Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

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Veinticinco

Todo el tiempo que estoy sentado en el bar, alternando entre ver a Bella servir bebidas con tanta facilidad y ocasionalmente intercambiando bromas con ella, estoy cambiando entre dos pensamientos.

1. Necesito irme a la mierda de aquí. Y,

2. ¿Cómo diablos pensé que esta chica se veía ordinaria?

No hay nada ordinario en sus grandes ojos marrones, labios carnosos y rosados, y ni siquiera me hagas empezar con su cabello castaño hasta la cintura.

Sí, dije castaño. Porque ahora que puedo verlo en persona, veo que definitivamente no es solo marrón. Incluso puede ser un poco castaño rojizo, pero es difícil saberlo con las luces del bar.

―Entonces, Edward, ¿qué haces para ganarte la vida? ―pregunta ella después de un rato.

La mayor parte de nuestra conversación ha sido superficial, en su mayoría charlas triviales sobre películas, música, lugares a los que hemos viajado. Y ahora todo lo que puedo pensar es que necesito mentir.

―Trabajo para el FBI.

Eso no es mentira, estúpido hijo de puta.

Sus ya grandes ojos se abren un poco, una mirada de intriga ilumina su rostro.

―¿De verdad? No esperaba eso.

―¿Qué esperabas?

Está bien. Está totalmente bien. Ella puede saber que trabajas para el FBI; no significa que sabe QUÉ haces o que se lo estás haciendo a ella.

Jesús, lo que no le haría...

―No estoy segura. ―Se encoge de hombros, mirándome para evaluarme―. ¿Alguna clase de maestro? ¿Quizás un profesor? No, tu cabello está demasiado desordenado para eso. Oh, tal vez podrías ser un chef o algo así.

Me burlo, sonriendo mientras niego con la cabeza.

―Puedo quemar agua, créeme, no soy un chef.

―Entonces, ¿en qué departamento estás?

De verdad miente esta vez, idiota.

—Bueno, si te dijera eso, tendría que matarte —bromeo, guiñándole un ojo. No me preguntes cuándo comencé a bromear y guiñar el ojo. Aparentemente, hace unos sesenta segundos.

Ella muerde el anzuelo y se ríe, estirándose para darme otra cerveza.

―¡Bells, te toca en cinco! ―grita Vick desde el otro lado de la barra.

No estoy seguro de lo que eso significa. Debe ser jerga de bar.

―No me preguntaste qué hago para ganarme la vida ―me dice con una sonrisa conspiradora.

―Creo que te he estado viendo hacerlo durante aproximadamente… ―Toco la pantalla de mi teléfono que está sobre la mesa para iluminar la hora―. Jesús, ¿ya han pasado tres horas?

―Ajá ―tararea ella―. El tiempo vuela cuando te estás divirtiendo. Pero hay algo más que hago que amo mucho más que esto.

Me devano el cerebro al instante, sin decir en voz alta mi molestia porque sé que debería saber esto sobre ella, pero nada me viene a la mente. Por otra parte, no debería saber nada sobre ella, pero aquí estoy.

―Damas y caballeros, les espera un regalo especial esta noche. No es frecuente que pueda traer a nuestra chica aquí para cantar. Es codiciosa con esa mágica voz suya. Pero esta noche, se siente generosa, ¡demos un aplauso a nuestra queridísima Bella Swan!

El discurso proviene de Vick, quien está de pie en un pequeño escenario improvisado que confundí con una pista de baile y ahora tiene un foco que lo ilumina.

Mi mente regresa al perfil de Bella, y recuerdo… que fue etiquetada como cantinera/música.

La mirada de sorpresa en mi rostro es genuina cuando vuelvo la cabeza hacia Bella, quien imita mi guiño anterior antes de subir al escenario.

Y si antes pensaba que estaba jodido, no es nada comparado con lo que hace mi pecho cuando abre la boca, y sale la voz de un ángel.