Cuando llegamos a la fiesta, vemos gente por todas partes. Algunos ya van un poco bebidos pero no es nada exagerado, otros juegan al pin pon en la terraza y algunos incluso están dentro de una piscina hinchable que parece demasiado pequeña para todos los que hay dentro, aunque no parece importarles demasiado ese hecho porque se ríen y bromean.

Al llegar a la puerta de entrada, Ranma se para y sonriendo hace un gesto con su mano para que yo pase primero.

Una vez dentro noto que posiciona su mano en mi espalda mientras nos hacemos hueco entre la gente. Chicos le chocan la mano a modo de saludo y él les saluda alegre de vuelta, siempre presentándome en el proceso.

Miro alrededor y puedo darme cuenta fácilmente de ciertas miradas que si pudieran matar a alguien, empezarían conmigo, más en concreto la mirada de Sakura Miyuri, quien no sólo me mira con fastidio, sino con altanería.

Desvío mi mirada intentando pasarla por alto y miro disimuladamente a mi acompañante, él parece no darse cuenta de la cantidad de miradas femeninas que le acechan, o si se da cuenta, no les presta demasiada atención, pues sigue saludando alegremente.

No puedo más que sorprenderme por lo atento que su manera de actuar le hace ser, pero no puedo evitar preguntarme qué hace aquí conmigo teniendo a todas estas chicas esculturales alrededor.

De modo que esto se siente cuando alguien te tiene en cuenta y no ignora tu existencia, pienso, y no puedo evitar una sensación de genuina comodidad y fluidez.

Suena My Universe de Coldplay y BTS a un volumen bastante alto, por lo que no me sorprende que Ranma se incline levemente y me hable al oído alzando la voz. "¡¿Quieres algo de beber?!"

Asiento y coloco una mano en su hombro, tratando de ignorar la leve corriente eléctrica que me recorre la palma de la mano, mientras me alzo un poco para llegar a su oído. "¡Una coca-cola!" Él se aparta, me mira desde su altura y sonriendo, levanta un dedo para hacerme entender que tarda un momento.

Me apoyo de espaldas en una mesa que han colocado contra una pared y observo un poco cómo se desarrolla la fiesta. No es que sea mi ambiente habitual, pero debo decir que hay menos salvajismo del que me esperaba, aunque eso quizás venga más tarde, cuando la gente beba más.

Sonrío mientras veo a un grupito reducido bailar en medio de la sala somo si no hubiera nadie más, y entonces mi mirada se topa con unos ojos demasiado conocidos que me miran con curiosidad. Alzo las cejas sorprendida de ver a Shinnosuke en la pared opuesta, y me cuadro un poco automáticamente.

Es demasiado obvio que le he visto mirarme, así que asiento en su dirección a modo de saludo leve, pensando que al igual ni siquiera me saluda de vuelta, pues no me extrañaría, y me giro para observar la cantidad de comida chatarra repartida por la mesa.

Intento calmar mi respiración y me reprendo a mi misma pensando en cuánto tardarán mis nervios en reaccionar de otra manera al encontrarme con él, tras tantos años reaccionando igual.

También intento que parezca que no me doy cuenta a través de mi visión periférica, que se acerca a donde yo me encuentro. Me muerdo el labio un poco nerviosa por sus recientes acercamientos y miro alrededor buscando a Ranma, lo cual me sorprende, pero ciertamente necesito su presencia.

Cuando noto a Shinnosuke lo bastante cerca, no me queda más remedio que mirarle. Respiro hondo sutilmente. ''Hola Shinnosuke." Aquí los altavoces no suenan tan fuerte, por lo que no tengo que alzar tanto la voz.

Él inclina la cabeza y sonríe de lado. "Hola." Responde como extrañado. "¿Ha pasado algo?"

Frunzo el ceño sin comprender y él continúa. ''Porque has venido a una fiesta, digo." Responde, colocándose a mi lado contra la mesa.

Le miro con una ceja alzada, de repente algo picada por su comentario. "No sé, dime tú si ha pasado algo, ya que te estás dirigiendo a mí." Él me mira con los párpados caídos y con una sonrisa suficiente. Probablemente es una expresión que antes habría hecho que me temblaran las rodillas, pero ahora mismo quizás me irrita un poco. Vuelvo a mirar al frente, pero aún ni rastro de Ranma.

"Bueno, simplemente quería saludar a una vieja amiga." Me da un toque en el hombro, como si dijera eh, que vengo en son de paz.

Le miro entonces contrariada. "Amiga." Repito. Él asiente sonriente.

"Pues claro. De hecho me alegra mucho haberte encontrado." Deja su bebida en la mesa con un leve movimiento y vuelve a mirarme. "Porque estaba buscando a alguien con quien bailar."

Mi mirada se dispara a su cara, y le veo apretando los labios y moviendo las cejas de arriba abajo.

"¿Y qué tiene que ver eso con haberme encontrado?" Le pregunto con la voz que consigo sacar.

"Pues que tú, Akane, vas a bailar conmigo." Me coje del codo e intenta llevarme hacia donde el resto baila. Pero antes de dar un segundo paso, retiro mi brazo.

"Eh...no, no lo creo. Bailar no es lo mío, y menos si hay posibles víctimas alrededor." Le miro caminando hacia atrás y mirando a un lado, comprobando que al fin, Ranma se acerca con bebidas en las manos y sonriente en mi dirección, sorteando a la gente. "Además, " añado, "no he venido sola."

Shinnosuke alza las cejas sorprendido hasta que ve a Ranma llegar a mi lado y ofrecerme mi bebida, que acepto gustosa.

"Gracias." Le doy un generoso trago intentando calmar la sensación de garganta seca.

"No hay de qué." Me dice amable, con un asentimiento de cabeza. Entonces mira a Shinnosuke y noto que se endereza un poco. "Ey, tío, ¿qué tal?" Le saluda amable, aunque noto que no cómodo del todo.

"Ey." Le contesta. ¿Ey? Qué elocuentes. "¿Habéis venido juntos?" Pregunta entonces, apuntándonos con un dedo alternativamente. Me sorprende lo mucho que algunos gestos de repente, simplemente no son de mi agrado.

"Así es." Contesta Ranma de inmediato.

"Hmmm." Parece meditar.

"¿Hmmm?" No puedo evitar soltar. "¿Qué significa eso?" ¿Me está tomando el pelo, no? Hace unos días pensaba que ni siquiera sabía de mi existencia, y ahora, ¿hmmm?.

Él me mira, sacude la cabeza y sonriente contesta, "Oh no, nada perdona. Simplemente acabo de acordarme de la gala que organiza la empresa de mi padre la próxima semana."

No sé qué tiene que ver eso ahora mismo. "¿Y qué, Shinnosuke? Parece que quieres añadir algo, por favor, procede." Dice Ranma con los dientes un poco apretados, lo que hace que se marque más su cuadrada mandíbula.

"Bueno," continúa Shinnosuke, "como es un evento privado y no hay invitaciones a terceros," me mira, oh dios, "¿me preguntaba si querrías venir conmigo?"