Capítulo IX: ¿Viaje de pesadilla o ensueño? Parte II
¿Y?
- Gracias Kira.
- Soy Kara, Kara Danvers – replicó ella siendo aquello lo que la sacó de su ensoñación, sin embargo, no la soltó de su cintura. Lena le sonrió con ternura y Kara adoró cada instante de aquello – ésta sonrisa me gusta mucho más en ud.
- ¿Hmmm? – Lena murmuró mirando sus labios, pensado lo cerca que estaba de robarle un beso, estando en su memoria muy presente, la última vez que le hizo el amor, la última vez que tuvieron intimidad y la última vez que le besó, en ese orden, ya que la última vez que le besó fue antes de romper y la última vez que fueron "íntimas" en todo sentido realmente, fue mucho antes que eso, fue días después de que hicieran el amor.
Inicio de flashback…
Lena de 16 años, estaba aburridísima, sola en su cabaña con un dolor de cabeza que le volvía loca, dispuesta o más bien obligada a esperar a que volvieran los demás a sus propias cabañas después de que pasaran toda la tarde en el lago esa tarde de verano.
- Tenía que golpearme la cabeza contra ese tronco – renegó rememorando como casi se rompe la cabeza al haber esquivado una mata de espinas mientras caminaba en el bosque, más al haberse estirado con rapidez se había dado un buen golpe al cráneo contra una rama gruesa de un árbol frondoso que no vió, un golpe que le hizo ver negro y arrodillarse del dolor ante la risotada de sus compañeras que la tildaron de torpe.
Y de torpe tenía poco, no fue por eso el golpe, sino porque Kara, su novia, Lena sonrió muy bonito ante ese hecho, iba por delante tipo Lara Croft en su pequeño short liderando el camino y ella muy atenta a su amor, iba de despistada la ruta, tratando de ponerse al día con ella sin ser muy evidente y que los demás se dieran cuenta.
Es ahí que se golpeó, Kara no se dio cuenta al estar de espaldas y muy por delante con todas las chicas de por medio, otro monitor sí, que ayudó a Lena a llegar a su cabaña para que descanse después de haber sido checada por la enfermera.
- Ufff y con el calor que hace, joder – renegó sacándose la polera y quedándose en short y bra ya que era su cabaña privada y nadie podía acceder a ella después de poner la contraseña, contraseña que sólo sabía Kara y ella.
Lena trató de descansar, de realmente descansar, de conciliar el sueño ayudándose del recuerdo de su novia sonriéndole, besándola, haciendo ejercicio, ufff, de todo lo que hacía su nena, le encantaba y más.
…
Al paso de unos quince minutos, ella creyó escuchar ruido por fuera, pero lo dejó pasar, estando a nada de dormirse y con el calor que hacía, eso hasta que sintió unos deliciosos labios con los suyos imposible de no identificarlo gimiendo en el corto beso a su pesar.
- Kieran maldita sea, ¿Acaso sabes cómo de preocupada estaba cuando me enteré que te habías desmayado de dolor? – preguntó Kara de 21 años sentada a su lado enojada y sudada por haber corrido hacia verla ni bien se enteró.
Lena no se había desmayado, las otras adolescentes y adultos jóvenes lo habían exagerado y Kara se lo había creído.
- Estás jodidamente caliente – Lena con ojos nublados de amor reconoció.
- No me cambies de tema – objetó Kara preocupada tocando con la yema de sus dedos su cabeza.
- Auuuuuu dueleeee – se quejó Lena no porque le doliera tanto todo o tuviera algo roto que no era el caso, sino porque el punto donde le tocó estaba muy sensible y también porque se quería dejar mimar por su novia, sabiendo que le iba a dar extra caricias por lo ocurrido y eso último le sobrecogió con calidez a Kara, ya que desde que le había conocido para su Kieran expresarse era muy complicado, pero poco a poco se estaba soltando con ella y eso era muy importante.
Kara se subió a horcadas y le besó primero con mucha delicadeza y luego de forma apasionada, hasta que la necesidad de respirar se hizo presente para luego suspirar sobre sus labios – no seas idiota, ¿OK?
- Hmmm – murmuró con los ojos cerrados incapaz de poder procesar nada, eso hizo sonreír a Kara con adoración para después sentarse a horcadas propiamente dicho.
- Mierda – gimió notando y prestando atención al cuerpo de su Kieran, ella se veía "perfecta" ante su mirar.
- Kar si me vas a regañar – Lena contestó sin darse cuenta de que su amor la miraba así ya que tenía los ojos cerrados para luego gemir cuando ella repartió besos deliciosos por su cuello y hacia su clavícula a la par de recostarse sobre ella haciendo presión en todos los puntos correctos.
- Sabes, puedes tocar dónde quieras – susurró directamente sobre su oído causado Lena jadeara de manera tan pero tan adorable que Kara se derritió de amor por ella decidiendo reírse en su cuello con lo que Lena se sonrojó esta vez por aquel gesto y no del calor que hacía, para luego Kara iniciar una guerra de cosquillas que dejó a ambas de lado riendo y mirándose embobadas, de eso hasta que Kara se quitó la playera porque realmente estaba sudada y no quería eso entre ambas, con lo que Lena volvió a jadear ahí mismo por la visión de los abdominales de Kara y con su propuesta en la mesa, acarició cada cuadradito entre besos robados hasta que las cosas se pusieron más calientes.
- Por favor – susurró Lena sobre sus labios.
- ¿Estás segura? - preguntó con ambas frentes juntas y mirándose a los ojos, Kara jugando con su nariz, la nariz de su Kieran - ¿Estás segura? – volvió a preguntar casi desesperadamente por una respuesta positiva y Lena lo hizo robándole el aliento con un beso.
- Auuu auuu auuu – se quejó luego al moverse hacia delante por un giro brusco de su parte.
- Tiéndete y no te muevas, ok – pidió Kara recostándola, mientras se acomodaba un mechón de cabello detrás de su oído.
- Pero…- se quejó y ni pudo terminar de decirlo.
- Pero – interrumpió ella y seductoramente añadió – voy a sacudir tu mundo mi amorrr – añadió antes de coger la mano de su Kieran y pedirle que le desabroche su brazier con lo que Lena volvió a jadear al ver senos tan hermosos, los primeros y los que más le importarían a lo largo de su vida.
A partir de ahí todo fue orgánico, como si el baile sensual entre ambas fuera una extensión más de su cuerpo, Kara guiándole todo el tiempo con mucha delicadeza y ¿Amor? Cumpliendo su palabra tal cual, claro que iba a sacudir su mundo, ella haciéndole un striptease para desnudarse, Lena con los ojos muy grandes, a más no poder y una expresión de adoración inmensa a su Kar que se derretía por cada cosita que hacía su Kieran
Ambas hicieron el amor tantas veces como Lena descubrió le era posible en ese momento.
Lo que siguió fue incluso mucho mejor que lo que pensó podía ser Lena.
Ambas se acurrucaron desnudas, intimidad y perfección plena, piernas entrelazadas, frentes unidas, la yema de Lena recorriendo los cuadritos de los abdominales de Kara y ella acariciando a su Kieran y haciéndole sentir amada.
- Te amo – susurró Lena.
Kara luego se daría cuenta que fue su primera vez, para Kara con una mujer y para Lena su primera vez desde siempre, al igual que se daría cuenta que Kieran dijo "Te amo". Kara en ese momento lo atribuyó al hecho de hacer el amor y lo dejó pasar, al pasar los días se daría cuenta también que no era por eso, su Kieran realmente la amaba, al pasar los días se dieron su último beso y luego rompieron antes de irse del campamento para no volverse a ver más.
Fin de flashback.
- ¿Se encuentra bien?
- Sí – sentenció Lena y ambas se separaron a regañadientes, aunque no tanto.
- ¿Me permite ofrecerle mi brazo? Puede parecer anticuado, pero no la quiero dejar ir así, no después de dos infartos y un mareo – Lena volteó los ojos divertida y se apoyó en su brazo, Kara sonrió enorme y precioso, con el sonido del corazón e ambas armonizando en el fondo.
Ambas caminaron en silencio por un corto momento.
- Me asombra no ver nada acerca de mi salud en la prensa.
- No debería, asumo que cubrió todas las probabilidades – replicó Kara y Lena le dedicó un pequeño atisbo de sonrisa y aquello ufff, hizo sentir de maravilla a Kara por lograr ese pequeñito efecto en la mismísima Lena Luthor – aparte que, si bien mi deber es informar, no informaría aquello y si pudiera usted no dejaría se publique.
- ¿Por qué no lo haría? – preguntó ignorando lo último.
- Porque no me aprovecho de nadie en esa situación, usted está logrando su propio nombre atravez del tiempo y no soy de la que hace mecha en árbol caído, no es mi forma de proceder.
- Hmmm – murmuró Lena para luego seguir, ambas caminando a lo largo de la playa con el agua tocando sus pies cada tanto para luego ir y venir con el vaivén de las olas.
Kara la miró de reojo, Lena parecía estar tranquila, mas nunca se sabía, ella tenía una expresión de poquer perfecta y no podía leer lo que su mente procesaba.
Ambas caminaron un momento más, hasta que Lena pidió sentarse un rato a esperar a su doctora para luego retirarse juntas, ya que su doctora se iba a ir al estacionamiento y regresaba, no tendría que tardarse tanto - ¿Por qué está tardando tanto? – se preguntó mentalmente no porque estuviera incómoda, que, si lo estaba, pero no para mal, sino porque no se sentía capaz de controlar sus emociones si compartía mucho tiempo con Kara, su corazón ya golpeaba a lo loco y Lena estaba rogando internamente que Kara no se diera cuenta.
Kara notó en un pequeñísimo gesto de Lena dicha mirada y antes que se vaya, dijo – sé lo que usted tiene – Lena que estaba sentada a su lado en una banca, pero mirando hacia la playa volteó a mirarla, levantó una ceja como retándola a que siga, Kara siguió – usted tiene… no me sé el nombre científico, pero hablando en cristiano es "Corazón roto".
- ¿Cómo…? – empezó a enojarse Lena, pero Kara no le dejó seguir interrumpiéndole abruptamente.
- El corazón roto se produce cuando amas tanto a alguien, tanto que el amor por ésta persona, ente, medio o posesión, lo cual no creo que sea su caso, pienso que es una persona, usted ama tanto a esa persona que el no tenerla causa un desbalance del bombeo de sangre por el corazón causando no se irrigue una parte y muera de un corazón roto.
Usted es más que eso, más que todo, ninguna persona vale tanto como para morir por ella o por él, sé que no tiene hijos(as) y no creo que trate de su madre, pudiera ser su abuelo…
- Detente ahí ¡– siseó con fiereza incapaz de permitirle hablar de su abuelo, sobre todo a ella y Kara de verdad que se intimidó, pero no se detuvo, ya había iniciado y no iba a parar, no cuando estaba en una misión, en la de posiblemente salvar la vida de Lena Luthor y si el precio pudiera ser su disgusto por un tiempo, creía poder permitírselo.
- No.
- ¿No? – preguntó con incredulidad abriendo los ojos e inclinando su cabeza hacia atrás, ya que nadie le decía que "No" hace mucho tiempo, desde que se despidió de Kara en el campamento.
- No, usted tiene el síndrome de corazón roto, podría fallecer en cualquier momento y ¿Por qué, por quién? Le apuesto a que esa persona ni siquiera piensa en usted, ni siquiera le importa y está con un pendejo o pendeja de mierda al azar por ahí riéndose y follando como conejos…
- Suficiente ¡ - le gritó poniéndose de pie, Kara hizo lo mismo tratando de acercarse, pero Lena levantó una mano entre ambas para que no se acerque.
- Señorita… - Kara intentó seguir, pero Lena no estaba para el caso, no iba a permitir que nadie difame a "la versión de Kara perfecta que guardaba en su memoria" aquella era intocable y ni siquiera la Kara actual la iba a difamar.
- He dicho suficiente ¡ - y aunque ésta vez no gritó, su voz sonó como el siseo del mismo engendro del mal, un tono que Kara nunca había escuchado, aquello fue determinante y el hecho de que no gritara fue peor, Kara podía lidiar con eso, no con, con… ¿Con? Con lo que fuera que estuviese pasando en ese momento - ¿Quién te dió el derecho de hablar por ella? ¿Acaso sabes quién es, a qué se dedica, si es buena persona, si es amable…?
- No…
- Pero nada, te dije que no me interrumpas – esa sentencia provocó un hincón en el pecho de Kara, la única vez que al tuteaba y era bajo ese concepto.
- ¿Acaso sabes lo valiosa que es, cuanto amor…?
- Señorita Luthor – interrumpió la doctora que viendo lo que ocurría a la distancia se acercó corriendo junto a Laura - ¿Está ocurriendo algo?
Lena dejó de hablar para luego mirar acusadoramente a su doctora y decir - estás despedida –para luego irse con prisa de ahí.
- Oh mierda, ¿Qué pasó Kar? – de Laura que preocupada miraba a su mejor amiga atónita.
- Hice que te despidieran, lo siento – se disculpó Kara con la doctora cuando pudo salir de su ensoñación.
La doctora bufó para luego decir – me despide cada tanto, ya es normal, no es en serio, te veo luego Kara Danvers – se despidió de ella estrechando su mano ante el gesto confuso de Kara – Lau, hasta pronto – de ella se despidió con un guiño coqueto que hizo sonreír a Laura y a Kara voltear a mirarle más confundida.
- ¿Qué? – preguntó la aludida levantando ambos hombros.
- No sé qué carajo acaba de pasar – de lo más descolocada.
- ¿Por qué no me lo cuentas mientras comemos algo? – pidió cogiendo su mano yendo ambas al restaurante a por un snack.
…
- ¿Puedes parar ya?, que no puedo caminar tan rápido como tú – pidió.
Lena entró al hotel donde se hospedaba en completo silencio junto a la doctora en lo que subían el ascensor.
- ¿No me vas a hablar o qué? – preguntó y no obtuvo respuesta, al menos no, hasta que ambas entraron a su departamento.
- Hija de puta, ¿A qué estás jugando?¡ - giró Lena y poniéndose de frente le gritó a Andrea, ella levantó sus hombros haciéndose la desentendida, Lena entonces se obligó a cerrar los ojos y respirar para calmarse.
Andrea rodeó con ambos brazos a Lena en un abrazo apretado que si bien en un inicio Lena se tensó luego se dejó estar para suspirar en su hombro – shhh shhh mi Lee – susurró besando su cien - sé que talvez el método no fue el más idóneo – Lena jadeó en ironía en su hombro – pero tenía que ver, realmente poder analizar tu situación…
- ¿Y? – preguntó interrumpiéndola y Andrea rio por su prisa, Lena gimió y Andrea besó su cien antes de seguir – y hoy me quedó muy claro – dijo distanciándose de ella para poder mirarle – muy claro Lee – repitió cogiendo con ambas manos sus mejillas – esa mujer es muy importante para ti y ni intentes negármelo – Lena asintió, para qué negarlo, no había forma de hacerlo – así que hay de dos, te decides a hacer un movimiento sobre ella o la dejas ir y cuando la dejas ir, me refiero a la dejas ir y punto, nada de ser amigas, ni "stalkearla" – Lena infló sus mejillas como una ardilla a la par de marcar su entreceño al cual Andrea lo disolvió con la yema de sus dedos dulcemente antes de seguir – a que si es tan importante para ti, no creo que puedas tolerarla tenerla como amiga, así que decídete y hazlo pronto, ¿Ok? – Lena asintió triste ya no enojada – y para que me recuerdes – añadió divertida ante un jadeó de Lena por el tremendo beso que le dio en los labios como despedida, para después guiñarle un ojo e irse riendo.
Lena suspiró, pero ya no triste, incluso divertida por la audacia de su mejor y una de sus más grandes amigas, la segunda era Cat Grand, se desnudó y se dirigió al jacuzzy y ahí se detuvo a pensar en lo dicho por ella, realmente debía tomar una dirección a su problema y con ello en mente incapaz de poder seguir tan cerca de Kara y sin hablarle, decidió finalmente ir a divertirse por la noche en un lugar al que le había hablado Andrea y luego a recluirse a seguir en sus investigaciones científicas.
…
- Y así terminó – finalizó Kara contándole todo a Laura que bebiendo lo último de su copa estaba muy atenta a todo.
- Rayos y yo que creía que mi ex era complicado.
- Ella no es mi ex, ni siquiera es mi nada, apenas me habla.
- ¿Entonces por qué te preocupas tanto por ella?
Kara suspiró para luego seguir – porque es estúpido morir por amor, no lo entiendo.
- Entonces no has estado enamorada.
- ¿Qué?
- Cuando te enamores, te volveré a preguntar lo mismo.
- Mi respuesta no cambiará aparte de ¿Qué hablas? Estoy con Mike como 10 años ya.
- Peor ciego el que no quiere ver – pensó Laura mirándole a la par de pensar que no podía interferir en su relación o ¿Sí?, una sonrisa traviesa se formó en su rostro.
- A veces me da miedo cuando haces eso.
- Sí, sí – desestimó ella proponiéndole por la noche ir a por un bar.
…
Y ahí es cuando ocurrió…
Kara ingresó en la noche a un bar, era uno elegante, había dos áreas, una dónde había mesa con sillas y la gente bebía, conversaba y jugaba, la otra área estaba a la izquierda bajando una escalera corta de apenas 10 escalones anchos, Kara por curiosidad fue hacia allá con Laura que estaba re emocionada por tanto detalle y lujo del lugar.
- Joder ¡ - Kara exclamó asombrada por lo que vio.
El lugar tenía luz tenue, zonas repartidas, muy amplio, una barra completa con todos los licores imaginables, parecía haber temática de disfraces, la mayoría tenía un disfraz o antifaz, todos se divertían.
- Woahhhh ¡ - exclamó Laura tan asombrada y feliz, al acercársele un mesero sin camisa y musculoso, abdominales perfectos, con jean, sandalias y una corbata michi, guapo el chico, le alcanzó su primer trago – el primero es gratis – dijo con un guiño antes de ir a atender a otra mesa.
- Oh vaya – siguió Kara al ver que los meseros eran tantos chicos como chicas hermosas con una falda suelta corta y un top mostrando sus abdominales o vientres, lo más hermoso de ellas su sonrisa contagiosa y esa vibra tan genial que se cargaba.
- Mierda, me encanta éste lugar, podría quedarme aquí definitivamente una semana – soltó en voz alta y un mesero le dijo que todos los días eran de temática diferente – aún mejor- añadió.
Y mientras Laura estaba embobada con ambos meseros, una mujer que le guiñó el ojo, el chico que le trajo su trago, a Kara le había llamado la atención otra persona y no cualquiera, sino ella.
- Kieran – susurró apenas audible para ella mirando hacia el frente dónde su Kieran bailaba alegremente en medio del salón – es ella, tiene que ser ella – replicó caminando hacia ella con su corazón latiendo a mil en sus oídos…
