Terra estaba caminando tranquilamente por la capital de Canterlot de un mundo cualquiera. La gata se dirigía al supermercado más próximo para hacer algunas compras. Su rostro reflejaba aburrimiento.
Terra: Tantos años viviendo y jamás me pasado nada emocionante. Nada que me haga sentir la emoción de una batalla. Nada que me haga arder por dentro. Nada que despierte la pasión. A veces creo que estoy condenada a que no me pase nada que logre animarme o desatar la pasión en mí.
Justo en ese momento, algo atravesó el suelo para sorpresa de la gata.
Terra: ¿Pero qué...?
Delante de ella aparecieron unos seres hechos de roca humanoide y con pinta azteca. Dichos seres de roca golpearon a la gata con un puñetazo y la mandaron a volar bastante lejos, haciendo que ésta se estrellara contra una estatua.
Ahí uno de los seres de roca habló.
Ser de roca: ¡Somos los Enterranos! ¡Llevamos siglos bajo tierra!
Ser de roca2: ¡Somos los habitantes originales de este planeta y es hora de ocuparla, acabando con todos los de la superficie!
Ser de roca: ¡Y tú serás la primera en morir!
Decían los seres de roca llamados enterranos, donde cargaron contra Terra, donde la gata estaba contra una pared. La gata recibió unos brutales golpes por parte de los enterranos, donde la mandaron a volar lejos, atravesando ésta varios edificios.
La gata yacía en el suelo donde se levantó y palpando con su garra el rostro, notó que la caía sangre de la frente. Ahí es cuando empezó a sentirse extraña.
Terra: Esta...sensación...
La gata se puso de pie donde los enterranos cuando llegaron, se sorprendieron de verla aun con vida.
Enterrano1: ¿Aun sigue viva? ¿Cómo es posible?
Enterrano2: No importa. Nos trajimos a todos los demás. No podrá con todos nosotros.
De la tierra, surgían más enterranos donde de inmediato empezaron a atacar a la gata. Terra sin dudarlo, se enfrentó a ellos donde empezó una encarnizada lucha contra ellos.
"Insertar música de "Theme of ONE PUNCH MAN ~Seigi Shikkou~"
"Narrando Terra".
"Esta sensación"
Terra golpeó con todas sus fuerzas a un enterrano, donde lo mandó bien lejos. Dos enterranos la atacaron a dos lados a la vez, golpeando con sus puños a la gata que estaba en medio.
"Algo ardiendo dentro de mí"
Terra apartó con fuerza los puños de ambos enterranos y volvió a atacarlos, donde con mortales golpes los hacía pedazos.
"Sí. Lo puedo sentir dentro de mí. La pasión. La emoción. El deseo de lucha. Puedo sentirlo dentro de mí".
La gata golpeaba con furia y seña a los enterranos a la vez que de vez en cuando estos la golpeaban con dureza a ella. La gata tenía fuertes señales de golpes y heridas, pero a ella no la importaba en absoluto. Por primera vez en milenios, sentía la pasión. Una pasión ardiendo en su interior. Terra sonreía para sus adentros, sentía que por fin estaba teniendo la batalla y la emoción que ella tanto tiempo había deseando tanto tener.
La batalla era cruenta y dura. Montañas y montañas de cadáveres enterranos se acumulaban por las calles de Canterlot, todos a manos de Terra donde la gata como una fiera salvaje los iba matando a todos estos con brutales puñetazos. En su rostro reflejaba una sonrisa de emoción y felicidad al sentir por primera vez en mucho tiempo lo que tanto ansiaba sentir sin importarla que su cuerpo estuviera lleno de heridas o sangre.
Justo en ese momento la tierra tembló y el suelo se abrió, revelando a un enterrano colosal con cuatro brazos, con una cabeza en forma de corona amplia y portando unas espadas de energía en cada una de sus manos.
Enterrano enorme: ¡Soy el Enterrano rey! ¡Amo y señor de todos los enterranos! ¿Acaso eres tú el ser que llevo esperando? Aquel que se merece medir mi poder.
Bramó el enorme ser. Terra no dijo nada. Simplemente miró al gigante con emoción y sin mediar palabra, saltó hacia él más que dispuesta a iniciar batalla.
"Sí. Por fin. Por fin una autentica batalla donde puedo darlo todo lo que llevo dentro. La batalla que llevo esperando para..."
"RIIIIIIIIING"
Sonaba un despertador donde acto seguido es destrozado por una garra de la gata. Ahí Terra estaba en la cama bajo la sábanas con los ojos bien abiertos.
Terra: ¿Ha sido todo un sueño?
Se preguntaba para sí misma la gata, dándose cuenta ésta de que lo que la había pasado, fue en realidad un sueño. La batalla, los enterranos, el enterrano rey. Todo fue un simple sueño.
Al final la gata soltó un suspiro, sintiéndose bastante triste al darse cuenta de que todo fue un sueño y no la realidad.
Terra: Vaya decepción. Ay...
Más tarde en Canterlot de una dimensión cualquiera.
Enterrano rey: ¡Somos los enterranos y venimos a conquistar la superficie! ¡Resistirte en completamente inútil!
Alzaba la voz el nada menos que el enterrano rey junto con sus enterranos. Solo que a diferencia del sueño de Terra, tanto éste como sus enterranos, eran de complexión flacucha y apenas más altos que un pony. El rey estaba de pie balanceando unas pequeñas espadas mientras unos pocos enterranos iban saliendo de un pequeño agujero de una acera.
Terra: ¡Allá vooooy!
Gritaba Terra cayendo del cielo donde ahí aplastó al enterrano rey, acabando así con él. La gata poniéndose en guardia y con una sonrisa de emoción, exclamó.
Terra: ¡Aquí estoy! ¿Quién quiere pelear?
Hablaba con gran emoción la gata, esperando ésta tener su ansiada batalla que vio en su sueño. Al final donde estaban los enterranos, solo estaba el agujero con un cartel que ponía "Pedimos perdón".
Una gota de sudor caía de la cabeza de Terra al ver que los enterranos al observar como su rey había caído con suma facilidad, habían huido de vuelta bajo tierra. La gata ahí soltó un suspiro de decepción.
Terra: Madre mía...Menudo palo...
"Y una vez más, como siempre ocurre en todas mis batallas. Acaban siempre con un solo golpe. A veces siento que encontrar algo que me llene de emoción es una tarea prácticamente imposible".
Insertar música del opening de One Punch Man
Sobre fondo negro aparece una huella de gato, donde queda envuelto en llamas, pero sin que dicha huella se consumiera en absoluto.
Luego aparecer la imagen de Terra mirando a cámara y luego lanzando un fuerte directo a dicha cámara.
¡Un goooolpe!
Aparece Terra de espaldas a cámara, enfrente de la imagen de un enorme tigre.
¡Tres!
Aparece de nuevo Terra, enfrente de la imagen de un enorme ogro.
¡Dos!
Aparece una vez más Terra, enfrente de la imagen de un enorme dragón.
¡Uno!
Aparece por última vez Terra, enfrente de un ser divino destructor.
¡Golpe Mortal!
¡Aparece! ¡Victoria asegurada! ¡La más fuerte de todos los tiempos!
Terra aparece caminando al lado de una gran pared rocosa. Luego caminando sobre la nieve de una zona nevada. Luego cerca de unas montañas donde aparece en lo alto una criatura colosal parecida a un ser traslucido.
¿Qué estás diciendo? ¿Frustración? ¡Nadie me puede parar!
Se ve un campo de hielo con una gran grieta enorme donde no se ve fondo. Luego a Terra caminando por una carretera donde la cae un enorme rayo encima de ella, pero la gata ni siquiera parecía sentir dicho rayo.
Luego se ve a Terra enfrente de un descomunal incendio, donde de ella surge una enorme ave oscura envuelta en llamas y con expresión amenazante.
¡UN GOLPE! ¡Se acabó! Una victoria tras otra.
Se ve a Terra corriendo a gran velocidad sobre el agua de un gran lago bajo la luz de la luna. Luego a la gata se la ve por el espacio cerca de la superficie del planeta. Luego enfrente de un colosal golem de lava que emerge de un volcán. Luego un enorme gusano con un solo ojo que mira de forma amenazante a la gata.
¡Escucha mi voz! ¡Siempre soy victoriosa! ¡Victoria total!
Se ve a Terra caminando tranquilamente en medio de un selva con un brazo en alto y el puño cerrado, mientras detrás de ella había los restos destruidos de un monstruo que fue reventado por un golpe por parte de la gata.
¡PODER! ¡OBTÉN EL PODER!
Se ve a Terra sobre fondo negro, lanzando un potente directo hacia delante.
¡Hasta poder llegar al límite!
Se ve a Terra caminando tranquilamente sobre un desierto, dejando sus huellas en la arena.
¡Heroína!
Terra cierra el puño y luego aparece caminando hacia cámara con expresión seria como inexpresiva.
No necesito gente ni ovacionándome ni elogiándome
Se ve el fondo entre montañas, donde Terra parecía estar peleando contra algo o alguien.
En la mismo lugar, va la gata corriendo a gran velocidad, esquivando una enorme bola de hierro encadenado que choca contra el suelo. Ahí Terra avanzó hacia el responsable del ataque que era un especie de hombre mono muy peludo. Ahí Terra le da un potente directo en el pecho donde manda al mono a estrellarse con dureza contra la pared rocosa.
¡Heroína!
Dos monos más aparecían corriendo en dirección hacia Terra donde intentaron atacarla desde dos lados distintos. Terra sin dilación alguna, arreó un puñetazo primero a uno y luego al otro, mandando a estrellarse a éstos también contra la pared rocosa.
Lucharé contra el mal en secreto
Centenares de monos atacaron a Terra por la espalda. La gata sin temor ni miedo se giró y lanzando puñetazos a gran velocidad como si fuesen una lluvia de puños, golpeó a todos los monos donde los mandó contra una gran montaña a estrellarse y dicha montaña estalla en pedazos.
(Nadie sabe quien es)
Terra aparece volando en dirección hacia un enorme monstruo en forma de dragón, donde dicho dragón trata de golpearla con su enorme puño cuyo tamaño hace parecer a la gata como una pulga. Terra sin miedo ni emoción, golpea con su puño contra la de la criatura, haciendo que el dragón primero se le reviente el cuerpo entero, quedando solo los huesos y luego desintegrarse esto último.
Enemigos se acercan cubriendo el cielo. Aún así no daré la espalda
El rostro de un monstruo gigante aparecía enfrente de Terra, donde la gata de un puñetazo justo entre ojo y ojo, manda a volar a la vez que es destruido dicho monstruo.
Terra aparece golpeando una criatura en forma de luna donde de un solo golpe lo desintegra como si nada.
Terra de un directo manda a volar a un enorme yeti salvaje.
Terra descendiendo del cielo, golpea con un directo al rostro de un golem de roca donde lo destroza por completo.
¡Heroína!
Hasta que un día, muerda el polvo de la derrota.
Una enorme criatura en forma de óvalo llena de ojos desciende hasta donde está Terra, donde la gata de un puñetazo lo desintegra por completo.
Una HEROÍNA luchadora.
Una HEROÍNA solitaria
Terra aparece sobre fondo negro donde la gata toma impulso y lanza un poderoso puñetazo sobre el fondo negro, haciendo surgir una enorme explosión por el impacto.
¡Yo quiero ser la HEROÍNA Más fuerte!
Finalmente se la ve a Terra caminando de espaldas a cámara sobre la calle de una ciudad cualquiera, llevando consigo una bolsa de la compra.
Fin de la canción.
En casa de Terra, la gata estaba en la mesa de la cocina mientras Patty traía el desayuno.
Patty: ¿Tuviste mala noche acaso, Terra?
Preguntó con curiosidad la conejita, ya que notaba en el rostro de la gata un enorme desanimo y aburrimiento. Terra soltando un suspiro, respondió.
Terra: Más o menos lo contrario. La noche anterior tuve posiblemente el sueño más maravilloso que pude haber tenido nunca en milenios.
Comentaba la gata con algo más de ánimo, pero a la vez con tristeza. Patty alzando las orejas al escuchar a Terra decir eso, quiso saber más.
Patty: ¿Qué sueño fue que te resultase tan maravilloso?
"Ahí decidí contarla a Patty el sueño que tuve. Sobre que tuve una gran batalla con unos fuertes enemigos llamados enterranos. Sobre que por primera vez sentí la emoción de la batalla como miles se sensaciones más. Y justo cuando estuve a punto de librar mi gran batalla contra el gran rey enterrano, me despierto para descubrir que todo fue un sueño".
"Me llevé una gran decepción al descubrir que todo fue un sueño. Cuando fui a otro mundo y me encontré precisamente con los enterranos esos, esperaba emocionada mi gran batalla. Pero al final fue una gran decepción porque acabó con un solo golpe como siempre".
Patty se quedó pensando en lo que había contado Terra hasta que finalmente dijo.
Patty: Así que fue eso lo que pasó. En el sueño ese.
Comentaba Patty mientras se comía una tostada untada con crema de zanahoria. Terra pasando sus garras bajo el mentón y apoyando los codos sobre la mesa, contestó.
Terra: Así es. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que por fin iba a tener la gran emoción de una autentica batalla. Una que no acabase con un solo golpe. Al final fue solo eso. Un maldito sueño.
La gata se recostó sobre la silla y echando la cabeza para atrás para mirar el techo, comentaba mientras echaba sus garras tras la cabeza.
Terra: ¿Acaso este es mi destino? ¿Tener una vida súper aburrida, condenada a no encontrar algo que me emocione de verdad? Supongo que jamás tendré alguna buena emoción.
Decía con tono de desesperanza y tristeza la gata. Patty terminándose la tostada, la comentó a su amiga.
Patty: Yo no estaría tan segura de eso.
Terra: ¿A qué te refieres, Patty?
Patty mirando fijamente a Terra con una leve sonrisa, la contestó.
Patty: En el sueño, dijiste que por primera vez te sentiste emocionada ¿No es así?
Terra: Así es, pero solo fue un sueño, nada más.
Patty: Aun siendo un sueño, te sentiste emocionada. Eso es bueno. Significa que sí tienes emociones y todo eso. Yo creo que eso es un buen comienzo.
Terminaba de hablar la coneja a la vez emulando una simpática sonrisa. Terra rotando los ojos, comentó más o menos de acuerdo con Patty.
Terra: Supongo que sí. Al menos en los sueños podría encontrar algo.
Terra se levantó de la mesa y se disponía a hacer otro viaje.
Terra: Bueno. Me voy de compras y luego me ocuparé de un par de mundos para arreglar. Hasta luego, Patty. Cuida la casa.
Patty: No te preocupes, Terra. Hasta luego.
Terra: Hasta luego.
Terra se marchó mientras Patty recogía la mesa y se disponía a irse al cuarto de estar. Ahí encendió al tele para ver su programa "Cuéntame que Zanahorias Pasó".
"Hechos ocurridos en los fanfics de black-spyro del mundo de los Caballeros de la Realeza."
En Canterlot, los Caballeros de la Realeza estaban reunidos con la princesa Celestia y Luna en la sala del trono.
Ventus: ¿Cómo que se han escapado Maximilion, Wrigth y Archdemon del Inframundo?
Preguntaba con actitud sorprendida el pegaso rojo a las princesas.
Ignos: Sí. Se supone que esos malditos deberían estar sufriendo el tormento eterno para toda la eternidad.
Cooper: Ahí para toda la vida, sin poder salir ni de vacaciones.
Rockaid: Sí, princesa ¿Cómo han podido escapar esos tres malditos hijos de mala madre?
Comentaban el resto de los caballeros. La princesa con actitud seria, se dispuso a responder.
Celestia: Por lo visto, de algún modo esos tres descubrieron una salida secreta no vigilada del Inframundo.
Luna: Por lo que aprovecharon para escapar por él y así llegar a nuestro mundo.
Cooper: Madre mía. Está claro que esos vigilantes no hacen bien su trabajo. Deberían buscarse otros aunque eso incluya despedir a Berser. Je, je, je.
Comentaba en parte bromeando el vaquero. Ventus con actitud decidida, les decía a las princesas.
Ventus: Princesas. Esos tres malditos pueden ocasionar muchos problemas. Por lo que debemos detenerlos ¿Tienen alguna idea de dónde podrían estar, princesas?
Celestia: Por fortuna sabemos dónde están.
Luna: Los tres están en la ciudad de Manehattan.
Ignos: ¡Perfecto! Los tres reunidos. Iremos allí con el resto de caballeros y acabaremos el trabajo. Con un poco de suerte antes de cenar, porque mi madre hará cena especial. Je, je, je.
Comentaba muy emocionado el unicornio mientras se frotaba los cascos.
Celestia: Antes debemos advertiros que la Marine también está allí.
Rockaid: ¡Anda ya! ¿En serio están esos maldito ca...?
Ventus: ¡Rockaid!
Le llamó molesto la atención el pegaso rojo al potro, donde de inmediato Rockaid nervioso se corrigió.
Rockaid: Quiero decir esos tipos tan pesados.
Luna: No es que dudemos de la capacidad de la Marine, pero esos tres monstruos son muy poderosos y seguramente habrán muertos.
Celestia: Por eso debéis partir de inmediato. Contamos con que podáis ocuparos de esos monstruos.
Ventus: Lo haremos, princesa.
Rockaid: Ya verán, princesas. Les daremos tal paliza que van a necesitar un experto en puzzles para luego recomponerlos. Je, je, je.
Bromeaba el enano con aire de gran determinación. Los caballeros hicieron una reverencia a las princesas y tras despedirse se marcharon de allí.
Luna: Espero que tengan suerte. Esos tres monstruos son sin duda peligrosos.
Celestia: Lo sé, hermana, pero debemos confiar en nuestros caballeros. Sé que podrán ocuparse de esto perfectamente.
Comentaban ambas princesas, confiando plenamente en que sus Caballeros de la Realeza podrán ocuparse de los tres monstruos.
En la ciudad de Manehattan, estaban los tres fugitivos del Inframundo cada uno por su lado, ocasionando el caos a su paso.
El señor de la muerte, Wrigth, estaba por una de las calles junto con varios hellas a su lado, donde estos últimos fueron creados a partir de cadáveres de Marines, que tuvieron la desgracia de toparse con él.
Wrigth: Así mis hellas. Matad a todo el mundo. Cosechad tantas almas para vuestro amo. Ja, ja, ja.
Se reía perversamente el esqueleto mientras veía como algunos de sus hellas estaban persiguiendo a unos pobres ponis de la ciudad.
Wrigth: Cuantos más, mejor.
Se jactaba el esqueleto a la vez que los hellas persiguieron a dichos ponis hasta meterse en un callejón. Justo en ese momento se escucharon el sonido de unos golpes y ahí el esqueleto vio a sus hellas salir volando a gran velocidad, hasta estrellarse contra un edificio y reventar en pedazos dichos hellas como parte del edificio. Aquello llamó la atención del esqueleto donde se quedó desconcertado por ello.
Wrigth: ¿Qué rayos...?
Caminando tranquilamente, aparecía Terra emergiendo del callejón como si nada. Wrigth le extrañó ver aquella gata con alas aparecer como si nada.
Terra: Como están las calles de aquí. Aparecen más tipos raros cada vez.
Comentaba como si nada la gata donde se sacudió un poco el polvo. Apenas instantes, los hellas rodearon a la gata. Wrigth señalando a la gata con su garra huesuda, alzó la voz.
Wrigth: ¡Acabad con ella!
Los hellas obedecieron y todos saltaron sobre la gata con intención de matarla. Terra lejos de sentirse nerviosa o asustada, miró al esqueleto donde ahí le dijo.
Terra: ¿No sabes que está feo señalar con el dedo a la gente?
Decía con tono tranquilo, pero a la vez de reproche la gata al gran hella. Los hellas estaban a pocos metros de alcanzarla.
Wrigth: Di lo que quieras, gateja. Porque van a ser tus últimas palabras.
Terra: Lo dudo. Ya que siempre tengo nuevas palabras que decir.
Contestó tranquilamente la gata con aun expresión neutra donde los hellas estaban ya casi alcanzándola.
Justo cuanto estuvieron a punto de matarla, Terra sin moverse, empezó a mover sus brazos a alta velocidad, golpeando a todos y cada uno de los hellas. En apenas instantes todos los hellas reventaron en pedazos y sus huesos incluyendo sus telas reducidas a polvo.
Wright: ¿¡Qué!? ¡Mis hellas!
Exclamó sorprendido el esqueleto al ver como la gata había destruido con una facilidad pasmosa a los hellas. El hecho de que sus hellas fuesen destruidos por la gata, lo puso verdaderamente furioso y gritó.
Wrigth: ¡Maldita! ¿Tienes acaso idea de lo que me hizo falta para crear esos hellas? ¡No sé cómo lo has hecho, pero lo vas a pagar con tu vida para luego convertirte en un hella!
Gritaba furioso el esqueleto a la vez alzando la guadaña y cargando contra la impasible gata.
Wrigth: ¡Muere!
Gritaba el esqueleto donde la hoja de la guadaña estaba a punto de alcanzar el cuello de la gata para decapitarla. Ahí con una enorme agilidad, la gata lo esquivó apenas rozando su pelo.
Wrigth no desistió en sus ataques y comenzó a atacarla una y otra vez con veloces tajos contra la gata. Terra simplemente se limitaba a esquivar todos los tajos lanzados por el gran hella.
Wrigth: ¡Muere, muere, muere, muere! ¡Que mueras de una maldita vez!
Gritaba el hella mientras su velocidad de ataque aumentaba hasta el punto de que sus tajos eran casi imperceptibles. Pese a todo, la gata seguía esquivando como si nada los ataques, como si para ella el hella se moviera a cámara lenta.
Terra: No tengo tiempo que perder contigo. Tengo unas compras que hacer. Así que...
Esquivando un último tajo lanzado por el hella, la gata pasó al ataque mientras alzaba su puño.
Terra: Técnica gatuna...Golpes Consecutivos.
Decía con tono no demasiado emocionante la gata donde lanzó varias veces su puño a modo de lluvia de puñetazos. El esqueleto al recibirlos, fue reventado en pedazos y los pocos huesos que sobrevivieron, cayeron al suelo.
Al morir su amo, los hellas que aun estaban vivos se disiparon.
La gata mirando por unos instantes donde antes estaba el espectro de la muerte, comentó.
Terra: Mejor siga. Aun tengo cosas que hacer como para estar perdiendo el tiempo.
Decía esto la gata donde se puso de nuevo a caminar por la calle.
Más tarde en otro lugar, estaba el demonio Archdemon, destrozando edificios con sus puños cargados de electricidad.
Archdemon: Ja, ja, ja. Nada más divertido que destruir estructuras y matar ponis.
Se jactaba el demonio de forma malvada a la vez que veía como unos ponis asustados huían del lugar.
Archdemon: Mira tú. Unos cuantos aperitivos. Je, je, je.
Comentaba con una mirada perversa el demonio hacia dichos ponis y ahí se puso a seguirlos. Los podría haberlos atrapado fácilmente, pero decidió dejarles un margen de distancia para disfrutar de la caza. Así hasta que dichos ponis se cruzaron con Terra, pero la ignoraron por completo salvo Archdemon que al ver a la gata, se detuvo y ahí dijo.
Archdemon: Mira tú. Parece que tenemos a una valiente. Je, je, je.
Terra: ¿Eh...?
Dijo la gata a la vez que miraba extrañado al demonio. Archdemon flexionando sus músculos donde se cargaron de electricidad, dijo.
Archdemon: Hora de morir ¡Puño Atómico!
Gritó el demonio donde alzó su puño cargado de electricidad y golpeó con todas sus fuerzas contra la gata. El impacto fue tal que la onda de impacto derribó a varios kilómetros en adelante un montón de edificios.
Archdemon: Ja, ja, ja. Que divertido es matar a criaturas inferiores. Ja, ja, ja...¿Eh?
Se jactaba el demonio hasta que su risa se detuvo al ver que la gata estaba en el sitio, prácticamente intacta y sin señal alguno de golpe en ella.
Archdemon: ¡Imposible! ¿Acaso no apliqué suficiente fuerza en mi puño?
Comentaba confundido el demonio al ver que no había matado a la gata. Terra miraba con curiosidad al demonio.
Terra: ¿Y tú qué eres? Pareces un pirado macarra con un disfraz de carnaval cutre.
Aquel comentario hizo que se le hinchara una vena en la frente del demonio, donde ahí enfadado la gritó a la gata.
Archdemon: ¿Cómo te atreves? ¡Soy Archdemon! ¡El demonio más poderoso del Inframundo y el más temido! ¡Vas a morir por tu osadía!
El demonio cargó de electricidad sus brazos para luego alzarlos y luego gritar.
Archdemon: ¡Mazazo Trueno!
El demonio bajó de golpe sus brazos para aplastar a la gata. Terra tranquilamente alzó sus brazos donde con sus garras paró en seco los brazos del demonio, donde el impacto hizo temblar la acera y parte agrietándose por el impacto. La electricidad recorría el cuerpo del a gata donde no parecía sentirla siquiera lo más mínimo. Aquello sorprendió enormemente al demonio.
Archdemon: ¿¡Qué!? ¡Imposible! ¿Cómo rayos has logrado parar uno de mis ataques más devastadores?
Terras: Bromeas ¿Verdad? El ataque es tan flojo que ni siquiera lo he sentido.
Contestó la gata con tono de decepción. Aquella respuesta molestó enormemente a Archdemon al insinuarle que era débil y ahí completamente furioso, gritó a la gata.
Archdemon: ¿Insinúas que yo, el demonio más poderoso del Inframundo es un debilucho? ¡Vas a lamentar por esas palabras! ¡Ahhhhh...!
El demonio quedó envuelto en electricidad para acto seguido pegar un enorme salto hacia el cielo y desaparecer de vista. Todo ello mientras Terra tranquilamente lo seguía con la mirada. Ahí la gata veía de nuevo al demonio descender como un meteoro hacia su posición.
Archdemon: ¡Prepárate para sufrir mi más devastador ataque! ¡Meteoro del Trueno Destructor de Planetas! ¡Groaaaar...!
Rugía furioso el demonio donde iba cayendo como un meteoro, con sus brazos echados para atrás y siendo sus garras juntas envueltas en enormes cantidades de electricidad.
Pese a todo, la gata estaba tranquilamente parada en el sitio sin inmutarse, observando como el demonio caía sobre ella a enorme velocidad. Finalmente el demonio estaba ya llegando hasta donde estaba la gata.
Archdemon: ¡Muereeeee...!
Gritó el demonio bajando de golpe sus garras cargadas de electricidad para golpear con todas sus fuerzas a la gata.
Finalmente hubo una enorme explosión que sacudió todo alrededor del lugar de impacto, haciendo temblar edificios y resquebrajando el suelo.
Cuando la explosión terminó, cayó algo al suelo.
Era el demonio o al menos parte de él, ya que lo de él solo quedaba de cintura para abajo y el resto como si se hubiese desintegrado.
En medio del lugar de impacto, estaba la gata con su brazo derecho extendido como si lo hubiese lanzado. Luego de eso, se puso a caminar de nuevo, ignorando ésta completamente lo acontecido con el demonio.
Terra: Vamos. Se me hace tarde y tengo ganas de volver a casa.
Más tarde en otra parte de la ciudad, entre los edificios más altos de la ciudad, estaba andando el enorme y malvado dragón Maximilion.
Max: Esperaba encontrarme algún pony para comer, pero no encuentro a nadie. Maldita sea. Esto es lo que pasa por haber sido el último en salir. Esos idiotas de Wrigth y Archdemon han espantado a todos los que había y ahora ya no tengo a nadie a quien hincarle el diente.
Maldecía su suerte el dragón hasta que vio aparecer caminando en su dirección a nada menos que a Terra.
Max: ¿Qué es eso? ¿Una gata gigante? Bueno. Puede venirme bien para darle gusto al estómago.
El dragón empezó a correr en dirección hacia Terra para devorarla. La gata al ver al dragón dirigirse hacia ella, se detuvo donde ahí se quedó observando al dragón. Cuando estuvo la gata a su alcance, el dragón pegó un salto como un depredador hacia su presa mientras gritaba.
Max: ¡Vas a ser mi comidaaaaa...!
Rugía el dragón mientras abría sus fauces con intención de devorarla. Terra completamente tranquila, observó al dragón mientras comentaba para sí.
Terra: Vaya. Acabo de acordarme que tenía que comprar carne.
"Horas más tarde respecto a lo ocurrido en Manehattan"
Celestia: ¿Decís que los tres monstruos han sido derrotados?
Preguntaba la princesa Celestia con actitud en parte sorprendida. Estando ésta junto con su hermana Luna en la sala del trono, teniendo enfrente a sus caballeros reales.
Ventus: Así es, princesa. Cuando llegamos, los tres habían sido eliminados.
Respondió con actitud seria el pegaso rojo.
Luna: Pero ¿Cómo fue exactamente?
Cooper: Ni idea, princesa Luna. Al primero que encontramos fue a Wrigth.
Rockaid: O al menos lo que quedaba de él.
Ignos: Habían varios huesos suyos repartidos por el suelo, pero ni rastro de él.
Celestia: ¿Y los otros?
Ignos: De ese demonio solo le encontramos la mitad de él, solo le faltaba de cintura para arriba. Nada más.
Luna: ¿Y de Max?
Ventus: Encontramos algunos restos, pero de él nada. Más un agujero enorme en un edificio.
Luna: ¿Un agujero enorme?
Ventus: Así es. Como si algo hubiese impactado violentamente contra él.
Explicaba el pegaso rojo mientras en la ciudad de Manehattan, en un enorme edificio de la ciudad, tenía un gran agujero que cubría casi todo el edificio. Tal como lo había explicado Ventus, era como si algo hubiese impactado con violencia contra dicho edificio.
Sobraba decir que las princesas estaban sorprendidas al enterarse de que los tres monstruos hubiesen sido destruidos, pero no por sus caballeros, sino otra cosa.
Luna: Que extraño ¿Qué pudo haber pasado?
Celestia: Algo me dice que es muy probable que los tres se topasen con algo o alguien, que les plantó cara y resultó ser demasiado poderoso para ellos.
Comentaba con seriedad la princesa Celestia.
Rockaid: Pero, princesa ¿Quién podría ser tan poderoso para acabar con esos tres hijos de mala madre como si nada?
Celestia: Lo ignoro. No conozco a nadie que pudiera hacer algo así.
Cooper: Ojala supiéramos quién es. Sería un buen añadido para los caballeros.
Ignos: Sí je, je, je. Aunque me preocupa que si es tan poderoso como para derrotar a esos tipos, corremos el riesgo de quedarnos sin trabajo.
Comentaba riéndose ahora el unicornio, donde en parte se rieron los demás. La duda de quién haya sido el que derrotase a los tres monstruos, no tendría ahora mismo respuesta.
Estela estaba pasando a la dimensión personal de Terra. Lo primero que vio es que el paisaje alrededor de la casa era del monte Everest. Hasta sintió frío y todo. También vio que al lado de la puerta, había una enorme caja con montón de carne en ella en parte congelada. Seguramente por ello era el paisaje frío y congelante del monte.
Estela: ¡Hola a todos! Estoy aquí.
Se anunciaba alegremente la joven gata mientras entraba en la casa. La primera en recibirla fue Patty, que estaba ésta limpiando un poco el polvo. Ahí la coneja dejando de limpiar y al notar la presencia de la gata, la saludó alegremente.
Patty: Hola, Estela ¿Vienes de visita?
Estela: Pues sí. Aprovechando un momento, decidí visitaros ¿Dónde está Terra?
Patty: Está en la cocina, cocinando un poco.
Estela: Muy bien. Iré a verla.
Estela se dirigió hacia la cocina donde como había dicho antes Patty, estaba Terra cocinando en unas cacuelas algo de la misma carne que estaba fuera.
Estela: Hola, Terra.
Terra: Hola, Estela ¿Qué te trae por aquí?
Estela: Vine a visitaros y ver cómo os iba. Por cierto, encontré un montó de carne fuera ¿Por qué tanta?
Preguntó esto último con curiosidad Estela. Ante la pregunta, Terra con una ligera gota de sudor en su cabeza y mirando disimuladamente a otro lado, trató de responder con una sonrisa nerviosa.
Terra: Esto...La encontré por ahí. Prácticamente tirado de precio.
Aquella respuesta hizo que Patty se tapara la boca para contener las ganas de reírse, ya que ella tenía una idea de dónde la había sacado. Estela mirando la cantidad de carne roja que estaba cocinando Terra, la comentó algo seria a ésta.
Estela: ¿Seguro que es bueno tanta carne roja? Tengo entendido que consumir grandes cantidades de carne roja, acaba siendo perjudicial para el cuerpo.
Terra: Me imagino. Ya tengo cuidado con lo que cocino ¿Por qué crees que estudie cocina por milenios?
Contestó molesto con ojos blancos enojados tipo anime mientras Patty no pudo contenerse más y empezó a reírse a carcajadas. Estela parecía bastante confundida por la actitud tanto de Patty como de Terra.
"Y aquí otro episodio de mi aburrida vida. Aunque no creo que se pueda siquiera llamarlo así. Al fin y al cabo, solo ha sido un día normal de compras. Nada del otro mundo".
