Capítulo XIV: Salto de fe.

Lena intentó pensar, trató, realmente trató, pero con todos los medicamentos en cuestión de minutos se durmió plácidamente, con una gran sonrisa al haber logrado besarla.

- Menudo lío, como quien dice: "El que no cae, resbala" – soltó Cat Grand apenas Kara abrió los ojos en su cuarto mirándole confusa para después mirar el reloj a su derecha en la pared 10am.

- Así que he dormido tres horas.

- Y necesitas más, obviamente, una semana de descanso Kira y no te estoy pidiendo tu permiso, lo tomarás – sentenció finalmente antes de irse, Kara asintió, su jefa fue firme y si fuera por ella no hubiera tomado ningún día, ambas lo sabían, ocurrió en el pasado con cosas menos graves, pero ocurrió.

Kara se acomodó en su cama sonriendo con la idea de que Lena estaba un piso más arriba y dormida con todo lo que el doctor le recetó, con ello en mente bostezó y volvió a cerrar los ojos.

Por la tarde, 3:45pm decía el reloj, Kara no podía esperar a que la hora pase más rápido, Alex y Maguie estaban en su cuarto con la última sentada en la silla a su lado fastidiada de estar en esa posición, entre ambas hermanas y Kara discutiendo con su hermana a por lo ocurrido, por otros temas.

¿El tema, los temas?

Lena Luthor.

La familia Luthor.

Kieran.

Lena Kieran Luthor.

El hecho de que tenía que alejarse de ella.

De cómo todo era una trama enrevesada.

Un ardid.

Venganza.

Violencia.

Toxicidad.

Extorción.

Secretismo.

Misterio.

Posible asesinato.

- ¿Posible Alex? imposible, ella no ha matado a nadie.

- No que lo sepas.

- La única violenta aquí a la que haya observado has sido tú, le rompiste la nariz, ¿Qué te hizo o dijo que justificara aquello?

- Existir – sentenció Alex con las manos en su cintura, Kara volteó los ojos y Maguie suspiró al ver que ese tema tenía cola para rato.

Ambas siguieron discutiendo por un muy largo rato.

- ¿Entonces qué, van a jugar a la casita? ¿Y si ella se está vengando, y si está jugando contigo? – preguntó Alex de pie al lado de su hermana que si bien tenía mucha paciencia en ese momento estaba a punto de perderla.

- ¿Y si tu hermana está haciendo eso conmigo, en su lugar?, ¿Lo has pensado Alex? – preguntó Lena suavemente quien había ido a ver a Kara ni bien despertarse y extrañarla a su lado, pensado en la posibilidad de que pudiera irse y ella sin ver si estaba bien o si le seguía doliendo la espalda.

- ¿Eh? – preguntó Kara tan confusa ladeando su cabeza de forma adorable, mismo que hizo derretir su corazón.

- Mi hermana no es una perra fría sin corazón, cómo…

- ¿Cómo yo?

- Exactamente como tú ¡– replicó con cizaña yendo a su encuentro en el portal de la entrada, Maguie se puso de pie para tratar de evitar cualquier intercambio que no fuesen palabras, Kara igual.

- ¿Qué? ¿Golpearás a alguien abajo? Porque si bien no estoy en favor de la violencia, no evitaré la guerra de ser necesario.

- Nunca es necesaria.

- Yaaa, dice la mujer que me destrozó la nariz, cuando no estaba atenta a ello – refutó Lena pasando a su lado muy despacio para luego sentarse con ayuda de Maguie en el sillón dónde estaba ella antes, uno frente a la camilla de Kara, dónde la última se sentó.

Alex tomó aire para serenarse un poco y no volver a golpear a Lena, Maguie se quedó a su lado pensando si tendría que intervenir en cualquier segundo.

- Luthor…

- Lo escupes como si fuese lo último del tacho de basura.

- Ciertamente lo es…

- Ya, cálmense ambas, silencio, ¿Qué les ocurre? Actúen como alguien de su edad – les pidió Kara a ambas y ambas se disculparon al unísono – lo siento – para luego mirarse de forma graciosa, que, si no fuera una situación de lo más tensa, Maguie y Kara hubieran reído.

- Luthor… - siguió Alex.

- Alex ¡ - advirtieron tanto su novia como Kara mientras Lena levantó una ceja provocándola.

- Aléjate de mi hermana, de mi familia, es una orden – susurró con fiereza y Lena de todo lo que pudo decir, no dijo nada, en cambio le mandó un beso volado que desquició a Alex.

- Serás hija de puta ¡ - le gritó para luego lanzarse hacia ella y lo hubiera hecho si no fuera por…

- Alexandra Danvers ¡ - Eliza soltó su nombre en voz alta, paralizando a todos.

Eliza Danvers era un amor, la mamá Danvers, pero cuando era seria, imponía mucho respeto y hasta miedo si quería, pero aquello no quería en ese lugar, ya mucho desentendimiento había en ese cuarto como para provocar más malentendidos e incoherencias.

- ¿Pero qué está ocurriendo aquí? – preguntó con ambas manos en jarra silenciando a todas con la mirada – y no, Alexandra, no es una pregunta que quiera me contestes ahora – y mirándole le dijo – estás ofuscada cielo, sal del cuarto, te veré en nuestro hogar – refiriéndose a la casa de ambas hermanas, Alex quiso refutar, pero la sentencia de su madre no se debatía, no lo hizo cuando niña, no lo iba a hacer de adulta.

Alex se retiró no sin antes dar una mirada de muerte a Lena que ya muy acostumbrada estaba y un abrazo a su madre, no a Kara ya que con la mirada le indicó que no, no era el momento.

- Un gusto que estés aquí mamá, talvez tú si puedas poner orden en éstas cabezas dura, te amo – Maguie dándole un abrazo muy cálido.

- Te amo también hija – cariñosamente a la que ya consideraba otra de sus niñas, besos, abrazos y despedidas de por medio la pareja se fue.

- Bien, ¿Por dónde empezamos? – preguntó para luego mirar a ambas y recién ahí reconocer a Lena – ohhh niña bonita, ¿Qué te ocurrió corazón? – preguntó preocupada dándole un abrazo y mirando sus heridas de cerca.

Lena puso un puchero de lo más desarmador para luego dejarse mimar por la mujer, todo ante los ojos muy grandes de Kara que no daba cuenta a todo - ¿Ustedes se conocen?

- Claro amor, es mi gran amiga, te hablé de ella, ¿Recuerdas, de la universidad? La niña que me sorprendía con sus notas sobresalientes en maestría y luego doctorado, la más chiquita del grupo.

- Lo recuerdo, claro, pero nunca me dijiste que era Kieran, MI KIERAN – replicó a su madre que se puso de pie para saludarle cómo se debía, de forma muy cariñosa, para luego Eliza y Kara voltear a mirarle pidiendo una respuesta, más ninguna de manera agresiva sino curiosa, como quien no entiende porque un pan tiene relleno de manjar, cuando querías comer sólo pan.

- Ok, no mentí, no te mentí Eliza, yo no miento, no es mi naturaleza... – ella asintió, Lena era sin dudas una persona a carta caval – después de lo ocurrido en el campamento de verano – Kara asintió con pesadez, Eliza miró a ambas viendo que ahí había un asunto sin terminar entre ambas, tal cual se lo contó su niña días atrás por teléfono, uno que traía mucho dolor – empecé a odiar ese nombre…

- Pero es tu nombre y es muy lindo… - Kara le interrumpió, Eliza le colocó una mano en su brazo como indicándole que espere para que Lena se explaye y luego ella pueda intervenir, Kara asintió.

Lena siguió - …así que fui por el de Lena, mi primer nombre, sin apellidos debido a que Lex había hecho esa atrocidad en la que murió mucha gente – ambas mujeres asintieron recordando el atentado del mayor de Los Luthor – era obvio porque no lo usé a la par de darme mucha vergüenza, por otros temas también, por temas de seguridad y porque ya no pertenecía a esa familia por así decirlo.

- ¿Cómo? – preguntó esta vez Eliza, Kara asintió reforzando aquello.

- El día que mi abuelo murió mi familia me desheredó, me quitó todo lo que pudieron, incluyendo el apellido o al menos lo intentaron. ¿Mis propiedades y fortuna? – preguntó y ambas asintieron – mi abuelo y su plan de contingencia, eso y lo que por herencia me dejó papá, aún no tengo lo que legalmente me pertenece, pero ciertamente no empecé desde cero, Lilian todavía no puede acceder a eso en su totalidad y yo tampoco, aquello es una batalla legal interminable, mientras tanto administro lo de ella, es su forma de decir: "Mira, ¿Lo ves? Esto no es tuyo, es mío" – Lena suspiró ya acostumbrada a la vibra pasivo agresivo de su madrastra – no me quita el sueño, sigo avanzando en lo mío a cómo puedo.

Eliza asintió otra vez, aquello era lo más razonable, mientras Kara le miró pensando que su ruptura no era lo peor que le sucedió comparándolo con la muerte de su abuelo a quién ella adoraba, pero sí le causó mucho daño.

- Ok, eso resuelto, ¿Qué ocurrió? Te ves fatal pequeña – replicó yendo a su lado, sentándose y cogiendo su mano para inspeccionarla – al menos no tienes los nudillos inflamados, no has peleado, si hay rasguños, magulladuras, lo esperado. Dime Lena…

- ¿Sí?

- ¿Mi Alex te hizo eso en la cara? – preguntó viendo los vendajes de su nariz y lo morado e inflamado de sus ojos, propio de la operación.

- Las circunstancias – respondió ella con una sonrisa apreciando a la mujer de cerca, a lo mucho que le había extrañado.

- Asumo entonces que las circunstancias pueden o no, haber inflamado los nudillos de mi hija – replicó en igual tono, ambas mirándose cálidamente, mientras Kara sólo les observaba en silencio, lo bien que compaginaban y como se caían de maravilla - ¿Algo que me quieran contar ambas? – preguntó mirando a ambas por turnos observando cómo se sonrojaban y desviaban la mirada – ok, está por resolverse según veo – Kara asintió, su mamá era lo máximo, muy perspicaz y observadora – Lena, te invitó a cenar, 8pm – finalizó según veía su atuendo y por la gravedad de sus heridas, ella misma se había dado de alta, Eliza negó divertida, Lena jamás cambiaría, ella tan impetuosa, resuelta y decidida como siempre. Eliza se despidió de su hija y fue a por Alex que le estaba esperando en casa, esperaba ella.

Kara no entendió al inicio hasta que puso énfasis en la ropa de Lena, ella estaba cambiada para irse – el doctor dijo una semana - replicó sentándose a su lado con Lena siguiéndole con la mirada todo el camino como si intentara memorizar sus movimientos a por lo que fuera a pasar en el futuro.

- Tengo negocios Kara y un lugar para estar, no puedo darme una semana libre.

- Puedes si quisiera.

- Sí, pero supongo que no es lo que deseo – replicó suavemente - ¿Qué? – preguntó luego sonriendo ante la sonrisa tan bella de Kara.

- No me has dicho Kira o señorita Danvers.

- Te decía Kira porque me gustaba ver tu expresión cuando lo decía, tienes unos gestos tan ricos.

- ¿Ricos?

- Adorables por decirlo de alguna manera, sólo que mucho más adorables – acotó suspirando ante lo bella que era su Kara, hermosa, toda una princesa para luego bufar ante lo herido de su brazo y su cabestrillo.

Kara asintió siguiéndole la mirada – no es tu culpa – Lena lo negó y Kara se lo repitió para luego añadir – hoy me dan de alta, ¿Vas a venir a comer?

- Claro, tu madre me ha invitado.

- Yo también te invito.

- Doble invitada, no puedo no ir.

Kara volvió a asentir para luego preguntar - ¿Podemos hablar? – haciendo referencia a lo ocurrido entre ambas, Lena se tensó, no quería hablar de ello, en un muy recóndito lugar de su corazón tenía un miedo profundo a que Kara le dijera que sólo era experimentación, eso la mataría.

- Ahora no Kira – e intentó ponerse de pie, pero Kara fue más rápida ya que Lena no podía moverse del todo bien, dado la gravedad de sus heridas.

Kara se arrodilló frente a ella, colocándose entre ambas de sus piernas, cogió con su mano buena en su rodilla para evitar se fuera Lena – por favor ponte de pie – pidió Lena creyendo que igual iban a hablar, con incluso algo de miedo detectó Kara pensando – no es el momento, ella está muy tensa, algo puede ocurrirle a su corazón, oh mierda, yo soy la idiota que le rompió el corazón ¡ - se regañó mentalmente.

- ¿Qué ocurre? – preguntó Lena al ver un gesto de lo más triste y si algo no podía ver en Kara era aquello o peor, que estuviese llorando.

- Soy yo, ¿Verdad? La que te rompió el corazón, no tenemos que hablar ahora si no quieres, pero tengo que saberlo, soy yo, ¿Verdad?

Segundos de silencio entre ambas, Lena asintió acariciando su mejilla – no es tu culpa – repitió lo que Kara le había dicho y ella asintió, aunque si se sentía culpable.

Kara de estar arrodillada se apoyó en éstas logrando una posición más erguida, Lena se irguió también un poco para poder mirarle mejor.

- Kieran - susurró y Lena aunque tensa por el nombre que usaba cinco años atrás, asintió sin retirarse, dado lo cada vez más cerca del rostro de su Kar al suyo – sé que no quieres hablar ahora – Lena asintió perdiéndose en lo azul de sus ojos, en sus labios – pero, ¿Sería demasiado poder pedirte un beso? Me muero por besarte – susurró deteniéndose a centímetros de sus labios.

Lena asintió para luego ambas besarse deliciosamente, gimiendo en el proceso, sus labios moviéndose en sincronía perfecta, como si nunca se hubiesen distanciado en primer lugar. Kara cortó el beso por momentos al Lena no poder respirar bien, por lo herida de su nariz, volviendo a retomarlo apenas pudo o Lena iniciándolo.

Ambas siguieron besándose por todo el tiempo que pudieron, antes de separarse al sentir pasos de la enfermera, ambas con sonrisas en sus rostros y si bien no todo estaba bien, el poder mirar sus sonrisas en el rostro de la otra, les daba esperanzas a que todo se pueda arreglar.

Ambas se retiraron a lo suyo, con la promesa de volverse a ver en la cena.

8pm ese mismo día…

- Sólo digo que Lena podría estar queriendo vengarse de ti, ¿Acaso eso suena ridículo Kar?

- Bastante – replicó Kara a su hermana, ambas en la isla de la cocina.

- Si en lugar de Lena estuviera Lex.

- Definitivamente haría eso y más.

- ¿Y porque en su caso lo dudas?

- Porque no es como su hermano.

- Eso te lo concedo.

- Ahhh, almenos concordamos en algo – sentenció con una sonrisa para luego borrársela de sopetón ante lo siguiente que diría Alex.

- No, es peor que eso – añadió poniendo una carpeta sobre la mesa, la misma tenía la foto de Lena – anda, míralo.

- ¿La has investigado? – soltó Kara y Alex asintió, Kara miró el folio con nada de miedo en ello, aunque sí con un toque de intriga, si se ponía a pensarlo bien, no conocía bien a Lena, no la conocía de nada, pero sí a Kieran, lo suficiente, para saber qué es lo que quería.

Kieran y Lena no eran personas distintas, era la misma, de ahí el gran problema que tenía Alex.