Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Dragon Ball (Z, Super y.… supongo que GT) pertenecen a Akira Toriyama.
(Naruto x Caulifla x Kale x Vados x Margarita)
Dragon Ball Super: Broly
Pasaron casi dos meses, desde el combate contra Hearts, Cumber, Oren y Kamin.
—Dime Goku —Whis le llamó la atención, mientras comían. — ¿Por qué desea ser más fuerte?
Vados sonrió. — ¿Qué hay de ti, Naruto-Kun?
Naruto y Goku, se miraron. El Saiyajin hizo un gesto, hacía el Zorojin. —Cuando vivía en la Tierra del Universo 6, en las Naciones Elementales, fui utilizado por mi padre, para sellar a una criatura hecha completamente de Chakra, llamada Kurama, cuando era bebé, para evitar que destruyera, no solo nuestra aldea, sino posiblemente, el continente completo. —Comenzó a describir. —Pero Kurama no era la única criatura, de ese tipo. Era, sin embargo, la más poderosa, conocida, hasta esa esa fecha. Era un zorro gigante de nueve colas, una criatura que solo traía destrucción. Existió una época, cuando la aldea fue fundada, donde uno de sus dos fundadores, llamado Uchiha Madara, enfrentó al líder de la aldea, luego de que todos le dieran la espalda. Pero el líder de la aldea, Senju Hashirama, era alguien muy poderoso, al poder fusionar el Suiton y Doton, dando forma al Mokuton. Sin embargo: Madara, tampoco es que fuera un debilucho, pero, aun así, necesitaba algo más poderoso, y eso fue el Kyūbi. Luego de enfrentarse, Hashirama creyó haber matado a Madara, y ahora, Kyūbi estaba descontrolado, así que la mismísima hija del líder del Clan Uzumaki, llamada Mito, selló al Kyūbi en sí misma, convirtiéndose en una Jinchūriki.
» Las aldeas, descubrieron como repetir el proceso, y como extraer el poder de los Bijūs, convirtiendo a los Jinchūrikis, en armas de destrucción masiva. Antes de que Uzushiōgakure, fuera destruida, mi madre, Uzumaki Kushina sería enviada a Konoha, luego de que... le trasplantaran al Bijū, pero ella tuvo una vida muy cómoda, y el compañero y rival del Sandaime Hokage, un hombre guerrerista, quien solo creía que los Jinchūrikis eran útiles como armas de destrucción masiva, intentó secuestrar a mi madre. Mi padre la salvó, se hicieron amigos, pasaron una guerra, se enamoraron y.… nací yo. Un sello como aquel, se debilita en una mujer embarazada, cuando daba a luz, y el antiguo alumno de mi padre, a quien todos creían muerto, se volvió contra Konohagakure, cuando su amada murió, a manos de su otro compañero; y él jamás supo la verdad, del porqué se hizo eso.
» Uchiha Obito, se entrenó con Madara, quien sobrevivió, gracias a algo similar a ser un Jinchūriki y entrenó a Obito. Finalmente, infiltró en la aldea, gracias a uno de los asistentes del líder de la aldea, quien quería ser el próximo líder, se llamaba Shimura Danzō; Obito me tomó de rehén, con solo unos pocos minutos de nacido. Mi padre me salvó, pero eso fue solo una distracción, para secuestrar a mi madre, y liberar a Kyūbi en la aldea, con tal de destruirla. Mi padre, le quitó el control a Obito, sobre el Kyūbi y lo obligó, a marcharse. Mi madre... ella estaba muy debilitada, tras el parto, y moriría. Me usó a mí, como nuevo Jinchūriki, y mi identidad se ocultó, para que la aldea, no fue atacada por los enemigos de mis padres, a costa de ser tratado como un paria. —Todos se horrorizaron ante eso. —El sellado de Kyūbi... estaba malhecho, pues usaba mi Chakra, para sellarlo, y eso me impedía desarrollarme como un Ninja, convirtiéndome en el último muerto. Un día, un maestro me engañó, porque quería el pergamino de Kinjutsus de la aldea, para él. En ese pergamino, estaba el sello del Kyūbi, permitiéndome liberar una parte de mi Chakra. —Suspiró. —Cuando ingresé a la academia Ninja, y me gradué, lo hice como el rango más bajo, un Gennin, formándose equipos de tres chicos de trece años, quienes seriamos entrenados por Shinobis adultos y plenamente cualificados en combate, denominados como Jōnnin. —Una sonrisa, se formó en sus labios. —El Chakra tiene que ser controlado, antes de aprender Jutsus —miró a sus amigos. —Caminar en los árboles, en el agua, sostener una hoja en la frente, enfocando el Chakra. todos esos ejercicios, que Caulifla llamó "tontos", son necesarios, o usarías casi todo tu Chakra en un único Jutsu, y morirías.
Kale le dio un pequeño golpe en las costillas, a Caulifla. —Te lo dije, Oneesan.
—Tardé muchos años, en poder aprender un mínimo de Jutsus elementales de Fūton, y al aprender el Jutsu de mi padre, lo desarrollé, tanto como pude —Naruto formó el Rasengan en su mano. —Entonces, Obito formó una organización con criminales, llamada: Akatsuki. Personas tan poderosas, que fueron detrás de los Bijūs, y solo faltábamos, el Jinchūriki del toro pulpo de nueve colas y yo. No nos entregaron, e inició la IV Guerra Mundial Shinobi, durante la cual, Uchiha Madara fue resucitado, y todo empeoró, por un Jutsu ocultar muy poderoso, llamado Rin'negan, que él poseía. Tomó el Chakra de todos los Bijūs, y revivió a una criatura de poder estúpidamente titánico, llamado Jūbi. Se volvió el Jinchūriki de esa cosa, y la guerra fue una masacre... pero... solo Madara fue manipulado, así como él manipuló a Obito. En este caso, por una criatura que él creía su sirviente, llamada Kuroi Zetsu, el cual sabía que la esencia de una tal Ōtsutsuki Kaguya, vivía en el Jūbi, una mujer que tomó casi todo el Chakra del planeta para ella, y a la cual teníamos que sellar, mi compañero Sasuke y yo.
—Y no lo lograron —dijo Champa apareciendo, y asustando a más de uno. —Yo me dirigí a la Tierra del Universo 6, para probar su comida, y me encontré con esa guerra. Me entristeció verte morir, después de conocer tu historia, así que destruí el planeta, y a Kaguya con él.
—Resucité en el infierno, porque la maquina purificadora de almas, no pudo soportar el gran tráfico de esas almas, y explotó. —Dijo Naruto. —Cuando fallecí, Kyūbi podría haberse ido. Ser libre. Pero decidió fallecer y resucitar conmigo, y él me dotó de su esencia, por eso, soy un Kitsune.
—Pues las almas, no solo fueron de la tierra, sino de otros planetas. —Intervino Vados, sonriéndole a su novio. —Champa-Sama, sintió un gran respeto hacia ti, como guerrero, y se enfureció ante tu muerte. Así... que comenzó a buscar los planetas, donde pudiera encontrarse, con la peor calaña del sexto universo, y fue destruyéndolos, uno tras otro. Y esa convergencia de almas, te ha dado tu cuerpo actual. —Naruto asintió, y la besó en la mejilla, haciéndola reír.
—Al escapar del infierno, luego de ser entrenado por un maestro de las artes marciales, que estaba allí mismo, vagué, llegué a ese planeta, donde estaban ustedes tres, enfrentándose al tal Frost —dijo Naruto, señalando a sus novias Saiyajin, y a su amigo Kyabe. —Y el resto, ya lo saben.
Goku miró a Whis, dándole su respuesta. —Sencillamente, me gusta luchar. Al contrario de Naruto, quien se siente en deuda con Kyabe, Caulifla y Kale, por darle un hogar, en el planeta Sadala; por mi parte, yo simplemente, me siento feliz por combatir enemigos poderosos. No. —Negó con la cabeza. —Yo no soy un héroe en esta historia. Sé que todavía deben de existir sujetos, igual o incluso más poderosos. Lo que... me molesta, es que casi siempre, los más poderosos, son quienes desean, destruir la Tierra.
-/-/-/Planeta Ogara/-/-/-
Los secuaces al servicio de Freezer, encontraron la leyenda de las supuestas esferas del dragón, de esos seres de color amarillo y cabellos castaños, muy interesantes. Así que los amenazaron, y fueron de un pueblo a otro, causando masacres, hasta reunir las cinco esferas. Un Ogarajin, quien tenía un amplio conocimiento, de los Namekuseijin, tuvo que hacerlo. — ¡Takkaraputo-Tottoronbo-Pupirittoparo! [Sal de allí, Shen Long, y concede mi deseo] —Al instante, un dragón de escamar café y con muchos cuernos plateados, apareció.
— [¿Cuál es su deseo?] —preguntó el dragón.
— [Deseamos la resurrección de Freezer] —tradujo un Ogarajin, contra su voluntad, mientras que estaba siendo amenazado, por los secuaces.
En un pilar de luz, multicolor, apareció el Emperador del Mal. —Bueno... veo que una vez más, estoy vivo. —Miró a sus sirvientes, quienes le dieron la bienvenida. —Vamos. Es hora de salir de este asqueroso planeta.
— ¡Sí, señor! —dijeron todos, mientras guiaban a su amo, hasta su nave.
18, parte 1: Nacimiento.
Planeta Vegeta, 41 años antes.
Una gran flota de naves conocidas, se acercaron al planeta Vegeta, aterrizando frente al palacio.
El rey Vegeta, y otros guerreros Saiyajin, se acercaron a la zona de aterrizaje, para recibir al gran Rey Cold, pues les servían a ellos, desde hace ya muchos años.
A cambio de poder aumentar su nivel de pelea y conquistar planetas, entonces entregarían la mitad de estos, a los Samuijin (Personas del Frio).
—Bienvenido, rey Cold —dijo un hombre de cabello erizado hacía arriba, con barba y bigote, candado.
—Gracias por el recibimiento, rey Vegeta III —dijo el rey Cold. —Voy a comenzar a delegar, algunos planetas a mi hijo Freezer.
—M... Mucho gusto en conocerlo, Lord Freezer —dijo el rey Vegeta III, arrodillándose.
—Hemos venido, entre otras cosas, a darles un nuevo equipamiento —dijo Freezer, mientras que dos soldados, abrían cada uno, un maletín, los cuales fueron abiertos, encontrándose con extraños aditamentos tecnológicos. —Se llaman Rastreadores Compactos o solo... Rastreadores. Se colocan sobre la oreja y son más portátiles y funcionales, que los Periscopios Rastreadores que ustedes suelen usar. —Freezer se colocó uno de ellos. —Sirven incluso, como transmisores. Apretando el botón rojo, revelará la ubicación del enemigo, su poder de pelea y su alcance. —El Rastreador demostró la ubicación de varios francotiradores, a los cuales Freezer asesinó, en un instante, con disparos de Ki desde su dedo índice. —Por ahora, se les obsequiarán dos mil quinientas piezas. Si no son suficientes, por favor, háganmelo saber.
El rey Vegeta III, se sintió profundamente ofendido por las palabras y forma de ser de Freezer, rompiendo su nuevo Rastreador. Unos minutos después, estaba en el hospital, ante las incubadoras de Saiyajins. —Miren eso —dijo el orgulloso monarca, mirando a su hijo. —Mi hijo, ya ha crecido bastante.
—El nivel del príncipe, es de 10.000 unidades, majestad —dijo un Saiyajin, haciendo que el hombre riera feliz.
El monarca estaba retirándose, pero vio a un bebé y frunció el ceño. — ¿Quién es este niño?
—Su nombre... es Broly. Es el hijo del coronel Paragus —dijo el mismo Saiyajin.
— ¡¿Y por qué está, en una de las capsulas especiales?! —preguntó el hombre enfadado. —Estas son capsulas, para los Saiyajins, que se convertirán en guerreros excepcionales.
—Verá usted —dijo el Saiyajin, colocando el rastreador contra el vidrio, y midiéndolo.
— ¡¿30.000?! —gruñó enfadado el rey. Una nueva medición. — ¡¿60.000?! Está dañado, pues ha dado, dos lecturas distintas. ¡Traigan uno de los nuevos rastreadores portátiles! —ordenó el rey. Al instante, llegó el artefacto, y lo colocó en su oreja. — ¿90.000...? —se preguntó, al ver la lectura. — ¡El poder de este niño, está ascendiendo!, ¿acaso es el legendario...?
Horas después, apareció el coronel Paragus, padre de Broly en el salón del trono. —Le ruego que disculpe mi impertinencia, majestad —dijo el hombre. —Pero he escuchado, que mi hijo será enviado, a un planeta llamado Vampa.
—Así es —dijo el rey. —Tu hijo, Paragus, es un guerrero como ningún otro. Su nivel de poder, está ascendiendo mientras hablamos. Bien podría ser un mutante... bien, podríamos estar hablando del Legendario Súper Saiyajin. Su poder asciende sin control, y creo que lo mejor para su entrenamiento, es un lugar inhóspito, y con criaturas depredadoras, como lo es el planeta Vampa, donde podrá entrenarse, sin temor a herir a personas inocentes.
—Lo lamento... pero yo... no lo voy a aceptar. —El general Paragus saltó por la ventana, y voló hasta una nave, en la cual siguió la capsula de su hijo, hasta el planeta Vampa, asesinando al hombre que lo acompañaba, para que la comida durara un poco más, y comenzó a criar a su hijo.
Lo entrenó en el combate; se alimentaban de insectos tan grandes, que podrían incluso, devorar a Paragus, sin siquiera proponérselo. Y también, alimentó el ansia de asesinar al rey Vegeta III... y al Príncipe Vegeta IV.
Tres (o quizás cuatro) días después.
— ¿Por qué crees que el emperador Freezer, quiere que nos reunamos en el planeta Vegeta, Bardock? —preguntó su compañero Saiyajin.
—No lo sé. Pero... ¿no es extraño? No necesita reunirnos a todos —dijo Bardock, cruzándose de brazos, con gesto pensativo. —Podría simplemente, usar la radio, para hablar con nosotros. Si se tratara de nuevo armamento, ¿para que querría, una reunión de emergencia? No lo sé, pero en las pocas reuniones, lo veo como nos mira a nosotros: con odio.
— ¿Dices que planea exterminarnos? —preguntó su compañero.
—No sé. —Admitió Bardock. —Pero es una posibilidad.
Recuerdo
Bardock, su compañero y varios otros, fueron enviados al planeta, para exterminar a su raza, y vender el planeta.
Sin embargo, Bardock salvó a un Namekuseijin, a una mujer Cereciana y a su hijo, porque le recordaron, a su familia. —Monite, pídele a ese dragón, que mis hijos: Raditz y Kakarotto, crezcan sanos —pidió Bardock. Mientras elevaba su nivel de poder, y ponía fin al combate, con su enemigo, dejándolo inconsciente.
Fin del Recuerdo
—Bardock, bienvenido —dijo un Saiyajin muy musculoso.
—Oye, ¿sabes por qué nos han pedido regresar, Kuju? —preguntó al Saiyajin.
—No lo sé —admitió él. —Quizás no sea por encontrar un planeta. Sino... ¿Qué tal, todo un sistema solar, con vida inteligente y lleno de seres poderosos? Eso sería un motivo, para pedir la cooperación de todos los Saiyajin, ¿no crees?
Bardock llegó a su hogar, y besó a su esposa.
—Te tengo una sorpresa, Bardock, —dijo Gine sonriente, haciéndose a un lado, viéndose a un niño, dentro de una incubadora. —Decidí ir, por la capsula incubadora de Kakarotto. No debe tardar en salir... —En eso, el bebé abrió los ojos, y automáticamente, la capsula vació su líquido amniótico. Con un botón, la capsula se abrió, y Gine lo vistió. —Hola, Kakarotto.
—Cuando anochezca... robaré una capsula —decidió Bardock. —Lo enviaremos, al sistema solar T-800, del lado norte de la galaxia.
— ¡¿Que?! —preguntó su esposa sorprendida. — ¡¿Estás bromeando?!
—No Gine —dijo rápidamente su esposo. —Habló en serio. Así nos aseguraremos de que pueda vivir, en un buen planeta.
—Pero... aún es muy pronto —dijo Gine mirando con dolor, a su hijo menor.
—Puede, que no nos quede mucho tiempo —dijo Bardock.
— ¿A qué te refieres? —preguntó Gine.
—Gracias a un sabio Namekuseijin, descubrí que el Gran Freezer, teme que puedan aparecer, el Legendario Súper Saiyajin y el Súper Saiyajin Dios —dijo Bardock.
— ¡Pero eso solo es una tonta leyenda, de la realiza del planeta! —se quejó ella.
—Es una preocupación —aseguró Bardock. —Presiento que... nos está persiguiendo la muerte. Si estoy equivocado, entonces tomaré alguna Nave Caza, e iré a buscar a Kakarotto. —Cuando anocheció, Bardock y Gine, corrieron, con Kakarotto en una capsula. No volaron, para que nadie sintiera su Ki.
— ¿Por qué no vamos nosotros también, con Kakarotto?
—Con los nuevos rastreadores, sentirían nuestro Ki, o lo leerían en un instante —dijo Bardock. —Pero con Kakarotto. Gracias a su bajo nivel de poder, pasará desapercibido.
— ¿Por qué... tomas medidas tan extremas? —preguntó Gine, en un tono bastante sumiso.
—Es un planeta, con una tecnología muy primitiva, así que Kakarotto sobrevivirá fácilmente —dijo Bardock, feliz por ese hecho sobre la Tierra. Su hijo, estaría a salvo.
—Bardock, ningún hombre Saiyajin que conozco, se preocupa tanto por sus hijos, como tú —dijo Gine, ahora más feliz. Cada día de su vida, desde que se decidió a conocer bien, a su esposo; agradecía a su padre, por haberla vendido a la familia Kiui, para que fuera la esposa de Bardock.
—Sabes que siempre, suelo estar en el Campo de Batalla —dijo Bardock. —Siempre estoy lejos de Raditz y de ti. Lo lamento, Gine. Lamento, ser tan mal esposo y tan mal padre. Quiero preservar algo, especialmente si así puedo preservar a mi hijo, quien está destinado, a ser un guerrero de clase baja. —Dejó la nave, en una bahía de despegue.
—Si tu padre llega a cambiar de opinión, iremos por ti, ¿oíste, mi amor? —dijo Gine, mientras empezaba a llorar.
—Kakarotto, no importa qué, debes sobrevivir —dijo Bardock. —Y.… me aseguraré, de que vivas. Es un planeta, donde podrás vivir en paz.
Una hora después...
El planeta Vegita, fue destruido por el ataque de Freezer, conocido como Súper Nova.
Cuando estaban sintiendo el fuego, abrazar sus cuerpos. Bardock y Gine sufrieron una serie de visiones del futuro: Su hijo Kakarotto, siendo criado por un anciano, llamado Gohan.
Su hijo, enfrentando a muchos enemigos.
Una sonrisa casi malvada, apareció en el rostro de Bardock, al ver a su hijo, transformándose en el legendario Súper Saiyajin, y siendo el responsable, de la muerte de Freezer.
— ¿Mi hijo será también, el Súper Saiyajin Dios? —se preguntó Gine, instantes de morir. —Gohan... Goten... mis bellos nietos... los veré... desde el más allá...
