Disclaimer 1: Fanfic sin ánimos de lucro. The Loud House es creación de Chris Savino, propiedad material de Nickelodeon Intl, y está bajo licencia de Viacom International Media y Jam Filled Entertainment.

Disclaimer 2: Los materiales referidos y/o parodiados son propiedad intelectual y material de sus respectivos creadores.

No muevan un músculo

II

Predador y presa

Parque Estatal Grand Venture, Michigan

8 de junio de 2019

3:43 pm

Zona de cabañas del parque

Ah, ah, ah… no dijiste la palabra mágica.

Fue durante la asignación de las cabañas, a media tarde, que tuvieron un sobresalto de parte de una de las personas más impensadas.

Pablo, de la pandilla de Anderson, estaba tallando en un tocón de pino un corazón con sus iniciales y las de Taylor cuando encontró un bulto. Pensando que alguien afeitó y pintó una ardilla antes de matarla, tomó el hinchado cadáver antes de darse cuenta de que eso no era una ardilla ni de lejos. Al menos, eso se rumoraba en cuanto algunos chicos lo vieron entrar, adolorido y cubierto de heridas.

Taza de té de menta en mano y cubierto por una manta, nadie reparó que la mayoría de los chicos estaban esperando noticias. Pablo explica, con torpeza, que nunca había visto algo como ese bulto. Y como era de esperarse, el chisme era demasiado jugoso como para perdérselo, si no fuese porque cierto docente arruinó el momento.

-¡Largo de aquí! -tronó Bolhofner, abriendo la puerta para ahuyentar a los chismosos- Si quieren noticias, ¡vayan a internet si pueden conectarse!

La mayoría, pues Stella y Zach se las arreglaron para modificar un drone de bolsillo que la chica encontró hace meses en un mercado de pulgas añadiendo una cámara de video y un micrófono. La idea original, había dicho Stella el día anterior, era grabar las incidencias del viaje y tener un registro para el anuario a cargo de Meryl, pero dada la situación era imperativo enterarse de todo… amén de que Taylor y Anderson amenazaron con hacer de ellos un nudo de calzones chinos si no les decían lo que pasó.

-¿Por qué no se quitan los audífonos? -apura Anderson mientras aprieta los puños.

-¡Silencio! -chistó Zach, nervioso- Hay algo de estática.

-¿Podrían callarse? -secundó Stella- Tengo algo…

La pantalla al fin dio imagen. Para entonces, Pablo estaba todavía sentado como hace unos minutos, pero el audio era casi imperceptible.

-…tija… est… ...chada… ¡…ible! -solloza el chico. Los escuchas no entienden la pregunta que la señora Salter le hace- No… ¡…do!

-¿No e… …ido? -dijo la maestra Salter antes de que la imagen fuera cortada de tajo.

-…uro fue un insecto -escuchan ya con claridad al señor Budden antes de sorber un batido-. Por dónde dices que estaba?

-D-debajo de u-un tronco -continúa sollozando Pablo, sorbiendo su té-. Ta-tallab-ba a-algo para Tay… alguien.

-¿Y tu pareja? -cuestiona Bolhofner.

-La dejé ir -respondió el chico-. No ag-aguanta un j-ju-juego.

-Lo llevaré a su casa -decidió la directora-. En cuanto pueda avisaré a la policía, y si pasa algo salgan de inmediato.

-¿Qué pasará co… -preguntó la señora Salter antes de que alguien terminara el trabajo del señor Budden.

-¡Agh! ¡Genial! -maldijo Anderson- ¿Y ahora con qué trasero voy a pintar la cueva de los picos?

Todos -incluyendo a Taylor- dieron un paso atrás.

-Estará bien -dijo Lincoln-. No es como si a ustedes les falte alguien, ¿o sí?

-Escucha, bebito -amenaza Anderson, pellizcando a Lincoln por una de las tetillas-. Si no tengo a nadie antes de la noche para pintar esa cueva, tu compañera volverá a casa sola. ¿Entendido?

-Entendido -chilló Lincoln tan inaudible como pudo.

Soltando su agarre, Anderson tomó a Taylor y ambos se fueron.

-Deberías de pedirle a Lynn unas clases de defensa personal -dijo Liam.

-Lo hice y terminé en el basurero de la casa de Zach, ¿recuerdas?

-Si, y mi papá quiso hacerle estudios porque sospechaba que mamá lo engañaba con un estudiante -confirma el pelirrojo al sacarse los audífonos.

-¿Eso era todo? -cuestiona Liam.

-Todos sabemos que las mamás de Zach y Lincoln son de todo menos infieles -dijo Stella-. Además, no le puedes pedir favores a su hermana solo porque sí.

-Rayos -maldijo el granjero-. Y yo que quería tomar esas clases contigo, viejo.

-Eso jamás pasará -dijo Lincoln, rotundo.

La cena transcurrió con un inquieto murmullo, y salvo por Lincoln, sus amigos y la pareja de matones, todos tenían sus teorías fantasiosas sobre qué pudo pasar a Pablo para que lo regresaran a casa. Así, para cuando Rachel pudo acercarse a cenar con el peliblanco esta les contó que Trent oyó a Dirk decir que el chico se topó con una trampa de osos, que Artie y Mollie se lo encontraron con una serie de cortes y a Jordan chico y a Andrew, sobre quienes él ejercía acoso después de los ya referidos chicos, discutir sobre si fue un cadáver a medio comer por los osos o un cerdo que alguien pudo ahogar en el río, pintarlo o simplemente dejarlo que se hinchara como un balón y le crecieran algas, teoría última que Liam descartó al conocer de cabo a rabo dichos animales. Proceso de descomposición incluido.

Tal parecía que a casi todo el grupo de séptimo la comida que había traído le sabía a cartón. No porque esta se hubiera pasado o, en el caso de los preparados, se pusieran malos durante el viaje, sino porque los propios estudiantes cundieron en desánimo. Incluso la gente que padecía a manos de Anderson y compañía, que debía de celebrar que uno de aquellos matones salió con un evidente traumatismo del parque, sentía algo de lástima por aquél desgraciado.

La excepción a la regla, Chandler. Prefería la compañía de Richie y Trent, pero estos estaban de un humor depresivo como el resto. Ello lo obligó, para disgusto de Lincoln, a contar de su último viaje a Mundo Jurásico como si la propia experiencia de su amigo le importase un carajo.

-Por supuesto que se los dije -dijo insistente Chandler-. Esa cosa se comió un tiburón entero de un bocado. Mi papá hasta grabó un video.

-Ahí va de nuevo -dijo quejumbroso Lincoln.

-¿Otra vez la historia del mosasaurio? -preguntó fastidiado Clyde- ¡Es el colmo!

-¿Les parece que Trent tuvo suficiente? -secundó Stella-, acomodando sobre sí un chaleco rojo que sus padres le compraron para el viaje- Su mamá murió allí y Chandler todavía lo cuenta como si nada.

-¿Qué tan insensible puede ser? -dudó Lincoln.

-Tanto como una piedra -mascó Rachel tras engullir a duras penas una rebanada de pizza-. Además, Mundo Jurásico no era tan grandioso como lo vendían.

-¿No era tan grandioso? ¡Por favor! -dijo Lincoln, mitad sorprendido mitad indignado- Muchos habríamos matado a Flip por ir.

-Intenté convencer a mis papás de llevarme -bufó Zach, alzando su tenedor con una salchicha coctelera bañada en catsup-, pero salieron con eso de "es una conspiración de la CIA", "lo sentimos, Zachary, pero ese parque es una estrategia de las corporaciones para que quitemos la atención de los alienígenas", y mi favorita. "No tendremos dinero para cuando lleguen los Andromedianos".

-Ni hablar de mis padres -dijo Stella, no menos compungida-. Cada que se los pedí me dijeron que no, y el costo de tres boletos a Costa Rica y al parque lo depositaban para un fondo universitario.

-A mi papá jamás le interesó -añadió Liam-. Cree que son puras patrañas como la última gestación de Carol Anne.

-A mis papás les preocupaba que no pudiéramos entrar por mis alertas médicas -remató Clyde-, y además está ese volcán activo.

-¿Qué hay de ti? -preguntó Rachel a Lincoln.

-Cosas de familia -minimizó Lincoln.

-¿Tus hermanas pidieron lo mismo?

-Nació Lily -respondió Lincoln, bebiendo de su lata de jugo al pasar Lynn.

-Y no me hagan hablar de las semanas de presentaciones que hizo -agregó esta, tomando asiento con rudeza al lado de Zach-. Incluso presentó una obra donde a mi me puso como Lana montando uno de esos tricicloplot o como quiera que se llamen. ¡Eso fue vergonzoso! ¿Alguna novedad, Apestoso?

-Nada desde la tarde.

-Mamá llamó en la tarde. Dijo -soltó Lynn, dando un mordisco a una rebanada de pizza sacada de solo ella sabrá donde- que no olvides el hilo dental.

-Lo tengo en la mochila.

-¿Y esto qué es?

Burlona, Lynn le tiró un paquete con su ropa interior, misma que él tuvo que pagar para la ocasión.

-¡Ya madura! ¿quieres? -explotó Lincoln, con la ropa interior en su mano.

-¡Miren nada más! -gritó Anderson al otro lado del comedor, festejando el incidente- ¡Loud se le declaró a su hermano!

Un montón de risas desde las mesas del octavo grado hicieron eco a ello. Algunos celebraban el chiste, otros lanzando besitos al aire hacían mofa, y algunos más, Chandler incluido, no dejaban de insultar a ambos Loud, y no dejarían de hacerlo de no ser primero por un tronido profundo desde el bosque y, acto seguido, por un grito agudo que dejaría sordo a alguien a quemarropa.

Entrando en una histeria total, una de las chicas del sexto grado corrió a toda prisa, dejando atrás a alguien que la estuviera persiguiendo… o a algo.

-Está loca -minimizó un estudiante del grupo de Budden.

-Debe de ser la gente del bosque -teorizó Mollie, alcanzando a Rachel antes de ir con Paige y Cristina-, como en el campamento Rascatraseros.

-Como sea… -dijo Lynn, dando otra mordida a su comida y ajena a las burlas y conversaciones ajenas-… ¿no has visto mi teléfono?

-¿No lo tienes? -preguntó Lincoln.

-No lo encuentro desde que me mandaron a bañar -respondió Lynn-. En serio, ¿cuál es el problema de la señora Salter? Solo estaba jugando rugby con unos chicos.

Entre los diversos comentarios, todos estos callaron al sonar los estampidos de algunas escopetas, el mismo tronido y un cada vez más creciente tremor que, para desgracia de quienes no levantaron su vaso, era primero algo rítmico y luego tan duro que agitaba las bebidas.

Sin que la concurrencia en general se percatara, Trent empezó a temblar, murmurar y terminó por salir alocado hacia los baños del lugar.

Sin detenerse, tanto Budden como Bolhofner entraron como locos. Empuñando sendas escopetas de caza, atrancaron la puerta como pudieron. Entre tanto, se oyeron más disparos, en medio de una estampida generalizada de los estudiantes.

-¡¿Qué es lo que pasa?! -preguntó Lincoln, empezando a perder la calma.

-¡Vayan a la bodega! -ordenó contundente Bolhofner- ¡A la bodega!

Un alarido del jefe de los guardabosques, sumado a que los chicos vieron por la ventana un todoterreno rodar varios metros hasta impactar contra la arboleda, bastaron para que todos los estudiantes que quedaban (entre los pisoteados, los heridos y los rezagados por la curiosidad) corrieran por su vida. Último de todos, Lincoln, que sintió la humedad en sus pantalones y el más hondo pánico de toda su vida ante lo que veía.

Su sueño de la infancia estaba ante él, encarnando la que será su más oscura pesadilla en la forma de un carnívoro.

~o~

1 de junio

Estreno en México de Jurassic World: Dominion

Oh, si... ¿sienten ese sudor frío? Si me pagaran por cada vez que he logrado eso, al menos ya tendría una cuenta en el banco... lástima que no lucre con esto, que si no...

Tuve que recortar un un poco. A lo que buscaba para el segundo capítulo, fue muy largo y como que quiero causar ansiedad. Les tengo un juego. ¿Quieren saber cuál es?

Si adivinan al causante verdadero del traumatismo de Pablo, puedo darle un shot corto. Es lo más que me permito ofrecer. ¿Se animan?

Alquimistaarcano77, ¿primera vez en mis dominios? Si tu idea era que Chandler y la banda de Anderson eran el menor de los problemas, pues acertaste de lleno. Gracias por tu deseo, y espera a la siguiente, que se revelará a qué horror se enfrentarán.

Ahora, en silencio.

Sam the Stormbringer