Disclaimer 1: Fanfic sin ánimos de lucro. The Loud House es creación de Chris Savino, propiedad material de Nickelodeon Intl, y está bajo licencia de Viacom International Media y Jam Filled Entertainment.
Disclaimer 2: Los materiales referidos y/o parodiados son propiedad intelectual y material de sus respectivos creadores.
Vínculos
Prólogo
Aquí terminamos
Fern Valley, Michigan
21 de abril de 2017
Campus de la universidad Fairway
5:04 pm
Es oficial. Un minuto antes, y todavía tendría su lugar.
Nunca pudo entender el porqué Leni dio marcha atrás a su salida a la universidad, menos aún a su registro como estudiante becada. Todo cuanto pudo reprimir fueron las ganas de irse sobre su cara y dejarla de tal forma que nadie mas que el resto de sus hermanas menores y Lincoln pudieran reconocerla.
Sabe que no es justo lo que acaba de pasarle.
-Lo siento mucho -recuerda las palabras del entrenador Niblick-, pero tuvimos que darle tu lugar a otro estudiante. Lamento mucho que sea así, en serio…
Estuvo a nada de tenerlo todo. Por culpa de Leni, ahora no tiene nada.
Todavía le quedaba tiempo para realizar solicitudes. Si tiene suerte, puede ir a estudiar a Chavez en Great Lakes City junto a Bobby o a la universidad comunitaria, pero no sería lo mismo. La primera tiene un programa deportivo muy deficiente y la calificación que exigen para su ingreso es similar al de Fairway. La segunda solo tiene como requisitos una calificación regular, una cuota bastante accesible y haber fijado una residencia cercana, pero no era lo mismo.
Ignora la pelea entre las gemelas al fondo de Vanzilla. Al venir, estaba más que emocionada, lista y dispuesta a dar fe de su valía. Ahora que ve la puerta de entrada a Fairway perderse en la distancia, nota cómo es que el paraíso que se le prometió le es vedado, todo por la dependencia -y no se guarda de pensarlo- de una monumental estúpida.
Con la caída de la noche, una cosa le queda clara en cuanto todos bajan. Para su dignidad había un límite tanto a lo alto como a lo bajo, y Leni se la ha quitado por todo lo bajo.
Sin haber probado bocado durante la cena, lo único que hace es recostarse y llorar en silencio. Pese a las palabras de ánimo que recibió, no salió de la habitación de Lincoln en un buen rato. ¿Por qué ese armario habilitado y no el ático o el sótano? Por la sencillo razón de ser el único sitio donde su morador tiene verdadera privacidad.
Privacidad… en alguna ocasión pudo escuchar a Lincoln hablar de ese pequeño lujo que él tiene. A donde sea que él fuera, tiene que lidiar con multitudes. Pero, a diferencia suya, ella tenía que compartir su espacio vital con el resto, y más con la causa de que sus sueños se fueran al drenaje.
Amanece. Tiene idea de porqué su hermano tuvo que irse a dormir a otra parte, pues nada más sale de allí tropieza con un bulto en la puerta.
-¡Rayos, Charles! -maldice sin ver.
No se molestó en ver de quién o qué se trataba. Solo va a su habitación -ya la asume como tal, pues a pesar del tiempo que pasó no quiere saber nada de su primera hermana menor- por una toalla y sus cosas para el baño. De todos modos, no es como si su vida tomara un giro inesperado.
Toda la mañana del sábado hace lo posible por mantenerse en calma. Contó con que Leni quisiera disculparse, pero lo que hizo realmente no tiene otro nombre. Para ser la persona más noble que conoce, esta hizo algo de veras egoísta.
-Lori, ¿me pasas el jarabe por favor? -pidió Leni durante el desayuno.
Inmutable, no responde.
-Jarabe, por favor -imita Lucy con voz neutra.
-Claro -responde Lori, pasando la pequeña garrafa a la gótica.
-Bueno, ¿me pasas el tocino? -insistió Leni.
-Toma, Lynn -dijo Lori de nuevo, pasando olímpicamente por alto a esta.
Acciones similares se dieron durante todo el desayuno, pero casi nadie le tomó importancia hasta que Lola lo hizo notar después de que Leni le pidió algo al oído.
-Lori, ¿me pasas la jalea para Leni por favor? -pidió Lola.
-Lo siento -contestó-. No hay jalea para los idiotas.
Dicho esto, tomó el tarro con jalea de uva y lo arrojó hacia la ventana.
-¡Oye! ¿Qué rayos te pasa hoy? -cuestionó Leni- Hoy estás insoportable.
Hasta ahí quedó la calma con que se manejó. Poniendo sus manos sobre la mesa, empezó a crisparse.
-No… me pasa nada -dijo al fin-. No pasa nada que una estúpida pueda remediar.
Sorprendidos, todos en el comedor dejaron de comer o charlar. El tono en que Lori dijo "estúpida" no dejó dudas sobre quién recibiría todo el peso de su ira.
-Chica, eso fue bajo -dijo Luna con reservas.
-Trata de mantener una buena cara cuando Luan no sabotee tu propia carrera, si es que tomas una -continúa Lori-. O si a Leni se le ocurre meterse "con la mejor intención" -dijo esto con enojo creciente- porque no quiere quedarse sola.
-Yo mejor me voy -dijo Lincoln, tomando su plato con panqueques y a Lana.
-Pero si no he terminado -objeta esta.
-Será mejor que nos vayamos.
Tomando la misma previsión, todas -de Luan para abajo- evacuaron la cocina, con un leve anuncio de Lisa sobre estar en "Erupción volcánica". Luna, de forma imprudente, se quedó como testigo.
-¿Por qué tenías que arruinarlo? -pregunta retórica Lori.
-Este… yo…
-¡No respondas! -ordena Lori, aterrando a su hermana- ¿Tanto miedo tienes de que me vaya que, literalmente, tenías que sabotearme? Dime, estúpida, ¿quién te crees que eres para suplantarme y pedirle a Niblick que le diera mi lugar a alguien más? Yo te diré quien eres. Una idiota. Si, eso… ¡una idiota que no sabe ni vestirse sola o ser independiente!
-Lori, te estás pasando -señala Luna, a quien la voz ya le tiembla.
-¡Tú no te metas! -corta de tajo Lori antes de volver con Leni- No tenías derecho de meterte en mi vida así. Me quitaste lo que quería solo porque no querías quedarte aquí sin más. ¿Qué tanto te costaba aceptar que quiero algo más que una fila para el baño o aguantar que tomes mis cosas?
-Yo… yo… -dijo temblorosa Leni.
-Claro, ¡porque por primera vez eres tú la del problema! -cortó Lori, levantándose de su asiento- Tendrás suerte si no sigues letreros como la idiota que eres o si esa negrera te da tiempo para tomar tu propia vida!
Eso fue todo para Leni. Incapaz de digerir toda esa rabia, abandonó la cocina hecha un mar de nervios y de lágrimas. Respirando profundo, Luna fue a donde Lori y estuvo a nada de asestar un puñetazo.
-Te reto a que lo hagas -gruñó la rubia, esperando al golpe.
Dudando ante el reto, Luna solo se contuvo y le dirigió una mirada significativa a Lori. En el fondo, no quiere golpearla por mucho que se lo merezca. Por ello, siguió a Leni tras sus pasos.
Con mucho qué procesar en las siguientes horas, Lori fue a la cochera y tomó sus llaves. Necesita despejarse, pero en lo que a Leni concierne no hay nada más roto que su vínculo de hermanas.
No tan ajeno a ello, Lincoln había sido enviado a averiguar qué sucedía. No lo lograría, puesto que primero Leni y después Luna le pasaron por encima, señal de que nada anda bien con sus hermanas mayores.
No quiere meterse en eso. Sabe que es algo con lo que no puede manejar, y menos prestar ayuda alguna fuera de un estéril consuelo. De todos modos, piensa, no puede salir nada peor. No ahora que está por entrar a secundaria, y menos qué se puede cocinar en un futuro. Así sea que las cosas tomen un curso indeseado.
~o~
Hay eventos que escapan de nuestras manos, y lo justo es que, en medio de toda esta mierda de año que tenemos, empiece con algo gordo. Sí, chole de la pandemia, pero... voy a ser franco. Esto será un escenario lo más positivo posible, y eso para mi es que todo esto se contenga hacia mediados-finales del verano.
Sólo para aclarar, los sucesos de este fanfic serán un doble "¿Qué tal si...?" para Lori, Leni y Lincoln. La primera parte, como dejo claro, es lo que sucedería si Leni tenía éxito en su sabotaje y Lori pierde no solo la beca, sino el siguiente semestre ya en educación superior. La otra parte... digamos que el marco será algo con lo que me he venido manejando desde Tocarla de Oído y más especialmente el segundo shot del pasado ¿Buenos Amigos?, lo que sin duda va a dar muchos dolores de cabeza.Sin nada más por ahora...
Ahora...
sigan sintonizados
Sam the Stormbringer
