En la capital de Canterlot, los ponis del lugar huían ya que había aparecido un descomunal monstruo con forma de pulpo gigante con patas.
El monstruo iba destruyendo edificios mientras se jactaba por ello ya que parecía encontrarlo divertido.
Entre los ponis que huían, iba caminando en dirección contraria nada menos que Terra, donde la gata se dirigía hacia el monstruo con total tranquilidad.
Mientras el monstruo seguía destruyendo los edificios, se percató de la presencia de la gata que se dirigía hacia éste.
Monstruo: Vaya ¿Qué tenemos aquí? Me pareció haber visto a una linda gatita. Ja, ja, ja.
Se jactaba el monstruo mientras Terra seguía caminando tranquilamente hacia este sin miedo ni temor. El monstruo se agachó para poder ver mejor a la gata mientras seguía hablando.
Monstruo: Me podría hacer una bonita funda para la cartera. O incluso para hacer una bufanda para alguno de mis tentáculos. Ja, ja, ja.
Se reía de forma burlona el monstruo sin ser consciente de que ahora mismo estaba en peligro de muerte ante la gata. Terra se detuvo y se quedó mirando al monstruo tranquilamente. Aquella mirada tan seria e inexpresiva empezó a molestar al monstruo donde ahí le habló.
Monstruo: ¿No vas a decir nada? ¿Qué te crees qué haces?
Terra: Simple. Mi trabajo de heroína. Me dijeron que un monstruo bastante feo estaba causando estragos en la ciudad y vine a ocuparme de él.
Contestó como si nada la gata. El monstruo un tanto desconcertado por la actitud de la gata, se puso de pie y exclamó.
Monstruo: ¡¿Ocuparte de mí, dices?! ¿Acaso eres consciente de lo fuerte que soy?
Terra: Por eso vine a comprobarlo en persona. Para ver si vales la pena.
Aquella respuesta molestó al monstruo donde sus músculos de sus tentáculos se tensaron y exclamara.
Monstruo: ¿Serás...? ¡Ahora verás que conmigo no se juega!
El monstruo alzó sus tentáculos para juntarlos y bajarlos de golpe con intención de aplastar a la gata.
En la lejanía se escuchó el sonido de un golpe brutal, que llegó a recorrer gran distancia alrededor.
Cuando la guardia real llegó, vieron la parte inferior del monstruo tendida en el suelo con algunas manchas de sangre, faltando por completo la mitad superior donde no se encontraba por ningún lado.
Terra tras terminar el trabajo, volvía por donde vino para reunirse con Patty donde la coneja con una cesta de mimbre en su mano, saludó alegremente a la gata y la preguntó a esta.
Patty: ¡Hola, Terra! ¿Qué tal te ha ido? ¿Alguna complicación?
Terra mirando a la coneja, simplemente alzó de hombros y la contestó.
Terra: Hola, Patty. La verdad es que ningún problema, como siempre.
Dijo esto último con cierta desganas. En ese momento se abrió un portal delante de ellas.
Patty: Un portal. Me pregunto quién lo estará creando.
Algo atravesó el portal. Dicho portal era nada menos que Dark Soul, donde lucía molesto y mirando a Terra, la alzó la voz.
Dark Soul: ¡Terra! ¡Tú y yo tenemos que hablar!
Más tarde en un parque, sentado en una mesa con bancos, Terra y Patty sentado en uno de los bancos, tenían enfrente de él a un molesto Dark Soul sentado en el otro.
Terra: Bueno, Dark Soul ¿Qué te pasa ahora?
Preguntaba la gata queriendo saber por qué Dark Soul fue a verla. El gato molesto, la contestó.
Dark Soul: ¡Tú has interferido en uno de los mundos que visité!
Patty: ¿Podrías especificar? Terra visitó muchos mundos para arreglar los estropicios que ocasionaste en estos.
Preguntaba la coneja donde pedía más detalles. Dark Soul ahí se dispuso a explicarse.
Dark Soul: Hace tiempo, conquisté un mundo para que mi gente tuviese un hogar. Cuando lo liberamos y volví, me di cuenta de que nada ni nadie se acordaba de mí y de todo lo que hice. Es más, estaba todo como si nunca lo hubiese visitado. Cuando preguntaba a la gente, no sabían nada al respecto. Está claro que esto es cosa tuya, Terra. Tiene tu firma puesta en ella.
Terra: ¿Te refieres a ese mundo donde tuviste sometida a toda su población a una dictadura donde los hacías sufrir a todos de forma injusta? Pues así es.
Respondía la gata afirmando que había sido cosa suya. Dark Soul molesto por la simple respuesta de la gata, la replicó por ello.
Dark Soul: ¿Con qué derecho haces eso? ¡Después de todo lo que tuve que hacer para ganarme el perdón (más o menos) de su gente y ahora nadie me recuerda! ¡No tienes ningún derecho para...!
Terra: ¡Suficiente, Dark Soul!
Le interrumpió la gata golpeando bruscamente la mesa con su pata (sin romper el mueble por supuesto). Dark Soul a la velocidad del rayo se escondió de detrás de un árbol ya por miedo, ya que Terra era la única en todo el multiverso que le producía pavor y miedo por encima de todo.
Terra: ¡Hiciste cosas horribles en ese mundo donde se quedó para el recuerdo perpetuo para sus habitantes! ¡Muchos de ellos fueron tan traumáticos que les costaba seguir adelante con su vida! ¡El dolor y el sufrimiento que les causaste solo por tus egoístas caprichos! ¡Tuve que ocuparme de ello yo misma, borrando todo rastro de ti de ese mundo y de la mente de sus habitantes para que pensaran que nunca pasó! ¡Mi trabajo consiste en hacer el bien y arreglar en lo posible mundos corrompidos o rotos causados por seres inconscientes y desconsiderados como tú!
Hablaba con enorme autoridad la gata donde le lanzaba una gran mirada severa al gato donde este ni se atrevía a decir ni una sola palabra para replicarla.
Terra: Puede que ahora mismo te controles ya un poco, Dark Soul. Pero que te quede claro una cosa. Si vuelves a las andadas y vuelves a causar los mismos desastres que antaño, me ocuparé personalmente de ti y créeme, no pienso ser suave contigo en absoluto.
Dark Soul tragó saliva ante aquellas palabras. El gato consideraba que no sería prudente hacer enfadar a Terra bajo ninguna circunstancia, y también considerando muy en serio su amenaza.
Terra: No quiero volver a tener esta conversación ni quiero que vuelvas a hacer daño a nadie ¿Lo has entendido?
Decía Terra con una expresión seria con una mirada penetrando al gato, donde este último en parte temblando de miedo asintió con la cabeza en señal de sí.
Terra: Muy bien. Más te vale.
Terra se levantó de la silla para irse caminando de allí. Dark Soul al final se echó al suelo suspirando que al final la gata no lo desintegrase con un puñetazo como lo hace con la mayoría de los monstruos al que se enfrenta.
Dark Soul: Madre mía...Creo que he envejecido varios siglos de golpe...
Decía el gato donde de todo lo que él temía, la gata Terra estaba por encima de todas ellas. Patty tranquilamente acercándose al gato, le decía a éste.
Patty: Bueno, Dark Soul. Siempre y cuando no hagas cosas malas, no tendrás que preocuparte de que Terra te de un puñetazo de los suyos.
Dark Soul: Eso espero, coneja...Ay, madre...
Respondía el gato con aún miedo en el cuerpo. Patty sonriente, le comentó al gato.
Patty: Vamos. Si te portas bien, nada malo te pasará. Tú intenta ser bueno y quién sabe, quizás algún día si tienes un problema, le puedas pedir ayuda a Terra.
Ante eso último, Dark Soul puso una expresión molesta y poniéndose inmediatamente de pie, miró a la coneja y la alzó la voz.
Dark Soul: ¿Yo? ¿Pidiendo ayuda a esa? ¿La que me arruina toda la diversión? ¡Eso nunca! ¿Te enteras? ¡Yo, jamás la pediré ayuda! ¡Nunca jamás! ¡Ni hoy, ni mañana, ni en mil años! ¡Yo jamás, bajo ninguna circunstancia la pediré ayuda a Terra! ¡Nunca jamás!
"Mucho tiempo más tarde..."
Terra y Patty estaban disfrutando de una estupenda tarde de playa sobre unas tumbonas y una sombrilla de playa.
Patty: Mmm..Que estupendo día de playa. Ojalá no termine nunca.
Terra: Supongo que no pasa nada por disfrutar un poco de la playa.
Las dos estaban completamente relajadas hasta que de repente se formó un portal al lado de estas donde las llamó la atención.
Patty: ¿Y ahora qué pasa?
Terra: No tengo ni idea.
Del portal salió lanzado Dark Soul donde se estrelló y arrastró la arena hasta donde estaban la gata y la coneja hasta formar un gran montículo. De dicho montículo surgió un asustado Dark Soul donde a pleno pulmón gritó.
Dark Soul: ¡Terraaaa...! ¡Necesito tu ayudaaaaa...!
Más tarde, Terra y Patty estaban escuchando las palabras de Dark Soul.
Patty: ¿Dices que te persigue un ser todopoderoso?
Preguntaba la coneja donde el gato asintiendo con todavía algo nervioso, contestó.
Terra: ¡Así es! Ese tipo llamado Sibanas es tremendo. Con la cantidad de tipos superpoderosos que éramos y no le hacíamos absolutamente nada. Nos estaba prácticamente machacando y cuando creía que nada podría salvarnos, me acordé de Terra. Por eso intenté engañarlo para que me siguiera hasta aquí por el portal que he creado.
Explicaba el gato mientras señalaba con la garra el portal que había creado.
Terra: ¿Ese tipo es tan fuerte como dices, Dark Soul?
Preguntaba la gata con cierta esperanza de que el ser que mencionaba Dark Soul pudiera presentar al menos batalla. El gato asintiendo muchas veces con la cabeza, afirmó.
Dark Soul: Por supuesto que lo es. Nada parecía dañarlo en absoluto. Terra, ya sé que la última vez no fui muy amable contigo, pero créeme. Eres mi última esperanza. Por eso, Terra, te ruego que... ¡me ayudeeees...!
Le rogaba el gato de rodillas pidiendo su ayuda a la gata, algo que él mismo jamás se imaginó que haría si no estuviera verdaderamente desesperado. Terra pensativa, comentó.
Terra: Muy bien. En tal caso habrá que ocuparse de él.
Patty: Yo tengo una idea.
Dijo animada la coneja para luego mirar con una sonrisa en parte conspiradora al gato, cosa que a Dark Soul el extrañó ya que no comprendía el por qué de dicha mirada.
Más tarde, del portal del Dark Soul surgió una criatura descomunal parecido a un ciempiés monstruo inmenso de color negro. Su cuerpo era tan grande que tardó varios minutos en salir del portal. Lo más llamativo de dicho monstruo es que había en la frente algo parecido a lo que parecía ser la cabeza de un tigre donde dicha cabeza habló.
Sibanas: ¡Dark Soul! ¿Dónde te escondes? ¡Da la cara como señor de la destrucción que eres!
Gritaba Sibanas donde su voz resonaba por toda la playa que estaba prácticamente desierta.
Al no obtener respuesta, el monstruo iba a ponerse a buscar hasta que escuchó una voz.
Dark Soul: ¡Estoy aquíiii!
Sibanas miró hacia donde venía la voz y ahí finalmente lo encontró. Dark Soul estaba en una pequeña isla lejos de la costa donde el gato con un megáfono lo estaba llamando.
Sibanas: Dark Soul...
Dark Soul: ¡Me buscabas y aquí me tienes! ¡Ven a buscarme si tienes narices aunque dudo que lo hagas! ¡Ya que no eres más que un bicharraco gigante que se da de duro para ser en realidad una gallina mojada! (Aquí estoy...haciéndome el gallito frente a una bestia descomunal que fácilmente podría matarme).
Alzaba fuerte la voz el gato donde con ayuda del megáfono era amplificada lo suficiente para ser escuchado por el monstruo gigante. Dichas palabras bastaron para enfadar al monstruo.
Sibanas: ¡Ahora sí que vas a sufrir, Dark Soul!
Gritó Sibanas donde empezó a correr con sus enormes patas a tanta velocidad que podía prácticamente desplazarse por encima del agua, yendo directo hacia Dark Soul donde el gato estaba ahí de pie sin moverse y manteniendo un semblante serio.
Dark Soul: (Ahí viene ese animal...Ay, madre...Como el plan de Patty no funcione...estoy muerto).
Pensaba para sí Dark Soul con miedo en el cuerpo mientras veía al monstruo dirigirse hacia él como una locomotora a reacción.
Dark Soul: (Terra...Ya sé que te gusta hacer tu gran entrada...pero por favor...aparece...).
El monstruo estaba cada vez más cerca de donde estaba Dark Soul.
Dark Soul: Terra...
El monstruo le faltaba poco para llegar.
Dark Soul: Terra...
Al monstruo le faltaba unos pocos metros para llegar hasta Dark Soul.
Dark Soul: Terra...
Decía una vez más el gato sin moverse, pero teniendo fuertes sudores fríos donde ya prácticamente tenía el monstruo casi enfrente de él. Sin darse cuenta, Terra apareciendo de la nada aterrizó en el suelo.
Dark Soul: ¡TEEEEERRAAAAAA!
Gritó Dark Soul ya presa del pánico al tener al monstruo ya prácticamente encima y a punto de matarlo.
Insertar música de "One Punch Man OST - Seigi Shikkou"
A la velocidad del rayo, Terra se interpuso entre Sibanas y Dark Soul. Ahí la gata alzó su puño hacia atrás para lanzar su característico y poderoso ataque del que hasta ahora nadie ha salido de una pieza.
Sibanas: ¿Terra...?
Preguntó Sibanas con expresión de sorpresa donde parecía conocer a la gata.
Terra: Técnica Gatuna. Puño de Gato Serio.
A cámara lenta la gata lanzaba su puñetazo contra el monstruo donde poco a poco iba a alcanzar la frente del monstruo justo donde estaba la cabeza de tigre de Sibanas, donde este último lucía horror al ver dicho puño dirigirse hacia él.
Nada más impactar el puño de Terra, se formó una descomunal explosión de enormes proporciones que desintegró por completo la cabeza del monstruo gigante y como un papel acercándose al fuego, se fue destruyendo el resto del cuerpo hasta no quedar absolutamente nada de éste.
Terra: Ya está.
Decía la gata con su puño humeante mientras partículas del monstruo caían como ceniza. Dark Soul cayó de espaldas con una expresión de miedo ante el hecho de que solo por unos instantes sintió que iba a morir.
Más tarde, Terra y Patty estaban con Dark Soul en el portal que había creado el gato.
Dark Soul: Muchas gracias. Madre mía. Pensé que no lo contaba.
Comentaba el gato sintiendo un enorme alivio al ya no tener que preocuparse por Sibanas.
Patty: Supongo que ahora te alegras de que Terra te haya ayudado ¿No?
Preguntaba la conejita con una sonrisa traviesa y con una expresión como si dijera "Te lo dije". El gato mirando feo a la coneja, la contestó.
Dark Soul: Tampoco nos pasemos. Ahora me tenéis que perdonar, pero tengo que volver para informar que Sibanas está ya fuera de juego. Hasta luego.
Se despedía Dark Soul volviendo al portal que había creado y luego cerrar tras de sí, dejando solas a Terra y a Patty.
Patty: Bueno, Terra ¿Y ahora qué hacemos?
Terra: Al supermercado. Acabo de recordar que necesitamos productos de limpieza.
Las dos se marcharon caminando de allí. Ajeno a ellas en lo alto de un edificio, estaba un enorme tigre humanoide que era nada menos que Sibanas donde sorprendentemente estaba vivo.
Sibanas: Maldita sea...Ese Dark Soul me la ha jugado. Nunca pensé que conociera a Terra, la gata. Me he salvado porque contaba con mi..."seguro de vida".
Comentaba molesto el tigre.
Sibanas: Aunque odie admitirlo, no soy rival para esa maldita gata. Primero me ocuparé de mi principal problema y luego ya pensaré cómo deshacerme de Terra.
Decía el tigre donde creaba un portal para luego marcharse por este.
