Capítulo 2: Sombras del pasado.
Pasado de agua y presente de tierra,
En el borde de la realidad abstracta y cruel y la dulce y traicionera ilusión,
Invierno plateado y verano de oro,
La luz de la luna se viste de blanco y plata para bailar en un vals de la búsqueda de la verdad en medio de la oscuridad del miedo y la ignorancia,
Mas el precio de un eco del pasado se ocultará en el corazón de la inocencia de una rosa milenaria brotando en las cenizas del ayer…
Después de darle las buenas noches a su hermana, Remilia se dirige hacia su habitación, la cual era casi parecida a la de su hermana, salvo que en lugar de juguetes, dibujos hechos a manos y pegados a la pared en un portarretratos y las estrellas de papel colgando en el techo como única decoración para alegrar un poco a la hermana más joven luego de llenarse de nostalgia ante la ausencia de sus padres y al no poder recordar nada sobre lo sucedido, había una hileras de libros bellamente tapizados de colores al estilo vintage, un reloj de madera rústica tallada en roble colgado en la pared con los números romanos del uno al doce al nivel del mismo, además de un caballete cubierto por una sábana blanca de seda egipcia con estampados florales y un frasco de cristal lleno de sus pinceles y un pedazo de tela manchado de pintura artística y un poco de tinta, un florero lleno de campanillas blancas, girasoles, rosas de melocotón, tulipanes rojos y los botones de las camelias japonesas reinando en el escritorio de la joven señora del destino y su cama delicada y perfectamente ordenada acompañada de una lámpara de gas alumbrando apenas la mitad de su recámara, pero no le dio importancia; así que sacó de su mesita de estudio un frasco de tinta negra, un lápiz con una punta de un alfiler improvisando un tintero mal hecho por una niña de cuatro años sin experiencia en la pintura o en la literatura y una libreta roja con hojas de papel crema, algo extraño para ser el regalo para una niña nacida en la Época Victoriana, se sentó en su silla y abrió la primera página.
Esa misma noche, hubo una hermosa luna llena que reinaba sobre las ramas de los árboles luego de terminar la tormenta y su luz era reflejada en las ventanas de cada hogar como si de un espejo de cristal se tratara, dándole alivio y tranquilidad a Remilia para meditar un poco acerca de sus tareas diarias en su vida y, al empezar a tener una idea, escribió:
07 de enero de 1889.
Desde la mañana, mi hermana y yo estuvimos leyendo historias en la biblioteca de Patchouli mientras ella preparaba un remedio para la señora Shelley, quien había tenido a su pequeña hija enferma de una gripe demasiado fastidiosa.
Una vez terminada su labor, Patchy (el cual es el apodo para mi querida amiga y familiar) comenzó a redactar una carta para después sellarla con una estampa roja en forma de una rosa, la cual se la entregó a Margot, una de las sirvientas de la mansión.
Parecía no tener nada de importancia y, por supuesto, mi vida cotidiana era como miel sobre hojuelas, pero…ahora que lo pienso, me doy cuenta de algo justo cuando esta misma tarde fui a la sala familiar para atender a Ann en sus problemas con saber si debe saber que las larvas del experimento de biología de las plantas eran de mosquito o no, por lo que no pude decir nada, hasta que vi en medio de los rosales a una persona, posiblemente una chica.
Incluso ninguno de mis demás parientes, sin contar a mi hermana Flandre ni a Patchy, me permitiría sentirme libre de dibujar, porque debo decir que esta etapa de Londres llamada "Época Victoriana" es en realidad una época de ignorantes sin razón con la sencilla razón de crear "reglas" puritanas, tratando de ser "perfectos", lo cual es falso porque nadie puede ser perfecto.
Porque vivimos en una sociedad en donde la vida es abstracta y cruel, pero lo abstracto es algo que la hace ver como algo muy hermoso.
Antes de que pudiera completar su labor, Remilia se dio cuenta de algo que no había hecho antes: reflexionar críticamente sobre la frase "vivimos en la sociedad en donde la vida es abstracta y cruel, pero lo abstracto es algo que la hace ver como algo muy hermoso", generándole un sentimiento de temor de algunos parientes lejanos y del cómo podría sufrir las consecuencias de sus actos; de pronto, el sonido de los cristales rompiéndose en pedazos en el piso de esmeralda, los gritos desgarradores de una mujer en medio de la agonía, el llanto de una bebé y la imagen de una niña pequeña de tres años de edad sosteniéndola en sus brazos de muñeca, con una expresión de miedo escrito en su cara acompañada de las lágrimas recorriendo sus mejillas volvieron a aparecer en las memorias de la joven.
Los cadáveres teñidos de sangre y nieve tenían el rostro desencajado y expresando horror y tristeza a través de sus cuencas negras en donde solían estar los ojos rellenos de flores blancas y manchadas de rojo, con los agujeros llorando sangre junto con la nariz rota del cuerpo ya sin vida de su madre, quien se encontraba en el suelo con la sombra del dolor mientras el dedo índice se bañaba en el líquido carmesí junto con un anillo dorado con un diamante azul; en medio de ambos bultos, se encontraba la silueta de una pequeña niña, cuyo rostro apenas pudo visualizarse después de que Remilia regresara al presente, cerrando con rapidez la hoja y pasarse las demás, tratando de olvidar lo escrito en el papel crema.
"¿Por qué no puedo estar tranquila?" murmuró la de cabello azul, clausurando con ambas manos el libro con cansancio y desagrado, ubicándolo en su lugar de origen para dirigirse a su cama y arropándose con su manta, no sin antes de quitarse los lentes, poniéndolos en su cajón con una fotografía de un paisaje de los Alpes de Suiza dibujado a mano.
Era espantoso recordar aquella tragedia en donde apenas Flandre tenía tres meses de nacida hace como entre nueve u once años; no, doce años, pero eso no quería saberlo ni le interesaba a Remilia.
Entonces, lanzó un suspiro y comenzó a recordar las primeras imágenes de ese día horrible para tratar de saber qué fue lo ocurrido en aquellos años en los cuales apenas podía ser consciente de un acto tan cruel, inhumano o, en ocasiones, perturbador para un niño inocente; sin embargo, además de carismática e ingenua, Remilia no era tan estúpida como para aprender el arte de memorizar tales pasajes de su vida, incluso ella ya casi no es una niña, por el amor de Dios; hasta puede haber relatos más polémicos haciendo que la realidad, a veces, puede superar la ficción con completa facilidad.
No sé si ustedes puedan saberlo, pero uno de los mayores miedos de nuestra Señora del Destino es perder a sus seres queridos en alguna parte de su joven vida, porque, para empezar, pese a ser un poco arrogante, infantil y con una personalidad egocéntrica, tranquila y carismática, ella en realidad es una chica cariñosa, amable y con un aire maternal heredado de su difunta madre, sumando su timidez, su corazón de oro al ser comprensiva, y a la vez siendo una persona humana disfrazada de un payaso tomando el papel del hazmerreír con el fin de ocultar su verdadera personalidad para no ser juzgada a menos que esté en su propia casa, hasta también puede tener miedos y temores desde esos recuerdos.
El primero de ellos fue la imagen de una inocente infanta de cabello azulado vistiendo de blanco, dibujando en una hoja de papel a su familia con crayones de cera para poder enseñárselo a sus padres, quienes solían ser la cabeza de la familia Scarlet antes de morir, siendo el mes de mayo, en una cuna se encontraba la pequeña Flandre durmiendo, resaltando así su cabello ondulado y rubio contrastando con sus mejillas de fresas y las blancas ropas de cama hechas de algodón, pareciendo tener una vida normal, hasta que se escucharon dos balazos haciendo eco en los pasillos de su casa y los alaridos de una mujer.
"¡Por favor, no lastimes a mis hijas!" exclamó una voz femenina, esta vez de una mujer.
"¡Melanie, corre y llévate a las niñas lejos de aquí porque corren peligro de muerte, añadió una exclamación masculina, llamaré a la policía!".
Temiendo por lo sucedido, Remilia tomó a la niña en sus brazos y se ocultó dentro del armario con la esperanza de que toda esta pesadilla se termine. La neonata, intentando despertarte, comenzaría a balbucear, haciendo que la chica la arrulla para silenciarla.
Dos pasos apresurados se detuvieron hacia la puerta, hasta escucharse el sonido de la puerta siendo golpeada con una violenta rapidez, como si alguien quería entrar a la fuerza, como si algo quisiese arrancar la entrada para poder ingresar al lugar y lastimar a alguna persona; pero Remilia estaba demasiado petrificada del horror y sus piernas no respondían de inmediato, quería llorar en voz alta y pedir ayuda, sabiendo que nadie viniera y por ello rezaba en silencio para dar fin a esta locura, que todo era una pesadilla en donde puede despertarse y abrazar a su madre como forma de consuelo a su miedo y escuchar su cálida voz diciéndole: "todo estará bien, cariño. Sólo fue una pesadilla"; sin embargo, una voz detrás de sus espaldas, siendo femenina, pareciendo real, le respondió:
NO SABES LO SOLA QUE ESTÁS EN ESTE MUNDO, REMILIA SCARLET.
La pequeña volteó hacia los lados, buscando quién le afirmó esas palabras frías como el hielo y del cómo rayos sabía su nombre, del porqué y a qué se refiere con estar sola en este limbo llamado "Mundo", incluso pudo hacer algo para poder saber la respuesta, pues pronto se escuchó el crujido de la madera siendo cortada ferozmente con un hacha y un golpe seco haciendo eco en el suelo, indicando que alguien había entrado en contra de su voluntad.
Un silencio muerto inundó la habitación, sólo para oírse el sonido de la puerta del armario abriéndose con lentitud, haciendo que Scarlet saliera temblando hasta los huesos sin soltar a su hermanita de sus brazos.
"¿Ma-ma-mamá?, tartamudeó Remilia aún en pánico, ¿E-eres tú?".
Por suerte, aquella pesadilla finalmente había desaparecido de su mente al momento de tener un silencio reparador y pudo, finalmente, descansar a pesar del estrés que pasó desde esa noche.
En cambio, en medio de la oscuridad, una rosa blanca floreció en medio de los lirios plateados marchitos, siendo iluminado por la luz de la luna de plata gobernada en el jardín de la Mansión Scarlet.
