Capítulo V: Kieran

4pm de ese mismo día…

Kara regresó a CatCo a redactar su artículo con las notas y todo lo que había obtenido de Lena para cubrir la noticia del momento con respecto a la familia Luthor.

- Lena Kieran Luthor – escribió en un documento en Word en su laptop – Kieran, Kieran – repitió varias veces – maldita sea Kieran – susurró con tristeza y pesar por lo que evocaba ese nombre, nombre que no había escuchado mencionar o que no conoció a otra Kieran que le haya provocado tantas emociones en ella.

- Cinco años que no había escuchado ese nombre – susurró para sí misma, pensando que ella era una reportera que estaba forjando una reputación muy buena, calificada de ser terca, incisiva, ir al grano y siempre pero siempre conseguir sus metas.

Kara pensó y se preguntó - ¿Cómo es posible, que siendo lo buena que soy, no te haya encontrado o sabido qué fue de ti, ¿Dónde estás?, ¿Estás viva siquiera? - la última pregunta caló demasiado en su ser.

Kieran no podía estar muerta.

Kara sentía un remordimiento tremendo ante ese nombre, ante la persona, la chica que llevó – lleva, lleva – se repitió - ese nombre.

Ella entonces recordó aquel que fue posiblemente el más grande error que pudo cometer, a la par de acierto.

Inicio de flashback.

Kara de 21 años fue como voluntaria a un campamento de verano A1 todo cubierto, no gastaría nada y en cambio vacacionaría en una isla paradisiaca, ahí conoció a Kieran de 16 años, al pasar los días, se hicieron amigas, Kara, un rayo de sol andante, logró su camino a Kieran, siempre reservada y en su mundo.

Al pasar un mes de su amistad, Kara notó que Kieran empezó a desarrollar un crush por ella y aunque Kieran estaba independizada y era legalmente una adulta, Kara en ese momento no le vió como tal, como mujer, sino como su amiga, añadido a eso, estaba su novio Mike de 22 años en ese momento.

Kieran era una genia que estaba a punto de graduarse de la universidad, mientras Kara, estaba en la mitad de la misma.

Al segundo mes, ambas se dieron su primer beso cerca del lago.

Ese día había sido extra nublado, lo cual era raro, dado que era verano, esa mañana había estado muy nublada y ese día los monitores iban a cuidar del resto de chicos, de adolescentes en una competencia de bicicleta.

Kara, una monitora, se paró en una parte del camino el cuál iba a vigilar, ella pidió que la competencia se retrasara, pero nadie le hizo caso.

Los 30 chicos, 15 chicas y 15 chicos tomaron sus bicicletas e iniciaron el recorrido.

Kieran al bajar un tramo de camino, tomó con mucha velocidad una curva peligrosa – ayyy mierda ¡ - gritó antes de salir expulsada de su bici que se quedó atrapada en una roca, para luego ella rodar hacia abajo.

- Kieran ¡ - gritó Kara viendo como ésta chica preciosa, noble y con tan buenos modales, su amiga, para Kara, salió expulsada de su bici, ella con ambas manos cubrió su cabeza mientras bajó rodando la ladera rocosa, su cuerpo siendo impactado al bajar así, con muchos golpes en demasía.

- Mierda, Kieran ¡ - gritó ella empezando a descender el mismo tramo con mucho más cuidado, para no lastimarse en busca de ella.

Kara se demoró 15 minutos – carajo, Kieran ¿Estás bien? – el gritó al verle boca abajo sobre el lago apenas en la orilla, a un metro de la orilla.

Kara se metió al lago asustada de que Kieran se hubiera roto el cuello o peor, estuviese muerta, ella con una preocupación tal, cogió su cuerpo y le volteó sólo al ver que ella se movía y aun así lo hizo lentamente, muy delicadamente – mierda Kieran – susurró viendo que tenía sangre saliendo de su cabeza y de su muñeca, a la par Kara creía la sangre en su pantalón debía ser de un corte cerca de la rodilla.

Kara puso una mano bajo su nuca y otra en su cintura mirándole desde poco menos de 30 cm – Kieran, despierta – le pidió emotiva, pensando lo peor, Kieran teniendo los ojos cerrados.

Kara repitió varias veces su nombre y ya en la quinta, ella abrió los ojos y dijo – woahhh, a sido una pasada – soltó con una expresión incrédula de que sólo tenga pequeños cortes a una lesión más grave como una fractura de algo.

Kara al verle tan así, pensando que se había librado de lo peor, se acercó, acortó la distancia y le dio un beso corto sobre los labios, Lena incrédula no cerró los ojos - Kieran, es de mal gusto tener los ojos abiertos cuando recibes un beso – sentenció con una sonrisa tierna, aliviada de que esté al parecer bien, Kieran asintió y cerró los ojos para un segundo beso que llegó, ambas gimiendo por ello, aun cuando fue uno muy inocente y dulce.

Su primer beso, el más delicioso de todos.

Aquel fue su primer beso, besos que se repitieron en varias ocasiones significando diferente para ambas, el mundo para Kieran, Kara siendo su mujer ideal, considerándole incluso el amor de su vida, para Kara, quien tenía más madurez emocional que Kieran, fue una gran forma de experimentar al besar a una mujer y no cualquier mujer, sino una brillante, con una mente prodigiosa, con un corazón enorme, con unas ocurrencias fantásticas.

- Eres la felicidad hecha persona – le dijo Kara en algún momento en que ambas miraban la luna, una noche en particular que fue muy bonita con luna llena.

- Te equivocas, soy todo menos eso.

- No, no me equivoco, eso eres en este momento – le dijo con gran sonrisa y Kieran muy feliz sonrió precioso, se acercó a Kara y le tomó la mano, ella le dejó, de eso hasta que llegó su novio.

Kieran renegó y Kara rió al hacer una expresión tan adorable.

Durante el tercer mes a sus inicios, Kieran se enamoró perdidamente de Kara, de todo lo que significaba ella, en cambio Kara no, o se mintió para decir que no sentía lo mismo.

Al finalizar el tercer mes, fecha límite y último día del campamento…

Lena estuvo dispuesta a dejar sus planes en el exterior para quedarse con Kara, más Kara no, eso hizo la diferencia.

Lena de 16 años tenía lágrimas en su mirar, pero no las derramaba, ella estaba rota como la mierda y aun así no las derramaba.

No era un día taciturno, ni mucho menos nublado o llovioso, para acompañar su sentir, era un día hermoso y soleado cuando el corazón de Lena se rompió, cuando la mujer que creyó amar, no fue tal cual.

Como cuando abres tu corazón pensando que la reacción será recíproca, pero no, no lo fue.

- Te amo – había dicho Lena entre otras cosas – me gustas, quiero pasar el día contigo, quiero pasar mi vida contigo, por favor di algo – ella sentada junto a ésta hermosa mujer con la fuente detrás de ellas y los rayos de sol dándoles por un lateral.

Lena Kieran Luthor fue por Kieran, sin usar su primer nombre y sin usar su apellido, así lo decidió ella, aunque en el campamento ninguno se conocía por su apellido, simplemente para no antagonizar con quién eran sus familias, todas de alto poder económico, así se acordó y así se aceptó y se desarrolló, el formalismo del campamento,

Kieran, se había declarado ante la mujer que tanto amaba, ella una mujer de 21 años, Kieran una chiquilla, una adolescente, que no se portaba tal cual, ella era madura para su edad, ella era un ser humano decente, con un corazón noble y amoroso, nada de eso importó, lo buena persona que era, el gran futuro que tendría, lo rica que era, nada de aquello importó.

- Kieran eres una gran persona – empezó ella después de correr la cara ante Lena que intentó darle un beso y ella no estaba para ello, Lena se sintió como mierda y más por el discurso que siguió – eres una bella persona, pero no importa cuán buena seas, no eres lo que necesito ahora mismo, lo que quiero para mi vida.

- Podríamos… - intentó ella.

- No, no somos y no seremos, lo siento – y así sin más, su corazón se rompió. Todo lo bueno que ella tenía en su alma y corazón también, aquello quedó encapsulado en su ser.

Lena decidiendo en ese momento que no sería más, que ya no le volvería a pasar aquello y que solo se permitiría imaginar eso, en su fantasía como aliciente para tolerar su día, imaginar que aquello tuvo un final feliz, imaginar que pudo tener amor, tan solo imaginar.

Ese día Kara le rompió el corazón a Kieran.

- Eh espera, espera, por favor – pidió Kara cuando Kieran se puso de pie, Kara le siguió, ambas desde la orilla del lago dónde estaban sentadas, sobre unas rocas – Kieran ¡ - gritò como último recurso ante no poder alcanzarle.

- ¿Qué?¡ – preguntó borde girándose, limpiándose sus lágrimas con su manga.

- Vamos, no te vayas así, no quiero despedirme así de ti, somos amigas…

- No, no lo somos ¡

- Vamos, por favor, Kieran, por favor – pidió retrocediendo unos pasos cuando ella intentó darle un abrazo y ella no quiso de lo enojada que estaba, de lo destrozada que estaba, apenas pudiéndole mirar.

Kara dio unos pasos y Lena retrocedió un par.

Un silencio incómodo después, con Kara queriendo acercarse a ella y Lena para nada.

- ¿Me quisiste al menos? – preguntó con la voz entrecortada.

- Te quise mucho sí, te quiero mucho.

- ¿Me amas?

- Claro.

- Kara no cuenta si le dices te amo a todos ¡¿Me amas?

Kara tardó un poco en contestar – Kieran no todo es tan simple… hey ¡ - pidió ante que Lena giró y siguió caminando

Fin de flashback.

- ¿Dónde estás? – se preguntó Kara por Kieran, ella le había perdido el rastro desde esa noche, cuando cogió su maleta para irse con Mike y ni bien amaneció el día siguiente, ella en su cama con Mike dormido desnudo a su lado, intentó llamar a Kieran y preguntar si había llegado segura a casa, mas no encontró respuesta de ella, nunca más.

Ella le perdió el rastro por completo. Kara se mantuvo taciturna toda la tarde, pensando en cómo ocurrió la última conversación con ella.

Ese mismo día, cerca de las 4pm…

Kara estaba sumida en sus pensamientos, frente a su laptop sobre su escritorio, en su cubículo, cuando Lena ingresó por el ascensor e hizo un camino directo a la oficina de Cat Grand ignorándola adrede.

Aquel había sido el mecanismo de supervivencia que encontró para sobrevivir a ella, al amor que tuvo y aún mantenía intacto por ella, "El saber que está bien, al seguir su rastro todos estos años y el ignorar que está a su lado, salvo que fuese estrictamente necesario"

Lena fue a la oficina de Cat, le saludó cordialmente y se sentó frente a ella a hablar de negocios entre otros temas con una copa de whiskey en la mano de ambas – solo lo mejor, querida – le dijo Cat considerando colega a Lena y su par por más que ella tenía un par de décadas más que la pequeña Luthor.

Cat siendo una de sus mejores amigas desde ufff, básicamente desde el instituto cuando descubrió la brillantez de Lena y su apellido Luthor, ella al igual que Lena detestando hasta la médula a Lex.

Kara siguió en lo suyo tratando de enfocarse en el documento que debía preparar, pero no lograba tal hecho, el enfocarse, siendo su mente agobiada por Lena Luthor y toda su interacción con ella, lo bizarro que era a pesar de conocerle por más de poco menos de una semana, aún no lograba llegar a ella, Lena seguía comportándose enigmáticamente, respondiendo sólo lo justo, ni siquiera logrando una interacción entre ambas, salvo la del hospital – ella estaba drogada, con mucha medicina encima – se dijo - no entiendo su comportamiento – añadió.

"Lena Luthor heredera…" escribió, y siguió sin poderse concentrar y si bien hace pocos segundos, estaba pensando en lo misterioso de la mujer, en por qué le mantenía así, al raz, sin poder penetrar sus paredes, después pensó justamente en eso – maldita sea – se dijo poniéndose de pie y yendo a los servicios higiénicos a por un poco de agua, a lavarse el rostro, para que pase ese sonrojo furioso de su rostro.

Kara estaba pensando en Lena en el hospital recostada sobre su camilla, cuando esa mujer rubia estaba teniendo sexo con ella – ayyy joder – susurró metiéndose en una cabina, muy sonrojada, cerró los ojos y rememoró el momento, de momento excitándose por ello.

Kara suspiró, salió del baño y se echó mucha agua al rostro hasta serenarse, lo que pasó al pasar los minutos, se retocó el maquillaje y salió hacia su cubículo.

- Ayyy mierda – susurró al notar que Lena estaba sentada en el sofá frente a Cat Grand y ambas reían vaya a saber por qué.

Kara fue hacia su cubículo y pensó en una razón para entrar a la oficina de su jefa y hablarle a la magnate Luthor, más cuando se le ocurrió, ella ya se había ido – joder ¡ - exclamó.

- ¿Kira?

- ¿Jefa? – pidió ingresando a su oficina.

- Puedes irte.

- ¿Qué? ¿Me está despidiendo? ¿Qué le dijo ella? - empezó a divagar Kara soltando de sopetón aquellas cosas que pensó eran la razón de su despido – fue un accidente, ella estaba ahí, yo le traía un postre, ésta mujer rubia tenía… - soltando todo ello de sopetón.

- ¿Qué tenía la rubia? – curiosa su jefa con una sonrisa disfrutando del obvio malentendido.

- Fui a por un café, llevaba un postre, oí gemidos desde su cuarto, pensé que necesitaba ayuda, pero esa mujer, bue, estaban teniendo sexo y bueno… - y es en ese punto que Cat empezó a reírse e incluso a carcajadas - ¿Eh? – preguntó Kara al no entender y eso causó muchas más risas en ella.

Cat se rió por un largo rato, Kara quiso intervenir, pero Cat le silenció con un dedo en alto, mientras seguía riendo.

- A bueno ¿No me despide entonces? – preguntó Kara pensado que había malinterpretado mal las cosas.

Cat siguió riéndose y más ante su sonrojo para luego tranquilizarse y decir – Kira te puedes ir ya que debes prepararte para la gala de ésta noche, he hablado con Lena e ingresarás, quiero una buena nota.

- Ok jefa – replicó para luego salir e ir hacia su casa, dónde minutos después un mensajero tocó su puerta con un paquete para ella de Cat Grand, era un vestido precioso a media pierna rojo junto a accesorios – woah que está muy bonito – soltó mirándole y se preparó para la misma.

9pm de ese mismo día…

Kara, se vistió preciosa, acompañó su vestido con accesorios a juego y un peinado igual de hermoso que su presencia misma, para luego acudir a la gala junto con Mike, el fotógrafo quien fue con un esmoquin negro elegante, muy guapo él también.

Ambos partieron hacia la gala, con mucha seguridad desde la entrada – al menos, no le van a disparar hoy.

- Todavía hay tiempo – comentó Mike mientras ambos pasaban la entrada y el de seguridad se le quedó viendo raro, al igual que Kara, comentario que hizo a la seguridad checarlos más, media hora más.

- Joder Mike – renegó Kara, mientras ambos fueron acompañados a una sala de interrogatorio, dado que él habló de dispararle a Lena y hace dos días, le habían disparado.

- ¿Por qué luces tan enojada? – preguntó media hora después.

- Porque estoy aquí contigo, me estoy perdiendo la gala, por un comentario estúpido tuyo ¡

- ¿Ayudaría si me disculpo?

- No, pero al menos lo podrías hacer una vez siquiera.

- Si no ayuda ¿Para qué me disculpo? – preguntó a lo idiota y Kara le miró como si fuera un idiota.

Quince minutos después entró la mismísima Lena Luthor a la oficina, dado que Kara había dicho que le conocía y que venía por invitación suya.

- ¿Los conoce miss Luthor? – pidió su nuevo jefe de seguridad.

Lena les miro fugazmente antes de decir – no – para luego salir de la sala sonriendo divertida para sí, al oír el jadeo indignado de Kara, mientras escuchaba a Mike reír por lo absurdo de la situación – owww – luego, por un golpe de Kara a su hombro.

Quince minutos después de ello, Maguie fue a recogerlos, al de seguridad llamar a la estación de policía.