Hola a todos, volvemos al pasado y descubrir que reacción tuvo Shaoran con el mensaje de su nueva amiga…y lo que sucederá después cuando vuelvan a encontrarse, el inicio de una amistad que durará dos años

Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen…solo los tome prestados, la idea es original.

Capítulo 6

Caminaba descalzo por la playa…estaba atardeciendo y una leve brisa comenzaba a desordenar mis rebeldes cabellos, de pronto sentí que gritaba mi nombre ¡Shaoran!…¡Shaoran! y al voltear me di cuenta de que era una hermosa mujer de largos cabellos castaños con un precioso vestido rosado vaporoso, agitaba su mano a modo de saludo y yo sonreí al verla, luego ella comenzó a correr y abrí mis brazos para atraparla…ella no deja de gritar ¡Shaoran!…¡Shaoran!...

Abrí los ojos de golpe y me encontré cara a cara con unos ojos carmesí que conocía a la perfección.

-¡MEILING! – grite mientras me sentaba en la cama – me asustaste

Meiling rio divertida – tan fea soy primito – dijo fingiendo sentirse ofendida.

- sabes que no, pero si al despertar, y te encuentras con una cara encima de ti, creo que cualquiera se asustaría – dije bostezando.

- trataba de despertarte, toqué varias veces, y cuando entre te encontré plácidamente dormido… bastante feliz te diré…que estabas soñando primito? ...algo erótico – dijo riendo mientras jalaba las sábanas de mi cama

- oye!, ¿qué haces? ¿tienes 8 años?

- solo quería comprobar que mi primito no sufriera de las hormonas adolescentes de nuevo.

- muy graciosa – dije mientras me levantaba de la cama y tomaba mi bata para estar más presentable, ya que acostumbraba a dormir solo con ropa interior.

- ¿y qué haces acá?

- despierta querido, son casi la una de la tarde, tienes veinte minutos de retraso para ir al almuerzo – dijo Meiling tranquilamente mientras consultaba su reloj de pulsera

- Mierda! – exclame mientras corría a la ducha rápidamente, por que Hikari no me había despertado…claro, no le dije nada…uff si me duchaba rápido alcanzaba a llegar a tiempo, odiaba la impuntualidad.

- te espero abajo primito – oí que gritaba Meiling, mientras abandonada la habitación.

Sali rápidamente, y tome el traje formal que había en la cama, obra de Meiling seguramente, así que en honor al tiempo me vestí rápidamente y baje a la sala.

Mis padres perfectamente vestidos, conversaban animadamente con Meiling.

- hijo – dijo mi padre cuando me vio, dándome un apretón de manos…si, éramos muy formales entre nosotros, quizá algo fríos, pero estaba acostumbrado.

- Madre, Padre, perdón por el retraso – dije disculpándome

- no te preocupes, sabíamos que estarías cansado por el vuelo, si no fuera porque el almuerzo es con Feng, te dejaba descansar.

Nos subimos a la limusina para dirigirnos al restaurante donde se celebraría el almuerzo, unos de los mas exclusivos de Hong Kong, me removí algo inquieto en el asiento, había nacido en cuna de oro, lleno de lujos, pero aún me sentía incomodo con tanta ostentación, y ese era uno de mis motivos secretos el querer "escapar" a otro país con la excusa de estudiar y lograr las metas con mi propio esfuerzo y no por el tamaño de mi billetera, solo Meiling y Eriol sabían las verdaderas razones de mi austera vida en Tokio, me sentí a gusto viviendo con los justo y necesario.

- ¿Todo bien, Xiaolang? – pregunto Meiling, le sonreí de vuelta apretando su mano.

- Si, todo bien.

Llegamos al lujoso restaurante, ayude a bajar a Meiling y mi padre hizo lo propio con mi madre, a pesar de que nunca los había visto demostrar cariño en público, sabia que mi padre la amaba mucho, había ciertos detalles que el hacia para ella, que me lo demostraban…era capaz de probar comida que no le gustaba solo por complacerla, y siempre cuando salía de viaje, desde el aeropuerto le enviaba un ramo de sus flores favoritas.

Feng Wang nos estaba esperando en la mesa, junto a Akane…vaya, hacia mas de dos años que no la veía…se veía fresca y hermosa con sus ojos azules, si no fuera por su carácter, era mas seguro que la hubiese escogido por esposa…y de repente unos ojos verdes vinieron a mi mente… ¿Qué?...negué mi cabeza y seguí caminando a la mesa, esperando que Meiling no se diera cuenta de mi perturbación…

- Xiaolang, que gusto tenerte acá, ni siquiera me has enviado un mensaje, eres un ingrato – dijo con fingida modestia Akane – mientras se acercaba con la intención de besar mi mejilla – sentí gruñir a Meiling a mi lado.

Con la delicadeza hice una reverencia – Buenas tardes, Señor Wang, Señorita Wang.

- Por Dios! Xiao, tan formal como siempre – dijo Akane ofuscada sentándose de nuevo.

- Mi querido muchacho, es un gusto volver a verte – dijo alegremente Feng Wang

- Lo mismo digo – dije estrechando su mano.

El almuerzo se dio con naturalidad, salvo las incomodas intervenciones de Akane, interesada en saber sobre mi vida en Tokio y en mis estudios. Luego durante el postre, conversamos sobre la reunión de socios que se llevaría a cabo pasado mañana y los ajustes con los abogados para los traspasos, mi padre le informo a los Feng que los documentos estaban listos, y si quería revisarlos podrían volver a las oficinas central durante la tarde.

- Bueno Hien, te parece si volvemos juntos a la oficina, quiero ver unos temas pendientes contigo.

- Si, no hay problema, Shaoran nos vemos en casa – dijo mi padre dándole el brazo para que mi madre se apoyara en él.

- Xiaolang, un gusto de verte nuevamente muchacho – dijo despidiéndose afectuosamente el Sr. Wang

- Akane, hija…vamos

- eh…papa, quisiera quedarme unos momentos mas con Xiaolang, hace años que no nos vemos y queremos ponernos al día tú sabes…

- Ahh, si claro, no te molesta Xiaolang? – me pregunto el Sr. Wang, y como el joven educado que era, no tuve más opción que aceptar para no hacerles un desaire.

Sentí gruñir a mis espaldas a Meiling, y sabia que me la iba a cobrar caro…

- Bueno, yo también los dejo solos, creo que me cayo mal el almuerzo…siento el estómago revuelto – dijo mi prima, dejándome a solas con Akane…si, esa era su pequeña venganza.

- eh! Te parece ordenar un poco más de café – le pregunte educadamente a Akane.

- No, no quieres dar un paseo, el día esta agradable…dijo tocando levemente mi hombro.

Me removí algo incomodo, esas demostraciones de afectos interesadas eran las que mas odiaba, sabia de sus intenciones, pero por respeto a su padre me debía de portar como un caballero.

- Claro, dije poniéndome de pie y ayudándola con su silla a levantarse

- vaya, gracias, había olvidado lo caballero que eres, ya es difícil encontrar a hombres como tu – comentó coqueta.

Camine unos pasos antes que ella, por nada del mundo la quería colgada de mi brazo, necesitaba guardar las distancias para que no se hiciera falsas expectativas.

Caminamos en silencio hasta llegar al parque de Hong Kong…Siempre me ha gustado visitar este parque, lo hacia a menudo con mi madre y hermana, y la pesada de Meiling…iba tan metido en mis recuerdos que poco y nada escuchaba el parloteo incesante de Akane.

- Disculpa, que dices? Iba distraído

- Así lo note, te preguntaba, ahora que serás el nuevo socio mayoritario de la compañía, has pensado tomar la presidencia.

- no lo he pensado aun – dije mintiéndole, puesto que ya había evaluado la idea de papa, Meiling seria una bárbara presidenta, y de paso eso sacaría de sus casillas a Akane.

- Claro, aunque no lo pienses mucho, como sabes mi papa es el vicepresidente, y yo la directora de Relaciones Comerciales, y el presidente debe ser alguien de nuestra confianza.

- Descuida, mañana tomare la decisión en la junta

- y como es tu vida en Tokio, ¿has dejamos muchos corazones rotos por allá?

- no como crees…- dije sin pensar y cuando la mire vi que en su cara una sonrisa de satisfacción pura…- aunque sí, hay alguien…pero aun nos estamos conociendo - dije mintiendo...

- Ahh. Una japonesa, y que opinan tus padres de eso

- a que te refieres con una japonesa?

- me refiero a que tu familia es tradicional, y los LI se casan solos con mujeres de Hong Kong. La señora de Xiaolang Li debe ser una mujer de alta cuna; educada en nuestras tradiciones y protocolos

- puede que rompa esa tradición – dije divertido.

- dudo mucho que tus padres lo acepten – exclamo molesta - Seré franca contigo Xiaolang, tú me interesas, una alianza matrimonial de nuestras familias será muy beneficioso para los negocios, podemos hacer una gran inyección de capital…

- Akane yo…

- mira no respondas nada, solo piénsalo vale

- Akane, la verdad… - pero me vi interrumpido por el sonido de mi celular, al sacarlo del bolsillo me di cuenta de que era de Eriol.

- contesta, nos vemos mañana – y sin mas se alejó contoneando las caderas.

- Hola Eriol – dije respondiendo la llamada

- Hola Lobito, espero no interrumpir algo importante

- para nada, es más, tu llamado llego en el mejor momento – comente sentándome en la banca cercana - ¿a que debo el honor de tu visita?

- Solo quería saludarte y preguntarse si ya pensaste en lo de la fiesta

- ¿seguirás con eso?

- pues claro, hasta que me digas que sí.

- ok, está bien, tú ganas…iré a la famosa fiesta

- excelente, así puedo invitar a Tomoyo con la excusa que tu puedas llevar a Sakura – y el idiota corto la llamada.

Iba a volver a marcarle cuando otra llamada entro: Meiling

- dime ya te soltó la víbora esa, o necesitas que me apiada de ti y vaya a rescatarte

- muy graciosa, pero estoy solo, se molesto algo conmigo y se fue.

- menos mal, ya me había arrepentido de dejarlos solos…. y…

- si quieres saber si hablo del matrimonio concertado?

- te lo dijo?

- si, dijo que le interesaba

- claro que le interesas, y los millones de dólares de los Li que vienen contigo.

- no pienses tan mal Meiling, quizás ha cambiado.

- pero que ingenuo primo, créeme la conozco de siempre, mujeres como Akane no cambian… y que harás ahora?, te apetece una noche de juerga por las calles de Hong Kong. Claro que no me apetecía, recordaba a la perfección la ultima vez que me vi arrastrado por Meiling a una dichosa fiesta, tengo una tolerancia al alcohol terrible…un par de tragos y me borro de la existencia

- no, gracias Meiling – soy aun un estudiante y tengo trabajos que entregar, así que me iré a la Mansión.

- pero que aburrido, bueno tú te lo pierdes.

- solo no bebas mucho, recuerda que mañana es la firma del traspaso.

- tranquilo primito, yo no soy igual que tú, además mañana estaré fresca y radiante.

- eso espero - eh…Meiling…

- dime

- eres mi prima favorita…cuídate – dije riendo

- lo sé – y corto la llamada.

No había querido decirle nada, pero ya había tomado la decisión de nombrarla como presidente de la compañía y que fuera mi mano derecha, era la persona en que más confiaba después de mis padres…se lo debía. Tarde o temprano debería hacerme cargo de los negocios, pero un par de años de libertad no me vendrían nada mal.

Con la esperanza en mi corazón volví a la mansión a sumergirme en mis obligaciones estudiantiles

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Estaba nervioso, ser nombrado amo y señor de tan riqueza me agobiaba, la elegante mesa de roble de casi cuatro metros de largo disponía a toda la junta de directorio, encabezada por mi padre, a su derecha mi madre elegante y bella como siempre, y hacia la izquierda los Wang, luego los accionistas minoritarios y abogados, al fondo de la sala se encontraba Meiling fresca y despierta, tal como lo había prometido…sonreí en su dirección.

Estimados accionistas, la junta extraordinaria de hoy es para informarles mi deseo de jubilarme – varios murmullos se escucharon en la sala, pero nadie interrumpió mi padre - Es mi deseo que las acciones sean transferidas a mi hijo, lo cual lo transforma en el socio mayoritaria y por ende el derecho de la presidencia. Finalizo mi padre y varias caras de asombro y alivio, los accionistas respetaban el apellido de mi padre y todo lo que se ha construido, no por nada, era una de las mejores corporaciones de Hong Kong. Los abogados se acercaron con los documentos los cuales fueron firmados por mi padre y por mí, luego de estrechar nuestras manos, los accionistas se levantaron para hacernos una reverencia y aplaudieron animadamente.

Mi padre me cedió el podio, había llegado el momento de anunciar mi decisión:

- Quiero agradecer la confianza de mi padre y la de ustedes en este día tan especial, y hacerles el siguiente anuncio, que espero sean capaces de respetar, hoy me he convertido en el socio mayoritario de Li Corporation, empresa legado de mi bisabuelo, y por años ha sido presidido por un Li, y en esta ocasión no será diferente – hice una pausa para mirar a Meiling – sin embargo, no será este Li que tome la presidencia, al menos en este momento – varios murmullos se hicieron notar entre los asistentes, y Meiling me vio intrigada, es para mi anunciar que la Señorita Meiling Li, será desde hoy la presidente de la compañía. Y por una fracción de segundos nadie dijo nada, Meiling estaba estática en su posición, sin saber bien que hacer.

Mi padre y Feng Wang se levantaron de sus asientos y ambos casi de manera sincrónica comenzaron a aplaudir, avalando totalmente mi decisión, sonreí a ambos en agradecimiento, a sus aplausos se unieron el demás accionista, y le hice una seña a Meiling para que se acercara, estaba pálida. La tome de las manos dándole un cálido abrazo, y a inste a firmar los documentos que colocaba a su alcance los abogados, documentos de su nuevo nombramiento.

- espero no arrepentirme de la decisión, y no mandes la empresa a la bancarrota – le susurre para que aligerar la tensión.

- no juegues con eso – me reprendió – te das cuenta en la posición que me dejas – todos esperaran que de el primer paso en falso.

- tranquila, sé que serás capaz de lidiar con todo eso, no por algo, eres la mejor economista que conozco –

Meiling dio un gran suspiro y tomo el bolígrafo estampando su firma en el documento.

Luego de la firma, pasamos al salón donde esperaba la prensa, mi padre guío la conferencia, no me gustaba mucho la exposición, presento a la nueva presidenta.

Luego nos dirigimos a la sala donde se servía un coctel en despedida de mi padre y en celebración del nuevo presidente, creo que la mayoría pensaba que el festejado seria yo, pero ya se acostumbraran.

- no me espere ese movimiento, tan desagradable te parezco que no quisiste trabajar conmigo – dijo una voz ofendida a mi derecha

- no es eso Akane, sabes que tengo que terminar mi carrera de Arquitectura, quiero ejercer antes de hacerme cargos de los negocios familiares

- y con respecto al otro asunto…

- con el respeto que me merece tu familia, te informo que debo declinar la oferta, no estoy de acuerdo con los matrimonios concertados, y mis padres apoyan mi decisión – añadí antes que replicara.

- ya veo, así que te juegas tu futuro por una calentura por esa japonesa.

- mis asuntos amorosos no son de tu incumbencia Akane, disculpa la franqueza, pero no me gusta que tomen decisiones por mí – dije molesto.

- solo espero que no te arrepientas de haberla escogido por sobre mi – añadió para luego alejarse rápidamente y salir del salón.

Observé mi alrededor del salón, el ambiente era de celebración y bien distendido, pude observar a Meiling siendo rodeada por los accionistas, que le entregan sus felicitaciones en su nuevo cargo, mi prima era todo sonrisas. Iba a hacerle compañía, cuando el sonido de un mensaje entrante hizo que tomara mi celular

El numero era desconocido, así que la curiosidad hizo que lo abriera, y vaya sorpresa que me lleve:

"Hola Li, soy Sakura, Sakura Kinomoto, tu numero me lo dio el enfermero, solo quiero que sepas que agradezco mucho todo lo que has hecho por mí, y te aseguro que devolveré cada peso que has gastado, estoy muy apenada contigo la verdad, somos unos perfectos desconocidos, pero me tomare la libertad de llamarte de ahora en adelante, Mi amigo"

Vaya…eso no me lo esperaba, pero sin duda hizo que sonriera espontáneamente, porque lo poco y nada que había podido observar de ella, me parecía una persona bastante distraída, algo nerviosa y sencilla, lo mas probable que el mensaje lo haya escrito muchas veces antes de enviar. Estaba en un aprieto, podía ignorarlo y no volver a cruzarme con ella nunca más, o abrir esa puerta a la amistad que me ofrecía…amistad, si ella supiera el atrevimiento que tuve al besarla…si, lo mejor era marcar distancias…o conocerla, total no perdía nada, mi vida era bastante solitaria, sino fuera por Eriol sería un completo antisocial.

Tomando la segunda opción, respondí escuetamente:

"de nada…amiga Sakura" – y presione enviar.

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Sumido en mis deberes académicos…me distrajo el sonido de mi celular con un mensaje entrante…Sakura pensé. Nos habíamos estado enviando pequeños mensajes en estos días, ella me había avisado que ya estaba de alta, y que había pegado tremendo grito cuando pidió la cuenta…me reí al recordar el audio que envío: "es verdad lo que te digo Li, para la próxima llévame a otro hospital, es que aun no puedo creer que un termómetro te cueste 3.500 yenes…estuvieron a punto de llamar a seguridad…pues casi les grite que era una estafa".

Los demás mensajes eran de su día a día, ella era super espontanea, los míos eran casi monosílabos, pero eso no parecía molestarle en lo absoluto.

Habíamos quedado en encontrarnos en la biblioteca de la universidad a mi regreso, había comentado que tenia algo que me pertenecía…y la verdad, estaba bastante intrigado, además tenia que hacerle la bendita invitación a la fiesta, ya que Eriol me había comprometido con Daidoji, pero de alguna manera me las iba a cobrar a ese cabrón.

El mensaje era una foto de Sakura con su amiga Daidoji en un restaurante de mariscos…"te acuerdas de que te mencione que habían inaugurado un nuevo local de comida China cerca de la universidad…es fantástico, podríamos venir uno de estos días, y probe tu plato el Dim sum"

En mis labios se formó una sonrisa al recordar como acabé mencionándole mi plato de comida favorito; había sido un cuestionario de 15 preguntas que me envió Kinomoto, según ella para un trabajo de investigación de técnicas de recolección de información, aunque sospechaba que era una excusa para saber mas cosas de mí, pero, aun así, me dispuse a responder todas sus curiosas interrogantes como por ejemplo; fecha de cumpleaños, color preferido, plato favorito, entre otras.

Eso se ve apetitoso, cuando regrese debo probarlo y emitir mi veredicto, soy muy exigente en gustos gastronómicos – le conteste.

Había avanzado bastante en todo lo que tenía que entregar para la semana, así que me dispuse a hacer mi maleta para el regreso, cuando sentí dos golpes en la puerta

-Adelante – hola, Madre

- hijo – respondió mi madre con un semblante bien contrariado

- sucede algo, madre

- nada grave…pero te traigo noticias – tu padre esta en la sala conversando con Feng… Él quería saber si tu negativa al matrimonio era tu última palabra.

- Madre, fui claro con Akane, y espero sepan respetar mi decisión.

- Lo sé hijo, pero como sabes Feng te quiere mucho, y siempre te ha considerado como un hijo, tenia la esperanza que cuando crecieras te convirtieras en el esposo necesitara Akane, y con tu rectitud la llevaras por el buen camino y la salvaras de la vergüenza – comento mi madre mientras tomaba asiento en el sitial.

- Madre ¿de que estas hablando?

- Akane…Akane, está embarazada

- ¿Que?

- Nos acaba de informar Feng, tiene solo 5 semanas…y lo peor, es que no tiene idea de quién es el padre…Feng, quería evitar el escándalo…pero sabe que no te podía obligar que asumieran una responsabilidad que no era tuya.

- Vaya, con razón estaba algo desesperada en casarse.

- Pero con tu negativa, su padre tuvo que tomar medidas extremas para evitar el escándalo, la casará con el hijo menor de los Yuen.

- Yan Yuen, es apenas un muchacho de unos 20 años a lo mucho, muy tímido y callado, un carácter totalmente diferente al de Akane, ¿está seguro de que es lo que necesita? – pregunté

- Al viejo Yuan, poco le importo que estuviera embarazada, lo más importante para él es emparentarse con los Wang que le dará mayor estatus - Luego del matrimonio la enviaran a China con su nuevo esposo, regresaran luego del parto – por lo que tu padre se ofreció para asesorar los temas de relaciones comerciales para evitar descuidar el puesto que tenía Akane – me informo mi madre

- vaya al parecer papa jamás se jubilará

Mi madre sonrió – ya conoces a tu padre – mi madre camino por mi habitación viendo distraídamente mis libros y la maleta abierta.

- Te extrañare mucho hijo

- Mamá, sabes que no me queda mucho en Japón – sabes que volveré.

- Lo sé, solo cuídate mucho

- Si, Madre

Y sin agregar más, me dejo solo en la habitación, y solté de golpe todo el aire que había retenido…Akane embarazada, el compromiso que me había librado, escandalo y los acuerdos económicos…no, definitivamente no era la vida que quería, necesitaba tener la libertad de escoger por mi mismo…y siempre estaría agradecido con mis padres por dejarme decidir.

Termine de hacer mi maleta, y baje a cenar con mis padres, era la oportunidad de despedirme, mañana mi vuelo salía a primera hora…

Sexto capítulo de nuestra historia, un poquito más largo, como ven quise mostrar un poco más de la vida de Shaoran en su natal Hong Kong, y mostrar los inicios de la relación "online" con Sakura el camino que lo llevo a convertirse en amigos.

Próximo capitulo, tendremos el anhelado encuentro y la famosa fiesta de la universidad que pasara después…chan chan…

Y a todos por sus comentarios, ¡nos leemos!