Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Cincuenta y uno

―¡Damas y caballeros, tenemos un regalo especial para ustedes esta noche! ―anuncia Bella por el micrófono. Mi piel se eriza. No puedo creer que esté haciendo esto.

Pero… cualquier cosa para defender la justicia, ¿verdad?

―Me gustaría dirigir su atención al hermoso hombre a mi izquierda. Es bonito, ¿verdad?

Las mujeres en la multitud aplauden y gritan, es posible que incluso escuche algunos silbidos lanzados en mi dirección, y en todo lo que puedo concentrarme es que Isabella me llamó bonito. Eso debería ofenderme, ¿verdad?

Eh, a la mierda las normas de género. Si ella piensa que soy bonito, entonces soy jodidamente bonito.

―Déjenme contarles una pequeña historia sobre nuestro chico aquí. Me invitó a salir hace un par de semanas.

Más aplausos de la multitud.

»¡Lo sé, lo sé, acepté salir con él! No soy estúpida. Pero, luego me ignoró durante dos semanas.

Genial, ahora están abucheando.

»Simplemente apareció ayer diciendo que estaba en un viaje de trabajo, y bueno… para resumir, lo está compensando cantando para mí. Incluso ha sido tan amable de dejarme elegir la canción.

Sí, eso no era parte del acuerdo, pero lo que sea.

»Y quiero que ustedes decidan si debo darle otra oportunidad después. ¿Creen que pueden hacer eso por mí?

La multitud vitorea de nuevo y los nervios se agitan en mis entrañas. No tengo forma de saber si canto bien, pero teniendo en cuenta que nunca lo hago, voy a asumir que es un no definitivo. Estoy a punto de hacer el ridículo frente a un bar lleno de idiotas borrachos.

Suspiro, acercándome al micrófono que Isabella ajusta a mi altura. Una vez que termina, pone su mano en mi hombro y se inclina para susurrarme al oído.

―¿Qué te parece Sting?

No. No, ella no va a hacer lo que creo que va a hacer.

Cada respiración que tomes, cada movimiento que hagas, te estaré observando… ―canta en mi oído, enviando un escalofrío por mi espina dorsal―. Creo que es apropiado, pero no te preocupes. Si olvidas la letra, estará en esa pantalla de allí.

Su dedo apunta a un monitor a un lado del pequeño escenario, y luego se va, dejándome ahogarme solo.

Me aclaro la garganta, haciendo que el micrófono chille tan fuerte que me hace estremecer.

―Uh, quiero disculparme antes de comenzar por cualquier oído que pueda causar que sangre esta noche.