¡Hola a todos! Les dejo este tercer capítulo, ahora con la mirada de nuestro querido lobito Shaoran.

Este fic iba a ser cortito, pero a medida que he ido revisándole y editándolo no he podido parar jajaja, espero sea del agrado de todos.

Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen…solo los tome prestados, la idea es original.

Capítulo 3

En blanco…así me sentía, en mi mano derecha sostenía con firmeza el lápiz de mina sobre mi mesa de trabajo, pero por más que quería comenzar a dibujar, nada salía…en mi escritorio aun descansaba la carpeta de documentos que me había entregado Wei - nuestro mayordomo -, junto a la carta de papá. ¿Es que aún no entendían que quería surgir por mis propios medios?, vine a otro país, lejos de mi apellido, del dinero, de las grandes posesiones, quería lograr cosas por mi mismo, entendiendo que en Hong Kong tenía el mundo a mis pies, pero no me sentía listo, necesitaba salir, conocer, probarme a mi mismo, y vaya que lo había logrado, era el mejor de mi clase, me iba a graduar con honores.

Deje el lápiz, y tome la carta de papa: "Xiolang, sé que debes estar molesto conmigo, pero esto es necesario, me dijiste que no querías saber de finanzas ni de los negocios, pero es tu legado, te pertenece, tú sabes que tu hermana no está hecha para los negocios y tampoco quiere participar activamente…yo, quiero retirarme, y dejare a tu cargo el 52% de las acciones, de esta manera me asegurare que el legado de mi abuelo no se pierda y que Li Corporation siga su rumbo. No estoy pidiendo que estes a cargo de la empresa, he respetado tu decisión, pero sí que participes de la junta de accionistas y velar por el futuro de la empresa, puedes dejar a Meiling en representación tuya, sé que confías en ella, y déjame decirte que es toda una ejecutiva, algo despiada, pero tiene futuro en los negocios, de esta manera quedaras libre de cumplir tu sueño de tener una constructora. Y antes que te enfades me tome la libertad de comprar una pequeña constructora en Tokio, tiene potencial, pero le falta capital y buenas ideas, puedes comenzar de cero, y probarte a ti mismo, que mejor que esto, hijo, no puedo permitir que ingreses a cualquier lugar, te mereces más que eso. En la carpeta están todos los documentos, y puedes comenzar cuando quieras y cuando ya te gradúes.

Ahora la parte desagradable, necesito pedirte un favor, hijo, necesito que asistas a la junta de accionistas, del 1º de octubre, presentaré mi dimisión y te traspasaré las acciones, tu madre y yo contamos contigo.

Atentamente, Hien Li.

Chantaje emocional con todas sus letras, sonreí para mí mismo, estaba convencido que esta carta había sido redactada por mi madre. Quien más que ella, estaba detrás de la compra de esa "pequeña" constructora, que de pequeña no tenía nada, viendo sus estados financieros… solté un suspiro, al menos estaba a bajo mi nombre chino, podría mantener por más tiempo mi anonimato, quizás le diría a Eriol que me ayudara con eso, y quizás trabajar desde las sombras…si, ese sería un buen plan, ingresar a la constructora como una arquitecto más, y desenvolverse más discretamente…Ay mama, como me conoces, pensé

Volví a mi mesa de trabajo, con algo más de inspiración, y me dispuse a dibujar los primeros trazos, cuando dos golpes insistentes de la puerta, me hizo saber que la paz de mi departamento se había acabado.

- Hola Lobito – dijo Eriol entrando con propiedad en mi departamento.

- hablando del demonio, y te apareces – comenté – pasa, ponte cómodo -dije irónicamente.

- Te lo dije, me llamas con el pensamiento…y para que veas que me acuerdo de ti, pase por la cafetería, y aquí tienes tu droga personal – dijo, pasándome el vaso de cartón que contenía el mejor chocolate caliente que en mi vida había probado… y es que Eriol, era mi proveedor, pues casi nunca tenía tiempo, iba de mi departamento a la universidad y viceversa.

- gracias, Eriol – dije tomando el vaso y aspirando el dulce sabor, aún estaba tibio, le di un sorbo…una delicia como siempre.

- Y bien? – pregunto Eriol

- Y bien qué? – dije sin entender

- vas a ir a la fiesta de la facultad? – dijo Eriol mientras se dirigía a la cocina y tomaba por asalto el refrigerador, tomaba una cerveza y volvía a la sala.

- Ya te dije que ¡no!, no insistas, sabes que no voy a fiestas, y menos universitarias.

- Lo sé... lo sé, pero esta será una de las ultimas, no dejes que tu vida universitaria sea de lo más aburrida, cuando seas un anciano, te arrepentirás.

- Lo dudo – dije riendo. Se que algo traes entre manos, has insistido mucho en que asista a esa famosa fiesta.

- Es que realmente necesitas salir, conocer chicas – dijo Eriol estirando sus largas piernas en el sofá y acomodando las almohadas bajo su cabeza

- Eriol te lo diré una vez más, no me interesa conocer chicas…todavía no, además - dije tomando el vaso del chocolate- si de verdad quieres que salga con alguien preséntame a la dulce señora que hace estos chocolates y gustosa la invito a la fiesta – dije riendo. Pero cuando levante la vista para verlo, Eriol tenia una sonrisa de oreja a oreja.

Hecho – dijo decidido, mañana tú iras conmigo y te presentare a la amable señora de los chocolates.

Bufe cansado rodando los ojos, era mejor que nada, así me dejaba en paz.

-Pasando a otro tema, mira estos documentos por favor -dije pasándole la carpeta.

Eriol se acomodó los lentes y comenzó a leer a una velocidad enviable, pasaba cada página totalmente concentrado.

¡Guau! Así que eres el flamante dueño de Ónix Construcciones, pues te felicito, cuando vamos a celebrar lobito – dijo riendo

-Muy gracioso, necesito pedirte un favor; como te diste cuenta la empresa está bajo mi nombre chino, y quiero que me representes con el bufete de tu papa, quiero ingresar desde abajo y que no sepan que soy el dueño.

-Mmm…algo así como el "jefe encubierto" – dijo riendo- de acuerdo, mañana hablare con mi padre y te cuento novedades. Eriol volvió a la cocina a dejar la lata de la cerveza y se encamino a la puerta.

-Mañana en la tarde paso por ti lobito y me acompañaras a la cafetería, no quiero excusas.

- tendrá que ser temprano, viajo en la noche a Hong Kong, para la famosa junta de accionista, sabes que me gusta llegar con tiempo y descansar un par de días antes.

- ¿te parece a las cuatro de la tarde?

- Eriol no ha parado de llover en tres días, sabes que detesto mojarme, dije mirando por el ventanal como el "aguacero" no daba tregua.

- No lloverá, créeme - Sin decir más, Eriol se fue, dejándome nuevamente sumido en mis pensamientos, ya estaba anocheciendo y las ganas de dibujar se me habían quitado.

Me dirigí a mi cuarto a sacar la maleta y preparar mis cosas para el viaje, iba a estar fuera al menos una semana, mientras guardaba mis cosas tome entre mis manos la bufanda verde de cachemira (regalo de Meiling)…me reí recodando cuando fue que me la regaló…"Xiao, te compre esta bufanda, Japón es un país muy frio, la usaras y nunca me olvidaras"…si, mi prima era algo dramática, pero tendría que llevar la bufanda y demostrarle que la estaba usando, aunque era una verdad a medias, era algo demasiado costoso para un simple estudiante extranjero, solo la usaba de vez en cuando. Termine de preparar todo y envié un mensaje a Wei, para que pasara por mí a las 18:00 horas para ir al aeropuerto y tomar el jet privado de la familia, a veces tenía sus ventajas tener tanto dinero, te ahorrabas horas de espera en los aeropuertos. Todo listo y dispuesto me acosté a descansar, mañana sería un día bastante largo…y no estaba para nada equivocado…

- Esta loco Eriol, dije conteniendo el aliento tratando de darle alcance al malnacido que me había arrastrado fuera de la calidez de mi departamento para correr como un poseso las calles inundadas de Tokio, juro que si pesco un resfriado volvería de mi propia tumba solo a asesinarlo.

- vamos corre…ahí está la cafetería – indicó Eriol alcanzando la entrada.

Cerre el paraguas, y entramos a la calidez de la cafetería "Dulce Paladar".

El lugar estaba casi desierto, la gente era más sensata que el cabezota de mi amigo, sacudí un poco la lluvia y me adentre en la cafetería, era pequeña pero acogedora con una decoración bastante vintage y sencilla…pero tenía potencial, quizás quitando unos pilares y divisiones se vería mas amplia…sonreí y detuve mis pensamientos, era algo que no podía evitar, veía edificios y lugares; mi vena de arquitecto salía a flote, tratando de mejorar todas las estructuras que visitaba.

Eriol me llevo hasta unas mesas vacías, donde me senté de mala gana, estaba mojado tenía frío y bastante cabreado, podría haber conocido a la famosa barista otro día con un clima más acorde. Tomé la hoja del menú y me dispuse a buscar si tenían algún postre para acompañar mi chocolate…debía valer la pena el esfuerzo.

- Prepárate para conocer al amor de tu vida, Lobito – dijo Eriol, sacándome de mi lectura. Y no pude evitar fruncir más mi ceño.

- Hola, mi nombre es Sakura, y seré su mesera el día de hoy, ya saben ¿qué van a ordenar? Escuché la dulce voz de la chica que nos estaba atendiendo, y entendí toda la maniobra de Eriol, el muy imbécil me había engañado, todo este tiempo, la famosa "señora" de los chocolates, era una muchacha y una bien joven, mirándola bien, no debía tener más de 20 años...

La chica llamada Sakura, le sonreía cariñosamente a Eriol

Carraspeé, y con mi mejor cara de fastidio (no por ella, sino por lo bizarro de la situación) le dije: Un café americano y un chocolate caliente, por favor.

La chica se desconcertó un poco y anoto el pedido en su libreta.

- disculpa por favor a Li, anda un poco liado con los exámenes finales, por cierto, mi nombre es Eriol Hiraguizagua y mi amigo acá es Shaoran Li, mucho gusto – dijo Eriol con su mejor cara de seductor.

No me aguante las ganas de patearlo por debajo de la mesa, se lo tenía más que merecido.

"Sakura" se despidió y no preste más atención a lo que nos dijo.

-Eriol se puede saber que te traes entre manos, sabes que detesto las mentiras- dije bastante ofuscado

Eriol solo se rio mientras se sobaba la pantorrilla

- Ya no te quejes, Lobito, cumplí tus deseos, conociste al ángel del chocolate, ahora hazme feliz e invítala a salir.

- que acaso te volviste loco?, ni siquiera la conozco.

- pues pídele una cita y la conoces, hombre – por Dios!, hasta olvidaste como sociabilizar, si quieres te doy algunos consejos básicos…como…

Eriol cayo su monologo... lo que me hizo girar un poco la cabeza y ver que era lo que había distraído a mi loco amigo.

Y era Daidoji nada más ni nada menos, el objeto de veneración de Eriol, déjenme hacer memoria…llevaba colado por ella 2 años ya…y así me presionaba a mí a tener novia, si él ni siquiera era capaz de acercársele…

Iba a hacer un chiste, pero Sakura volví con nuestras bebidas, miré divertido como Eriol cambiaba los vasos y me daba el chocolate, ella pareció sorprendida.

¡Le di un sorbo y oh! ¡Dios! Tal como lo recordaba, el calor de la bebida calentó mi helado cuerpo.

- tu, preparaste el chocolate – no pude evitar preguntar

- eh? Si, yo lo prepararé, ¿por qué?, tiene mal sabor- me dijo devolviéndome la pregunta.

- no, esta perfecto, lo necesitaba muchas gracias – le respondí algo cohibido, me ponía algo nervioso su intensa mirada, sus ojos resplandecieron con mi respuesta y con una inclinación se alejó de nosotros.

Cuando volví la mirada a Eriol, tenía una sonrisa pícara de oreja a oreja.

- no lo puedo creer mi bebe está creciendo – dijo enjugándose una lágrima imaginaria – ya no será necesarios mis consejos…jajaja.

- mira quien fue a hablar, llevas semanas insistiéndome que tenga novia y ¿tu?, seguirás suspirando por Daidoji – le respondí bromeando.

Pero Eriol se puso serio y su semblante cambio.

- Espera!, ¿no me digas que ya se lo dijiste?

- Si, hace tres días

- ¿y que te dijo? – quise saber

- La ayude con unos materiales el otro día, y aproveche de invitarle un café…pero cuando quise decirle que me gustaría conocerla más. dijo que sabía de mi fama de "mujeriego" y que ella no estaba buscando problemas amorosos por el momento – dijo muy apesadumbrado.

- Bueno…tu le lo buscaste, te dije que tu vida "promiscua" te iba a traer problemas, pero no pierdas la esperanza, quizás si le demuestras que has cambiado...

- Si, puede ser – en todo caso, le dije que no me iba a rendir, y espero redimirme en la famosa fiesta…además, si ve que hago algo bueno por su amiga, sé que me ganare su admiración

Y de pronto se hizo la luz, así que eso era lo que tramaba, quería llevarme a la famosa fiesta y que me juntara con la "amiga", así el aprovechaba de interactuar con Daidoji.

Miré la hora y ya eran las 17:30 horas, debía irme ya, Wei pasaría por mí en cualquier momento.

- Me tengo que ir, Eriol

Mi amigo se paro para ir a pagar nuestro consumo, mientras volvía a colocarme el abrigo y tomaba mi paraguas, estaba entre divertido y algo enfadado por las maniobras de mi querido amigo, mire en dirección a la barra donde estaba Sakura, quien estaba concentradísima leyendo un libro, vaya en eso se parecía a Eriol, parecía ajena a todo a su alrededor.

Bufé enojado, 17:35…date prisa Eriol.

Una vez afuera la lluvia seguía sin cesar, me despedí de Eriol que iba por otro camino y salí corriendo, sujetando el paraguas a duras penas por el viento, llevaba mas de una cuadra corriendo, cuando el viento se metió entre mi abrigo y caí en la cuenta de que había olvidado la bufanda en la cafetería, si no llegaba a Hong Kong con ella Meiling me iba a matar...¡rayos!. Detuve mi andar y me guarnecí bajo el alero de una tienda, saque el móvil para enviarle un mensaje a Wei, era mejor que me recogiera en el café, iría por la bufanda, luego a recoger mi maleta del departamento, así ganaba tiempo.

Volví mis pasos y retorné a la cafetería. Cuando estaba por llegar vi que las luces del exterior estaban apagadas y el letrero de cerrado se veía en la puerta, pero grande fue mi sorpresa a ver entre la lluvia que Sakura forcejeaba con un sujeto y había mas en el local. Sin remediar paso, abrí de golpe la puerta, tumbe al primero de un certero golpe en el cuello que lo dejo inconsciente de inmediato, el pequeño se abalanzo sobre mí…pero no fue rival, era experto en artes marciales y técnicas de krav maga, en cuestión de segundo lo abrace por la espalda dejándole sin aire, cayo inconsciente al suelo. El tipo que estaba forcejeando con Sakura en el suelo se paro bruscamente al ser alertado del alboroto que deje al ingresar, y con la navaja en la mano tomo posesión de ataque…sonreí, y espere que diera el primer paso, pero me desconcerté al ver como Sakura se levantaba y le aventaba la jarra de la juguera en la espalda, el tipo se tambaleo un poco y le devolvió el golpe que la hizo caer y golpearse con la barra….ira, odio fueron los sentimientos por el acto de cobardía del sujeto y ajeno de mis enseñanzas de las sagradas artes, lo ataque sin piedad hasta casi matarlo…

Fui donde se encontraba Sakura y al tomarla me di cuento que tenia el labio roto, la muñera amoratada y una fea herida en la frente que sangraba y no reaccionaba.

¡Sakura!...¡Sakura! – la llamé, pero sin éxito.

Estaba por tomar el móvil para avisar a Wei, cuando lo vi entrar en la cafetería

¡Por Dios!, joven Shaoran se encuentra bien – dijo tratando de revisar mi mano lastimada

Wei, por favor llama a la policía, estos sujetos la estaban atacando, dame las llaves la llevare al hospital-dije tomando el delicado cuerpo de Sakura – nos comunicamos después

Wei obedeció y sacando su abrigo me lo dio para tapar a Sakura, y salí de la cafetería, afortunadamente había dejado de llover…

Listo, les dejo el tercer capítulo de nuestra historia, ¿les gusto? Quise dejarle espacio a nuestro querido lobito y ver desde su perspectiva los acontecimientos.

Nuevamente gracias a todos, por sus mensajitos, ¡nos leemos!