Responsabilidad.

—Vamos, nos lo ha estado pidiendo desde su cumpleaños anterior.

—Me niego.

—¡Toshiro!

—No quiero mascotas en esta casa. —Una ceja albina tembló con molestia—. Es demasiada responsabilidad y apenas cumplió once años.

—Toshiro, nuestra hija es la niña más responsable que he conocido en mi vida. —Karin cruzó los brazos con molestia—. Puede con un estúpido animalejo, ¿qué no confías en ella?

—Hay otro problema. —Bufó—. No hay muchos animales en la Sociedad de Almas. La mayoría están en posesión de familias nobles o muy dispersos entre los distritos. Y no voy a traer a un animal del mundo de los humanos. Está fuera de discusión.

—Resulta, que ya me adelanté a ti en esto. —Le sonrió maliciosamente—. Hablé con Rukia-chan el año pasado y me dijo que estaría pendiente de si nacía una nueva mascota entre las familias nobles. Ahora tenemos tres opciones. Un cachorro de la familia Tetsuzaemon. Un gatito de la familia Shihoin. Y un conejo de la familia Kuchiki. Shimo es una niña maravillosa y se ha estado portando especialmente bien para que le permitamos tener una mascota. ¡Lo merece! Así que escoge una opción. —Se acercó a Toshiro lo suficiente para jalar el cuello de su kimono y pegar su frente a la suya, pero no con intenciones de besarlo como era lo usual, sino para dedicarle una mirada de muerte.

—No deberías malcriarla tanto… —Apartó la mirada de la suya.

—¡Es su cumpleaños! Y tú siempre le regalas todo lo que quiere en todos sus cumpleaños. —Jaló su mejilla con reproche, haciéndolo gruñir, disgustado.

—Le regalaría todo menos una mascota. Tenemos suficientes problemas con Kiui. —Miró a su hijo menor de cuatro años corriendo como desquiciado alrededor de todo su jardín—. ¿Quieres sumar más desastres a esta casa? No pienso ceder.

Karin lo soltó y se apartó de él varios pasos, con la mirada oscurecida por su cabello.

Toshiro tragó saliva. No creía que su esposa fuera a aceptar su decisión tan fácil, no con lo terca que era, así que ahora mismo de seguro estaba pensando en todo menos en rendirse. Y él estaba empezando a temer por su vida mientras ella más se tardaba en revelar sus intenciones.

—Hitsugaya Toshiro… —Cuando finalmente habló, él se estremeció por su tono de ultratumba—. O aceptas la permanencia de una mascota en esta casa como regalo de cumpleaños de mi hijita, o hasta tu próximo cumpleaños te quedas en abstinencia y durmiendo en tu oficina —declaró, decidida.

Él la miró con la boca abierta. ¡No podía estar hablando en serio! Hoy, el cumpleaños de su hija, era once de enero, ¡y él cumplía años el veinte de diciembre! Era casi un año, así que obviamente no estaba hablando en serio. ¡No podía esperar que se tomará en serio esa amenaza!

Sin embargo, pudo ver los dientes y puños apretados de su mujer y como tenía los ojos cerrados con frustración, y él se quedó con la boca abierta. ¿No estaba hablando en serio… verdad?

Aunque, por otro lado, no debería subestimar la terquedad Kurosaki.

Suspiró profundamente, apretando los puños.

—Bien. —Finalmente, decidió ceder—. Aceptó solo porque puedo ver que estás realmente decidida, no porque me crea tus amenazas absurdas. —Las manos le temblaban por el frío de invierno, no por otra cosa, ejem—. Pero tú serás la encargada de asegurarte que cuide bien a ese animal.

Ella sonrió inmensamente, lanzándose a abrazarlo.

—¡Sabia decisión, querido! Iré ahora mismo a recoger una mascota para ella. ¿Cuál escoges?

—El perro no, el gato o el conejo. —Bufó—. Mientras más pequeño mejor.

—¡Muy bien! Entonces creo que me quedaría con el gato… Rukia-chan no parecía muy dispuesta a regalar uno de sus conejos. —Rio alegremente, comenzando a ir por sus cosas para dirigirse a la mansión Shihoin.

Toshiro estuvo amargado el resto de la mañana mientras preparaba la comida que se serviría en la fiesta de cumpleaños de su hija junto a su cuñada mientras sus cuñados decoraban la sala. Su hija regresó al mediodía con sus amigos para celebrar, justo a tiempo para cuando Karin llegó con una caja con agujeros. Apenas ver la caja y deducir lo que era, la sonrisa de su hija fue tan grande que el malhumor de Hitsugaya se esfumó de inmediato.

Al verla gritar emocionada y contenta por el pequeño gatito blanco con manchas negras, Toshiro no pudo evitar sonreír levemente.

Quizás compartir a su pequeño ángel con un animal pulgoso no fuera tan malo después de todo.

—¡Muchas gracias, mamá! ¡Muchas gracias, papá! —Ella los abrazó a ambos, increíblemente feliz.

Karin suspiró de alegría, satisfecha.

—Te lo dije, esta fue la mejor decisión. —Se abrazó a su brazo con una sonrisa de superioridad.

—Eso ya lo veremos… Todavía tenemos posibilidades de acabar lidiando con dos pequeños demonios. —Señaló con resignación a su hijo menor ya persiguiendo al gato por toda la casa, queriendo apachurrarlo, mientras que su hermana corría tras él para detenerlo—. Esto acaba de comenzar.

Para el próximo cumpleaños de Shimo, el lugar favorito del gato para dormir era el regazo de Toshiro, y por más que lo negara todos sabían que a él le gustaba tener al gato allí, ya que era bastante tranquilo y bien portado y ya era obvio que le estaba agarrando cariño, así que no se quejó para nada cuando su preciosa hija pidió ir a unas vacaciones familiares con todo y su amigo felino incluido.

Karin estaba más que satisfecha con el resultado de la nueva adición a la familia. ¡Ahora debería ser mucho más fácil convencer a Toshiro de adoptar un perro para el cumpleaños de su hijo menor!

Fin.

Holaaaaa :D

Hoy, 11 de enero, es el cumpleaños de mi OC o fanchild del HitsuKarin, mi bbcita Shimo! *w*

Tenía que hacer algo para celebrar la ocasión uwu Aunque es medio raro y random pero ojala les haya gustado :3

En serio espero q les haya gustado! :'D

Me despido y por favor no olviden q se les ama con todo el kokoro!

CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!