Me disculpo por la larga espera, seguro que mas de alguno ya había pensado que había dejado abandonada esta historia, pues les alegrara saber que no es asi. Este año fue muy duro por ser mi primer año de universidad, no siempre tenia todo el tiempo que quería y por eso debi dejar en pausa mis historias hasta poder tener mas tiempo libre, cosa que espero haya valido la pena. Si no se olvidaron de este humilde fic mio, espero les guste este nuevo cap :D


Muy tarde durante la noche previa a comenzar la batalla, Twilight no dormía, había estado horas tratando de hacer algo para poder romper la pared de roca de la cueva y así al menos poder ver que ocurría afuera, ya que el obtener la llave para su grillete y los de Spike era algo que sin duda estaba fuera de discusión.

Uno tras otro iban y venían los fuertes golpes que la princesa le propinaba a la pared con su largo cuerno, junto con las rocas que levitaba con él para lanzarlas y así tratar de hacer más grande la grieta que hacía unos minutos ya había comenzado a hacerse ver. La pobre se cansaba cada vez mas y estaba muy sudorosa, sin duda era una pared muy gruesa, y Spike hasta estaba preocupado de que quizá su cuerno terminara por romperse en vez de esta, pero de pronto, un suave olor a aire fresco salió de la grieta junto con un poco de clara luz de luna. La princesa quedo muy feliz una vez que pudo lograr abrir un pequeño hoyo. Era claro que no podría salir por ahí, pero al menos podría tratar de buscar a alguno de los guardias del castillo y pedir por ayuda para ambos.

Twilight se concentro lo mas que pudo, tratando de encontrar la silueta de algún pony entre la oscuridad. Pasaban los minutos y no lograba ver nada, hasta que de pronto, un unicornio de armadura plateada llamo su atención. Nunca creyó estar tan feliz de ver a un miembro de la guardia real como lo estaba en ese momento.

Twilight: -mira al dragón- Spike, trata de gritar y hacer el mayor ruido posible, tenemos que hacer que ese guardia nos escuche, tal vez llame por refuerzos y pueda sacarnos de aquí

Spike: Entiendo -empieza a gritar como loco-

Twilight: -se cubre un oído- ¡Perfecto, no te detengas!

La alicornio comenzó a gritar por ayuda al igual que Spike, sin pensar que quizá Dark Mane podría oírlos, pero no les importaba, antes que nada querían salir de ahí y poder advertir a todos sobre la ubicación de ese perverso alicornio negro.

El unicornio de armadura no parecía oír nada, pero de pronto, advirtió los gritos de la princesa y el pequeño dragón, corriendo rápido hacia el lugar de donde provenían. Miro a través de la grieta y pudo hacer contacto con uno de los ojos de Twilight.

Unicornio: Majestad… la hemos estado buscando ¿se encuentra bien?

Twilight: Estoy con Spike, nos tienen atrapados con grilletes y casi no nos podemos mover. Hay algunos guardias en una jaula cerca de nosotros, por favor llame a mas guardias, necesitamos ayuda para salir de aquí

Unicornio: No se preocupe princesa, la ayudare -comienza a hacer brillar su cuerno y desaparece-

Twilight (sorprendida): ¿Ah? ¿Adonde fue?

Spike: ¿Qué ocurre Twilight? ¿Vendrán por nosotros o no?

Twilight: Al parecer sí, pero el guardia… desapareció

Spike: Quizá fue un hechizo que le enseñaron para poder cubrir más terreno sin demora, no te preocupes -oye algo-. Creo que regreso

Twilight: -mira por la grieta de nuevo- ¿Hola? ¿Estás ahí?

Pero lo que vio por el pequeño agujero no fue al guardia sino los dientes y el interior de la boca de una peligrosa serpiente, animal que desde siempre detesto porque le provocaba mucho miedo. Se echo hacia atrás gritando llena de terror, solo para darle espacio al escamoso animal para entrar en la cueva, seguido de muchos otros como él, que la rodearon en cosa de segundos. Twilight no podía moverse, tampoco podía salir volando, estaba totalmente acorralada.

Twilight: ¡Aléjense! ¡Fuera!

Spike (tratando de liberarse): ¡Twilight! ¡Déjenla en paz animalejos horribles! -toma una piedra con su boca y se las lanza-

El golpe solo logro enfurecer aun mas a los reptiles, los cuales ahora se dividieron, una mitad trataba de ir por Twilight, mientras que la otra iba hacia Spike, siseando furiosas y mostrando sus colmillos llenos de veneno. Parecía que ese era el fin, hasta que de pronto la alicornio pudo oír algo afuera entre el ruido de las serpientes y lo paralizado que estaba su cuerpo por el miedo.

Unicornio: -se asoma de nuevo- Princesa, princesa… ¿puede oírme?

Twilight: ¡Gracias al cielo…! ¡Necesitamos ayuda urgente, la cueva está invadida por serpientes!

Unicornio: -sonríe- Ese es precisamente el plan…

Twilight (en shock): ¿Cómo dices? Ya veo, entonces eres un cómplice de Dark Mane… cuando la princesa Celestia se entere de esto estarás en graves problemas

Unicornio: -ilumina de nuevo su cuerno y se transporta al interior de la cueva- No creo que la princesa deba enterarse de esto… -lo hace brillar y vuelve a su verdadera forma-

Spike: Debimos haberlo sospechado -patea a una serpiente- ¿Por qué lo hiciste?

Dark Mane: No me vean de esa forma mis queridos huéspedes, me pidieron que trajera refuerzos y eso fue lo que hice. Mi magia me da control sobre los animales, haciéndolos de esa forma mis esclavos y así poder hacer que hagan cualquier cosa por mí, ellas los mantendrán vigilados para asegurarme de que no hagan nada extraño

Twilight: -aleja a varias haciéndolas levitar- No estés tan seguro, Spike y yo ya debimos haber alertado a alguien con nuestros gritos, en cosa de minutos esto estará lleno de guardias. Reza porque mi hermano no te encuentres antes que ellos

Dark Mane: En eso tienes razón, pero descuida, me encargare personalmente de ellos -vuelve a convertirse en unicornio y se transporta-

El unicornio negro de armadura plateada fue en busca de los guardias que pudieran estar cerca de la cueva, encontrando a varios ponies terrestres haciendo patrullaje por tierra, tal como les había ordenado Shining Armor.

Dark Mane: Acabo de hablar con nuestro capitán, nos informa que lograron dar con la ubicación de la princesa Twilight Sparkle, una cebra de nombre Zecora la tiene de rehén en su casa, al parecer planea usarla para experimentos de brujería. Debemos ir por ella pronto

Pony 1: ¿Estás seguro? ¿Cuándo te lo dijo?

Dark Mane: ¿Estas cuestionando las ordenes del capitán? Tenemos que ir por ella, rápido -se va-

Pony 2: -mira a los otros- Pues no se ustedes, pero no me arriesgare a desobedecer al capitán y a tener problemas con la princesa Celestia, vamos -lo sigue-

El grupo de ponies terrestres se encamino hacia la casa de la supuesta culpable, ignorando por completo los gritos que salían de la grieta aun abierta de la cueva. Dark Mane, quien se había separado de ellos sin que lo notaran, regreso adentro de ella, sellando de nuevo la grieta, evitando así que cualquier otro sonido se filtrara. Con un potente hechizo de protección sobre las paredes, el techo y el suelo, se encargo de hacer a toda la cueva no solo a prueba de magia, sino a prueba de daños también.

Dark Mane: -vuelve a su forma real- Esos guardias entrometidos no serán un problema por un tiempo princesa, así que te sugiero que tú y tu amigo se pongan cómodos, tengo algunos planes para los dos

Twilight: No puedo creer que vayas a involucrar a Zecora en esto, ella es inocente, y la guardia real lo notara de inmediato y no tardaran en volver aquí

Dark Mane: Me asegurare de eso también princesa, no tienes de que preocuparte -hace desaparecer algunas plumas de sus alas-. Supongo que con esto bastara

Twilight: ¿Qué vas a hacer con eso?

Dark Mane: Es una sorpresa, no quiero aburrirlos con los detalles. Debo irme ahora, los dejare con mis pequeñas amigas, ellas les harán compañía mientras regreso -sonríe de nuevo y desaparece-

Spike y Twilight hacían lo que podían por alejar a esos horribles reptiles de ellos. La alicornio había intentado con algún hechizo, pero las serpientes también estaban protegidas contra la magia, así que no podían hacer nada contra ellas más que usar su fuerza física, o más bien, la que les quedaba luego de tanto tiempo encadenados casi sin moverse.

En lo profundo del bosque Everfree, Zecora se encontraba preparando una poción nueva en su caldero usando hierbas y flores que acababa de obtener el Ponyville. Estaba al tanto de la situación de la batalla próxima, y quiso ser de ayuda en lo que pudiera, sabiendo que sus conocimientos serian útiles en caso de alguna dolencia o herida de los soldados.

Zecora: Con esta pócima y un buen descanso, esos soldados quedaran sanados en un corto lapso -la prueba-. Creo que necesita un poco mas de menta, la saldré a buscar, aunque crece aun mejor luego de una fuerte tormenta -toma su abrigo para irse-

La cebra se vio rodeada por varios miembros de la guardia real una vez que salió de su casa, tanto los que habían sido informados por Dark Mane como aquellos que habían sido luego llamados para ayudar. Esto la sorprendió mucho, su normalmente pacifico bosque nunca había visto ocurrir algo así.

Zecora: ¿Pero qué es esto?

Guardia 1: Zecora, queda bajo arresto por el secuestro de la princesa Twilight Sparkle. Entréguela ahora y puede que seamos benevolentes con usted

Zecora: Esto es un sin duda un error, yo jamás cometería semejante horror

Guardia 1: Entonces entraremos a buscarla nosotros -entra con los demás-

Zecora: Adelante, pueden entrar, no tengo nada que ocultar

Los guardias buscaron pistas o algo que los llevara a Twilight. Zecora nunca había sido responsable de un crimen, por lo que no tenían muchos motivos para sospechar de ella, cosa que estaba pasando por la cabeza de uno de los guardias, cuando de pronto…

Guardia 2: -toma unas plumas moradas en su boca y se las entrega a su líder-

Guardia 1: -las mira bien y luego a Zecora- ¿Puede explicarnos entonces que hace esto aquí?

Zecora (sorprendida): Esto es sin duda un sabotaje, yo de esto no soy responsable

Guardia 3: Explíqueselo a nuestras princesas y al capitán de la guardia real allá en Canterlot, andando -se la lleva a la fuerza-

Metieron a la confundida cebra en un carruaje que servía para el transporte de prisioneros y entonces lo vieron irse. Zecora estaba muy asustada de que alguien haya querido culparla de un crimen que no había cometido o de tener algo que ver con el secuestro de quien para ella era una gran amiga.

Guardia 1: ¡Shadow Night! ¿Dónde rayos estas? -lo busca-

Entonces de entre los arbustos apareció un unicornio negro, el mismo que había sido responsable de informar a los guardias de lo que el capitán supuestamente les había dicho a todos. Sin duda en poco tiempo había logrado ganarse una reputación entre la guardia real.

Shadow Night: -hace un saludo militar- Aquí estoy, lo lamento, estaba buscando más pistas afuera de la casa

Guardia 1: Quiero que estés cerca de esa cebra en todo momento mientras es juzgada, nuestro capitán estará esperándonos junto a las princesas, estará feliz de saber que encontramos a una cómplice de Dark Mane -da la vuelta para irse-

Shadow Night: -lo piensa un segundo- Señor, en verdad no creo que ella sea una simple cómplice…

Guardia 1: ¿De qué hablas?

Shadow Night: Creo que ella está trabajando sola, seguramente Dark Mane no tiene nada que ver en esto, tal vez ella quiso que lo creyéramos así para poder secuestrar a la princesa y tenerla para ella sola

Guardia 1: ¿Y por que haría una cosa así?

Shadow Night: Nuestra princesa es muy poderosa, antes de ser coronada era quizá la unicornio mas extraordinaria en Equestria, desde corta edad dominaba una magia impresionante, creo que quizá la cebra quiso usar eso para poder crear pociones que pudieran igualar la potencia de su magia. Con todos pensando que Dark Mane es el culpable y luchando en una guerra contra él, quizá pensó que podría salirse con la suya

Guardia 1: Lo que dices tiene mucho sentido. Me enorgulleces, quiero que la vigiles muy bien no bien llegues a Canterlot, estoy seguro de que harás un excelente trabajo

Shadow Night: Así será -hace otro saludo y se va-

Tan pronto como el unicornio se vio solo una vez más, hizo aparecer nuevamente sus enormes alas negras, para emprender el vuelo, pero no fue hasta Canterlot, sino que busco el carruaje que llevaba a Zecora, para así asegurarse de que su plan no fallaría.

Dentro, la pobre cebra trataba de hacer entrar en razón a los engañados guardias para que la dejaran libre, pero por más que trataba, todo lo que recibía eran gritos y amenazas, aunque ella no se rendía.

Zecora: Por favor tienen que escucharme, alguien está tratando de inculparme

Guardia 2 (tirando el carruaje): -la mira- Cierra la boca prisionera, con cada palabra que digas solo agravas la situación

Zecora: Mientras que es a mí a quien quieren encerrar, el verdadero secuestrador esta aun suelto, y puede que mas daño quiera provocar

Guardia 4: Ya cállate, tus versos se volvieron molestos hace como una hora

Zecora: -suspira y se acomoda- ¿Qué es lo que voy a hacer? Esto cada vez peor parece ser… -oye algo y mira hacia arriba- ¿Hay alguien ahí?

Shadow Night, volviendo a esconder sus alas, entro al carruaje y se puso en frente de la cebra, pero para no ser descubierto, se encargo de hechizar a los guardias para que no lo pudieran oír ni ver.

Shadow Night: Veo que estas muy asustada, pero descuida, no quiero hacerte daño, solo quiero que me ayudes con mis planes

Zecora: Ya veo, no eres más que un impostor, tú debes ser el responsable de todo este horror

Shadow Night: Tienes mucha razón, pero esto debe quedar entre nosotros, me encargare de que no se lo digas a nadie

Zecora: ¿Y cómo planeas hacer eso? Yo diré la verdad, y así todo caerá por su propio peso

Shadow Night: -comienza a brillar-

En unos momentos y luego de que se apagara esa luz brillante que los guardias tampoco vieron por el hechizo, apareció ante Zecora el propio Shining Armor, luciendo la mirada fría y la sonrisa malévola de Dark Mane, pero imitando a la perfección su voz.

Dark Mane (disfrazado): Pues de esta manera, haciéndome pasar por el capitán para que así te crean la verdadera impostora. Todos le creerán a él antes que a ti, y mientras causo un revuelo en el castillo, tendré a la princesa Twilight conmigo, para que así me ayude a recuperar Equestria, la cual nunca debió ser de nadie más que mía -brilla y vuelve a ser el mismo-

Zecora entonces pudo ver al perverso alicornio negro en persona, el cual inspiraba un terror y un asombro increíbles, pero a pesar del miedo, se encargo de mantenerse de pie frente a él y mostrar valor. El maligno ex rey se fue volando, no quitando el hechizo de los guardias hasta que ya estaba lo bastante lejos del carruaje como para no ser visto, emprendiendo entonces su camino hacia el castillo de Canterlot.

Mientras, el verdadero Shining Armor, capitán de la guardia real y hermano de la princesa Twilight, estaba en su habitación. La preocupación por su hermana menor y por hacer un plan adecuado para cuando empezara la guerra con Dark Mane lo tenían sin poder dormir. Estaba sentado en su escritorio con un mapa en frente suyo, levitando una pluma con su cuerno, con la cual trazaba las diferentes posiciones de ataque y de defensa en caso de necesitarlas para cuando debieran comenzar el enfrentamiento. Aunque en realidad, el no poder dormir y el cansancio emocional que le provocaba toda la situación ya le estaban empezando a pasar la cuenta. El pobre unicornio luchaba por no caer dormido sobre la mesa, ya que sabía que esto era algo importante.

Shining Armor: -suspira y se frota un ojo- Tengo que concentrarme, no debo dejar que el sueño me venza. Quizá un poco de aire me despierte -se pone de pie y va a la ventana-

El aire nocturno a esa hora era muy agradable, cosa que hizo que Shining Armor se sintiera bien por un momento antes de recordar lo que tenía que hacer. Volvió para sentarse, pero cuando lo hizo, sintió una presencia extraña aparecer detrás de él. Una vela era lo único que tenia para alumbrarse, así que valiéndose de su magia la hizo levitar y alumbro un poco su habitación. No vio nada, así que supuso que quizá era su imaginación jugándola una broma, y luego de calmarse un poco trato de volver a trabajar, pero ahora fue un ruido lo que escucho. Se volteo a ver que era, solo para encontrarse cara a cara con un par de ojos azules y fríos como el hielo, los cuales contrastaban con el negro rostro de su dueño, el cual apenas se distinguía por la poca luz.

La pelea fue muy fuerte y algo larga. Shining Armor intentaba defenderse lanzándole a Dark Mane todo lo que encontró, incluyendo su cama, pero no había caso, el alicornio era simplemente muy fuerte y detenía todo al instante usando su magia, para después regresar los ataques y así poder inmovilizar al unicornio blanco de melena azul, cosa que finalmente logro utilizando su magia una vez más, dejándolo detenido en el aire sin poder moverse, salvo por sus ojos, los cuales miraban a todos lados, quizá en busca de una esperanza o de alguien que lo ayudara, pero no había caso, todos estaban profundamente dormidos, patrullando o entrenando, estaba totalmente solo con Dark Mane como su captor.

Dark Mane: Por si querías saberlo, tu hermanita está bien, o al menos tan bien como podría estarlo alguien rodeado de serpientes venenosas -sonríe perversamente-. Y no te preocupes, no planeo hacerte daño en tanto cooperes, solo debes quedarte aquí muy quieto y sin causarme problemas mientras sigo con mi plan, todo esto acabara pronto, o quizá no lo haga, ya después veré que hacer -usa su magia para atarlo y dejarlo dentro del armario-

Usando un hechizo de protección y a prueba de sonido, Shining Armor no podría usar su magia desde adentro, tampoco podrían oírlo desde afuera, así que estaba totalmente encerrado y aislado de todo, cosa que le daría a Dark Mane la libertad de seguir con lo que tenía pensado. Valiéndose de su habilidad para transformarse en quien fuera, volvió a adoptar la apariencia de Shining Armor. Acercándose al espejo, vio que sus ojos serian perfectamente convincentes, pues ambos los tenían del mismo color.

Dark Mane: -mira el reloj- Solo faltan dos horas para que comience la guerra, tiempo suficiente -sonríe y libera sus alas para ir rumbo a Canterlot-

CONTINUARÁ…