Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Cincuenta y seis

―Entonces, ¿adónde me llevas? ¿Regresamos a la escena del crimen? ―pregunta Isabella, girándose en el asiento para mirarme con sus ojos láser de chocolate.

―¿Crimen? ¿Qué crimen? ―No puedo quitarme la sonrisa de la cara; ella ha estado así desde que salimos del apartamento, y me tiene volando tan alto que no estoy seguro de cómo manejarlo.

Ahora tengo a la verdadera Bella, la dulce que he visto en la pantalla de la computadora pero que no he podido conocer en persona. Es toda linda y sonriente y llena de energía, y me hace jodidamente feliz estar cerca de ella.

¿De qué mierda se trata eso?

―El crimen en el que arruinaste mi vestido y mi cita.

―Oh, eso de nuevo, ¿eh? ―Me río, mirando en su dirección cuando me detengo en un semáforo en rojo. Es tan jodidamente hermosa; tengo que apartar físicamente los ojos de ella para que no piense que soy más espeluznante de lo que ya soy.

―Si crees que alguna vez voy a olvidar eso, tengo noticias para ti, amigo.

―¿Realmente arruinó tu vestido? ¿Nunca podrás volver a ponértelo? ―Me siento como un absoluto imbécil por no haberle preguntado nunca antes sobre esto. No es de extrañar que haya tenido tanta animosidad hacia mí si realmente le jodí el día y me escabullí para dejar que ella recogiera los pedazos. Por supuesto, no ayuda que Jacob Black se haya escabullido y la haya dejado con la factura―. Lo reemplazaré, ya sabes. Realmente lo siento.

Bella niega con la cabeza, riendo por lo bajo, antes de estirar la mano para ponerla en mi pierna.

El simple movimiento envía fuego corriendo por mi cuerpo, directo a mis bolas, mi pecho y mi cerebro.

―Estoy bromeando, Joe. Solo una broma. Todo lo que necesitará es un lavado en la tintorería.

―¿Quién diablos es Joe? ―escupo, con la mandíbula apretada.

―¿Joe Goldberg, de You? ¿En Netflix? ¿Loco acosador obsesionado que termina siendo también un asesino?

―No eres graciosa.

Sin embargo, incluso mientras lo digo me estoy riendo, amando que de repente tengamos esta pequeña broma interna entre nosotros.

―Oh, creo que me encuentras muy graciosa.

―Tienes razón; creo que lo hago.