Capítulo XI: Catarsis
Kara riendo suavemente, mientras Kieran desde su isla muy ebria había encontrado el celular que Andrea intentó esconder en otro dormitorio, en lo que ella contestaba una llamada privada en otra parte del departamento.…
- "…rayos, esto es el buzón de voz voy a cortar." – dijo Kieran sentada en la alfombra con la espalda apoyada en el sofá de su sala de estar antes de cortar y volver a llamar para hablar con Kara, en lo que jugaba con una botella vacía haciéndole girar, para ese momento bastante ebria.
- Eh ¿Qué pasa? – preguntó Maguie con el pie de Kara en su mano, al Kara girar su rostro hacia su dormitorio.
- Creo que ha sonado, alguien debe haber hablado.
- Pues voy a ver y tú ya enjuágate que te vas a resfriar.
- Eso mismo haré – replicó Kara viendo que Maguie se puso de pie, se secó con una toalla su mano y se fue a buscar el celular de Kara, mismo que estaba en medio de la cama, en su bolso – Y ¿Mags?
- ¿Sí? – Maguie cogió su celular mirando que había un mensaje en el buzón de voz.
- Te quiero mucho.
- Yo también te quiero mucho pequeña. Hay un mensaje de voz.
- Ponlo por favor – añadió Kara terminando de enjuagar su cabello y cuerpo en lo que el agua de la tina empezó a correr.
Maguie lo reprodujo helándose cuando escuchó la voz de Kieran y después el sonido de una llamada entrante, era ella, por lo que abrió grande los ojos de la sorpresa.
Kara al oír la voz también de Kieran en el altavoz, salió desnuda de la ducha a por el celular, pero Maguie no lo soltó cuando escuchó la voz de la que fue su mejor amiga.
- Kara…
- Mags dame el celular – lo pidió apresurada intentando quitarle el celular a lo que Maguie no se lo dio.
- Primero vístete que te vas a resfriar – le pidió cuidando de la que consideraba su hermana menor, Kara volteó los ojos, mirándole seria, Maguie le devolvió la mirada y Kara fue a hacer eso mismo, a coger un pantalón de chándal suelto y una polera manga larga para vestirse rápidamente envolviendo su cabello en una toalla mullida en lo que Maguie hablaba con Kieran.
- Kieran…
Maguie escuchó un jadeo de su parte y luego su voz un tanto muy ebria - ¿Maguie?
- Sí – asintió Maguie, aunque ella no podía mirarle y aunque quiso decir algo más, no pudo, la emoción le superó porque pensó estar hablando con un fantasma que pensó no poder encontrar, incluso miró el celular pensando que la llamada se había cortado, pero los segundos seguían corriendo, Kara corrió a su lado y la vio en ese estado quedándose de pie a su lado queriendo con tantas ganas hablar con Kieran y a la par dándose cuenta que Maguie también, por lo que en contra de todo lo que más quería, se obligó a esperar – sabes mi número, es el mismo, llámame y no es una opción – dictó a continuación su número celular para luego pasarle el celular a Kara.
- ¿Estás bien? – le preguntó y Maguie le regaló una sonrisa tensa antes de salir del cuarto para darle privacidad, yendo hacia la cocina a tomar algo de agua, mientras Lena miraba el celular como si no creyese haber oído hablar a Maguie refiriéndose directamente a ella después de tanto tiempo.
- ¿Kieran eres tú? – preguntó Kara recostándose en su cama mirando el techo y con su celular muy ceñido al oído, rogando que no halla cortado la llamada dado que sería su primera conversación por celular desde siempre, una dónde ambas interactúen.
Lena al escuchar su voz, miró el celular y después del shock de oír a Maguie, al oír a Kara volvió a su ensoñación, al amor que sentía por Kara, al beso, al tacto de su piel, a sus gemidos, a todo ello, por lo que dijo lo primero que se le vino a la mente – me encantó besarte, quiero hacerlo otra vez – con esa voz que indicaba lo tomada que estaba, mordiendo algunas palabras, con la franqueza que sólo puede tener alguien en ese estado, estando enamorada completamente del que consideraba el amor de su vida.
"Su voz cambió" - es lo primero que pensó Kara al escucharla y obvio que había cambiado, estaba más lenta, por lo demás, era perfecta.
Kara al escuchar a Kieran, sonrió enorme, hermoso, su corazón golpeó en su pecho – yo también quiero hacerlo otra vez – se sinceró aún con esa bella sonrisa que tanto amaba Lena.
- ¿Kara?
- ¿Sí?
- Te amo – se confesó Lena en medio de una risita.
Kara se sintió desmayar con esa confesión, menos mal estaba recostada, de lo contrario se hubiese desmayado – yo te… - Kara estaba a punto completar su respuesta cuando del otro lado escuchó ruido y una persecución de lo más desordenada por lo que se sentó en la cama y trató de poner extra atención en los detalles.
- No lo hagas, dame el teléfono ¡- a gritos le pedía ella.
- ¿La doctora? – preguntó Kara mirando su celular en lo que sólo escuchaba una risa hermosa que le hizo sonreír a lo idiota y gritos, a lo que volvió a mirar su celular.
- No ¡ - gritó su Kieran riendo luego del sonido de un portazo.
- Dame el celular, estás muy ebria vas a hacer una estupidez ¡ - gritaba Andrea desde fuera del baño.
- No ¡ - repitió Lena riendo antes de levantarse, ups.
- Kieran ¡ - gritó esta vez Kara al escuchar un golpe fuerte a la par del grito de Andrea.
- ¿Cariño estás bien? – preguntó Andrea para después seguir – me importa una mierda los daños, voy por algo para abrir la puerta o romperla, lo que pase primero – con ello se escucharon pasos corriendo lejos.
- ¿Cariño? – se preguntó Kara.
- "¿Acaso la doctora era algo más que su doctora, amiga, etc?" – se lo preguntó.
- Kieran estás bien, ¿Kieran? – preguntó repetidamente preocupada Kara, sólo pudiéndose relajar cuando ella soltó a reír explicándole que al querer levantarse había pisado la alfombra resbalándose y cayendo de cola – tienes que tener cuidado.
- Tengo que tenerte a ti – susurró suspirando y Kara lo hizo también, ella también debía tenerla en su vida, ¿Qué hacía su Kieran tan lejos de ella? No tenía sentido, el haberse separado así, durante tanto tiempo y sin saber dónde estaba, pero que mayor que la distancia era el tiempo, 5 años de separación y poco más.
- Lo siento, lo siento mucho - se disculpó profusamente.
- ¿Qué sientes? ¿Dónde? – preguntó confundida Lena sentada al lado de la tina de baño apoyando su espalda contra ella.
- ¿Eh? – preguntó Kara confundida brevemente hasta que se dio cuenta del propio estado de su Kieran, de su voz, de lo lento que sonaba – estás muy borrachita cielo – le arrulló derritiéndose de amor por ella.
- Ufff no sabes cuánto – suspirando se lo dijo, Kara soltó a reír y con ella riendo, Lena también, ambas rieron hasta que Lena empezó a toser.
- Tranquila, calma pequeña.
- Hummm bueno…
Un silencio cómodo luego, Lena bostezó de lo cansada que estaba, Kara se imaginó haciendo justo eso y le dio mucha nostalgia por no tenerla cerca, por no poder abrazarla – mierda Kieran, como quiero que las cosas sean distintas, aún pueden ser distintas, sólo necesitamos vernos, hablar…
- Hmmm…
- Vernos, dime dónde estás, iré hacia dónde estás, así sea para hablar 5 minutos por favor.
- ¿Kar?
- ¿Sí? – de forma presurosa y necesitada.
- Sueñito – sentenció bostezando y ufff, Kara suspiró derritiéndose de amor nuevamente al imaginarla.
- Está bien, duerme corazón, duerme, no me cuelgues estaré por aquí hasta que se corte.
- Bueno – apenas susurró Lena.
- Bueno.
- ¿Kar?
- ¿Sí princesa?
- Te amo.
- Yo también te amo – replicó Kara sin saber si ella lo había escuchado o no al escuchar su respiración en el celular y momentos después forcejeos de Andrea en la puerta para luego entrar y ver a su mejor amiga ahí, murmuró unas palabras más, que Kara no pudo escuchar o quiso no escuchar, para luego cortarse el teléfono.
…
- Maldita sea Lena, ¿Es en serio? – preguntó quitándole el celular y cortando la llamada – ayyy Lena – añadió al ver a su amiga recostada sobre la alfombra impoluta del baño – joder – Andrea dejó el celular en el lavamanos para luego levantar a su mejor amiga como pudo para llevarla a la cama – arriba nena, arriba – le pidió mientras la levantaba para que le ayude con ella murmurando el nombre de Kara en su hombro cada nada, Andrea bufó, pero le ayudó a caminar hacia la cama, le recostó.
- Quédate conmigo…
- Bueno – aceptó Andrea estando de lo más agotada también, se recostó a su lado – para, para allá no – añadió riendo al Lena querer girar hacia el lado dónde estaba el borde de la cama, Andrea girándola hacia el otro, para quedar ambas acurrucadas en el medio – si no tienes cuidado mi Lena, te vas a hacer daño – le aconsejó, pero Lena volvió a murmurar el nombre de Kara en su cuello esta vez.
Y tal como predijera Andrea a la mañana siguiente, se giraría hacia el otro lado estampando su lindo rostro en la alfombra.
Ugghhh.
…
Kara al terminar la llamada se quedó sintiendo un peso en el corazón que antes no estaba ahí, una presión que le molestaba, ella se quedó un rato así, en su cama, hasta que Maguie se le acercó para saber cómo estaba con una oferta de comida por medio.
- No tengo hambre – soltó Kara sentada en el medio con las colchas enredada en su regazo.
- Oh vaya que es serio entonces – replicó Maguie un cuarto en broma y tres cuartos en preocupación, Kara no rechazaba nunca la comida y más si era calientita y muy rica.
- No quiero ver a Alex ahora.
- Bueno tiene turno no la verás, pero entiendo totalmente a que te refieres, le diré que te de espacio, ¿Un día?
- Un par de días.
- Ok, un par de días, está bien, ¿Algo que quieras compartir? – preguntó con mucho tacto viendo que la conversación con Kieran le había afectado y mucho, tanto o más que para ella escuchar su voz después de tanto tiempo.
Kara abrió sus brazos en un gesto de necesitar un abrazo y confort que es lo mismo que necesitaba Maguie en ese momento, un buen abrazo que duró mucho y que calmó a ambas, antes de Maguie volver a salir por una llamada de emergencia.
Kara se recostó en su cama, esa noche por más que quiso dormir no pudo.
Su hermana le dejó un par de mensajes, Kara no vio ninguno y no solo el de ella sino también el de Lau, el de su novio y todos los que llegaron a su celu que no fueran de su Kieran, mas no llegó ninguno de ella.
…
Al día siguiente por la tarde, Kara estaba en CatCo terminando de editar una publicación sintiendo el día monótono y largo, incluso angustiante, aquello siendo muy extraño – te sentó mal el viaje, cambia de cara Kira – le pidió su jefa y ella le dio una sonrisa cortés, la necesaria.
Una hora después, durante su descanso su novio se acercó a ella le dio un beso que, si bien si tuvo un efecto, no el que había sentido con ella, en ese momento Kara lo comprobó, no era porque idealizaba su beso perfecto con Kieran, no era eso, era mucho más que eso, Kara pudo compararlos y no había punto siquiera, eso por primera vez en mucho tiempo no le asustó para nada.
- ¿Qué pasa amor, es por lo ocurrido con Lau? Porque ya lo arreglamos.
- ¿Le pediste disculpas? – preguntó Kara sentada al lado de su novio, ambos en el cafetín a por un momento de descanso.
- Si quieres que le pida disculpas, se las pido.
Kara le miró pensativa como diciéndole "Sí no te disculpaste, ¿Cómo lo arreglaste?" y como su novio no lo captaba ella se lo preguntó.
- A pues me saludó normal, eso significa que todo está bien – sentenció antes de darle una mordida a su hamburguesa. Kara sólo le miró para luego asentir, no porque todo estuviera bien, la violencia jamás era buena, por ello mismo estaba tan enojada con su hermana, sino porque lo dejó pasar, para decidir mejor pasar su tiempo pensando en el beso que se dio con su Kieran, en lo tanto que deseaba poder volver a hacerlo y en el hecho de que no le haya respondido ni el mensaje o la llamada, el par de ambos que hizo durante toda la mañana.
…
Terminado el trabajo y aprovechando que su novio se fue con su mejor amigo a cubrir una nota, decidió caminar un poco para serenarse, tan sólo caminar por un par de minutos, minutos que se convirtió en poco más de una hora y tantos minutos, hasta que su camino le condujo a LCorp.
Kara se detuvo frente a la fachada un tiempo corto como pensando que sin querer había llegado a ese punto, antes de decidirse a entrar siendo poco más de las 7pm, miró toda el área de recepción, la seguridad, el ascensor que a cada segundo lucía con más seguridad alrededor y más distante, pensativa y analítica meditó en las posibilidades de entrar y ver a Lena Luthor – ínfimas en realidad, súper cero – susurró viendo hacia los tres ascensores en la planta, el único medio para llegar a Lena.
- Señorita Danvers, suba, no tengo mucho tiempo – le pidió Jess sorprendiéndola desde el interior de uno en el ala sur.
- ¿Yo? – se preguntó señalándose mirando hacia atrás como preguntando si no había una homónima detrás de ella, Jess rió señalándola y haciendo una seña para que se acerque.
Kara lo hizo e ingresó a su lado, quiso preguntar algo, pero Jess todo el camino habló con un sujeto, un desarrollador de algún tipo según entendió trabajaba en el piso 75, para antes de bajarse junto a él, marcar el piso de la planta dónde estaba Lena y salir quedando Kara sola en el ascensor, mismo que se abrió unos minutos después.
- Mierda – susurró saliendo del ascensor y mirando el largo pasadizo, empezó a caminar sin saber ni siquiera porque estaba ahí haciendo eso, no lo podía entender, su mente no lograba procesar aquello, más cuando vio el escritorio de Jess junto a una gran puerta y dos enormes pantallas que mostraban el área cubierta por las cámaras de seguridad referente a la sala de juntas y al lado anexo a la entrada de los laboratorios, lo supo, su corazón le había guiado ahí.
Lena estaba terminando de hablar con un socio al parecer, lucía como un ángel, intocable, impoluta, irreal, una preciosidad en tacones, Kara se quedó embobada mirando la imagen preguntándose ¿Cómo no se dio cuenta, acaso podría ser? Existiendo en ella una pequeñísima duda de que no lo fuera.
Kara la miró hasta ver que terminaron su charla y el socio salió por una puerta lateral despidiéndose de Kara como si fuera ella la asistente, Kara asintió, para luego volver su mirada hacia las cámaras y notar que ya no veía a Lena.
Ella suspiró para luego otra vez sin pensarlo realmente, sus pies dirigirse e ingresar hacia esa gran sala, como si su corazón indicase que ahí justo al otro lado de la misma, se encontraba su otra mitad, su razón de ser, su complemento.
Kara ingresó, Lena estaba senada en su gran sillón de espaldas mirando hacia el balcón, ni cuenta de su ingreso, pensativa en vaya saber qué, con documentos en la mano. Kara la observó por un momento, así sea de espaldas – "Perfecta" – gritó su mente memorizando cada mínimo detalle, paralizándose por un momento pensó – "Y si Kieran fuera una y Lena otra, ¿Ella estaba enamorada de ambas, era posible enamorarse de ambas o almenos de Kieran sí y tener un enorme crush en Lena, admiración, algo platónico, algo indefinible por Lena independientemente que sea una Luthor?"
¿Y por qué había llegado a esa conclusión?
Por la profundidad de sus ojos, que recordara, su Kieran tenía el verde más impresionante que había visto, así que cuando vio de cerca los de Lena, pues le removió el piso, su voz, su calidez.
Kara se le quedó mirando e inició a caminar hacia Lena que pensativa en sus cosas no le había visto venir hasta que estuvo en su punto de visión a dos metros de ella.
- Kira - susurró mirándole preocupada al ver sus ojeras - ¿Estás bien? – preguntó preocupándose cuando Kara negó con la cabeza, Lena repasando a velocidad mil lo que pudo ocurrirle a su Kara que le ponga así - ¿Pero ¿qué? – preguntó cuándo Kara le quitó los papeles arrojándolos al suelo y se sentó a horcadas suyas, Lena inmediatamente poniendo sus manos en su cintura para que no se caiga y antes de que pudiera decir algo, Kara se inclinó…
