Capítulo VI: Idiota.
Kara ni bien llegó a su casa, llamó a Cat quien para mayor preocupación suya no estaba enojada y no gritaba, silencio absoluto por varios segundos, hasta que dijo finalmente – mi oficina, ahora – antes de cortar.
Kara en un inicio pensó que era todo, que le iba a despedir, después de dar su gran salto tan solo seis meses después de estar sirviendo café entre otras labores de asistente para la misma Cat Grand.
Kara muy cansada por caminar con sus tacones, por todo lo duro de ese día, por lidiar con Lena Luthor y su aparente "Mood de desconocerle dónde estuviera" lo imbécil de Mike dado que habían cumplido 10 años y ambos lo habían olvidado, 10 años siendo novios y estar estancados en el mismo punto, por el fracaso inminente en su carrera, toda la emoción de ese día finalmente le alcanzó y se largó a llorar debajo de un chorro de agua tibia que pretendía calmar sus nervios pero que no logró aquello, sino más bien prolongar el momento.
Kara se cambió de ropa a una más cómoda y se recostó en su cama envolviéndose con las mantas, tomó ese celular antiguo que resguardaba desde siempre, intentó llamar otra vez sólo para escucharlo sonar pero no obtener respuesta, por lo que trató con un mensaje de WhatsApp al ver que el teléfono tenía descargado el mismo desde que básicamente la aplicación salió y le escribió una vez más, para nuevamente no recibir respuesta, por lo que ésta vez, decidió mandar un audio, el audio, audios, ya lo había hecho años atrás y lo hacía cada vez que era su cumpleaños, el de ella.
Y aun así a pesar de todo, Kara notó el teléfono a pesar de recibir cada cosa, no leía y veía ninguno, llegando al punto que en dónde estaría la foto del usuario seguía sin haber nada y lo que seguía debajo decía "Última vez…" lo que se traducía que el WhatsApp no había sido visto desde que se descargó.
Kara escribió la primera parte, aunque ante el sentir su pecho y corazón desbocado decidió mejor mandarle un audio - "Kieran… - con voz entrecortada – estoy sola, me siento sola y rota, voy a perderlo todo…" – ese fue el primer audio y si lo pensaba, sí, así se sentía, con ello le contó lo ocurrido ese día y sus traspiés con Cat.
- Cómo debió sentirse ella ese día – pensó Kara luego con remordimiento, Kieran tenía 16 años cumplidos y si hacía cuentas estaba a un mes de cumplir recién 21 años – era una niña, ella era una criatura y yo le rompí el corazón – eso le hizo llorar nuevamente. Kara había cometido muchos errores en la vida, como todos probablemente, unas cosas con más peso que otras, más lo que ocurrió con ella nunca le dejó, en su mente y en su corazón, ese era su más grande arrepentimiento.
Y pensando que todo ya había valido cero, le confesó aquello que guardó tantos años, es ahí que mandó el segundo audio con la voz llorosa – "Kieran – ya no le dijo que lo sentía porque eso se lo venía diciendo por años a la par de contarle su vida – Kieran – repitió y siguió – ese día me equivoqué, no debí elegirlo a él, pero tampoco a ti – y con ello saturada totalmente emocionalmente soltó sus razones para hacer lo que hizo – yo te amaba, te amo, pero a la vez no te amaba y aún te amo ¿Entiendes? Porque yo no, Kieran, era muy poco tiempo imposible amar a una persona en tan poco tiempo, yo era inmadura, tú igual, rayos, ahora, incluso ahora, le digo a Mike que lo amo, pero ya son diez años y no sé qué mierda estoy haciendo" – sollozos de por medio siguió – Kieran, me gustabas, estaba sintiendo algo muy fuerte, es la verdad, pero yo estaba en la mitad de la universidad, tú tenías que seguir tus estudios en el extranjero, nuestros caminos nos separaban, no creo en relaciones a distancias, Kieran si te hubiera pedido que te quedes lo ibas a hacer y eso es lo que no quería, tú eres brillante, lo sigues siendo allá donde estés, no podías detener tu vida sólo por mí…"
Kara derramó su corazón en ese audio y mientras eso ocurría, del otro lado de la ciudad, Lena dolorida por su reciente ataque, decidió descansar y dejar a un lado la fiesta póstuma y la muy pero muy caliente noche que iba a tener seguramente con alguna modelo preciosa.
Ella aún en su vestido hermoso, sintió vibrar su teléfono y lo sacó de su bolsillo, ese chip tan antiguo que seguía teniendo desde el campamento, ella al igual que en los otros momentos, lo sacó y lo miró a medida que se iban escribiendo sobre la pantalla sin abrir el WhatsApp de por sí desde la aplicación, sino desde otra aplicación que había creado para hackear el sistema de mensajería y revisarlos, el solo hecho de poder ver un mensaje de Kara, sea cual fuera, hacía que su corazón diera un vuelco, que su corazón se apretujara en demasía, por lo que ver el mensaje en sí era suficiente para hacerle sentir demasiado como para poder escuchar su voz, más al ver que Kara se debatía en escribir y mandar audio, varios de ellos, fue descuidada y abrió de sopetón el WhatsApp para determinar el contexto, revisando mensajes anteriores y escuchar cada audio con más facilidad que la aplicación que tenía. .
- "Kieran estoy sola, me siento sola y rota, voy a perderlo todo…" – leyó Lena en el mensaje y si bien se divirtió en un momento al escuchar ese jadeó de Kara al verla en la jefatura de seguridad, sintió todo lo opuesto en ese momento, jamás quiso hacer sentir así a Kara, por más que le había hecho lo que había hecho, ella se sintió devastada, escuchar a Kara llorar era lo peor que podía escuchar en su vida y más si se debía a ella.
Por lo que aún adolorida y sintiendo una pesadez extraña en el pecho, como más intensa, reprodujo cada último audio e ignorando el dolor inmenso en su pecho se fue a ver a Cat aún en su vestido de gala, no sin antes hacer un par de llamadas – lo necesito ahora ¡ - ordenó antes de cortar súbitamente.
Lena también ignorando que había quién la vigile en esa noche nublada.
Kara se vistió, se maquilló y con la mejor disposición que pasara lo que tenga que ocurrir, fue a ver a Cat, pensando que, si su carrera se iba acabar prematuramente y de esa forma, ella iba a presentar su mejor disposición – no sé qué tengo que aprender, pero algo aprenderé – se dijo a sí misma.
…
Kara llegó a CatCo, subió el ascensor y mientras iba subiendo, revisó su celular pensando que si Kieran leyera el mensaje se asustaría por lo que quiso borrarlo – ahhhhhhhh – jadeó después cuando vio que Kieran había leído y escuchado cada mensaje y audio al menos los últimos – mierda Kieran – eso le trajo una pequeña sonrisa para luego borrársela pensando en qué estaba pensando ella y si eso le había preocupado y justo cuando le iba a responder, las puertas del ascensor se abrieron, con lo que Kara no pudo responderle como quería.
Ella guardó su celular, tomó una merecida exhalación y salió a por todas - ¿Qué está pasando? – se preguntó al ver el piso casi vacío, sólo en ellos dos mujeres y muy poderosas, ambas discutiendo en la oficina de su jefa, según sus expresiones, nada muy airoso o con movimientos frenéticos sino muy calmadas con sonrisas afines que no llegan a serlas, como quien se "Manda al mismísimo infierno para luego preguntarse ¿Té, querida?"
Kara había aprendido a reconocer esas expresiones, al menos con su jefa, ya que Lena estaba de espaldas y aunque le viera no hubiera podido descifrar sus expresiones al apenas haberle conocido una semana aproximadamente.
Kara vio la interacción de caras de póquer por un momento más, al Lena girar brevemente su rostro antes que ella misma rompiera el protocolo y empezar a mostrar enojo, real enojo, eso le sorprendió mucho y a Cat al parecer, ambas al creer, pensaba Kara que eran ambas, ver a una Luthor romper el protocolo estoico que se manejaban desde siempre.
…
Kara entró a la oficina pensando que, si le iban a despedir, al menos iba evitar ambas mujeres se hagan daño, poco o nada entendía que dentro se llevaba otro tipo de conversación, lo propio entre mejores amigas que se conocían desde siempre, ella caminó hacia la oficina, Cat se dio cuenta al mirarle brevemente, Lena por tanto también, si la rigidez en sus hombros era un indicativo, por más que estaba de espaldas.
- ¿Qué ocurre? – preguntó firme, por más que la situación gritaba que no era su lugar a la par que la misma le decía que tenía que estar ahí, que no podía estar en ningún otro sitio, no con Lena en ese estado si el jadeo que hizo fue un indicativo más.
Cat trató de hablar – no te atrevas ¡ - gritó Lena antes de con una mano cogerse el pecho fuertemente entre una exhalación fuerte y un sonido que no fue nada natural para todas, como si Lena misma estuviera tratando de ponerse en orden, de articular su ser, pensó Kara.
- ¿Señorita Luthor? – preguntó Kara asustada caminando hacia ella.
- ¿Lena? Lena ¡ - preguntó y gritó Cat al Lena caer hacia atrás, Kara le atrapó entre sus brazos para luego recostarle en el suelo acomodando un cojín que Cat se lo arrojó al cercarse presurosa y cogerlo del sofá, debajo de su cabeza.
- ¿Miss Grand, qué ocurre? ¿Qué le pasa a su rostro? ¡Miss Luthor? – preguntó al verle abrir la boca entre grandes intentos de ella de tomar aire, a la par que tenía un agarre de muerte sobre su corazón y sus labios estaban tornándose de un color azulado.
- Está teniendo un infarto – llegó a la conclusión Cat para luego coger su celular y llamar al 911.
Esa declaración asustó de muerte a Kara, con lo que inició con lo que sabía para ayudar a Lena mientras la ayuda venía.
Kara retiró el cojín debajo de su cabeza, rasgó la parte delantera de su vestido, exponiendo parte de su seno izquierdo al Lena no llevar bra, para iniciar un masaje cardiaco sobre su corazón, en lo que Lena cogió con desesperación parte de su muslo izquierdo, Kara intercambiando el masaje cardiaco con darle respiración boca a boca – aguante ahí, aguante ¡ - le pidió.
Lena no podía hilar pensamiento salvo el – que manera más hermosa de morir – mirando los ojos azules profundos de Kara y escuchando su voz, de eso, hasta que vio su mirada nublarse de lágrimas al pasar los minutos, eso el cambió de sopetón todo, ella se iba morir y traumar a Kara de por vida, algo impensable por más que sentía tener el corazón roto por ella.
Cat miraba todo, mientras hacía llamadas desesperas pidiendo ayuda, primero al 911, luego al propio del edificio mismo que tenía un equipo muy preparado e instrumental completo, profesionales que no estaban al ser altas horas de trabajo fuera del horario laboral – se van a enterar – soltó enojada, pensado que ella debía cambiar eso y hacer lo necesario para que el personal esté presente en otro horario remunerado y con todos los derechos por ley, ya que ella no era la única en el edificio, debía haber más personas, que trabajaban ahí a esa hora.
- Mierda, mierda, vamos Lena – fueran las palabras que la sacaron de su bruma y ella se arrodillo al lado de Lena para ayudarle con las compresiones a su pecho con la finalidad de que la sangre siga siendo bombeada y no se desmaye en lo que Kara le daba respiraciones boca a boca.
- Cálmate Kara – pidió Cat para que se enfoque al empezar a derramar lágrimas del tremendo susto de que alguien se muera en sus brazos y no sólo "alguien" o "cualquiera" sino ella que desde ya, desde que reconoció hacía que su corazón salte como loco, eso y que al besarle aunque sea así, apenas un roce de labios, de esa forma, miles de recuerdos le invadieron todos a la vez como para enfocarse en algo particular, eso y el shock de toda la situación no le permitieron hacer el cruce de información de que se trataba de "ella" que era "ella", "Kieran" "Su Kieran"
Ambas siguieron haciendo aquello por unos minutos más, hasta que el sonido del ascensor sonó y de él salió un hombre corriendo frenéticamente con el uniforme propio de un técnico de la ambulancia.
- A un lado ¡ - ordenó brusco y ambas mujeres lo hicieron, él se arrodilló, vio la situación y al ver que esos masajes no hacían efecto al Lena cerrar los ojos, él le golpeó con fuerza sobre el corazón, dos fuertes golpes.
- Espera, detente, la vas a matar ¡ - gritó Kara al ver lo brusco de los golpes.
- Uffffff ¡ - exhaló Lena abriendo los ojos grandes.
- ¿Pero qué hace? ¡ - preguntó entre gritos Kara - ¿Lena, qué sucede? – preguntó viendo su expresión muy preocupada, al ella mirarle fijo al hombre.
No era cualquier hombre que trataba de salvarle la vida, Cat también se dio cuenta, Kara no, ya que cuando le miró el hombre inclinó su cabeza cubierta por su gorro, sacó una inyección desde su bolsillo y se la clavó directo al corazón, Kara gritó al no saber que pasaba, Cat le cogió fuerte la mano para que deje trabajar al hombre, ya que al reconocerlo y ver la desesperación en su rostro supo que no le iba a matar, al menos eso parecía en ese momento.
El hombre luego de ello le puso dos dedos sobre la vena yugular para medirle el pulso y al ver que regresaba lento y aunque débil, estable, se puso de pie y se fue igual de presuroso a como entró.
- ¿Pero no le va a seguir ayudando? – preguntó confundida, Cat quiso decir que él no era un paramédico, pero se contuvo al ver que los paramédicos ingresaron a continuación para llevarse a Lena ya más estable al hospital.
Cat viendo aquello dijo – Kira lávate la cara, en 5 iremos al hospital.
- Si miss Grand – replicó para después ir a hacer justamente eso, en lo que Cat pudo respirar, recostándose en su muy caro escritorio para tranquilizarse un poco y pensar que aquello no podía seguir así, Lena pudo haber muerto.
- Tendrás que arreglar tu mierda Luthor y es en serio – renegó antes de ir hacia su baño privado y retocarse el maquillaje para después salir junto a Kara al hospital.
- ¿Debemos llamar a alguien?
- Ya le avisé.
- ¿A sus padres y amigos? – preguntó mirándole mientras ambas iban en el carro – oh no – agregó al ver la expresión de su jefa.
Papá no tenía, Lilian y Lex le odiaban, amigos no tenía, salvo uno o dos que no estaban en el país.
- Pobre, no tiene amigos – susurró preocupada traduciendo el gesto de su jefa, no por chisme sino por preocupación real y ante no entender ¿Cómo el ser más noble que había conocido desde hace una semana, un amor de persona, aunque muy dificultosa de entrevistar, no podía rodearse de gente que le amara? Eso era imposible, debía haber gente que le amara, Lena estaba haciendo cosas impresionantes por la humanidad, según se enteró en su investigación por ella en sus logros científicos, así como las iniciativas que mostraba en favor de apoyar a la sociedad a pesar de que ellos la rechazasen.
…
Ambas llegaron y se acomodaron en la sala de espera, dónde Alex miró de forma extraña a su hermana desde recepción en lo que Kara le pedía ir y ver a Lena – soy neuróloga Kara.
- Lo sé, pero igual ve a verla, por favor – le pidió poniendo ese puchero tan lindo que era imposible de ignorar por nadie.
…
Una hora después…
- Kira aguarda, voy a verla, luego entras.
- Si miss Grand.
Cat Grand ingresó apenas pudo - ¿Qué carajo pasa contigo? – le preguntó ni bien verla, Lena yacía recostada en la camilla, pálida, en muy mal estado, como si se hubiera intoxicado, sólo que peor – corazón roto – leyó en la ficha al pie de su cama.
- ¿Eso realmente dice? – preguntó apenas con un hilo de voz.
- No, habla de la diferencia de sangre y la actividad en tu corazón, pero es un hecho que conozco bien querida – replicó al su marido haber fallecido por un corazón roto, al haberse enamorado de su amante y ésta dejarlo por un mejor postor.
La infamia, caray.
- Luthor – siguió Cat mirándole seria a un lado de su camilla – si sigues así te vas a morir.
- ¿Y quién se queda vivo? – apenas susurró.
- Joder Lena, entiende ¡ - le gritó.
- ¿Todo está bien? – preguntó segundos después Kara abriendo la puerta con lo que Lena se le quedó viendo – estaba gritando, perdón, hablando en voz alta y me preocupé… - empezó a divagar Kara mientras Lena le veía con ternura. Cat miró a ambas y sobre todo a Lena cuando dijo lo siguiente – señorita Kira, afuera, ahora – pidió apenas con un susurro y Kara aunque soltando un resoplido lo hizo en lo que Lena le miró enojada como diciendo "No le puedes hablar así ¡"
Ella lo hizo para probar su teoría y por lo mismo pensativa le miró unos segundos más, en los que Lena resopló bajo su mascarilla de oxígeno, Cat entonces hizo la conexión.
- ¿Es ella,verdad?
- ¿Hmmm?
- Ni lo intentes Luthor – Lena volvió a resoplar, no le gustaba que le llamaran por su apellido, Cat siguió – la rubia del campamento, las entrevistas, el corazón roto, ¿Es ella, verdad? – repitió y Lena no pudo refutarlo, uno porque estaba muy débil, otro y lo más importante, porque era verdad.
Cat conocía a Lena desde los 15 años, fue su profesora en un curso de la universidad, su mente brillante le atrajo, su personalidad y su raro sentido del humor las convirtieron en mejores amigos atravez de los años, es así que Cat conoció de primera mano el primer gran enamoramiento de Lena por cierta rubia preciosa de ojos azules.
- No es casualidad que estemos hablando de ella, se presente, y te de un infarto ante la sensación tuya de contarle todo – aunque eso no iba a ocurrir, Cat no traicionaría su confianza así.
- No es su culpa – apenas susurró Lena.
- Claro que no, es la tuya idiota – Lena volteó los ojos divertida, es en ese punto que Cat a continuación le recordó su conversación previa.
