CAPITULO CINCO

Naruto siempre pensó que el tiempo pasaba demasiado lento, pero ahora…ahora pensaba que las cosas iban muy rápido y a veces sentía que hasta se perdía muchas cosas que sucedían a su alrededor.

¿O tal vez era porque ahora estaba mejorando?

Ajustándose la corbata carmesí, dio unos leves golpes en la puerta del departamento de su acompañante.

Karin abrió rápidamente para encontrarse al rubio enfundado en un traje negro que le quedaba perfectamente, ella le sonrió y él le tendió el brazo.

La Uzumaki tomó su bolso de mano y salieron del lugar, su…cita no dejaba de mirarla.

Y es que Karin al fin había decidido producirse un poco, por petición de Hinata más que nada.

El vestido rojo oscuro se ceñía a su cintura y tenía una caída libre hasta arriba de sus rodillas dejando sus piernas libres hasta los zapatos de tacón negros.

El cuello alto y las mangas largas le daban una imagen de elegancia que contrastaba con la Karin media desaliñada que siempre se veía por la aldea. En realidad se sentía bastante incomoda.

— Deja de mirarme así.

— Lo lamento —Se excusó rápidamente— T—te alisaste el pelo.

Ella se acarició el pelo lacio y largo que caía sobre su pecho y parte de la espalda, el frizz que normalmente la acompañaba había desaparecido momentáneamente.

— Tenten estuvo aquí más temprano, dijo que era una ocasión especial y que debía arreglarme—Últimamente Tenten había sido una buena compañera dentro y fuera de las misiones. Aunque nunca se lo diría personalmente, ella la apreciaba—Gracias por notarlo.

— Te ves muy bien.

Karin frunció los labios y su rostro tomo un tono rosado mientras él solo sonreía.

— Tu también…ahora vámonos –Con un tirón en el brazo comenzaron a caminar hacia donde sería la ceremonia. Mientras más rápido llegaran, más rápido podrían irse, y si tenían suerte, tal vez no necesitarían ir a la fiesta. Karin cruzaba los dedos, todavía no había llegado y ya pensaba en las maneras que buscaría para escabullirse de la ceremonia.

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Naruto nunca creyó que Kiba podía ser tan cursi.

Miró a su alrededor y todos parecían a punto de llorar, la novia ya lo estaba haciendo desde que entró.

El líder del Clan Hyuga no paraba de estremecerse mientras que los novios hablaban, ¿Si él se casara su padre estaría así? Seguramente su madre haría un escándalo…pero bueno, eso nunca lo sabría.

El rubio bajó la vista para ver a su compañera a un lado, ambos habían decidido mirar la ceremonia desde un lugar apartado, aparentemente a ella tampoco le gustaban las multitudes, había hecho bien en invitarla.

Ella se encontraba seria pero pensativa, sus ojos estaban fijos en los novios y sus labios estaban rectos en una mueca difícil de descifrar.

Un suspiro salió de su boca para dirigirse hacia la gente y hacerse paso para llegar hasta los recién casados.

Naruto vio como intercambiaron unas palabras, ella hizo una leve reverencia y Kiba tironeo de ella para darse un abrazo entre los tres.

El Uzumaki no se dio cuenta cuando sus pies lo traicionaron y lo arrastraron hacia sus compañeros.

— Naruto-kun —La voz de Hinata lo hizo volver en sí.

— Felicidades.

No fingía como solía hacerlo, él realmente estaba contento de que Hinata hubiese encontrado a alguien como Kiba, y sabía que el hombre estaba enamorado de ella desde la Academia, hacían una bonita pareja.

— Gracias, Naruto —Le dijo Kiba tomándolo del hombro— Espero que puedas ir a la fiesta, al menos un rato…

Karin sintió al hombre tensarse a su lado, cerró los ojos, sintiendo su chackra salir disparado por un segundo y luego bajando hasta casi no sentirse.

— Iremos —Susurro con una sonrisa en el rostro— Te prometí que lo intentaría. Kiba pareció contento con su afirmación, tenía miedo de que esa promesa que le había hecho hacía un año no se cumpliera, el de verdad quería que su amigo intentara mejorar, parecía que al fin todo comenzaba a avanzar.

¿Por qué siempre prometía cosas que sabía que le costarían cumplir? Su pecho dolía y ya quería irse, las miradas de sus amigos, las miradas de quienes lo conocían de niño, las miradas de cualquiera que supiera mínimamente lo que estaba pasando…le pesaban. A su lado Karin maldijo demasiado bajo como para que cualquiera la oyera, pero el rubio lo hizo y se sintió un poco mal por arrastrarla a esa situación que sabía que era incómoda para ambos.

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Kakashi los había visto desde que habían cruzado la puerta y estaba seguro de que no podía quitar la expresión de sorpresa.

— ¿Hokage-sama? ¿Usted también lo ha notado?

A su lado, Hiashi Hyuga también parecía estar mirando a la pareja. En sus ojos había algo que el Hokage denominó como nostalgia.

— Realmente me traen muchos recuerdos…

— Dígamelo a mí –Susurro el hombre recordando al Cuarto y a su mujer, los veía como cuando aún eran novios adolescentes y siempre discutían por tonterías en misiones, Hiashi siempre había sido quien mejor se llevaba con Minato porque eran los más silenciosos entre su grupo de conocidos, y Hana, su difunta esposa, había sido muy amiga de Kushina junto a Mikoto Uchiha.

Kakashi por su lado, veía a su sensei y a su esposa, en una versión un poco más oscura, pero finalmente no podía dejar de imaginárselos. Tal vez no debería haber aceptado esa bebida de color tan llamativo.

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Karin vio como Naruto desviaba la vista para ver detrás de ella y sonreía, haciendo que ella también volteara para encontrarse a tres personas mirándolos.

— Gaara —Dijo el hombre acercándose a ellos.

— Naruto-kun —El pelirrojo le dio un abrazo efusivo— Sinceramente no pensé encontrarte aquí.

Temari lo miró con reproche, temiendo que su hermano menor dijera cosas indebidas, pero él ni desvió la vista del Uzumaki.

— Hola, soy Kankuro —Dijo el moreno acercándose a la mujer, atrayendo la atención de los otros mientras le tendía una mano en forma de saludo.

Ella miro a Naruto y este solo asintió. Karin estiro la mano tomando la de Kankuro. Nada se le escapaba a Temari, que trataba de recordar de donde conocía a la mujer, sobre todo al ver el tipo de mirada que compartía con Naruto.

— Karin Uzumaki.

— ¿Uzumaki? —Susurró Gaara para después fruncir el ceño para mirar a su… ¿amigo? — ¿Te casaste? ¿Te casaste y no me dijiste nada? Creí que eras mi amigo, no puedo creer que ni me hayas invitado a la boda.

El pelirrojo cruzo los brazos y estaba dispuesto a darse la vuelta si no fuese porque su hermana mayor estaba justo en su camino.

— N-nosotros no estamos casados —Dijo la mujer algo apenada— Somos familia…

— ¿Familia?

— Karin y yo somos del mismo Clan…

— ¿Mismo Clan? —Gaara tardo unos segundos en recuperar la compostura, que vergüenza— Lamento haber insinuado cosas que no eran, Uzumaki-san, Naruto-kun, creo que me…he precipitado.

— No te preocupes, no es la primera vez que piensan que estamos juntos.

Temari vio el rojo en el rostro de la mujer y rio mirando a Kankuro quien también trataba de aguantarse la risa. Gaara podrá ser el Kazekage pero a veces parecía un niño, sobre todo cuando se molestaba. El pelirrojo, ahora un poco colorado por la vergüenza, había comenzado a hablar con ambos Uzumakis. La mujer dio media vuelta buscando a su pareja.

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—Así que…no estuvo tan mal —Naruto caminaba junto a Karin hacía el departamento de ella, ambos llevaban un pequeño recuerdo de la fiesta, y la mujer también llevaba el ramo que había "atrapado", en sus hombros descansaba el saco de Naruto.

—Podría haber estado peor, por hoy no me quejaré —El rubio sonrió— Aunque aún no me acostumbro a salir, fuera de los necesario o misiones.

—Te entiendo —Ambos comenzaron a subir la escalera del complejo de departamentos— ¿Qué crees que habrán pensado cuando nos vieron llegar? —Ella lo miró confundida— Quiero decir, no sé tú, pero últimamente, si alguno me invitaba, nunca iba.

—Ah, yo tampoco…a veces Tenten viene a verme, pero es solo porque compartimos muchas misiones juntas.

—Creí que con Ino y Hina—

—Ino suele perseguirme porque fue mi doctora luego de la guerra, y Hinata porque me vio en uno de mis peores momentos, aun así, a veces quisiera no tener relación con nadie más que conmigo misma… —El rubio solo la miraba, ambos ahora frente a la puerta cerrada de la casa de la Uzumaki— Nara también suele hablarme, y el Hokage me toma como si fuese una alumna más pero la verdad, no sé… ¿No te pasa que quieres estar solo en todo momento? ¿Cómo si no merecieras estar con nadie más? —Naruto no contestó, pero tragó duro y solo asintió— No siento que merezca estar rodeada de gente como ellos…e igualmente me dejó llevar para terminar sintiéndome peor, vacía…

—K—Karin —El hombre trato de hablar, pero su voz salió cortada y seca—Yo siento lo mismo. ¿No te preguntas constantemente por qué haces las cosas? ¿Por qué intentas salir de la cama? ¿Por qué intento hablar con mis amigos? ¿Por qué intento ser útil para la Aldea? ¿Por qué haces equis cosa si luego solo sientes vacío?

Ambos se miraban fijamente, sus ojos buscando los ojos de su acompañante, como si ahí estuviese la respuesta a todas las preguntas que se hacían diariamente.
Los ojos de Naruto se desviaron a los labios de Karin, y ella se acercó a él inconscientemente. La mano derecha del hombre la tomó del cuello, su pulgar casi rozando sus labios y el índice detrás de su oreja. No supo en qué momento, ni cuánto tiempo estuvieron en esa posición, solo el tacto de la mano en su piel y sus ojos encontrándose una y otra vez.
Naruto bajo la cabeza y la beso. Fue un beso casto, solo rozaron sus bocas con sus ojos cerrados por unos segundos.
Ambos se separaron con bastante sorpresa, como si realmente no supieran que eso iba a suceder y se alejaron.
Karin abrió la puerta rápidamente, y así la cerró en la cara de Naruto. Las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos, lagrimas que hacía años no sentía y ni siquiera sabía con certeza porque estaba llorando. Naruto por su parte, se quedó congelado en su lugar, sin entender bien que había sucedido, con un dolor muy fuerte en el pecho.

—Lo arruiné todo —Susurró al viento mientras sus pies comenzaban a moverse, como en automático, hacía su departamento.

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Gracias a todos los comentarios que esta historia ha tenido mientras estaba en Hiatus, en especial a Naruto1002 y Ytrio que comentaron luego de la actualización.
Tengo varios capítulos listos de este fic, que creí que había perdido hacía tres años, pero los editaré y subiré para no dejarlo muerto de nuevo. Espero que sepan entender.

Nos leemos.