Blue Stare, haciendo el último patrullaje aéreo previo al inicio de la batalla junto a otros pegasos como él, se encontraba sobrevolando los bosques, prados, valles y todo espacio abierto que se encontrara cerca de Canterlot. La princesa Celestia no tardaría en hacer subir el sol y dar comienzo así al día para el que tanto se habían estado preparando. El pegaso blanco sabía que la guerra estaba próxima y que en cosa de un rato debía ir a reunirse con los cinco elementos de la armonía que quedaban y con los niños para poder encabezar el ejercito que atacaría a Dark Mane. Vio que sus compañeros ya emprendían el regreso a Canterlot para colocarse sus armaduras que los protegerían contra los ataques del alicornio negro, pero Blue Stare consideraba que aun había algo que tenía que hacer. Era un sentimiento muy fuerte, que lo guiaba hacia donde se suponía no debía volar, pero de todos modos fue hacia allá. Aterrizando en una tierra muy suave y llena de hojas secas fue que la vio, una enorme cueva hecha de dura roca, la cual él presentía que encerraba algo de lo cual tenía que hacerse cargo, así que sin más cerró sus alas y comenzó a caminar hacia dentro de ella.
En su interior, mientras el pegaso se dirigía hacia lo que fuera a lo que su instinto lo estaba llevando, la princesa Twilight y Spike ya no conseguían encontrar más fuerzas para pelear contra esos feos y venenoso reptiles que amenazaban con acabar con ellos. Ambos estaban tentados a darse por vencidos, cuando de pronto, las serpientes ya no los atacaban, de hecho se detuvieron en seco y fueron directo hacia una enorme figura que ahora se erguía en la entrada del sitio donde estaban.
Dark Mane: ¿Trataron bien a nuestros invitados? Espero que no los hayan hecho enfadar con su juego brusco -les sonríe a ambos-
Twilight (jadeando): ¿Y ahora que es lo que quieres Dark Mane?
Dark Mane: Nada en especial, solamente ver si ya estás lista para comenzar con la poción… el tiempo corre princesa, yo que tú no me tardaría más
Twilight: ¡No! Ya te lo dije Dark Mane, no pienso ayudarte a esclavizar a toda Equestria, y menos utilizando la magia que la princesa Celestia me enseñó con tanto esfuerzo
Dark Mane: -suspira sonoramente- No quería llegar a esto, pero supongo que no tengo más opción -hace brillar su cuerno-
De un momento a otro, los grilletes que sostenían a Spike de pie contra la pared se aflojaron y éste cayó al suelo debido a la falta de energía, pero usando la misma magia el alicornio hizo que el pequeño dragón levitara hacia él. Spike lo miraba con mucho miedo, temblaba y trataba de no mirar a los ojos a Dark Mane, temía que si lo hacía acabaría congelado de la fría y sin sentimiento que era su mirada. El ex-rey entonces llevo a Spike hacia donde se encontraban las serpientes, las cuales lo miraban hambrientas y con sus colmillos y lenguas empapados por sus bocas hechas agua.
Dark Mane: Te lo advierto Twilight Sparkle, o haces lo que te digo, o despídete de tu pequeño amigo para siempre
Twilight: ¡No! ¡Spike!
Spike: ¡Twilight! ¡No lo escuches, hagas lo que hagas no dejes que te convenza! Eres una princesa, debes poner el bienestar de Equestria antes que nada
Twilight (con ojos llorosos): Spike… tú también eres habitante de Equestria, ¿Qué hay de tu bienestar?
Dark Mane: Oh por favor, no me vengan con discursos cursis… quiero una respuesta Twilight Sparkle, y más te vale dármela ya, o tu amigo será comida de serpientes
Twilight: -baja la cabeza- Está bien… tú ganas Dark Mane… haré la poción… pero por favor suelta a Spike
Dark Mane: -lo lleva hasta ella y lo deja caer- Muy bien hecho princesa, sabía que no me defraudarías… iré por lo necesario, esperen aquí… aunque no es como si pudieran ir a otro lado -se va-
Twilight, con Spike aun entre sus patas delanteras, no tenía ni siquiera corazón para mirarlo. Había salvado su vida, pero sentía que había traicionado a toda Equestria solo con el simple y aparentemente noble gesto de haber salvado a Spike. El dragón tenía todo el derecho de estar furioso con ella, pero no podía, no después de haberlo salvado de ser devorado por serpientes hambrientas. Simplemente se quedó callado, sin moverse por interminables momentos, esperando por tratar de encontrar las palabras correctas para hacer sentir mejor a su amiga. De pronto, sintió cómo sobre su cabeza caía una pequeña gota de agua. Miró hacia arriba y vio que la alicornio estaba llorando.
Spike: Twilight… por favor, no tienes que estar triste…
Twilight: Me lo dijiste Spike… debí haber antepuesto el bienestar de Equestria a cualquier otra cosa, pero no podía dejarte… no podía dejar que Dark Mane te hiciera daño
Spike: -se baja- De acuerdo Twilight, ya no más… -la toma de la cara y la mira a los ojos- Ya no quiero verte lamentándote por lo que ese canalla haga, eso es lo que él quiere, confundirte y volverte débil para así dominarte. Ya lo hizo una vez y lo seguirá haciendo si no hacemos algo al respecto
Twilight: ¿Pero qué haremos? Todo aquí es a prueba de magia y estamos encadenados, no podemos ir a ningún sitio
Spike: No, tú estás encadenada, recuerda que Dark Mane me liberó pero no me volvió a poner los grilletes después. Tengo una idea…
En una cámara de la cueva, en donde Dark Mane preparaba el caldero y los ingredientes para la poción, Spike se coló sin que el alicornio lo viera. Los ingredientes no eran distintos a los que usualmente Zecora utilizaba para sus propios brebajes. Había plumas de aves, tallos de hierbas raras, hojas puestas a secar, trozos de corteza de árbol que expedían fragancias muy fuertes, había de todo. Spike espió el libro que Dark Mane estaba usando y escribió un ingrediente adicional en la receta sin que él lo viera. Entonces estaba por irse, pero fue cuando vio algo que no creyó encontrar… tomó rápido el objeto y volvió con Twilight lo antes posible. Dark Mane nunca se percató de nada.
Para cuando regresó al lugar donde se encontraban ambos prisioneros, el alicornio llevaba todo lo que decía la receta para poder hacer la poción, el único ingrediente que no tenía era la magia pura y sin corromper de una joven princesa, un tipo de magia que él obviamente no poseía, por eso con la ayuda de Twilight podría completar la poción sin problemas y lograr su objetivo.
Dark Mane: De acuerdo princesa, es momento de que cumplas con tu parte, no intentes hacer nada extraño ¿está claro?
Twilight (sin emoción en el rostro): Muy claro…
Dark Mane: Muy bien, comienza
La princesa entonces abrió el libro, haciéndolo levitar frente a ella. Uno por uno y en orden fue colocando cada objeto en el caldero hirviendo. Colas de lagartija, lana de oveja, hojas de menta, tallos de diente de león, escamas de mantícora, saliva de cabra y el último, raíz de cedro en polvo. Mezcló todo en la cantidad y proporción correcta hasta que quedó algo muy parecido a un caldo humeante. Bajando el libro, Twilight hizo brillar su cuerno y soltó un único rayo muy potente dentro de la mezcla, la cual brilló con un intenso color morado por algunos segundos para después volver a la normalidad. El olor que expedía era muy fuerte, pero Dark Mane consideraba que su efecto también lo seria. Alejando a Twilight hizo levitar muchos frascos vacíos, para meterlos al caldero y llenarlos uno por uno.
Spike y Twilight veían todo, con la poción ya hecha tal y como el libro decía podrían continuar con el plan, pero aun necesitaban una última cosa, y ya casi no había tiempo, así que debieron actuar rápido.
Twilight: -se le acerca- Dark Mane, un momento…
Dark Mane (sin detenerse): ¿Qué?
Twilight: No sabemos qué tan efectiva es la poción, lo mejor es que alguien la pruebe
Dark Mane: Perfecto -le da un frasco-, empieza, y más vale que sea rápido
Twilight: No, no, no… lee las instrucciones, entre más grande sea el cuerpo del receptor los efectos serán más rápidos, tiene que beberla alguien de gran tamaño para probar qué tan efectiva será, y no hay nadie aquí más grande que tú
Dark Mane: -suspira- Bien, pero apenas haga efecto debes usar tu magia para contrarrestarlo, es parte del trato
Twilight: Cuenta con eso
El alicornio entonces tomó un frasco y bebió el contenido lentamente a la vista de la princesa y el dragón, quienes esperaban que lo que planearon haya dado resultado. No bien Dark Mane se bebió todo el frasco, los efectos no se presentaron de inmediato, sino que tardarían un poco, cosa que dejó al alicornio negro molesto, ya que ya debería haber funcionado.
Dark Mane (furioso): -lanza el frasco contra el piso- ¡Tonta! ¡Se supone que los efectos deben ser instantáneos! ¿Cómo me apoderaré de Equestria así?
Spike (murmurando): Tres… dos… uno…
Mientras Dark Mane continuaba gritando furioso, de pronto su cara se quedó paralizada a la par que el resto de su cuerpo. Sus alas, patas y cabeza no podían hacer ningún movimiento, salvo por el de sus ojos. Su magia también había quedado neutralizada y ya no podía lanzar más hechizos. Miró a ambos con furia y odio, pero también preguntando cómo lo había logrado.
Twilight: La raíz de cedro no estaba en la receta original, fue idea de Spike añadirla. Le dije que la princesa Celestia me había enseñado que ese ingrediente en particular jamás debe ser usado en una poción, ya que sus efectos son impredecibles e inestables, combinado con otros ingredientes puede causar que una poción provoque mutaciones, ceguera, crecimiento excesivo de alguna extremidad, o, como es tu caso, parálisis total del cuerpo. Los efectos en todo caso son temporales, pasan luego de algunas horas, pero es tiempo más que suficiente para que Equestria termine de prepararse para la batalla contra ti
Spike entonces sacó la llave que le había robado a Dark Mane hacía un rato, quitando los grilletes de Twilight, liberándola por fin. La princesa entonces fue rápido con la misma llave hacia donde estaban los demás miembros de la guardia real, abriendo la jaula y dejándolos salir. No fue una salida rápida, todos estaban muy débiles por el cansancio, la falta de comida, agua y por la falta de luz solar. Salieron de la cueva tan rápido como pudieron, dejando el encierro y a Dark Mane atrás. Sabían de todos modos que no se habían deshecho del alicornio negro del todo, en algunas horas podría volver a moverse y ese sería el inicio de la batalla más grande que Equestria haya visto, por eso debían irse e informar al resto de Equestria de lo ocurrido.
Blue Stare, que había logrado evadir a la princesa y los guardias gracias a que se escondió detrás de unas rocas, fue rápido hacia donde ahora yacía el alicornio paralizado. Seguía de pie y pudo ver al pegaso blanco caminar hacia él, al igual que sus serpientes, que no dudaron en lanzarse hacia el intruso para poder morderlo. Blue Stare las alejó con sus alas y pateándolas, dejándolas tan golpeadas que ya no intentaron nada más contra él y simplemente se fueron. Se acercó a Dark Mane y se sentó frente a él, mirándolo fijamente a los ojos.
Blue Stare: Veo que no has cambiado nada, sigues siendo el mismo potro malcriado de siempre, aun con tu puesto de rey no pudiste superar tu inmadurez y arrogancia ¿verdad? No culpo a mamá y a papá, ellos hicieron todo cuanto pudieron por ti, y ciertamente para mí fue difícil lidiar con un hermano como tú, pero supongo que sigues siendo mi familia aunque me odies Dark Mane, nos veremos en la batalla -se va-
El pegaso blanco entonces se levantó y salió de la cueva. Regresaría volando a Canterlot para ayudar en el comienzo de la batalla, pero en el camino fue que vio a un grupo de tres pequeños caminando hacia el bosque Everfree. No le fue difícil reconocerlos, después de todo eran los únicos humanos en toda Equestria. No le pareció normal que estuvieran tan lejos del castillo y menos con tanta oscuridad todavía, así que bajó rápido para ver que ocurría.
Mathew: Caminen chicos, la cueva transdimensional aun queda lejos y tenemos que llegar pronto
Max: Matt, ¿podrías decirnos de una vez qué pasa? ¿Por qué estamos regresando?
Mathew: Ya se los dije, esta guerra es muy peligrosa, ustedes son muy pequeños, no quiero que salgan heridos por mi culpa
Max: Pero hemos trabajado muy duro, Equestria cuenta con nosotros para salvarlos
Mathew: Eso era antes Max, no quiero que me sigan replicando
Rex: Pero Matt…
Mathew: Nada Rex, tú eres el que más me preocupa, casi te perdimos hace años y no quiero que vuelva a pasar
Max: ¿Entonces de eso se trata? ¿Sigues culpándote por lo que pasó hace tres años?
Mathew: -se detiene en seco y mira hacia abajo- Si, ¿está bien? No me siento bien por eso que ocurrió, no quiero volver a verlos en peligro por una tontería otra vez
Blue Stare: No pensé que consideraras el destino de tantas vidas y de un reino entero una tontería -aterriza frente a ellos-
Mathew: ¿Qué quieres? No dejaré que me convenzas de ir a Canterlot, ya decidí que no quiero pelear, y mis hermanos tampoco lo harán
Blue Stare: ¿Les preguntaste al menos cuál era su decisión? Creo que ellos no piensan igual que tú
Max: Para nada, él jamás nos pregunta, nos trata como bebés todo el tiempo
Rex: Es cierto
Mathew: -lo mira- ¡Rex!
Rex: Es cierto Matt, piensas que no podemos hacer nada solos, es como si no confiaras en nosotros
Mathew: Eso no es verdad, claro que confío en ustedes
Max (cruzado de brazos): Pues no lo demuestras muy a menudo
Blue Stare: Mathew, entiendo que quieras ser un buen hermano, pero Max y Rex necesitan poder hacer las cosas por ellos mismos, no puedes protegerlos de todo, y tampoco puedes hacer que evadan sus responsabilidades
Max: Por fin alguien que nos entiende
Mathew: ¿Y tú cómo sabes esas cosas? ¿Tienes hermanos acaso?
Blue Stare: Si, un hermano mayor, yo cometí el error de ser muy protector con él cuando éramos potros, pero no solo eso, de pequeño él siempre fue muy caprichoso y yo siempre hacía lo que él quería, cuando mamá o papá le negaban dulces o juguetes yo se los daba a escondidas y sin que ellos supieran, pero un día mamá me sorprendió robando galletas de la cocina para dárselas. Ella me dijo que debía dejar que mi hermano enfrentara al mundo de forma independiente, y que él mismo debía luchar por lo que quería, sin que nadie más se lo diera gratuitamente o jamás apreciaría nada, o lo que es peor, intentaría robarlo si no podía obtenerlo por otros medios. Si lo protegía demasiado entonces jamás podría hacer nada por su cuenta y jamás lograría ninguna meta. ¿Lo entiendes Mathew? Está bien que te preocupes por tus hermanos y que los protejas de ciertas cosas, pero debes dejarlos tomar sus decisiones y tomar riesgos, o jamás podrán hacer nada por ellos mismos, y ahora, todo un reino depende en parte de eso
Mathew pensó muy seriamente en lo que el pegaso le había dicho. Estaba claro que no era fácil dejar que sus hermanos estuvieran por su cuenta y que enfrentaran peligros ellos solos, pero ahora que tantas vidas contaban con ellos tenía que tomar una decisión muy importante, y debía ser pronto.
Mathew: Está bien… tienes razón Blue Stare, dejaré de ser sobreprotector. Rex y Max necesitan un hermano, no un segundo padre
Max: De hecho ni siquiera papá es tan pegajoso como tú
Rex: -lo pisa-
Max: ¡Auch! ¿Y eso por qué fue?
Mathew: -se ríe- Vamos chicos, tenemos que volver
Blue Stare: Los llevaré al castillo, súbanse a mi lomo
Rex: No, no, tienes que llevarnos donde Fluttershy, nos fuimos de su casa sin decirle nada y podría asustarse si no nos ve en nuestras camas
Blue Stare: Entendido, vamos -los sube y se va volando-
Mientras Blue Stare se dirigía hacia Ponyville y hacia la casa de la pegaso amarilla, en el castillo de Canterlot Twilight y Spike fueron directo hacia donde estaban los calabozos. Tras haber llegado, Cadence les había dicho acerca de que Dark Mane había tomado la forma de Shining Armor y que había inculpado a Zecora de su secuestro para así desviar la atención de él, pero no sólo eso, al parecer había usado alguna clase de hechizo para que ella no se resistiera al castigo.
Twilight: Muy bien Spike, tenemos que sacar a Zecora de aquí y buscar a mi hermano
Spike: ¿Pero dónde podrá estar? Cadence dijo que no tenía idea de dónde Dark Mane pudo haber ocultado a Shining Armor
Twilight: Deberemos dejar que la guardia real se encargue de eso, no podemos esperar mucho más tiempo. Aun con la ventaja que nos dio el hechizo debemos usar el tiempo sabiamente
La princesa entonces fue revisando celda por celda hasta que dio con la que tenia a la cebra como prisionera. Cadence tenia razón, Dark Mane la había hechizado, prueba de ello eran sus ojos, los cuales mostraban que no poseía voluntad propia y no se resistiría a nada que los demás intentaran hacerle. Twilight por suerte conocía un contra hechizo para arreglar eso. Puso su cuerno contra el pecho de Zecora y lanzó un rayo que se esparció por todo su cuerpo, liberándola por fin y volviéndola a la normalidad.
Zecora (algo mareada): -abre los ojos- ¿Pero qué ha pasado? -ve a Twilight- Twilight Sparkle, que alegría volver a verte, temía en lo que ese perverso secuestrador pudiera hacerte
Twilight: Dark Mane te inculpó, pero descuida, con Spike lo detuvimos temporalmente, tenemos algo de ventaja y algunas horas más para prepararnos para el combate
Zecora: Pues no hay tiempo que perder, tenemos que alistarnos si a Dark Mane queremos vencer -se va con ella-
Tras salir del calabozo para dirigirse a donde estaban las demás princesas y así informarles lo ocurrido, Twilight pasó cerca de la habitación de su hermano y se detuvo en seco.
Spike: ¿Qué ocurre Twilight?
Twilight: Presiento que aun hay restos de la magia de Dark Mane en el castillo y parte de ella está aquí. Voy a entrar, no tardo -abre la puerta-
Twilight entró a la habitación de su hermano, la cual compartía con Cadence. Había fotos de los tres por todos lados y todo estaba perfectamente ordenado, pero Twilight sabía que Dark Mane había estado allí y no se iría hasta encontrar la razón. De pronto, sintió un sonido ahogado provenir de un armario que estaba junto a la ventana. Dark Mane lo había hecho a prueba de ruido, pero Shining Armor desde adentro se las había arreglado para abrir un poco la puerta no bien escuchó pasos desde afuera. Twilight lo abrió y se encontró con su hermano atado y amordazado. Se alegró mucho de verlo, y apenas pudo lo liberó.
Shining Armor: -se pone de pie y salta a abrazarla- Twili, como me alegra volver a verte, estaba muy preocupado por ti ¿estás bien?
Twilight: -sonríe- Dark Mane te mantuvo atado dentro de un armario ¿y me preguntas si yo estoy bien? Si que eres un bobo
Shining Armor: Perdóname, estaba muy asustado, no sabía lo que ese monstruo era capaz de hacerte… tenia tanto miedo de perderte -intenta no llorar-
Twilight: Mira, lo importante es que ambos estamos bien. Ahora vamos, Dark Mane no nos atacará sino hasta algunas horas más, las princesas tienen que saberlo -se va con él-
Spike, Shining Armor, Twilight y Zecora corrieron hacia donde se encontraban las princesas Cadence, Luna y Celestia, para asi informarles de que Dark Mane estaría neutralizado por largo rato y que debían alistarse para la guerra en ese lapso. Twilight entonces vio llegar a sus amigas, a los niños y a Blue Stare. Se decidió que Fluttershy, Rainbow Dash y Blue Stare, junto a las princesas, irían a la cabeza durante la pelea. Tres de ellos se encargarían de llevar a los niños en su lomo para que pudieran guiar al ejército. Toda Equestria entonces fue informada de la nueva hora de la pelea, pero las horas pasaron rápidamente, y en su cueva, Dark Mane podía ver cómo la poción comenzaba a perder su efecto, ya que conforme pasaban los minutos podía moverse cada vez más, y en solo un poco más de tiempo fue capaz de mover sus alas de nuevo. No bien se vio libre, salió volando de la cueva en dirección a Canterlot, pero ahora, con deseos de venganza y con mucho odio en la mirada.
Dark Mane: Ya verás Twilight Sparkle, no olvidaré lo que me hiciste, y Golden Mane… no creas que engañarás a nadie por mucho más tiempo con ese disfraz -vuela más rápido-
CONTINUARÁ…
