Hola ¿Cómo se encuentran? Largo tiempo sin actualizar esta historia, pero me he motivado, o más bien el tiempo libre durante el trabajo lo ha hecho. En este capítulo veremos al Ben del presente, el de 16 años, es un capítulo importante ya que aquí se marcará una "nueva era".
Disfruten.
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Ahhh... por cierto, es la primera vez que intento este estilo de escritura, la verdad no estoy segura de si lo hice bien o hay muchas faltas Y.Y, me dicen en los comentarios si lo prefieren de la manera anterior o si prosigo con esta.
Presente
La noche había llegado a Bellwood. En Pueblo Bajo, a pesar de estar algo aislados y ocultos, tienen reguladores de la luz para simular el día y la noche. El ambiente era totalmente nocturno y variable, en algunas zonas era una temperatura fresca y hasta húmeda, por allí vivían las especies de climas tropicales y selváticos, en cambio, otras zonas era bastante fría y seca, tal y como un desierto. Luego estaban las zonas más neutrales y comerciales, donde se concentraba la gran masa de habitantes. Allí la noche era algo… activa.
Clubes nocturnos estaban abiertos. Fuera de los horarios habituales de trabajo los diferentes alienígenas se reunían a disfrutar, hacer apuestas y consumir.
Allí estaba el joven Argit, en el medio de una gran fiesta junto con 2 compañeros. Los alienígenas no eran muy buenos con las músicas, tenían preferencias por el estilo terrestre, dicen que las especies inferiores hacen la mejor música. Todos consumían muchas bebidas y bailaban, el bullicio era terrible, había que hablar alto para ser escuchado.
Los dos que acompañaban a Argit no parecían ser amigo de él, más bien eran escoltas que habían sido contratados para cuidarle las espaldas cuando se merodeaba en este tipo de lugares. Había mucha competencia que lo quería fuera del negocio, sobretodo ahora que había alcanzado la cifra más alta.
"¡Ja!, esto si que es vida ¿quién dice que en la Tierra no se puede pasar un buen rato?", decía Argit sintiéndose imponente. Sentía que estaba en la cúspide del mundo. Luego de tener a los Plomeros tras él durante par de semanas y hacer que atraparan a Ben en su lugar, fue la distracción que necesitaba para poder escalar y lograr su cometido.
Argit tomó la última gota del jarro, se secó la boca con su brazo y lanzó un fuerte erupto. Estaba tranquilo y muy confiado, había estado observando a una joven kinecelerian que bailaba a pocos metros de él, pero ahora alguien se había parado justo al frente "¿Sabes que tapas mi vista?", dijo con una arrogancia inigualable.
"Luces algo joven para estar en este… sitio", el alienígena se expresó con serenidad, no mostraba muchas emociones aunque se sintió algo intimidado por los dos escoltas de Argit quienes habían adoptado una postura de alerta.
"Jum jum, y tú luces algo flacucho para venir hasta mí, arruinar mi panorama y dirigirme la palabra", Argit estaba en lo cierto, este joven se notaba que apenas tenía la edad mínima para lugares así, un semblante decaído y un cuerpo algo esbelto. Ni siquiera parecía el tipo de persona que frecuenciaba clubes nocturnos.
El joven se encogió de hombros y casi inmediatamente los escoltas de Argit caminaron hacia él, a lo que retrocediendo un poco y haciendo señales para que se calmaran expresó "¡Wow, wow! Tranquilos" lentamente metió las manos en sus bolsillos y sacó algunas taedenitas "Eres a quien buscaba, me dijeron que eres el único que puede ayudarme. Ya sabes…con ESO". La última palabra la dijo sintiéndose avergonzado.
Argit no apartó su mirada del chico, el cual ya estaba rodeado por los escoltas. Esperó unos segundos para cambiar su semblante a uno más complaciente. Dio unos palmasos para hacer retroceder a sus hombres. "¡Ay chico! ¿Por qué no lo dijiste antes? ¿Ves? Siempre he dicho que todos los problemas son debido a la falta de comunicación".
"Lo necesito con urgencia", expresó el chico más tranquilo, pero con insistencia.
Argit se mantuvo calmado, pero aún más interesado. "No te preocupes, tío Argit resolverá tu problema, solo…" miró a su alrededor "iremos a un sitio más discreto". Comenzó a caminar hacia una dirección haciéndole señas de que lo que siga.
El chico no se sentía muy seguro, pero su desesperación era mayor que sus miedos. No tenía otra opción.
Dentro de un escondite de Argit, totalmente aislados, se encontraban los 4. El sitio parecía una especie de almacén abandonado y oscuro, solo estaba iluminada una pequeña zona donde ellos se encontraban.
"Gracias, de verdad, gracias, tú no sabes lo urgente que es esto, eres mi única esperanza" Se puso el chico de rodillas y era como si le rogara "Fui deshechado por mis padres desde hace años, los Argonianos jóvenes deben autovalerse a cierta edad, la cual sobrepasé y nunca pude lograrlo. Me dejaron a mi suerte y…"
"Oye, oye, ahorrate la larga y aburrida historia", dijo Argit tras bostezar y poner cara de aburrimiento "Solo dime cuánto quieres y seamos felices", sonrió.
"300 gramos… es para lo único que me alcanza", dijo el joven aún estando de rodillas, sacando de los bolsillos la taedenita.
La sonrisa de Argit se borró y miró con algo de decepción al chico "¿300 gramos para esa cantidad?, mi amigo, con esa miseria solo puedo ofrecerte unos 50 gramos", se cruzó de brazos.
"¿Cómo que 50 gramos? Si lo he conseguido a…."
"Despierta", chasqueó varias veces los dedos cerca de su cara "Actualmente soy el único que lo tiene. Mi esclusividad, mi precio"
"¡No! Por favor… ayúdame, eso es muy poco ¡ten piedad! Realmente lo necesito y no puedo pagar más" Se acercó gateando rápidamente hacia Argit y lo agarró con fuerza por su ropa. "Por favor…"
Argit se sintió airado y de una sacudida se safó de los agarres, se dio media vuelta y se cruzó de brazos "Caballeros, tomen las taedinitas y denle a este muchachito sus 50 gramos. No olviden chequear se trae algo más para… la propina".
"¡Es la única manera de sobrellevar mis problemas, no puedo, ten piedad!", gritaba en vano, mientras se lo llevaban lejos de allí.
Argit ignoraba sus vociferaciones, solo se restrugaba la cara "Paciencia con estos yonkis, quieren estafarme ¡A MÍ, AL REY! Quieren que devalue mi prestigioso negocio", hablaba para sí mismo.
Estaba solo y algo molesto, había sido un momento desagradable, pero no dejaría que su maravillosa noche se quedara arruinada por esto. "Nada como un traguito para los nervios", se servía y esperaba a sus escoltas. Todo estaba tranquilo, este era un lugar muy aislado de todo, nadie frecuentaba en los alrededores, era el lugar perfecto para sus negocios ilegales.
"Que bajo has caído", se escuchó una voz grave proveniente de la oscuridad.
"¡¿Quién está ahí?!", gruñó Argit. Ese sitio no era frecuentado, no debería haber alguien más.
De la oscuridad pudo ver una silueta de lo que parecía ser un Vaxasaurian.
"¡Cobarde, déjate ver! ¿Quién crees que eres para estar en mi guarida?". A pesar de sonar rudo, estaba un poco nervioso, sabía que su cabeza tenía precio.
Se comenzaron a escuchar pasos fuertes acercándose. Justo antes de pasar el umbral hasta poder ser alumbrado, una luz verde envolvió a ese ser junto con un sonido que Argit conocía perfectamente.
"¿Benny?", se había sobresaltado, definitivamente era la persona que menos esperaba "¡Vaya! ¡Qué sorpresa! Je Je…", comenzó a retroceder poco a poco hasta toparse con una pared.
Ben estaba sereno, se acercaba a él sin mostrar ninguna emoción y sin agregar una palabra más. Caminaba lentamente con sus manos dentro de los bolsillos de su hoodie, esta era su típica actitud, pero Argit podía sentir lo enojado que estaba.
"Je, Je… maravilloso, todo salió como lo planeado, tú los distraías y ellos se desvíaban de mi humilde negocio ¡Hurra!", estaba nervioso. Miraba a su alrededor a ver si sus escoltas se acercaban, pero nadie venía. De todas formas ellos no harían la diferencia, nadie se enfrentaba a Ben.
Hubo un gran silencio hasta que ambos se encontraron cara a cara. "¿Quieres un trago, Benny? Debes estar deshidratado, te caería bien un trago frío ¡Si señor, un buen trago para la resequedad y calmar los nervios!", dijo Argit comenzando a alejarse un poco, pero fue detenido cuando un puño rojo se clavó en la pared justo al lado de su cara.
Ben se había transformado en un Tetramand.
Argit estaba en el suelo en posición defensiva cubriéndose "Vamos, Benny. Sabes que no fue apropósito, no pen.. pen…pensaba dejarte allí ¡¿YO QUÉ SÉ?! ¡Fue lo que se me ocurrió para que los Plomeros se alejaran! No, no, no me lastimes…", comenzó a rogar.
Ben/Tetramand sostuvo a Argit por el cuello y lo levantó a la altura de su cara. "Siempre me traicionas, no soy más que un simple peón en tu tablero de la perdición". Esas palabras salieron con calma, pero con algo de ira.
"Ay no, no un peón, por lo menos un alfil", dijo Argit tragando en seco con una sonrisa nerviosa en su rostro.
Ben/Tetramand con fuerza lo acercó aún más a su cara mientras gruñía.
"¡Espera, espera! Es una broma, sabes que eres importante para mi, eres…eres…. eres mi hermanito. Mi único hermano ¡los demás estaban dispuestos a comerme! ". El sudor frío corría por la frente de Argit.
Ben/Tetramand estaba muy enojado. A pesar de que Argit se había enfrentado a Ben antes, esta era la primera vez que veía esa mirada tan decidida y airada.
"No soy tu hermano ni tampoco tu peón, ya no más…", gruñía Ben/Tetramand para comenzar a apretar el cuello de Argit. No mostró rodeos para hacerlo, estaba decidido.
Argit agarraba con ambas manos la enorme mano del Tetramand tratando de zafarse, pero era inútil. Aún así, no se rindió, seguía luchando tanto con el agarre como con sus pensamientos, no podía creer que Ben estaba haciendo esto. A pesar de sus diferencias, Ben nunca lo había maltratado antes, por lo menos no de gravedad.
Seguía luchando, lo miraba con desesperación buscando un poco de piedad, pero solo veía ira. Es como si no lo conociera, este no era Ben, no el que él conocía, vio como si fuera un demonio dentro de él. Allí Argit entendió que era su fin, que de esta no escaparía, en algún momento esto pasaría, lo sospechaba, pero no lo creía.
Poco a poco todo se fue oscureciendo a su alrededor. Las manos de Argit colgaron a ambos lados de su cuerpo, ya no tenía fuerzas. Justo cuando cerraba los ojos, Ben/Tetramand lo soltó, cayendo bruscamente contra el suelo mientras recuperaba el aire.
Ben/Tetramand no lo miró ni hizo contacto visual. Bajó la cabeza, volvió a su forma humana y cayó de rodillas. "Quiero que me escuches con atención…", sonaba con la voz fría y sin emociones "no quiero volver a verte o…" calló un momento mientras cerraba los ojos y apretaba con fuerza los puños. "Huye lejos y no vuelvas más", no tenía nada más que decir.
Argit recuperó el aliento mientras se agarraba el cuello. Tenía tanto que decir, pero a la vez nada. Rápidamente se levantó y se marchó sin decir nada.
Ya cuando iba lejos, el inexpresivo Ben abrió los ojos y los giró en dirección hacia donde él se había marchado.
Una vez Argit ya no estaba a su alcance suspiró, se agarró el cabello con ambas manos y comenzó a llorar en silencio mientras permanecía aún de rodillas.
