CAPÍTULO 7: VIDA

ROBIN POV

Han pasado 3 meses desde la última vez que vimos a Raven. Ese día se repite miles de veces en mi cabeza. Ella estaba a punto de darme la mano cuando alguien disparó desde un helicóptero ocasionando que ella se fuera.

-¡¿Por qué dispararon?!- Grité al agente después de que su helicóptero aterrizara.

-¡Yo di la orden!- Dijo una voz femenina detrás de mí. Era Ive Queen quien venía acompañada de varios oficiales.

-Teníamos un trato, Robin. Tú atrapabas a Raven y nosotros limpiábamos el nombre de los Titanes. Dime, ¿tenías pensado romper nuestro acuerdo?-

-¿Cómo nos encontraron?-

-Tenemos intervenidos sus comunicadores. No confiamos en ninguno de ustedes, con o sin poderes-.

Sabía que de alguna manera nos estaban vigilando, por eso no hice todo tan evidente. Ese día, Chico Bestia había captado el olor de Raven en un hotel cerca de Santa Cruz, sin embargo, no podía determinar con exactitud de dónde venía el olor, pues era muy débil.

No obstante, al momento de inspeccionar el lugar, noté una moto que no encajaba. Era una Harley negra, lista para un largo viaje y con el equipaje aún en ella, lo cual no tenía sentido si ya estaba en el hotel. No se lo dije a Chico Bestia, pero le coloqué un rastreador. Desde entonces, he estado siguiendo la señal de la moto desde una computadora privada en mi habitación.

La he visto ir y venir de ciudad en ciudad. Al principio no había un patrón, pero luego algo cambió. La señal marcaba una ruta hacia la frontera con México. Raven y X tienen el problema de ser los más buscados por la policía en california, así que, por lo que se podía ver, pasarían de Arizona a Nuevo México para pasar la frontera.

Tenía que buscar un buen pretexto para ir a ver a Raven sin llamar la atención, lo cual fue sencillo. Lo único que hice fue decirle a los chicos que iría a Ciudad Gótica, después de eso me tuve que deshacer de todos los comunicadores y aparatos electrónicos que tenía para que nadie pudiera rastrearse.

Como Richard Grayson nadie se fijaría en mí, así que moverse de ciudad en ciudad era pan comido. Tomé un vuelo hacia Arizona y al aterrizar fui a buscar a Raven, quien estaba en alguna parte de Tucson. Sin embargo, ir a buscarla hasta la señal de la moto no era una buena idea, pues RedX y ella podrían tomarlo como una emboscada por lo que pasó la última vez.

Recorrí la ciudad por unas 2 horas hasta que por suerte pude ver a una chica con las características de Rae entrando a una farmacia. Se veía diferente; su piel tenía un poco más de color, su cabello era largo y las puntas las tenía teñidas de rojo. Me acerqué con cautela y esperé hasta que saliera.

Ella parecía estar sumergida en sus pensamientos, así que no me notó hasta que chocó conmigo al pasar.

-Disculpe- dijo dando unos pasos antes de detenerse. Yo la miré con una gran sonrisa en el rostro cuando ella se giró lentamente.-¿Richard?- añadió.

Abrí mis brazos para abrazarla y, aunque ella se veía algo desconfiada, pronto corrió hacia mí para corresponder el abrazo.

-Te extrañé mucho, Richard-

-Vaya, Rae. Yo también te extrañé. Si que tu abrazo tiene fuerza-.

-Oh, lo siento- dijo cuando me soltó. - He estado progresando en eso de demostrar mis emociones. ¿Y dónde están los demás?-

-Solo vine yo, no quería que pasara algo como lo de la última vez-

-¿Hablas de su emboscada?-

-No es como lo piensas, puedo explicarte lo que pasó. Claro, si quieres escucharlo-

Ella lo pensó un poco, pero luego asintió con la cabeza

-Justo ahora iba a ir por algo de comer, puedes acompañarme para hablar-

Fuimos hasta una tranquila cafetería en la ciudad y pasamos el resto de la mañana platicando. Después de platicarle cómo ocurrieron las cosas ese día, había llegado el momento de atar algunos cabos sueltos en la historia.

-Dime, Rae, ¿Cómo terminaste con RedX?-

-Es una larga historia, con algunos detalles que no voy a mencionar, pero él ha sido un gran apoyo para mí. Cuando empezó todo esto, sabía que no podía ir con ustedes, pues los metería en más problemas. Tengo que admitir que ha sido algo difícil por momentos, pero es bueno…a su manera-.

-Supongo que no me dirás su identidad-

-Supones bien- dijo con una sonrisa burlona. -Aunque, creo que te sorprenderías mucho-.

-Hablando de X, ¿Dónde está?-

-Ahh. Ahora mismo está lidiando con algunos demonios internos. Es mejor para mi estar lejos de él cuando se pone así- dijo antes de cambiar de tema -¿Cómo están las cosas en Jump City?-

-Bien- contesté reclinándome en el asiento de la cafetería.- Ive Queen sigue usándote como pretexto para su iniciativa contra los metahumanos, pero las cosas se han ido enfriando. Parece que la gente poco a poco nos está volviendo a aceptar-.

-¿Y los chicos? ¿Cómo están Vic, Kori y Gar?-
-Ellos están bien. Todos te extrañamos, pero sabemos que eres inocente. Seguimos buscando la forma de ayudarte, pero no tenemos nada hasta ahora. Rae, si regresas con nosotros podremos cuidarte. RedX puede venir con nosotros también-.

-Te lo agradezco, Richard, pero no. Las cosas han cambiado...ya no me importa probar mi inocencia. Ahora soy de verdad feliz. Se que esto puede ser algo sorpresivo, sin embargo, amo a RedX y vamos a escapar a México-.

-Rae, por favor. Si hablamos con la Liga podremos arreglar las cosas-.

-Richard…no…yo…yo estoy embarazada-.

-Eso sí es sorprendente- dije después de escupir mi café. -¿Cuánto tiempo tienes? ¿Red X lo sabe?-.

-En orden: tengo tres meses de embarazo y no, apenas se lo diré hoy…espero-.

-Vaya, Rae. Felicidades- dije aun con los ojos abiertos como platos.

-Por eso no quiero seguir con todo esto, es mi oportunidad de vivir una vida normal. Puedo sentir amor sin consecuencias, puedo tener una familia-.

-Entiendo- contesté sonriendo feliz por ella.

El resto de la tarde solo la pasamos hablando de los viejos tiempos con una enorme sonrisa en nuestros rostros. Cuándo fue la hora de despedirnos le di un pequeño comunicador a Raven para que me hablará si tenía problemas. Nos despedimos con un fuerte abrazo, sin poder evitar las lágrimas.

-Cuídate mucho, Rae y no dudes en hablarme cuando nazca tu bebé, sin importar donde estés-.

-Tenlo por seguro, necesitamos un padrino rico-

-¿Esa fue una broma no sarcástica? Si que has cambiado mucho-.

JASON POV

Hace horas que Raven había salido de la casa a conseguirme pastillas para el dolor y ya estaba oscureciendo. Quizás era lo mejor, la desintoxicación había sido pan comido en las primeras semanas, pero ahora era un infierno. Sé que puedo ser un dolor en el trasero cuando estoy de mal humor y más ahora que no he podido ni dormir, así que no tengo problemas con que Raven se pierda un rato.

A este punto de la tarde ya había tomado 8 tasas cargadas de café. Lo cierto es que eso no hace más que alterarme, aunque sirve como sustituto del Venom. Estaba revisando las gavetas del departamento tratando de encontrar aspirinas o algún tipo de medicamento que me ayudara con el dolor de cabeza cuando encontré unos papeles de un laboratorio.

Estaban a nombre de Rachel Roth, que es el nombre falso que utiliza Raven. Traté de ignorarlos, pero la curiosidad me ganó. Me senté en el sofá de la sala y abrí el sobre para leer los papeles con detenimiento; "Señorita Roth, su prueba de embarazo es positiva".

-¡Carajo! ¿En qué momento pasó esto?- dije sorprendido. En ese momento escuché la puerta abrirse, era Raven.

-¡Jason! ¡Ya llegué!-

-¡Estoy en la sala!-

Raven se acercó a mí con los medicamentos que le había pedido. Parecía estar feliz, hasta que me vio con los papeles en la mano.

-¿Cuando ibas a decírmelo?-

-Estaba esperando el mejor momento, sabía que si te lo decía ahora te ibas a molestar-

-Bien. Tengo que admitir que es algo shockeante-

-¿Y qué piensas?-

-No lo sé. Las cosas se van a complicar-

-Tengo que admitir que no es la respuesta que esperaba-

-¿No? ¿Qué es lo que esperabas? Estamos huyendo a otro país porque nos quieren ver muertos. No esperaba una carga así- En ese momento supe que la había cagado

-¿Una carga?- contestó Raven sumamente molesta. -Jamás había estado tan feliz como cuando me enteré que iba a ser madre. En mi cabeza me imaginé que podíamos ser una familia feliz, pero ahora resulta que somos una puta carga para ti-

-No, Rae. Eso no fue lo que quise decir- dije tratando de acercarme a ella para abrazarla, pero se alejó de mí.

-Eres un idiota- respondío entre lagrimas antes de correr a nuestra habitación para encerrarse.

Pasaron unas dos horas hasta que tomé el valor para ir a hablar con ella. La puerta del cuarto no tenía llave, así que la abrí. La habitación estaba a oscuras, iluminada solamente por la luz que entraba de la puerta abierta; en medio de la cama, envuelta por las cobijas, estaba Raven dándome la espalda. Sabía que aún estaba despierta, pues podía escuchar sus sollozos.

-Rae, amor, lamento mi reacción, es solo que tuve un día pesado-.

-¿Esa es tu excusa?- respondió aún dándome la espalda. -Si no quieres formar parte de nuestras vidas, bien, vete. Solo te pido...te pido que me ayudes a llegar a México, después de eso no sabrás nada de nosotros- añadió entre sollozos y con la voz quebrada.

-Raven...Okey. Te diré la verdad, si me asustó un poco la noticia, y no porque no te ame, sino...bien...yo no he tenido las mejores figuras paternas. Es decir, mira lo que pasó con Batman y los otros Robins. No quiero arruinarlo...Tengo miedo de que nuestro hijo o hija sea como yo-.

Raven se dio la vuelta y me miró con esos bellos ojos compasivos llenos de lágrimas.

-No eres tan mala persona como piensas. Jason, puedo ver a través de tu duro exterior y sé que en el fondo eres alguien lleno de amor. No podrías arruinar a nuestro hijo-.

Viéndola un poco más calmada tomé valor para ir a sentarme a su lado.

-La verdad es que prefiero que sea niña. Siento que sería más parecida a ti y podríamos llamarla Morgan-

-¿Por qué Morgan?-

-Bueno, es mejor de Rachel-

Raven sonrió un poco, yo me acerqué a besarla y ambos pasamos el resto de noche abrazados y descansando.