Disclaimer: Boku no Hero Academia y sus personajes son propiedad de Kohei Horikoshi.

N/a: Hola y sean bienvenidos y bienvenidas, de ante mano me disculpó si notan faltas de semántica o de ortografía; puesto que no poseo computador/ordenador y escribo desde mi teléfono. En ocasiones el auto corrector se sale con la suya sin importar cuanto me esfuerce en la edición

Hope

Para evitar que hubiese algún tipo de tensión y el ambiente se sintiera lo más natural posible Shirakumo propuso entrar directamente al bar y esperar al rubio ahí. Aizawa le aviso del cambio de posición vía mensaje de texto y ordenaron una ronda de cervezas, Oboro arqueo una ceja al ver que Aizawa pedía una cerveza negra para el tal Mic quien debía estar por entrar por la puerta en cualquier segundo. También ordeno un plató grande de piezas de pollo frito y cubiertos para tres personas, ahí el pollo era la especialidad y Yamada era fanático del que servían en ese lugar o eso fue lo que Aizawa se tuvo que ver obligado a explicar después de haber ordenado y que su acompañante lo viera de forma sospechosa. Tal parecía que su amigo conocía bastante bien los gustos de su compañero de piso. Por otra parte necesitaba saber inmediatamente quien era él sujeto responsable de voltear a su mejor amigo igual que a un tazo. Necesitaba saber que tipo de artimañas había utilizado, que gestos hacia, como hablaba como caminaba y como se comportaba porque: Conocía demasiado bien a Aizawa, el único ser capaz de ejercer un poder como ese sobre él debía ser equiparable a una criatura mitológica con habilidades inusuales. Algo si sabia del sujeto aún sin conocerlo y era que este no podía ser parte del montón, debía ser especial en varias formas. Debía ser capaz de capturar todos los sentidos de Aizawa y obligarlo a verlo como si fuera un enigma indescifrable. Debía ser sobresaliente y sobre todo inteligente. Debía ser único como un diamante. Temía en lo más profundo de su ser que este hombre desconocido fuera a lastimar el frágil corazón de su amigo. Que lo estuviera usando de alguna manera, se consideraba a si mismo el guardián del moreno y con justa razón, el había presenciado cómo había quedado este después de rompimientos anteriores y no soportaba la cólera cada vez que veía a su querido amigo llorar en silencio tragándose su sufrimiento. Lo peor de todo era que Shirakumo tenía un sexto sentido que le indicaba cuando una chica no iba a saber valorar a Shōta y daba gracias a que fueron muy pocas las que tuvo que soportar ver desfilar de la mano del policía. Porque el mismo se odiaba cuando de ante mano sabia el resultado y no podía hacer nada hasta que Aizawa llegaba tocando a su puerta cabizbajo y una vez más con el corazón desecho. Pero al final no había tanto problema, era un hombre fuerte y siempre sabia salir adelante pero no sabia el daño que podría provocar en el otro hombre, debía venir con un plus de humillación y arrepentimiento mucho mayor. Así que solo podía esperar y rezar.

—¿Sabes? Es escalofriante ver cuanta atención al detalle tienes con este sujeto. A ti te tomo varios años querer grabarte cuales eran mis gustos.. — el policía iba a responderle algo pero su vista se quedó fija en la entrada, por un momento Shirakumo creyó verlo palidecer y luego enrojecer muy rápido en tiempo récord.

—Acaba de llegar.. — se limitó a decir mientras bebía de su nueva botella y le restaba importancia al asunto viendo al interior de la barra.

Oboro término volteando a ver al mencionado de forma disimulada pero con bastante furia contenida, emoción y malicia. En menos de un segundo quedó totalmente desconcertado y alzó ambas cejas bastante impresionado. En resumen el tipo que vio entrar en el bar era: bastante alto puede que un par de centímetros más que ellos dos. Esbelto, constitución fuerte y elegante, cabello rubio y bastante largo amarrado de una forma interesante, fisionomía definida y unos grandes ojos verdes y atrapantes, tenía un bigote muy curioso y andaba vestido como si fuese algún maniquí de tienda de ropa masculina, excelentemente coordinado. Sobresalía tanto en el lugar por su fuerte presencia y atractivo que el Bombero no sólo vio como varias mujeres en una mesa le estaban comiendo el trasero con la vista sino que vio a varios tipos verlo como si fuera una aparición y luego dejar de lado lo que estuvieran bebiendo creyendo estar alucinando ya. Pero lo más impresionante de todo y que dejó a Oboro viéndolo como si fuera una aparición divina fue el aura angelical que le detectó y una vibra impresionante hecha de seguridad y garantía le recorrió toda la columna vertebral. Era la primera vez que conocía a un interés amoroso de Aizawa y este le provocaba esa sensación de felicidad.

—¡Hey ya! ….¿Que tal? — saludo el hombre rubio llegando al lado del par de amigos, se veía entre feliz, seguro y tímido al mismo tiempo había cierta humildad muy atrapante en él. Aizawa tuvo que tomar la iniciativa y la palabra y proceder ahí.

—Mic, este es mi amigo del cual te hable… — intento presentarlo pero Shirakumo se le adelanto, atravesó su mano entre ambos y le dedicó una enorme sonrisa al recién llegado el cuál lo vio un poco confundido, pero terminó devolviendo el gesto. Yamada no entendía muy bien el motivo, pero ese tipo le había caído bien instantáneamente y le correspondió el saludo rápidamente.

—¡Shirakumo Oboro! ¡Es un verdadero placer! — le dijo llenó de entusiasmo mientras agitaba sus manos hacia arriba y hacía abajo. Este sentía que una corriente leve de energía estaba transitando entre las manos de ambos sin detenerse.

—¡Yamada Hizashi! Y el placer es mío.. — le mostró una de sus mejores sonrisas, dejaba ver todos sus inmaculados dientes — ¡Shōta me ha hablado mucho sobre usted! Es bueno tener la oportunidad de conocerlo por fin. — el rubio sentía que tenía que dar una excelente impresión. Aizawa le hablaba a menudo de ese amigo suyo y siempre tenía algo bueno que decir. Sabía que estaba casado, era Bombero y vivía en otro estado y un sin número de detalles a parte. De cierta forma tenía que entender que debía actuar como si estuviera frente a un familiar del moreno.

—¿Ah si? ¡Espero que no dijera nada vergonzoso! Puedes tutearme, un amigo de Shō es amigo mío también ¿No le molesta verdad?

—En lo absoluto. Puedes tutearme también.. — le dijo sin perder la agradable manera de expresarse y la sonrisa. Tomó asiento en medio de ambos a petición de Shirakumo y Aizawa le pasó la cerveza que había ordenado para él. Se sentía un poco nervioso al principio pero gracias a una disimulada sonrisa de parte del moreno pudo encontrar suficiente valor para permanecer ahí y actuar natural. Únicamente Aizawa sabia un pequeño y sutil detalle de Yamada y ese era que desde que ocurrió aquella pelea de bar que lo mandó al cuartel de policía a pasar la noche y que posteriormente lo llevó a vivir bajo el mismo techo suyo. Hizashi había estado experimentado cierta ansiedad al salir. Gracias a que descubrió de forma cruel que bien era indispensable para sus viejos amigos y que de verdad ninguno iba a darle una mano en tiempo de necesidad estaba algo reacio a tener relaciones interpersonales nuevas. Tenía a Aizawa y todo con el era sincero y sano y con eso le bastaba. Se había puesto en contacto con esos viejos amigos del Conservatorio únicamente porque sabía que eras excelentes personas y las conocía de antes. Había estado volviendo a su vida normal de forma lenta pero segura y Aizawa era sumamente comprensivo y atento con él cuando lo veía decaído, gracias al refuerzo positivo de su compañía no se quedaría mudó en ese bar al tener que interactuar con el amigo se juventud del moreno. Pronto entabló conversación con este de manera fluida.

Para desgracia de Aizawa Shirakumo y Yamada se llevaron demasiado bien de forma casi instantánea. Eran del mismo tipo de hombre hiperactivo y extrovertido. Ambos se reían de las cosas más pequeñas y se carcajeaban de las más grandes. Tenían el mismo sentido absurdo del humor y a los dos les fascinaba hartarle la paciencia solo por diversión. Sentía que estaba en compañía de dos payasos de circo. Aunque también parecían polillas que se veían atraídas hacia él como si fuera una lámpara en medio de la oscuridad. Después de varias cervezas y de demostrarle a Aizawa que ambos compartían una única neurona, el rubio se excusó para ir al baño. Siempre tenía ese problema, el líquido viajaba muy rápido dentro de su sistema. Siempre que salía a beber con Aizawa se la pasaba metido en el baño. Apenas se levantó y se perdió de vista Shirakumo volteo a ver al moreno poniendo un semblante serio y decidido.

—¿Es modelo o algo por el estilo? — Aizawa casi se atraganto con otra ronda de aperitivos que habían ordenado.

—¡N-No! Es músico profesional…— el policía lo vio algo aburrido — …interesante han hablado de tontería y media y no han dicho en que trabaja cada uno..

—Ese no es el punto… es decir… — guardo silencio un momento y después se destornillo de la risa — ¡Por Dios! Jajajaja jajajaja ¡Cuando lo vi entrar juro que pude ver un reflector sobre él! Entonces te gustan bien parecidos, altos, rubios, graciosos y carismáticos… ¿Eh? — toda esa perorata había dejado a Aizawa más rojo que una teja al sol y viendo a Oboro con ganas de liquidarlo — Ah vamos ¡Es obvio porque te gusta! ¡Es tú opuesto natural! Músical, rebelde, extrovertido, posiblemente demasiado emocional, sonríe cada dos por tres, parece modelo de Kalvin Clain…

—Me empieza a preocupar que lo halagues tanto.. — soltó únicamente para fastidiarlo.

—No has negado absolutamente nada de lo que dije…— le sonrió pícaro y Aizawa vio a otro lado instintivamente.

—Es… — intento decir algo y no encontró fuerzas con las cuales decir algo. No podía exteriorizar lo que había en el fondo de su corazón tan fácilmente— ..lindo.

—Con esa única palabra siento que acabas de englobar un universo entero de halagos.. — Shirakumo rodo los ojos. Conocía demasiado bien a su amigo como para saber que detrás de cada palabra que decía había otras veinte no dichas pero que podías percibir fácilmente — Bueno. Parece ser de los míos, así que tiene mi visto bueno por el momento.

—Lo adoras, creo que comparten la misma neurona en este momento..

—¡Ese no es el punto! — le recriminó y después fingió demencia — Se ven bien juntos..

—Deja de decir estupideces.

—Solamente diré que por la atmósfera que siento es más que posible que el este interesado en ti— dijo muy serio de repente y eso llamo la atención de Aizawa.

—¿De verdad lo crees?

—No.. — escupió eso de la nada y dejó bastante confundido al moreno — Estoy total completa y absolutamente seguro. Lo grita todo su lenguaje corporal..

—Empiezo a pensar que fue un error comentarte nada..— el brillo lleno de absoluta emoción en los ojos de Oboro le recordaban a un perrito llenó de alegría. Al parecer la idea de tener un cuñado lo tenía muy contento. Ahora sólo faltaba ver el desenlace de aquella reunión. Algo que Aizawa desconocida completamente era que Yamada agradecía infinitamente la repentina aparición del mejor amigo de la adolescencia del policía, se encontraba en el baño de hombres en ese momento echándose agua fría al rostro y tratando de calmar su corazón. Tenía varias cosas importantes que comentarle a su compañero de piso y francamente aunque quería hacerlo ese día no contaba con el valor necesario. La compañía de Shirakumo de alguna forma le estaba haciendo cobrar valor de la nada y sentir el ambiente menos cargado.