Capítulo 6:VENGANZA

JASON POV

Habían pasado dos semanas desde que salimos de Jump City. Raven y yo no pudimos quedarnos mucho en Santa Cruz, pues, por la cercanía a Jump City, podrían encontrarnos fácilmente. Sin embargo, tampoco podíamos alejarnos tanto, así que la segunda opción fue movernos a Los Ángeles. Ahí tenía una pequeña casa escondida a las afueras de la ciudad, cercana a los bosques. No es tan extravagante como la cabaña o mi departamento en Jump City, pero tiene todo lo necesario.

-Bien. ¿Qué es lo que tenemos hasta ahora?- Dije mientras revisamos las evidencias frente a la computadora.

-Tenemos clones de los Titanes modificados genéticamente muertos, al Dr. Luz muerto, al profesor Chang muerto, a un Hacker adicto a la pornografía muerto y a un clon de Veloz…posiblemente muerto. ¡OH! Olvide mencionar que somos el objetivo de policías y mercenarios. Además de que me persigue un demonio en sueños- contestó Raven mientras le daba unos sorbos a su té.

-Muy bien. Eso lo resume todo, aunque hay que ser más serios-

-Ok. ¿Crees que Chang haya sido la mente maestra detrás de todo? Es decir, él conecta todos los puntos-

-Casi todos, primor. Chang no tenía una mansión hace unos meses, alguien tuvo que pagarle mucho. Los planes a gran escala no eran lo de él y también se estaba muriendo. Él sabía que el Venom aceleraría su cáncer al terminar los efectos-.

-Entonces, la pregunta es: ¿Quién tiene el dinero suficiente para pagarle a Chang? ¿Luthor? ¿Joker? ¿El hermano sangre?-

-No. Luthor es un narcisista, así que busca objetivos grandes como la Liga de la Justicia; el Joker no hace nada si no involucra a Batman; y el Hermano Sangre no tiene tanto dinero. Buscamos a alguien con mucho poder-.

-Espera, hay cosas que no tienen sentido: ¿por qué modificar a los clones con Venom? Eso parece hacerlos inestables, además, ya tienen poderes de forma natural-

-¡Ahhh! Que fastidio- dije reclinándome sobre mi asiento.

-¿Sabes? Ahora pienso que no todo es tan malo- contestó Raven acercándose para sentarse sobre mis piernas de frente a mi. La tomé del rostro y le di un beso apasionado antes de que hiciéramos el amor.

Raven se veía muy distinta a hace unas semanas; se veía mucho más feliz, su cabello le llegaba más debajo de los hombros y teñido de rosa en las puntas, y su piel era tenia un poco más de color. Parece que no tener poderes le sienta bien.

LA es tan grande que nadie parecía notarnos, lo cual aprovechamos para salir un rato a hacer compras y divertirnos un rato. Queríamos olvidar toda la mierda de estas semanas.

Un viernes por la noche, Raven y yo salimos a comer algo a un restaurante mexicano, su nombre es "La Casa del Abuelo". Está construido al estilo de una hacienda del siglo XIX, así que el patio es enorme, nosotros nos sentamos en una de las mesas de ahí. El mariachi sonaba de fondo y el viento soplaba llevando consigo el aroma del mar, pues no estábamos muy lejos de ahí.

Miré a Raven completamente concentrada en el menú y fue cuando noté lo hermosa que se veía; tenía una playera blanca entallada que le llegaba hasta el ombligo y una larga falda adornada de flores coloridas. Entonces, a pesar de que mi español no es muy bueno, me di cuenta que la música de fondo encajaba perfectamente con ella.

"Qué bonitos ojos tienes

Debajo de esas dos cejas

Debajo de esas dos cejas

Qué bonitos ojos tienes"

Una extraña sensación recorría mi cuerpo y el corazón me palpitaba como loco.

"Besar tus labios quisiera

Besar tus labios quisiera

Malagueña salerosa

Y decirte niña hermosa

Eres linda y hechicera

Eres linda y hechicera

Como el candor de una rosa"

-¿Te ocurre algo?- preguntó Raven sacándome de mi transe.

Yo solo quería tomarla y besarla, pero me contuve.

-No, todo bien- contesté. Aunque, lo que debí decir era: "Te amo".

Cerca de las 12 de la noche decidimos regresar a casa. Debo de admitir que estábamos algo tomados, aunque no mucho. Lo único que queríamos era llegara casa para tener sexo como locos, no obstante, cuando estábamos pasando por un barrio solitario, un tipo encapuchado se paró amenazante frente a nosotros.

Lo primero que pensé fue que el tipo era un idiota que quería robarnos, lo acabaría muy rápido. Miré a Raven algo confiado y luego miré al tipo para decir: -¿Se te perdió algo?-. El tipo se quitó la capucha para revelar un rostro familiar; era el clon de Veloz.

-¡Tu!- dijimos al unísono.

-Deberías de estar muerto, copia de porquería. ¿Cómo nos encontraste?-

-No soy una copia, mi nombre es Savage- dijo con una voz muy rasposa y furiosa. -Y como dicen: lo que no te mata, te hace más fuerte- agregó al quitarse la capa para mostrar que las partes de su cuerpo aplastadas habían sido sustituidas por partes de robot; su brazo y sus piernas.

Se lanzó contra nosotros, así que aparté a Raven y recibí todo el ataque. Intenté pelear, pero no estaba en muy buen estado. Aun así, logré quitármelo de encima. Esta vez, sus ataques eran diferentes, tenían más furia. Por confiado, no llevé el traje, así que teníamos que escapar.

-¡Corre, Raven!-

Raven pudo escapar, pues yo era su objetivo. Yo lo ataqué con todo lo que tenía, sin embargo, él esquivó todo. En un descuido, me tomó por el cuello y clavó sus dedos metálicos en mi estomago. Eran como 5 navajas afiladas como bisturí. El dolor hizo que me bajara el alcohol.

-Mierda- dije con dificultad al caer de rodillas

-Mírame, ¡MIRAME! Quiero ver como la vida se te va lentamente-

Levanté la cara mientras sujetaba mi herida. El bastardo se veía victorioso, muy sonriente. El hijo de perra preparó su brazo biónico para rematarme, pero antes de que pudiera hacer algo, Raven lo golpeó con una tapa de alcantarilla en la cabeza dejándolo inconsciente.

-¡Jason!- gritó al ver mi herida.

-No estamos muy lejos, ayúdame a caminar-

Estaba seguro de que el clon no nos siguió.

RAVEN POV

-Resiste, ya casi llegamos-

Jason se veía cada vez más pálido y débil. Estábamos a 2 minutos de su hogar y él ya había perdido mucha sangre. Al entrar, lo recosté sobre su sofá para que descansara en lo que yo buscaba algo para curarlo. Estaba frenética, mis manos temblaban y no dejaba de sudar. Revisé su herida sólo para darme cuenta de que era más grave de lo que creíamos.

-¿Cómo se ve?-

-Demonios, Jason. Está debajo de tus costillas izquierdas y es muy profunda. No deja de sangrar. Tenemos que ir al hospital-.

-Raven- dijo en voz baja y tomando mi mano

-¡No!- exclamé, pues sabía que algo no estaba bien.

-Lamento haber sido un idita contigo y no me arrepiento de nada. De verdad, disfruté estar contigo en estos meses-.

-¡CIERRA LA BOCA! Lograras salir de esto-

-Rae…Te amo…-dijo antes de desplomarse en el sofá.

-No, no, no, no. ¡JASON!-

Jason parecía no tener signos vitales. Sentí que mi mundo se derrumbaba. Me puse como loca a buscar su traje para quitarme la pulsera y usar mis poderes. No sabía que podía pasar, pero tenía que intentarlo. Quizás pasó un minuto o dos, aunque se sintieron como horas. Al final encontré la llave dentro del traje de Red X, me quité la pulsera y casi por instinto usé toda mi energía para curar su herida.

Estaba de rodillas con mis manos en su costado izquierdo rogando porque nada saliera mal. De pronto, la energía que emanaba de mi tomo el mismo color que la bola de energía de la Raven oscura. Me asusté, pero en un parpadeo, Jason ya estaba completamente curado.

Por casualidad, giré a mi derecha y pude ver el rostro fantasmagórico de la Raven oscura mirándome fijamente con una sonrisa malévola. Me asusté, así que me puse la pulsera de inmediato.

Jason se levantó jalando aire con desesperación y algo agitado

-Raven, me salvaste. ¿Cómo?-

-No lo sé, ¿pero te sientes bien?-

-De hecho, me siento de maravilla. Estoy tan bien que es hora de acabar con ese clon de una vez por todas- dijo levantándose del sofá.

-¿Qué? ¡No! Es un suicidio-

-Rae, es cuestión de tiempo para que vuelva a encontrarnos. Si no es él, seremos nosotros-

Jason abrió la puerta del cuarto donde estaba su traje. De verdad estaba decidido a acabar con el clon de Veloz. No obstante, antes de que hiciera una locura, lo abracé por la espalda para no dejarlo mover.

-Raven, suéltame-

-No hasta que me prometas que te quedarás conmigo-

-Sabes que tengo que hay que acabar con esto de una vez-

-¡NO! ¡NO PUEDO PERDERTE!- grité llorando.- No puedo perderte. Eres lo único que me queda, Jason. ¡YO TAMBIÉN TE AMO!-

En ese momento, Jason dejó de luchar y se quedó quieto, así que lo solté. Él tomó mi rostro y mirándome fijamente a los ojos limpió mis lágrimas.

-¿Qué es lo que haremos?-

-No lo sé, solo quiero dejar esta mierda atrás-

Él se quedó en silencio un segundo y luego dijo: -Escapemos a México-. Yo asentí y él me abrazó para darme el beso más apasionado y tierno que jamás me había dado...