Capítulo 3:Máscaras

RedX POV

Miré a Raven después de ver las noticias y aunque se veía preocupada en ningún momento se quebró. Sentí un poco de lástima por ella, pero al menos sabía que ella no era culpable de nada.

-Oye, estás hecha un desastre, ¿te gustaría ir a mi departamento a tomar un baño? Tengo una habitación extra-

-Trataste de matarme hace unos días-

-Pude haberlo hecho, pero decidí ayudarte. Tomalo o dejalo-

Raven se lo pensó unos segundos, pero el sonido de su estómago la hizo optar por ir a mi casa.

-Okey. Aunque si intentas algo, no me contendré-

-JA. No me hagas reír, no eres mi tipo-

No tardamos mucho en llegar a mi hogar, un lujoso departamento en la mejor zona de la ciudad. Solo lo mejor, como debe de ser.

-Así que todo esto lo conseguiste con tus robos-

-¿Algún problema? Todo se lo quité a ladrones, narcos y demás basura de la ciudad- dije mientras me dejaba caer en mi sillón

Raven daba vueltas mirando todo bastante impresionada.

-Lindo, ¿no? -

-Humm. Esta bien, pero no es mi estilo-

-Ahh. Claro, tu estilo es más oscuro. Un alma atormentada. Vamos, Raven, ya no son los 90s, ser gotica esta pasado de moda-

-Se ve que no has entrado a Facebook-

Ella se quedó en silencio un rato mientras veía mis cosas, como si estuviera pensando.

-X, ¿quién vivía en esos apartamentos? Debió ser alguien importante para ti-

Esa pregunta me afectó un poco, así que no quería responder.

-Ven, te mostraré tu cuarto y quizás quieras tomar una ducha-.

Raven POV

X no quiso contestar, así que no insistí más. Me llevó hasta una habitación sencilla y me dio una toalla para que me bañara.

Fue relajante, tenía días sin tomar una ducha, pero fue en ese momento, mientras recorría mi cuerpo, que encontré varios moretones y cortadas que tenía.

-Así que esto siente Robin. Sin poderes tardo mucho en sanar...aunque, las pesadillas y las voces se han ido-.

Algo que también había notado era que podía expresar mis emociones sin que nada explotara o sin que fuera el fin del mundo. Hoy, por ejemplo, tuve miedo varias veces, pero nada ocurrió.

-Quizás esto no está mal-

Después salí a buscar algo de comida y noté que X también se había metido a bañar. Traté de no darle importancia, pero luego vi su cuarto abierto.

La curiosidad me ganó. Había visto su rostro, pero no sabía quién era. Entré sin hacer ruido y empecé a buscar entre sus cosas.

Abrí cada cajón que encontré hasta que me topé con una foto muy extraña, era X con Bruce Wayne. Y al fondo de un cajón encontré la máscara de Robin, aunque era diferente a la de Dick y estaba cubierta de sangre muy vieja. Después encontré una identificación con el nombre Jason Todd.

Estaba de espaldas a la puerta, pero seguía escuchando la ducha. Dejé las cosas en su lugar y me di la vuelta, pero me topé de frente con Jason, quien todo el tiempo estuvo detrás de mí. Estaba desnudo y solo tenía puesta una toalla en la cintura.

-¿Encontraste algo interesante?-

Tenía una mirada extraña que me hizo sentir un raro calor que comenzó en mi estomago y se propagó por todo mi cuerpo. Quise salir del lugar, pero él me tomó de la cintura y me derribó sobre su cama. Él se colocó sobre mí sosteniendo mis manos y yo solo lo miraba al rostro sin saber qué hacer.

Él acercó su rostro a mi muy lentamente. En un momento sentí sus labios muy cerca de los míos y, como si fuera instintivo, quería sentirlos tocándome. Sin embargo, justo en ese momento me dejó ir, y mientras salía de su cuarto podía ver su sonrisa burlona.

Yo regresé a la habitación que X...o mejor dicho, Jason, me había dado. Estaba completamente sonrojada y con el corazón latiendo a mil por hora.

-Idiota- dije al aire

Después de pasado un rato escuché al Jason salir de su habitación me asomé y lo vi vestido con el traje de Red X

-¿Saldrás de nuevo?- pregunté con curiosidad

-Le daré una visita a nuestro amigo el pervertido, sé donde encontrarlo-

-Iré contigo-

-No, será más fácil para mí acercarme si voy solo. Tu puedes quedarte a descansar o a pensar en lo que pudo haber pasado hace rato- dijo mientras acariciaba mi rostro hasta que le quité la mano

-Lo único que hubiera pasado es una paliza de mi para ti-

-Claaaaro, muñeca-

Jason POV

Subí a mi moto y conduje a toda velocidad hasta llegar a la casa de ese imbécil. Primero aseguré el perímetro y, al ver que era un lugar seguro, busqué una ventana para espiar. La casa era de dos pisos, en la parte de arriba parecían estar las habitaciones y abajo la sala, el comedor y la cocina. En esa última había una dulce anciana preparando la cena, supuse que era la madre del Puppet Master.

Al no encontrar señales del gordo abajo, pensé en inspeccionar los cuartos de arriba. Entré por una de las ventanas de la primera habitación que revisé y me encontré con el Puppet Master.

El lugar era como una típica habitación de friki adicto al hentai y revistas porno gráficas de los 80. El desgraciado se estaba masturbando frente a su computadora. Me acerqué a sus espaldas sin hacer ruido y le puse una de mis cuchillas en el cuello.

-Tenemos cuentas pendientes…y por favor, guardate el pito antes de que lo corte-

El tipo levantó las manos después de subirse los pantalones y yo le di la vuelta a su silla

-Muy bien, Alan, me dirás quien te contrató o jamás volverás a sentir tu salchicha coctelera, ¿entendiste?-

El tipo asintió con la cabeza

-Muy bien, gordito. Comienza-

-Amigo, estás muy jodido- dijo con una risa burlona en la cara.

Entonces pude ver un reflejo en la pantalla de la computadora. Era un láser rojo. Supuse que me estaban apuntando desde fuera así que me moví rápido detrás del gordo y lo usé como escudo humano. Estaba listo para lo que fuera.

Fue cuando aventaron una bomba de humo por la ventana y 5 figuras se hicieron presentes. Yo sujeté la navaja contra el cuello del gordo mientras lo usaba como escudo humano. En cuanto el humo se disipó pude ver con claridad a Veloz, Chico Flash, Aqualad, Abeja y Wonder Girl.

-Vaya, vaya. Si son los titanes de repuesto. ¿Ya no había presupuesto?. ¿o se lo gastaron todo en nuevos trajes? Negro con rojo, muy táctico. Me gusta- dije esperando a que alguno hiciera algún movimiento.

-Basta de juegos, tienes que venir con nosotros- contestó Veloz.

-Tentadora invitación, pero tengo asuntos pendientes con este idiota-

En ese momento, Veloz tomó una de sus flechas y la disparó contra el gordo. Le dio justo en medio de los ojos, salpicandome de sangre.

-! Mierda! Eso no lo esperaba-

De pronto, la puerta de la habitación se abrió. Era la madre del Puppet Master.

-Hijo, es hora de… -

Todos en la habitación nos quedamos viendo a la anciana completamente inmóviles. Era algo como "si no me muevo no me verá", pero obviamente era una de las escenas más bizarras que la pobre anciana podría presenciar. Es decir, había 6 tipos con trajes de halloween y el cadáver se su hijo con los pantalones desabrochados y una flecha en el cerebro.

-Hijo… - dijo la anciana en voz baja. - Yo…yo…! Soy libre!- gritó de felicidad, antes de dejarnos solos de nuevo.

-Okey- dijo Veloz en un tono extrañado. - Basta de idioteces, tenemos que matarlo-

Me puse en guardia y esperé a que los malnacidos hicieran su primer movimiento. Pero apenas usaron sus poderes, 4 de los 5 titanes pirata explotaron en millones de pedazos salpicando sangré y sesos por todos lados.

-Carajo, de verdad no había presupuesto- dije mirando mi traje cubierto de porquería mientras trataba de procesar qué mierda estaba pasando.

-Ahh, otra vez no. Tendré que hacerlo yo de nuevo- replicó Veloz, el único de los "titanes" que había quedado en pie.

Asumí que esos no eran los verdaderos titanes del oeste, por lo que ese Veloz era un clon, una copia barata, del verdadero Roy Harper. Así que pelear contra él sería fácil. Esperé que él hiciera el primer movimiento y rápidamente lo contrarreste con un golpe, pero lo esquivó.

Sin darme cuenta, me logró conectar 5 golpes rápidos en el tórax y me lanzó atravesando una de las paredes de la casa.

-Eso no lo esperaba- dije mientras trataba de recuperarme.-He peleado con y contra el verdadero Roy Harper, y ni de broma es tan bueno como tú. Él hubiera caído hace rato-

-¿De qué mierda estás hablando?- preguntó mientras se acercaba a mi. -No sé quién es ese Roy Harper del que me hablas y no me importa. Mi objetivo es llevarte vivo o muerto, y prefiero la segunda opción-

El tipo tomó su arco y me apuntó con una de sus flechas explosivas. Por fortuna, fui más rápido y logré lanzar una de mis X haciendo que la flecha explotará en su rostro. Estaba apunto de atacarlo, pero a lo lejos se escucharon las sirenas de las patrullas.

Salté por la ventana y corrí hasta mi moto. Ese "Veloz" era mejor que el original, pero, ¿de dónde habrá salido?

Conduje entre calles, de esa forma, si alguien me iba siguiendo se perdería. Cerca de llegar a mi departamento bajé la velocidad, confiado de que nadie me seguía…un grave error.

Cuando menos me di cuenta, una flecha se incrustó en mi pierna izquierda, lo cual me hizo perder el control de la moto y terminé estrelladome contra un auto.

-Aún no termino contigo, mis órdenes son claras. Tú has dado muchos problemas, así que te llevaré muerto- dijo el Veloz falso desde lo alto de un edificio.

-¡Eres un hijo de perra! Pero no importa, ni así podrás ganar-

Veloz me apuntó con una de sus flechas, por lo que de nuevo me preparé para lanzar mis X. Sin embargo, esta vez no funcionó. Él logró bloquear mis brazos con una flecha paralizante.

Entonces, el bastardo saltó del edificio y se acercó tranquilo hasta mi. Yo no podía moverme, pero estaba pensando en cómo salir de esta.

-Ya no eres tan rudo, ¿cierto?- dijo mientras tomaba su arco con ambas manos y me daba una paliza con él.

-Antes de matarte debo de hacerte algunas preguntas: ¿qué querías en casa del Puppet Master? ¿Dónde se encuentra Raven?-

-¿De verdad quieres saber?- dije con dificultades, a lo que él asintió. - Estaba en casa del gordo porque quería comprarle mucho hentai y Raven está en nuestros corazones-

Obviamente mis respuestas lo hicieron encabronar, por lo que me dio otra paliza.

-No importa si no quieres hablar, de todas formas morirás- contestó mientras apuntaba una de sus flechas a mi rostro. -Seré piadoso y te mataré al instante, solo porque me divertí bastante-.

En lo que el bastardo hablaba pude sentir que recuperé la movilidad de mis manos. Así que, de inmediato, detoné una bomba de luz que tenía escondida y aproveché para escapar. Apenas y podía moverme por lo que entré aún callejón y me avente sobre un contenedor de basura.

Mi departamento no estaba muy lejos, pero tendría que esperar a que ese tipo dejará de buscarme.

Raven POV

Habían pasado unas cuantas horas desde que Jason se había ido. Mi cabeza no dejaba de dar vueltas tratando de comprender todo lo que estaba pasando, era como saltar de estar triste a estar enojada y luego sentirme fuerte.

Intenté calmarme viendo la televisión, pero todas las noticias eran sobre mí y sobre mis amigos. No me importaba que me acusaran de algo que no hice, pero la policía estaba investigando al resto del equipo y todo mundo se hacía un festín con ello. Además, me utilizaban como ejemplo para decir que los metahumanos eran peligrosos y necesitan ser controlados.

Lo mejor que pude hacer fue apagar la tele y acostarme en el sillón de la sala para tratar de callar el ruido de mi cabeza. Comencé a meditar y poco a poco me fui relajando, hasta el punto de recordar todo lo que había encontrado en la habitación de Jason.

-!Jason fue el segundo Robin! - exclame al regresar en mi. - Vaya, si que debo de concentrarme más-.

Fue entonces que miré el reloj y me di cuenta que ya casi era la 1 de la mañana, Jason se había ido cerca de las 8 y aún no sabía nada de él. Estaba comenzando a preocuparme.

Fue entonces que pude escuchar la ventana que daba hacia la sala abrirse lentamente. Me asustó un poco, pero no lo suficiente como para no ir a ver. Por un momento pensé que la policía me había encontrado, así que estaba preparándome para escapar. Me escondí detrás de una pared asomando media cara para ver de quien se trataba. A pesar de estar oscuro, pude ver una figura negra que entraba con dificultad por la ventana para caer de lleno contra el suelo…era Jason.

-¡JASON!- Corrí hacia él para ayudarlo a levantarse. -¿Qué ocurrió?-

-Un pequeño contratiempo- Contestó con dificultad. Le quité la máscara para ver su rostro y fue cuando pude notar que tenía varios golpes, no solo en el rostro, sino por todo el cuerpo. Lo ayudé a llegar hasta su cuarto y lo recosté en la cama para atender sus heridas.

-Demonios, estás muy lastimado. La única forma en la que puedo ayudarte es con mis poderes, pero necesito que me quites la pulsera.

-¡Ja! ¿Y cómo sé que no vas a querer escapar?-

lo miré directo a los ojos y le dije: -Creeme, lo que menos quiero ahora es tener mis poderes, pero necesitas mi ayuda. Además, tú mismo lo dijiste, sería inutil escapar de aquí con todo el mundo buscándome–.

Él se lo pensó un poco, pero al final no le quedó de otra

-Bien-. De su cinturón sacó una pequeña llave que usó para abrir la pulsera.

Sin perder el tiempo le quité la parte superior del traje (cosa que le dolió mucho) y comencé a sanarlo con mis poderes. Al principio, solo pasaba mis manos sobre su piel, tratando de hacer el menor contacto posible, pero Jason me acercó más a su cuerpo. Lo miré un tanto sorprendida y él me contestó: -Si no lo haces bien, no servirá de nada-

Su cuerpo estaba muy tonificado y duro, me recordaba al de Richard. Mientras más lo veía, las cicatrices de peleas pasadas se hacían evidentes. Algunas eran insignificantes, pero otras parecian del tipo de heridas que verías en un choque automovilístico. Después de unos 20 minutos, más o menos, mis poderes comenzaron a fallar de nuevo, así que me puse de nuevo la pulsera.

-Aún no estás del todo bien, pero es lo mejor que puedo hacer por ahora. Quizás tardes unos días en recuperarte por completo-. Me dispuse a salir de su habitación, pero él me tomó por la muñeca.

-Espera- Dijo sentándose en su cama.-Quedate conmigo esta noche. Sé que suena raro, pero prometo que no te haré anda, solo no quiero estar solo esta noche-

La petición de Jason me pareció muy extraña, aunque…algo en mí quería estar con él…-

JASON POV

Estaba casi seguro de que Raven me iba a mandar al demonio, pero de verdad no quería pasar la noche solo. No quiero entrar en detalles, pero digamos que la golpiza que me propinó el Veloz falso me trajeron viejos recuerdos no muy agradables, además, si es que él había logrado seguirme hasta casa, sería mejor si Raven estaba cerca de mí para ayudar…o quizás, todo eso solo era un pretexto y de verdad quería estar con ella…

Para mi sorpresa, Raven aceptó quedarse a mi lado esa noche. Se recostó a mi lado en la cama y ambos quedamos viendo al techo hasta que ella rompió el hielo.

-Sé que eres el segundo Robin, ¿pero cómo? Richard nos dijo que habías…-

-¿Muerto? Así fue…o por lo menos por un instante. Ni yo sé los detalles exactos, pero, después de que el Joker me hiciera puré con la palanca, desperté en el palacio de Ras y el resto es historia-

-¿Richard lo sabe?-

-Ni Batman lo sabe-

-Jason- dijo en tono más serio. -¿Por qué te importa tanto lo que ocurrió en ese edificio-

Quedé en silencio por un rato y luego di un gran suspiro.

-Hace como dos años di un golpe en un banco cercano a la zona, así que dejé la moto estacionada en el callejón a un lado de ese edificio. Todo iba saliendo de maravilla ese día, había escapado de ustedes y tenía una buena suma de dinero. Sin embargo, cuando llegué al callejón me encontré con una pequeña niña de 11 años y su hermanito de 5 tratando de robar mi moto. La pequeña niña, Sindy, en lugar de asustarse, trató de enfrentarme para proteger a su hermanito. Era una feroz guerrera de 1.30 de altura, cabello oscuro y ojos cafés. Y su hermanito, Timmy, era un niño muy inteligente y la voz de la razón de Sindy. ¿Sabes? Yo también conocí a Batman cuando traté de robar el Batimovil, pero, a diferencia de él, yo no iba a robarle la infancia esos niños. Yo quería que tuvieran la oportunidad de vencer al sistema y lograr algo con sus vidas. Desde ese día fui casi diario a ese edificio a darles lo que les negaron desde un principio; cariño…Ese día, el día de la explosión…llegué muy tarde-

Después de esa confesión, quedamos en silencio un rato. Creo que Raven estaba asimilando el hecho de que no soy un desgraciado sin alma como ella pensaba.

-Yo…lo siento de verdad-

-No te preocupes, encontraré al responsable y lo haré pagar con sangre-

En ese momento, Raven se giró hacia mí, así que yo hice lo mismo.

-¿Alguna vez has asesinado a alguien?-

Esta vez no respondí y dejé que el silencio hablara por mi. Ya no hubo más preguntas y solo nos quedamos en silencio viendonos a la cara. No podía negar que Raven se veía hermosa a la luz de la luna. Ella miraba cada aspecto de mi rostro y parecía que quería decir algo, pero no tenía el valor para hacerlo, no obstante, creo que quería lo mismo que yo.

Poco a poco me acerqué a su rostro y ella al mío hasta que nuestros labios se juntaron en uno de los besos más apasionados que jamás haya experimentado…