Hola a todos. Ya casi llego al fin de esta historia. He pensado escribir una segunda temporada en la que hablemos de los eventos ocurridos durante Ben 10 Omniverse sobre este Ben.

Presente

En el planeta donde se encontraba la base de Plomeros que tanto trató de restringir a Ben, se encontraba el Magistrado en su oficina. Ya era tarde para el ciclo del día del planeta, muchos de los Plomeros estaban en sus casas, los reclusos estaban encerrados en sus celdas. En cambio el Magistrado se había quedado allí, leyendo varios informes de forma preocupada. Llevaba todo el día allí y aún no encontraba la forma de despegarse de ellos, probablemente no conciliaba el sueño esa noche.

En un momento cerró los ojos y se agarró con su mano derecha la frente como si le doliera la cabeza, no llevaba su casco de Plomero puesto, en su lugar, este reposaba sobre la mesa. Hace par de horas que se lo había quitado.

Se levantó algo agitado de su asiento y fue a buscar más estimulante.

Solo se presentaba su cara mirando donde estaba el estimulante y como se servía en un vaso. De repente, el Magistrado dejó de servirse y levantó la cabeza un poco… giró los ojos para poder observar nuevamente el lugar donde estaba sentado. Allí se encontraba el joven Ben de 16 años jugueteando con el casco de Plomero del Magistrado.

Ben no dijo nada, ni siquiera miraba al Magistrado, solo al casco.

"Y pensar que la Tierra queda a 2 ciclos solares de aquí", dijo el Magistrado en un tono tranquilo, pero aún manteniendo en cuenta el arma que cargaba. A pesar de haber interactuado mucho con el muchacho, se podría decir que era algo impredecible y no sabía el momento en el que se tornaría hostil.

Ben no respondió a la referencia, en su lugar, levantó la mirada para hacer contacto visual y nuevamente volver a fijar su mirada en el casco.

"Nunca me dijo que Azmuth le dijo respecto a este reloj. ¿Por qué nunca me lo quitaron?", dijo Ben con un tono seco.

El Magistrado no quería hablar al respecto, la verdad que era algo que ya se le había dado una respuesta, pero no comprendía.


Pasado

Al Magistrado le había costado mantener a Ben encerrado, él, el dispositivo y Argit salían con frecuencia del lugar de reclusión. Estaba imparable, el chico era bueno, pero muy influenciable. De vez en cuando hacía alguna rabieta.

Un día, el Magistrado se encontraba hablando con la Magistrata en su oficina.

"No sé qué hacer con él y Argit!", dijo enojado apretando un puño y cerrando los ojos.

La Magistrata no respondió de inmediato, se rió entre dientes.

El Magistrado se sentó en la silla de su oficina, suspirando mientras se tapaba la cara con las manos.

"Inimaginable que una criatura tan pequeña pueda llegar a ocasionar tantos estragos", la Magistrada se acercó al Magistrado y colocó una de sus largas y delgadas manos en un hombro del Magistrado. "Sé que habrá un buen desenlace en todo esto".

"No sé cómo!", El Magistrado se levantó de su asiento con tanta frustración, que no midió su tono ante su superior. A pesar de todo, la Magistrata no se lo tomó en cuenta y se mantuvo serena.

"Magistrado Prior Gilhil, confío en usted, y recuerde… usted no es el único al que la desesperanza y frustración están devorando". La Magistrata se marchaba de la oficina, cuando la puerta de entrada fue abierta.

"ES Él, ES… hmmm", Magistrado Patelliday entró casi chocando con la Magistrata. "Su señoría, yo… yo…", comenzó a hacer gestos de saludos y sumisión a la vez sin saber cómo disculparse.

"A cuál persona usted se refiere?", preguntó con calma la Magistrata.

"Hmmm?...", el Magistrado Patelliday se había consternado un poco al casi chocar con la Magistrata que por un segundo olvidó la noticia… "Ah sí!, Es él, el creador del dispositivo, está aquí!".

Tanto la Magistrata como el Magistrado Gilhil se sorprendieron.


Los Plomeros, los Magistrados y la Magistrata se encontraban en una sala, allí estaba él. Un pequeño alienígena de la raza Galván con una apariencia descuidada, delgado y tenía un muñón donde iba su brazo izquierdo.

"Escuché que mi más grande invento se encuentra aquí adherido a una misera criatura", dijo el Galván.

La Magistrata dio un par de pasos al frente para estar frente a él. "Cordiales saludos criatura de intelecto superior, soy la Magistrata Yirah, actual superior en la organización de Los Plomeros".

El Galván la miró de arriba a abajo y se dio media vuelta caminando con sus manos en la espalda. "Plomeros… organización encargada que se cumpla ley en toda la galaxia…", en ese momento el Galván se detuvo y miró hacia el suelo con tristeza "... Y no fueron capaces de liberar a una raza oprimida por siglos".

Los allí presentes no supieron qué responder. Los Incursianos habían capturado y esclavizado a los Galvan desde hace siglos, nadie había logrado liberarlos.

"Y diganme… dónde está?", preguntó el Galván cambiando el tema.


Varios Plomeros rodeaban a Ben, quien estaba esposado, se veía tan indefenso. El Magistrado, con los brazos cruzados, le pasó por al lado sin decirle nada. Solo le dio una mirada que decía "compórtate".

"Así qué… esta es la criatura que MI Omnitrix seleccionó?", se preguntó Azmuth rodeándolo y mirándolo de arriba a abajo.

Ben no respondió de una vez, solo tragó en seco. "Tú eres… eres….", no terminó de responder.

"El creador? Así es… Después de siglos de esclavitud, la caída del Emperador Milleous llevó a la liberación de mi pueblo y mi la mía propia", se detuvo y miró con algo de tristeza. "Antes de ser encarcelado, torturado y obligado a crear armas para el imperio incursiano, fuí un gobernante entre los míos."

Todos en la sala escuchaban, la verdad era que se sabían la historia de cómo fueron esclavizados y conquistados los Galvans, pero pensaban que Azmuth, el gobernante e intelectual de ese pueblo, había sido asesinado.

"Hmmm… curioso", continúo caminando y examinando a Ben mientras tenía los brazos tras su espalda, "había construído el Omnitrix a secretas y enviado a que buscara a un digno representante que liberara a mi pueblo, pero nunca pensé que escogería a una cría humana debilucha", luego de decir eso, saltó a los hombros del niño quien se asustó ante la rápida acción.

"Cuidado", se escuchó decir con algo de miedo a uno de los Plomeros que rodeaba a Ben. Azmuth observó brevemente, pero tampoco entendía.

Con la mano que le quedaba agarró la barbilla de Ben y lo miró a los ojos. "Eres una criatura interesante, según los rumores eres peligroso y hasta algo aterrador", se detuvo por un momento mientras lo miraba a los ojos examinando la respuesta del chico, "pero yo creo que solo eres algo… impredecible".

Ben sabía lo que hacía, no es que fuera un rebelde, pero iba camino a eso. La mayoría del tiempo tenía miedo y tristeza, con el dispositivo a veces era impulsivo y con la influenza de Argit… la verdad haría lo que fuera para no tener que enfrentar sus pensamientos.

"Bien, terminemos con esto. Creo que será lo mejor para todos", Azmuth soltó la barbilla de Ben e iba hacia el dispositivo cuando este comenzó a pitar y a ponerse en rojo.

Ante el comienzo del pitido, los Plomeros que rodeaban a Ben retrocedieron y apuntaron con las armas.

"Qué sucede Omnitrix?", nadie en la sala, a excepción de Ben, podía creerlo. El creador estaba hablando con el dispositivo.

El Omnitrix hizo par de pitidos aún estando rojo, como respondiendo a su creador. Luego, desapareció de la muñeca del niño solo quedando el símbolo que aparecía cuando Ben se transformaba y se dirigió a su pecho.

Azmuth abrió los ojos ante la sorpresa. "Interesante…", se quedó pensativo. "Bueno, creo que mi trabajo aquí ha terminado".

Cuando dijo eso, el símbolo del Omnitrix se movió hacia la muñeca y desapareció, resurgiendo el dispositivo. Nadie en la sala entendía que sucedía, ni siquiera Ben.

"Usted se va así y no más?", preguntó el Magistrado Gilhil.

"Qué quiere que haga?", dijo con tranquilidad Azmuth.

Los Magistrados y la Magistrata se miraron con sorpresa entre ellos.

"Está bromeando?", preguntó el Magistrado Labrid.

Azmuth se encogió de hombros.


En la oficina de la Magistrata estaban el Magistrado Gilhil, Labrid, Patelliday, la Magistrata Yirah y Azmuth reunidos.

"Cómo que se lo va a dejar? No tiene idea lo complicado que es retener al chico y al dispositivo", dijo el Magistrado Patelliday.

"Omnitrix…. Y si, se lo voy a dejar. No hay nada que pueda hacer", respondió Azmuth con serenidad.

Los Magistrados no lo podían creer, llevaban tiempo buscando al creador y ahora que aparece, sale con estas cosas.

"Cree al Omnitrix para que liberara a mi pueblo, nunca pensé que haría tanto lazo con su poseedor", añadió Azmuth.

"Controlelo, quitéselo, no sé… solo haga algo y remuévelo del niño. Tenemos que contenerlo aquí labor que se hace difícil cuando se transforma y anda por ahí escapando o causando estragos dentro de las instalaciones", dijo Gilhil con tanta frustración que hasta las venas se le brotaron.

"Bueno, ese es ahora su problema. El Omnitrix me dijo que el chico es el único ser digno que lo puede tener y que no los lograría separar … la verdad no entendí el porqué pero no estoy en ánimo de luchar. Hay mucho que reparar en Galvan Prime".

Azmuth seguía calmado y ya estaba tomando rumbo para marcharse por la puerta cuando el Magistrado Gilhil se interpuso entre la salida y él.

"Por favor, este chico ha pasado por mucho, sé que puedo edificarlo aquí, pero mientras tenga poder apoyándolo será influenciable y manipulable. Remuévale el dispositivo y sigamos los rumbos", le dijo el Magistrado Gilhil a Azmuth haciendo contacto visual. Estaba con cara de suplica mientras que Azmuth tenía una cara pensativa.

Hubo unos segundos de silencio, los Magistrados allí presentes pensaban que ya estaban convenciendo a Azmuth.

"Hmmm...no", respondió luego de unos segundos. "No entienden? El Omnitrix solo lo quiere a él, ni siquiera a mi que soy su creador. Creo que es el precio a pagar por hacer un dispositivo pensante. Por más que quisiera, no creo que logre removerlo sin que el Omnitrix esté de acuerdo con ello".

Azmuth no agregó más nada al respecto. Aunque él quisiera, no podría. No tenía opción de desactivación, ni nada. Creo al Omnitrix con la inteligencia suficiente, incluso, para intuir.

"Por cierto, alimenten mejor a esa pobre criatura, está pálido y delgado", dijo Azmuth antes de marcharse por la entrada de la oficina.

"No tiene idea cuánto nos cuesta hacer que haga las cosas, a veces come solo si estoy cerca. A mi es a quien más respeta…", dijo el Magistrado Gilhil en voz baja, como si no hubiese querido responder.

Azmuth no dijo nada y se marchó.


Presente

"Según nos comentó Azmuth, era complicado", le dijo Gilhil al joven de 16 años.

Ben estaba sereno, pero miró a Gilhil con cara de que quería explicaciones detalladas. Cuando Ben era un niño, aquel día, luego de que Azmuth se rehusara de quitarle el Omnitrix, solo se marcharon a la oficina de la Magistrata y no le dijeron nada desde entonces. De hecho, fue la primera y última vez que vio al Galván visitarlo. Él ya había hecho viajes a Galvan Prime para observarlo varias veces, lo cual solo vio en él a un Galván trabajador haciendo que resurgiera su gente. Durante los viajes, también, había adquirido la muestra de ADN de una nueva raza creada por el mismo Azmuth, los mecamorfos galvánicos. Los había creado durante la reconstrucción del planeta.

El Magistrado Gilhil solo rió un poco, "De dónde este nuevo interés en saber lo que pasó luego de tantos años?".

Ben no presentó ninguna emoción ante la pregunta. "Digamos que quiero hacer algunos cambios y quiero comenzar por saber esa respuesta".

El Magistrado no entendía qué cambios eran esos, pero algo le dijo que debía confiar y contarle.


Cualquier duda los leo. En resumen, Ben quería explicaciones sobre el porque Azmuth no le quitó el Omnitrix, cosa que no sabía. Azmuth se enfocó tanto en el resurgimiento de Galvan Prime y se designó a obligar al Omnitrix, que tiene mente propia, a volver a él.

Azmuth y Ben no tienen contacto entre si, digamos que Nega Ben es algo tímido. Pero ahora mismo, luego de que rompiera lazos con Argit, quiere hacer algo diferente y tomar otro rumbo.