Una enorme disculpa por el retraso de casi 1 mes, el cansancio y la falta de ideas debido a eso no me dejaron seguirlo antes, de hecho este capitulo estaba pensado para ser subido la semana pasada, pero por falta de ganas y de animo tuve que posponerlo. Odio escribir estando triste o decaída, eso termina arruinando la historia y no quiero que eso pase, pero descuiden, el capitulo 15 tardara menos. Nos vemos entonces y no olviden comentar ;)
Volando ambos hermanos en el cielo, mirándose mutuamente ahora y con mucho odio y burla en los ojos por parte del alicornio negro, pero mucho valor por parte del blanco, los habitantes de Equestria que los observaban todavía no podían creer del todo que aquel sencillo pegaso hubiera resultado ser el rey que creían desaparecido hace ya tanto, tanto tiempo. Había cambiado de una forma increíblemente radical, pero desde una distancia prudente, Luna podía ver en sus ojos que seguía siendo el mismo que había conocido durante los entrenamientos, pensó que inconscientemente quizá había reconocido en ellos los azules ojos de su padre, que la miraban con amor y afecto cuando apenas era una joven potra. Más recuerdos no tenía, ya que tanto ella como su hermana eran muy pequeñas cuando Golden Mane había desaparecido.
El menor de ambos alicornios miró hacia abajo, mirando a los monstruos de roca que su hermano había creado casi de la nada, reconoció rápido el hechizo, y aunque estaba furioso, como siempre intentó mantenerse calmado y serio.
Golden Mane: Muy buen uso del hechizo de transformación y vida artificial hermano, me alegra que en tu encierro hayas tratado de volverte mejor con la magia, de jóvenes siempre fuiste el que más lento aprendía de los dos
Dark Mane: -resopla- No tenía mucho más que hacer en esa ridícula bola en la cual me obligaste a estar preso, pero mientras estudiaba para hacerme más fuerte pude ver muchas cosas, vi cómo llevaste las tierras que me correspondían a mí, esos tontos potros y yeguas te amaban en serio, me provocaba asco ver cómo te adulaban simplemente por el hecho de ser más blando que yo
Golden Mane: No pretendas culparme Dark Mane, nuestro padre estaba en lo cierto cuando me dijo que quizá eras muy inmaduro para gobernar esas tierras, pero jamás pensé que pudieras resultar ser un tirano de esa magnitud. No creas que fue fácil para mi encerrarte y enviarte al exilio, pero entiende que no me dejaste otra salida
Dark Mane: Tu hija mayor hizo lo mismo con su hermana hace ya mil años, supongo que es obvio que quién lo aprendió
Celestia: -va junto a Golden Mane- Padre, te mucho cuidado, no sabemos de qué pueda ser capaz tu hermano. Con toda Equestria estamos dispuestos a ayudarte, por favor, acepta
Golden Mane: -sonríe- Hija, te has convertido en una muy buena princesa durante mi ausencia, y entiendo que quieras ayudarme, pero no es necesario que todos en estas tierras se sacrifiquen por mí, es deber del rey sacrificarse por su pueblo. Llévate a las demás princesas y a los habitantes a un sitio seguro, déjame pelear junto a los héroes legendarios
La alicornio de melena brillante no sabía si escuchar a su padre o no, pero supo que lo mejor era hacerlo. No recordaba la última vez que le habían dado una orden a ella, pero entendía que Golden Mane sólo lo hacía pensando en lo mejor para Equestria, así que llamando tanto a Fluttershy como a la aún débil Rainbow Dash, dejó a los niños con su padre y se dirigió con todos a un sitio lejos del lugar del enfrentamiento.
Celestia: -mira a Fluttershy- Llevemos a tu amiga a que vea a un doctor
Fluttershy: Uhhmm… princesa… ¿Qué pasará con…?
Celestia: Descuida, mi padre podrá vencer a Dark Mane, confío en él y sé que no nos fallará. Ahora vamos -se va volando con ella-
Dark Mane veía con desprecio a todos los ponies de Equestria dando media vuelta y yéndose del lugar. Los heridos eran cargados en la espalda de sus amigos y llevados a que fueran vistos por doctores para sanar sus heridas. Pero a pesar de que se suponía que todos debían irse, Twilight se quedó, ocultándose tras una roca para evitar ser vista. Cadence se dio cuenta de eso y fue con ella. No sabía qué tramaba su casi hermana, pero conociéndola seguramente saldría bien.
Cadence (en voz baja): ¿Qué hacemos aquí?
Twilight: El padre de la princesa Celestia y los niños van a luchar contra Dark Mane. Podría ser algo muy peligroso, y jamás me perdonaría que la princesa perdiera a un ser querido sin yo haber hecho algo para ayudar
Cadence: ¿Cuál es el plan?
Twilight: Esperar. Veremos qué sucede, y si en algún momento la pelea se vuelve muy dura para el rey Golden Mane, iremos en su ayuda usando nuestra magia. También temo por los niños, así que hay que estar preparadas en caso de que ellos también nos necesiten
Pequeños pasos que se acercaban a toda velocidad de pronto se oyeron detrás de ambas alicornios. Ambas se asustaron pensando que fuera otro monstruo de roca, ya bastante habían tenido con los que habían tenido que enfrentar antes, pero no era lo que pensaban. Cansado y jadeando fue que recibieron a un dragón morado ya muy conocido.
Spike (recuperando el aliento): Cuenten… conmigo…
Twilight: Spike ¿Qué haces aquí? Ya escuchaste a Golden Mane, deberías estar con la princesa Celestia y los demás camino a casa
Spike: Al igual que ustedes, pero aun así están aquí ¿o no?
Twilight: No es igual, nosotras somos princesas Spike, debemos ayudar al rey si es que hace falta y proteger Equestria. Es mejor que te vayas, no quiero que salgas herido
Spike: Ni loco, soy tu asistente y tu amigo Twilight, no te dejaré sola -se sube a su espalda-
Twilight: -suspira- De acuerdo, quédate, pero ten cuidado ¿está claro?
Cadence: -sonríe- De todos modos creo que es un gesto muy lindo de su parte, se nota que Spike se preocupa por ti Twilight
Viendo desde su escondite, las princesas y el dragón veían cómo Golden Mane enfrentaba a su hermano con los tres niños a su lado. La pelea se veía muy desigual si se comparaba un bando con el otro, Dark Mane tenía todavía a su ejército de roca con él, mientras que el menor de los dos sólo contaba con la ayuda de los tres niños que habían sido entrenados muy rápidamente, sin certeza de que de verdad todo fuera a salir bien.
Dark Mane: No soy tan malvado como crees hermano, hagámoslo un poco más justo, te daré unos minutos para que crees tu propio ejército del material que quieras, a menos que prefieras seguir usando a esos torpes niños -los mira-
Max: ¿A quién llamas torpe, tú…? -quiere acercarse a él-
Golden Mane: -lo detiene- No lo necesito, hace falta más que un ejército numeroso y de gran fuerza para ganar una guerra. Tus monstruos no tienen alma ni corazón, y eso los hace débiles -hace brillar su cuerno-
Un contra hechizo fue lanzado sobre esas bestias enormes, revirtiendo el efecto del que había lanzado originalmente Dark Mane. Los seres de roca se quedaron mirando con sus ojos rojos y vacios el fuerte resplandor que emanaba del cuerno del alicornio blanco, que sin mucho ruido los hizo volver a ser lo que eran, simples rocas, inertes y totalmente inofensivas, haciendo que pareciera mentira que alguna vez tuvieron vida.
Golden Mane: Ahora es verdaderamente justo, nadie peleará más que con lo que ya tiene. Empezaste esta guerra tú solo y deberás pelearla solo ¿está claro?
Dark Mane (muy molesto): -resopla- Bien, como quieras -se aleja volando y lo mira- Si te crees tan fuerte, entonces ven por mi hermano
Golden Mane: -mira a los niños- Súbanse a mi espalda chicos, necesitare de su ayuda en esta pelea
Mathew: -sujeta a sus hermanos- Los ayudaré a subir… con cuidado -se sube también-
Una vez arriba de la espalda del rey, éste emprendió el vuelo hacia donde estaba su hermano mayor esperándolo. Twilight, Cadence y Spike vieron todo eso y lo siguieron de manera discreta, para luego ver todo desde una nube cercana.
Spike (nervioso): Twilight, los niños podrían necesitar un hechizo o algo ¿no te parece?
Twilight: Ya lo sé, pero Golden Mane dijo que debía ser una pelea justa, no podemos involucrarnos a menos que sea totalmente necesario
Spike: Dark Mane los va a hacer papilla, estoy seguro… no quiero ver -se tapa los ojos-
La pelea empezó, ambos alicornios se acercaron muy rápido uno al otro, mientras ambas princesas veían todo muy de cerca. Una vez que estuvieron a solo unos pocos metros de distancia, de la espalda de Golden Mane apareció Mathew cargando una poderosa espada, cosa que Dark Mane no vio venir. Pensó en neutralizarlo con su magia, pero el chico lo pateó en la cabeza, dejándolo atontado por unos momentos, aprovechando su confusión para ir hacia su lomo y comenzar a cortar las plumas de sus alas, con la intención de hacerlo caer. El alicornio negro lo vio con mucho enojo, aunque estaba dirigido más hacia su hermano que hacia el niño.
Dark Mane: ¿Este era tu famoso entrenamiento especial? ¡Qué ridículo!
Habiendo recuperado el control de su cuerno, usó su magia para hacer levitar al niño lejos de él, fue entonces que Rex apareció con su arco y su flecha, seguido de Max y su resortera. Ambos niños le dirigieron una oleada de flechas y piedras a Dark Mane, esperando debilitarlo, pero con potentes hechizos fue que logró deshacer el ataque y hacer desaparecer a los tres pequeños, para transportarlos a un sitio lejano del cielo, provocándoles una caída de gran altura, que era una muerte segura para todos ellos si no hacían algo pronto. Golden Mane voló a ayudarlos, más magia podría ser dañina para ellos, así que no había de otra.
Spike: -se descubre los ojos y ve la escena- ¡Esto es terrible!
Cadence: -ilumina su cuerno-
Una enorme, mullida y muy resistente nube fue colocada en el camino de la caída de los tres hermanos, atrapándolos y dejándolos a salvo, lo más lejos posible del suelo con el cual estuvieron a punto de chocar. Pudieron volver a respirar aliviados al verse seguros de nuevo.
Mathew: ¿Están todos bien?
Max (saltando en la nube): ¡Hagámoslo otra vez!
Golden Mane llegó con ellos, sin todavía estar seguro de dónde había salido esa nube. Los colocó de nuevo en su espalda al ver que no estaban heridos ni nada y volvió para seguir luchando, esta vez notablemente molesto por lo que había hecho su hermano mayor.
Golden Mane: No creas que esto se ha acabado hermano, no dejaré que le quites su reino a mis hijas
La lucha continuó con ambos alicornios volando de un lado al otro, los niños hacían lo mejor que podían usando lo que habían aprendido en su entrenamiento. Mathew utilizaba su espada para evitar que Dark Mane lanzara hechizos golpeándola contra su cuerno, mientras que Rex y Max se enfocaban en sus alas, subiéndose a su lomo en un momento en que ambos alicornios estaban muy cerca uno del otro. Tomando ambas por su base fue que lograron descoordinar sus movimientos y hacer que volar le fuera mucho más difícil, casi hasta el punto de hacerlo caer. Agitándose de manera muy violenta era que el alicornio mayor intentaba liberarse de su agarre, pero no era nada fácil, menos aun cuando Mathew se les unió una vez que consideró que estaba demasiado concentrado en sus alas como para lanzar más hechizos.
De regreso en Ponyville, haciendo caso de lo dicho por el padre de la princesa Celestia, los habitantes se encontraban recuperándose luego de haberse enfrentado a Dark Mane y a sus monstruos. No fue una batalla larga, pero había sido muy dura, muchos ponies estaban muy lastimados, al punto de ya casi no poder caminar o volar. Rainbow Dash aún se encontraba un poco débil, pero tras ser atendida en el hospital del pueblo logró recuperarse y se encontraba descansando en su hogar en Cloudsdale, a pesar de haber insistido en que estaba bien y que podía volver a pelear en cualquier momento. Tuvo que resignarse al oír que de hecho todos en Equestria habían vuelto y que Golden Mane se encontraba luchando junto con los niños.
Las ponies restantes se encontraban en casa de Fluttershy curando sus heridas gracias al equipo de primeros auxilios de la pegaso. Todas lucían cansadas y preocupadas, más aún tras darse cuenta de que Twilight no había regresado con ellas.
Applejack (siendo vendada por Rarity): ¿Creen que Twi esté bien? Quizá no fue buena idea dejarla allí sola con ese espantoso tipo, no sabemos qué pueda pasarle
Rarity: -suspira- No te mentiré cariño, yo también estoy muy angustiada, pero confiemos en Twilight, ella hará lo que es mejor
Fluttershy (persiguiendo a Angel): ¡Angel! ¡Ven aquí por favor, eso no es para jugar!
El pequeño conejito blanco corría por toda la casa con el estuche de primeros auxilios, tirando las vendas, suturas, algodones y todo lo de adentro, dejando un desastre, mientras que la asustada pegaso trataba de alcanzarlo. Era muy escurridizo, y eso no le gustaba nada.
Fluttershy (cansada): -aterriza- Pinkie, si no es problema ¿podrías ayudarme con Angel? Está dejando un enorme desorden y no puedo con él
Pinkie Pie: ¡Oki dokie lokie! -va saltando tras él-
Pero pronto la pony de tierra olvidó lo que su amiga le había pedido y comenzó a saltar por todos lados al igual que el conejo, quien aprovechó el alboroto para salir de la casa, todavía cargando el estuche, ahora casi vacío, con él. Comenzó a alejarse mucho, corriendo cerca del bosque. Fluttershy moría de miedo porque algo pudiera ocurrirle si salía él solo, así que fue tras el pequeño animal lo más rápido que pudo.
Angel por fortuna no se metió al bosque sino que fue en dirección al pueblo. En Ponyville todos trataban de planear cómo volver a sus rutinas normales, muchos debían descansar debido a sus heridas, mientras que los que estaban lo bastante bien como para estar en pie trataban de volver a poner todo en marcha, tiendas, la escuela, aunque no sería sencillo.
El conejito corrió una larga distancia, llegando hasta la entrada de la granja Apple. Adoraba molestar así a la pegaso, por el momento luego vería cuando volver a casa. Mientras que en la granja, en lo que Applejack se recuperaba de sus heridas, Big Mac y Applebloom limpiaban el campo para comenzar a ararlo. Los entrenamientos los habían retrasado en sus labores y el preparar la comida para los soldados los había dejado sin muchas manzanas para vender, así que debían remediar eso lo antes posible.
En el cielo, la batalla seguía, los dos hermanos continuaban luchando entre ellos, recorriendo largos caminos que los llevaron por los cielos de varias ciudades y pueblos a lo largo de Equestria. No les tomó mucho tiempo comenzar a sobrevolar Ponyville al momento en que Dark Mane había empezado a disparar potentes rayos de magia con su cuerno, el cual se había encargado de dejar fuera de la vista de esos niños. Su hermano hacía lo mismo, su agilidad era una ventaja que el mayor no tenía debido a todos esos años encerrado sin moverse, por lo que por cada rayo que esquivaba, era capaz de disparar varios más, al punto de dejar casi sin fuerzas a Dark Mane, pero éste, terco como era, no pensaba dejarse vencer, pero estaba muy débil, no sabía hasta cuándo podría resistir. Fue entonces que un certero golpe por parte de uno de los cascos de su hermano lo tiró al suelo a mucha velocidad, siendo observado por el alicornio blanco y por todos aquellos que estaban en el cielo.
Fluttershy (volando rápido): -va hacia el conejo- ¡Angel! -jadea de cansancio- Por fin te encuentro… no vuelvas a preocuparme así. Ahora vamos a casa -trata de cargarlo-
Pero el conejito sólo le sacó la lengua y siguió corriendo y brincando por todo el campo mientras la pegaso iba tras él. Ninguno de los dos advirtió una enorme sombra que comenzaba a cubrirlos cada vez más rápido. Cuando Fluttershy estaba detrás del pequeño, que le daba la espalda, alcanzó a ver cómo éste miró hacia arriba justo un segundo antes de que el inmenso cuerpo cayera sobre donde él estaba. Fluttershy, por instinto, se apartó, siendo lo bastante rápida como para no ser aplastada, pero cuando se dio cuenta de lo que había pasado, comenzó a gritar.
Fluttershy (aterrada): ¡Angel! ¡Angel! ¡Santo cielo!
Los gritos hicieron reaccionar al enorme alicornio, quien apenas abrió sus ojos pudo ver a una pegaso llorando y gritando el nombre de su pequeño conejo una y otra vez. No pareció darse cuenta de que él estaba ahí, aunque estuviera frente a ella y acabara de aplastar a su mascota, sólo gritaba como loca mientras más lágrimas brotaban de sus bellos ojos. La pegaso amarilla no dio a entender que Dark Mane estaba ahí hasta que comenzó a golpearlo, aunque en realidad era poco el daño que le hacía.
Fluttershy (furiosa y aun llorando): ¡Monstruo! ¡Bestia! ¿¡Cómo pudiste hacer tal cosa!? ¡Eres un monstruo sin corazón! ¡Monstruo!
Dark Mane sólo la miraba sin ninguna emoción en su rostro, estaba demasiado adolorido y lleno de rencor contra su hermano como para preocuparse por los chillidos de una tonta pegaso, no fue sino hasta que se dio cuenta de la enorme aura negra que brotaba de ella que en verdad estaba enojada, aunque más bien, lo que sentía era odio, un profundo odio por él y una enorme tristeza por su mascota perdida. Seguía oyendo sus gritos, los cuales eran seguidos por lágrimas que parecían más abundantes por segundo, todo eso hacía crecer aún más su aura negra. Mostrando una blanca sonrisa y con ojos brillando con maldad fue que decidió hacer algo que no hacía desde hacía un tiempo.
Fluttershy: ¡No me sonrías de ese modo, bestia! ¡Levántate, levántate ahora! ¡Libera a mi pobre Angel ahora mismo!
Sus gritos fueron interrumpidos cuando comenzó a sentir como si toda la energía de su cuerpo hubiera sido totalmente drenada. Ya el odio y el sufrimiento no rodeaban su corazón y las lágrimas ya no empapaban su rostro, de hecho no sentía nada en absoluto, sólo sabía que ahora estaba muy débil, mientras que el alicornio en frente de ella de a poco parecía recobrar sus energías y que ya sus dolores no existían. Volando a una enorme velocidad fue que regresó hacia donde estaba Golden Mane. Aún no habían terminado.
CONTINUARÁ…
