Otro capitulo, otro hiatus que se salio de control :'''c Se que me demore con este capitulo, por eso les agradezco su paciencia, pero la parte positiva es que con esta nueva actualizacion confirmo que esta historia seguira adelante aun cuando la serie haya terminado, asi que espero la continuen leyendo, porque este capitulo en especial viene cargado de drama y emocion, si les gusto no olviden decirmelo en un comentario, y sera hasta la proxima, un saludo ;)


Los preparativos para el juicio de Dark Mane no tomaron más de dos días, pues, como había dicho Golden Mane, esto no era más que un simple formalismo y todo debía estar resuelto en poco tiempo.

Hacía más de dos mil quinientos años no se celebraba un juicio de ese calibre en Canterlot, pues había sido siempre un reino reconocido por la sabiduría y compasión de sus líderes, quienes siempre habían dado orgullo al pueblo, pero tristemente aquello fue manchado por la traición del alicornio negro, quien había abusado de su autoridad causándole solo sufrimiento a muchos ponies inocentes por años hasta que su hermano menor y nuevo rey finalmente le puso un alto a tal barbaridad, pero tras su primer encierro la situación entre ellos había quedado como en una especie de tema pendiente, el cual se terminaría de zanjar por fin ese mismo día.

El bello palacio de justicia de Canterlot era más pequeño que el castillo principal y de una decoración más sencilla, menos ornamentada y sobria, pero continuaba siendo un edificio imponente que no pasaba desapercibido, y mucho menos al momento en que las princesas Luna y Celestia hicieron su aparición, vestidas con las túnicas plateadas tradicionales que la realeza de Equestria usaba para momentos así. Justo detrás de ellas iban la princesa Cadence y Shining Armor, quien acompañaba a su esposa a la vez que guiaba a la guardia real mientras llevaban con ellos al prisionero.

Dark Mane ya había sido liberado del hielo para que pudiera estar consciente al momento de presenciar su sentencia, y no bien fue sacado del calabozo fue neutralizado con pesados grilletes en sus patas y fuertes ataduras en sus alas, además de que fue usado sobre él un hechizo que impedía que pudiera ser capaz de usar su magia, y eso, junto con la debilidad de su cuerpo producto del congelamiento, hacían imposible algún intento de escape. Todo parecía dejar en claro que el alicornio ya no tendría salvación posible de su castigo.

Pese a todas estas medidas, la princesa Twilight, quien había pedido poder caminar junto a sus amigas, hacía lo posible por ocultar sus nervios, pero se le notaba que le era muy difícil.

Fluttershy (preocupada): ¿Twilight? ¿Te encuentras bien?

Twilight (sudando y sonriendo): Claro, ¿por qué no habría de estarlo?

Rainbow Dash (nada sorprendida): Temes que algo malo suceda, Dark Mane de algún modo se salga de control y ocurra todo un desastre, ¿verdad?

Twilight: De hecho… sí –suspira-. Lo lamento, es sólo que nos tomó tanto tiempo lograr detenerlo que aún no puedo creer que todo esto finalmente vaya a terminar, pero a la vez siento que no podremos estar completamente tranquilas hasta que Dark Mane esté encerrado de nuevo por fin

Rarity (calmada): -sonríe- No tienes nada que lamentar Twilight, todas entendemos tus inquietudes, pero no te preocupes por el juicio, todo saldrá bien y antes de que te des cuenta las cosas volverán a la normalidad, solo debemos dejar que los jueces hagan su trabajo

Pinkie Pie (animada): -salta a su lado- ¡Sí! Y cuando así sea, podremos celebrar todos juntos, nosotras, las princesas, el rey, los niños

Fluttershy: Es cierto, ¿qué pasará con los niños cuando todo esto termine?

Twilight: Hablé con ellos y están de acuerdo en ayudarnos con las labores de restauración de Equestria que empezarán mañana, con la condición de que volverían a su mundo cuando todo volviera a estar en pie de nuevo

Rainbow Dash: ¿Eso no tomará… como varios meses? Deben estarlos buscando allá en el lugar de donde vienen

Twilight: Lo sé, ellos también piensan igual, pero sintieron que era su deber así que no pude negarme. De cualquier modo decidieron comenzar de inmediato, así que no asistieron al juicio por ir a limpiar algunos escombros con Spike mientras comienza la reconstrucción, nos reuniremos con ellos esta tarde luego de que se dicte la sentencia

Rarity: -sonríe- Magnífico, no me esperaba menos de esos pequeños héroes, muero por verlos y felicitarlos en persona

Mientras las cinco continuaron hablando al respecto, repentinamente se dieron cuenta de que la sexta integrante del grupo parecía no estar con ellas en ese momento. Applejack lucía cansada y había estado muy callada desde la mañana del día siguiente a atrapar a Dark Mane, como si algo anduviera mal con ella.

Pinkie Pie: -va con ella- ¿Qué ocurre Applejack? ¿Por qué la cara larga?

Applejack: -la mira- ¿Eh? Ah… yo… lo siento Pinkie, es que no he dormido bien, pero no me hagan caso, ¿hablaban de Dark Mane y los niños verdad?

Twilight: Así es, y también sobre lo que habrá que hacer luego de hoy, así que tenemos que estar listas para lo que se vendrá, ¿crees que estarás bien para esta tarde Applejack?

Applejack: -aguanta un bostezo- Haré lo que pueda Twilight

Cuando finalmente llegaron a sus asientos cerca del jurado, las ponies se sentaron, la alicornio púrpura entonces se despidió de sus amigas y fue a su lugar al lado de las demás princesas y el rey, quienes la saludaron de la manera más cálida que pudieron, después de todo estaban ahí tratando un tema muy delicado, por lo que no había mucho lugar para amenidades.

Celestia: Nos alegra que hayas decidido acompañarnos Twilight, sé que es difícil para ti no estar en compañía de tus amigas en momentos importantes

Twilight: Es mi deber como princesa después de todo, y ellas lo entienden. Por cierto, ¿cuánto cree que dure el juicio?

Golden Mane (mirando al frente): Es difícil saberlo, hay mucha evidencia contra mi hermano y tal vez tome mucho tiempo exponerla toda, sin mencionar que los afectados van a dar sus testimonios y no son pocos, así que es probable que estemos aquí varias horas

Twilight (algo afligida): Comprendo que esto debe ser duro para usted majestad, debe saber que estoy…

Golden Mane: -levanta un casco para interrumpirla- Esto no se trata de mí sino de lo que Dark Mane provocó al pueblo de Equestria durante y después de su reinado, lo que yo sienta no es lo importante, ellos lo son –apunta hacia abajo-

Twilight miró hacia donde el rey apuntaba y pudo ver a muchos ponies, la mayoría terrestres, afligidos y tristes por la pérdida de sus tierras debido a la destrucción que el alicornio negro causó en sus hogares.

Twilight: -suspira- Tiene razón majestad, discúlpeme

Golden Mane: No te disculpes, es deber de un gobernante poner los intereses de los demás por sobre los suyos –la mira y sonríe un poco-, solo dijiste lo que creías correcto

La princesa se limitó a sonreír tranquila, para luego mirar al frente, donde se encontraba el juez, un pony unicornio ya entrado en años con una esponjosa peluca rizada y túnica negra, quien usaba su magia para levitar el martillo con el que golpeó la mesa, dando por iniciada la sesión.

Todo era silencio en el enorme juzgado, no oyéndose nada más aparte de la voz imponente y ronca del juez y de aquellos que testificaban en contra de Dark Mane, pero aunque eso fuera todo lo que podía oírse, había algo que solo una cierta pony podía escuchar, y solo ella misma y alguien más lo sabían.

La pony granjera estaba exhausta debido a las noches en que no durmió por estar metida en sus conversaciones con aquella voz, voz a la cual ella le encontró un gran parecido con la del alicornio negro, y, tomando en cuenta lo que le exigía, era obvio que era él. Increíblemente, éste no se molestó al verse descubierto, al contrario, parecía feliz, ya que así solo era más grande el poder que tenía sobre Applejack debido a saber de lo que éste era capaz.

Dark Mane (muy seriamente): Ya hablamos de esto varias veces, sabes lo que debes hacer, tienes que interrumpir este juicio como sea y convencer a los guardias de que me liberen, mi cuerpo ya está mejor y podré huir lejos de aquí, no volverán a verme, pero tengo que ser libre

Applejack (mirando a otro lado y murmurando): ¿Pero por qué? Todavía no me dices para qué quieres ser libre

Dark Mane: Soy consciente de que este reino ingrato ya no tiene lugar para mí, por eso me iré a otro lugar, a buscar un mejor destino y empezar otra vida, lejos de mi hermano y los ponies a quienes dañé

Applejack: No vas a huir de tu castigo, ¿acaso piensas que así vas a conseguir algo?

Dark Mane: Quiero escapar para hacer algo por esta tierra a la que hice tanto daño, si me encierran no podré hacerlo

Applejack (irritada): ¿En serio crees que me voy a tragar tus mentiras?

Rainbow Dash (extrañada): -la mira- ¿Con quién hablas Applejack?

Applejack (nerviosa): -se sienta derecha de pronto- Eeehh, yo…

Rarity: Shhh… Hagan silencio chicas, o tendremos problemas

La pegaso no tuvo de otra que hacerle caso a su amiga, muy para el alivio de la pony terrestre, quien por un momento no había podido escuchar la voz, pero apenas el silencio regresó, también lo hizo ésta, en forma de una pequeña risa.

Dark Mane: Veo que no puedo engañar al elemento de la honestidad tan fácilmente. Es verdad, quiero ser libre, pero para retomar mi posición como rey de estas tierras y hacer que estos ponies me muestren devoción solo a mí, como era al principio y siempre debió ser, antes de que el debilucho de mi hermano tomara mi lugar y destrozara el orden que yo había impuesto

Applejack: ¿Y por qué crees que voy a ayudarte a hacer tal cosa?

Dark Mane: Porque no tienes más opción

Así como el alicornio podía comunicarse a través de su telepatía, también podía controlar la mente de otros ponies de otros modos. Ahora con su cuerpo en mejor estado, podía usar otro de sus poderes, el cual era fuerte, pero sutil, no necesitando de tanta magia, lo que era apropiado considerando que su cuerno se encontraba funcionando a solo una diminuta parte de su capacidad normal. De todas formas, lo que hizo fue más que suficiente, y con suerte podría darle lo que buscaba.

En la mente de la pony comenzaron a aparecer imágenes horribles, todas ellas involucrando a sus amigas y familia, tanto a la de Ponyville como a los Apple de otros lugares de Equestria. Podía ver escenas muy tristes de granjas devastadas por terribles sequías, con el agua debiendo ser racionada a niveles muy altos en el mejor de los casos y habiendo peleas por ella. Pudo ver potros muy jóvenes, más que Applebloom, llorando por la sed y el hambre debido al fracaso de las cosechas y a sus padres no sabiendo qué hacer para ayudarlos. Yeguas y corceles en los huesos, demacrados y débiles casi al punto de la inanición, que caían desmayados producto del agotamiento. Finalmente vio otra vez su propia granja, sus hermanos en condiciones igualmente terribles, sin alimento con el cual pasar el invierno ni poder alimentar al ganado o al resto de los animales. Se asustó más al no poder ver a su abuela por ningún lado, lo que finalmente acabó por llevar lágrimas a sus ojos al verse superada por aquella terrible amenaza, mientras cerraba los ojos y apretaba los dientes, esperando que el alicornio se apiadara de ella y se detuviera.

Applejack: ¡Ya basta!

Todo se detuvo y la atención se centró en la pony que acababa de gritar. Applejack respiraba agitada y miraba hacia el suelo con los ojos muy abiertos, como temiendo que si los cerraba volverían aquellas horribles visiones.

Twilight: -se pone de pie- ¿Applejack?

Rarity: -se le acerca- ¿Está todo bien cariño?

Applejack: -la aparta- No, no lo está

Y sin más corrió lejos de su asiento, para ponerse al frente de todos los asistentes al juicio mientras trataba de componerse. Ninguna de sus amigas logró detenerla a tiempo, y no podían hacer nada más que mirar, esperando porque la pony granjera tuviera un buen motivo para hacer lo que estaba haciendo.

Applejack (desesperada): ¡Escúchenme bien, esto no puede continuar! ¡Sé que no lo entienden ahora, pero deben dejar ir a Dark Mane!

El juzgado se llenó de voces de ponies que hablaban entre ellos, tratando de descifrar de qué hablaba Applejack, causando un caos.

Applejack: ¡Por favor tienen que escucharme, si no hacen lo que les digo, van a haber consecuencias terribles!

Juez: -golpea varias veces con su martillo- ¡Orden! ¡Orden! ¡Guardias, llévense a esa alborotadora ahora mismo!

Mientras Applejack continuaba gritando, dos corceles en armadura fueron con ella y la sujetaron, intentando calmarla para que así no pasara nada más, pero ella simplemente no se calmó, así que debieron recurrir a un tercer guardia unicornio, quien la cargó con su magia lejos de ahí. Sus gritos podían escucharse todavía y el caos continuaba.

Twilight trató de ir con su amiga para ver qué estaba pasando, pero fue detenida por el ala de la princesa Celestia, quien ya estaba de pie junto a su hermana y padre.

Celestia: Nosotros nos encargaremos de esto, quédate aquí y trata de calmar la situación

Y sin decirle nada más a su alumna, la alicornio blanca ya estaba fuera de ahí, dejando a Twilight solo en compañía de Cadence, quien puso un casco en su hombro en un gesto reconfortante, al ver que la más joven estaba muy alterada.

Cadence (con firmeza): No hay tiempo para asustarse Twilight, tenemos que resolver esto, vamos

Twilight: Comprendo –la sigue-

Ambas princesas más jóvenes debieron dividirse y ayudar a calmar los ánimos, mientras que la princesa Celestia se ocupaba de hablar con los guardias que tenían presa a Applejack, para asegurarse de que no fueran demasiado duros con ella. Luna, entretanto, quiso intentar razonar con la pony, pero estaba simplemente demasiado alterada como para poder entablar una conversación normal con ella.

Con las cuatro princesas, el juez, el jurado y aparentemente también el rey distraídos, Dark Mane usó esos momentos para poder liberarse de las ataduras que lo tenían cautivo. No fue fácil y cada músculo de su cuerpo continuaba resentido por el tiempo que pasó congelado, pero tras muchos esfuerzos las cadenas finalmente cedieron y pudo volver a mover sus patas y hasta sus alas, para finalmente liberar su cuerno al neutralizar la magia que lo tenía inhabilitado.

Para cuando los ponies se dieron cuenta de lo que el alicornio negro había hecho, ya era tarde, ya no había modo de detenerlo. Pero su hermano menor no parecía pensar lo mismo.

Golden Mane: -proteje a las princesas con sus alas- Atrás, no se acerquen a él

Dark Mane (irritado): -estira las patas y lo mira- No te hagas el héroe, ¿de acuerdo? ¿Crees que en mi estado podría ser una amenaza para tu precioso reino o tu amada familia?

Golden Mane: Tú te buscaste lo que te ocurrió Dark Mane, te recomiendo que aceptes tu condena de una vez y dejes de traernos tanto sufrimiento

Dark Mane: -ahoga una risa- Esto es como aquella vez, hace siglos, luego de que me encerraste en aquella esfera y me dejaste olvidado, cuando te vi de nuevo portando la corona que antes fuera mía, nunca te habías atrevido a hablarme del modo en que lo hiciste, parece ser que solo eres valiente cuando tu enemigo es más débil que tú

Luna (enojada): -da un paso al frente- ¡Ya fue suficiente, no te atrevas a hablarle a mi padre de esa manera!

Dark Mane (en tono burlón): Y también parece que nunca le enseñaste modales a tu hija, ¿no ves que los mayores están hablando?

Celestia (más calmada): -se acerca también- Si no te detienes ahora ni pides perdón por tus malas acciones, nos veremos obligados a olvidarnos del juicio y simplemente darte un castigo más severo, ¿eso es lo que quieres Dark Mane?

Mientras aquella conversación ocurría, Twilight lo miraba todo desde arriba junto a Cadence, quien parecía también preocupada por Shining Armor, quien estaba con otros guardias tratando de calmarlo todo. Lo disimulaba, pero su cuñada podía darse cuenta de que estaba afligida.

Twilight (en voz baja): Cadence, ve con mi hermano, yo me ocuparé de esto –vuela fuera de allí-

Cadence: ¡Twilight, alto!

Pero ya era tarde, la alicornio púrpura estaba fuera de su alcance, yendo peligrosamente cerca de donde Dark Mane estaba de pie, mientras todos los ponies presentes, sobre todo sus amigas, la miraban asustados de lo que sea que fuera a hacer, pero por su seguridad nadie dijo nada.

Dark Mane (enojado): Lo que quiero es que se olviden de todo este espectáculo en el que me convirtieron y me muestren respeto, yo soy el rey legítimo de estas tierras y voy a hacer valer mi título

Golden Mane: Pero estas ya no son tus tierras ni tú eres el rey, yo te reemplacé y luego de mí lo hizo mi hija, ya no tienes ningún lugar en la línea de sucesión, acéptalo o… -ve a Twilight y ahoga un grito-

Dark Mane (amenazante): ¿O si no qué hermanito?

Twilight iluminó su cuerno mientras volaba a toda velocidad, y con toda la fuerza que pudo, lanzó un potente rayo hacia el debilitado cuerpo de Dark Mane, el cual no pudo esquivarlo y le hizo soltar un grito de sorpresa y dolor, al punto en que hasta Golden Mane no pudo evitar una mueca de desagrado, mientras sus dos hijas y todos los demás presentes solo miraban con sorpresa.

Twilight (mirándolo fijo): O si no nos veremos obligados a usar la fuerza bruta contigo, ¿qué es lo que dices al respecto Dark Mane?

El ex rey se sintió más ofendido y furioso que nunca ante semejante atrevimiento. Volteó, mirando a la princesa, con aquellos ojos azules y fríos como el hielo, mientras que algo en él parecía lentamente querer volver a la vida. Su magia de fuego, aparentemente extinta, parecía estar reapareciendo lentamente, y amenazaba con causar un gran desastre si no lo controlaban pronto.

Desde abajo, Shining Armor tuvo una idea, y se apresuró en organizar a sus tropas, sobre todo a los ponies unicornios, dándoles a estos últimos una orden rápida pero muy clara.

Shining Armor: Muy bien, apunten cuidadosamente hacia el lugar donde impactó el primer golpe, ¿entendido? A mi señal

Dark Mane (enfurecido): -la mira de vuelta- Cometiste un error al hacer eso princesa Twilight Sparkle, ¿crees que con tu patética magia vas a-…?

Twilight: No, fuiste tú quien cometió un error al amenazar nuestra tierra

Y dicho eso, le lanzó un segundo ataque, el cual nuevamente no pudo evitar y que lo hizo dar un paso atrás. Todo mundo se sorprendió por la sangre fría de la princesa, pero nadie trató de intervenir, menos cuando lanzó un tercer disparo con su magia.

Twilight: Fuiste tú quien cometió un error al salir de tu encierro en aquella cárcel mágica –lanzo un cuarto disparo-, y también al amenazar la paz de nuestro hogar exigiendo algo que ya no te pertenecía –lanza un quinto-, ¡Todo a costa de la seguridad de muchos inocentes! –lanza un sexto-, ¡Incluso me hiciste dudar de mí misma y cometí un terrible error por tu culpa! –lanza un séptimo- ¿¡Quieres que te enumere todos tus crímenes hasta que ya no me queden fuerzas!?

Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos al mismo tiempo que la magia lo hacía de su cuerno, y con cada ataque el alicornio retrocedía todavía más, aún incapaz de defenderse o hablar siquiera debido al dolor. Golden Mane por su parte, alejaba a sus hijas de eso, tratando de impedir que vieran lo que pasaba con su tío, en tanto, la guardia real ya estaba dudando de si todavía era prudente atacar o no.

Guardia: -mira a Shining Armor- Señor, ¿qué hacemos? El objetivo se mueve demasiado y no podemos apuntar bien

Shining Armor (sudando): Solo continúen en posición, yo les avisaré cuando sea el momento

La princesa ya parecía haber olvidado en dónde estaban o que era observada por cientos de ojos, algunos asustados y otros preocupados, lo único en su mente era el alicornio delante de ella, y el sentimiento de que debía castigarlo a cualquier costo, incluso si con ello ponía en juego su propia seguridad.

Finalmente, Cadence optó por abandonar la seguridad del suelo y voló junto a ella, no para calmarla sino para acompañarla. Usando su propia magia se aseguró de invocar el mismo hechizo, golpeando a Dark Mane en todos los puntos que aún no habían recibido impacto, lo que le causaba el doble de dolor.

Golden Mane veía todo, sintiendo la necesidad de ayudar a su hermano, pero la ignoró porque sabía que debía proteger a sus hijas y a los ponies que estaban en ese lugar. Decidió entonces volar en sentido contrario a donde ocurría la pelea y dispersar a toda la multitud lejos de ahí.

Golden Mane: ¡Todos, salgan de aquí ahora, es peligroso permanecer cerca de Dark Mane!

Celestia se alejó de su padre junto con Luna, y entre las dos fueron hacia los ponies y los guiaron ordenadamente hacia las salidas, priorizando a los más ancianos y las yeguas que cargaban a sus bebés, intentando en lo posible de no observar lo que estaba pasando, ya que en ambas crecía la preocupación por Twilight y Cadence, que estaban ahí peleando contra aquel monstruo ellas solas.

Rainbow Dash (junto a sus amigas): -mira a Celestia- ¿Qué hay de Applejack? ¿Ella estará bien?

Celestia (afligida pero calmada): Lo estará, en poco tiempo se reunirán con ella, ahora por favor váyanse de aquí

Una vez que los últimos ponies estaban fuera del juzgado y ya solo quedaban las princesas, el rey, los guardias y el propio Dark Mane adentro, blindaron las puertas desde el interior, para asegurar que nadie intentara volver a entrar. Cuando los elementos de la armonía notaron esto, tanto Rainbow Dash como Fluttershy volaron hacia las entradas, tratando de abrirlas, sin éxito.

Rainbow Dash (molesta): -golpea una puerta y gruñe- ¿Y ahora qué es lo que haremos?

Rarity: Temo que en estas circunstancias, solo podemos esperar

Rainbow Dash: ¿Esperar qué? ¿A qué esa pelea se descontrole y Twilight salga herida? Ustedes mismas vieron cómo simplemente se lanzó sin medir las consecuencias, y ella no es así, algo realmente malo le está pasando

Fluttershy (preocupada): Estoy de acuerdo, esta situación me está dando un mal presentimiento

Pinkie Pie (nerviosa): -sujeta su cabeza y se sienta- Sin Twilight y sin Applejack no tenemos a nadie que nos dé un consejo o nos ayude, ni siquiera se me ocurre nada gracioso que decir ahora, y eso es decir bastante

Rainbow Dash: -suspira y regresa al suelo- Parece ser que deberemos hacerle caso a Rarity y esperar. No me agrada para nada, pero no hay mas opción –la mira-, sin ofender

Rarity: Nos quedaremos aquí mientras Twilight nos necesite, incluso si ella no puede vernos

Todas ahí estuvieron de acuerdo y se mantuvieron atentas a todos los ruidos que provinieran del interior del palacio, sin saber en qué podrían ser de ayuda así, pero intentando servir de apoyo moral para su amiga, quien en ese momento las necesitaba más que nunca.

Adentro, ambas princesas continuaban enfrentándose a Dark Mane hasta el tope de sus fuerzas, quien para ese momento lucía más como una fiera salvaje y enfurecida que como un miembro de la realeza. En tanto, Shining Armor continuaba esperando el momento en que fuera correcto disparar, mientras no le quitaba la vista de encima al ex rey.

Con la mirada seguía al alicornio negro, dándose cuenta de que ya había retrocedido varios metros para ese momento y estaba a punto de quedar acorralado contra uno de los muros. Al ver eso, se volteó nuevamente hacia los guardias a su cargo y les habló en voz baja pero con autoridad.

Shining Armor: Una vez que su espalda toque el muro, disparen hacia él, usen todo el poder de su magia y procuren no fallar

Todos los guardias hicieron un saludo delante de su capitán y continuaron apuntando hacia el cuerpo del alicornio mientras éste estaba cada vez más cerca de quedar sin salida.

Dark Mane hacía lo posible por no mostrar dolor frente a los ataques mágicos de ambas princesas, pero hasta para él, y más aún en su estado, las cosas parecían ponerse peor con cada nuevo disparo.

Pasaron apenas dos o tres minutos, pero bastante agonizantes, en los cuales el alicornio no dejó de ser atacado y obligado a retroceder hasta que finalmente quedó completamente atrapado entre las princesas del amor y la amistad y el muro detrás de él. Ante eso, se escuchó la orden del unicornio blanco.

Shining Armor: ¡Ahora!

Una oleada mágica se abrió paso por uno de los costados del alicornio, quien, ya debilitado a más no poder, finalmente cayó abatido por el poder del hechizo que llegó en gran cantidad hacia él. Un fuerte grito de dolor y desesperación se escuchó antes que el pesado cuerpo de Dark Mane impactara contra el suelo de baldosas del palacio, causando un estruendo que se escuchó incluso afuera, del otro lado de las paredes, sorprendiendo a todos los ponies ahí, quienes solo podían imaginar qué había pasado, rogando porque fuera algo bueno.

Una vez más hubo silencio, mientras todos se quedaron congelados en las posiciones en que estaban, listos para volver a atacar de ser necesario, pero no lo fue, el alicornio negro no se iba a levantar. Sin embargo, Twilight continuaba alterada todavía, respiraba agitada y amenazaba con desplomarse ella también debido al desgaste físico y emocional que supuso todo eso, para ser contenida por Cadence, quien le mostró su apoyo y una sonrisa amable.

Cadence: Está bien Twilight, lo hiciste genial, ya puedes calmarte

La alicornio más joven seguía algo desorientada y al principio no entendió aquello, pero una vez que su vista volvió a aclararse y miró al frente de nuevo, se dio cuenta de lo que había pasado.

Twilight: ¿G-Ganamos? ¿Ya acabó todo?

Cadence: Sí, y todo fue gracias a ti. Ahora vamos

Ambas volaron de regreso al suelo, donde fueron recibidas por Shining Armor, quien las abrazó lleno de alivio y felicidad de que estuvieran a salvo, olvidando por completo el profesionalismo de un buen capitán de la guardia real, pero en ese momento nada más importaba.

Celestia y Luna se acercaron a ellas corriendo, felices también, de hecho la mayor de las dos no pudo evitar darle otro abrazo todavía más apretado a Twilight, casi dejándola sin aire un momento antes de soltarla.

Celestia: -se seca una lágrima- Estoy muy orgullosa de ti Twilight, mostraste gran valor al enfrentarte así a Dark Mane

Twilight: Solo hice lo que debía

Cadence: Olvídate de eso, hiciste mucho más que solo cumplir con tu deber

Twilight: Pero no lo hice sola, fue gracias a todos, esto no habría sido posible sin la ayuda de cada pony aquí dentro, en especial del rey Golden Mane quien ayudó a poner a todos a salvo

Shining Armor: Ahora que lo pienso, ¿en dónde está el rey?

Todos se hicieron la misma pregunta, pero no debieron buscar mucho, pues encontraron al alicornio blanco sentado, con ambas alas cerradas y semblante sombrío, junto a su hermano caído.

Celestia, como hija mayor, decidió acercarse a su padre primero, seguida de cerca por Twilight, Luna y Cadence, quienes podían notar la preocupación en su mirada.

Celestia (seria): Lo lamento mucho padre

No supo qué más decir, pero esperaba que hubiera sido lo correcto. De cualquier modo, Golden Mane no pareció reaccionar, y tras una pausa, Twilight dio un paso al frente.

Twilight: Perdóneme majestad, pero no había otra cosa que pudiera hacer, y entiendo que cree que lo que sienta usted no es importante, pero al menos para mí si lo es, así que si quiere desahogarse, sólo hágalo

Pero Golden Mane continuaba sin reaccionar, era casi como si no hubiera oído lo que la joven princesa le dijo. Todas se miraron extrañadas, pues algo no andaba bien.

Luna: Padre, dinos qué ocurre, por favor

Golden Mane (sin mirarla): Esto aún no acaba

Twilight: ¿Qué? Pero derrotamos a Dark Mane, ya no causará más daño

Celestia: Twilight tiene razón padre, todo terminó ya

Golden Mane: Lo sé –suspira pesadamente y se levanta-, a lo que me refiero es a que la magia fue lo bastante poderosa para abatirlo hasta dejarlo inconsciente, pero eventualmente va a despertar, debemos ponerlo a resguardo cuanto antes y evitar que vuelva a salirse de control

Shining Armor: -se acerca y hace un saludo- Majestad, si me permite, llamaré refuerzos cuanto antes, estarán acá en poco tiempo y vigilarán a Dark Mane en todo momento

Golden Mane: Te lo agradezco, pero eso no será suficiente

Para ese momento ya nadie comprendía a qué se refería el alicornio blanco, pero antes de que pudiera decir nada, Golden Mane quitó los blindajes de las salidas y volvió a abrirlas, permitiendo que los ponies que estaban afuera vieran nuevamente hacia el interior.

Golden Mane: -se aleja unos pasos- No puedo permitir que mi hermano continúe haciendo más daño ni seguir poniendo en peligro a más inocentes, sobre todo a ustedes –ilumina su cuerno-, desde ahora, yo me ocuparé de todo aquí

Y sin darse el tiempo de escuchar ninguna idea mejor, el rey usó su magia para levitar a todos hacia el exterior del palacio, cerrando nuevamente las puertas una vez que estuvo solo con su hermano otra vez, impidiendo, al igual que al principio, que nadie pudiera entrar allí de nuevo.

Celestia (asustada): ¡Padre, no! –va a la entrada-

Luna: -va tras ella- ¡Hermana, es muy peligroso!

Mientras la princesa golpeaba con sus cascos la madera de la enorme puerta, en un inútil intento porque su padre cambiara de parecer y la dejara ayudarlo, Golden Mane activó alrededor del palacio un hechizo de protección, el cual bloqueaba todos los sonidos que vinieran del interior o exterior, haciendo que sus gritos ya no pudieran oírse.

Celestia: ¡Padre, padre!

Twilight: -va con ambas junto a Cadence- No tiene caso princesa, creo que no quiere que nadie interfiera con lo que sea que vaya a hacer

Cadence: ¿Pero qué es lo que quiere hacer allá adentro solo con ese monstruo?

Twilight: De algún modo lo averiguaremos

Y así sería. Incluso con Dark Mane fuera de combate, Golden Mane iba a asegurarse de que no saliera de allí, mientras que las princesas buscarían la forma de entrar otra vez y así terminar lo que habían empezado, incluso si iba contra la voluntad del rey.

CONTINUARÁ…