Ahora sí, este es el capítulo final de esta historia que terminó durando bastante más de lo que esperé en un principio, pero así son las cosas. A veces quieres hacer algo pequeño y modesto y terminas haciendo algo de un tamaño bastante importante (a mí me suele pasar cuando me dejan la tarea de hacer pan xD). Muy bien, antes de empezar con esto voy con una última respuesta:
Gerendo01: Siendo que este es el último capítulo de esta historia tan loca que he montado, cuenta con que aquí responderé algunas de las interrogantes que has dejado en tu review ¿Las respuestas serán satisfactorias? Puede ser, pero igual ya las irás viendo.
¡La magia vive!
En una zona periférica de la ciudad de Takaoka, justo donde había una zona informal de aparcamiento a un lado de una carretera, caen dos figuras del cielo nocturno, generando un estruendo que pasa completamente desapercibido, pues cerca de allí no había nadie.
Por unos cuantos segundos sólo es posible ver el humo generado por la caída de las figuras, pero una vez que dicho humo empieza a disiparse es posible ver a las dos figuras enderezándose lentamente. Ambas figuras estaban desnudas. Una tenía cabello rubio largo y suelto, mientras que la otra figura tenía el cabello de color rojo con dos moños a los lados con forma de teru teru bozu. Una vez que ambas figuras estaban completamente enderezadas se acercan a la orilla de un precipicio con barda de seguridad. Iban a paso lento y algo mecánico, y al tener una visión amplia de la ciudad frente a ellas empiezan a parpadear sus retinas de una manera algo rara.
La rubia contempla una serie de instrucciones que estaban siendo escritas en sus ojos, y las mismas no podían ser más claras.
─ Debemos matar a Sarah Connor...
Club de entretenimiento
─ ¡Venga ya! No vas a hacer que nos creamos ese cuento, Kyouko ─ dice Yui arrugando el entrecejo.
─ Al menos hubieras inventado otro nombre que no te delatara tan fácil, Kyouko-senpai ─ Chinatsu se termina su té con tranquilidad.
─ Ustedes son unas incrédulas, además que no me dejaron continuar con mi relato ─ Kyouko se cruza los brazos y se hace la indignada ─. Akari, diles algo.
─ ¿Y qué les digo? Yo no sé qué más sigue luego de eso ─ responde la pelirroja algo alarmada.
Ya habían pasado algo más de dos semanas desde que Akari y Kyouko habían regresado a esa dimensión. El recibimiento que tuvieron de parte de todas había sido mucho más caluroso e intenso del que se habían imaginado. Realmente daba la impresión de que ambas hubiesen vuelto de la muerte por cómo reaccionaron todas al verlas despertarse en medio del salón del club de entretenimiento. Acto seguido habían tenido que contar la historia completa (o eso decían) sobre qué fue lo que pasó mientras estaban en la otra dimensión. Para sorpresa de todas (incluyendo a las propias Akari y Kyouko) todavía eran capaces de hacer magia, aunque la conmoción del momento les hizo perder el control bastante pronto y el truco les explota en la cara. Sin embargo, ambas decidieron omitir algunas partes bastante preocupantes del relato, tales son los casos del secuestro de Akari a manos del imperio Giga Giga, o cuando tuvieron que pelear contra el robot gigante y casi mueren horneadas. Incluso decidieron suavizar la historia del entrenamiento de inmersión virtual de la otra Nana, pues sabían que todas se escandalizarían si supiesen cómo era el entrenamiento que les había tocado afrontar, especialmente el inicio con los balonazos que les encajaban de manera inmisericorde. La cosa es que contaron una versión algo más suave y amistosa de lo que tuvieron que vivir en aquel otro mundo para no generar más preocupación de la que ya se había manifestado por parte de las demás chicas.
Ahora Akari y Kyouko habían regresado a su verdadera vida, y en buena medida las cosas fueron volviendo a la normalidad, con la salvedad de que, cuando estaban solas o en presencia de sus personas cercanas, usaban de vez en cuando la magia para detalles puntuales que les fueran de alguna utilidad. Todavía no sentían que fuera prudente sacar aquello a la luz enfrente de muchas personas.
─ Incluso ahora me sigue pareciendo increíble ¡Ustedes dos le hicieron frente al imperio Giga Giga! Definitivamente tuvo que ser algo bastante complicado ─ Chinatsu, pese a su escepticismo con las historias más recientes de Kyouko, seguía siendo la más interesada en saber todos los detalles de lo que pasó en la otra dimensión ─. Seguro vivieron muchas aventuras al lado de Mirakurun.
─ Realmente no. La conocimos, fue algo genial, pero tuvimos que ir por otro camino para resolver lo que teníamos pendiente ─ Kyouko apoya su rostro con ambas manos, y luego mira a Akari ─. Pero igual fue divertido en ocasiones.
─ Sí que lo fue. Kyouko-chan y yo hicimos un gran trabajo derrotando al mal ─ Akari flexiona su brazo derecho para presumir fuerza mientras daba su explicación ─. Y ahora, gracias a que somos chicas mágicas, seremos capaces de ayudar siempre que ocurra algo malo.
─ Lo ideal es que en ningún momento ocurra nada que nos haga necesitar de la magia, pero igual se agradece lo que dices ─ le responde Yui tranquilamente ─. Ahora tenemos que ir a recoger todo y regresar a casa, que nuestro tiempo aquí se acabó.
No había más que hablar, así que todas van recogiendo sus cosas y se van tranquilamente del club. El día había sido bastante normal, y eso estaba bien. Era como si todo lo que Akari y Kyouko hubiesen vivido en ese tiempo se tratara de un simple sueño, a pesar de que su magia y los frecuentes contactos que hacía la Nana de la otra dimensión evidenciaban que no fue así.
Las noticias que recibían del otro lado eran bastante positivas: Akane ahora podía tener momentos de convivencia con su familia, demostrando que usaba su magia de manera mucho más responsable que antes. La Kyouko del otro lado y las demás chicas estaban mejorando rápidamente como chicas mágicas y demostraban ser bastante eficientes a la hora de coordinarse para usar la magia de forma conjunta, llegando incluso a montar espectáculos visuales con sus rayos mágicos que lanzaban todas juntas. Karin, la otra Akari, se atrevió a regresar a su antigua casa para ver lo que había cambiado aquel lugar, llevándose una sorpresa al ver a todas las chicas mágicas que allí se encontraban, pero gracias a Akane conseguiría acostumbrarse al nuevo ambiente, si bien eso no hacía que se decidiera a intentar recuperar su antiguo sueño de ser también una chica mágica. Noticias habían de todas las clases, pero las mismas sólo daban optimismo a Akari y Kyouko, pues las hacía sentirse seguras de que no haría falta volver allá a ayudar a resolver sus asuntos.
El lazo entre ambos mundos se había vuelto irrompible, pero igual era lo más sano que no se mezclaran mucho entre sí.
Al día siguiente
─ Akari, despierta. A... ka... ri...
La pelirroja abre perezosamente los ojos. La voz, pese a que no conseguía reconocerla bien debido a su somnolencia, le llamaba la atención, y en cuanto consigue divisar al frente se encuentra con el rostro de Kyouko. Estaba cerca, muy cerca. Resultaba que Kyouko estaba justo encima de Akari, y esa primera impresión tan repentina hace que la pelirroja se asustara y pegara un brinco que casi la hace chocar la cara con la cara de la rubia. Afortunadamente no llegó a ese punto, pero igual resultaba innegable la sorpresa de parte de Akari.
─ ¿A qué viene esa reacción, Akari? Ni que yo fuera tan fea.
─ L-lo siento, Kyouko-chan. Es que no me esperaba que te aparecieras así ─ Akari da una mirada alrededor, extrañándose ─ ¿Y Yui-chan y Chinatsu-chan? ¿Acaso está en la sala?
─ No. Vine por mi cuenta para despertarte, así que empieza a levantarte, Akari.
Eso sí que había sido inesperado para Akari. Kyouko viniendo sola tan temprano era un evento completamente inédito, pero ahora que lo veía de esa manera, pues Akari se sentía bastante a gusto, incluso llega a sonrojarse por un momento. En eso se le ocurre sacar cierto tema que, aunque pudiera parecer repentino, pensaba que era una buena idea mencionarla.
─ Ne, Kyouko-chan.
─ Dime.
─ ¿No te ha pasado alguna vez que... bueno... de pronto te estás sintiendo muy bien al lado de alguien? Quiero decir, mucho mejor que de costumbre?
─ Ah, creo entender lo que estás diciendo, Akari. Recuerdo que mi otra yo me hablaba de algo similar cuando estaba con Ayako. Quería darme un par de consejos si alguna vez quería tener una pareja tal y como lo hacía ella.
─ ¿De verdad?
─ ¡Desde luego! Supongo que ahora mismo ellas estarán juntas, entrenando lo mejor posible por convertirse en unas chicas mágicas grandiosas, aunque pienso que ya lo son.
─ Ya veo ─ de pronto Akari empieza a sentir algo extraño y un tanto molesto ─. Y hablando de ellas, ¿qué hay de Sugiura-san? ¿No intentarás estar con ella?
─ Ayano es una amiga. Es grandiosa, sí, pero es una amiga. Además, bastante claro nos han dejado que nuestros mundos no tienen que parecerse en todo.
─ ¿Eso quiere decir...?
─ En efecto, no hace falta que me guste Ayano en ese sentido sólo porque mi a yo de aquel lado sí le guste su versión de Ayano. La verdad es que, si tuviera que elegir a alguien con quien quisiera salir para hacer cosas de pareja como comer helados, ir al cine y ñoñerías así, mi elección serías tú, Akari.
─ ¿Yo? ¿No quisiste decir Chinatsu-chan, o Yui-chan?
─ Yo sé lo que dije, así que no me contradigas. Luego de todas las cosas buenas y malas que pasamos, la verdad es que me siento mucho más cercana a ti que antes ¿Acaso no piensas lo mismo?
Akari estaba completamente roja y sin saber qué decir al respecto ¿Decir que le alegraba lo que le dijo Kyouko? La verdad es que sí, pues se sentía bastante bien luego de escuchar esas cosas. Era como mínimo halagador que le dijesen que era a la que más se le puede querer en un sentido romántico, por mucho que no se sintiera preparada para algo así. Pero precisamente por no sentirse lista para asumir una vida romántica era que no se atrevía a aceptar que Kyouko diera ese paso por ella.
─ Kyouko-chan, sabes que todavía necesito madurar un poco en esas cosas. No creo estar a la altura para algo así...
─ Eso ya lo sé, y por eso me conformaré con hacer cosas como la de hace un rato.
─ ¿Te refieres a lo de despertarme de manera sorpresiva? ─ ante el asentimiento de Kyouko, Akari decide negar ─ Yo creo que podrías intentar sorprenderme de otra manera. Preferiblemente una que no me asuste.
─ Anotado, Akari. Ya se me ocurrirán algunas buenas ideas para despertarte a partir de mañana.
Ambas se ríen por un momento, y luego de eso Kyouko se retira para que así Akari se pueda cambiar a gusto para ir a la escuela.
Cocina
Por su propia cuenta Kyouko se sirve un vaso de agua mientras espera a que Akari bajase. Su declaración había sido bastante espontánea, sí, pero no había mentira en sus palabras. Todo lo que vivieron les sirvió para acercarse, y aunque no todo saliera bien para ambas, el esfuerzo que han llevado a cabo juntas había servido de mucho. Toma asiento en la mesa, queriendo esperar a Akari desde ahí.
─ Escuché lo que le dijiste a Akari, Toshino-san.
Fue un susto bastante inesperado. Kyouko no supo cómo fue que Akane había logrado estar justo detrás de ella, y al verla la nota algo preocupada. La rubia supo imaginarse de inmediato la razón de ello.
─ ¿No te molesta que lo hiciera?
─ En realidad no. Sabía que alguien algún día acabaría diciéndole eso a Akari ─ Akane toma asiento también. A Kyouko de pronto se le hacía raro hablar con esta Akane de una manera bastante similar a como hablaba con la otra Akane, pero de momento no se atrevía a decirlo ─. Toshino-san, supongo que sabes bien que eso que dijiste no es algo que deba ser tomado a la ligera.
─ ¿Que Akari ha terminado gustándome? ¿Crees que me precipité con eso?
─ Dejaré que eso lo decidas tú, Toshino-san. Por ahora sólo puedo decirte que quiero que cuides bien de Akari si realmente vas a dar ese paso.
─ Akari no se siente lista para algo así. Eso también debiste escucharlo.
─ Pero la intención está ahí. No conozco todos los detalles para que ustedes se acercaran así, pero espero que valores eso que has ganado en el tiempo que has estado con Akari. Como mi hermana pequeña, ella es alguien a quien valoro mucho, y nada me dolería más que verla triste o lastimada.
─ ¡Por supuesto que sí estaré ahí para ella! ─ Kyouko sonríe de oreja a oreja, y Akane sólo puede mirarla con cierto interés ─ Akari estará bien mientras yo esté cerca. Ahora sí que daré todo para hacerla brillar como desea y para que no deje de sonreír en ningún momento. Palabra de chica mágica.
─ No sé hasta qué punto las chicas mágicas de aquel mundo donde estuvieron ustedes valoran y honran sus promesas, pero te creo, Toshino-san ─ Akane suelta un largo suspiro, y Kyouko lo interpreta como algo triste ─. No es fácil dejar ir a Akari, pero es inevitable.
─ Todavía no tienes que hacerlo. Ya te dije que no se siente lista para algo así. Sólo hay una cosa que me gustaría pedirte.
─ ¿Y eso qué es? ¿Que te trate como una hermana también? Supongo que eso está más que garantizado, si realmente Akari y tú van con la intención de acercarse más.
─ Que me consideres como de la familia me parece genial y me encantaría que así fuese cada vez que nos encontremos, pero no era eso lo que iba a pedirte.
─ ¿Y entonces?
─ Quería pedirte que guardes mejor las cosas de Akari que tienes en tu habitación. Ya las vi una vez, y te puedo asegurar que me dieron algo de miedo.
─ Ah, claro. Tomaré eso en cuenta ─ Akane tiene una sombra azul en su rostro al saber que alguien conocía su secreto.
─ ¿De qué están hablando ustedes? ─ finalmente llega Akari, haciendo sobresaltar a Akane y Kyouko.
─ No hablábamos de mucho, Akari ─ le responde Akane algo asustada ─. Ahora tomen asiento, que el desayuno está listo.
─ ¿Hiciste desayuno? En ningún momento me di cuenta ─ Kyouko estaba evidentemente sorprendida.
─ Ya irás viendo lo que puedo hacer, Toshino-san ─ Akane sonríe de forma dulce, aunque Kyouko también nota cierto toque de confianza y algo de malicia ─. También yo conseguí contactar con aquel otro lado gracias a Nishigaki-sensei, y se me hizo muy interesante saber que hay alguien como yo de aquel lado. Debió ser la más afortunada de todas mis versiones teniendo a Akari cerca todo ese tiempo.
─ Sí, se podría ver de esa manera ─ le responde Kyouko.
Secundaria Nanamori
─ ¡Ohayo, Nishigaki-chan! ─ Kyouko entra en el laboratorio de pronto, y se encuentra a Nana con la comunicación activada para contactar con la otra dimensión ─ ¿Acaso estás hablando con las chicas de aquel lado? ¿Qué cosas nuevas te dicen?
─ Ah, Toshino. Verás, resulta que mi otra yo y yo misma acordamos que podría confiarme algunas maneras de entrenamiento para así formar chicas mágicas en este mundo ¿No sería interesante hacer algo así?
─ Yo sí creo que lo sería ─ responde la otra Nana desde la pantalla ─. El trabajo para formar chicas mágicas desde aquí está saliendo bastante bien. Desde el primer día nos han llegado más chicas solicitando entrenamiento que las que podemos abarcar. Las que eran compañeras de clase de Toshino están hablando sobre nosotras, prácticamente haciéndonos publicidad, y he de decir que lo están haciendo maravillosamente bien. Akeno Akane, Risa, Ohgami Nadeshiko y Yurino Tomoko están hasta arriba de trabajo para entrenar a las futuras chicas mágicas, aunque Akeno debe hacerse algo de tiempo para dedicarlo a su hermana y sus padres, e incluso hemos tenido que pedirle ayuda a Hinako y Sakura.
─ Pero ellas no son chicas mágicas ─ objeta Kyouko de inmediato.
─ Pero son conocedoras de las bases y fundamentos para ser chicas mágicas, por lo que Sakura se encarga de dar las explicaciones, y por su parte Hinako supervisa los entrenamientos más básicos, nada que requiera que ellas mismas usen magia. Desde luego que yo también participo, y aunque no puedo abarcar a tantas aspirantes como las demás, igual el entrenamiento que proporciono es bastante efectivo y rápido. 100% garantizado.
─ Sí, de eso me acuerdo bien ─ Kyouko siente un escalofrío al pensar nuevamente en lo que Akari y ella habían pasado.
─ Y por esa misma razón es que le pedí a mi yo de aquel lado que me dé el método para crear la misma máquina que usa para entrenar chicas mágicas. Será una experiencia bastante divertida ─ Nishigaki-sensei sonríe ampliamente, a la vez que Kyouko empieza a sentirse perturbada ─ ¿Tienes todo listo para que empecemos el trabajo, Matsumoto?
─ ... ─ la presidenta aparece con una caja de herramientas en sus manos.
─ ¡Excelente! Con esto damos inicio al proyecto para revolucionar el mundo combinando la magia y la tecnología ─ Nana toma de la caja una llave inglesa ─ ¿Quieres ayudarme en esta tarea. Toshino?
Kyouko estaba pálida por el miedo. Entre los inventos explosivos de Nishigaki-sensei y los entrenamientos salvajes y dolorosos de la Nana que estaba al otro lado sólo podía pensar que la cosa acabaría en desastre. En eso se aparece Akari.
─ ¡Kyouko-chan, te estaba buscando Yui-chan...! ¿Por qué estás así, Kyouko-chan?
─ A-Akari... ─ Kyouko voltea lentamente, evidenciando el terror en su mirada ─ Deberíamos decirle a nuestras amigas que no intenten convertirse en chicas mágicas.
─ ¿Eh? ¿Y eso por qué?
─ Mira quiénes harán eso posible.
Kyouko señala a Nana y Rise, además de la pantalla en que se encontraba la otra Nana. Akari también se queda perturbada.
Tal parecía que una era de chicas mágicas nacería también en ese mundo, aunque iba a ser de una manera un tanto dolorosa y trepidante.
Fin
Así es. Tal y como ven, aquí digo colorín colorado. He querido que este final saliese lo más decente posible, y es que en cierto modo terminé metiendo muchas más cosas de las que había pensado originalmente cuando se me ocurrió poner esta historia entre las propuesta, hace ya bastante tiempo. De todos modos se me hizo entretenido querer darle forma y expandirlo, a fin de no hacer el fanfic muy unidimensional ¿Me salió bien? Depende del punto de vista de cada quien, sí, pero en lo personal creo que fue una buena idea, al menos en su concepción. Y hasta aquí llega esta historia, y en un mes o algo así traigo la nueva historia, Crónicas de la diosa mahou shoujo. Si son fans de Madoka y compañía, pues ya saben dónde buscarme cuando llegue el momento para seguir la historia. Pórtense bien, aunque sé que no lo harán.
Hasta otra
