¡Hola a todos allá afuera! :D Finalmente, tras 5 MESES de espera, traigo ante ustedes un nuevo capitulo de esta historia que ya cumplio 2 años desde su publicacion en junio de 2013. Espero sinceramente que esta continuacion les parezca interesante y la disfruten. Como ya estoy de vacaciones, es muy posible que pronto haya una nueva actualizacion, hasta entonces, espero les guste este capitulo. Lean y por favor no olviden dejar sus comentarios al terminar, nos vemos ;)


No había pasado ni una hora desde que Twilight se fue con Dark Mane y las cosas ya se veían realmente mal para todos aquellos que habían visto cómo el alicornio negro se había llevado a su amiga por la fuerza y así obligarla a ser su reina. Spike caminaba de un lado a otro intentando calmarse, en tanto las ponies trataban de pensar en un plan para poder rescatar a la unicornio, quizá aún no era tarde para hacer algo por ella.

Applejack: Entiendo que todo se ve muy mal, sin Twilight aquí con nosotros, no hay nadie que libere a Golden Mane de su prisión, opino que la única alternativa es ir por alguna de las princesas, quizá ellas nos puedan ayudar a ubicar a Dark Mane

Pinkie Pie (sonriendo): No seas tontita Applejack, claro que podemos liberar a Golden Mane, incluso sin Twilight

Rainbow Dash: No quiero ser negativa Pinkie, pero ¿cómo lo haremos sin magia?

Pinkie Pie: Rarity es una unicornio, o sea que tiene magia como Twilight, ella podría lanzar el hechizo

Rarity (sorprendida): ¿Yo? Me halaga que me consideres Pinkie Pie... pero, yo no soy ni la mitad de poderosa de lo que es Twilight, jamás podría lanzar un hechizo como ese

Rainbow Dash (cruzada de brazos): Exacto, opino que deberíamos pedir la ayuda de algún otro pony, alguien más capacitado y más listo

Rarity (ofendida): Disculpa, ¿estás llamándome incompetente?

Rainbow Dash: Si lo dices así suena muy feo, solo digamos que no eres de ninguna ayuda por ahora

Rarity: Pues no veo que tú hagas algo por remediar este predicamento en el que estamos, ¿por qué no vuelas hasta Canterlot y traes a las princesas tú misma, eh?

Rainbow Dash: ¿Ya olvidaste que mis alas están lastimadas? Apenas puedo volar un momento sin que me duelan

Rarity: No vi que te quejaras cuando ayudaste a Mathew a jalar de la cuerda para acabar con Dark Mane

Rainbow Dash: ¡Eso fue diferente! No podía quedarme sentada sin hacer nada

Fluttershy: Chicas...

Rarity: Pues ahora tampoco deberías hacerlo, Twilight está en grave peligro, eso es mucho más serio que tu problema, podrías poner un poco de tu parte

Fluttershy: Chicas...

Rainbow Dash: ¡Me lastimé por culpa de Dark Mane! ¡Ese tirano por poco me deja sin aire!

Fluttershy (subiendo la voz): Chicas...

Rarity: Pues... no debiste habértele acercado tan irresponsablemente, debiste haber pensando mejor las cosas

Fluttershy: -se pone en medio- ¡Chicas! Por favor basta, no van a llegar a nada discutiendo así. Todos estamos preocupados por Twilight, tenemos que pensar en algún modo de ayudarla, no perder el tiempo en peleas sin sentido

Applejack: Eso es verdad, si queremos salvar a Twilight de lo que Dark Mane pueda hacerle tenemos que concentrarnos. Está claro que ninguno de nosotros tiene la magia suficiente como para lanzar ese hechizo, así que tenemos que buscar a quien si pueda hacerlo

Spike: -va con ellas- Pero las princesas están en Canterlot, vigilando a todos los ponies y supervisando que las aldeas sean reconstruidas, deben tener su magia ocupada en eso, quizá no les quede poder para ayudarnos

Applejack: -mira a Rarity- En ese caso, tú eres la única que podrá ayudarnos, eres la única aquí que posee magia

Rarity: Pero chicas, ya se los dije, no soy tan poderosa como Twilight, e incluso a ella el hechizo le estaba costando trabajo, yo quizá me tarde días en poder entenderlo

Fluttershy: Lo sabemos, pero inténtalo por favor Rarity, quizá tu magia sea nuestra única esperanza

La unicornio blanca miró a sus amigas y a todos quienes estaban en el vagón del tren con ella, rogándole con la mirada que al menos hiciera el intento por sacar a Golden Mane de aquella prisión mágica. Lo vio entonces a él, todavía dentro de aquella esfera color negro y resplandor verde en su interior, quien seguramente la estaría mirando con los mismos ojos si estuviera ahí en ese momento. No olvidó además cuál era su elemento, y pensó que no le estaría haciendo honor a él de no hacer algo por ayudar a quienes más la necesitaban.

Rarity: -suspira- Muy bien, lo haré. Quizá no sea una unicornio dotada como Twilight, pero tal vez mi magia sirva de algo

Todos ahí se sintieron aliviados al oír a su amiga cambiar de opinión. Abriendo el libro en la misma página que Twilight estaba leyendo, la unicornio de melena violeta intentó concentrarse lo más que pudo en comprender el hechizo que liberaría a Golden Mane de su prisión, junto con aquel que le devolvería a Twilight sus alas de alicornio. Tenía un gran trabajo por delante y necesitaba estar segura de hacerlo bien. Nunca antes había hecho nada que fuera más difícil que buscar joyas enterradas, pero trataba de ser optimista.

En ese mismo momento, en un sitio muy, muy oscuro, alejado de cualquier pony, la ex princesa se encontraba inconsciente en el piso de roca de algo que parecía una cueva. Había estado así desde que llegó junto a Dark Mane no mucho tiempo atrás. La magia que él había usado para hacerlos desaparecer a ambos había sido tan fuerte que no la soportó y acabó por desmayarse. Por eso, al abrir los ojos, fue difícil para Twilight el poder recordar cómo había llegado ahí en primer lugar, pero tras hacerlo, no pudo evitar pensar que ya había pasado por lo mismo antes.

Twilight: -se lleva un casco a la cara- Este sitio... me parece familiar

Dark Mane (desde lejos): -camina hacia ella- Ponte cómoda mi reina, estarás aquí un tiempo

Twilight: No eres muy listo por lo que veo Dark Mane, traerme de nuevo a la misma cueva en donde me encerraste la última vez

Dark Mane: -sonríe- Sé que no es un lugar apropiado para dos miembros de la realeza como nosotros, pero descuida, será un buen alojamiento mientras nuestro castillo está listo, sólo se paciente

Twilight: -mira al piso- Como sea, ya que accedí a reinar contigo, supongo que cumplirás tu parte del trato y no harás nada que dañe a Equestria

Dark Mane: Tranquila, no nos apresuremos, antes que nada, primero tienes que convertirte en mi reina oficialmente, y para eso... tenemos que casarnos

Twilight: ¿Qué? -se levanta con dificultad- Aguarda, yo acepté ser tu reina, nunca dije nada acerca de ser tu esposa

Dark Mane: Me sorprendes, pensé que habías estudiado aún más luego de haberte convertido en princesa, pero te lo diré. Para que un rey y una reina puedan gobernar a un pueblo juntos, ambos deben estar casados, especialmente si uno de ellos no es de la realeza por nacimiento -se ríe un poco-. Hasta una de tus amigas lo sabía, incluso me dijo que no lo iba a permitir, que tonta

Twilight se quedó pálida al oir eso, nunca llegó siquiera a considerar la posible idea de tener que casarse para reinar junto a Dark Mane, pero si no lo hacía, entonces no cumpliría con el trato que habían hecho, lo que significaba que el alicornio negro tampoco lo haría y podría salir y hacerle daño a muchos ponies inocentes, incluidas sus amigas y su familia. Sintió que no le quedaba más opción que hacer lo que el ahora futuro rey de Equestria le estaba pidiendo.

Twilight (con la cabeza gacha): Muy bien Dark Mane... me casaré contigo

Dark Mane: ¿Lo ves? No fue tan difícil -da media vuelta y la mira-. Iré a preparar todo para casarnos mañana por la mañana, en tanto, siéntete como en casa -se va-

Luego de que el alicornio se fue de la cueva y dejó a la unicornio sola, la pobre simplemente se abrazó a sí misma para tratar de encontrar algún consuelo, y aunque le costó, pudo hacerlo. No dejó nunca de pensar en todos aquellos que la querían y que estaban preocupados por ella en ese momento, pensó que, de no quedarse con Dark Mane tal como había dicho, las cosas se pondrían aún peor de lo que ya estaban. Realmente no podría soportar una culpa como esa, por eso pensó que quedarse con ese perverso alicornio por el resto de su vida era más soportable que cualquier otra cosa que él pudiera hacerle a cualquier otro pony. Se estaba sacrificando por el bien de Equestria, eso era lo que la impulsaba a no echarse para atrás en su decisión.

Con su prometida aguardando en la cueva, Dark Mane volaba por los cielos con mucha velocidad, dirigiéndose hasta el hospital de Ponyville, el cual seguía tal y como él lo había dejado antes de haber tenido que separarse de su cuerpo físico, el cual por cierto ya no estaba en el mismo lugar de antes, sino que ahora estaba sobre una gran plataforma, a la cual luego se ataron varias cuerdas, cuyos extremos estaban atados a los cuerpos de varios corceles de contextura gruesa y muy fuertes, los cuales se estaban preparando para llevarlo lejos de ahí, para darle la sepultura necesaria.

Corcel 1: -mira a otro- Me dan escalofríos pensar que llevamos aquí a Dark Mane, aterrorizó a Equestria por tantos días que creí que de verdad iba a acabar con nosotros

Corcel 2: Si, pero no lo hizo, al final no pudo lograr lo que quería gracias a aquellos niños de otra dimensión, deberíamos estar aliviados con eso

Corcel líder: -los mira a ellos y a los demás- ¡Andando todos! Tenemos que llevar a este remedo de alicornio a que sea sepultado, el cementerio queda lejos así que no hay que demorarnos

Varios de los ponies ahí reunidos no pudieron evitar reírse al escuchar la forma en que su líder llamó a Dark Mane, y una vez listos para partir, tiraron con todas sus fuerzas para hacer que la enorme plataforma se moviera de su lugar. El cuerpo del ex rey pesaba mucho, alrededor de unos trescientos kilos, pero entre el grupo de diez corceles pudieron con él sin problema.

Sin embargo, sobre sus cabezas, el mismo Dark Mane, o más bien su alma, la cual había tomado la forma de su cuerpo, solo que invisible, los seguía muy de cerca, no perdiéndolos nunca de vista, para así poder volver a reunirse con su cuerpo físico cuando fuera oportuno. Debía estar callado para que nadie se diera cuenta de que estaba ahí, pero le era muy difícil poder permanecer calmado, ya que esos corceles no dejaban de hablar.

Corcel 2: -mira al de su izquierda- ¿Viste como aquellos niños y esas ponies vencieron a Dark Mane? Creéme que por un momento pensé que no iban a lograrlo

Corcel 3: Pero pudieron contra él, aunque no debió ser difícil, ese tipo seguramente solo era fuerte en apariencia, apuesto a que en realidad no era más que un anciano decrépito y que gracias a alguna clase de magia se veía joven

Corcel 2: Lástima que no pueda decirnos cuál magia usó para eso, me encantaría saber su secreto, si mi cuerpo fuera unos años más joven podría hacer aún más cosas que ahora

Corcel 4: Yo apuesto a que no era realmente así de fuerte, más bien creo que era su magia la que hacía todo el trabajo siempre, sin ella estoy seguro que hasta un potro podría haberlo dejado llorando de un golpe

Corcel 2: -se ríe con los demás- Si, los tipos como él se jactan de ser invencibles, pero no son más que palabras, unos cobardes y miedosos

El grupo entero de corceles comenzó a reír sin parar al oír eso, todo mientras el propio Dark Mane los escuchaba hablar de él. La furia en los ojos del alicornio era muy grande, fue por eso que decidió no seguir esperando, sino que actuó de inmediato. Fue hasta la plataforma muy rápidamente y ahí hizo que su alma y su cuerpo volvieran a ser uno solo. Los ojos de Dark Mane entonces se abrieron de golpe al recobrar el conocimiento, volviendo también a respirar y su corazón a latir con normalidad.

Los corceles siguieron su marcha un momento más sin problemas, hasta que de pronto sintieron que la plataforma de golpe se había hecho muy liviana, como si no estuvieran cargando nada en ella. Uno de ellos miró se volteó y vio que la enorme lona que cubría el cuerpo del alicornio negro ya no estaba. Al mirar todos hacia arriba, pudieron verla en el aire, y cuando Dark Mane se la quitó, se mostró ante los asustados ponies tal y como era en realidad. Su cuerpo era aterrador y muy imponente, incluso sin los cien kilos de peso adicional que le daban aquellas auras que había robado, pero en ese momento no necesitaba ser muy grande para dar miedo, con el hecho de haberse vuelto a levantar después de haber estado aparentemente muerto era suficiente para que los pobres corceles se soltaran de las cuerdas y trataran de salir huyendo de ahí.

Dark Mane (furioso): Díganme ¿acaso un anciano decrépito haría esto?

El alicornio comenzó a disparar fuertes rayos de magia hacia todos lados, quemando árboles completos de un tiro y así aterrando aún más a los ponies que estaban ahí, quienes no sabían hacia donde correr para poder estar a salvo. Estaban totalmente dominados por el miedo en ese momento, cosa que los hacía incapaces de pensar o actuar racionalmente.

Finalmente, cuando Dark Mane dejó de disparar, los corceles simplemente se quedaron inmóviles en el sitio donde estaban, rogando porque el alicornio no volviera a arremeter contra ellos.

Dark Mane (con frialdad): -baja a tierra tranquilamente- Espero haber dejado las cosas en claro. No quiero volver a escuchar semejantes faltas de respeto hacia su rey nunca jamás

Corcel 5 (en voz muy baja): Tú no eres rey

Dark Mane (molesto): -lo mira- ¿Qué dijiste? -lo levita con su magia- ¡Repítelo!

Corcel 5 (tratando de guardar la calma): Dije. Que. Tú. No. Eres. Rey

El pony de tierra enfatizó cada palabra que dijo, demostrando un atrevimiento demasiado grande, ya que Dark Mane no iba a dejar que nadie le hablara así. Lo normal hubiera sido que se vengara de cualquiera que le hablara con tanta osadía, pero simplemente soltó al pony, dejándolo caer sobre la dura tierra, y miró a todos con mucha frialdad en la mirada.

Dark Mane: A pesar de que no se lo merecen, seré benevolente con ustedes... pero a cambio, quiero que me hagan un favor

Corcel 6: -da un paso al frente- ¿O si no qué, falso rey de pacotilla?

Dark Mane: -lanza otro rayo al árbol junto a él-

Corcel 6 (muy asustado): -se aparta-

Dark Mane: Como decía, quiero que me hagan un favor -sonríe-, aunque en realidad no es solo para mi, sino para mi y mi futura esposa

Corcel 4: ¿Qué yegua estaría lo bastante loca como para casarse contigo?

Dark Mane (amenazante): -se le acerca- Eso lo sabrán en su momento -los mira a todos-. Quiero que vayan a Canterlot y se apoderen del primer castillo que encuentren, háganlo por la fuerza de ser necesario, lo quiero listo para mañana al amanecer. En los jardines de ese castillo preparen todo lo necesario para nuestra boda, y recluten a todas las yeguas que encuentren para que diseñen nuestros trajes

Corcel 7: ¡Eso jamás va a pasar!

Dark Mane (enojado): -da una patada en el suelo y hace temblar todo- ¡¿Te atreves a contradecirme?!

Corcel 7 (temblando): Qui-quiero decir... eso no va a pasar... no podrán casarse, a menos que alguien oficie la ceremonia

Dark Mane: -sonríe- Eso no será problema, yo me encargaré de encontrar al pony adecuado. Ustedes simplemente hagan lo que les ordeno. Oh, y si se atreven a desobedecer o a tratar de escapar de cualquier modo... tengan por seguro que sus seres queridos pagarán el precio

El alicornio hablaba muy en serio, y eso se notaba en su mirada y en la expresión de su rostro. Por eso fue que los corceles salieron de ahí corriendo para poder cumplir cuanto antes las órdenes de Dark Mane. Quienes trabajaban en la reconstrucción del hospital los vieron regresar a todo galope y sin la plataforma que se habían llevado. No había pasado mucho tiempo, por eso nadie entendía por qué habían vuelto. Los ponies entonces pudieron ver la silueta del alicornio aparecer entre los árboles del campo cercano a Ponyville, espantando a más de alguno y creando pánico entre todos quienes estaban ahí. Dark Mane veía con placer el cómo le temían, sentía que lo mejor era acostumbrarse a aquello, ya que lo vería por mucho tiempo.

Al mismo tiempo, las ponies varadas en las vías del tren seguían esperando porque su amiga unicornio finalmente descifrara cómo lanzar el hechizo que liberaría a Golden Mane de su encierro. Decidieron, luego de un rato, que lo mejor era que ella solo estudiara ese, ya que no podrían devolver a Twilight a la normalidad, solo ella podía lanzar el hechizo sobre sí misma y recuperar sus alas, pero el tener al alicornio blanco de vuelta era suficientemente bueno por el momento. El único problema era que Rarity se estaba tardando demasiado.

Rarity (leyendo el libro): Bien, creo que ahora lo tengo -se levanta-

Applejack: -suspira y sonríe- Por fin ¿crees que podrás liberar al rey ahora?

Rarity: Eso espero -ilumina su cuerno-

Todos ahí se apartaron para que la unicornio pudiera darle a la esfera donde estaba encerrado Golden Mane. Reunir el poder suficiente en su cuerno fue muy duro, de hecho Rarity estuvo al borde del desmayo varias veces mientras ensayaba el hechizo, pero luego de varios intentos logró controlar eso y poder concentrar toda la magia en su cuerno para después lanzarla hacia donde ella quería.

La magia brilló intensamente en el cuerno de la unicornio durante interminables segundos. Ninguno de los que estaban ahí parpardearon siquiera, conteniendo las respiración mientras el hechizo surtía efecto. Finalmente, cuando ya era demasiado el poder acumulado, Rarity lanzó un potente rayo de luz blanca hacia la esfera negra y brillante, la cual se volvió blanca también, elevándose del lugar donde estaba y aumentando de tamaño.

Spike: -se cubre la cara- ¡Va a explotar!

Fluttershy: ¡Miren! ¡Está funcionando!

La esfera finalmente llegó hasta su tamaño más grande antes de abrirse por fin. La luz que siguió luego fue tan brillante que casi deja a todos ciegos, lo que por un momento los hizo pensar que de hecho el hechizo había fallado.

Pasada esa brillante luz, Rarity no pudo más y terminó colapsando en el suelo debido a lo exhausta que estaba. Estaba consciente, pero se sentía muy mareada y su cabeza la estaba matando.

Rarity: ¿Cómo lo hará Twilight? Esto es demasiado duro -suspira- Bueno, solo espero no haberlo arruinado

La elegante pony luego sintió un casco acariciando su melena de forma muy amable, como asegurándole que todo estaba bien.

Al mirar hacia arriba, lo primero que notó la unicornio fueron un par de hermosos ojos azules.

CONTINUARÁ...