Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

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Trece

Una mano sostiene un cigarrillo, el humo elevándose en espiral en el aire. La orilla arde sin mi aliento para ayudarla, la punta de las cenizas crece constantemente. No le he dado una calada en un minuto; mi mente perdida en esos ardientes ojos marrones.

Ella me vio. Joder, me vio.

Eso no significa que sepa quién soy o lo que hago, por supuesto, pero definitivamente es un maldito no-no en este mundo, y el jefe me matará si se entera.

Lo que es peor, incluso, es que ella me vio. No al agente Cullen. A mí. Edward Anthony Masen Cullen, hijo de Carlisle y Esme Cullen. Roto. Más solo de lo que quiere admitir. Con miedo de perder a su madre. Más miedo de encontrar a alguien más que le haga la vida más llevadera.

Y ella lo vio todo.

Normalmente soy muy bueno manteniendo la máscara puesta, incluso para mí. Pero con una mirada de sus ricos ojos marrones, me destrozó.

¿Por qué? ¿Qué la hace tan especial?

No lo es.

Mañana, iré al jefe. Le diré que el caso ha sido comprometido. Se lo pasaré a otra persona.

Es lo correcto. Lo más responsable.

Mi computadora hace ping, avisándome que uno de mis sujetos está activo. Es tarde, así que la mayoría de ellos están dormidos. Mike es el único que todavía está despierto, jugando World of Warcraft como si todavía fuera algo genial. Sin embargo, apenas le presto atención, al igual que todos los demás en su vida. No es peligroso, solo un recluso. Puede que algún día enloquezca, pero no es uno de esos meninistas* con sombrero de fieltro y un manifiesto que necesito vigilar.

Cuando mi dedo en el panel táctil hace que mi monitor vuelva a la vida, me sorprendo tomando una bocanada de aire lleno de humo.

Bella está empapada, su vestido azul ahora casi negro y goteando sobre sus pisos baratos de madera. Tiene en la mano sus zapatos negros de fóllame, y ahora está aún más enfadada que cuando la dejé.

Debería haber estado monitoreando su teléfono o mirando las cámaras de seguridad del restaurante. Debería haberme asegurado de que estaba bien.

Pero entré en pánico. ¿Qué tiene esta mujer común y corriente que me hace olvidar cada parte de mi entrenamiento?

El agente Cullen no entra en pánico. No da pasos en falso. Es calculador, minucioso y dedicado a su trabajo.

Incluso con todos estos pensamientos dando vueltas en mi cabeza, no puedo apartar los ojos de la pantalla; apartarlos de ella.

Su cabello cuelga en un desastre empapado y flácido, pegado a su piel, e incluso a través de la calidad de mierda de la cámara en su computadora portátil que afortunadamente siempre deja descubierta, puedo ver que el fuego que dejé en sus ojos no se ha extinguido. Ni por asomo.

Es un gran contraste con lo que he visto de ella hasta ahora. Bella no es una enojona, ni mucho menos. Solo han pasado un par de semanas, pero ya puedo ver que este no es un lado de ella que sale a relucir muy a menudo.

¿Esa sonrisa que mencioné que siempre tiene? Sí, jodidamente se ha ido ahora.

Me animo cuando otra persona entra por la puerta. Es una cosita diminuta, más baja que Bella, que ya está en el lado más bajo. Su cabello es negro azabache y está corto hasta la cabeza, solo lo suficientemente largo como para estar desordenado pero a la moda. Sus brazos, la única piel que realmente puedo ver de ella, están cubiertos de tatuajes, y un arete en el tabique, un arete en el labio y múltiples perforaciones en las orejas brillan en la tenue luz del apartamento de Bella. Parece una pequeña duendecilla vengativa, pequeña pero genial.

Hay algo en ella que ya me agrada.

Lo juro por Dios, Alice, lo voy a matar ―espeta Bella furiosa, retorciéndose el cabello sobre el fregadero.

Te ayudaré a esconder el cuerpo ―declara Alice asintiendo.

Suspiro, recostándome en la silla de mi oficina y juntando mis manos detrás de mi cabeza.

Aquí vamos, joder.


Meninista: Es alguien que cree que los hombres son víctimas del feminismo. Meninismo es básicamente una burla del feminismo y en realidad no tiene otro propósito que estereotipar a las mujeres.