Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Sesenta y dos

La primera vez que te tenga no va a ser un polvo rápido antes de dormir. Voy a tomarme mi tiempo contigo, haré que te corras más de lo que nunca supiste que tu cuerpo era capaz de hacerlo. Así que confía en mí cuando digo que terminaré lo que empecé. Una y otra y otra vez. Pero primero necesito mostrarte que hablo en serio.

Que me jodan si no creo que la he dejado sin palabras. No dice nada más de inmediato, pero su sonrisa está regresando y asiente.

—Estás terriblemente callada. No sabía que lo tenías en ti —bromeo, mis dedos alisando el mechón de cabello en el que me he enredado.

―Bueno, no te tengo en mí, así que…

Gimo, bajando mi cabeza para que mi frente toque la de ella.

―No lo estás poniendo fácil.

―Hmm, no, creo que lo estoy poniendo muy, muy duro. ―Su mano ya no está en mi pene, pero eso no le impide inclinar sus caderas contra las mías como si no supiera de lo que está hablando.

―Bella… ―le advierto entre dientes.

Ella se ríe y se inclina para besarme en la mejilla.

―Bien. Pero más vale que sea el mejor polvo de mi vida. Buenas noches, Edward.

No respondo porque no confío en mí mismo para no arrastrarla a su apartamento y hacerle todas las cosas malas que me encantaría hacerle.

La dejo ir, observo cómo su sonrisa desaparece detrás de la puerta y me alejo.

Me alejo hasta que ya no me estoy alejando. En cambio, estoy caminando de regreso a su puerta y llamo.

Cuando se abre, la jalo para otro beso, tratando de mantener este un poco más apto para todo público que el anterior. Sin embargo, no del todo; puede que todavía me agarre un poco el trasero o puede que no.

—Necesitaba uno para el camino —declaro cuando nos separamos, sonriendo ante la mirada atónita en su rostro―. Dulces sueños, hermosa.