Caminando por la carretera bajo cielo nublado del mediodía, Pável se encontraba pensando en las posibilidades que tenía contra lo que se supone iba a pasar ahora.

Armado con su pistola "March", un AK-47 y su rifle Gauss, el Monolithian había vuelto a aquel colegio abandonado en el que se asentaron los carroñeros. Podía ver a los guardias en el portón doble mirándolo a lo lejos, parecían algo alarmados.

Claro, el Stalker tenía la ropa salpicada de sangre, cortesía de Nikita y Alexander, quienes tuvieron que sangrar demasiado por una herida de bala letal en la cabeza.

Él sabía que sus rostros llenos de miedo lo atormentarían el resto de sus días, así como los otros cientos de Stalkers... no, personas que mató en el pasado.

Y aquí estaba él, entrando a la boca del lobo para rescatar a dos androides cautivos.

No te rías de mí, Boris...

Ignorando el creciente dolor en el pecho que sintió, Pável pensó que le resultaba divertido ver como la T-Doll lo veía con miedo. Él se preguntó qué pasaría si ella supiera todo lo que hizo, ¿tal vez lo miraría con horror? ¿odio? Él no sabía la respuesta y probablemente no la sabría nunca.

Dandose cuenta de que los guardias empezaron a acercarse hacia él al verlo en aquel estado, Pável no pudo evitar reírse entre dientes.

Bueno, es hora de actuar.

Luciendo absolutamente fatigado, Pável cayó al suelo antes de que los carroñeros puedan decir una palabra. Ellos no esperaron que solo él volviera con vida y completamente ensangrentado, así que al verlo inconsciente, rápidamente lo agarraron de los brazos y lo llevaron dentro del edificio, sentándolo en la primera silla que encontraron.

En el momento en el que los guardias dejaron de fijarse en él para buscar ayuda entre sus filas, Pável se escabulló del lugar y corrió por los pasillos, sin siquiera saber dónde rayos se encontraban aquellas T-Dolls que se supone debía rescatar, si es que aún seguían con vida.

Buscó puerta por puerta, pero no parecía haber nada. Todas las antiguas aulas habían sido convertidas en dormitorios o pequeños almacenes donde se guardaban suministros variados.

Decidiendo arriesgarlo a la suerte, Pável se acercó al primer carroñero que se encontró por el camino, confiando en que el complejo aún no se haya dado cuenta de su escape.

Ignorando su expresión de sorpresa al verlo con manchas de sangre en la ropa, Pável le preguntó frenéticamente al carroñero que tenía delante de él por direcciones, mientras lo agarraba del cuello de su chaqueta. De su boca salió algo como: "¡¡ROBOTS!! ¿¡DONDE?!"

Sí, Pável no tenía tiempo que perder en estos momentos. La agitación del momento junto con la adrenalina segregada en su organismo no le permitían formular una oración clara.

—¿U-Uh... sótano?

—¿¡Dónde!?

—¡Ah! No... laboratorio... ¡sí! En el laboratorio del tercer piso.

—¡Gracias! —Con eso, Pável golpeó la parte lateral de la cabeza del carroñero, la sien, con la suficiente fuerza como para dejarlo inconsciente. Gracias a el Monolito que él fue entrenado para combates cercanos también, aunque casi nunca pueda sacarlo a relucir, teniendo en cuenta las condiciones actuales...

El Stalker empezó a correr directamente a donde recordaba estaban las escaleras y subió rápidamente, pasando a través del carroñero o civil ocasional con el que se encontraba, dejándolos atónitos en cuanto a por qué un loco desenfrenado corría por el complejo como si se fuera a acabar el mundo.

A nadie le importaba de todas maneras.

A nadie le importó hasta que vieron el cuerpo inconsciente del tipo que golpeó segundos atrás.

Pável decidió esconderse en una de las antiguas aulas por las que pasó, solo para arruinarlo maravillosamente al entrar a un dormitorio y encontrándose con dos personas desnudas... en una cama... demonios.

Ignorando las miradas curiosas que recibió y el posible enojo que percibió de ellos, Pável se centró más en el pasillo, vigilando si los guardias que probablemente venían tras él pasarían por allí.

Estaría condenado si no lo hicieran.

Y tal como lo pensó, así fue como pasó.

Dos personas con rifles AK-47, el más común por estos lugares, corrieron por el pasillo tratando de localizar al alborotador.

Pável casi se hubiera salido con la suya sino fuera porque el tipo que estaba con la chica, ambos desnudos, en aquella cama gritó, alertando a los guardias de su presencia.

Por un demonio.

Los guardias se apresuraron a la puerta, uno de ellos acercándose más para tratar de abrirla, solo para que Pável tomara el AK-47 que colgaba de un cinturón en su espalda, lo amartillara y pateara la puerta con la suficiente fuerza como pasa sacarla de sus bisagras y dejar aturdido al hombre detrás.

El Monolithian apuntó su rifle desde la cadera y disparó tres rondas, dos de las cuales atravesaron el chaleco DIY del guardia que no había sido aplastado por una puerta de escuela. Casi matándolo si no fuera porque Pável no apuntó a sus partes vitales.

Pável quitó la puerta de encima del otro guardia y, con un golpe bien colocado, dejó inconsciente al otro en el suelo. Ambos guardias estaban neutralizados y él vino a rescatar androides. El Monilithian no tenía tiempo que perder... por segunda vez.

Corriendo tras los pasillos, Pável miró entre las puertas de cada antiguo salón de clases convertido en otra cosa, hasta que lo encontró.

Puede que el tiempo haya tratado de olvidar que fue este lugar, pero las letras en el vidrio casi intacto del mismo no mentían. En la puerta decía: "химическая лаборатория" lo cual se traduce como "laboratorio de química". Pável lo había encontrado.

—¿Crees que deberíamos ir a revisar? —escuchó Pável tras la puerta.

—No lo sé, ¿qué crees que haya pasado?

Comprobando su rifle por última vez, Pável procedió a utilizar la fuerza bruta para patear la puerta y entrar en la habitación. Dos carroñeros que hacían guardia lo recibieron con sus rifles en alto y visiblemente confundidos.

Uno de ellos, siguiendo la lógica de "dispara primero, pregunta después", disparó contra Pável, logrando herirlo en el proceso.

Tomando cobertura detrás de la pared, Pável se regañó por hacer tal cosa estúpida. ¿Romper en una habitación con fuerza bruta y no salir lastimado en ello? Simplemente estúpido.

Revisando su chaleco, notando que aquel recibió el impacto de la bala y lo salvó de una herida grave. Pável procedió a disparar sin apuntar hacia la habitación, aún teniendo de cobertura la pared tras la que se escondió.

Se escuchó un grito ahogado y el sonido de algo cayendo al suelo, luego alguien gritó—: ¡Maldita sea! ¡mató a Pável!

Uh... curioso... Pensó el Monolithian.

Completamente de acuerdo contigo, Stalker.

Saliendo de su cobertura y aprovechando la distracción de la muerte del otro carroñero, Pável apuntó hacia la cabeza del otro individuo que miraba sorprendido a su compañero muerto.

Una única bala fue disparada desde el arma de Pável, asesinando al carroñero luego de que encontró su objetivo.

Dejando "caer" su arma, la cual solo se mantuvo sostenida debajo de su hombro por la correa que tenía atada en ella, Pável bloqueó la puerta detrás de él con una silla, colocándolo debajo de la.perilla. Él esperaba que no pudieran entrar tan fácilmente como lo hizo él.

Una vez hecho eso, Pável prestó atención a sus alrededores. El laboratorio ya no parecía un laboratorio en sí, sino que todo lo relacionado a la educación fue quitado del lugar. Lo único que había en la habitación eran dos sillas, las mesas de hormigón que estaban adheridas al suelo y el pizarrón gigante al otro lado de la sala.

Hablando del otro lado de la sala, habían dos, uh... mujeres... enmarrocadas a un tubo que sobresalía de la pared, ambas tenían una manta que las cubría del frío y una de ellas parecía... muerta.

¡Maldición!

Sabiendo que posiblemente haya llegado tarde para una de ellas, Pável se acercó a la otra que parecía mantenerse viva de milagro.

Pável había encontrado a las T-Dolls. Maldito sea ya que ahora su carga se haría más pesada.

Quitándole la manta que cubría su rostro a la T-Doll que parecía respirar apenas. Pável notó sus rasgos, así como su cabello rubio dorado completamente maltratado y su aparente edad de entre 20 a 30. Parecía estar... ¿durmiendo? Pável no lo sabía pero tenía que llevarse al androide consigo.

Quitando la manta de la que parecía estar muerta, el Stalker comprobó que sí, lo estaba. De los mismos rasgos que la anterior, cabello rubio claro completamente maltratado y desaliñado, pero más joven... parecida más a USP que la otra chica que tenía al lado. Ella no respiraba... dudaba que los androides lo hicieran, pero juraría por su vida que notó como la otra modelo USP sí respiraba y la que trataba de despertar ahora también lo hacía.

Sea lo que sea, la T-Doll miraba completamente al vacío con sus ojos azul claro. Su piel artificial fría completamente al tacto no le dijo nada más de lo que sabía. Probablemente había expirado hace algún tiempo.

Cerrando sus ojos con el dorso de su mano, Pável presentó sus respetos por el fallecido, aún si no fuera humano.

Está muerta, debería dejarla, pensó él, luego de hacer lo otro.

Cuando volvió a poner la manta encima de la T-Doll, sintió como una mano con un apretón débil lo tomó del antebrazo, dejándolo sorprendido.

—¿Uh...?

—Llévatela contigo... —pidió la T-Doll con una voz débil.

—¿Disculpa?

—Sácala de aquí...

—Pero está muerta.

—No... si aún tiene... su núcleo... aún vivirá...

—Maldita sea, te vez completamente mal. Debería llevarte a ti, ya que aún respiras.

—¡No! —se exaltó la muñeca—. Debes llevarla contigo... por favor...

—Tu amiga me pidió que las sacara de aquí, yo creo que sería mejor traerte a ti, ya que sigues con vida hasta ahora- —Pero Pável fue interrumpido por la T-Doll, quien levantando la voz, exclamó—: ¡No! ¡No lo entiendes! ¡¿qué podrías hacer por mi más que dejarme aquí!? ¡tienes que llevártela a ella! ¡su núcleo aún resiste y puede volver a vivir para cuando la saques de aquí! —Las voces de afuera no se hicieron esperar, indicando que los guardias habían llegado y que probablemente Pável tenía más problemas de lo esperado.

—Mira, no sé qué es lo que pretendes que yo haga, pero necesito sacarte de aquí cueste lo que cuest-

—No...

—¿Qué-?

—No quiero irme de aquí... tendrás que llevártela a ella en mi lugar.

—No pienso-

—¡No me iré contigo! —gritó ella, para luego calmarse y acurrucarse en su manta—. No dejaré que ella muera aquí... olvidada...

La puerta estaba siendo azotada con fuerza, indicando que probablemente ya estaban listos para matar todo lo que encontraran una vez entren en la habitación.

Maldita sea...

—Haré lo que pueda para volver por ti.

La T-Doll endureció la mirada, concentrándose más en el arma del carroñero muerto frente a ella.

Bueno, mierda. Trataré de volver al menos...

Ella dejó de prestar atención a lo que estaba mirando para volver a mirar a Pável y asentir lenta pero seguramente. Parece que estaba decidida a algo.

Con un asentimiento rápido, Pável dejó a la T-Doll allí y volvió su atención a la fallecida.

Ahora él no había tenido en cuenta el otro problema.

Las esposas que tenían enmarrocado su cadáver todavía le restringían llevársela, por lo que optó en destruir la tubería a la que estaba encadenada y proceder a cargarla con ambas manos. Pesaba más de lo que se suponía debía hacerlo para alguien de su tamaño pero no es nada que Pável no pudiera manejar. Volviendo a la Zona, él podía cargar más de 70 kilogramos de equipaje en la espalda sin necesidad de un exotraje, una verdadera hazaña entre los demás Stalkers quienes aún hacían bromas en ese tiempo sobre si Pável podría cargar al Monolito mismo.

De todas maneras, el Stalker recostó a la T-Doll detrás de una de las mesas de hormigón, cubriéndola de la futura pelea.

Por el rabillo del ojo, el Monolithian observó como la otra T-Doll se acercaba al arma del carroñero muerto y la tomaba entre sus manos.

Maldita sea...

Tomando el rifle de asalto que colgaba de su espalda, Pável sacó una granada y le quitó el seguro, cocinándola por dos segundos antes de lanzarla hacia la puerta, mientras que el Monolithian cubría al cadáver del posible escombro o astilla que vuele en su dirección.

La explosión hizo que los oídos de Pável zumbaran con dolor, pero eso no importaba ahora. Con puntería practicada, Pável disparó contra todo lo que se movía al otro lado de la puerta, en ese momento no importó quién era la persona que recibía la bala, mientras él salía vivo de ese conflicto, se preocuparía por su moral después.

Desabrochó el seguro de otra granada y la lanzó al pasillo, esperando unos pocos segundos hasta que la explosión resonó por todo el complejo.

Pável tomó a la T-Doll que se supone debía llevarse con él entre sus brazos y corrió fuera de la puerta, hacia el pasillo.

Sin embargo, apenas puso un pie afuera del laboratorio, el suelo colapsó debajo de él, provocando que él cayese al segundo piso de manera estrepitosa.

Para cuando Pável salió de su aturdimiento y tomó en cuenta su nuevo entorno, notó como un trozo de metal se había incrustado en su pierna derecha, limitando así su movimiento.

Temblorosamente, Pável logró ponerse de pie y evitar gritar por el dolor, así que en vez de hacer eso, simplemente optó por morder su guante y sacar un botiquín de primeros auxilios AI-2 de su mochila e inyectarse un analgésico.

Luego de haber calmado sus nervios cada vez más crecientes, Pável buscó a la T-Doll por el lugar al peinar cada centímetro del pasillo con sus ojos. El androide había caído unos centímetros más adelante de él, salvándose de recibir algún daño, pese a estar muerta.

Suspirando resignado, Pável cojeó hacia el cadáver y empezó a arrastrarlo por el pasillo, hasta llegar a una escalera.

Desenvolviendo su pistola y sosteniéndola en su mano, Pável estuvo atento a los sonidos de botas que ocasionalmente resonaban por los pasillos.

Decidiendo que era seguro para seguir con su camino, Pável notó que ahora se encontraba en el segundo piso del antiguo centro educativo y que una fuerza decente de carroñeros venían en su dirección. Él tenía una ventana detrás de él, pero dudaba si...

Al diablo...

Usando las últimas fuerzas que le quedaban, Pável tomó entre sus brazos a la T-Doll y saltó por la ventana que tenía detrás. Así, cayendo desde el segundo piso y estrellándose contra el suelo de manera dolorosa. Él dudaba que su espalda pudiera aguantar otra caída como esa.

De todas formas, Pável escuchó el sonido de disparos de vuelta en el edificio... probablemente la otra T-Doll hizo lo que Pável pensó que iba a hacer.

Él esperaba que siguiera viva para cuando pueda volver, no quería pasar por lo mismo otra vez.

Arrastrando débilmente el cadáver de la T-Doll, Pável logró escabullirse del conflicto y huir directamente al bosque.


AK-47 no pensó que su vida terminaría así.

Ella había servido fielmente a su comandante, había liderado misiones peligrosas que ponían en peligro el sector 4 en el que se encontraban y, aún así, ella no esperaba que terminaría muerta en medio de la nada, con la conexión perdida con la base y, por extensión, su comandante. Ella esperaba que él estuviera bien, a pesar del claro problema en el que se veía envuelta.

El haber perdido contacto con su comandante solo significaría dos cosas, que sus comunicaciones fueron saboteadas o el comandante estaba en serios problemas en la base.

Se sospechaba que había algo interesante por esta zona que los androides de Sangvis Ferri buscaban, pero ellos no sabían qué, así que tal vez la segunda opción es la más viable, desafortunadamente.

No importaba nada de eso ahora. Hambrienta, desmoralizada y casi sin fuerzas, la T-Doll modelo AK-47 se tambaleó por la habitación hasta llegar al rifle de asalto de uno de los cadáveres y tomarlo entre sus manos.

Pero al menos pudo salvar a una T-Doll restante de su Echelon.

Ella había logrado convencer al tipo raro que vino a salvarlas. De hecho, hubiera optado por escoltarlo ella misma si así aseguraba la vida de PPSh-41, la otra T-Doll que había estado encadenada con ella en la misma habitación en la que se encontraba ahora.

Si no fuera por ese tipo, puede ella haya muerto aquí, olvidada por los demás.

Por eso ella se quedó, porque AK-47 no podía permitir eso.

No en mi guardia...

Con las últimas fuerzas que le quedaban, AK-47 se asomó por el pasillo, viendo el gran agujero en el suelo que había allí. Ella también notó a los guardias que habían estado torturandolas toda esa semana que habían estado cautivas.

Llena de furia, ella apretó el gatillo y los fulminó a balazos.

Debía ganar tiempo para que aquel hombre pueda llevarse a PPSh-41 lo más lejos de aquí que pueda, ella debía protegerlas... aunque no estuviese con ellas en esos momentos.

No se preocupen... AK-47 nee-san siempre estará cuidando de ustedes chicas...

Y así, ella luchó hasta que lamentablemente fue asesinada por los carroñeros, destruyéndole el núcleo en el proceso.


Ahora, Pável no podía volver.

Por un demonio, él lo había pasado mal.

Y aquí estaba esta... chica... de rodillas delante de él, pidiéndole disculpas por haber arriesgado su vida de la forma en que lo hizo.

Y, "por la bondad de su corazón", insistió en que no debía preocuparse, que el trozo de metal que tenía incrustado en la pierna no era un problema grave, que el dolor articular agudo que sentía y los probables huesos rotos que tenía no eran una molestia para él.

Eso hasta que el Monolithian empezó a cansarse de las súplicas del androide frente a él.

"Por la bondad de mi corazón" mi trasero... ouch, todavía duele.

Temblorosamente, Pável colocó una mano encima de la cabeza de la T-Doll, y le dijo—: Te repetiré el mismo discurso por quinta vez. —Y con un suspiro, agregó—: Estoy bien, no tuve muchos problemas en ayudar a encontrar a tu amiga, aún si no pude traer a la otra, así que no te preocupes y deja de rogarme por una disculpa, porque me estás irritando.

La T-Doll permaneció en silencio por unos momentos, mientras tenía la cabeza gacha. Luego de unos momentos, murmuró otra disculpa—: Lo siento...

Pável dejó de palmar su cabeza y respondió—: No te preocupes, pequeña, tú no tienes la culpa... o eso quiero pensar.

El Monolithian dejó de consolar a la T-Doll para centrarse en la herida en su pierna que tenía.

Aparentemente, el trozo de metal que tenía incrustado en la pierna no era tan grande, sino que era un pedazo de tubo de metal en el cual Pável cayó encima, ¡vaya suerte!

Él buscó en su mochila, tomando los suministros médicos que necesitaba, los cuales eran un par de vendas, una vacuna anti-tétano, una inyección antibiótica de un botiquín AI-2, algo de alcohol yodado e improvisó una aguja con un pedazo de alambre para luego sacar un rollo de hilo que obtuvo en alguna parte de la Zona.

El Stalker se inyectó la vacuna antitetánica y retiró su máscara antigás para luego colocarla a un lado, mientras que se quitaba los guantes y los mordía con su boca.

Utilizando una botella de agua para limpiar sus manos, Pável, con dolor, logró sacar el objeto de su herida, para luego empezar a lavar la herida con la misma botella de agua y desinfectarla utilizando las vendas previamente esterilizadas para ello. Habiendo terminado esta tarea, procedió a inyectarse el antibiótico, para luego empezar a esterilizar la aguja hecha de alambre. Se quitó los guantes de la boca y le dijo a USP—: P-Por favor toma estas gasas y espera a que te p... pida que envuelvas mi herida —pidió él, aguantando el dolor que todavía sentía.

—C-Claro...

Y así, cuando Pável terminó de coser su herida, USP procedió a aplicar las vendas para evitar la exposición y futura infección de aquel corte.

Con eso bastará...

Pável trató de levantarse, solo para que sus esfuerzos sean en vano y él caiga de nuevo en el tronco en el que estaba sentado.

Le dolía aquella herida, por lo que probablemente sería mejor descansar por ahora, hasta que pueda recuperarse del todo.

Pável levantó la misma botella de agua, la cual tenía poco contenido, para intentar beberla, pero la mirada inquieta de USP lo dejaba incómodo.

—¿Quieres... agua? —preguntó él, a lo que ella asintió lentamente—. Bueno, toma... es todo lo que me queda hasta que pueda encontrar otro río.

La T-Doll recibió la botella y, con movimientos lentos, ella tomó el resto de la bebida.

¿Tenía sed? Se preguntó Pável, sin saber muy bien cómo funcionaba el sistema interno de las T-Dolls.

Una vez terminó de beber, Pável le preguntó—: ¿Ustedes tenéis hambre y sed?

Limpiándose la boca con el dorso de la mano, USP respondió—: Sí, l-las T-Dolls podemos beber y comer para mantener nuestros sistemas en línea.

—Eso es... es como el cuerpo humano.

—Eh, sí... algo parecido.

—Ya veo...

Inquietantes segundos de silencio sucedieron después, hasta que a Pável se le ocurrió preguntar algo incómodo—: Entonces, ¿ustedes también van al baño?

Como se esperaba, USP escupió el agua de su boca y desvió la mirada mientras sus mejillas mostraban un rubor incómodo.

Maldita sea, Pável...

Unas disculpas más tarde por tan incómoda pregunta y nuestro Stalker sacó las últimas dos latas de "Delicia del turista" que le quedaban para poder comer esa tarde.


Ahora con el estómago lleno y las energías renovadas. Pável comprobó la herida incapacitante en su pierna derecha que recibió hace un buen rato.

Ciertamente... no era el mejor trabajo que hizo con su poca experiencia médica, pero al menos podría sostenerlo hasta que encuentre a un médico fiable para poder recomponerlo y dejarle en un estado mejor que el de antes.

El Monolithian podía ponerse de pie en estos momentos. La herida parecía no incomodarle tanto ya, así que estaba listo para volver al trabajo... algo restricto en el movimiento, pero al menos ya podía caminar de nuevo.

Era de noche, su cuerpo y mente necesitaban dormir para evitar que el Stalker se volviera loco. Él no sabia si el androide que cenó junto a él podría dormir también, sino tendría problemas para conciliar el sueño sabiendo que tendría que cuidar de ella también.

No es como si los pudiera emboscar una manada de conejos asesinos o unos lobos hambrientos. Por alguna extraña razón, los animales salvajes también son dóciles con él, probablemente piensan que todavía está lavado del cerebro. El poder de la Consciencia - C está fuera de sus límites.

No es como si se quejara de ello. Le facilitaba la caza.

Pável estuvo observando fijamente a USP durante un tiempo, sin saber ella que él estaba perdido en sus pensamientos, hasta que él preguntó—: ¿Por quiénes luchan ustedes?

—¿U-Uh?

—Sé que ustedes, las T-Dolls, trabajan bajo el liderazgo de GriffinKryuger, pero solo sé eso. —Pável gruñó al sentir un ligero mareo, para luego calmarse y volver a hablar—: Y, ¿me dirás o no sobre quienes son las personas a las que debo devolverte?

—Bueno —comenzó ella—, nosotros luchamos contra los androides de Sangvis Ferri. Ellos quieren destruir a todos los humanos de la Tierra.

—Ya veo...

—También- —Pero ella fue interrumpida por el Stalker—. Bien, no hace falta que digas más. Ya he tomado mi decisión entonces.

Algo confundida, USP quiso preguntar cual era la resolución que había tomado sobre... lo que fuera que haya estado pensando.

Si pelean por los demás, entonces debería darles las armas para ello... Pensó Pável, sabiendo que los planos del EM1 que llevaba en la mochila le serían muy útiles a esta organización... "GriffinKryuger".

Un gruñido sonó por todo el campamento y no era Pável quien lo hacía.

Volteando la vista hacia la T-Doll, notó como se enrojecía de vergüenza.

Pável suspiró—: ¿Todavía tienes hambre? —Ella asintió nerviosamente como respuesta.

Con otro suspiro, Pável se vio obligado a cazar algo antes de dormir para la hambrienta T-Doll, aunque él tenía que preguntarle algo.

—La otra vez entraste como a un estado de reposo, ¿qué hiciste esa vez?

—Simplemente suspendí mi Digimind hasta tu llegada...

Sin comprender qué es el Digimind y no importándole una papa, Pável solo asintió y dijo—: Ya veo...

El Monolithian se levantó del tronco en el que estaba sentado, recogió el rifle Kar 98k de Rose quien seguía tirada a unos metros de donde estaban ellos, con un agujero en la frente y la parte faltante de su mandíbula siendo despedazada por los insectos.

Las moscas serían un problema más tarde debido a todos esos cadáveres, así que Pável decidió que, después de tomar un ligero descanso, ellos se irían de allí a buscar algún otro signo de civilización.

Ahora que lo pienso...

—Por algún motivo, ¿no habrás visto un pueblo o algo parecido por estos lugares, o si?

Ante la pregunta de Pável, la T-Doll se animó para responderle y volteó la mirada hacia él, solo para volver a notar los cadáveres de los carroñeros allí, lo que la llenó de disgusto.

Aún así, ella respondió—: S-Sí, habíamos pasado por un p-pueblo cercano para reabastesernos hace varios días atrás... —Ella no fue capaz de ocultar el nerviosismo en su voz al ver los cadáveres humanos. Humanos que se supone debía proteger, pero que luchaban contra ellos sin importar lo que hagan...

Notando esto, el Monolithian suspiró y preguntó—: No estás acostumbrada a ver personas morir, ¿verdad?

Silencio fue su respuesta.

—Me sorprende mucho eso sabiendo que tenéis que "proteger" a los humanos del mal que ellos mismos han causado.

USP había notado que Pável se excluyó en esa afirmación, así que preguntó—: ¿P-Por qué te excluyes de los demás?

—No es por ofenderte, "dulzura", pero estuve viviendo debajo de una "roca" la última década y no creo que pueda seguir llamándome humano después de todo lo que hice contra otros seres vivos.

—Te haces sonar como alguien malo...

—No soy malo, solo soy otra persona en el mundo —dijo Pável, mientras revisaba la recámara del rifle en sus manos y comprobaba que tenía munición como para dispararle a algún animal y despellejarlo para el postre de USP—. No te sugiero que confíes tu espalda conmigo, ya que saldrás perdiendo. Así que, cuando hayamos salido de esta, no me volverás a ver.

USP solo acercó sus rodillas a su pecho y las abrazó, sabiendo que no tenía otra opción que ser peso muerto para el extraño amable que la había salvado.

Pensándolo bien, USP se preguntó quién es realmente debajo de la mascara de plástico y piel que tiene encima.

—Si me permites preguntar... ¿quién eres?

—Soy Pável. Stalker desde los 18 y Monolithian desde... no lo sé, pero sigo siendo un Monolithian... eso según esta cosa —respondió él, señalando el PDA que sacó para mostrarle a la T-Doll.

No fue una respuesta satisfactoria para ella, pero lo aceptó—. ¿Qué es... un Monolithian?

—Tienes hambre, ¿verdad? Entonces deberías abstenerte de hacer preguntas por ahora si quieres que vaya a conseguirte un aperitivo.

Agachando la cabeza de manera resignada, USP asintió ante lo que dijo Pável.

—Muy bien. Vuelvo pronto, así que no vayas a alejarte de la fogata si no quieres perderte en el bosque —Pável estuvo a punto de adentrarse en el mismo, pero volvió la cabeza hacia la T-Doll por última vez, y dijo—: Si sabes cómo revivir o lo que sea que se supone debas hacer para volverla a la vida te sugiero que lo hagas... puede servirnos más si está viva que muerta. —Con eso, Pável se perdió de vista al caminar hacia la oscuridad del bosque muerto.

USP, quien vio como esto sucedía, se levantó del suelo en el que estaba sentada y se acercó lentamente al cadáver de PPSh-41, agachándose frente a ella.

La T-Doll solo vio al cadáver de su amiga en silencio. Recuerdos bonitos que tenía de ella con su Echelon comenzaron a brillar en su Digimind, haciéndole tener un sentimiento de angustia por haberlo perdido todo.

Si tan solo hubiera una forma... Pensó ella, tratando de reconfortarse.

USP "lloró" en silencio mientras sostenía a PPSh-41 entre sus brazos y le acariciaba la cabeza.

Sí, si tan solo hubiera una forma...


Pável estaba regresando al campamento luego de una hora de caza. No habían malditos conejos ni ninguna forma de vida silvestre en las cercanías, solo había lo que quedó de lo que se supone llegó a vivir allí en un momento, infectados.

Aunque los evitó con su mejor esfuerzo, aún se encontró con algún que otro animal infectado con ELID, si el comportamiento extremadamente agresivo y los fluidos verdes que goteaban de ellos eran una señal.

De todas formas, Pável pudo cazar dos cuervos.

No es la mejor carne para una comida, pero no es como si las T-Doll fueran a enfermarse... ¿verdad?

Despejando las inseguridades de su mente, Pável regresó al campamento en el que dejó a la T-Doll, él esperaba que estuviera bien.

La silueta del Stalker se vio ilumanada por la luz de la fogata, el Monilithian observó con desdén los cadáveres que le recibieron en su llegada y notó como USP se había movido, quedándose al lado del otro cadáver que debía "proteger".

Un montón de chatarra del que tenía que cuidar su núcleo es una manera más fácil y fría de decirlo.

Pável soltó los pájaros al lado de la fogata, agachándose mientras lo hacía, y comenzó a despellejar los cadáveres.

USP, quien notó su presencia hasta ahora, volteó a mirar al Stalker y le preguntó—: ¿Q... Qué es eso?

—Cuervo.

—¿C-Cuervo?

Asintiendo con la cabeza, Pável respondió—: Cuervo.

Con una expresión de disgusto, USP palideció ante la respuesta del Monolithian.


Un disgusto y cena más tarde, USP había terminado su... cuervo asado.

—¿Qué tal estuvo?

—Tenía un sabor... interesante —respondió ella, naturalmente.

—Entonces no estuvo tan mal después de todo.

—E-Es solo... no estaba acostumbrada a comer este tipo de cosas.

—¿En serio? ¿qué clase de cosas estabas acostumbrada a comer?

—Cuando estamos en misiones, usualmente comemos MRE sin sabor, el cual nos da mucha energía para seguir combatiendo... pero no tiene sabor.

Mirando al cielo estrellado de la noche, Pável junto ambas manos detrás de su cabeza y respondió—: Yo no me quejaría.

Ante la indiferencia de Pável, USP tuvo un ligero arrebato—. ¡No sabes que es comer algo sin sabor!

Pável solo la miró por la forma en que respondió, a lo que ella se encogió ante esto—. Ya veo.

Peor es comer algo que sabe a mierda...

Pável maldijo internamente al estofado casero de Boris hecho con tentáculos de chupasangre y colas de perro ciego. A él se le puso la piel de gallina al pensar en eso de nuevo, después de todo, no quería volverse a enfermar por radiación.

De qué sirve comer algo que, solo por el sabor, te hará botar la comida en sí. Fue lo que pensó Pável.

Negando con la cabeza ante tal pensamiento, el Stalker preguntó—: Bien, tú sabes quien soy. Ahora, ¿quién eres tú?

Hesitando un poco ante la pregunta, ella respondió—: Soy USP Compact modelo de combate GriffonKryuger.

Con un bufido divertido, Pável respondió—: Eso ya lo sé. Quiero decir, ¿quién eres para los que te conocen? Para tus amigos, para ella —terminó diciendo esto último señalando a PPSh-41.

Un ligero silencio se asentó en la conversación.

Incapaz de responder a ello, USP volvió a abrazar sus rodillas en señal de inseguridad. Pável observó esto y trató de calmarla—. Hey, vamos... Bien, no hay problema. —Él levantó ambas manos sobre su cabeza, en señal de rendición—. No preguntaré más, debes dormir y yo haré de guardia hasta que necesite descansar. Te despertaré para ello, ¿vale?

USP asintió, mientras aún abrazaba sus rodillas con fuerza.

—Puedes dormir, ¿verdad?

Otro asentimiento confirmó las dudas de Pável sobre la fisionomía de las T-Dolls, pero no estaba seguro si...

—En serio, ¿vas a poder dormir?

USP negó con la cabeza en respuesta, inquietando un poco a Pável.

Maldita sea...

Si la niña no podría dormir, entonces Pável debería de buscar una manera para hacer que eso sea posible, una manera de la que probablemente se arrepienta más tarde...

Al diablo...

Acercándose hacia la T-Doll, el Stalker se quitó la mochila de la espalda y la dejó en el suelo, al lado de USP.

No te burles de mí, Boris...

—Recuéstate.

Levantando la cabeza, USP lo miró, confundida—. ¿Eh?

—Recuestate en el suelo y coloca tu cabeza sobre mi mochila... úsala como almohada.

De manera resignada, USP hizo caso a las órdenes de Pável y se recostó en el suelo, usando de almohada la mochila del Stalker.

El Monolithian se quitó la capa y, con decoro, la colocó encima de la T-Doll, abrigándola del frío... si es que sentía frío.

—Ustedes también sienten frío, ¿verdad? No quiero quitarme la capa y congelarme en medio de la noche sin una razón válida para ello.

USP encontró esto divertido y, de manera que Pável encontró rara, ella sonrió ante lo que hizo él.

La T-Doll solo asintió vigorosamente como respuesta.

—Muy bien, porque necesito que te acurruques muy bien allí, ya que te cantaré una canción de cuna. —Esto pareció sorprender a USP, quien, algo avergonzada, trató de negar o hacer algo para evitar eso. Pável solo se rio de manera divertida al ver esto—. No me importa si ya no quieras dormir o no. Tienes tu cabeza sobre la que iba a ser mi almohada esta noche y estás acurrucada sobre mi capa como una manta, así que recibirás esta canción de cuna porque no te queda de otra.

Avergonzada, USP solo pudo asentir con resignación ante esto—. Esta bien... —dijo ella.

—Muy bien... ¿sabes alemán? —De nuevo, USP fue tomada por sorpresa.

—Soy una modelo de pistola alemán...

—Estupendo, eso me facilita las cosas.

Sentándose al lado de USP y acariciando su cabeza, él empezó a cantar.

—Shclaf ein schlaf ein schlaf ein... du gähnst schon, komm, kuschel dich ein... —Y así pasaron los siguientes minutos. USP ya se había dormido, pero Pável seguía cantando, solo para recordar viejos tiempos.


Era de mañana y Pável no había dormido en toda la noche.

Ciertamente, eso no le haría bien a su cuerpo.

Como sea, el Monolithian se encontraba ahora viajando con su nueva acompañante, un peso muerto sobre los brazos y un ligero dolor punzante en la pierna derecha.

Desafortunadamente, el Monolithian tuvo que dejar el rifle de Rose porque él no podía cargar mucho más peso en su estado.

Ellos habían logrado caminar un buen tramo desde el bosque muerto hasta llegar a la carretera y, desde ahí, el Stalker tomó las direcciones que USP le daba para lograr llegar a aquella ciudad de la que le habló ayer.

La actitud de USP era menos nerviosa, puede que aún le dé algo de miedo el Monolihian, casi siempre con su máscara antigás que lo hacía tener una apariencia intimidante, pero ahora mostraba más confianza al hablar e interactuar con él.

Te dije que no confiaras en mí...

Con un suspiro cansado, Pável solo pudo seguir con su camino.

Una larga caminata después y el Stalker había logrado llegar a las afueras de una ciudad, esto gracias a la guía de la T-Doll que lo acompañaba. Con suerte, no surgirían nuevos problemas aquí por su culpa.

Acercándose a paso cauteloso, Pável se adentró por las calles del lugar, tratando de esconder el cadáver que llevaba en sus brazos con su capa y juntando a USP hacia él, con la intención de pasar desapercibidos.

Esto funcionó por los siguientes tres minutos, ya que una voz lo llamó por detrás.

—¡Deténgase usted ahí! —gritó una voz femenina.

Suspirando cansadamente y no queriendo pelear, Pável se detuvo en donde se encontraba.

—Ahora date la vuelta lentamente, no vamos a hacerte daño.

Considerando sus opciones, Pável pensó que sería mejor lidiar razonablemente con la seguridad de una ciudad que con unos malditos bandidos en medio de la nada.

USP fue quien volteó primero, él la escuchó jadear y correr detrás de él, probablemente los guardias eran conocidos de ella.

Para confirmar las sospechas de Pável, un jadeo en conjunto le llegó a los oídos y escuchó voces exaltadas—. ¡USP! ¿¡Te encuentras bien!? —habló la primera voz que no reconoció Pável.

Una segunda voz se hizo presente—. ¡Maldita sea! Creíamos que no volveríamos a verte.

—Tranquilas —dijo USP—. Estuve bien...

Por último, una tercera voz habló—: ¡Me alegra mucho que estés bien!

Sintiendo que el ambiente estaba lo suficientemente calmado como para no ser disparado, Pável trató de darse la vuelta, pero sus piernas cedieron y acabó cayendo al suelo.

¿Qué-?

Con un ruido sordo, Pável se desmayó en medio de la calle. Por supuesto que la pérdida de sangre, anemia y falta de sueño le pasaron factura.

Vaya suerte que tiene...


Pável sentía como era arrastrado por el suelo.

—¡Rápido! Por favor...

Pável no comprendió las palabras, pero podía sentir el tono de súplica en ellas.

Para cuando abrió los ojos, notó como el mundo daba vueltas alrededor de él. Su cabeza le dolía y, para colmo, parecía que su cerebro aún no se había puesto a trabajar, porque él no podía comprender las palabras que escuchaba.

—¡Sidorovich! ¡Sidorovich! —gritó una voz con acento.

Gracias al pollo que Sidorovich estaba masticando, sus palabras fueron amortiguadas. "¡Qué mierda quieres!", fue lo que dijo.

Esa voz... me es conocida...

—¡Trajimos a nyalguien que creemos que conoces! —explicó una voz algo aguda.

—No jodas... —se tomó un segundo para dejar a un lado su pollo encima de un plato y responder—: Déjame ver.

El Stalker sintió como era lanzado sobre una mesa y escuchó otra voz que le era algo familiar, ahora que su cabeza le dolía cada vez menos—. ¡Con más cuidado!

Sintió como levantaban su brazo derecho y arremangaban su chaqueta de camuflaje urbano.

—Joder... no he visto este tatuaje en años.

—Q-Qué significa esto... —El silencio se hizo presente—. ¿Sidorovich?

—Este tipo es alguien importante... hay que quitarle la máscara.

Sidorovich... ¿Sidorovich?

Una vez Pável sintió aire fresco, eso quiso decir que le habían quitado su máscara antigás que lo protegía de inhalar accidentalmente isótopos radioactivos en el polvo.

—Joder... ahora todo encaja.

Aún con el cansancio que sentía, Pável logró inclinarse un poco sobre la posición boca arriba en la que lo pusieron y sacó su PDA de uno de sus bolsillos, para luego entregárselo al viejo conocido.

Abrió su boca y trató de pronunciar unas palabras, pero no pudo y solo volvió a recostar su cabeza sobre la mesa, perdiendo la Consciencia una vez más.

Sidorovich se rio ante esto—. Misma presentación, diferente Stalker —tomó el PDA en sus manos y lo revisó, comprobando si tenía algún daño, hasta que abrió la pestaña de archivos y se llevó una sorpresa muy grande—. Joder, Pável...


Bueno, aquí está el capítulo que se supone iba a salir la semana pasada, pero me vi restringido por...A la mierda.Fallout: New Vegas me tuvo enganchado la última semana, no voy a mentir. El juego es malditamente impresionante.Aún así, mi corazón está con Stalker y con su siempre deprimente atmósfera. Amo ese juego.De todas formas, espero haya disfrutado este nuevo capítulo. ¡Qué tengas un buen día!