Oscuridad y silencio, eso era todo lo que rodeaba la mente de la joven alicornio al momento de abrir pesadamente sus ojos luego de haber estado en un profundo sueño por una cantidad de tiempo indefinida. Pudieron ser horas, pudieron ser días, incluso semanas, en realidad no tenía la más remota idea, solo sabía que su cuerpo se sentía pesado y su cabeza todavía mas, no sabía siquiera si podría ponerse de pie. Decidió, quizá por una alerta de su instinto de supervivencia, que lo más prudente era no hacer nada hasta saber primero en donde estaba y si era un sitio seguro. Quedándose donde estaba fue que uso su cuerno para producir algo de luz, que suerte que eso era algo que un unicornio cualquiera podía hacer sin necesidad de muchos estudios, porque su cabeza se sentía tan pesada y tan adolorida que tratar de recordar algún hechizo más avanzado solo le empeoraba su estado.
No vio mucho en realidad, solo una pared de algo que parecía ser roca. Vio en el centro lo que al parecer eran los restos de un fogata y también algo que no estaba muy segura que era, pero tenía una forma cuadrada y tenia barrotes ¿una jaula? Quizá estaba en prisión, tal vez había entrado en una especie de trance y había cometido alguna barbaridad mientras no supo de ella y la habían encerrado, pero tal cosa era imposible, jamás hubiera perdido el control de ella misma de un modo semejante, así que quizá podría descartar el haber sido encarcelada. La única opción que consideraba más factible, era que alguien la había secuestrado ¿pero quién? Bueno, como si no se hubiera hecho de uno que otro enemigo desde el día en que llegara a Ponyville.
La alicornio estaba por quedarse sin fuerzas y a punto por apagar su cuerno cuando una silueta apareció de pronto. Quien fuera, era de contextura pequeña, patitas como las de un reptil joven y pequeñas garritas, de las cuales una le era alzada. Apenas levanto la cabeza vio un rostro purpura y un semblante que era muy frio, pero increíblemente familiar y conocido. Sin pensarlo siquiera, la princesa uso todas sus fuerzas y salto a abrazar a quien le tendía esa garra en señal de ayuda.
Twilight (abrazándolo muy fuerte): ¡Spike! No sabes lo preocupada que estaba, no recuerdo si te lo dije anoche, pero me alegra tanto verte -lo suelta un poco y lo mira-. ¿Estás bien? ¿Dark Mane te hizo algo?
Spike: -retira sus cascos con dureza- Si, si, ya me lo dijiste varias veces. Por Celestia, deja de ser tan llorona -le da la espalda-
Twilight: Spike… ¿Qué te ocurre? ¿Por qué actúas así?
Spike: ¿Así como? ¿No te gusta mi nuevo yo?
Twilight: ¿Nuevo yo? Ya deja de bromear. Hablo en serio Spike, me estas asustando
Spike (con tono burlón): ¿Asustarte? ¿A ti? Por favor Twilight, eres una poderosa princesa, pídele a alguno de tus guardias que sienta miedo por ti, es más, te daré a escoger -aplaude fuerte-
Con el sonido, la cueva de nuevo volvió a iluminarse. La pony no entendía como era posible que la fogata volviera a flamear siendo que hacia un momento quedaban solo cenizas, pero ya con la luz del nuevo fuego logro ver que lo que había visto no solo era una jaula, sino que tenia ponies adentro, los cuales lucían cansados y parecía que no habían comido nada en mucho tiempo. Los reconoció por sus armaduras, eran seis de los caballeros de la guardia real que se encontraban bajo el mando de su hermano en el ejercito.
Twilight (asustada y molesta): -lo mira- ¡Spike! ¿Qué significa esto?
Spike: Bueno, estaban perturbando la paz de esta cueva, así que no me quedo de otra más que encarcelarlos
Twilight: Ya me harte de esto Spike, esos caballeros se irán de aquí y nosotros también, la princesa Celestia estará muy molesta cuando se entere de esto -trata de caminar, pero se cae-. ¡Aahh!
Spike: Pero que tonto soy, olvide mencionártelo, por algún tiempo… no serás capaz de moverte
Twilight supo de lo que hablaba el dragón una vez que vio un pesado grillete de metal atado a una de sus patas traseras, el cual tenía un hechizo de protección que lo hacía inmune a cualquier clase de magia, lo mismo que ocurría con la jaula, lo que significaba que solo podía abrirse con la llave, la cual estaba claro que ella no podría obtener.
Spike: -la mira de cerca- Olvídalo princesa… estas atrapada aquí ¿Dónde está su hermosa magia de la amistad ahora? -sonríe de modo perverso-
Twilight (a punto de llorar): ¿Cómo…? ¿Cómo es posible que hagas algo así Spike? Somos amigos, yo te crie, te hice mi…
Spike: ¿Tu qué? ¿Tu asistente? ¿El tonto que solo hacia lo que le pedias a cada momento? Pues te puedes ir despidiendo de ese dragón, porque ya no existe. Desde ahora, le serás leal a Dark Mane, no a Celestia ni a esas otras princesas. Te recomiendo obedecerme, porque te quedaras aquí por largo tiempo -vuelve a sonreír-
Twilight estaba que echaba a llorar de lo mal que se sentía por la traición de su mejor amigo y compañero inseparable, pero antes de que su vista se nublara por completo por la pena, la impotencia y las lagrimas, pudo notar algo que no había visto antes ¿Cómo pudo ser tan ciega?
Twilight: Un momento… -se levanta y lo mira molesta-
Spike: ¿Qué ocurre? ¿Alguna otra suplica humillante antes de que seas la esclava de Dark Mane para siempre?
Twilight: No puedo creer que no lo haya visto antes, pero estaba frente a mí. Spike jamás me trataría de ese modo y jamás traicionaría a sus amigos para servir a un ser tan maléfico como Dark Mane. Ya no puedes engañarme más, no eres sino un sucio impostor
Spike (a punto de reír): En serio princesa, das lastima, me vas a hacer llorar de risa. Es mejor que no luches mas, solo harás de tu estancia aquí mucho más dolorosa -se va-
Twilight: De acuerdo, pero solo un detalle… los ojos de Spike son verdes, no azules ¿o acaso aun no puedes corregir ese detalle, Dark Mane?
Lo último lo dijo con especial énfasis y una sonrisa. El pequeño dragón se dio cuenta de que su trampa ya no funcionaba mas, un simple defecto en la transformación había sido el que lo acabo delatando, pero aun así la sonrisa no abandono su rostro. Miro a la alicornio con una expresión de pura maldad y le hablo, pero esta vez, usando su voz real.
Dark Mane: Muy inteligente de tu parte princesa Twilight Sparkle, aunque debo admitir que me esperaba una reacción mas rápida viniendo de ti -vuelve a aplaudir-
El sonido esta vez provoco que la pared a la cual Twilight le daba la espalda se diera vuelta, dejando a la vista al verdadero Spike… el inconsciente, algo sucio, agotado y encadenado a la roca Spike, pero por lo menos ahora no cabía duda de que era él. Apenas lo vio, abrió la boca en un grito que nunca se dejo oír, porque el maléfico ex rey se anticipo a él.
Dark Mane: Antes que nada, no está herido ni tampoco muerto, solo esta desmayado. Pobre, los seres inferiores como el no son capaces de soportar la magia de verdad -comienza a brillar-
El falso dragón ahora de a poco volvía a su forma real, dejándose ver cómo era en verdad. Sus ojos y mirada fríos como el hielo fue lo único que no cambio. Miro a la alicornio con una sonrisa que ahora daba mucho mas miedo y clavo sus ojos en los de ella.
Dark Mane: De todos modos princesa, no es mucho lo que puedes hacer por el momento. Estas encarcelada, alejada de cualquier otro pony, nadie conoce la ubicación de esta cueva y por lo tanto no pueden venir en tu ayuda, así que tus únicas opciones son… ayudarme a preparar una poción que convierta a todos en mis esclavos y me reconozcan de nuevo como su rey, o…
Twilight (asustada pero valerosa): ¿O qué?
Dark Mane: Dejémoslo como una sorpresa, pero te diré que no te va a gustar. La decisión es tuya princesa, te recomiendo que lo pienses a profundidad, ¿no te gustaría que todos los ponies de Equestria acaben odiándote por condenarlos, verdad? Créeme, con una poción todo será mucho mas fácil
Twilight: No me importa si me odian, pero esclavizarlos es algo que no puedo dejarte hacer. Velare por ellos así me cueste la vida, así que olvídalo, no te ayudare a preparar nada que ponga a los habitantes de Equestria en peligro, hazme lo que quieras a mí, pero libera a Spike y a esos caballeros ¡ahora!
Dark Mane: Pues entonces tendremos que hacerlo del modo difícil -ilumina su cuerno-
Al grillete de su pata trasera, ahora se le sumaron otros más en sus tres extremidades faltantes, los cuales la dejaron inmovilizada en el piso. Dos más, de menor tamaño, sujetaron sus alas, haciendo imposible que pudiera volar. Finalmente, los grilletes en sus patas empezaron a ser jalados en diferentes direcciones, lo que amenazaba con arrancar cada una de ellas desde el hueso. La pobre alicornio hacia muecas de horrible dolor, pero no le daría a ese engendro la satisfacción de gritar. Si algo había aprendido como princesa, era el jamás doblegarse ante aquellos que personificaban a la maldad.
Dark Mane: Eres más fuerte de lo que creí princesa, he usado tácticas menos drásticas con muchos otros ponies que en un segundo gritaban como potrillos recién nacidos
Twilight (sudando): Ya te lo dije… haz lo que… quieras conmigo… pero… libera… a los demás…
Dark Mane: Bah, esperaba que los entregaras a cambio de tu vida… si eso no es lo que ocurrirá, entonces creo que puedo liberarte, no vale la pena -usa su cuerno para quitar todos los grilletes salvo el original-. Te has salvado por esta vez Twilight Sparkle, tu nobleza es admirable, pero no creas que me conmoveré con eso. Seguirás como mi rehén y harás lo que yo te diga, al menos se que eres resistente, pero todo tiene un límite, así que con emplear mi método especial contigo un par de veces más, se que podre obtener lo que quiero -ilumina su cuerno-. Nos veremos luego, charla con tu amigo si quieres, después de todo ya sé que no podrán huir -desaparece-
Twilight sentía todo su cuerpo casi destrozado por el dolor de los grilletes, pero una vez que ya este no estaba más, lo primero en lo que pensó fue en su pequeño amigo que yacía desmayado pero de pie contra la pared de roca de la cueva. Fue con él y vio que no estaba herido, solo un poco sucio nada mas por la tierra de la cueva, pero salvo por eso estaba intacto. Daba la impresión de que dormía, pero era un sueño nada pacifico ni reponedor, así que la princesa no tuvo reparos en despertarlo. Con tocar su cara un par de veces con su casco, pudo finalmente hacer que reaccionara, viendo de nuevo esos ojos que le decían que se trataba del verdadero Spike.
Spike (despertándose): Ugh… no otra vez… no soporto despertar así…
Twilight: Spike ¿Cómo te sientes?
Spike: Como si me hubiera pisoteado un elefante, pero creo que… un segundo… -la mira bien- ¿T-Twilight? ¿Qué pasa? ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Cómo llegaste?
Twilight: Larga historia, solo te diré que ese tipo no quiere nada bueno
Spike: Dímelo a mí, me dijo algo de que quiere usar la energía de mi aura para poder volver a ser tan fuerte como antes… o algo así fue lo que entendí ¿Por qué te trajo a ti?
Twilight: Pretende que use la magia que poseo gracias a la princesa Celestia para hacer una poción que convierta a todos en esclavos y así poder hacerle creer a toda Equestria que él es su rey
Spike (furioso): Ese tipo no tiene idea de con quienes está tratando ¿Por qué no usas un hechizo que nos saque de aquí?
Twilight: Es inútil, todo aquí es a prueba de magia, la única que tiene efecto es la de Dark Mane
Spike: ¿Qué haremos entonces?
Twilight: Los caballeros de la guardia real están aun buscándote, y seguramente ya deben saber que yo también estoy perdida. Solo debemos confiar en que llegaran hasta aquí gracias a que tienen un mapa con la ubicación de la cueva
Spike: Podrían pasar semanas, incluso meses ¿no hay otra opción?
Twilight: Me temo que no… solo nos queda esperar, ninguno de nosotros puede salir de aquí solo. La guerra contra Dark Mane comenzara en muy poco tiempo, así que deberé confiar en que se encarguen de él lo mejor que puedan sin mi ayuda. El bien de Equestria está en juego
Spike se sentía muy mal por la princesa que tenía en frente, la cual antes de ser su princesa, era su amiga, su familia, en serio no podía creer que en un momento así no fuera siquiera capaz de abrazarla. Todo lo que hicieron por largo tiempo fue quedarse en silencio y esperar que a alguien se le ocurriera alguna idea. Normalmente Twilight era la de las ideas brillantes, pero en un momento como ese no se sentía capaz de pensar en nada más que en el hecho de que tenía miedo y se sentía impotente por no poder ayudarse ni siquiera a sí misma.
En Canterlot, los caballeros de la guardia real hacían todo lo que podían por acelerar la búsqueda lo mas que fuera posible. Ponies de armadura corrían de un lado a otro mientras que Shining Armor hacia todo por guiarlos y poner algo de orden.
Shining Armor: ¡Atención! ¡Firmes!
Todos los ponies se formaron y quedaron completamente quietos al oír la orden de su capitán, quien se notaba que no estaba pasando por un buen momento.
Shining Armor: Descansen soldados -marcha delante de ellos-. Estamos pasando por una situación critica. Una de nuestras princesas, mi hermana, ha sido secuestrada. Todo lo que sabemos es que se la llevaron anoche alrededor de las dos mil doscientas horas cuando se encontraba descansando. No sabemos qué paso o quien fue el responsable de un acto de tal vileza, pero no nos queda duda de que Dark Mane, ex gobernante y amenaza para nuestra tierra, está detrás de todo esto, es probable incluso que el mismo fuera quien cometió el secuestro. Todo ocurrió no mucho después que su mejor amigo, Spike el dragón, fuera raptado por Dark Mane en persona. Es por eso que necesito que cada pony emplee cada una de sus habilidades en esta búsqueda. Quiero que los pegasos hagan patrullaje aéreo las veinticuatro horas, no duerman si es necesario. Los ponies terrestres hagan grupos para buscar por tierra y por el agua, mientras, los unicornios vendrán conmigo a vigilar el perímetro designado al lugar de la búsqueda. Nuestra magia será de utilidad para neutralizar a cualquier individuo sospechoso, para asegurarnos así de que nadie entre o salga sin nuestro permiso. ¿Todos entendieron?
Soldados: ¡Si capitán!
Shining Armor: Perfecto. Pondremos el plan en marcha de inmediato ¡rompan filas!
Cada pony de la guardia real se unió a los de su propia raza para ir a encargarse de la tarea que les había sido asignada. Los pegasos emprendieron el vuelo en grupos perfectamente organizados. Mientras, los terrestres marchaban con paso firme dentro del perímetro que ahora era custodiado por unicornios con cuernos listos para disparar potentes hechizos a cualquier posible amenaza.
Shining Armor debía estar con los caballeros encargados de la vigilancia de la zona, era su deber como capitán guiar a sus tropas y organizarlas bien… pero en estos momentos, no lograba concentrarse, su mente estaba en otro sitio. Ahora con todos sus soldados trabajando afanosamente en sus tareas, pudo permitirse llorar por su pobre hermana, pero sin dejar que nadie lo viera, aunque claro, Cadence sabía cuando a su esposo le ocurría algo.
Cadence (preocupada): -se le acerca- ¿Shining? ¿Estás bien?
Shining Armor (aun llorando): Estoy muy asustado… si ese… ese asqueroso remedo de rey… le hace algo a mi hermanita, creo que… creo que voy…
Cadence: -lo abraza- Ya, está bien, no te esfuerces. Está bien si quieres llorar -lo hace también-, todos estamos preocupados por Twilight, pero descuida, la encontraremos
Shining Armor: No había estado así de asustado desde lo que paso en nuestra boda… -solloza- no sé si podría soportar perderla Cadence, tu y ella significan todo para mi
Cadence: -lo hace levantar la vista- Vamos a encontrarla, por favor no pienses lo contrario. Estaré contigo en lo que sea que necesites, te lo prometo
El unicornio y capitán de la guardia real se sentía mucho mejor tras oír a su esposa hablándole así. Tenía que ser fuerte, después de todo conocía bien a su hermana y sabia que de algún modo saldría bien de todo lo que estaba pasando.
La princesa Celestia y Luna se encontraban en el palacio de Canterlot, preparándolo todo para comenzar la guerra contra Dark Mane, para la cual los héroes del otro mundo y Equestria habían estado preparándose. Mientras discutían los pasos a seguir, oyeron los pasos de otra princesa que se acercaban hacia ellas. Pudieron ver a Cadence acercándose lentamente, pero con semblante triste y pensativo. Ya sabían que había estado consolando a Shining Armor, así que trataron el tema con cuidado.
Celestia: ¿Shining Armor se encuentra mejor?
Cadence: Si, pero está muy afectado por lo de Twilight, no me gusta pensarlo, pero ¿y qué tal si pasa lo peor? ¿Qué tal si llegamos tarde y no somos capaces de salvarla de Dark Mane?
Luna: No debes tener miedo princesa Cadence, todo estará bien, Blue Stare ha sido de mucha ayuda en el entrenamiento del ejercito de Equestria y los ponies han progresado mucho, estarán listos para comenzar la batalla mañana temprano
Cadence: ¿Mañana? ¿Y ya está todo listo?
Celestia: -suspira- Me temo que no del todo, pero ya no podemos esperar más, o atacamos ahora, o quizá Dark Mane podría causar aun más daño, si ya fue capaz de secuestrar a Twilight no quiero ni imaginar lo que podría hacer si alargamos esto más de lo debido
Cadence: Déjeme ayudar, puedo supervisar el entrenamiento de los habitantes del reino de cristal si me lo permite
Celestia: Buena idea, todos los pueblos de Equestria deben estar cubiertos. Solo ten mucho cuidado cuando salgas de Canterlot, Dark Mane podría estar en cualquier lugar esperando porque alguna de nosotras se descuide
Cadence: Lo tendré, no se preocupe -se va rápido-
Cadence se fue pronto del castillo y emprendió el vuelo hacia el reino de cristal no bien alcanzo el balcón. Se aseguro de llegar lo antes posible para estar atenta a los progresos de los ponies que habitaban ese lugar, ya que esta podría ser quizá la mayor batalla que Equestria haya enfrentado jamás y debían estar más que listos si querían estar bien para el día siguiente. Sin embargo, no dejo de pensar en su esposo en todo el camino, esperaba que estuviera bien, ella de verdad no recordaba ningún otro momento en que lo hubiera visto así de mal en todo el tiempo que llevaba de conocerlo. La única cosa que deseaba era que todo saliera bien y que Dark Mane pudiera ser derrotado, vuelto a encerrar y que sus prisioneros volvieran pronto a casa.
Esa misma noche, varias horas después de la partida de Cadence, Luna y Celestia anunciaron ante toda Equestria algo que era de suma importancia para todos ellos.
Celestia: Habitantes de Equestria, les tengo importantes noticias. Se ha decidido que la batalla contra Dark Mane comenzara mañana al alba, todos los ponies de cada raza deberán estar en posición de ataque y organizados según los planes de batalla que la guardia real ha organizado una vez que salga el sol. Vayan a descansar y estén preparados porque será una pelea dura contra unos de nuestros peores enemigos nunca antes vistos. Recuerden esto cuando mañana luchen por su pueblo: no deben sentir miedo ni duda, solo deben estar seguros de que lo que hacen, es por el bien de cada pony que aman y conocen, para protegerlos de una amenaza sin precedentes en nuestra historia. Le deseo lo mejor a cada uno de ustedes, su entrenamiento y esfuerzo no será en vano
Todo el público celebro el discurso de su princesa con fuertes golpes de cascos contra el suelo y con sonoros gritos. Era claro que muchos tenían miedo, pero sabían que debían ser valientes si querían que esa espantosa amenaza para su seguridad y bienestar volviera al lugar del cual nunca debió salir.
Celestia: -da la vuelta y mira a Luna- Ve por las amigas de Twilight y por los niños, hay algo que necesito comunicarles
Luna: Enseguida -sale volando-
Ahora la multitud aclamaba a Luna, cuando la vieron sobrevolar el lugar en donde estaban reunidos. Confiaban en sus princesas y en el entrenamiento por el cual pasaron, así que sabían que pese a todo, las cosas saldrían bien.
Más tarde, cuando Luna volvió con las cinco ponies y con los tres chicos, los llevo ante su hermana para que se enteraran de la importancia noticia. Apenas la vieron entrar, hicieron una reverencia en señal de respeto y luego pudieron despejar su duda.
Mathew: Ya estamos aquí princesa ¿Qué era lo que quería decirnos?
Celestia: Quería que supieran que para esta batalla deberán conocer las posiciones que ocuparan en la formación de ataque. Ustedes y los elementos de la armonía irán al frente, mientras que los demás ponies guerreros irán detrás de ustedes en todo momento. Primero que nada, cada niño será llevado en su espalda por un pegaso, para poder estar a la par con Dark Mane. Se me ha informado que él no solo es capaz de cambiar de forma a voluntad, sino que también posee la habilidad de cambiar de tamaño, o sea que en solo segundos podrá hacerse diez o quizá veinte veces más grande, así que si se encuentran en el aire, será mas difícil que salgan heridos por algún golpe bajo. Fluttershy, necesito que lleves en tu espalda a Rex, mientras que Rainbow Dash llevara a Mathew
Max: Un segundo ¿y qué hay de mi?
Celestia: -sonríe- Pues como Twilight no se encuentra con nosotros he asignado a alguien de suma confianza para esta tarea -mira a la puerta-. Puedes pasar
Luna se sorprendió pero también se alegro al ver entrar a Blue Stare, pero debió mantenerse estoica porque la situación no era como para sonreír ante su llegada. De todos modos, aun así no se esperaba verlo.
Blue Stare: -va con los chicos- Mucho gusto, es un placer conocerlos a todos. Mi nombre es Blue Stare, y he sido el encargado del entrenamiento de los ponies del ejercito
Celestia: -los mira de nuevo a todos- Max, quiero que tu vayas en la espalda de Blue Stare al momento de la batalla. Y a todos, les pido que no tengan miedo, se que será una guerra muy dura y peligrosa, pero luego de exhaustiva planeación y maniobras especiales de ataque, sin mencionar la gran cantidad de soldados, no tengo duda de que podremos salir victoriosos. De todos modos, no hay que confiarse, enfrentamos una amenaza muy dura y debemos tener cuidado ¿Esta claro?
Applejack: No tiene de que preocuparse princesa, nos encargaremos de lo que sea que necesite, nada podrá salir…
Caballero: -llega corriendo- Princesas… algo terrible ha ocurrido
Celestia: Dinos lo que sepas de inmediato
Caballero: No estamos seguros de cómo, pero muchos soldados cayeron enfermos
Luna: ¿Enfermos? ¿Cómo es posible?
Caballero: Estamos tratando de averiguar la causa, pero al parecer, se trataría de un virus estomacal luego de haber comido algo en mal estado o quizá infectado
Todos se dirigieron hasta el lugar donde los soldados habían caído enfermos producto de un virus desconocido. Muchos soldados estaban en el suelo retorciéndose de dolor y sudando, mientras que enfermeras y doctores hacían lo que podían por llevarlos lo antes posible a las carpas de primeros auxilios, y de ser necesario, llevarlos después al hospital para mantenerlos en observación.
Al lado de algunos de los ponies habían manzanas acarameladas con no mucho más que unas dos o tres mordidas, y apenas la pony obrera las vio, las reconoció como las que había recibido de ese extraño unicornio la otra noche.
Pinkie Pie: Esto es terrible… contaminar estos suculentos y sabrosos dulces para hacerle daño a estos pobres soldados ¡Pero qué crimen tan cruel! -se pone a llorar-
Rarity: Debió ser ese canalla de Dark Mane, el mismo que secuestro a Spikey Wikey, hasta pudo haber sido capaz de envenenar a todo el ejercito con tal de salirse con la suya
Enfermera: -se acerca- Ejem… majestades, les tengo noticias. Hemos examinado a algunos de los soldados y hemos encontrado un fuerte virus gastrointestinal en sus sistemas producto de haberlas ingerido de esas manzanas. Suponemos que la fruta fue alterada para que no cambiara su aspecto a pesar de su contenido
Celestia: ¿Tienen la cantidad exacta de ponies afectados?
Enfermera: No todavía, pero suponemos que entre unos mil y dos mil soldados. Lo lamento pero no estarán en condiciones de pelear mañana, deberán tener completo descanso y medicación durante al menos dos semanas, sin mencionar que no podrán comer alimentos sólidos
Luna (frustrada): Esto es terrible -pone su pata contra sus ojos-
Celestia (igual que ella pero manteniendo la calma): Le agradecemos su ayuda enfermera, por favor cuídelos mucho
Enfermera: -hace una reverencia de despedida y se va-
Rainbow Dash: ¿Qué es lo que haremos ahora? Con tantos soldados caídos no podremos hacer casi nada
Applejack: Rainbow, no digas eso, nos hemos preparado para esto por varios días, no desistiremos solo porque Dark Mane trata de asustarnos
Rainbow Dash: -se cruza de brazos- Perfecto ¿y cuál es el plan ahora?
Celestia: Seguiremos con el plan de antes, por ahora procuren ir a casa y descansar lo mas que puedan, lo necesitaran para la batalla de mañana. Cuento con ustedes chicas, y también con los héroes legendarios, el futuro de toda Equestria depende de ustedes y de sus habilidades en batalla
Todos le hicieron caso a su princesa y emprendieron el camino de regreso a casa, para estar listos para lo que sin duda seria la batalla de sus vidas.
CONTINUARÁ…
