le hizo una prueba para saberlo. Es curioso como una regla y las matemáticas le ayudaron con eso.

La bestia era algo impaciente, ya que se encontraba cargando de nuevo contra Pável una vez se volvió a incorporar.

Dame tiempo para pensar, maldita sea...

El mutante trató de atraparlo con sus garras o al menos dañarlo, pero con la velocidad con la que se movía Pável, quien llevaba alrededor de 70 kilogramos de equipaje misceláneo sobre sí mismo, esa tarea le era difícil, sino imposible.

Pável esquivó y bloqueó con su arma lo más que pudo, hasta que pudo encontrar una abertura en los ataques frenéticos que la bestia hacía tratando de lastimar a Pável.

Te tengo ~

Con una patada bien puesta en el vientre de la criatura, Pável pudo golpear a la bestia con la culata de su arma, para después darle un buen puñetazo en el rostro, lo que hizo que el chupasangre atrofiado chillara con dolor.

Aturdida, la criatura se quedó ahí por un segundo, segundo que Pável aprovechó y apuntó con su rifle gauss.

Sin embargo, la criatura parecía más lista de lo que inicialmente demostró ya que, una vez que Pável dejó de moverse para apuntar, la bestia lo aprovechó y apartó el arma de su trayectoria original, provocando que el disparo del cañón gauss atravesara un árbol cercano.

Ahora, a la merced del chupasangre atrofiado, Pável no pudo hacer nada más que pedir que su suerte lo salvara de esta.

¿Por qué me atacó en primer lugar? ¿no sé supone que son dóciles conmigo? ¿por qué cojones lisió al perro y lo dejó en medio del claro? Todas esas preguntas no serían respondidas, ya que la mente de Pável pasó de divagar a concentrarse más en el dolor que estaba sintiendo en el cuello. La maldita criatura hacía honor a su nombre chupando la sangre de Pável de su cuello con los malditos dientes de su maxilar superior y una lengua tan larga que hasta le dio miedo al experimentado Stalker.

¡¡En serio!! ¿¡qué mierda está pasando!?

Pável logró liberarse del agarre del chupasangre por un momento, habiendo tenido que dejar atrás su rifle gauss, sintiendo como aquel líquido verde ingresaba en su cuerpo y se filtraba por sus venas.

Блядь...

El Monolithian observó al mutante delante de él con odio. Si esta bestia no lo mataba ahora, probablemente esa mierda que insertó en su cuerpo lo haría más tarde.

¿Qué diablos me metió esa cosa? No, espera... ¿por qué todo se vuelve oscuro...?

Con Pável casi desmayándose por la fatiga, la bestia intentó aprovechar este momento y acabar finalmente con esta presa que le había dado tanta pelea.

Pável juró por un segundo que, con su visión algo borrosa, pudo ver cómo la criatura le sonreía maliciosamente.

¿Por qué no vas y te comes 30 kilogramos de residuo nuclear? Feo de mierda.

Desenfundando rápidamente su pistola USP "March" mientras tosía cantidades preocupantes de sangre dentro de su máscara, Pável disparó tan rápido como sus músculos entumecidos se lo permitieron.

Tres, cuatro... seis, siete... resonó un clic por todo el claro, indicando que el cargador del arma estaba vacío, lo cual Pável tardó un poco en registrar con la visión de túnel que tenía y su audición dañada de alguna manera. Esa cosa verde hizo más daño de lo que dejaba ver...

Poco sabía él que se estaba intoxicando incluso antes de que fuera mordido. Su contador Geiger no pitaba furiosamente por nada.

La criatura parecía no haber sido afectada por las balas, más bien parecía que se encogió de hombros ante el calibre .45 ACP, sin embargo, eso no era todo lo que tenía Pável.

Tomando el cuchillo Bowie que colgaba de su cadera, Pável se lo clavó en el pecho a aquella bestia con algo de dificultad, pues al parecer su piel era más dura de lo que esperaba, provocando que la misma emitiera un rugido de algún tipo. Si era dolor o alguna que otra mierda, a Pável ya no le importaba.

Con el mutante distraído, Pável logró escabullirse de su visión y se acercó a donde dejó caer su rifle gauss.

El Monilithian tomó el rifle en sus manos y, con la suerte que llevaba teniendo hasta ahora, lo único que pidió fue que alguien de allí arriba lo perdonase por todos sus pecados mientras trataba de alinear la mira telescópica corta con la bestia que tenía delante.

Cerrando los ojos, Pável apretó el gatillo y el arma sonó como un trueno cuando disparó.

Abriendo los ojos lenta pero nerviosamente, Pável notó el nuevo agujero inmenso que tenía el árbol detrás de la criatura.

¡Ah! Y también había desaparecido una parte considerable del pecho de la criatura, ¡yuju!

Con la criatura muerta, Pável no perdió tiempo y dejó caer su arma al suelo, buscando su PDA furiosamente en sus bolsillos. Él notó las marcas de quemaduras que presentaba su mano derecha, él temía saber el por qué.

Una vez encontró su PDA, el Monolithian empezó a buscar en su guía, confiando en que la Consciencia - C haya hecho lo que dijo, así que buscó y buscó por unos segundos desesperantemente tensos, hasta que lo encontró...

Por su parte, él creía saber la respuesta a la pregunta que se hizo desde el momento en que vio a ese chupasangre atrofiado. Solo que no estaba seguro si...

Bingo...

El ELID, o "Enfermedad Infecciosa de Bajas Emisiones de Eurosky", se registró aproximadamente en el año 1976 debido a la exposición prolongada contra la radiación que emite el fluido de colapso. Es muy complicado para Pável describirlo ahora con su mente yéndose por la borda, pero lo mejor que se le ocurrió a él para resumir esa información es que es una "tecnología alienígena".

De todas maneras, se suponía que la enfermedad es lo suficientemente peligrosa, ya que no existía un tratamiento para la cual y el tratamiento para enfermedades por radiación que se les dio a los pacientes infectados por este mal no parecía funcionar.

No es que le importara mucho darse un tratamiento contra las enfermedades de radiación ahora, sino que eso no importaba.

Pável despresurizó uno de los contenedores de plomo que tenía colgando de su chaleco y sacó el artefacto Palomilla, para luego abrazarlo con todas sus fuerzas, esperando recuperarse con el desintoxicante natural.

Lo único por lo que debía preocuparse ahora era por la cantidad de glóbulos rojos que estaba perdiendo para tratar la enfermedad que acababa de adquirir.

Ciertamente, el chupasangre infectado había podido evitar que Pável comiera un conejo ese día.

Maldita suerte que tiene...


Pável despertó dos horas después de haber tomado una siesta con el artefacto. Bueno, el artefacto se había escapado de sus manos y había estado flotando un rato por todo el claro. Lo bueno es que el mismo no se perdió por el bosque.

Al tratar de levantarse, un fuerte mareo afectó al Stalker quien, sin nada más que hacer por ello, se quitó la máscara y cayó al suelo, empezando a vomitar lo que había comido hace rato mezclado con su sangre.

Luego de haber terminado con eso, Pável se preguntó qué hizo ezactamente el artefacto con su cuerpo porque sinceramente se sentía mucho mejor que antes, ya no tenía fatiga ni sus músculos se sentían como si hubiera pasado tres días entrenando sin parar bajo la supervisión de Charon.

Con un encogimiento de hombros tembloroso, Pável se levantó de nuevo y, recogiendo aquel artefacto y guardándolo en su respectivo contenedor de plomo, el Monolithian se sintió renovado. Con anemia y más débil, pero renovado.

Soñó cómo su madre lo tenía acurrucado sobre sus brazos, acariciando su cabeza y rogándole a su Dios para que Pável esté mejor para mañana.

No es que el Stalker fuera un cultista religioso... una vez lo fue, pero no es como si fuera un religioso de tiempo completo. Aunque, sinceramente, estaba muy agradecido con el Dios de su madre si es por eso que él se encontraba mejor ahora.

No creí que el artefacto funcionaría...

Su atención pasó de la reciente marca que dejó la boca del chupasangre en su cuello hacia las marcas de quemaduras que tenía en su piel.

Aquellas marcas estaban esparcidas por todo su cuerpo. Aunque le dolía tocarlas, no es como si no pudiera soportar el dolor... solo que sabía qué significaba esto. Él había sido infectado con ELID y había vivido para contarlo.

Pável prácticamente se había curado de la enfermedad con la ayuda de aquel artefacto Palomilla. Solo que aún no podía creer que lo había hecho de una enfermedad literalmente incurable con solo abrazar una formación antinatural de roca luminosa.

Volviendo con el mutante, el animal no respiraba y estaba frío al tacto, probablemente murió hace un tiempo con lo que le tomó a Pável recuperarse.

Con un suspiro triste, el Stalker procedio a recoger sus cosas y dejar el lugar para volver a su campamento.

Su contador Geiger se había calmado luego de avanzar unos cuantos metros, pero, obviamente, aún pitaba. Pável necesitaría una desinfección para su ropa más tarde y un baño...


Luego de un rato de caminata en dirección a su campamento improvisado, Pável logró volver con las manos vacías e información nueva. Él escribió en su PDA las peculiaridades del nuevo enemigo con el que se encontró en el bosque y que él sabía que serían muy recurrentes a partir de ahora.

El Monolithian recogió lo poco que dejó atrás y procedió a continuar con su camino errante.

Maldito ELID...

Cómo acostumbraba Pável, maldijo a aquello que lo molestaba y escribió sobre el chupasangre infectado con ELID en su guía. Los encuentros con más infectados de este tipo se volverían normales, él lo sentía en sus venas, literalmente...

Luego de un buen rato de caminata, mientras Pável continuaba con su discusión mental sobre "¿¡Por qué demonios juegan con cosas que no son de este mundo!?", nuestro Stalker logró salir de aquel denso bosque en el que se encontraba. A lo lejos, el Monolithian logró divisar una carretera, probablemente alguna autopista importante en el pasado.

Continuando su camino por la carretera desolada, el Stalker caminó despreocupadamente mientras centraba su atención en la nubes que se formaban en el cielo, pudo distinguir una pala, de todas las cosas que podía imaginarse.

Caminó unos cuantos kilómetros hasta que logró divisar unos edificios en la lejanía, probablemente estaban lo suficientemente lejos como para decir que debería tomar un descanso y luego seguir, pero él no quería dormir al lado de la carretera ahora.

O tal vez debería...

La anemia le impediría eso... Sí, un descanso valdría la pena, afirmó él.

Improvisando una cama con una caja de cartón que encontró en un montón de basura acumulada que convenientemente estaba unos metros más adelante, Pável encendió una fogata con las ramas que recogió y comió unas cuantas hogazas de pan junto con dos latas de "delicia del turista". Él tenía hambre por no haber almorzado.

El sol daba sus últimos rayos ultravioleta del día mientras se ocultaba de esta parte del mundo para alumbrar a la otra mitad. Pável encontró hermosa la puesta de sol, otra de las más hermosas vistas que tuvo el privilegio de ver desde que despertó en la zona.

Con un suspiro, el Monolithian se echó en su cama improvisada de cartón, acurrucándose con su capa para evitar el frío, y empezó a contar las estrellas en el cielo hasta que logró quedarse dormido al lado de la carretera.

Para cualquiera que lo estuviera mirando, pensaría que sería una presa fácil en su estado actual. Lo que no sabrían es que los Stalkers tienden a desarrollar la habilidad de dormir siendo conscientes de su entorno... o sino es que Pável tenía problemas de sueño, si fuera la una o la otra qué más da.

Lamentablemente no pudo descansar tranquilamente esa noche.


Pável se despertó inquieto.

Él estaba recogiendo su mochila actualmente y colocándosela en la espalda. El Monolithian se despertó porque sintió que estaba siendo observado.

Es algo completamente raro, no había nadie a los alrededores y el silencio reinaba por esta parte de la carretera, pero el Stalker sabía que estaba siendo observado, aunque no parezca así.

El Monolithian decidió seguir su camino, sin tomar un apropiado desayuno. Esto le haría mal más tarde, pero ahora tenía que moverse, su instinto le decía que algo malo pasaría si no lo hacía.

Fijando su destino en la ciudad a lo lejos, Pável empezó a caminar por la carretera una vez más y, con suerte, encontrando a alguien vivo por allí.

Mientras tomaba la cantimplora con agua de su mochila, el Stalker procedió a beber la mitad de lo que le quedaba y echarse el resto encima de su cabeza, refrescándose.

La luz de la luna alumbraba la noche de Pável, aquel satélite a millas de distancia empezaba a desaparecer y ser reemplazado por el sol, el cual anunciaba su llegada por los rayos de luz matutinos. Tal vez la hora estaba entre las 5 o 6 de la mañana.

Con una caminata algo rápida pero segura, Pável logró acortar una distancia considerable entre la ciudad y él en poco tiempo.

El único problema es que su estómago rugía con desesperación y se sentía algo débil como para seguir hacia su destino.

Haciendo una breve parada, encendiendo un fuego y sentándose encima de un montón de chatarra, Pável se sirvió un desayuno de hogazas de pan restantes del día anterior y las de salchichas de dieta que le sobraban.

Maldigo estómago exigente.

Cálmate ahí, Stalker. Es por tu salud.

Luego de una serie de maldiciones después, Pável continuó con su caminata hasta lograr llegar a lo que serían las afueras de la ciudad en unas horas. El letrero que indicaba el nombre de la misma estaba oxidado y con manchas verdes por todas partes, tanto así que el nombre de la ciudad era ilegible.

Ignorando aquel letrero, Pável decidió adentrarse en la ciudad, de la cual se podía ver una notable niebla en el centro de la misma por alguna extraña razón.

Pável empezó a ver edificaciones no tan presentables, siendo el deterioro del tiempo uno de los principales factores de esto, pero a él no le importó mucho porque un edificio en particular llamó su atención completamente.

Era un minisupermercado.

Pável se interesó por un minisupermercado de todas las cosas. Claro, él escaseaba de recursos en estos momentos, pero creo que hubiera valido más la pena que se fijase primero en la escuela claramente habitada que se cernía al final de la calle.

Cómo sea, el Stalker ya había priorizado su alimentación, por lo cual el Monolithian se acercó a aquel minisupermercado para buscar lo que sobró de esta ciudad "abandonada".

Quitando las barricadas que habían en la puerta corrediza bloqueada, Pável pudo hacer su camino dentro del edificio. Los tics de su contador Geiger empezaron a sonar justo cuando puso un pie dentro del edificio, al igual que aumentaban en intensidad cuanto más se adentraba en el lugar.

El olor era nauseabundo, Pável no sabía esto gracias a los filtros de su máscara antigás PBF, pero el olor lo haría vomitar de nuevo si se la quitase.

Doblando una esquina de un mostrador del supermercado, Pável notó el gran cadáver que estaba en el suelo delante de él.

Maldita sea era otro chupasangre infectado, solo que este estaba muerto con un gran pedazo de viga incrustado en su espalda. Dios sabe que habrá pasado aquí.

Empezando a toser levemente, Pável logró ver con horror que empezó a toser sangre de nuevo.

Lo que sea que les hicieron a esos chupasangres, emitían tanta radiación de fluido de colapso que probablemente moriría si se quedaba unos segundos más allí.

Pável se dio media vuelta y salió del minisupermercado para preservar su salud, a pesar que ya tomó una dosis preocupante de radiación de fluido de colapso.

Apenas puso un pie de vuelta en la calle, Pável notó que habían cuatro individuos caminando hacia donde estaba él. Ellos no poseían ropa militar, más bien parecían una especie de guerrilla.

Pável suspiró, extraño.

El Monolithian desenfundó su pistola y la tuvo en su mano detrás de su espalda por si estallaba un conflicto contra estas personas.

No sé por qué no me agradan...

—¡Hey! ¿Quién eres tú? —preguntó uno de ellos desde la distancia en la que se encontraban, mientras aún se estaban acercando—. ¿No sabes que ese sitio es peligroso?

Pável miró el minisupermercado al que había entrado antes el cual tenía varios letreros improvisados de "Peligro".

Él quiso palmearse la cara ahora.

Volviendo a mirar a las personas que tenía delante para responderles, notó las armas diversas que llevaban. Puede que Duty haya tenido una gran cantidad de armas, pero estos tipos tenían la diversidad.

El primero que se hizo notable fue el gigante que estaba entre ellos, aquel tenía un pañuelo verde sobre su cabeza y sus ropas eran un telnyashka junto con unos pantalones cargo de camuflaje boscoso y una chaqueta de cazador verde. También llevaba unas botas de trabajo de color beige.

El segundo y más joven estaba al lado del gigante por hombre que estaba frente al grupo, este tipo llevaba una chaqueta marrón de cuero y una gorra cola de pato azul sobre su cabeza. Sus pantalones manchados con lo que probablemente era aceite le decían a la luz que alguna vez fueron de color verde. El tipo llevaba zapatillas blancas.

El tercer hombre... mujer que vio, llevaba un pañuelo rojo cubriendo su boca, tenía el cabello corto y usaba ropas que mayormente uno vería en invierno, lo cual es normal considerando las bajas temperaturas que Pável estaba registrando desde que salió de la Zona.

El cuarto y último era lo más parecido a un Stalker que podría tener por aquí. El hombre llevaba zapatillas de la marca que tanto les gustaba a los gopniks mientras que usaba una chaqueta negra y unos pantalones de la misma marca, el chaleco de policía pintado que llevaba encima lo protegía de las puñaladas.

Habiéndolos mirado por diez segundos a sus rostros y terminado su apreciación sobre ellos, Pável solo esperó a que estos tipos se acercaran lo suficiente como para hablar.

—Uh... Привет? —preguntó el más jóven de ellos, al ver las vestimentas de Pável, preguntándose si el Stalker que tenía delante era un militar.

—Saludos, pero antes de que se acerquen lo suficiente a mi zona de confort debo preguntar, ¿quiénes sois ustedes?

—Somos los locales de esta ciudad —respondió el gigante por hombre que tenía delante—. No hay nadie más aquí, solo nosotros. El ELID destruyó esta ciudad hace mucho tiempo y estuvimos limpiandola desde entonces.

—Ustedes... ¿ustedes estuvieron limpiando esta ciudad?

—Difícil de creer, ¿verdad? —dijo la chica, con sarcasmo—. Les robamos algo de tecnología al Acuerdo Europeo, no es que los muertos tengan muchas necesidades tampoco. —Sus compañeros se rieron ante la broma... estos tipos hicieron algo.

—Discúlpame si no he sido informado, pero ¿qué es el Acuerdo Europeo?

El más grande de ellos se rio entre dientes y señaló sus alrededores—. ¿Seguro que quieres hablar en medio de la calle por la mañana? No es que nos preocupemos por ti ni nada pero no desearía tener que matar a otro tipo que se convirtió en un infectado durante mi turno.

Maldita sea, tiene un buen punto...

—Podemos llevarte a nuestra base de operaciones al final de la calle, te ves algo mal así que bien podríamos darte de comer, viajero.

Pável suspiró, sabiendo que ahora tenía un techo y un plato de comida para esta noche—. Lo apreciaría bastante.

Con eso, Pável siguió a estas personas hacia su "base" al final de la calle. Llamaron a las puertas y, una vez las abrieron, fueron directamente al comedor.

El más joven se separó del grupo diciendo algo sobre, "informar del nuevo visitante".

Le dejaron tomar un plato de comida a Pável. Él aún no sabía lo rápido que había pasado todo esto, hace unos momentos estaba afuera siendo interceptado por un grupo de... algo, y ahora aquí estaba él, comiendo con ellos amigablemente mientras estaba siendo interrogado.

—¿Y de donde vienes? —preguntó la chica.

—Antes de decir algo más, me gustaría saber quiénes son ustedes... si no les importa —preguntó Pável siendo condescendiente.

—Oh, mi culpa. Soy Igor —respondió el gigante por hombre.

—Yo soy Alexander y el chico que se fue es Nikita —dijo el hombre parecido a un bandido frente a él.

—Rose —respondió la chica.

—Es un gusto, yo soy Pável —Alexander hizo una mueca al escuchar su nombre, pero el Monolithian dejo pasar por alto eso y no preguntar.

Mientras Pável disfrutaba del estofado que habían preparado estas personas, él sacó de su mochila su propia botella de vodka casi vacía, para luego verter el resto del contenido de la misma por su garganta, intoxicándose con aquel veneno.

Con un eructo bajo, Pável continuó su comida en completo silencio. Los "lugareños" lo miraron, esperando una respuesta.

—Verdad... soy de Kiev, Ucrania.

Los tres se miraron con algo de incredulidad, para luego volver a ver a Pável con completo horror.

—Eres... ¿eres de Kiev? —preguntó Rose.

—Uh, sí... soy de Kiev, ¿hay algún problema con ello?

—Oh, no. No hay problema con la ciudad en sí —argumentó Alexander—. El problema es cómo te las arreglaste para llegar desde Kiev hasta esta ciudad si en el camino hay una zona completamente irradiada donde la muerte es la piedad de los que ni siquiera sabían que estaba pasando hasta que cayeron las bombas.

Pável se quedó un momento en silencio, contemplando las palabras de Alexander, hasta que volvió a hablar, con total indiferencia—. Ya estuve en una zona irradiada hasta la muerte antes, no veo cuál es el problema. —Pável terminó de comer y agregó—. Deberías saberlo más que nadie aquí, Alexander.

Pasaron unos momentos incómodos en los que Pável continuó mirando a Alexander. El bandido compitió contra esta mirada, sudando ligeramente al pensar que su pasado sería descubierto si el Monolithian que tenía delante de él abría la boca.

Pável solo suspiró y se levantó de la mesa—. Ha sido un gusto ver a otras personas con vida luego de lo que pasó... hace dieciséis años, pero aún no me dijeron quiénes sois.

—Ya te dijimos nuestros nombres.

Pável suspiró ruidosamente—. No, quiero saber el nombre de vuestro grupo... me imagino que tienen uno, ¿verdad?

Alexander entendió lo que dijo Pável y respondió—: Sí, sé a qué te refieres. —para luego levantarse de la mesa y después agregar—: No tenemos un nombre definido, solo somos carroñeros y vivimos en esta ciudad.

Rose e Igor se levantaron de sus asientos al igual que Alexander y se despidieron de Pável, argumentando que tenían que volver a hacer patrulla en la carretera, buscando cosas para traer a sus base. Ellos esperaban volver a hablar con el Monolithian en un futuro cercano.

Pável no supo qué hacer a continuación, así que también se levantó de su asiento y salió del comedor para empezar a explorar el antiguo centro educativo en el que vivían estas personas ahora.

En su caminata, logró ver como un grupo pequeño de carroñeros cargaban unas cajas algo pesadas, así que se les acercó y preguntó si necesitaban ayuda, a lo que ellos accedieron sin dudarlo.

Un hombre corpulento mencionó algo sobre que las partes de T-Doll eran muy preciadas en el mercado negro, pero Pável no le prestó mucha atención a esto por ahora.

El Stalker sabía los conceptos básicos de lo que era una T-Doll, o Tactical doll como se prefiera llamarles, pero no sabía lo suficiente como para sacar un contexto en general de la situación en el mundo.

¿Reemplazar a los humanos por robots humanoides? Perfecto para evitar muertes masivas de personas.

Luego de eso, Nikita se le acercó y le dijo que el líder de este grupo quería verlo, a lo que nuestro Stalker accedió, siguiendo a Nikita.

Un rato más tarde y el Monolithian estaba entrando a la oficina del antiguo director de esta escuela, de quien fuera el nombre que estuvo escrito en aquella puerta, ya no importaba.

El Stalker entró en la habitación y notó a la mujer con gabardina marrón y boina roja que estaba sentada detrás del gran escritorio de madera.

—Es bueno verlo, Pável —dijo ella— Soy Anastasia y soy la que dirijo aquí... toma asiento.

Y así Pável lo hizo, y escuchó atentamente lo que ella tenía que decir.


Él había escuchado todo lo que Anastasia tuvo que decir.

¡Y le alegraba haberlo hecho!

Resulta que ella le pidió que acompañase a un grupo de buscadores de chatarra como mercenario contratado para protección.

Le dijeron a Pável que podría quedarse todo lo que quiera siempre y cuando él ayudara en las tareas diarias que le encomendarían los carroñeros.

Y aquí se encontraba él ahora, escoltando a los mismos tipos de antes al sitio en el que emboscaron a un grupo de T-Dolls que se habían enfrentado aquí. Resulta que un grupo de tropas Sangvis y muñecas Griffin había peleado aquí cerca y ellos no habían podido llevarse todo en esos momentos, así que ahora estaban volviendo para recoger lo que faltaba... solo esperaban que nadie haya podido llevarse algo.

Igor iba delante de ellos, él tenía una M14 en sus manos mientras estaba observando por todos lados por el peligro.

Rose llevaba un rifle Kar98k colgándole de su espalda y Alexander tenía una AK-47. Nikita no estaba llevando nada en estos momentos y cuando Pável le preguntó, él respondió que sería mejor para él ya que podría llevar más cosas.

—No es como si hubiéramos muchos peligros por este lugar —terminó Nikita.

Con un asentimiento lento, Pável respondió—: Nunca debes ser tan confiado.

Nikita se encogió de hombros, y siguió caminando al lado de Igor.

Pável miró el paisaje boscoso muerto mientras caminaba por la carretera con los carroñeros. El bosque de este lugar estaba literalmente muerto. Árboles secos y sin hojas se presentaban por todo el lugar, no había césped y la tierra era completamente árida... este lugar no es viable para vivir.

Aún así, Pável no evitó preguntarse cómo los carroñeros seguían viviendo en esta ciudad muerta y cómo rayos se las arreglaron para limpiar parte de la misma del ELID.

Hasta donde Pável tenía entendido, la nube que cubría el centro de la ciudad a lo lejos era una nube de fluido de colapso o algo parecido, ya que, luego del segundo incidente de la isla de Beilán, las explosiones nucleares enviaron a la atmósfera grandes cantidades de este material y cantidades alarmantes de fluido de colapso se asentaron en varias partes de la tierra, infectando y matando todo en el proceso.

Así que, además de irradiada, grandes partes de la tierra son ahora inhabitables.

De cualquier manera, Pável y los carroñeros ya habían llegado a su destino.

Caminando lentamente ahora, los carroñeros empezaron a saquear los cadáveres femeninos de los androides muertos en medio de la carretera. Pável solo los miró, ya que él no tenía nada que hacer más que vigilar sus espaldas en caso de una emboscada, pero algo había llamado su atención.

Había una mancha de aceite justo debajo de las botas de Pável. Él se dio cuenta que no solo era una mancha, sino que era un pequeño tramo de aceite el que se formaba al seguir la pista de ello.

Comprendiendo que probablemente uno de los androides había logrado escapar de la emboscada, ahora Pável supo que había un fugitivo.

Dándose la vuelta para informar a los carroñeros, notó que ellos ya habían terminado de recoger el botín que faltaba. Ellos llevaban armas variadas colgando de sus espaldas y sus mochilas parecían estar llenas, probablemente llevaban suministros y munición en ellas que lograron recoger de los cadáveres.

—Hay un fugitivo —dijo Pável, llamando la atención de los carroñeros.

—¿Qué-?

—Qué todavía tenemos a alguien por aquí —respondió Pável, interrumpiendo a Rose—. Uno de los androides ha escapado, lo sé por las manchas de aceite en el suelo que dirigen al bosque.

Ellos no esperaron ningún segundo más. En el momento que vieron el tramo de aceite, trotaron en esa dirección, en búsqueda de la androide que había escapado.

Por poco se olvidan de Pável, quien tuvo que correr detrás de ellos para poder seguirles el ritmo.

Cuando Pável terminó de seguir el tramo de aceite, él encontró a los cuatro carroñeros apuntando con sus armas a una... ¿niña pequeña?

Aquella niña tenía una herida abierta en el abdomen donde aparentemente una bala de calibre de rifle la había herido.

Hablando de su apariencia, ella-

—Y quién puedes ser tú, ¿eh? —preguntó Igor, interrumpiéndome.

Maldito desgraciad-

—Vamos, habla o te dispararemos y luego te venderemos como chatarra —gritó Rose, levantando su rifle a la altura del hombro.

Por un demonio...

Pável se encontraba confuso ahora, ellos le estaban gritando a una "niña" que parecía que iba a romper a llorar en cualquier momento.

Por mucho que Pável se siga repitiendo lo mismo, no podía saberlo, así que tuvo que preguntarlo él mismo.

Apartando del camino a los carroñeros delante del androide, Pável pudo verla mejor.

Según una revista que estuvo leyendo hace un rato en la "base" de los carroñeros, la T-Doll era una modelo USP Compact de Griffon. Su cabello castaño cenizo estaba ensuciado con tierra y sus ropas eran una chaqueta azul formal de manga larga algo raída y sucia con una corbata negra y una falda blanca extremadamente corta. El paquete de suministros que llevaba en la cadera tenía un agujero enorme en la tapa, habiendo esparcido el contenido por todas partes y tenía una bolsa en el muslo donde alguna vez guardó munición. El sombrero de la T-Doll había desaparecido.

La muñeca no se parecía en nada a su imagen en la revista.

Pável observó como sus calcetines una vez azules habían sido ensuciado por el barro y tierra del lugar. Sus zapatos negros una vez pulcramente pulidos estaban sucios.

En sí, el aspecto de la muñeca era el peor.

Una vez la T-Doll vio la capa de Pável, se asustó tanto que inconscientemente retrocedió unos centímetros. Desarmada, indefensa e inútil, no había nada que ella pudiera hacer contra la amenaza frente a ella que reconoció como Sangvis Ferri.

Solo que esa amenaza habló con la voz más suave y condescendiente que había escuchado. Ni su propio comandante había hablado con tal suavidad hacia ella, un androide común que solo servía como reemplazo de los humanos para pelear en sus guerras.

Pável levantó las manos, tratando de calmar a la T-Doll claramente asustada—. Успокоиться. ¿Cómo te encuentras? —preguntó él, acercándose lentamente hacia la T-Doll, para luego arrodillarse frente a ella una vez alcanzó la distancia suficiente para hablar—. Pareces haber... sangrado bastante... ¿necesitas ayuda?

Rose soltó un bufido divertido—. ¿Ayuda? Es solo un robot, por amor de Dios. ¿Le estás ofreciendo ayuda a un robot?

—Sí, lo estoy haciendo —respondió él, mirando fijamente la herida que ella tenía en el abdomen, el tenía curiosidad por ello, ya que se veía... tan humana—. ¿Te duele? —La T-Doll asintió lentamente, respondiéndole al amable extraño.

Pável miró a los carroñeros y ellos lo miraron de manera divertida, esperando a que el Monolithian terminara de hablar con el androide.

—¿Ya terminaste de cuidar de tu nueva novia? Tenemos trabajo que hacer —dijo Rose, de manera sarcástica—. Nos gustaría llevarnos a la T-Doll a la base e interrogarle, así que si ya terminaste, permítenos empezar.

Asintiendo levemente, Pável volvió su atención a la T-Doll otra ves, preguntándole en un susurro—. ¿Ellos fueron los que te atacaron, verdad? —A lo que el androide asintió nerviosamente.

Con un ligero suspiro, Pável se levantó del suelo en el que se arrodillaba y le dio la espalda a la T-Doll, levantando las manos a la cabeza, cediendo de ayudar a la T-Doll—. Toda suya chicos. —O al menos eso pensaban...

En un último intento de molestar a Pável y sacarlo de sus sentidos para enojarlo, Rose le dijo al Monolithian—. De hecho, ya no la necesitamos, sería mejor si la matases.

Pável suspiró ruidosamente bajo su máscara antigás—. ¿En serio?

Rose se rio, y volvió a decir—: Sí, mátala ahora y nos podremos ir sin peso de más... —al no escuchar la respuesta del Monolithian, ella se dio la vuelta—. ¿Pável-? —pero una sola bala de calibre .45 ACP Hydroshock le abrió la boca, dejando caer su mandíbula al suelo y dejándola a ella aturdida... también en el suelo.

Otras cuatro balas del mismo calibre cortaron la distancia entre Igor, Nikita y Alexander, dos de ellas impactando en la cabeza y en el hombro de Igor junto con una sola atravesando el cuello de Nikita y una última en el brazo de Alexander, desgarrando los tejidos internos e incrustándose en el hueso de su brazo, el radio.

Los tres carroñeros cayeron al suelo, uno muerto, dos agonizando y un último sosteniéndose el brazo herido mientras había dejado caer su AK-47 al suelo.

Otros dos disparos sonaron por todo el bosque. Pável había ejecutado a Nikita y a Rose sin piedad, dejando solo a Alexander como el siguiente.

—¿Qué tal si no? —le preguntó a nadie en particular, de manera sarcástica.

Pável había elegido su bando y, aunque le dolía de no haber elegido a los de su propia especie, él no se arrepentía de haber salvado a la T-Doll.

Si ella podía sentir miedo, dolor y podía hablar, él la consideraba como otro ser vivo ante sus ojos... claro, puede que no estén hechos de lo mismo, pero pueden sentir lo mismo.

O puede que solo haya estado fingiendo y que la T-Doll parecida a una niña delante de él era una manipuladora experta...

Lo cual él supo no era así, sino, se pegaría un tiro ahí mismo por haber sido tan idiota.


Alexander sintió miedo.

Al irse de la Zona, el pensó que podía evitar el conflicto en el que los Stalkers se estaban metiendo al enfrentar así a los Monolith. Después de todo, él era un bandido.

No había nadie que se preocupara por ellos si morían.

Luego de un tiempo de viaje en la carretera siendo transportado por un amigo, llegó a vivir en una ciudad humilde por unos años con la familia del ya mencionado compañero. Él llegó a tener un trabajo honesto y a veces se preocupaba al haber dejado la Zona en el estado en que la dejó... él pudo sentirlo, él podía haber hecho algo más que irse.

Es curioso como las personas a veces desean cosas que nunca pasarán, por ejemplo: ser los protagonistas de sus propias vidas.

Y la vida durante esos años se la pasó así, lamentándose por el pasado y recordando tiempos que nunca fueron buenos, solo días de miseria y desesperación donde el dinero lo era todo en el mundo y uno resolvía sus problemas a punta de pistola en la Zona.

A veces, él vestía como lo hacía antes... cuando él aún era un Stalker, solo para recordar esos momentos de su vida.

Eso fue hasta que la Zona volvió para reclamar lo que fue y será suyo.

Una noche de luna menguante, criaturas humanoides empezaron a acechar el pueblo, él no sabía lo que eran y no se preocupaba por ello, tenía completa fe en que la milicia lo protegería cueste lo que cueste.

O eso esperó hasta que escuchó los rugidos, aquel fatídico día en el que las cosas se fueron al sur en minutos.

Grandes cantidades de chupasangres distintos a los de la Zona de los que él no sabía de dónde venían atacaron la ciudad ese día. No quedó nadie para contar lo que sucedió allí más que él... porque él lo había hecho de nuevo, él había querido escapar de sus problemas y lo hizo, huyó hacia donde creía que la Zona no lo volvería a buscar y encontró una nueva familia.

Y ahora aquí estaba él, mirando fijamente a uno de los soldados más temibles del Monolith, el que acabó con los remanentes solo y sin ayuda, Pável Tvetlenkov.

Él no hubiera sabido su hazaña si hubiera dejado su PDA junto con su pasado.

Ahora él tenía miedo una vez más y esperó cualquier oportunidad que tuviera para escapar, pero no lo hizo.

Este tipo parece amigable, se dijo a sí mismo.

No hay forma que este tipo sea un Monolithian, debe ser un error, habló consigo mismo una vez que Pável accedió a ayudarles en esta búsqueda.

—Que vergüenza... —soltó el Monolithian.

Esto no es verdad, terminó diciéndose, al ver cómo Pável lo apuntaba con su arma en estos momentos, disparando una sola bala .45 ACP la cual cortó la distancia entre el cañón de la pistola y su objetivo.

—No es como si se esperara tanto de un bandido —volvió a decir él—. De todas formas...

No hay manera de que esto sea verdad, se repitió a sí mismo, obligándose a pensar que lo que pasó segundos después, nunca pasó, y que su cerebro no estaba esparcido por la tierra árida de aquel bosque muerto.


Pateando ligeramente el cadáver del ex-bandido, el tipo aterrador sacó una caja de de munición .45 de su mochila y rellenó de nuevo las 8 balas que había gastado al asesinar a los carroñeros.

Una vez terminada la acción, Pável, según recordaba como lo había llamado la otra chica ahora muerta, enfundó su pistola y volvió a mirar a la T-Doll modelo "USP Compact".

USP estaba temblando de miedo mientras abrazaba sus rodillas con fuerza, esperando que el veterano Stalker no la matase allí mismo. Es cierto que las T-Doll pueden volver a pelear después de quedar incapacitadas siempre y cuando se recuperen sus núcleos... solo que ella estaba segura que nadie vendría por ella en su ayuda. Nadie se arriesgaría tanto solo para recoger el núcleo de una T-Doll tipo pistola de 2 estrellas, ni siquiera su comandante quien prácticamente la abandonó a ella y a su Echelon.

Bueno, luego estaba el tipo aterrador que tenía delante de ella, quien prácticamente la había salvado de los mismos carroñeros que emboscaron a su Echelon de vuelta en la carretera cuando investigaban la misteriosa gran cantidad de fuerzas Sangvis en Ucrania.

De todas formas, USP estaba tan nerviosa que prácticamente estaba temblando ante lo que podría pasar ahora.

Solo para sorprenderse cuando Pável volvió a hablar con su voz tranquilizadora—. Listo, estos tipos ya no te harán daño ahora ni nunca, porque ahora todos tienen una bala en el cráneo que les impedirá hacerlo... —él se detuvo por un momento—. ¿Te encuentras bien?

USP sentía cómo la voz tranquilizadora de Pável rodeaba todos sus sentidos artificiales y la calmaba.

Volviendo con el Monolithian. Él había sacado algunas vendas y había remendado las heridas del androide, mientras él le decía que todo iba a estar bien y que solo tenía que esperar un momento más.

Habiendo sellado las heridas de la T-Doll, Pável se preguntó cuando se volvió tan blando...

Y también como rayos es que la iba a llevar, estaba herida y no podía llevarla caminando.

—¿Supongo que no podrás levantarte por un tiempo, no?

—N-No —respondió ella ligeramente.

—Ese aceite hacía más que simplemente engrasar tus partes mecánicas, ¿no?

Ella asintió vigorosamente.

—Si necesitas algo más, tal vez deberías pedírmelo ahora, antes de que nos vayamos de aquí.

Ella pareció animarse de repente, pero perdió el brillo en los ojos momentos después.

El Monolithian notó esto, y preguntó—. Venga, dímelo, soy todo oídos.

USP parecía dudosa al principio, pero luego negó con la cabeza y se obligó a preguntar—: ¿P-Podrias salvar a mi Echelon?

Ahora, Pável no esperaba eso. Salvar a un Echelon... ¿Qué-?

—L-Los carroñeros se l-los llevaron con ellos... s-solo vi que se llevaron a d-dos de ellas.

Genial, ahora una misión de rescate.

—Creo que no tengo que recordarte que a donde iré estará repleto de ellos y será peligroso para ti.

USP asintió lentamente, comprendiendo.

—Lo más seguro es que te quedes aquí y te ocultes... ¿crees que puedas aguantar?

—S-Sí, lo haré... solo tengo que suspender temporalmente mi Digimind y... —luego de eso, ella empezó a divagar sobre algunas cosas, para luego aparentemente entrar en un estado de reposo.

Interesante...

Pável se quitó la capa y la colocó encima de ella, protegiéndola del frío del bosque.

Se le había encargado una nueva misión a Pável y, por la bondad que aún queda en su corazón para redimir sus pecados, lo haría gratis.

Debía hacerlo.

Él era la única esperanza de esta... chica...


Bueno, final de las vías por aquí.Estuve dudando bastante si dejar la palabra "Echelon" en español o en Inglés... al final me decidí de dejarlo en Inglés.Pável está empezando a inmiscuirse en cosas de las que no podrá salir más tarde y eso será un problema para... bueno, el que quiera estar de su lado malo.Sin nada más que acotar, aquí dejo la traducción de las... dos palabras en ruso de este capítulo:Блядь (bliat): Joder.Успокоиться (uspokoit'sya): Cálmese.También, disculpen las faltas ortográficas o de gramática. Escribir desde un celular es complicado para mí.