Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
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Treinta
Desafortunadamente, me toma algunos días reunir el coraje para entregar el caso de Bella. Saboreo mis últimas horas observándola, pero me hace sentir sucio todo el tiempo. Como si mi piel estuviera cubierta por una capa de traición. A mi trabajo, a mi país, a Bella, a Aro, que es como un segundo padre, y honestamente... a mí mismo.
Hay una razón por la que me tomo todo tan en serio, y maldita sea, se necesita más que una chica bonita con una boca atrevida y caderas hechas para el pecado para hacerme olvidar eso.
La gente muere todos los días porque se pasan por alto las señales de advertencia. El gobierno no los monitorea por su salud; lo hace para su protección.
Lo sé; soy un jodido disco rayado en este punto.
Mi pecho literalmente se siente pesado cuando entro a la oficina de Aro, con el archivo del caso de Bella en mi mano, pero sé que me iré sintiéndome más liviano y seré capaz de superar este problema temporal en mi muy carente vida romántica.
―Jefe, necesito que alguien más tome a Pichón por mí. ―Mantengo mi voz moderada, refiriéndome a ella por el nombre del caso que le dieron en lugar de su nombre de nacimiento. Soy profesional, colocando la carpeta en su escritorio con cuidado como si fuera la misma Bella.
El jefe levanta la vista de su computadora, con una ceja poblada levantada.
―¿Perdón?
Entiendo su confusión. Nunca he pasado en un caso.
Nunca.
―Pichón. Ella… —Me aclaro la garganta, obligándome a permanecer estoico y sin verme afectado―. ¿Ella es a quien seguí en una cita? Yo, um... bueno, yo...
Ahí se fue mi profesionalismo.
―¿Quieres follarla de todas las formas posibles hasta que olvide que tu nombre en realidad no es Dios?
―Jesús, jefe. ―Cuelgo la cabeza entre mis manos, frotándome los ojos con el pulgar y el índice. Su comentario es el equivalente a descubrir que tus padres tienen relaciones sexuales, y aunque puedo ser un hombre viril de treinta y cinco años, todavía siento que se me revuelve el estómago al pensar en él haciendo eso―. Pero, quiero decir, sí. Supongo que está en lo correcto.
El jefe me observa por alguna maldita razón. ¿Evaluar los daños, tal vez? Pero cuando te arrancan el corazón del pecho y lo ponen en manos de otra persona en contra de tu voluntad, esa mierda no es visible a simple vista.
―Está bien, chico. Lo pasaré. Avísame si piensas en algo más que necesiten saber, además de ese tipo sórdido. Tenemos a uno de nuestros internacionales sobre él.
Es decir, ya que Jacob tiende a volar por todos lados; sus víctimas potenciales también están en todo el mundo. Entonces, está siendo monitoreado por un individuo que está disponible para volar en el último minuto. Es un trabajo que solía tener considerando que no tengo otras obligaciones. Pero este trabajo ofrecía más casos de alto perfil y el viajar era realmente tedioso.
Los casos que suelo monitorear suelen ser cosas como posibles sospechosos de casos sin resolver desde hace mucho tiempo. Últimamente solo he tomado casos de civiles porque estamos muy cortos de personal.
—En realidad, me gustaría pedirle un favor —suelto, tomando una respiración profunda. Lo que estoy a punto de preguntar no es gran cosa en el gran esquema de las cosas, pero el jefe me conoce lo suficientemente bien como para revelar mucho más sobre mis sentimientos por Bella de lo que me gustaría―. ¿Puede darle el caso a Weber?
Sus cejas amenazan con desaparecer en su línea de cabello inexistente. Weber no acepta casos privados.
No, por lo general solo llamamos a Weber cuando estamos seguros de que hay problemas. Pero…
―Ella tomará este. Necesito saber que está en buenas manos.
―¿Ya que ella no estará en las tuyas?
―Precisamente. ―Trago saliva, desesperado porque esta reunión termine.
―¿De ninguna manera, supongo?
―También correcto.
Aro asiente solemnemente, luciendo como si quisiera decir mucho más de lo que está diciendo.
―Movimiento inteligente, Cullen.
Tengo que ignorar el pensamiento persistente en el fondo de mi mente mientras salgo de su oficina. El recordatorio de que Weber no está capacitada para monitorear casos. No es la descripción de su trabajo.
Sé que es inteligente, y sé que es capaz, y sé que es la única puta persona en la que confío para esto.
