Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic
Veintitrés
El resoplido de indignación de Jane es lo único que me alerta del hecho de que todavía está allí. Estoy demasiado ocupado, preocupado por el hecho de que acabo de invitar a mi sujeto a una cita como un verdadero idiota.
¿Pero ver la cara de Bella transformarse de ira a conmoción y luego suavizarse un poco? Sí, eso hace que valga la pena. Al menos por ahora, hasta que llegue a casa y contemple dejar mi trabajo y huir del país como la cucaracha que soy.
Por supuesto, Jane se marcha furiosa. ¿Alguno de nosotros está sorprendido en este punto? No puedo culparla. No, me culpo a mí mismo. Todo esto es mi culpa. Maldito. Yo.
―¿Me estás invitando a una cita delante de otra cita? Muy elegante ―dice Bella en un tono aburrido mientras observa a Jane salir corriendo del bar.
―No es algo que acostumbre a hacer.
―¿Cómo puedo saberlo? Mira, he tenido mi parte justa de tipos asquerosos, pedazos de mierda, que solo quieren meterse en mis pantalones. Pasaré, pero gracias por la generosa oferta.
―¡Bells! ¿Puedes venir aquí un segundo? ―grita Vick desde detrás de la barra. Probablemente debería dejar de sabotear mi vida y dejar que Bella vuelva a la suya.
Y retirarme rápidamente de ella. En todos los sentidos. Mierda.
—Al menos déjame darte una camisa seca —ofrezco antes de que mi mente pueda decirse a sí misma que se calle y deje de ofrecerle algo a esta jodida chica―. De hecho, toma…
Y luego me desnudo, en medio del bar.
Está bien, eso es dramático. Solo me quito la camisa a cuadros y debajo llevo una camiseta blanca; esto no es el show "Solo para mujeres".
―Acéptala. Es lo menos que puedo hacer.
Ella me mira con cautela, tomando lentamente la camisa.
―¿Literalmente me estás dando la camisa que traías puesta? Me va a quedar enorme como una tienda de campaña.
―Entonces haz eso que hacen las chicas donde lo atan de una manera que los hombres nunca pueden lograr. El nudo, quiero decir. No es como si pudiéramos lucir una camiseta que muestre nuestra barriga. ¿Quién quiere ver eso?
―¿Por qué estás divagando?
―No lo sé. ―Frunzo el ceño―. Normalmente no soy conversador. Solo toma la camisa. Por favor.
―Está bien... déjame traerte un trago como pago.
―¿Pensé que la camisa era mi forma de pagarte?
―Entonces, ¿no quieres una bebida gratis?
―Punto válido. Gracias.
Puedo dejar de lado el odio hacia mí mismo por el momento mientras me siento en el bar. Esta chica no está interesada en salir conmigo, así que lo atribuyo a conocer mejor a mi sujeto. Nadie dijo nunca que no podía entablar amistad con las personas a las que superviso. No necesito convertirlo en un hábito, pero seguramente una excepción a la regla... ignorarlo un poco por primera vez en toda mi carrera... no puede arruinarme.
Pero luego se va y regresa con mi camisa. Oliendo como una mezcla de nosotros dos cuando se acerca. Está en lo correcto; le queda grande, incluso atada como le sugerí. Pero le queda bien. Quiero verla caminando sin nada más que mi camisa después de que la folle hasta el cansancio.
Y entonces me doy cuenta de lo jodidamente equivocado que estaba. Esto sin duda me arruinaría.
