Capítulo X: ¿Viaje de pesadilla o ensueño? Parte III

- Kieran – susurró apenas audible para ella mirando hacia el frente dónde su Kieran bailaba alegremente en medio del salón – es ella, tiene que ser ella – replicó caminando hacia ella con su corazón latiendo a mil en sus oídos…

Lena había ido a relajarse tal cual lo sugirió Andrea, ambas disfrazadas según la temática de esa noche, al igual que más del 80% de gente que había ido a divertirse. Lena con un disfraz de Harley Quinn con cabellera rubia y el rostro pintado en especial la parte de los ojos que estaba como muy lesionado, de varios colores y sangriento, Andrea con el disfraz de una pirata sexy.

Lena estaba bailando en medio del salón, fascinada con la canción que estaba sonando dado que era aquella que compartió con Kara una vez, cuando alguien, una mujer por lo suave de sus manos, le cogió fuertemente la mano y la arrastró hacia un ala privada a la derecha dónde decía "Sólo personal autorizado" que tenía la luz muy tenue, oficina del encargado (En ese caso de Lena cuando ella estaba en la isla) empujándola contra el escritorio.

- Hey,¡ – soltó mientras era arrastrada hacia aquel lugar más discreto, para luego callarse de sopetón al ver a Kara frente a ella con lágrimas no derramadas en su mirar muy emotiva.

- ¿Kieran eres tú? – susurró apenas.

Y Lena al no creer haber escuchado lo que escuchó, de todas maneras, preguntó preocupada - ¿Qué ocurre? –fingiendo el acento marcado que llevaba en ese entonces al ver esa expresión en ella, repasando mentalmente todos los hechos que había cubierto y si se le había pasado alguno con respecto a la seguridad, salud, bienestar, vida de Kara, su hermana, sus padres, hasta el imbécil de Mike, algo que pudiera ponerle mal.

Realmente se estaba preocupando con el silencio de Kara cuando ella giró, fue a la puerta puso el seguro y volvió hacia ella para luego mirarle decidida, Lena cerró los ojos pensando que le daría una bofetada o algo similar, en un ambiente de lo más tenso.

- Ughhh – se le salió el aire cuando Kara se arrojó contra ella, abrazándole fuertemente para luego sollozar – hmmm – gimió por el aire y Kara al notarlo se separó de ella al pasar los minutos.

- Maldita sea Kieran, ¿Qué carajo? ¿Por qué te desapareciste sin más? Contéstame ¡ - gritó un par de veces repitiendo lo mismo sin parar mientras Lena le miraba atónita al haber oído como le llamaba "Kieran" y no "Lena" - contéstame - repitió hasta perder la cuenta de las veces que las decía, pero Lena estaba igual de atónita y shockeada que Kara, no sabía qué hacer, su cuerpo le decía "Vete, corre" su corazón "Quédate" su cerebro estaba en cortocircuito.

- Es así, ¿Será así? – preguntó Kara entre sollozos con ambas manos en su cintura, ya llorando para ese momento.

Laura que le había visto irse con una chica guapísima hacia una zona más privada, no le siguió y se fue a la barra para hablar con la chica que hacía las bebidas – hmmm – gimió al verla.

- ¿Te ha gustado? – preguntó y ella asintió - ¿El trago? – señaló luego.

- Oh si, si – replicó Laura riendo, la hermosa mujer también rió.

De pronto la idea de que pudiera enamorarse de una mujer no sonó tan absurda para Laura, toda la vida había creído ser heterosexual, más al estar ahí y ver a esa mujer sonriéndole bonito, a la doctora o a la misma Lena Luthor, todos sus paradigmas se sacudieron - ¿Podría ser? – se preguntó seriamente y no tan en broma como venía haciéndose todo el día.

Laura se imaginó desayunando con Lena, en su sonrisa y suspiró por la imagen que se formó, aquello sonaba idílico.

A la par que Andrea se puso a buscar a su mejor amiga y al no verla, se dispuso a ver las cámaras de seguridad, su amiga no era la del tipo que se va con alguien al azar, aunque debería hacerlo para variar, sus ligues eran más intelectuales o programados (en cuánto a llamar a sus "amigas con derecho") aquello que enganchaba a Lena aparte de lo guapo(a) que tenía que ser esa persona, sobre todo era su mente, debía ser alguien inteligente, con un sentido extraño de humor como el suyo, por ello en las pocas veces que salía por su cuenta y no era obligada por algún compromiso, se terminaba yendo sola.

Andrea con eso presente en su mente, ingresó al ala de seguridad, pidiéndole al asistente que estaba monitoreando todo – fuera – y él lo hizo reconociendo que su segunda jefa estaba cabreada, lo usual en ella.

Andrea checó cada filmación incluyendo aquellas cámaras a la que sólo tenía acceso ella y Lena para checar dónde estaba con un toque de preocupación en su mirada.

- Es así, ¿Será así? – preguntó entre sollozos con ambas manos en su cintura, ya llorando para ese momento Kara.

Lena le miraba como congelada, Kara estaba llorando pidiéndole explicaciones cuando si se las debía, lo reconoció, pero más se las debía Kara, por lo que no sabía cómo comportarse, si al estilo "Tú me rompiste el corazón" cosa que pensó que no, porque era la verdad y no quería que Kara se sienta culpable ni volver ser vulnerable ante ella o el estilo "¿Y tienes el descaro de preguntarme?" tono y con respecto a sus emociones estaba totalmente saturada, al punto de entrar en Shock.

Kara se limpió con su pañuelo sus lágrimas y nariz, para luego volver a llorar y mirar el estado de Kieran que le miraba atónita y más cuando gritó – no ¡ - cuando Kara quiso prender la lámpara de la mesada para que haya más luz, notando ahí que la voz de su Kieran también estaba entrecortada.

Ambas se miraron en igual estado, para luego a Kara ganarle el sentimiento e ir hacia ella que dio un paso hacia atrás, Kara le tomó el rostro con las manos y le estampó un beso que supo a gloria, a tocar el paraíso, ambas gimiendo al instante, Lena cogiendo su rostro también, un beso para nada tierno o suave, uno apasionado y hasta un poco brusco por ratos, un beso esperado y ansiado por más de cinco años.

Y aunque había pasado tanto tiempo, sus labios se reconocieron al instante, como si tan sólo se hubieran besado hace instantes, sus lenguas, todo su ser, todo de una era cómplice la otra, como si el rompecabezas hubiera finalmente encajado.

Aquello para Lena fue decisivo en lo que quería, aquello para Kara por primera vez en toda su vida entera, no le asustó, es en ese momento y en esos instantes que ella lo sintió, tan intenso y tan directo como un gancho al corazón, ella finalmente lo supo, era su Kieran, la había encontrado y también algo más definitivamente.

Kara soltó el rostro de su Kieran sólo para cogerla de ambos muslos y sentarla sobre la mesa entre jadeos y gemidos, todo bajo la intensa mirada de Andrea que miraba todo con un toque de ¿? No podía identificar el sentimiento que tenía, ella era la mejor amiga de Lena, sabía todo sobre ella y Lena de ella, pero al verla siguiendo exactamente el consejo que le dio, no supo identificar porque su corazón empezó a doler, osea ella antes había visto unos ligues de Lena y viceversa - ¿Qué ocurre? – se preguntó al no saber que estaba sintiendo precisamente y al verlas besarse intensamente decidió apartar la mirada y dejar de ver, de eso hasta que su mirada se fijó en otra cámara y algo que estaba pasando - ¿Qué carajo? – se preguntó cerrando ambas cámaras, sobretodo checando que la cámara dónde estaba Lena no estuviera abierta para nadie que no tenga su contraseña de 10 dígitos entre letras, números y símbolos.

¿La razón? Aunque obvia para ésta situación, Lena y Andrea eran socias por lo que tenían cámaras escondidas básicamente en oficinas suyas por toda la isla y lugares importantes a las que sólo podían acceder ellas y aquellas que eran visibles para el personal de seguridad que vigilaban todo 24x7.

Andrea caminó hacia afuera siguiendo su instinto de que algo estaba definitivamente por pasar y no era bueno.

Kara y Kieran se siguieron besando intensamente.

Kieran obligándose a mantener sus manos en el rostro de Kara dado que existía este lío entre ambas y aunque quería tocar hasta el último centímetro de su Kara, no quería faltarle el respeto para cuando ella se enterase de que era Lena y todo lo demás.

- Tú puedes tocar lo que quieras – repitió la frase que le dijo la primera y única vez que le hicieron el amor.

Lena se apartó abrumada por la sensación, ella quería hacer de todo con Kara, pero no así, no en esa situación, no cuando su corazón estaba como loco y su cerebro hecho papilla.

- ¿Qué ocurre? – preguntó después de repartir besos sobre su cuello y clavícula, para después colar su mano debajo de la parte superior de su disfraz, acariciar por encima del bra su seno y notar que además de tener el pezón erecto por lo excitada que estaba, había una cicatriz por encima de su corazón, ahí es cuando ambas se paralizaron.

Es ahí que Kara sintió desmayarse – hey, hey, Kara – susurró y repitió varias veces Lena preocupada, con ella en sus brazos incapaz de dejarle sin más – arriba, despierta – le pidió después de un buen tiempo de verle mareada e incluso somnolienta.

Lena intentó sentar a Kara sobre el escritorio, ella gimió y tomando con las dos manos su rostro le besó apasionadamente con todo lo que tenía, ambas jadeando por la intensidad de la misma, para luego Kara meter ambas manos debajo de su polera y acariciar el abdomen de su Kieran, amasar sus pechos con lo que ella volvió a maldecir.

Kara murmuró algunas palabras entre los besos, pero ni la cercanía extremadamente íntima pudo hacer que Lena procesara y entendiera ninguna, acaso si quiera podía pensar en ese momento, al menos no hasta que una sorprendida Alex abrió la puerta y – auuuuuu – gritó por el tremendo golpe que recibió en el rostro que le hizo caer al suelo, escuchando desde ahí entre gritos como Kara era arrastrada fuera por su hermana, gritos de ella y forcejeos entre ¿Andrea y Maguie? Para luego escuchar llamadas de – seguridad – y las voces de ellos pidiendo que todos se fueran a la calle.

Fuera del recinto…

Kara y Alex discutían intensamente, Kara por querer volver a entrar, Alex por el estado de su hermana, si casi iba media desnuda de la parte superior y porque pensaba que si su hermana no hacía eso de ligar con quien sea, la persona en la penumbra junto a ella podía estar aprovechándose de ella a la par de pensar también que Lena Luthor tendría algo que ver con esto o con lo póstumo que podría pasarle a su hermana en esa isla teniendo obviamente el peor concepto de Los Luthors.

Maguie re confundida porque incluso en esa luz tan tenue creyó oír desde el suelo a alguien que no veía hace mucho, precisamente 5 años y pocos meses - ¿Podrá ser ella? – se preguntó internamente intensamente, hasta que la discusión entre Kara y Alex se fue más allá de lo normal y tuvo que pararla al Kara darse cuenta que no podría volver a entrar al club.

Fin de flashback.

- Ok, lo entiendo, pero no vas a hablarme más, ¿Es así? – preguntó Alex sentada al lado de su hermana ni bien llegaron al departamento que compartían juntas.

La respuesta de Kara fue ingresar a su cuarto y cerrar la puerta con mucha bravura.

- Parece que no – soltó Alex mirando a la puerta y luego a su novia quien fue la última en entrar.

- No me mires a mí, ¿Qué esperabas cariño? Si estaba besando a su Kieran, Alex, a KIERAN ¡ - gritó.

- Tú creíste que había muerto porque luego ya no la encontramos más.

- Por experiencia propia Alex, nadie desaparece así, siempre hay un rastro y no hay nada, ni mis contactos en otros países pueden encontrarla.

- Ya, pero no has checado todo.

- Claro que no, soy de la policía, no del FBI, pero los principales sí – Alex negó con la cabeza y Maguie siguió – ¿Acaso puedes entender que estaba besando a su Kieran y tú la apartaste de eso? – Alex quiso interrumpir, pero Maguie no la dejó – no cariño, no, aparte de que viajaste a otro lado sólo para estar detrás de ella. Tiene 25 años, amor, no diez.

- Es mi hermana ¡, además que viajaste también.

- Viajé para que no cometas una locura….

Kara desde su lugar dentro de la tina del cuarto de baño encendió su estéreo a gran volumen para no escucharlas discutir acerca del lio bizarro de su discusión, a la par de minimizar su propio ruido mental, sin saber cómo sentirse en ese momento entre otras cuestiones aún más importantes.

Kara por primera vez en mucho tiempo no pudo articular un pensamiento serio ni conjugar alguna idea, sólo se quedó en medio de su agua tibia hasta que ésta se puso helada y aún después de eso con una expresión indescifrable y las llamadas cada tanto a su puerta no de Alex, a la cuál era más que claro no le iba a responder por aún encontrarse muy enojada, sino las póstumas de Maguie.

- Cariño, sea lo que sea que haya ocurrido, puedo ayudarte, te prometo no juzgarte, sólo ábreme cielo, me estoy preocupando – dijo tocando su puerta y como no lo abrió, a los quince minutos abrió la puerta con las habilidades que tenía – Kar no te preocupes que tu hermana se ha ido al hospital, le he obligado – mirando el agua y probando su temperatura - oh cariño, te vas a resfriar – añadió luego para después abrir el grifo de agua caliente para regular la temperatura, echar unas especias aromáticas, hacer burbujas, para fomentar un baño relajante y ya con eso buscó una pequeña jarra y se sentó a su lado, ayudándole con ello a humedecer su cabellera con agua tibia.

Ambas pasaron un ratito en silencio, hasta que – ¿Algo que quieras compartir amor? – preguntó llamándole con ese apelativo de cariño viendo en ella nada más que su hermana menor, su familia, Kara con un puchero asintió para luego derramar su corazón con ella.

Lena por su lado no dejaba de trabajar obsesivamente aún en la isla dispuesta a ocupar el máximo de minutos al día posibles su mente y no pensar en Kara y como su beso le transportó a aquel paraíso momentáneo que tuvieron unos instantes.

- Llevas casi dos días despierta, te vas a enfermar, te hará daño.

- No me importa.

- Ni siquiera has comido.

- Que no me importa Andrea, basta ¡- pidió firme.

Andrea se paró detrás de su amiga que trabajaba al lado de su terraza con esa vista de ensueño pensando cómo podía convencer a su mejor amiga talvez no a reconocer sus sentimientos, ya que estaba claro que ni los quería asumir para ella misma, pero al menos a poder hacer catarsis y que duerma un poco.

- Ok – dijo inclinándose detrás de ella y mirando los datos que furiosamente tipeaba Lena – estoy seguro que Sr Bigotes es el nombre del gato no del inversor y que 141 millones de dólares es demasiado para comprar juguetes para los niños del orfanato, más si eso fuera destinado a su educación o salud podría ser.

Lena levantó sus dedos del teclado para escuchar un rato a su amiga, voltear a mirarla, que con un gesto hizo que ella mirase su laptop y ver que tenía razón, había muchos más detalles en los que no mencionó Andrea pero que estaban mal – rayos – negó con la cabeza para luego borrar todo e intentar iniciar de nuevo.

- No, suficiente por hoy – dictó Andrea cogiendo su mano y arrastrándole en un momento de vacilación a Lena hacia su sala de estar dónde la empujó hacia el sofá para que se siente poniendo una botella carísima de Whiskey frente a ella y dos copas.

- ¿Tu solución es el alcohol?

- Tonto como suena esta vez sí, nos vamos a emborrachar y dejarás ir tu mierda, me importas Kieran – Lena le miró como retándole a que deje de llamarla así, ya que le recordaba tiempos duros – y me importa una mierda ese antagonismo tuyo con tu propio nombre, yo me hice amiga de Kieran y luego ya de Lena.

- Hablas como si fuera dos personas.

- Eso mismo – sentenció bebiendo su copa y sirviéndole el vaso lleno para que ella tome – estás a nada de dividirte en dos y no de la manera divertida sino de la preocupante, así que no encapsules tu mierda y si sobria no me lo dices, ebria lo harás – finalizó retándole con su mirada para que tome y aunque no necesitara realmente de aquello, ella sólo quería dejar ir todo ese peso que estaba cargando su corazón y que le oprimía.

Y aunque Lena talvez no intentó beber su peso en alcohol esa noche y más teniendo esa condición del corazón, ella lo hizo.

Para luego talvez hacer una cosa que lamentaría mucho más.

- "Aló Kara, es Kieran, yo…"

Kara seguía en su baño de burbujas con Maguie haciéndole cosquillas en sus pies, sentada en una banquilla a su lado mientras no dejaba de contarle un anécdota curioso de uno de los novatos de su estación cuando el celular de Kara sonó desde su bolso de viaje sobre la cama.

Kara riendo suavemente, mientras Kieran desde su isla muy ebria había encontrado el celular que Andrea intentó esconder en otro dormitorio, en lo que ella contestaba una llamada privada en otra parte del departamento.