¡Guau! Realmente este capitulo acabo siendo casi el triple de largo de lo usual, con 13 paginas en Word y 8385 palabras es el capitulo mas largo que haya hecho para un fanfic... pero también es a modo de disculpa que traigo este capitulo especialmente largo, no actualice en más de 1 mes y esta historia ya cumplio 1 año de ser publicada, nunca antes una historia me había llevado tanto tiempo, es emocionante continuar un fanfic tan largo y tan bien recibido como este, el cual me temo no he podido continuar únicamente por FLOJERA, si, no actualice antes simplemente porque estaba sin ideas, desganada o cualquier otra cosa, por ningún motivo de peso mas que ese, me disculpo por eso y espero no haber preocupado a nadie con mi larga ausencia. Espero disfruten este capitulo, el cual no es realmente un capitulo como los demás sino un extra, una vista al pasado que nos lleva mucho mas atrás que el primer capitulo y cuenta como partio todo, espero les guste, y les aviso que el próximo estará listo mucho mas rápido que este.
Gracias por leer esta larga nota, nos vemos en los reviews :)
Las humildes y pequeñas aldeas de Equestria eran por aquel entonces reinadas por una pareja de justos y benevolentes reyes que administraban todo lo que ocurría en ellas. Las tierras eran divididas equitativamente entre cada grupo familiar y todos los ponies tenían donde cultivar su alimento, sin mencionar una muy amplia bodega siempre disponible para guardar provisiones necesarias para los fríos días de invierno. Los reyes cuidaban a su pueblo, y éste a su vez le entregaba respeto y lealtad, viviendo en paz y siguiendo la ley impuesta por su gobierno. Todo marchó muy bien los primeros siglos, la paz reinaba y los potros nacían y crecían saludables, listos para continuar con el linaje de la familia a la cual pertenecían, fueran unicornios, pegasos o sencillos ponies terrenales.
En el castillo de mármol blanco, ubicado en el centro del conjunto de aldeas, habitaban los dos reyes, junto a sus consejeros y, por supuesto, sus dos jóvenes hijos, ambos, príncipes que algún día podrían reinar juntos, pero que por criterio de su padre, se decidió que el mayor de ellos sería quien llegara al poder una vez llegado a la edad apropiada, para ello, su educación y entrenamiento eran muy rigurosos, ya que cada pequeño detalle era esencial en el manejo de un reino, ya fuera muy grande o muy humilde.
En los años en que ambos príncipes se preparaban para lo que sería su vida adulta, la reina siempre se mantenía a su cuidado, nunca dejando que ni las niñeras ni las nodrizas hicieran su trabajo, prefería dejar a un lado por un momento sus labores reales y encargarse de sus dos pequeños hijos, aunque eso a veces pudiera valerle discusiones con su esposo, quien, pese a ser un rey justo y bueno, no era conocido por ser un padre muy cariñoso, pero aún así intentaba tener una relación cercana con ambos príncipes.
El rey, de figura imponente, de un bello color azul noche, que casi parecía negro, de ojos azul brillante, melena negra como el cielo nocturno y sonrisa que mostraba sabiduría, su nombre era Mystical Emperor, nombre más que conocido en el conjunto de aldeas y que imponía respeto y al mismo tiempo seguridad a quien lo escuchara. Lo acompañaba siempre su esposa, su bella reina, una alicornio cuyo color blanco marmolado contrastaba enormemente con el suyo, sin mencionar una hermosa y muy deslumbrante melena amarilla como el oro que brillaba al contacto con la luz de sol, lo cual era acompañado por una mirada color verde esmeralda, un verde tan hermoso y puro como el de las hojas de los árboles que daban el fruto más delicioso jamás probado. Su nombre era Golden Heart, nombre al cual le hacía honor todos los días, ya fuera educando y apoyando a sus dos hijos en las tareas requeridas por los príncipes, o sirviendo a su pueblo y velando porque se respetaran el orden, la paz, la quietud y la justicia.
Sus dos hijos, el mayor de ellos un alicornio completamente negro de la cabeza hasta la punta de su cola y con ojos azules idénticos a los de su padre, poseía un entusiasmo y una entrega por los estudios rara vez vistos en cualquier otro príncipe de su edad, puesto que su sueño era un día llegar a ser rey, cosa que anhelaba desde que Mystical Emperor le hablara por primera vez de lo que significaba ostentar ese cargo. Su pequeño hermano, su mellizo, que era apenas menor que él por una hora, era físicamente opuesto a él, mostrando un asombroso parecido con su madre, teniendo una piel blanca como la nieve de montaña y una melena rubia y brillante como el sol de la mañana, aunque su única diferencia con ella y único parecido son su hermano y padre eran sus ojos, los cuales también eran azules, pero que mostraban un pequeño brillo algo más fuerte que el de ellos. Por dentro, ambos hermanos eran iguales casi en todo, ya que ambos eran curiosos por naturaleza y muy inquietos, pero había una diferencia importante entre ellos…
Dark Mane (furioso): -arroja un libro- ¡No quiero!
Golden Mane (preocupado): Hermano, ya lo hemos hablado muchas veces, es importante que…
Dark Mane: ¡Dije que no! Esto es ridículo, no le veo el sentido a recibir aldeanos en el castillo, deberían saber su lugar y cumplir las leyes dictadas por su rey, no venir aquí a exigir más aún, no somos sus sirvientes, somos la realeza de todo este lugar y deberían respetarnos
La diferencia que había entre ellos, quizá la más marcada de todas, era el poco sentido de servicio que tenía un joven Dark Mane hacia su pueblo, pese al entusiasmo que había mostrado desde un principio por la idea de ser coronado rey una vez siendo adulto, era obvio que no quería hacer por aquellos ponies aldeanos más de lo que debiera, de hecho no podía esperar por cerrar para siempre el castillo a visitas y peticiones y simplemente anunciar las leyes nuevas desde lo alto, mostrando lejanía con su pueblo, cosa que él consideraba normal y necesaria. Era un potro muy rebelde y terco la mayoría del tiempo, cosa que empeoró al entrar a sus años de adolescencia, pero su madre se negaba a creer que esa fuera su verdadera personalidad, y siempre lo trataba con amor y paciencia.
Golden Mane, su pequeño y servicial hermano, siempre iba junto a él o detrás de él, pero nunca se separaban, hacían todo juntos, desde comer hasta estudiar. Si bien Golden Mane, por ser el menor, sería siempre un príncipe, sería quien sucediera a su hermano mayor en caso de que éste nunca tuviera descendencia, cosa que por cierto sus padres querían evitar a toda costa, para ello, una vez que ambos mellizos habían cumplido ya los quince años, era hora de escoger una futura esposa para Dark Mane, pero primero alguien debía hacer algo con esa discusión tan acalorada entre ambos hermanos, que ya eran habituales, pero no por eso aceptadas dentro del castillo.
Golden Mane: Los aldeanos han depositado toda su confianza en la familia real desde hace muchas generaciones, no sólo esperan leyes o reglas de nosotros, también necesitan saber que pueden contar con nuestra ayuda en momentos difíciles. Así como ellos nos son leales nosotros debemos retribuírselo
Dark Mane: ¡Tonterías! Un rey debe hacer que su pueblo lo obedezca y que le tema de ser necesario, sólo asi se evitan los crímenes y los problemas, sin mencionar la rebelión, si nos mostramos débiles ante ellos, creerán que pueden derrocarnos y así olvidarse de nuestra autoridad, pero si somos duros e inflexibles entenderán que nosotros mandamos y así habrá orden, así es como debe ser un rey
Golden Mane (perdiendo la paciencia): ¡Eres un necio! No se trata de ser débil sino de tener empatía, nosotros podemos tener una magia incalculable y ser prácticamente inmortales, pero eso no nos salva de poder pasar angustia, frío, miedo, incertidumbre, exactamente igual que los aldeanos, es importante que nos veamos reflejados en nuestro pueblo y ayudarlos como quisiéramos que nos ayudaran a nosotros, sólo de esa forma el pueblo puede florecer y ser feliz, sabiendo que puede contar con la protección de su rey y de su gobierno
Dark Mane: -desvía la mirada- Es absurdo, es simplemente…
Mystical Emperor (yendo hacia ellos): Ya es suficiente
Ambos príncipes le hicieron reverencia a su padre una vez que entró en la habitación del castillo, una muestra del respeto y el afecto que le tenían. Cuando volvieron a levantar la cabeza, se encontraron con los ojos duros y serios del rey, los cuales desde pequeños los dejaban helados. Era obvio lo que se venía ahora.
Mystical Emperor: ¿Qué les he dicho de discutir en el castillo?
Dark Mane (tratando de estar calmado): Padre, con todo respeto, no estábamos discutiendo, sólo le explicaba a mi hermano la importancia de que un rey sea duro y firme con sus súbditos, y que solo así podrá haber orden en el reino, manteniendo a los ponies controlados y a raya
Golden Mane: Entiendo que Dark Mane quiera mantener al pueblo en orden y libre de rebelión, pero trato de explicarle que también debe ser un rey cercano con su pueblo, que debe poder entregarles seguridad y confianza, y eso solo se logra teniendo nuestro castillo siempre abierto a sus opiniones, peticiones y problemas, no podemos saber qué hacer a menos que ellos nos guíen
Dark Mane (molesto): -lo mira- Ese es el problema, ellos no pueden guiarnos, nosotros somos la realeza, somos nosotros los que debemos guiar al pueblo hacia el orden y la disciplina, si permites que ellos nos digan qué hacer, sería un caos, por algo nosotros estamos destinados a ser líderes y ellos súbditos -mira al rey-. Por favor padre, hazle entender
Mystical Emperor: Hijos… -suspira- Realmente no hay una única forma de ser rey, y puede que ambos tengan algo de razón, y a la vez los dos pueden estar equivocados -va hacia la ventana-
Ambos potros no entendían muy bien lo que quería decir su padre, así que simplemente se limitaron a seguirlo hacia la ventana, al parecer, estaba mirando hacia una de las aldeas que se podían ver desde el ala norte del castillo, la cual era grande y albergaba a varias familias, la mayoría, con muchos hijos, además de miembros de avanzada edad.
Mystical Emperor: Miren abajo, pueden ver a muchos de nuestros súbditos allí. Las yeguas atendiendo a sus hijos, los ponies terrenales arando la tierra para cultivar en ella su sustento, los pegasos en el cielo, encargándose de que el clima sea óptimo para que las plantas puedan crecer sanas y hermosas, los unicornios utilizando su magia para ayudar en cada labor que puedan y resolver problemas menores. Como ven, cada uno de ellos sabe que no está solo, que debe cuidarse a si mismo pero también a los que lo rodean, ya que todos son parte de la misma aldea
Dark Mane: -apunta hacia un corcel anciano- ¿Y qué hay de ese? No hace nada, sólo está ahí bajo la sombra, como si no le importara que debe trabajar para poder comer como los otros
Mystical Emperor: Aquel semental ya es muy viejo, y aunque es terrenal, su cuerpo se debilitó con los años y ya no puede hacer las mismas labores que los terrenales más jóvenes, pero de todos modos sus hijos y algunos nietos lo ayudan para que aún pueda hacer algunas tareas menos pesadas. Junto con los potros ayuda colocando semillas en los surcos excavados por aquellos que araron el campo, luego coloca la tierra sobre ellas y al regarlas, pueden crecer las plantas
Golden Mane: Ya entiendo, todos tienen una labor y todos se ayudan entre si, jamás abandonando a un compañero sólo porque sea un poco más débil que los otros
Dark Mane: -lo mira- Di lo que quieras, pero yo sigo sin ver que haga nada, sólo está ahí acostado
Mystical Emperor: Como ya dije antes, es un semental anciano, ayuda en lo que puede y eso está bien, pero a veces necesita descansar para reponerse y los demás lo entienden, por eso por ahora no puede trabajar
Dark Mane: Pero un pueblo jamás debería permitirse tener miembros débiles, si uno es débil, puede que muchos otros también acaben siéndolo, eso podría poner en peligro su supervivencia, y si el pueblo no es fuerte, el rey tampoco se ve fuerte
Mystical Emperor: Hijo, debes entender que en un pueblo, así como en una familia, hay diferentes clases de miembros, todos son importantes, pese a sus carencias o debilidades, y ninguno puede hacer nada estando solo, se necesitan los unos a los otros para complementarse y así compensar las carencias y equilibrar las virtudes, y un pueblo debe tener una cabeza, un líder, y quien sea el líder debe poder lidiar con lo malo y con lo bueno, por eso no basta con ser serio e imponer orden, un rey también debe poder ser cercano y comprensivo con sus súbditos, por eso me encantaría que ambos pudieran gobernar juntos, para ayudarse y estar en equilibrio, pero lamentablemente no se puede, pese a que nuestra raza es inmortal, nuestra juventud no dura por siempre y es importante que el rey tenga descendencia, por eso Dark Mane, aunque tú seas el rey, escucha los consejos de tu hermano, que sea más joven que tú no implica que no pueda ser sabio
Dark Mane (sin mirarlo): A la orden padre
Mystical Emperor: -se aleja- Bien, ahora, necesito que los dos vengan conmigo, las princesas acaban de llegar y Dark Mane debe conocerlas
Golde Mane: ¿Princesas? ¿Cuáles princesas?
Mystical Emperor: Tu hermano y tú ya llegaron a la edad en la cual es importante pensar en encontrar una compañera para el futuro, aunque por ahora la prioridad es que sea Dark Mane quien encuentre a la indicada
Dark Mane: ¿Por qué debo casarme? Puedo gobernar muy bien yo solo
Golden Mane: Papá ya lo explicó, debes tener hijos que en un futuro te reemplacen como tú lo estás haciendo con él, hay que dejar el reino en los cascos de alguien de la familia, alguien cercano y confiable, y no hay nadie mejor para ese puesto que un hijo
Dark Mane: Bien, conoceré a las princesas, pero no esperen que escoja una esposa ahora mismo -va con su padre
El rey y ambos príncipes fueron a un salón muy grande, pero que no estaba muy lleno. En él, se encontraba Mysterious Colt, el leal consejero de Mystical Emperor, quien lo recibió con un gentil y cálido abrazo no bien llegó con sus hijos. Su esposa, sentada en su trono, observaría todo desde allí. Él se dirigió con Golden Mane y ambos se sentaron con la reina, a la espera de que Dark Mane hiciera una buena elección. El príncipe más joven sin embargo no pudo evitar fijar su mirada por un momento en una de las posibles candidatas a ser la esposa de su hermano mayor, la cual le devolvió el gesto, acompañado por una sonrisa. Era una alicornio realmente muy hermosa, sin mencionar joven, no debía ser más de dos o tres años mayor que los dos hermanos. Su piel era parecida a la suya, sólo que un poco más oscura, dando la impresión de que su cuerpo estaba bañado en una muy ligera capa de polvo plateado. Su melena era azulada y muy brillante, la cual estaba rizada en las puntas y caía graciosamente por sus patas delanteras y cuello. Sus ojos eran grandes y expresivos, con largas y muy lindas pestañas negras, sin mencionar su encantador tono violáceo. Llevaba apenas unas pocas joyas junto con su pequeña corona, y al igual que a las otras, una toga ligeramente transparente la cubría, la cual era el atuendo ceremonial que usaban todas las princesas cuando se las presentaban al hijo mayor del rey, pero por alguna razón, Golden Mane no pudo evitar pensar que ella se veía mucho mejor con ella que las otras princesas.
El menor de los hermanos no estaba mirando realmente por donde caminaba, ya que su mirada seguía fija en la hermosa alicornio, y gracias a eso en vez de llegar a su trono chocó contra una de las columnas del salón, haciendo algo de ruido, cosa que llamó la atención de todos allí. Su padre lo miró, como diciéndole que se diera prisa en sentarse y guardara silencio, cosa que hizo de inmediato, no debía distraerse, pero la joven princesa no pudo evitar reírse un poco con lo ocurrido, cosa que causó un sonrojo en la cara del príncipe, pero no de vergüenza realmente, solo estaba feliz de que ella lo hubiera notado. De cualquier forma, debían proceder, Mysterious Colt dio paso a Dark Mane para que viera a cada princesa una por una y así pudiera elegir a una para ser su esposa y reina. Todas se quedaron muy quietas mientras él las inspeccionaba, eran cerca de veinte, así que eso podía tomar un rato. Ninguna de ellas realmente pareció llamar su atención… eso, hasta que llegó con una de las últimas candidatas.
Dark Mane: -se detiene frente a ella- ¿Cuál es tu nombre, princesa?
Princesa (calmada y con tono elegante): Soy la princesa Sapphire Night Sky
Golden Mane tuvo que contener un suspiro cuando ella se presentó, realmente todo en ella era hermoso, inclusive su nombre, y su voz también era muy bella, ese tono con el que hablaba le recordaba al de su madre, pero con un atractivo toque de juventud y alegría, el cual ella pudo dejar ver a pesar de que era un momento serio y solemne. Esperaba de verdad que Dark Mane no notara todo aquello, y si lo hacía que no le atrajera, que escogiera a otra y así pudiera tener una oportunidad con la bella alicornio, pero para su desgracia, debió ser lo contrario.
Dark Mane (sin cambiar su expresión): -mira al consejero- No necesito ver más, ella es la correcta, envía a las demás a casa
Mysterious Colt: A la orden joven príncipe -se va con las otras princesas-
Dark Mane no parecía realmente muy entusiasmado con su elección, cosa que no sorprendió para nada a su hermano, ya que a menos que se tratara de los estudios o el entrenamiento para ser rey, él no mostraba verdadero interés por nada, era obvio que consideraba la elección de una esposa como algo sin importancia, incluso como algo molesto, solo parecía aliviado de haber encontrado a una y terminar con eso por fin. Golden Mane, en su papel de hermano e hijo menor, no podía hacer nada, Dark Mane había tomado una decisión y él debía respetarla, nada de interponerse, después de todo era la futura reina de aquellas tierras de quien se hablaba. El menor de ambos salió del salón junto a sus padres, hermano y la princesa, con la mirada en el suelo debido a su pena, tanto, que al pasar por la puerta no se fijó en que ella también iba en su misma dirección, ambos la atravesaron al mismo tiempo y por poco quedan atorados.
Sapphire Night Sky: -se aparta un poco- Lo siento, puedes pasar
Golden Mane: Claro que no, las damas deben ir primero
Sapphire Night Sky: -sonríe- Pero estamos en tu castillo, tú debes ir primero
Golden Mane: -se sonroja- D-De acuerdo… gracias -se va por la puerta- Intenta calmarte, ella es la prometida de tu hermano… bueno, no todavía, no hasta la ceremonia de compromiso, pero de todos modos no puedes acercártele de esa forma, mantén la distancia
Sapphire Night Sky: -se le acerca- ¿Por qué tan pensativo?
Golden Mane: -la mira- ¿Disculpe?
Sapphire Night Sky: Luces muy absorto en tus pensamientos ¿algo te incomoda?
Golden Mane: No realmente… de todos modos, no creo que le interese, debe tener mejores cosas en qué pensar, como en su boda, la cual se llevará a cabo no bien mi hermano deba ser coronado
Sapphire Night Sky: -suspira- Por desgracia sí, tengo que preocuparme por eso, pero… la verdad es que no estoy segura de esto, tu hermano es… no te ofendas por favor, no quiero ser grosera, pero no creo que sea el indicado para ser mi esposo
Golden Mane: Si es por su carácter frío, yo puedo hablar con él, creo que no se da cuenta de eso a veces
Sapphire Night Sky: Eres muy amable, pero no es eso, realmente no me atrae para nada, es más, la idea de casarme con él para que pueda tener una reina a su lado, me hace sentir… utilizada
Golden Mane: Princesa Sapphire Night Sky…
Sapphire Night Sky: Por favor solo llámame Sapphire, evitemos las formalidades -sonríe- ¿O yo debería llamarte príncipe todo el tiempo?
Golden Mane: -sonríe también- No, no es necesario, tampoco me gusta cuando me dicen así… por cierto, mi nombre es Golden Mane
Sapphire: Encantada de conocerte Golden Mane
Los dos parecieron hacer conexión de inmediato, se les notaba en la mirada y en la forma en que se trataban. Unos meses más tarde, tras muchos preparativos, llegó la ceremonia de compromiso entre la princesa y Dark Mane, la cual los dejaría oficialmente comprometidos. Cuando el príncipe debiera ascender al trono, ambos se casarían, para así llegar junto con una reina, tal como lo hicieron sus padres, abuelos y todos los reyes antes de ellos. De cualquier forma, era una tradición que realmente tenía muy preocupada a la princesa, por un lado debía respetar el compromiso que ahora tenía con Dark Mane, pero por el otro, en verdad él no le interesaba, todo lo que quería era estar con Golden Mane, pero él le repetía constantemente que pese a que quería lo mismo, con él no tendría el futuro que le correspondía, su destino era ser reina, y con Golden Mane eso no iba a poderse a menos que Dark Mane fuera derrocado del poder, cosa que realmente no creía probable. La decisión de separarse fue muy difícil, pero era lo mejor.
Pasados los años, tanto los hermanos como la princesa maduraron mucho y ya la adultez los había alcanzado, el tan temido día de la boda entre Sapphire y Dark Mane tenía revolucionados a todos en el reino, en pocas horas, Sapphire seria oficialmente la esposa del futuro rey, y tan solo una semana después de eso, venía el día de la coronación, lo único que entusiasmaba de verdad al alicornio negro, pero que llenaba de impotencia y pena a su pobre hermano.
Todos se encontraban reunidos en la catedral a un costado del castillo, que pese a su ubicación de hecho era bastante grande, sin mencionar muy elegante. Hermosas flores blancas ordenadas en bellos arreglos y también dispersas por el pasillo y adornando los asientos, le daban al ambiente un aire de mucha elegancia a ese día tan especial para el reino y toda la familia real. Dark Mane usaba el traje típico de los príncipes cuando se casaban, su padre había usado uno muy parecido y ahora le tocaba a él. Sapphire mientras tanto usaba un hermoso vestido blanco con una cola muy larga, la cual era cargada por cinco pequeñas potrancas con flores en el cabello y vestidos de color amarillo, mientras era escoltada por el pasillo por su padre, el rey de las tierras del oeste, a cientos de kilómetros de distancia de las aldeas reinadas por Mystical Emperor y pronto por Dark Mane.
El alicornio de melena y ojos como los de su hija entregó a la princesa con mucho orgullo, totalmente ajeno a lo que a ella le pasaba, realmente no sabía que ella no quería estar ahí realmente. Una vez habiendo entregado a Sapphire, el rey se sentó junto a su esposa y madre de la princesa, listos para presenciar ese momento tan especial. Mysterious Colt oficiaba la ceremonia, lleno de emoción y de mucha alegría por el hijo de su amigo, lástima que no se podía decir lo mismo del alicornio negro. Con una gran sonrisa, inició la ceremonia como indicaba el protocolo.
Mysterious Colt: Amados súbditos de nuestras tierras y de tierras lejanas, familia, miembros de la realeza y queridos amigos, estamos hoy aquí reunidos para presenciar no sólo la unión de dos almas y dos vidas, sino la unión de dos reinos y el comienzo de una nueva era en la historia de nuestra amada tierra. La unión del príncipe Dark Mane y la princesa Sapphire Night Sky escribirá un nuevo capítulo en nuestros anales y en nuestros recuerdos, la solemnidad y belleza de este día trascenderá el tiempo y quedará por siempre marcado en nuestra memoria
Sapphire intentaba estar concentrada en lo que el consejero real decía, pero no podía, todo el tiempo estuvo pensando en Golden Mane, quien estaba sentado a escasos tres metros de ella, observando la escena y tratando de aparentar que estaba feliz por su hermano, cuando lo que realmente quería era detener todo eso y confesar ante todo el reino que amaba a la princesa, pero no podía hacer eso… así que alguien más debería hacerlo.
Mysterious Colt: Príncipe Dark Mane, ¿aceptas a la princesa Sapphire Night Sky como amada esposa, para serle fiel, cuidarla, amarla, respetarla y acompañarla hasta el final de los tiempos?
Dark Mane (forzando una sonrisa): Acepto
Mysterious Colt: Princesa Sapphire Night Sky, ¿aceptas al príncipe Dark Mane como amado esposo, para serle fiel, cuidarlo, amarlo, respetarlo y acompañarlo hasta el final de los tiempos?
Sapphire: -hace una pausa y cierra los ojos- No
Tanto los padres de ella como los de Dark Mane, junto con el consejero y todos los invitados a la ceremonia se quedaron boquiabiertos cuando oyeron a la princesa decir eso. Dark Mane miraba a la alicornio con los ojos muy abiertos, completamente furioso e indignado. No le interesaba casarse, mucho menos le interesaba ella, pero se sentía profundamente herido en su orgullo y humillado, realmente no iba a permitir una cosa así. Estaba por expresar su profunda ira, pero Sapphire se le adelantó.
Sapphire: Pido disculpas por haber esperado hasta ahora para decirlo, pero no puedo casarme, no con Dark Mane, porque yo amo a alguien más -se voltea y mira a Golden Mane-. A quien amo en verdad es a Golden Mane, lo amé desde que nos vimos por primera vez y es a él a quien quiero conmigo
El alicornio blanco se quedó muy sorprendido por lo que hizo la princesa, se sentía muy feliz y más enamorado que nunca, claro, temía a las consecuencias que un escándalo como ese podría causar, pero por el momento simplemente se decidió por correr hacia Sapphire y abrazarla, todo ante la mirada de quienes fueron a la boda ese día. Mystical Emperor lucía muy molesto, y aunque Golden Heart trató de calmarlo, no pudo evitar que él se levantara y fueran donde su hijo menor y la princesa. Dark Mane lo miraba todo esperanzado, sabiendo que su padre haría algo por él, después de todo era el mayor y debería beneficiarlo a él y sólo a él.
Mystical Emperor (con tono duro): Golden Mane…
Golden Mane: -se pone entre él y la princesa- Padre, entiendo tu enojo, pero por favor comprende que Sapphire no quiere…
Mystical Emperor: ¿Sapphire? ¿Ya se tratan con tanta confianza?
Golden Mane (firme): Si padre, nos amamos y queremos estar juntos. Lamento si esto va contra tu voluntad, pero ella no ama a Dark Mane, no puedes obligarla a casarse con él, y como su hermano, no puedo quedarme sentado mientras lo veo forzar a una pobre princesa a hacer algo que no desea. Haz lo que tengas que hacer, pero no dejaré que esta boda continúe
Todo quedó en silencio, esperando por lo que el rey tuviera que decir, fuera bueno o malo. Dark Mane contuvo el aliento un momento mientras observaba a su padre por lo que pareció una eternidad. Finalmente Mystical Emperor terminó con ese silencio y, mirando a su hijo menor, dio su veredicto.
Mystical Emperor: ¿Realmente la amas?
Golden Mane: Si padre, más que a nada en el mundo
Mystical Emperor: ¿Y ella te ama a ti?
Sapphire: Si alteza, mi mayor deseo es estar con él, y me encantaría que nos lo permitiera
Mystical Emperor: Entiendo -da media vuelta y camina-
Nadie entendió realmente lo que hizo el rey luego de que tanto su hijo menor como la ex prometida de su hijo mayor dieran a conocer sus sentimientos, él solo se limitó a caminar hacia donde estaba su consejero y amigo de muchos años, al cual miró con una expresión muy seria, la cual luego sorpresivamente cambió a una sonrisa tranquila, para después voltear una vez más hacia donde estaban ambos alicornios.
Mystical Emperor: En ese caso, no tengo más que decir, les doy mi bendición para estar juntos, pueden casarse ahora mismo si lo desean, todo está dispuesto para los dos
Golden Mane y Sapphire no cabían en sí mismos de felicidad, y de hecho todos los invitados parecieron pensar como ellos, aunque era obvio que cierto alicornio negro de ojos azules no pensaba lo mismo. Su padre se dirigió entonces hacia la puerta de la catedral, saliendo de la vista de todos, y él no dudó en seguirlo para demandar una explicación.
Dark Mane: ¡Padre! -llega con él- ¿Qué fue lo que pasó allá adentro?
Mystical Emperor: ¿No es obvio? Tu hermano va a casarse con la princesa que ama
Dark Mane: ¡No! Me refiero a que… ¿Cómo dejaste que Golden Mane hicieran eso? Va contra el protocolo, la tradición…
Mystical Emperor: Tú mismo lo dijiste, puedes reinar perfectamente tú solo, pasarás a la historia como el primer príncipe en estar soltero al momento de heredar el trono, pero confío en que a su momento encontrarás a una esposa que quiera estar contigo. Me di cuenta que forzar esta unión fue un error, creo que Golden Mane será muy…
Dark Mane (enojado): Debí imaginarlo, siempre quisiste más a Golden Mane que a mi
Mystical Emperor: ¿Qué?
Dark Mane: No finjas padre, siempre lo has preferido a él por sobre mí, desde que éramos potros, siempre lo felicitabas a él por sus progresos en los estudios, por sus avances en el arte de la esgrima y el tiro con arco, le dabas mejores regalos, salías a pasear con él y a mí me dejabas con mamá a repasar mis lecciones, siempre lo amaste más a él, admítelo
Mystical Emperor: Si fui más duro contigo fue porque tú eras mi sucesor, tenía que estar seguro de que estabas listo para asumir ese papel tan importante, Golden Mane no tenía que cargar con esa responsabilidad, él necesitaba más tiempo que tú para poder ser un potro como cualquiera de vez en cuando, por eso pasaba tiempo con él, créeme que también hubiera querido pasar tiempo contigo, pero el destino del reino estaba primero
Dark Mane: Si claro, y ahora Golden Mane se queda con la hermosa princesa y yo sin nada, él ganó otra vez, como siempre -se va-
El alicornio negro estaba realmente enojado y muy humillado. Podía escuchar cómo dentro de la catedral Mysterious Colt ahora nombraba esposos a su hermano y a Sapphire, la cual ahora ya no sería su reina sino simplemente su cuñada, la princesa que había causado todo ese problema y que ahora había sido la razón de una pelea con su padre, y por supuesto, de una razón más para tenerle resentimiento a su afortunado hermano menor.
Pese a la boda fallida, la coronación se llevó a cabo de todos modos. Nunca antes ese reino había visto que se coronara únicamente a un rey en vez de a un rey y su reina recién desposada, pero de todos modos todos felicitaron al alicornio negro por la gran ocasión. Golden Mane y Sapphire se encontraban entre el público, felices a pesar de todo y deseándole mucha suerte a Dark Mane. Él los vio sentados muy juntos uno del otro, compartiendo un beso fugaz en medio de los aplausos, cosa que lo hizo hervir de rabia, pero eso sólo sería el comienzo de muchos problemas en el futuro. Los primeros dos años del reinado de Dark Mane parecían marchar bien, usaba sus propios métodos de gobierno en conjunto con los de su hermano, quien siempre lo aconsejaba a la par que Mysterious Colt, haciendo de las aldeas un sitio seguro, organizado y libre de problemas por completo. Cuando el reinado del alicornio negro estaba por entrar en su tercer año, su hermano y Sapphire le dieron la noticia de que pronto iba a ser tío, ya que ella acababa de enterarse de que tendría un potro, cosa que llenó de alegría a la pareja, quienes hace mucho esperaban porque eso pasara. Mystical Emperor y Golden Heart lucían muy felices de ser abuelos, cosa que alegró enormemente sus tranquilos años de retiro, pero Dark Mane no mostraba signos de ninguna emoción, actuaba como si no le interesara en lo más mínimo que su hermano menor fuera a ser padre, sólo hacía de cuenta que nada pasaba.
Al transcurrir los meses llegó finalmente a la familia una hermosa potranca alicornio, de bella y pulcra piel color blanco marmolado como su abuela y padre, de cola y melena tricolor, pero brillante como la de su madre, sin mencionar también sus hermosos ojos. Era verdaderamente la princesita más hermosa que el reino hubiera visto nacer en la familia en muchas generaciones, de hecho era la primera princesita nacida en muchas generaciones, todos sus antepasados habían tenido únicamente varones.
Tras pensar en un nombre Sapphire decidió que la llamaría como su bisabuela, por lo cual pasó a llamarse Celestia, princesa Celestia, quien más adelante sería la primera de las princesas de Equestria luego de que ésta se fundara tras la separación de tribus dentro del conjunto de aldeas. A la pequeña Celestia le siguió una hermanita, quien era muy parecida a su abuelo, ya que compartían el mismo color de piel. Había nacido durante la noche, mientras, su hermana mayor había nacido de mañana, por lo cual en honor a aquello decidieron nombrarla Luna, quien luego se convertiría en la princesa de la noche, mientras que Celestia sería conocida como la princesa del sol. Todos estaban maravillados con ambas potrancas, que se habían convertido en el centro de la vida de Golden Mane y la princesa Sapphire Night Sky, no tenían tiempo ni energías para pensar en nada que no fuera en ellas, pero realmente no podían ser más felices. Lamentablemente, al no poder pensar en nada salvo en sus hijas, el príncipe olvidó por completo su tarea de asesorar a su hermano mayor en las tareas del reino, por lo cual Dark Mane comenzó entonces a salirse de control, tratando de ser detenido en vano por Mysterious Colt, pero el ahora envejecido unicornio era incapaz de hacer nada contra el alicornio, que con los años se había vuelto muy fuerte debido a la rabia y el odio.
Las cosas en las aldeas al principio estaban bien, todo parecía marchar con normalidad y los ponies se preparaban para otro día arando el campo y cuidando de sus hijos… hasta que de pronto, un sorpresivo ataque por parte de las tropas guiadas por Dark Mane atacaron los campos. Unicornios y pegasos enfundados en las armaduras de la guardia real de aquel entonces invadieron las aldeas, obligando a los ponies a encerrarse en sus cabañas mientras que ellos hacían su inspección de los cultivos. Cada guardia revisó las plantas y hortalizas, para asegurarse de que cada fruta y verdura estuviera sana y bien cuidada. Al terminar, el entonces capitán de la guardia real dio un importante anuncio.
Capitán (de pie sobre una pequeña roca): Por órdenes de su majestad real, el rey Dark Mane, todos los ponies aldeanos deberán rendir un tributo y pagar impuestos cada mes por los próximos quince años para asegurar su permanencia en su hogar. Las familias sin hijos entregarán el cincuenta por ciento de lo que cosechen en sus tierras, mientras, las familias con hijos entregarán el sesenta por ciento, a ese tributo se le suma un impuesto mensual de veinte monedas por familia. Todo esto comenzará a regir de inmediato, los tributos y el dinero se empezarán a recibir en la puerta principal del castillo a partir de las dos de la tarde de hoy, y quien tarde más allá de las siete de la noche deberá desalojar su casa de inmediato. Es todo -se va con los otros guardias-
Los ponies estaban realmente indignados con semejante idea, no podían creer que el rey que alguna vez consideraron tan sabio y justo de pronto se convirtiera en un tirano y ladrón, ya que le estaba quitando a las familias lo que necesitaban para comer, a los potros les estaba quitando la comida prácticamente de la boca, y eso ellos no lo iban a permitir. A esa ley abusiva sin embargo le siguieron muchas más, incluido el toque de queda, lo que quería decir que ningún pony debía estar fuera de su casa después del anochecer, de encontrar a alguno, fuera adulto, anciano o incluso un potro joven, sería arrestado y encerrado en el calabozo del castillo, sin juicio y por tiempo indefinido. Los miembros de la guardia real comenzaron a emplear la fuerza bruta cuando una familia no podía pagar el tributo, si no querían entregar sus verduras entonces se las quitaban junto con sus bolsas llenas de monedas de oro, muchos incluso destrozaban las plantas que aún producían algún fruto, dejando a los ponies sin nada para comer y a merced de enfermedades por culpa de la falta de alimento.
Esa calamidad duró por todo un año, y aunque Golden Mane intentó razonar con él como cuando eran pequeños, estaba claro de que él no iba a hacerle caso, incluso amenazaba con hacerlo pasar por el mismo destino que a los aldeanos si se atrevía a desafiarlo, y hasta le aseguró que no tenía problema en luego ir por su esposa y sus hijas si se enteraba de que estaba ayudando a los aldeanos de algún modo. Golden Mane no podía arriesgar a su familia de ese modo, pero tampoco podía dejar a los aldeanos a merced de su hermano loco de poder, algo debía hacer, pero las opciones eran muy pocas, en realidad todo se veía muy mal. Muy tarde una noche, mientras Luna y Celestia dormían, Sapphire fue a la biblioteca del castillo, donde encontró a su esposo sentado leyendo varios libros de magia, se le notaba muy cansado y a la vez muy angustiado por algo.
Sapphire: -se le acerca- Golden Mane, es tarde, deberías ir a la cama
Golden Mane (con un libro abierto): No puedo… no después de lo que encontré… es una forma, mejor dicho la única forma, de detener a mi hermano y salvar a los aldeanos de su locura
Sapphire: ¿De verdad? Eso es fantástico ¿Por qué no estás feliz? Finalmente podrás ayudar al pueblo de tu padre como lo habías querido
Golden Mane: No puedo estar feliz, porque la única forma de detenerlo… es encerrándolo en una cárcel mágica dentro de una bola de cristal por toda la eternidad. No hay otra alternativa, si no lo hago, las aldeas estarán en grave peligro
Sapphire: Entiendo, no quieres hacerlo porque es tu hermano y lo quieres a pesar de lo que ha hecho, pero por el otro pones el bienestar de los ponies aldeanos primero
Golden Mane: Exactamente -suspira-. Él también es parte de mi familia, y no quiero traicionarlo de ese modo, pero no tengo otra opción -se seca una lágrima de su ojo-
Sapphire: -pone ambos cascos en sus hombros- Golden Mane, escucha, me encantaría tener la respuesta que necesitas, pero siento que esto es algo que debes decidir por tu cuenta, no es fácil elegir entre la familia y una responsabilidad como lo es la seguridad de tantas vidas, pero puedo decirte esto, cierra los ojos y escucha a tu corazón, él te dirá lo que es mejor, te diga lo que te diga debes hacerlo, y te prometo apoyarte y acompañarte en lo que sea que alijas hacer -lo besa en la frente y va hacia la puerta-. Yo iré a la cama ahora, ven cuando estés listo. Te amo -se va-
Golden Mane (mirando a la puerta): También te amo -suspira y cierra el libro-
El príncipe se quedó pensando por otras dos horas sentado en el mismo lugar, tras las cuales abrió nuevamente el libro, revisando el hechizo necesario para encerrar a Dark Mane en aquella prisión por toda la eternidad. Llegada la mañana, Sapphire se dio cuenta de que su esposo nunca llegó a dormir, así que se levantó y lo buscó por todo el castillo. Atravesó los pasillos, los cuales eran siempre muy silenciosos a esas horas de la mañana, pero mientras caminaba, pudo ver de pronto unas sombras provenientes de una de las habitaciones. Escondiéndose, pudo escuchar luego una conversación, reconociendo las voces de Golden Mane y Dark Mane.
Golden Mane (con tono de advertencia): Escucha bien hermano, no quiero tener que hacer esto, pero te voy a dar una última oportunidad para que te arrepientas y detengas esta locura, deja a esos ponies aldeanos en paz y olvida esa tontería de los impuestos forzosos y los tributos, ellos son humildes y trabajadores, y no todos tienen los medios necesarios para pagar lo que pides
Dark Mane (sonriendo cínicamente): Increíble, mi amado hermanito viene a pedirme que deje de exigir respeto y sumisión por parte de mis súbditos, mi hermanito el príncipe que vive una vida tranquila, sin tener la más remota idea de lo que es ser un rey y tener responsabilidades -se pone serio de nuevo-. Escúchame bien, tuvimos esta misma plática hace años, estoy haciendo lo que un rey se supone que debe hacer, y eso es imponer el orden y la autoridad, esos aldeanos viven en mis tierras, por tanto harán lo que yo les diga, y si quiero que me den parte de sus cosechas, lo harán, y si no quieren obedecer por las buenas, será por las malas entonces, no me importa tener que usar la fuerza
Golden Mane: Hermano, por favor escucha lo que dices, el poder te corrompió por completo, tú antes eras duro, pero con esto ya cruzaste la línea entre la dureza y la crueldad, ahora veo que era cierto lo que nuestro padre me dijo en privado justo antes de tu boda
Dark Mane: ¿De qué hablas?
Golden Mane: Él me dijo que tenía miedo de dejarte el reino, dijo que eras muy inmaduro, inexperto y también muy terco para ser un buen rey, que temía que te salieras de control y las cosas acabaran mal, pero yo lo convencí de lo contrario, ahora veo que él tuvo razón todo este tiempo
Dark Mane (furioso): ¡Yo te demostraré lo contrario! -ilumina su cuerno-
Al ver el cuerno de su hermano irradiar una fuerte luz verde Golden Mane sabía que estaba en peligro, y si a él le pasaba algo, su familia estaría indefensa ante Dark Mane, así que no tuvo otra opción y usó el hechizo que encerraría al alicornio negro en su prisión. La magia del menor de ambos por fortuna fue más rápida y el hechizo de encierro funcionó antes que el que pensaba usar Dark Mane. Una fuerte luz blanca y brillante inundó la habitación, llegando hasta el pasillo, casi cegando por un instante a Sapphire quien se ocultaba en el rincón. Tenía miedo de ir a ver lo que ocurría, pero el deseo de ayudar a su esposo pudo más. Al entrar, no vio a Dark Mane por ningún lado, todo lo que vio fue una bola de cristal de color verde con un ligero brillo y a Golden Mane tirado en el piso con su cuerno aún echando un poco de humo y con lágrimas en los ojos.
Sapphire: -se agacha y lo abraza- Tranquilo, todo está bien
Golden Mane: -la abraza de vuelta- Él era mi hermano… yo lo quería, pero se convirtió en un monstruo… -llora aún más-
Sapphire: -deja caer algunas lágrimas también- Ya, no hables, sólo desahógate, todo está bien… hiciste lo correcto
La pareja se quedó ahí por varios minutos, hasta que finalmente el alicornio blanco se dio cuenta de que debía ocultar la bola en algún sitio seguro, uno en donde nadie podría encontrarla jamás. Era una tarea difícil, básicamente era como sepultar a su hermano recién fallecido, pero tenía que hacerlo. Sapphire quería ir con él para que no debiera hacerlo solo, pero él decidió ir por su cuenta, de esa forma, recorrió una larga distancia volando, y así fue que llegó a una campo verde y desierto, al cual no parecía ir nunca nadie. Dejó la bola a un lado por un momento y, excavando un muy profundo agujero con su magia, introdujo allí la bola brillante. Antes de color la tierra sobre ella, vio por última vez el lugar donde su hermano estaba encerrado, y las lágrimas amenazaron con volver a sus ojos. Tras secárselas, enterró la bola con cuidado, y se fue de ahí sin mirar atrás. Muchas preguntas ahora rondaban en su cabeza, como qué sería del reino ahora y quién lo iba a gobernar. Sus hijas eran demasiado pequeñas para eso, y sus padres ya estaban retirados, no sería correcto que por culpa de Dark Mane debieran volver a la agotadora tarea de ser reyes, sobre todo con tanto trabajo que hacer y tanto que arreglar… finalmente y tras mucho pensar, decidió asumir el cargo de rey de esas tierras, con Sapphire como su reina y su hija Celestia como su sucesora. No sería algo sencillo para nadie, pero ahora sin Dark Mane, era su deber hacerse cargo de las que alguna vez fueron aldeas pacíficas.
La ceremonia de coronación no fue como en otras ocasiones, Golden Mane no permitió que se tocara música ni hubiera una gran celebración al terminar, quiso hacer de ésta una ceremonia solemne y muy seria, por lo cual sólo estuvieron con él sus padres, su esposa, sus dos hijas y Mysterious Colt, quien fue el que se encargó de colocar la hermosa corona en la cabeza del ahora rey, para luego hacer lo mismo con Sapphire. Habiendo terminado, Golden Mane comenzó a trabajar de inmediato, teniendo a su amada esposa junto a él en todo momento. Eliminaron los impuestos y los tributos, castigaron con cinco años de cárcel a los guardias que hubieran participado en actos de violencia contra los aldeanos y regresaron todo el dinero y bienes incautados a sus dueños. Poco a poco la calma retornó a esas tierras y ya todo comenzaba a lucir como antes. Golden Mane ya se estaba acostumbrando a ser el rey, cosa que nunca estuvo en sus planes debido a que era el hijo menor, pero no podía negar que era un trabajo muy satisfactorio, aunque claro, él sabía que Sapphire nunca quiso realmente ser reina, le bastaba con sólo ser princesa, en tanto estuviera con él.
Golden Mane: -se le acerca- Sapphire, en serio lo lamento, de no ser por mi culpa, mi hermano jamás hubiera hecho lo que hizo
Sapphire: ¿De qué hablas? Nada de eso fue tu culpa
Golden Mane: De haberme preocupado de los deberes reales que debíamos compartir él jamás se hubiera corrompido como lo hizo, él seguiría siendo el rey que era y tú y yo continuaríamos con nuestra vida tranquila
Sapphire (con tono firme): -lo mira fijo- Golden Mane, no quiero que hables así, lo que hizo Dark Mane fue enteramente su culpa, tú no tuviste nada que ver, cumpliste con tu deber de padre al preocuparte de nuestras hijas, él era el rey y debió haber cumplido con su deber así como tú cumpliste con el tuyo. Ahora ese desalmado no puede hacernos daño, quiero que olvides lo que ocurrió con él y te preocupes por tu reinado y el mío ¿está claro?
Golden Mane: -hace una pausa- Si, de acuerdo
Mysterious Colt (desde afuera): -toca a la puerta- Perdón majestades ¿es un buen momento?
Golden Mane: Pasa
Mysterious Colt (serio): -entra y cierra la puerta- Perdón que los moleste altezas, pero creo que debemos hablar de algo
Sapphire: ¿Todo está bien?
Mysterious Colt: Me temo que no mi reina, es acerca… de Dark Mane
Golden Mane: ¿Qué? No me digas que escapó de la prisión
Mysterious Colt: No, por fortuna no escapó… de cualquier modo, no hay que confiarnos, pudo no haber escapado ahora, pero es probable que esa prisión no lo contenga por toda la eternidad realmente
Golden Mane: No entiendo, por favor explícate
Mysterious Colt: Es probable que la bola no resista mucho, puede romperse mañana, o podría hacerlo en cien mil años, nada está claro, pero un día, Dark Mane podría volver, y podría causar un daño realmente inimaginable
Sapphire: ¿Qué es lo que debemos hacer?
Mysterious Colt: Por el momento, todo lo que podemos hacer es mantener las aldeas bajo estricta seguridad y vigilancia, en cualquier momento él podría regresar y reclamar estas tierras como suyas una vez más. Hay una forma de saber si él logró despertar, una profecía que anuncia que tres héroes provenientes de otro mundo vendrán a salvarnos de Dark Mane
Golden Mane: Tres héroes… otro mundo… lo entiendo, el poder de mi hermano será tan poderoso que necesitaremos ayuda de otro lugar para neutralizarlo
Mysterious Colt: Exacto alteza, pero como dije no sabemos cuándo pasará eso, la llegada de los héroes a nuestra tierra es lo único que nos lo asegurará con certeza
Golden Mane: -va hacia la ventana y piensa un momento- Entonces habrá que estar preparados para lo que sea que haya que enfrentar en el futuro. Me aseguraré de que mis hijas estén al tanto de lo que puede llegar a hacer su tío, es necesario que sepan cómo proteger el reino cuando Celestia herede el trono
Sapphire: -se acerca y pone un casco en su hombro- Prometo estar ahí contigo, las niñas y yo te apoyaremos siempre que lo necesites
La cueva transdimensional comenzó entonces a traer a las tierras a diferentes exploradores y curiosos tanto del mundo humano como de muchos otros, pero ninguno de ellos parecía ser el héroe que anunciaba la profecía. Los siglos continuaron pasando y nada ocurría, pero los habitantes de aquel reino, más tarde llamado Equestria, continuaron guardando la posible aparición de Dark Mane como una más de sus muchas leyendas. Los años siguieron y siguieron, Celestia y Luna crecieron, y, tal como ocurriera con Golden Mane y Dark Mane, Celestia debió enviar a su hermana Luna lejos cuando fue ella quien enloqueció de poder y de envidia al convertirse en Nightmare Moon, sin duda era algo de familia, y así como Nightmare Moon volvió, nadie dudaba que Dark Mane un día también lo haría, pero todo quedó como una leyenda por dos mil años… fue ahí que la cueva finalmente recibió a los visitantes esperados, la bola de cristal estaba aún intacta, pero la llegada de los héroes demostraba que no seria así por mucho tiempo.
La llegada de tres pequeños niños humanos a Equestria marcó así el comienzo de una aventura, la aventura… de los héroes legendarios.
FIN DEL EXTRA
