Capítulo VIII: ¿Viaje de pesadilla o ensueño?

- Oh vamos Kar no puedes estar tannnnnnnnn molesta – su respuesta fue un silencio total – oh vamos hermanita, ni que fuera para tanto – y rayos, Kara le dedicó una mirada tan pero tan enojada que al inició divirtió a su hermana, ya que Kara nunca se la había dedicado, por ende hasta le arrulló – oh oh – acotó luego al ver que su expresión no iba a cambiar para nada y más cuando ella cruzó los brazos sobre su pecho - mierda- suspiró finalizando, pensando así que el viaje de camino a casa iba a ser larguísimo, una al lado de la otra en un asiento de avión sobrevolando el mar.

48 horas antes…

Kara desde que pisó la isla se sintió tan especial, tan cuidada, al igual que Laura.

- Eso es porque es un retiro para ricos – objetó Laura mirando alrededor.

- Se equivoca señorita.

- Ahhh ¡

- Oh lo siento – se disculpó un hombre guapo rubio, con sonrisa preciosa, que no pasaba de los 20 años, silenciando su risa ante el sato que dio Laura – soy Kevin – estrechando su mano se presentó como su asistente en la isla.

Ambas chicas después de los saludos y que Kevin cargara sus maletas hacia un auto que era el suyo, miraron hacia alrededor dándose cuenta que el trato especial no era hacia sólo ellas sino hacia todos los que llegaron, prensa en su mayoría en ese momento y hora específica, claro que también había carros más lujosos, no que el mercedes dónde iban no lo fuera, que era precioso.

- En realidad, la isla es el equivalente a un hospital enorme flotante, para enfermedades muy extrañas que afectan a individuos de todas las edades, pero sólo para aquellas catalogadas casi imposibles de resolver, a la par de tener también lugares de descanso, responso, ocio y relajación, su parte turística al lado opuesto de la isla.

- ¿Por qué aquí y porque no en un sitio céntrico? – preguntó Kara sacando su lado de reportera.

- Porque soy una Luthor – interrumpió Lena a unos pasos detrás de ellas haciendo saltar a los tres que estaban de espaldas.

- Lo siento miss Luthor – se disculpó el joven haciendo un pequeño gesto antes de retirarse con una venia suya.

Laura volvió a emitir un gritito esta vez, de agrado, casi un gemido que hizo sonrojar a Kara y mirarle con ojos abiertos mientras Lena rió dulcemente, aquello provocando un salto en el corazón de Kara y una sonrisa en todas.

- Gee, que lindo sonríe miss Luthor – Laura exteriorizó lo que pensaba Kara – y que bella es usted.

- Lau basta – susurró Kara tratando de ser lo más suave posible, aunque ambas mujeres escucharon.

- Está bien, es una reacción positiva en realidad, de la usual que obtengo al reconocerme como Luthor – observó Lena antes de abrirle a cada una la puerta del auto para que se subieran al mismo, con Kara yendo en la parte delantera y Lau en la trasera.

- Suertuda – susurró esta vez Laura.

- Lauuu – se quejó Kara mientras Lena divertida emitió una risita que hizo nuevamente sobresaltar el corazón de Kara.

Y en lo que Lena trataba de salir del estacionamiento hacia la calle principal, Kara cogió su teléfono al llegarle una alerta del WhatsApp, pensando que era su jefa.

- Quita ya esa expresión o pensará que algo raro pasa – ese mensaje fue de Laura desde el asiento trasero.

- No tengo ninguna expresión.

- Que, si la tienes, como la mía cuando pensé que mi chico me había traído una pizza calientita a las 3am y no la resaca que portaba.

Kara quiso reír, pero si lo hubiese hecho hubiera sido descortés para Lena, que sin sospecharlo miraba muy atenta a los controles que tenía que pasar antes de salir, eso sí, demasiados controles, mucha seguridad de por medio.

- Te diría que pares, pero estoy nerviosa, algo raro pasa.

- ¡Raro? Claro que es raro.

- ¿Ah sí?

- Que no me mires, se dará cuenta – regañó Laura a Kara que volteó rápidamente a mirar su celular – estamos en un viaje de ensueño, tranquilízate y disfruta.

Al terminar de leer eso, Kara silenció su celular, claro que se sentía extraña, Lena Luthor ni bien conocerla o no tan conocerla ya que no se conocían persé, estaba siendo muy atenta y encantadora con ella, cuando antes intentaba pasar el mínimo tiempo con ella, como si la evitase y ahora le invitaba a una isla paradisiaca a por un viaje de una semana, gastos cubiertos.

- "Es por la inauguración de su proyecto" – se dijo mentalmente.

- Señorita Luthor, ¿Sólo la prensa estará presente? – preguntó Laura sacando de su ensoñación a Kara.

- No, filántropos e inversores de todos los países vienen.

- ¿Inversores? – Kara retomó la conversación, mientras Laura sacó de su bolso una cámara de gran resolución para captar la charla informal en el auto no sin antes pedirle permiso a Lena que asintió y siguió conduciendo el corto tramo, no más de 5 minutos de viaje.

- Sí, inversores, la investigación científica es muy cara, aquí si bien se ayudará a muchas personas o eso espero, también se estudiará todo aquello derivado de sus propias enfermedades, entre otros temas.

- ¿Cómo un gran laboratorio científico?

- No son experimentos señorita Danvers y no se pretende lo mismo – dijo en una tensión palpable.

- A mí me puede decir Lau si desea – Laura rompió el mismo causando un suspiro en Kara y una sonrisa en Lena.

- No es lo que quise decir, ni traté de insinuar nada.

- Lo sé miss Danvers, no se preocupe, no soy mi hermano después de todo, las personas que vengan aquí no serán conejillos de indias, ¿Por qué deseo ayudarles entonces? Preguntará.

- Eso mismo – acotó Kara.

- Porque sus enfermedades si bien sean raras, no son únicas, se presentaron o lo harán en otro individuo y es mi deber como científica darles solución antes que ocurra un hecho fatal. Tengo los medios y el dinero para poder hacerlo, así que ¿Por qué no?

- Eso, ¿Por qué no? – vitoreó Laura feliz de estar a centímetros de su ¿Amor platónico?

A Kara se le ocurría varios "por qué no" pero no dijo ninguno, ya que no quería juzgar a Lena sólo por ser una Luthor, aparte de que no la conocía de nada y quería darle al menos el chance de poder conocerle en la medida que ella lo permitiera.

Kara quiso preguntar algo más, pero en los pocos minutos que transcurrió una charla informal, más que nada de parte de Laura, llegaron.

- Que bien conduce – Laura se sorprendió desde el asiento trasero, el viaje había sido suave y sin contratiempos considerando los muchos carros en los escasos cruces que hubieron.

- Me sorprendí también, ésta es la primera vez que conduzco después de varios años – sentenció Lena divertida quitándose el cinturón giró su cabeza para mirar a Laura y darle un guiño juguetón, se puso sus lentes negros, en lo que salió del auto para ser recibida por su seguridad – las veo dentro – añadió antes de irse con el asedio de unos flashes y preguntas en el aire.

Kara pensativa se le quedó mirando hasta que Laura soltó – es oficial.

- ¿Qué es oficial?

- Creo que estoy enamorada.

- Venga ya, apenas la conoces.

- Amor a primera vista entonces – soltó riéndose y descendiendo del auto, Kara la siguió en lo que otro asistente identificado como tal, recogió el coche y lo llevó al aeropuerto para recoger a otros invitados.

Media hora después

- Woahhh está tan bonita – susurró Kara desde la tercera fila de asientos en el auditorio dónde se encontraba en el lugar asignado para la prensa, Laura la miró de lado sonriéndole, Kara se veía tan bonita y adorable con esa expresión, muy diferente a la que tenía estando con Mike. Ella hizo una nota mental.

La exposición de Lena y sus dos socios inició y las preguntas de rigor después, todas fueron respondidas, ninguna se quedó en el aire, a lo largo de una hora.

- "Una postura muy distinta a la primera entrevista" – pensó Kara.

Después de dicha reunión, se dio un recorrido por el hospital y áreas adyacentes.

- Esto sí que es una pasada – soltó Laura mirando los espacios por los que le permitieron explorar, todo muy grande, muy bonito y espacioso, nuevo.

Kara al lado de Laura recorrieron todo, a la par de comunicarse con Cat para decirle las buenas nuevas y que ese mismo día por la noche le mandaría un avance.

Kara se sorprendió al conocer parte del staff médico, un par de ellos había trabajado con su madre e incluso a uno lo conocía desde pequeña.

- Hey Kar, lo que es el mundo, ven aquí pequeña – le saludó Jack, un hombre de 50 años con los brazos abiertos, Kara corrió a abrazarle, Laura capturó el momento con su cámara.

Y mientras el recorrido se daba, Lena miraba todo atravez de las cámaras de seguridad, cada movimiento de Kara, con un cúmulo de sensaciones y emociones en su interior.

Ella con una cara de póquer, sin saber cómo sentirse – joder – suspiró audiblemente estando sola en la habitación. Kara cada segundo que pasaba estaba más bonita si cabe – hermosa – replicó iluminándosele la mirada, pero que difícil había sido controlarse al mirarle tan de cerca.

- Casi arruino todo – añadió al pensar que no se pudo controlar y fue a recoger a Kara del aeropuerto, siendo ese momento cuando recordó su charla con Cat en el hospital.

Inicio de flashback.

- Eres una idiota – enfatizó con amargura y manos en la cintura en una postura dominante Cat Grand parada al lado de Lena que apenas estaba despierta con todos los monitores y sensores en su cuerpo conectados y una máscara de oxígeno.

- Dime algo que no sepa – susurró apenas en respuesta incapaz de decir nada más elaborado.

- Eres una genia y por eso que te diga idiota, pesa más y lo sabes – Lena asintió, claro que lo sabía, si estaba en una cama de hospital con su segundo infarto por un corazón roto, al ser completamente incapaz de superar el amor no correspondido que tenía por Kara – si sigues así caerás muerta y no, no será tu salida, sino que traumarás a Kara de por vida, ¿Eso quieres Luthor, tanto la odias para hacerle eso?

- No la odio, la amo – replicó lo más fuerte que pudo, lo cual sonó como un gato recién nacido enojado, para luego casi romper a llorar.

Cat que estaba emputada con ella, no pudo seguir regañándola, su mejor amiga estaba rota y ni siquiera lo sabía y no se daba cuenta o no quería darse cuenta.

- Mira Kieran – Cat limpió ambos de sus ojos con el dorso de su mano, si la quieres…

- La amo… - susurró.

- Si es así, hay de dos, o estás con ella o la dejas ir, pero realmente la dejas ir, ya que si sigues en ésta danza, acabarás muerta y ella al enterarse también, ya sea muerta en vida o la definición propia de ello. Piénsalo.

- ¿Cómo…?

- ¿Cómo ha de enterarse? – Lena asintió.

- Te lo dije Luthor, ella es una reportera estrella sólo que aún no lo sabe – para luego mirarle como insinuándole que Lena sí lo sabía pero que le hizo esa pregunta porque quería una confirmación suya y vaya que Lena lo sabía, si había seguido sus movimientos desde el día uno después que se separaron.

Fin del flashback.

Lena se tomó el rostro con ambas manos en señal de impotencia, Kara estaba tan cerca y no podía ni tocarla – maldita sea – se enojó Lena tocándose con una mano el corazón, por el coraje que hizo al recordar como terminó todo entre ambas y lo intenso que sentía por ello, así, en medio de todo su sentir, se obligó a calmarse, sí que debía tomar una decisión.

Cerca del medio día se dio el almuerzo, todos juntos, un área de inversores, otra de la prensa, otra de invitados con alto perfil y Lena Luthor estaría en ella y no en una zona privada como solía estar, sino en un lugar accesible a todos.

Kara pudo verla cerca de 10 minutos y para cuando se decidió o más bien lo hizo Laura pasar a saludarla o con esa excusa poder entablar una conversación, su asistente vino, le habló al oído y ella con expresión de poquer se levantó y se fue.

- Debe haber surgido un imprevisto – replicó Laura y Kara asintió, ahí iba su oportunidad de poder ser muy curiosa y decir que era por su trabajo de reportera y no por su naturaleza propia, para poder interactuar con ella.

Otra oportunidad perdida fue dos horas después cuando en el anfiteatro se anunció su presencia y ella no llegó.

- Algo definitivamente debe estar pasando – replico para luego mira a su mejor amiga divertida.

- ¿Qué? – replicó Laura mientras comía un bocado de su postre – está riquísimo, deberíamos tener esto en CatCo, sea lo que sea como se llame.

- No creo que podamos pagarlo.

- Eso sí… heyyyy ¡ - vitoreó cuando Kara tomó un bocado de su postre entre risas.

- Rayos – exclamó Kara cerca de las 6pm caminando cerca de la costa de la isla, pensativa en lo suyo, en como encontraba paz al no comunicarse con su novio en todo el día – eso es raro, ¿Debería preocuparme? – se preguntó al notar que, si era así, posiblemente era por las últimas acciones de él y porque posiblemente la relación se había estancado entre tantas estupideces de él y el exceso de trabajo de ella, cuando la vió - ¿Es Lena Luthor? – se preguntó viendo como caminaba por la blanca arena de la playa junto a una mujer de su misma estatura sólo que rubia, ambas parecían estar discutiendo de algo serio por el semblante de ambas por lo poco que podía ver desde ahí.

- Eso es raro – susurró ya que durante todo lo que había investigado Kara atravez de años por temas de "trabajo", era sólo una vez que le había visto perder la compostura y no lucir su expresión de póquer.

Kara las miró un largo rato y al ver que la conversación se incrementaba en tensión, decidió acercarse minuciosamente a ambas por un lateral a ver si descubría algo, sólo para poder evitar un lío más grande del que parecía estar ocurriendo.

Ella muy al estilo encubierto se mantuvo así por muy corto tiempo, más que nada por su mejor amiga Laura.

- Hey Danvers ¡ - gritó al verla detrás de un arbusto, eso alertó a las tres mujeres.

Laura se acercó para darle un abrazo, Kara roja salió de su escondite para darle un abrazo a Laura que la miraba extrañada por su expresión – gee, te voy a matar ¡ - susurró Kara en el oído de ella que entendiendo la situación soltó a reír profusamente.

- Ni te está mirando – acotó Laura para defenderse viendo que, de hecho, sí, ambas mujeres se habían percatado de la situación, más en ese momento, Lena se encontraba de espaldas muy tensa mientras que su acompañante tenía una sonrisa enorme en su rostro.

Lena susurró algo, sin embargo, por la distancia, cinco metros talvez, ninguna de las dos la escucharon, más si Laura tenía que apostar juraría que fue "ni te atrevas" o algo parecido, al ver el lateral derecho de su rostro, pero no estaba segura de ello.

Kara de espaldas no se dio cuenta de ello, Laura miró que la mujer a lo lejos se acercaba a ambas y - ¿Señorita Danvers?

- ¿Sí? – preguntó Kara aún rojita girándose hacia ella.

- Señorita Danvers – repitió esta vez sin el dejo de pregunta en su voz y Kara asintió – soy la doctora Rojas, podría acompañar a mi paciente, tengo unos recados que hacer y podría necesitar ayuda y algo de tiempo – expresó mirando a ambas pidiendo la ayuda de Laura que asintió retirándose junto a la doctora sin esperar la respuesta de Kara que asintió a su espalda.

Tanto la doctora como Laura caminaron hacia el estacionamiento del restaurante, la última volteando y haciéndole unas señas a Kara para que vaya con Lena y "aprovecha", diciéndole eso con señas, Kara se puso más roja si cabe y se quedó quieta por un momento, de eso hasta que vió como Lena se tocaba el corazón, preocupándole eso, fue rápidamente a su encuentro.

- ¿Se encuentra bien? – preguntó cogiéndole de la cintura al ver que se mareaba.

- Woahhh – pensó luego Kara al Lena mirarle, siendo sus ojos hipnotizantes, ella sintió un dejabú inmenso y precioso, una calidez tal en su corazón que le mareó, más se obligó a no ceder al estar sujetando a Lena Luthor por su cintura.

Ambas se miraron en silencio, con la playa detrás, el sol naranja descendiendo y perdiéndose a lo lejos, el clima cálido y la brisa invadiendo sus sentidos.

Ambas se miraron, realmente se miraron al alma y…